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Full text of "Anales del Instituto Médico Nacional"

BOTAN ¡CAL G 

TOMO IIÍ. ENERO, 1897. NUM. 1 



ANALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



s TJ i!v¿: j^ i^ I O 



Dos palabras. 

Programas para los trabajos del Instituto Médico Nacional, durante el año de 1897. 

Informes de los trabajos ejecutados durante el mas de Enero de 1897. — Sección 1^ — Sección 2^ — Estudios anexos 
al Informe anterior. «Clasificación y análisis hidrotimétrica de una agua de San Andrés Tuxtla 
(E. de Veracruz) y conocida con el nombre de «Agua acida.» — Sección 4^— Un anexo al Informe 
anterior. — Sección 5* 

Lecturas de turno. — Estudios sobre la Formaldeíd», por el Dr. D. Fernando Altamirano, 

Cargo infundado. 

Variedades. — Las substancias minerales del cafeto por el Dr. Dafert. 

Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante el mes de Enero do 1897. 



OFICINAS DE LA PUBLIC A C lOI^, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

PI^A-ZUEIjA. T)íC T^A. 0A.TS"I>EIL,A-R.ITA ISTUM;. 3 (A.V. Poiiiente la A.¿> — IVTKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51.) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRECCIONES, Y DE LOS 

KAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretnrio del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr, Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2^ Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José Ramírez. — Jefe de esta Sección. Seci-etario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. !?■ Calle de Guerrero núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: duimica Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle "Z^ de 
Vanegas núm. 8j. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (D. F.). 

Sr. Federico P. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni núme- 
ro 4. ]\réxico (J). F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis CLÍNicos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Aj-udante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5? Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 1? Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noriega. — Faruíacéutico de e.sta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis Química en la E^enola Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Je.'sús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla ííscuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Calle de Chuvarria número 25. México (D. F.). 



ANALES 



DEL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



CONTINUACIÓN^ DE "EL ESTUDIO" 



L18RARY 
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LiOTANiCAU 

ÜARüEN. 



TOMO III. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51.) 

1897 



XA 



DOS PALABRAS. 



Comenzamos con el presente número la publicación del Tomo III de 
nuestros "Anales." Por fin nos ha sido posible ponernos al corriente en 
nuestro periódico, dando a luz con oportunidad nuestros documentos y 
así podrá juzgarse más fácilmente de la marcha del Instituto Médico. 

Los programas aprobados para el presente año prescriben la publica- 
ción de la 2- parte de los "Datos para la Materia Médica Mexicana," y 
siendo esta obra de gran importancia, procuraremos á menudo llamar 
la atención de nuestros lectores acerca de los progresos que en este sen- 
tido se vayan realizando. 

No pocos son los puntos interesantes cuyo estudio se continúa en es- 
te Instituto y de los que en ciertos casos convendrá dar algunas expli- 
caciones. 

Así, pues, además de los documentos y de los trabajos originales del 
personal del Instituto, procuraremos ensanchar nuestra información 
publicando las noticias y explicaciones á que nos acabamos de referir. 

Por lo demás no variará la forma é índole ya conocida de nuestro pe- 
riódico. 

México, Febrero de 1897. 

Segundino Sosa, 

Secretario. 



ANALES DEL INSTITUTO 



PARA LOS TRABAJOS DEL INSTITUTO MÉDICO NACIONAL DURANTE EL ANO DE 1897. 



Programa General. 

El obstáculo para que hayan comenzado á ver la luz pública los artículos 
que han de constituir el 2^ tomo de los "Datos para la Materia Médica Me- 
xicana," ha radicado en la falta de algunos detalles de importancia en dichos 
artículos, pues el número de plantas que han sido estudiadas en este año y las 
que lo fueron, mientras se imprimían los artículos relativos á aquéllos, po- 
drían constituir la segunda parte de la "Materia Médica." 

Por este motivo, los subscritos creen que en el año entrante debe el Insti- 
tuto preocuparse preferentemente, de retocar los artículos relativos á las plan- 
tas cuyo estudio está ya bastante avanzado, sin que esto quiera decir que pre- 
tendemos que se presenten al público estudios completos y perfectos; pero sí 
habiendo resuelto siempre, en ellos, las principales preguntas que ocurre hacer 
á propósito de las propiedades de cada planta. 

Con el objeto de evitar dudas y vacilaciones á cada Sección de este Instituto, 
á propósito de este asunto, es decir, con el fin de que cada uno sepa con toda 
exactitud cuáles son los estudios que debe emprender, nos parece oportuno 
que una Comisión dictaminadora analice durante la primera quincena del mes 
de Enero la parte ya redactada de los artículos, siendo el dictamen de esa Co- 
misión discutido en juntas, que se verificarán en la misma quincena, para que 
principien desde luego las Secciones á estudiar los asuntos que se les señalen 
en esa reunión. 

En cada junta mensual la Comisión presentará un dictamen semejante re- 
lativo á lo redactado por cada Sección en el raes anterior, y así los trabajos se- 
rán mejor ordenados y ya no se interrumpirán para completar anteriores que 
se habían dado como concluidos, sino en casos muy especiales, en que los es- 
tudios de una Sección indiquen la necesidad de ampliar ó repetir algunos, en 
una ó más de los anteriores. 

Creemos que dedicándose el Instituto, en los primeros meses del año, á re- 
tocar los estudios que están ya muy avanzados, podrá á mediados de él, co- 
menzar la impresión del 2*? tomo de los "Datos pora la Materia Médica Me- 
xicana," y creemos que en todo caso, en el año próximo, es posible principiar 
los estudios de las plantas que han de figurar en el 3 •'' tomo, por lo que some- 
temos á la deliberación de la Junta el siguiente 

Proyecto para el Programa general de estudios 
en el año de 1897. 

1° Se perfeccionará el estudio de las 16 plantas que constan en primer tér- 
mino en la adjunta lista. 



MEDICO NACIONAL. 



2*? Cuando cada sección haya terminado, á juicio de la Junta, el estudio do 
las plantas citadas en el articulo anterior, comenzará el de las 16 que figura» 
rán en la segunda mitad de la mencionada lista. 

3° El tiempo que quede libre en el año, después de terminar los estudios 
anteriores, se empleará en el de algunas plantas que señale la Dirección, en 
vista de la existencia que haya de ellas en el Establecimiento, y la importan- 
cia de las propiedades que se les atribuyan. 

México, Diciembre 10 de 1896. — José Ramírez. — José Terrés. 



Lista de las lüantas que constarán en el 2^ tomo de los 
üBatos jpara la Materia Médica.)^ 



PRIMERA PARTE. 

Aceitilla Bidens leucantha, Willd. 

Ahuehuete Taxodium mucronatum, Ten. 

Árnica del país Heterotheca inuloides, Cass. 

Capulín ,. Prunus capulí, Cav. 

Gicutilla Parthenium hysterophorus, Linn. 

Chapuz Helenium mexicanum, H. B. K. 

Epazote del zorrillo Chenopodium fsetidum, Schr. 

Espinosilla Loeselia coccínea, Don. 

Estáñate Artemisia mexicana, Willd. 

Palillo Crotón morifolius, Willd. 

Pegarropa Mentzelia hispida, Willd. 

Tatalencho Gymnosperma multiflorum, D. C. 

Tejocote Cratsegus mexicana, D. C. 

Yerba del zorrillo Crotón dioicus, Cav. 

Zacatechichi Calea zacatechichi, Schl . 

Zapote blanco Casimíroa edulis, Llav. et Lex. 

SEGUNDA PARTE, 

Azafrancillo Escobedia linearis, Schl. 

Cabeza de negro Nimphaea sp? 

Canagria Rumex hymenosepalus. 

Cardón Echinocactus. 

Colorín Erylhrina corallodendron, Linn. 

Chilillo de la Huasteca Rourea oblongifolia, Hoock et Arn. 

Lentejilla , Lepidium sp? 

Madroño borracho Arctostaphylos arguta, Zuce. 

Mezquite Prosopis juliílora, D. G. 

Ñamóle Phytolacca. 

Palo del muerto Ipomaae murucoides, Roem, et Schultz. 

Plátano Musa sp? 

Salvia de bolita Buddleia. 

Tepozán Buddleia americana, Linn. 

Yerba del ángel Eupatorium. 

Zempoalxochitl Tagetes? 



ANALES DEL INSTITUTO 



Programas Particulares. 



Sección Primera, 

De acuerdo con lo que previene el Reglamento del Instituto Médico, en el 
que se define terminantemente las principales labores encomendadas á esta 
Sección, su programa especial para el presente año consistirá en la colección, 
clasificación y arreglo de las plantas que se destinen al Herbario y Museo de 
Drogas, asi como en la ejecución de los dibujos de las mismas, cuando presen- 
ten algún interés desde el punto de vista de cualquiera de sus aplicaciones. 

Además de estas labores que serán constantes, la Sección se ocupará de otras 
que están relacionadas ó con el Programa general, ó con las necesidades del 
servicio. En consecuencia, el Programa de la Sección P para el año de 1897, 
será el siguiente: 

1° Clasificación de las plantas colectadas, dando la preferencia á las que ten- 
gan alguna aplicación á la Medicina. 

2^ Arreglo del Herbario, conforme al plan seguido en los años anteriores. 

3° Continuación del arreglo del Museo de Drogas, conforme al plan adop- 
tado por el Sr. Dr. F. Altamirano. 

4° Conclusión de las descripciones botánicos y farmacológicas, é historia de. 
las plantas que, según el Programa general, formarán la 2^ parte de los "Datos 
para la Materia Médica Mexicana." 

5° Dibujos y acuarelas de plantas y otros objetos de Historia Natural. 

6° Redacción de los informes respectivos que pida la Secretaria de Fomento. 

México, Diciembre 20 de 1896. — José Ramírez. 

Sección Segunda. 

Teniendo en cuenta los trabajos extraordinarios que constantemente se en- 
comiendan á esta Sección, los diversos estudios que con anterioridad ha em- 
prendido y que aún están pendientes, asi como el escaso personal con que cuen- 
ta y la práctica que ha adquirido por los años anteriores, su programa parti- 
cular consistirá: 

1° En los trabajos que le señale el Programa general. 

2° En la continuación de estudios anteriormente emprendidos. 

3^ El estudio analítico de algunas plantas alimenticias. 

4° En estudios especiales para la Secretaría de Fomento. 

México, Enero 5 de 1897. — Francisco Bío de la Loza. 

Sección Tercera. 

Teniendo en cuenta esta Sección que para el presente año cuenta el Profe- 
sor con dos ayudantes para las labores que el Programa general le señala, y 
que dichos ayudantes no concurrirán más al Hospital de San Andrés á las 
horas en que se necesiten sus servicios en la Sección 3^, y por este motivo asis- 



MEDICO NACIONAL. 



tiran todo su tiempo á ellos, tengo la honra de proponer como Programa es- 
pecial el siguiente: 

1? Estudio de la acción farmacodinámica de las preparaciones ó principios 
activos relativos á las plantas que señala para este año el Programa general. 

2" Estudios referentes á los cuestionarios que la Comisión revisora le diri- 
ja para completar los articules del 2*? tomo de la "Materia Médica." 

3° Suministrar algunos datos experimentales sobre preparaciones farma- 
céuticas que remitan las otras Secciones y que no se refieran á las plantas del 
Programa y sirvan únicamente para determinar su acción tóxica y dosis pro- 
bable á que puedan administrarse á los enfermos. 

4*? Desempeñar algunos trabajos de Microscopía y Bacteriología, siendo de 
preferencia los que sobrevengan en el curso de la experimentación. 

México, Enero 5 de 1897. — E. Armendaris. 

, Sección Cuarta. 

Además de la experimentación terapéutica de las plantas que figuran en el 
Programa general, tendrá que ocuparse la Sección 4^, respetando lo conveni- 
do con la Dirección del Hospital de San Andrés, en proporcionar á los médi- 
cos de dicho Hospital las preparaciones farmacéuticas de las plantas en estu- 
dio y auxiliarles en la exploración clínica de los enfermos. Tendrá también 
que cuidar de la asistencia médica de los pacientes que existen en la Sala que 
se ha puesto á disposición del Dr. Altamirano, y tendrá igualmente que pre- 
parar en cantidad suficiente los principios que se suponen activos en las plan- 
tas ya estudiadas por la Sección 2^, con el abjeto de que sean experimentados 
en la 3^ y en la misma 4^ 

Su programa será, por lo mismo, el siguiente: 

P Estudiará la acción terapéutica de las plantas que figuran en el Progra- 
ma general, y redactará la parte correspondiente de los artículos respectivos, 
para que figuren en el 2° tomo de los "Datos para la Materia Médica Mexi- 
cana," siendo en todo esto auxiliada por la Sección 5^ 

2? Proporcionará á los médicos del Hospital de San Andrés las preparacio- 
nes farmacéuticas de las plantas del Programa y los auxiliará en el reconoci- 
miento de sus enfermos, para lo cual el Jefe de la Sección apelará, en caso ne- 
cesario, no sólo al ayudante de ella, sino á las Secciones 2^ y 3^ 

3*? Proveerá á la Sección 3^ de los principios activos de las plantas, en can- 
tidad suficiente para que sea posible la experimentación fisiológica. 

México, Diciembre 10 de 1896^.— Jbs^' Terrés. 

Sección Quinta. 

Esta Sección, durante el año pasado, ha seguido formando el "índice de 
Geografía Médica de la Repiiblica Mexicana;" pero el trabajo es por su natu- 
raleza lento y laborioso, pues hay que leer, en algunos casos, varias hojas para 
extractar lo que se debe escribir después en dos renglones; así es que no ha 



ANALES DEL INSTITUTO 



sido posible concluir todavía con dicho trabajo. Como este índice es la base 
para resolver otras cuestiones que tiene también esta Sección en estudio, su- 
puesto que, tanto el averiguar la "Distribución de las enfermedades gastro- 
intestinales en el Distrito Federal," como "Los principales alimentos usados 
en la República," debe [facilitarse una vez terminado dicho índice, esta Sec- 
ción juzga que éste debe quedar como trabajo principal para este año, y una 
vez terminado, se concluirán también, en uno ó dos meses, los otros puntos 
que han quedado pendientes. 

Además, esta Sección tiene que hacer el estudio terapéutico, como lo hizo 
el año pasado, de las plantas que por la Sección 4^ se le señalen; en 'tal vir- 
tud, el programa para 1897 será el siguiente: 

1*? Concluir la formación del "índice de Geografía Médica de la República." 

2° Terminación del estudio climatológico y distribución de las enfermeda- 
des gastro-intestinales en el Distrito Federal. * 

3? Terminación de cuadros que indiquen los principales alimentos usados 
en la República. 

4r Colaboración con la Sección 4^ en el estudio terapéutico de las plantas 
que señale á la Sección 5^ y redacción de la parte relativa. 

México, Enero 2 de 1897. — B. Orvañanos. 



Estos programas fueron discutidos y aprobados en las Juntas celebradas los 
días 24 de Noviembre y 3 de Diciembre de 1896, 2, 5 y 6 de Enero de 1897, 
cumpliendo en todo las prescripciones reglamentarias. 

México, Enero 7 de 1897. 

Segundino Sosa, 

Secretario. 



Be los trabajos ejecutados durante el mes de Enero de 1897. 



Sección Primera. 

Como está informada esta Junta, los primeros días del mes de Enero se des- 
tinaron á la discusión del Programa anual y de los particulares de las Seccio- 
nes, siendo el que subscribe uno de los miembros de la Comisión que presen- 
tó el proyecto que fué aprobado. 

En el resto del mes me he ocupado en formar unas listas de las plantas que 
caracterizan la vegetación de las tres regiones botánicas que comprende la Me- 
sa Central. Las especies hasta ahora anotadas, corresponden los órdenes de las 
Leguminosas, Cactáceas y Compuestas. Este trabajo corresponde á la memo- 
ria titulada «La Vegetación de México,» y que por causas independientes de 
mi voluntad aún no he podido terminar. 



MEDICO NACIONAL. 



El subscrito proporcionó la lista de los nombres científicos de las plantas 
que figuran en el Programa vigente. 

Se recibió, como donativo del Sr. Profesor¿Q,uiroz, un ejemplar de la planta 
conocida con el nombre de apompo Pachira macrocarjpa^ Sch. et Ch. El fruto 
que acompaña al ejemplar destinado al herbario, es notable por sus dimensio- 
nes, tiene 20 centímetros de largo, 17 en su mayor diámetro, la circunferencia 
mide 54 y pesa 2,770 gramos. Este fruto se ha remitido al Sr. Tenorio para 
que tome un dibujo del tamaño natural. 

El Sr. Alcocer continúa en sus labores habituales, arreglando el herbario. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: una acuarela de una mazorca de maíz 
monstruosa; un dibujo que representa la sección transversal de ux\^ penca de 
Opimtia, conteniendo incluido un fruto, y por último, varios dibujos de histolo- 
gía vegetal, correspondientes á algunas de las plantas que formarán la 2^ par- 
te de la Materia Médica Nacional. 

México, Enero 30 de 1897.— Jbse' Bamirez. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á los Sres. Profesores que componen la Junta, 
que los trabajos de la Sección se sujetaron á las disposiciones del programa ge- 
neral, las del programa particular de la Sección y muy especialmente á la re- 
solución de las cuestiones propuestas por la Comisión revisora de los artículos 
para la materia médica, más los extraordinarios que ha ordenado el Sr. Di- 
rector. 

Como la Junta recordará las cuestiones propuestas por la Comisión á esta 
Sección, fueron: la preparación de los principios activos de la pegajosa {Ment- 
zelia Jiispida), la rectificación de si el principio que en el estudio sóbrelas ho- 
jas del Capulín {Prunus coejmli) se dice ser un alcaloide, es distinto del glucó- 
sido de amigdalina; en la preparación del alcaloide encontrado en la Pimien- 
ta de tierra (Piperomia umbilicata); en la rectificación de la existencia de un 
alcaloide en el Epazote del Zorrillo (Chenopodium foetidum) y en la prepa- 
ración del alcaloide del Zapote blanco (Casimiroa edulis). 

Estos trabajos se distribuyeron convenientemente entre el personal de la 
Sección, como se comprenderá al dar cuenta de los resultados obtenidos; de- 
biendo antes advertir, que la finita casi absoluta de gaz durante la primera 
quincena y las frecuentes interrupciones que ha seguido sufriendo después 
han interrumpido notablemente los trabajos. Otro entorpecimiento es debido 
al reducido número de aparatos que permitieran hacer varias operaciones á la 
vez, así como sus cortas dimensiones impiden someter cantidades grandes de 
planta. 

Por haber sido el Sr. Lozano quien había hecho el estudio sobre la Pegajo- 
sa y las hojas del Capulín, él se ocupó de la resolución de las cuestiones re- 
ferentes á esas dos plantas y de las que sólo ha terminado el agotamiento de 

Tomo II I.— 2 



10 ANALES DEL INSTITUTO 



la Pegajosa por el éter ele petróleo; y en lo que se refiere á las hojas del Ca- 
pulín la resuelve de la manera que se verá en la comunicación que dicho se- 
ñor me remitió y después leeré. Aunque él, como yo, hubiéramos querido re- 
petir algunas experiencias con dichas hojas, esto no fué posible por falta de 
ellas, pues las que antes había se remitieron al Hospital de San Andrés. El 
mismo señor, por disposición del Sr. Director, hizo la análisis hidrotrimétri- 
ca de una agua del Estado de Veracruz y su clasificación, teniendo la honra 
de presentar á la Junta los resultados. 

Por la misma razón que en el caso del Sr. Lozano, el Sr. Villaseñor se ocu- 
pó de resolver lo relativo á la Pimienta de tierra y al Epazote de zorrillo; es- 
tando para terminar la preparación del alcaloide de la primera de esas plan- 
tas; éste será en pequeña cantidad por ser escaso en la planta y provenir de 
sólo 1,500 gramos, que era la existencia de ella en el Instituto. Respecto del 
Epazote no ha terminado de agotarle por los vehículos necesarios para poder 
separar el alcaloide. También por orden del Sr. Director determinó que la 
esencia del Epazote del zorrillo es oxigenada y que la de Epazote no lo es, 
quejel punto de ebullición de ésta está comprendido entre + 207° c. á + 210° c, 
que á — 14° c. deja depositar una pequeña cantidad de un cuerpo sólido y que 
la densidad de la muestra entregada por el Sr. Director para estos estudios, 
es de 0.881, debiendo advertir que la preparada en el laboratorio fué de 0.931; 
también investigó si las inflorescencias de esta planta contienen satonina, ha- 
biendo obtenido, por los procedimientos ordinarios para aislar este principio, 
una substancia que presenta reacciones semejantes á las de aquel, y que exis- 
te en regular cantidad. Por último, ha dado cuenta de las altas y bajas que 
ha tenido la Sección el mes que acaba de pasar. 

Por mi parte, en los primeros días del mes me acupé de la formación del 
programa particular de la Sección, de concurrir á las Juntas en que se leye- 
ron y discutieron los programas generales y particulares de los trabajos para 
el presente año y en preparar el alcaloide délos huesos de Zapote blanco; dan- 
do por terminada esta última operación con la existencia en la Sección de una 
regular cantidad de ese principio, y sobre el que debo advertir que he logra- 
do obtenerlo casi blanco, de aspecto cristalino y menos delicuescente que 
cuando está mezclado con la materia colorante amarilla que lo acompaña. En 
el raes de Diciembre del año próximo pasado, la Dirección me remitió unas 
muestras de harina de plátano que la Secretaría de Fomento envió para su 
estudio y del que me he ocupado también, y sólo falta para terminarlo el in- 
forme correspondiente, que próximamente entregaré á la Dirección. 

En el mismo mes de Enero y por disposición del Sr. Director comenzó á 
trabajar en la Sección el Sr. Enrique G. Prieto, quien ha principiado á hacer 
el estudio de la Salvia de bolita (Budleia perfoliata). 

México, Febrero 1° de 1897. — Francisco Río de la Loza. 



MEDICO NACIONAL. li 



ESTUDIOS ANEXOS AL INFORME ANTERIOR. 



Clasificación y análisis hidrotrimétrica de una agua de San Andrés Tuxtla, 
Estado de Veracruz, y conocida con el nombre de "Agua acida." 



Cakacteees oegatolépticos, físicos y químicos. 

Límpida, incolora, inodora, de sabor ligeramente ácido. 

El papel azul de tornasol adquiere con esta agua un ligero tinte rojo. Pre- 
sencia del ácido carbónico libre. 

El papel de acetato de plomo no cambia de color. Ausencia de ácido sulfú- 
rico. 

La tintura de Campeche colora el agua en rojo carmín. Presencia de bicar- 
bonatos alcalinos. 

Los ácidos minerales determinan una ligera producción de burbujas de áci- 
do carbónico por la descomposición de los bicarbonatos. 

La potasa y el amoníaco no la enturbian, sí cuando se ha puesto una canti- 
dad suficiente para neutralizar el ácido carbónico. 

El agua de cal produce un precipitado blanco que al comenzar á formarse 
se disuelve por el ácido carbónico libre. 

El nitrato de plata produce en el agua acidulada de ácido nítrico un ligero 
precipitado de cloruro de plata. Presencia del ácido clorhídrico en pequeña 
cantidad. 

El cloruro de bario produce un ligero enturbiamiento. Presencia del ácido 
sulfúrico en muy poca cantidad. 

El oxalato de amoníaco produce un ligero precipitado insoluble en el ácido 
acético. Presencia de la cal. 

Dosificación hidrotrimétrica. 

ler. grado 30 

29 „ 11 

3? , 15 

49 „ 6.5 

Residuo sólido por litro de agua obtenido á la temperatura del B. de M. y 
desecado á 120° c. O, gramos 60 cg. 

Un litro de agua contiene: 
Acido carbónico libre 0. litros 225 

Carbonato de cal grms. 0.13905 

Sulfato de cal „ 0.07700 

Sulfato de magnesia „ 0.07125 

Sales de potasa y sosa, silicatos, etc. „ 0.31270 

Residuo sólido 0.60000 



12 



ANALES DEL INSTITUTO 



Poi* los caracteres y composición antes mencionados, esta agua puede con- 
siderarse como bicarbonatada, cuyo sabor ácido es debido al ácido carbónico 
libre. 

México, Enero 3 de 1897. — Mmimio Lozano y Castro. 



Cumpliendo con la orden que recibí de vd. de resolver la duda que existe 
sobre si realmente hay un alcaloide en las hojas de Capulín, así como estable- 
cer de una manera cierta si este alcaloide es ó no la amigdalina, que es la iinica 
substancia azoada que mencionan los autores; tengo el honor de manifestar á 
vd. que desde que emprendí el trabajo analítico de esta planta, al encontrar 
un alcaloide, tuve en cuenta la existencia del principio azoado glucosídico de- 
nominado amigdalina y traté de establecer las diferencias que pudieran exis- 
tir entre una substancia y otra para no confundirlas, obteniendo como resul- 
tado en estas investigaciones, que en las hojas de Capulín, además de la amig- 
dalina, existe otro principio azoado con propiedades distintas, como se verá 
por el cuadro comparativo siguiente: 



Alcaloide. 

Poco soluble en el agua. 

Muy soluble en el alcohol. 

Muy soluble en el éter. 

Muy soluble en el cloroformo. 

Con los ácidos minerales ú orgánicos se 
combina formando sales más ó menos solu- 
bles en el agua. 

Calentado en la potasa cáustica despren- 
de amoníaco. 

Las soluciones acuosas de las sales ó el 
alcaloide disuelto en agua acidulada, preci- 
pita por el amoníaco, la 'potasa, la sosa, el 
ácido tánico, el bicloruro de mercurio, el reac- 
tivo de yodo yodurado, el de Mayer y en ge- 
neral por todos los reactivos de los alcaloi- 
des. 

Los agentes oxidantes no dan nacimiento 
al hidruro de benzoilo. 

Constitución no determinada aún. 



Amigdalina. 

Muy soluble en el agua. 
Poco soluble en el alcohol. 
Enteramente insoluble en el éter. 



Calentada con la potasa cáustica despren- 
de amoníaco. 

Ningún autor menciona estas reacciones 
con la amigdalina. 



Los agentes oxidantes dan nacimiento al 
hidruro de benzoilo. 
Constitución. Es un glucósido. 



No obstante que ya tenía estos caracteres diferenciales he ratificado por 
acatar su superior orden y puedo manifestar á vd., que no me cabe duda de 
que existe un principio azoado distinto de la amigdalina y que tiene las pro- 
piedades de un alcaloide. 

No he podido extraer nuevamente este principio para completar su estudio 
químico y para remitirlo á la Sección 3? por no haber las hojas de esta plan- 



MEDICO NACIONAL. 13 



ta, pues toda la existencia que había se le remitió al Sr. Noriega para el 
mismo objeto, es decir, para extraer el alcaloide. 

Protesto á vd. las seguridades de mi atenta consideración. 

Libertad y Constitución. México, Enero 28 de 1897. — Mariano Lozano y 
Castro. — Al Jefe de la Sección 2^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Terceea. 

Los trabajos del raes han consistido en lo siguiente: 

1*? Experiencias con la esencia del Epazote de zorrillo. ' 

2r Las mismas con la esencia del estafiate. 

3° ídem con el alcaloide del Zapote blanco. 

4° Operaciones auxiliares para estos trabajos. 

Las primeras se hicieron como sigue: 

A un conejo de 1.^740 de peso le hice una inyección intravenosa con \ de 
cent. cub. de esencia de Epazote de zorrillo emulsionada en leche. Después 
de algún tiempo de observación no se notó acción del medicamento sobre el 
animal. 

Otro conejo, de 2.^100 de peso, fué inyectado con 3i centigramos de esencia 
emulsionada. jN'o se notaron fenómenos dolorosos en el momento de la inyec- 
ción, y pocos minutos después le vino una excitación ligera y comió muy bien 
el alimento que se le dio, No se observaron fenómenos generales ni espe- 
ciales. 

A una perra chica le administré en inyección subcutánea 3 centigramos de 
esencia emulsionada, y como después de media hora no se notara ningún efec- 
to apliqué de nuevo otra inyección, pero en esta vez con 2 c. de esencia pura. 
No aparecieron inmediatamente después de este última inyección fenómenos 
dolorosos, pero á los veinte segundos se manifestaron con tal intensidad que 
el animal caminaba de un lado á otro de su lugar, revolcándose, llevando el 
hocico hacia el lugar del piquete, y se quejaba con frecuencia. Al poco tiem- 
po calmaron los dolores, entró en reposo y empezó una secreción muy abun- 
dante de saliva por el hocico. En este estado, y sin otra particularidad, duró 
el perro seis horas, dándose de alta. Al siguiente día que fué examinado se 
le encontraron inflamados los dos piquetes que se le hicieron con la jeringa 
de inyecciones, A los cinco días se formaron abscesos que se abrieron espon- 
táneamente y escurrió un pus con el olor característico de dicha esencia. El 
examen microscópico de ese pus descubrió la presencia de estiplobacilus y 
diplococus. 

Preparé unas cápsulas con distintas dosis de esencia para administrarlas 
por el estómago. 

A un perro de 9.200 de peso le ingerí el primer día 2 cápsulas conteniendo 
2 centigramos de esencia. A la media hora le adminestré otra cápsula con la 
misma cantidad, luego su alimento, que comió muy bien, y nada particular se 
advirtió. 



14 ANALES DEL INSTITUTO 



Por varios días estuve repitiendo esta experiencia aumentando la dosis de 
esencia, y después de llegar á 24 gotas en una sola toma no se observó nada. 

Las conclusiones á que hasta ahora hemos llegado por las anteriores expe- 
riencias son las siguientes: 

1^ Que la esencia de Epazote de zorrillo no es tóxica para los conejos y los 
perros á la dosis de 3 centigramos por kilo de conejo, y 3 gotas ó sea 15 cen- 
tigramos por kilo de perro, las primeras aplicadas por inyección intravenosa 
y los segundos por el estómago. 

2^ Que aplicada en inyección subcutánea es dolorosa y produce una fuerte 
irritación local. 

3^ Que es mejor tolerada en capsulas, por el estómago, que en emulsión. 

Nos falta ensayar algunas otras particularidades que son generales á los 
aceites esenciales, asi como la especial que le atribuye el vulgo como la de 
matar los parásitos. 

Por experiencias posteriores comprobamos que la acción tóxica para la ra- 
na es de 20 centigramos. 

Respecto á la esencia del Estáñate ha sido estudiada por el Sr. Altamira • 
no, quien por mi conducto presenta hoy el artículo correspondiente y del que 
he sacado las conclusiones siguientes: 

1^ Que la esencia de estáñate (A. mexicana) obra como paralizante en el 
conejo á la dosis de un gramo, aplicada en inyección intravenosa y no como 
excitante según se dice del Artemisa absintium. 

2^ Que no produce convulsiones inyectando un centímetro cúbico de esen- 
cia pura bajo el tejido celular de los conejos, ni es tóxica para estos animales 
á esa dosis y bajo esa aplicación. 

3^ Que no produjo abscesos en los perros ni en los conejos á los que se les 
inyectó debajo de la piel. 

Se continuaron haciendo experiencias para averiguar á qué elementos ana- 
tómicos ataca especialmente, así como la influencia que pueda tener en la di- 
gestión . 

Continuando las experiencias con el alcaloide del Zapote blanco agregamos 
á las que se hicieron ya en el mes de Enero y Marzo del año pasado, las si- 
guientes: 

1^ Se le inyectó á una rana un centigramo de alcaloide. Inmediatamente 
después de la inyección el animal se paraliza del tren posterior. Esta paráli- 
sis aumenta rápidamente invadiendo el tren anterior. Al cabo de 5 minutos 
la parálisis era completa y total y los reflejos habían desaparecido. A la ho- 
ra habían vuelto los movimientos espontáneos en el miembro posterior iz- 
quierdo. Excitando el izquierdo se retraía el derecho. En la tarde había desa- 
parecido por completo la parálisis. Al siguiente día se encontró en su estado 
normal y se devolvió á su estanque. 

2^ A un conejo con peso de 2 k. se le inyectaron 3h centigramos de alcaloi- 
de por la vena marginal de lo oreja y nada se notó durante dos horas de ob- 



MEDICO NACIONAL. 15 



servación; lejos de tender á dormirse parecía más vivo en sus movimientos y 
tomaba con avidez el alimento. 

Otros trabajos que se hicieron en la Sección parece que no deben mencionar- 
se por ser concomitantes al género de experiencias que en ella se hacen, pero 
que, sin embargo, deben tenerse en cuenta, tales son, por ejemplo, las autop- 
sias de los animales que mueren en el curso de las pruebas, algunos exáme- 
nes microscópicos, etc., etc. 

Tenemos en experimentación también la formaldeida, tratando de compren- 
der su acción fisiológica y su propiedad antiséptica. 

Durante el curso de este mes han concurrido á la Sección el Sr. Director, 
los Sres. Vergara Lope, Martínez del Campo, Bulman y el que habla. 

México, 31 de Enero dé 1897. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

Administré la corteza de Capulín en cocimiento á dos enfermos de palu- 
dismo. 

El primero, Margarito Martínez, cuyos accesos eran cotidianos, ingirió por 
espacio de cinco días consecutivos el cocimiento, hecho con cuatro gramos en 
el primero, y con cinco en cada uno de los restantes. Los accesos no desapa- 
recieron en este período y la área de macicez esplénica aumentó un poco. Los 
hematozoarios tampoco desaparecieron de la sangre. 

El segundo paciente, ]N"icolás Mendoza, con accesos también cotidianos, to- 
mó por espacio de tres días la referida substancia, á la dosis de cinco gra- 
mos de corteza en los dos primeros, y seis en el último. Durante este tiempo 
no se produjo acceso febril; pero el bazo conservó su volumen aumentado que 
tenía, y los hematozoarios persistieron en la sangre digital. 

En el presente mes, propiné la tintura etérea de palillo á la dosis de trein- 
ta gotas diarias, y por espacio de cinco días consecutivos á Santiago Trejo, 
este individuo, que padece hemorroides externas, que hace algunos días están 
muy congestionadas, se quejaba seis días antes de tomar el palillo, de un do- 
lor intenso, inconstante, que se extendía del flanco á la fosa ilíaca derecha. 
Sus funciones digestivas se encontraban bien, sólo acompañando á la evacua- 
ción cotidiana normal una cantidad mediana de sangre. Desde el segundo día 
de administrarle la tintura antes dicha el dolor desapareció, sin volverse á 
presentar hasta la fecha, quinto día de tratamiento. 

Practiqué doce análisis de orinas y uno de líquido pleural, remitidos al Ins- 
tituto por los médicos del Hospital de San Andrés. 

He desempeñado, en Compañía de las Dres. Ramírez y Orvañanos, las co- 
misiones que se me han encomendado: con el primero la formación del pro- 
grama para el año actual y con el segundo la revisión de los artículos para la 
Materia Médica. 



16 ANALES DEL INSTITUTO 



Acompaño el informe del Sr. Farmacéutico IN'oriega y la nota que me ha 
enviado el Dr. Bulman. 
México, Enero 30 de 1897. — José Terrés. 



ANEXOS AL INFORME ANTERIOR. 

Tengo la honra de informar á vd., que durante el mes que hoy termina, he 
hecho lo siguiente: 1,000 gramos de tintura etérea de palillo, 150 gramos de 
esencia de tatalencho, 100 gramos de extracto de ñamóle, por haberse termi- 
nado el que se hizo anteriormente, he principiado la extracción del alcaloide 
de las hojas de Capulín y para terminarla me falta sólo el último tratamiento 
y la decoloración del producto, caso de que salga colorido, y no he procedido á 
la extracción del glucocido del madroño borracho por falta de la planta. Res- 
pecto á los alcaloides del Estáñate y del Epazote, debo decir á vd. que por lo 
que toca al primero he seguido con sumo cuidado y al pie de la letra el pro- 
cedimiento que se me dio, y como resultado de mi trabajo solamente he obte- 
nido un producto de aspecto de extracto, en el cual no se advierten ni huellas 
de cristalización y enteramente negro, tal como lo presenté á vd., y después de 
tratar inútilmente de descolorearlo por el carbón animal, y en cuanto al epa- 
zote observé el evaporarse el éter, que deja un residuo cristalino abundante 
que bien puede ser el agua que arrastra este líquido ó un principio volátil; no 
añrmo ninguna de estas cosas por ser este producto rápidamente volátil y 
no permitir manipular con él; por lo cual desearía se sirviera vd. rectificar- 
me los procedimientos de estos dos últimos cuerpos. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Enero 31 de 1897. — Juan Manuel Noriega. — Al Jefe de la Sección 
4^ del Instituto Médico Nacional Dr. José Terrés. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que los trabajos de esta Sección du- 
rante el presente mes han consistido en lo siguiente: 1° Revisar, en comisión 
con el Jefe de la Sección 4^, 16 artículos relativos á plantas señaladas para el 
estudio en el programa de este año; 2" Recoger datos de varias localidades de 
la República para la Asociación Americana de Climatología; 3"? Extractar y 
pasar el índice de Geografía Médica á las Municipalidades siguientes: Tenan- 
go, Canene, Chamal, Chilón, Bachajón, Guaquitepec, Sabanilla, Villa de Tila 
y la Libertad. 

Se ha continuado el estudio del Chapuz en varios enfermos, y del resulta- 
do se dará cuenta en su oportunidad. 

México, Enero 31 de 1897. — D. Orvañanos. 



MÉDICO NACIONAL. 17 



En la segunda Sala de Medicina de Mujeres se han ensayado en el presen- 
te mes: el cocimiento de corteza de Capulín y el extracto fluido de Palillo, la 
primera á la dosis de 100 gramos y al 5 por ciento como antidiarreica, obte- 
niéndose la curación, después de quince días, en dos enteritis alcohólica, fra- 
casando en un enterites crónica, esta enferma presentó cólicos intestinales que 
no tenía antes del empleo del medicamento. 

El extracto fluido de Palillo á la dosis de 25 gotas dos veces al día y por 
espacio de tres consecutivos calmó el dolor en una gastritis. 

México, Enero 30 de 1897.— i^. Bulman. 



LECTURAS DE TUENO. 



Estudios sobre la Formaldeida. 



Con motivo de la reunión en nuestra capital del Congreso Pan Americano, 
tuve la buena fortuna de relacionarme con el distinguido Dr. Enry Rusby, 
quien me hizo favor de regalarme como un litro de formaldeida. El la traía 
para preparar soluciones acuosas en las que conservaba frutos que como mues- 
tras estuvo colectando. Me indicó que le había dado magníficos resultados 
para conservar tanto los productos vegetales como los animales. La fórmula 
que él usa es la siguiente: 

Formaldeida al 40 pg 40 partes. 

Agua 60 „ 

Seis partes de esta mezcla se ponen en 94 de agua, y en esta nueva solución 
se colocan los frutos que se quieren preservar. 

En cuanto á la formaldeida que me regaló la sometí á varios estudios, de 
los cuales voy á dar cuenta á esta honorable Junta como lectura de turno. 
Ellos tienden á dar á conocer un producto de útiles aplicaciones tanto á nues- 
tros estudios del Instituto como á la Medicina y á la Industria. 

Investigaciones sobre las propiedades físico-químicas. 

Líquido incoloro, de olor picante, sabor empireumático picante, irritante, 
reacción acida. Miscible al agua y al alcohol sin sufrir cambio alguno. Den- 
sidad 1055 á 20° c. 

Punto de ebullición. 

No precipita con el nitrato de plata, pero sí lo reduce fuertemente en ca- 
liente. Da precipitado blanco abundante con una solución de anilina al 30 por 
ciento. Es muy sensible para estereactivo. Precipita aun en soluciones muy 

Tomo II I.— 3 



18 ANALES DEL INSTITUTO 



diluidas; sólo que en estos casos tarda algún tiempo en aparecer el precipita- 
do hasta 12 horas. 

Dos centimetros cúbicos evaporados espontáneamente debajo de un embudo 
dejaron de residuo Ogrms. 005 m. q. Este residuo era amarillento cristalino. 
Los vapores preservaron enteramente de toda alteración un huevo cocido. 

Cinco centimetros cúbicos evaporados alB. M. dejaron de residuo 0.110 gs. 
Era una substancia blanca de aspecto jabonoso ó de cal, amorfo ¿de ligero olor 
de formaldeida? Insoluble en agua fria y soluble en caliente, precipitándose 
por enfriamiento. El agua de donde se volvió á depositar precipitada franca 
mente con la solución de anilina, y redujo el nitrato de plata. 

Diez centimetros cúbicos destilados en aparato apropiado dejaron como re- 
siduo grms. 1,05 de un cuerpo blanco que sublimó en parte, con los mismos ca- 
racteres que el que ya indicamos. El liquido destilado pesó grams. 6,645, con- 
tenía una substancia blanca que depositó en el fondo en muy corta cantidad. 
El líquido precipita fuertemente con anilina; tenía olor de formaldeida y sa- 
bor picante. La temperatura á que llegó á destilar fué de 110° c. Con la" tem- 
peratura dada por el B. M. (93° c.) no destiló nada. 

No coagula la leche en solución de 1 por ciento. La leche se conserva sin 
alteración como 15 días, al fin de los cuales se coaguló la caseína. Un ejem- 
plar testigo de leches en formol se coaguló al segundo día. 

No coaguló la albúmina de la sangre ni le hizo variar de coloración la so- 
lución al 1 por ciento. 

De lo anterior podemos sacar estas conclusiones: 

Que la anilina es un buen reactivo para conocer la presencia de la formal- 
deida. 

Que la evaporación á la temperatura ordinaria no la polimeriza, y que se 
desprende la formaldeida con sus propiedades antisépticas. 

Que sometiendo la solución de formaldeida á la acción del calor, se trans- 
forma en parte en un cuerpo sólido, blanco, etc. Este cuerpo corresponde por 
los caracteres indicados á la paraformaldeida. 

Que tal vez se pueda usar como un buen preservativo temporal de leche, 
pulque y aguamiel y de las substancias alimenticias en general. Mas para 
darle esta aplicación hay que determinar su acción fisiológica, sobre todo si 
su uso prolongado puede alterar la salud. — Fernando AltamiranQ. 



MEDICO NACIONAL. 19 



CARGO INFUNDADO. 



El Sr. Ingeniero D. Agustín Aragón ha publicado un opúsculo compuesto 
con varios artículos de crítica entre los cuales encuéntrase uno que se intitula 
(íEiisayos de critica cientíjicayi y está dirigido al Instituto Médico. 

Sirvió de tema al autor para dicha censura, el folleto publicado por la Se- 
cretaría de Fomento, y que procedente de este Instituto se denomina (.^Estudios 
referentes á la desecación del Lago de Texcoco.y) Este folleto está formado con 
cuatro estudios, obra de los Sres. Dres. D. Fernando Altamirano, D. Domin- 
go Orvañanos, D. José Terrés y el Prof. D. Alfonso L. Herrera. 

Entra el Sr. Aragón en consideraciones acerca de los trabajos de cada uno 
de los autores citados, y en su agresión, que no censura, falta no pocas ocasio- 
nes la justicia y á veces hasta la urbanidad. JSTo haremos en este periódico la 
defensa de las personas atacadas, porque ese asunto es netamente individual 
y los "Anales" son órgano de un establecimiento. Tampoco discutiremos con 
el crítico la razón ó sinrazón de su censura científica, porque los autores de 
cualquier trabajo, en este Instituto, conservan la obligación de la responsabi- 
lidad y los derechos emanados de esa misma responsabilidad. 

Pero hay un cargo que es dirigido no á los autores, sino al Instituto, y es 
de nuestro deber contestarlo. Copiamos textualmente todo el párrafo en que 
se contiene dicho cargo. Dice así el Sr. Aragón: 

"Sorprende también, y á primera vista, que ninguno de los trabajos llena 
" el objeto que se propuso la Secretaría de Fomento, al iniciar los estudios 
"efectuados, pues dicha Secretaría no podía referirse á la desecación, por lo 
" que sólo las personas que ignoren el problema que se va á resolver, pueden 
" preocuparse, y claramente indicó en su comunicación de Septiembre 12 de 
" 1894, que deseaba indicaciones sobre los cultivos á que pudieran destinarse 
" las tierras que quedaran en las riberas del expresado lago, como consecuen- 
" cia de su reducción y no desecación como ha creído el Director del Instituto 
" Médico." 






Para contestar debidamente, vamos á hacer en toda regla la historia del ne- 
gocio. 

Con fecha 12 de Septiembre de 1894, el Sr. Secretario de Fomento envió al 
Director del Instituto la siguiente comunicación: 

Secretaría de Fomento, Colonización é Industria de la República Mexicana. 
— Sección 2^ — Núm. 1,387. — En virtud de estar próximo á terminar el canal 
y el túnel que han de servir para el desagüe de la ciudad y Yalle de México, y 
debiendo como consecuencia de la reducción del lago de Texcoco quedar algu- 
nas tierras, que han servido de vaso á este lago, propias para el cultivo; esta 
Secretaría recomienda á vd. especialmente proceda á hacer un reconocimiento 
del mencionado lago en el estado que guarda actualmente, haciendo análisis 



20 ANALES DEL INSTITUTO 



de las aguas que contiene y de los azolves que se encuentren en su fondo, para 
que con el resultado de ese estudio se puedan hacer indicaciones sobre los cul- 
tivos á que pudieran destinarse las tierras desecadas del repetido lago. 

El estudio mencionado no sólo ha de comprender la cuestión desde el punto 
de vista agrícola, sino que también espera esta Secretaría que ese Estableci- 
miento pueda hacer algunas indicaciones acerca de otras industrias que sean 
susceptibles de establecerse en aquellos terrenos ya desecados. 

Libertad y Constitución. México, Septiembre 12 de 1894. — Fernández Leal. 
— Al Director del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



A esta nota recayó la siguiente respuesta: 

Instituto Médico JN'acional. — Dirección. — México. — Núm. 651. — Tengo la 
honra de contestar la superior orden de vd. núm. 1,387 de fecha 12 del actual, 
manifestándole que para emprender el trabajo relativo al reconocimiento del 
lago de Texcoco, análisis de sus aguas y azolves, etc., es necesario proceder con- 
forme á un proyecto que se está formando y que próximamente remitiré á vd. 
para su aprobación. 

Protesto á vd. mis respetuosas consideraciones. 

Libertad y Constitución. México, Septiembre 19 de 1894. — F. Altamirano. 
— Al Sr. Secretario de Fomento. — Presente. 



En virtud de la oferta contenida en el documento anterior, se envió después 
el siguiente oficio y el proyecto anexo: 

Instituto Médico K"acional. — Dirección. — México. — Núm. 665. — Conforme 
con lo que tuve la honra de manifestar á vd., en oficio de fecha 20 del pasado, 
se procedió desde luego á la formación de un pro3'ecto para el estudio de las 
aguas y tierras del lago de Texcoco. Dicho proyecto fué hecho por los Profeso- 
res Ramírez y Río de la Loza y discutido en dos juntas extraordinarias los días 
21 y 27 del pasado. Tengo la honra de remitir una copia del referido pro- 
yecto. 

Estando terminados los trabajos de la Materia Médica y queriendo proce- 
der desde luego á cumplir las superiores órdenes de vd., se acordó que desde 
el 15 del actual comiencen los estudios referidos y al efecto hice ya una excur- 
sión preparatoria. 

Como verá vd. por el adjunto proyecto, son necesarios por lo menos unos 
$100 mensuales para emprender los estudios del lago, y en tal virtud ruego 
á vd. se sirva decirme si podrá concederle al Instituto ese gasto como partida 
extraordinaria; pues con su actual presupuesto no podrá el Establecimiento 
verificar las excursiones, ni hacer los demás gastos que dicho estudio demanda. 

Protesto á vd. mis respetuosas consideraciones. 

Libertad y Constitución. México, Octubre 9 de 1894. — F. Altamirano. — Al 
Señor Secretario de Fomento. — Presente. 



MEDICO NACIONAL. 21 



Los que subscribimos, honrados por el señor Director del Instituto Médico 
Nacional, para formular un proyecto de programa del método que debe se- 
guirse para dar cumplimiento á la disposición de la Secretaría de Fomento re- 
lativa al estudio de las aguas y tierras del lago de Texcoco, asi como á las in- 
dustrias y cultivos que pueden explotarse en los terrenos que á consecuencia 
de las obras del desagüe se desequen, hemos meditado con detenimiento en las 
múltiples cuestiones que encierra la resolución del problema, en la gran im- 
portancia general de él y por último en los elementos con que el Instituto 
cuenta por su acertada resolución. 

El carácter de este proyecto de programa de trabajos y la ilustración de los 
miembros que forman la Junta, á cuyo juicio lo sometemos, nos ahorra entrar 
en muchas consideraciones; pero para fijar mejor las ideas indicaremos algu- 
nas de las cuestiones que encierra el problema. 

Desde luego habrá que determinar la composición química y análisis bac- 
teriológico del agua del lago, la naturaleza de los terrenos que forman su fondo 
y que lo rodean, así como las modificaciones que pueden sufrir dichos terrenos, 
por la acción de los agentes atmosféricos, é investigar qué influencia tendrán 
estas modificaciones sobre los cultivos é industrias que se implanten en ellos. 

Siendo el lago de Texcoco la gran cloaca de la Ciudad de México, la acumu- 
lación en él de materias orgánicas debe ser inmensa y estas materias expues- 
tas por la desecación á la acción de los rayos solares y del oxígeno del aire, en 
esa gran superficie, debe producir modificaciones en la atmósfera, y si se re- 
cuerda que el lago está situado al N.E. de la Ciudad y como también de este 
cuadrante soplan los vientos con frecuencia, se tendrá una idea de la impor- 
tancia que tiene para la higiene resolver esta cuestión. 

La altura del Valle de México, la escasez de aguas y su pobre vegetación, 
hacen que su atmósfera sea considerada como seca, y al disminuir la superfi- 
cie evaporativa de ese vaso, habrá que investigar si, como algunos suponen, 
se producirá una diminución del estado higroscópico del aire que arrastran 
las corrientes del N.E. 

Por último, los terrenos que resulten de esa desecación, quedarán cargados 
de materias orgánicas y de substancias minerales que pueden utilizarse con 
ventaja en la agricultura y la industria, y en vista de los resultados obtenidos 
al resolverse la primera cuestión y de otros factores conocidos, habrá que de- 
terminar qué industrias y qué cultivos pueden establecerse con éxito. 

En vista de lo expuesto, la comisión juzga, que estas cuestiones de carácter 
higiénico meteorológico, agrícola é industrial, dependen esencialmente de las 
análisis química y bacteriológica de las aguas y de las tierras del lago y sus 
terrenos adyacentes y que el Instituto puede hacer estos estudios, no obstante 
los limitados elementos con que cuenta. Sometemos á la aprobación de la 
Junta, el siguiente proyecto de trabajos: 

1° El Instituto se encarga de estudiar las cuestiones de carácter higiénico, 
meteorológico, agrícola é industrial que se relacionan con la desecación par- 



22 ANALES DEL INSTITUTO 



cial ó total que con motivo de la terminación de las obras del desagüe se pue- 
den llevar á efecto en el lago de Texcoco. 

2° Si para la ilustración de algunas cuestiones que se relacionen con las an- 
teriores, ó de otras de orden mineralógico, geológico, etc., el Instituto tiene 
necesidad del auxilio de personas especialistas en algunos de esos ramos, pro- 
pondrá á la Secretaría de Fomento el problema, para que ella á su vez se di- 
rija á quien juzgue competente para su resolución. 

3° Para los gastos de las excursiones que se tengan que hacer, cultivo prác- 
tico de plantas, compra de algunos litiles y obras especiales á la naturaleza de 
estos trabajos, etc., la comisión juzga que se necesite de un auxilio pecuniario, 
como de unos cien pesos mensuales. 

4r Por su importancia este estudio, formará la parte principal del progra- 
ma de trabajos para el año próximo, distribuyéndose éstos de la manera si- 
guiente: 

P Después del día 15 de Octubre próximo, fecha para la cual deben estar 
terminados los artículos que han de formar la primera parte de la Materia 
Médica: el personal del Establecimiento, hará una excursión preparatoria al 
lago con objeto de hacer observaciones y recoger los datos que juzgue conve- 
nientes para sus trabajos. 

2^ Los trabajos se dividirán entre las Secciones del Instituto de la manera 
siguiente: 

A. La Sección 2^ se encarga de la análisis química de las tierras y aguas 
que se recojan. 

B. La Sección 3^ se encargará de la análisis bacteriológica de las mismas 

C. La Sección 1^ y el Dr. Altamirano, se encargan de la flora y agricultura 
actual ó que pueda ser explotada, después de la desecación. 

D. La Sección 2^ y el Dr. Altamirano, se encargan de las industrias que 
puedan establecerse, y 

E. Las Secciones 4^ y 5^ se ocuparán de resolver la parte higiénica de la 
cuestión, recopilando, especialmente la última, los datos históricos, geográfi- 
cos y estadísticos, etc., necesarios para la resolución del problema. 

Para plantear esta distribución económica de los trabajos, hemos tenido en 
cuenta, que la resolución del múltiple problema, debe tener por base esencial 
la análisis química y bacteriológica de las aguas y tierras y al cultivo práctico 
de algunas plantas; como las condiciones en que se encuentran esas tierras y 
aguas, son muy variables, á causa de que por una parte reciben desechos or- 
gánicos de la Ciudad, por otra reciben aguas dulces, en otras los vientos y las 
lluvias baten con más frecuencia y fuerza, produciendo deslaves distintos; todas 
estas condiciones hacen que la composición química de dichas aguas y sobre 
todo de los terrenos cambie notablemente, lo que obliga á hacer un número 
relativamente grande de ellos; hemos calculado que estos ocuparán el primer 
semestre del año próximo, por lo que tendremos que alternar estos trabajos 
con los del programa para ese año, y además, con el estudio de las substan- 
cias alimenticias, propuesto también por la misma Secretaría de Fomento; y 



MEDICO NACIONAL. 23 



por todo lo cual sometemos ajuicio de la Junta de Profesores, el programa 
y distribución que acabamos de exponer. 

México, Septiembre 28 de 1894. — Francisco Rio de la Loza. — José Mamirez. 



Aprobado este programa por la Secretaria de Fomento, se procedió al tra- 
bajo y durante el año de 1895, se dio cima á una parte de los estudios que se 
enviaron á dicha Secretaría para su publicación, como se ve por las siguientes 
comunicaciones: 

Instituto Médico Nacional. — Dirección. — México: — ISTúm. 846. — Tengo la 
honra de informar á vd. acerca del estado que guardan en la actualidad los 
estudios relativos al lago de Texcoco, tan empeñosamente recomendados por 
vd. á este Establecimiento. 

Aprobados los programas para los trabajos de este año en nuestro Institu- 
to, se procedió desde luego á la distribución económica de las labores y del 
personal. 

El inciso 2^ del programa general previene que se haga el estudio químico 
y bacteriológico de las tierras y aguas del lago de Texcoco. Con este objeto, 
los Sres. Rio de la Loza y Toussaint, Jefes de las Secciones 2^ y 3^, verifica- 
ron con el personal de sus Secciones respectivas, varias excursiones al lago y 
sus alrededores para procurarse muestras de tierras y aguas tomadas en dis- 
tintos lugares y en las diferentes condiciones que se creyeron más apropiadas 
para dar cima al indicado estudio. En la actualidad, aún no tengo informes 
concretos acerca del resultado de las análisis químicas y estudios bacterioló- 
gicos, de los que se podrá informar solamente cuando estén concluidos. 

El inciso 3° de dicho programa prescribe "El estudio de la influencia higié- 
nica y meteorológica que ejercerá la desecación del mencionado lago." Este 
punto fué encomendado á los Sres. Terrés y Orvañanos, Jefes de las Seccio- 
nes 4^ y 5^ que concurrieron á las primeras excursiones para formular á los 
profesores de Química y Bacteriología las preguntas que fueran convenientes 
á fin de aprovechar las análisis y estudios bacteriológicos. Pero preferente- 
mente los Sres. Terrés y Orvañanos se consagraron á buscar todos los datos 
relativos á su cuestión, que debe resolverse, fundándose principalmente en la 
meteorología y en las estadísticas demográficas. Como resultado de dichos es- 
tudios envío á vd. la memoria del Dr. Terrés, encabezada con este rubro: ^^¿Qué 
influencia tendrá el desagüe del Valle de México, en la higiene de la Capital? " 
(Anexo núm. 1). Aún queda por concluirse otra memoria que está formando 
el Dr. Orvañanos. 

El inciso núm. 4 del referido programa general, dice: "Aplicaciones prác- 
ticas que se deban hacer, como resultado del estudio de los puntos anteriores." 
Esta labor fué encomendada al Jefe de la Sección 1^, Dr. Ramírez y á mí, to- 
cando al Sr. Ramírez lo relativo á la Historia Natural y aplicaciones agríco- 
las, y encargándome yo de colaborar en lo relativo á la comprobación de va- 
rios datos meteorológicos, y de estudiar lo concerniente á vegetación é in- 



24 ANALES DEL INSTITUTO 



dustrias, considerando muy seriamente la industria salinera. Al Profesor D. 
Alfonso L. Herrera, que fué ayudante de la 1^ Sección y que aún conserva la 
mejor voluntad para servir á este Instituto, le encargué un estudio acerca de 
la fauna del lago de Texcoco, y sus alrededores, y el citado Profesor, con la efi- 
cacia y laboriosidad que le son peculiares, me entregó una memoria que se in- 
titula ^^Notas acerca de la Zoología de Texcoco''^ y que acompaño ávd. con este 
oficio (Anexo núm. 2). Por mi parte, según lo que hasta ahora tengo traba- 
jado, he podido formar una memoria que se denomina ^^ Estudios relativos á la 
evaporación del lago de Texcoco^'' la que igualmente tengo la honra de remitir 
á vd. (Anexo núm. 3). 

Acompañan á la memoria del Dr. Terrés, dos cuadros gráficos y á mi es- 
tudio acompañan igualmente cinco cuadros. 

Lo que tengo la honra de poner en el superior conocimiento de vd. para lo 
que se sirviere disponer. 

Protesto á vd. mis respetuosas consideraciones. 

Libertad y Constitución. México, Mayo 28 de 1895. — F. Altamirano. — Al 
Señor Secretario de Fomento. — Presente. 



Instituto Médico Nacional. — Dirección. — México. — Núm. 854. — En la Jun- 
ta mensual verificada el dia 3 del corriente, presentó el Sr. Dr. Domingo Orva- 
ñanos una memoria intitulada: "El lago de Texcoco. — Estudio geográfico y 
climatológico," cuyo original tengo la honra de adjuntar á vd. 

Este es el documento á que me referi en mi oficio núm. 846 de fecha 28 
del mes próximo pasado y que viene á ser el complemento de la memoria del 
Dr. Terrés. 

Kuego á vd. si á bien lo tiene, se sirva ordenar que esta adjunta memoria, 
sea impresa en unión de los documentos que adjunté á mi citado oficio. 

Protesto á vd. mis respetuosas consideraciones. 

Libertad y Constitución. México, Junio 8 de 1895. — F. Altamriano. — Al 
Señor Secretario de Fomento. — Presente. 



Se acordó de conformidad, y en tal virtud se publicó el folleto cuya portada 
dice: 

''^Secretaría de Fomento. — Instituto Médico Nacio^ial. — Director, Fernando 
Altamirano. — Estudios referentes á la desecación del Lago de Texcoco. — Año de 
1895. — Primera jparte. — México.''^ 



* * 



Hecha la historia del asunto, vamos á contestar el cargo al Sr. Aragón. 

Si después de la nota del señor Secretario de Fomento, fecha 12 de Septiem- 
bre de 1894, se hubieran publicado los estudios del Instituto sin acompañar- 
les de ningún otro documento, estaría en su derecho el critico para sorpren- 



MEDICO NACIONAL. 2b 



derse de la discordancia entre lo que aquella previene y lo que estos contienen; 
pero leidos todos los documentos anteriores es incomprensible tal sorpresa. El 
crítico tuvo la ineludible obligación de leer esos documentos publicados en el 
mismo folleto, y hasta nos da una prueba de qne los ha leído, supuesto que 
cita uno de ellos, el que le pareció favorable para lanzar el cargo; pero se 
desentiende de los otros que son la contestación más sencilla á dicho cargo. 
Por eso los hemos reproducido, porque son la mejor respuesta. Por ellos se 
ve que las instrucciones del señor Secretario de Fomento, fueron incluidas en 
un programa (oficios núms. 651 y 665 y su anexo) dentro del cual estaban 
comprendidos otros puntos de interés científico y público, íntimamente liga- 
dos con los contenidos en dichas instrucciones, y que este programa fué hecho, 
discutido y aprobado en plenas juntas celebradas en este Instituto y puesto 
en vigor, previa autorización de dicho funcionario. Por ellos se ve (oficios 
núms. 846 y 854) que el Señor Director del Instituto estuvo informando á la 
Secretaría de Fomento del estado en que se hallaban los trabajos, y que los 
estudios á que se refiere el crítico fueron encomendados á los Sres. Altamira- 
no y Ramírez. 

Si el crítico se hubiera tomado el trabajo de leer con atención, siquiera la 
carátula del folleto que criticó, habría visto que lo publicado constituye una 
Primera joarte y que faltan, por consiguiente, los estudios que formarán la se- 
gunda y entre los cuales están esos cuya ausencia causó la infundada sorpresa 
del susodicho crítico. 

Conste en virtud de lo dicho, que el Instituto no se desentendió de las ór- 
denes que recibiera y que los estudios acerca del Lago de Texcoco no se han 
hecho fuera de el objeto que se propuso la Secretaría de Fomento. 



VARIEDADES. 



Las substancias minerales drel Cafeto. 



{Traducido del Relatorio anual del Instituto Agronómico do Estado do Sao Paulo, Brasiel, 1892, 
por H. Pittier, Director del Instituto Písico- Geográfico de Costa Rica.) 

Como frecuent^ente recibe este Instituto diversas consultas de los agri- 
cultores, comenzamos hoy á dar á la estampa en nuestros «Anales» el folleto 
escrito por el Dr. Dafert sobre «Las substancias minerales del Cafeto,» consi- 
derándolo de notoria importancia. 

Las investigaciones que aparecen en el presente trabajo fueron practicadas 
con el objeto de conseguir bases exactas para los experimentos relativos al 
abono del cafeto, bases que, bien puede decirse, faltaban por completo hasta 
la fecha. 

Tomo II I.— 4 



26 



ANALES DEL INSTITUTO 



Estos estudios se practicaron sobre café brasileño ordinario^ parte del cual 
se obtuvo de una hacienda del Municipio de Itatiba y parte de Campiñas. 

Con el auxilio de mis ayudantes, principalmente del señor Toledo Braga, 
hice numerosos análisis de cenizas, de acuerdo con los métodos generalmente 
aplicados para tales fines. 

A. Composición química de las diferentes 

PARTES DEL CAFETO. 

1. La Baiz. 

Existen ya los análisis de A. Geheeb y de A. Stapf publicados por Th, 
PeMolt} 

Dispongo también de otro, practicado en Bonn por el sabio alemán Siegfr. 
Stein, y, además, del promedio de los resultados conseguidos en nuestro labo- 
ratorio. 

Los tres primeros análisis mencionados dieron: 



I. 

Potasa 16,24 p^ 

Soda 2,18 

Cal 37,04 

Magnesia 4,16 

Oxido de hierro 3,39 

Oxido de manganesio 0,44 

Acido fosfórico 1,57 

Acido sulfúrico 2,26 

Acido silicoso 6,16 

Cloro 1,04 

Acido carbónico 27,55 

Carbón, etc 



11. 

Potasa 3,99 pg, 

Soda... 6,66 ,, 

Cal 38,05 „ 

Magnesia 5,39 „ 

Oxido de hierro 6,03 „ 

Oxido de manganesio trazas. 

Acido fosfórico 11,30 p§, 

Acido sulfúrico 1,39 

Acido silicoso 1,26 

Cloro 0,25 

Acido carbónico 25,16 

Carbón, etc 



Suma 99,^ 



Po 



Suma 100.06 pg. 



III. 



Potasa 11,74 pg . 

Soda..... 0,83 „ 

Cal 17,86 „ 

Magnesia 5,05 ,, 

Oxido de hierro 6,57 con alúmina. 

Oxido de manganesio (no determinado). 

Acido fosfórico, 1,63 pg. 

Acido sulfúrico 1,49 ,, 

Acido silicoso 25,14 „ 

Cloro 0,27 „ 

Acido carbónico 24,42 „ 

Carbón, etc 4,73 „ 



Suma 99.73 pg. 

1 Historia das plantas alimentares do Brazil. Río Janeiro, 1871. ídem. vol. V, 1884. Quadro 11. 

(Continuará.) 



LISTA DE COLABORADOitES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio.— Calle de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando.-— Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Bx^Dloradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura: Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — C'alle Cerradadc Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Si'. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaea (E. de Moi'elos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso.— Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3^ de la Eibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Px'ofesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — xlyudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3^ de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Yega José María. — 3? Calle del Eeloj. Botica. México 
(D.F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eafael.— 2^ Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Eobirosa José N. — Sun Juan Bautista (E. dcTabasco). 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Dr. XJrbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
3^ Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry.— Pharmacien de !"• classe á París. Pharmacologiste. 2"" 
Eue Blanche. París. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur a la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'Institut Colonial de Marseille. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento científico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

la — Be Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conBer- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2» — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — J)e Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4a — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5a — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita uúm. 3; en la 2* calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En París. — Chez M. Géorges Garre, editeur, 3 rué Raciue á París. 



AVIS. 



Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-dessoua sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Anuales d'adresaer leurs publicationaá l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. FEBRERO, 1897. NUM. 2 



ANALES 



DEL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



S TJ :^^ -A. i^ I O 



Informes de los trabajos ejecutados durante el mas de Febrero de 1897.— Sección 1*— Sección 2? — Sección 3* 

— Sección 4* 
Lecturas de turno. — Una especie nueva de Erythroxylon y un dato morfológico de sus hojas, por el Sr. Dr. 

D. José Ramírez. — Notas de una excursión científica á Chimalpan, por el Sr. Dr. D. Fernando 

Altamirano. 
Variedades. — Las substancias minerales del cafeto por el Dr. Dafert (Continúa). 
Explicación de las láminas relativas al Informe de la Sección 3* 
Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante el mes de Febrero do 1897. 



OFICINAS DE LA PUBLICACIÓN, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

3PLA.ZUELA. DE LA. CA-NDELA-RITA. ISTUM:. 3 (A.v. Foixiente IS A,.) — IVIKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51 .) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRECCIONES, Y DB LOS 

RAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2? Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José Ramírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. I'? Calle de Guerrero núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Eisco 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Química Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2? de 
Vanegas núm. 8J. México (D. F.). 

Sr. Prof Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (D. F.). 

Sr. Federico F. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni núme- 
ro 4. México (I). F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armcndaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Mu.sco Anatomo-patoló- 
gico. Análisis CLÍNicos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5? Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 1? Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noricga. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis (¿uímica'en la Escuela Nacional <\o Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos.— Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarria número 25. México (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 27 



iisr:Fo:R.:M:Es 

De los trabajos ejecutados durante el mes de Febrero de 1897. 



New vo(. 



Sección Primera. 



El que subscribe ha continuado ocupándose de la redacción de la Memoria 
relativa á la vegetación de México. Otra parte del tiempo se destinó para es- 
cribir el articulo, que como lectura de turno presenta hoy á esta Junta. 

El Sr. J. IN". Rose, encargado del Departamento de Botánica del Museo Na- 
cional de Washigthon, remitió 220 ejemplares de plantas colectadas en Idaho, 
Estados Unidos, y cuya enumeración consta en un folleto que se ha publica- 
do recientemente. Esta importante remesa viene en cambio de una colección 
de Umbeliferas que fueron enviadas al Sr. Rose en los primeros meses del 
año anterior. Los 220 ejemplares llegaron con su clasificación respectiva y 
en perfecto estado de conservación, pasando desde luego á enriquecer nuestro 
herbario con algunos tipos de géneros que no poseíamos. 

El Sr. Gabriel Alcoecr continúa ocupado en el arreglo del herbario. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: para el Álbum iconográfico dos lá- 
minas que representan el fruto y semillas del Apombo, Pachira macrocarpa; 
para la Memoria titulada "La Vegetación del Valle de México," dos vistg,s 
panorámicas tomadas desde la torre de la Catedral, comprendiendo la parte 
Poniente del citado valle; y por último, una repetición del dibujo que repre- 
senta una tenia monstruosa. 

El Sr. Profesor Carlos Espino Barros, accediendo bondadosamente á una 
invitación del que subscribe, emprendió y ha terminado la traducción de un 
artículo muy importante relativo á la flora de México y titulado: "Explora- 
ciones hechas en la región del Cabo de la Baja California en 1894, con refe- 
ferencias á las expediciones anteriores de la Academia de Ciencias de Ca- 
lifornia." 

El manuscrito queda á disposición del Sr. Director, para que si lo juzga con- 
veniente, se inserte en el número respectivo de los "Anales del Instituto." 

México, Febrero 27 de 1897. — José Ramírez. 



Sección Segunda. 

El Sr. Enrique Puerto comenzó á hacer el estudio de la Salvia de bolita 
(JBuddleia perfoliata), en cuyas cenizas encontró: los ácidos clorhídrico, sul- 
fúrico, fosfórico, carbónico y silícico; más las bases sosa, potasa, cal, magne- 
sia y fierro; además agotó la planta por el éter de petróleo y el éter sulfúri- 
co, y en los extractos obtenidos con esos vehículos, encontró los principios 
siguientes: cera, esencia, caucho, grasa y una pequeña cantidad de resina; en 
el primero y el segundo, dos resinas diferentes, una acida y otra neutra y áci- 

Tomo II L- 5 



28 ANALES DEL INSTITUTO 



do gálico. Continúa el tratamiento general de la planta por los disolventes 
neutros. 

El Sr. Villaseñor ha estado ensayando con empeño diversos procedimien- 
tos para preparar y purificar el alcaloide déla Pimienta de tierra [Piperomia 
umhilícata); pues por la pequeña cantidad que de él existe en la planta, pro- 
curó evitar las miiltiples manipulaciones y extraer todo el que ella contiene 
concluyendo por adoptar para esa preporación el procedimiento que le dio 
mejores resultados, y que por diferir del indicado en el articulo que sobre di- 
cha planta entregó para la Materia Médica transcribo aqui: El polvo seco 
de la raíz de Pimienta de tierra [Piperomia itmhíUcata), se agota por el al- 
cohol á 85°, se destila el líquido alcohólico, y en Baño María se acaba de con- 
centrar hasta la consistencia de extracto fluido, al que se le mezcla cal apa- 
gada en cantidad suficiente para formar una papilla casi sólida que se agota 
por éter sulfárico. Esta solución etérea, muy colorida, se destila, el residuo 
se evapora hasta la sequedad en Baño María y se disuelve en alcohol ab- 
soluto que se decolora por carbón animal y se acaba de purificar por crista- 
lizaciones y disoluciones fraccionadas en el alcohol absoluto. Por orden del 
Sr. Director se ocupó también de rectificar la existencia de la Santonina en 
las flores del Estafiate {Artemisia mexicana), y su dosificación en las mismas. 
Para hacer además un estudio comparativo entre ese principio y la Santoni- 
na de las flores del Santónico (Semencontra), extrajo de éstas alguna cantidad, 
con lo que demostró que ambos principios se obtienen por los procedimien- 
tos ya conocidos para preparar la Santonina del Santónico, y que ambos pre- 
sentan enteramente las mismas propiedades, por lo que son semejantes, si es 
que no son enteramente iguales, para lo cual sólo falta hacer la análisis ele- 
mental del principio del Estafiate, y en cuanto á su dosificación, su propor- 
ción es de 4.330 gramos por 100. También por encargo del Sr. Director, do- 
sificó la acidez total en tres jugos gástricos; de los cuales uno era puro, otro 
estaba mezclado con alcohol y el último con extracto de Estafiate; entregan- 
do los resultados á la Sección tercera. Además comenzó á hacer el estudio de 
la raíz de Tecojote [Cratcegus mexicana), y por último, ha llevado cuenta de las 
altas y bajas que ha habido en la Sección durante el presente mes. 

El Sr. Lozano rectificó la existencia de un alcaloide en las hojas del Capu- 
lín {Priimes Capulí) independientemente de la amigdalina que existe en las 
mismas hojas, y tanto por los procedimientos de preparación empleados, co- 
mo por el conjunto de reacciones que cada uno de esos dos principios presen- 
tan, quedó plenamente comprobada la existencia de ambos en dichas hojas. 
También se ocupó y terminó la preparación del ácido orgánico particular y 
del alcaloide que existen en la raíz de Pegajosa {Mentzelia Crispida), y que 
deben servir para la experimentación fisiológica. Comenzó el estudio de la 
Corteza del Capulín {Prumes Capuli), y por orden del Sr. Director, dosificó 
la glucosa contenida en una orina y el nitrato de plata contenido en un líqui- 
do remitido por el mismo señor. 

El que subscribe escribió y remitió á la Secretaría, el resultado del estudio 



MEDICO NACIONAL. 29 



que hizo el mes próximo pasado sobre dot, féculas de plátano enviadas con ese 
objeto por la Secretaría de Fomento. Terminó los artículos para la Materia 
Médica Mexicana, sobre la Cicutilla (Parthemun hjsterophorus) y la Yerba 
del Zorrillo (Crotón dioicus), y por último, se ha ocupado en hacer algunas 
experincias con la goma cuajiote [Bursera sp?). 

Por orden del Sr. Director ha comenzado á concurrir á la Sección el Sr. De 
la Hoz, con objeto de estudiar algunas plantas antielmínticas para que ese 
estudio le sirva de tesis en su examen profesional de Farmacia. 

México, Febrero 27 de 1897. — Francisco Río de la Loza. 



Sección Tercera. 

Como dije en mi informe anterior, dejamos pendientes algunas experien- 
cias sobre digestiones artificiales encaminadas á investigar la acción de la esen- 
cia del epazote del sorrillo sobre la digestión. Terminadas éstas, hemos en- 
contrado que dicha esencia no tiene influencia alguna. 

Esta fíate. 

Hemos emprendido también otros estudios referentes á la acción fisiológi- 
ca del estafiate {artemisia mexicana) y del zapote blanco (casimiroa edulis). 
En cuanto al primero, ya hicimos notar en la Junta pasada, que las flores de 
esta planta contenían santonina y además que nos inclinábamos á creer que 
esta podría considerarse como un principio especial y característico de las es- 
pecies del género artemisia. Teniendo, pues, presente, que ese principio in- 
mediato existe en las flores y no en las hojas, debíamos investigar por sepa- 
rado cuál es la acción fisiológica de unas y otras. Igualmente debíamos de- 
terminar la acción de la esencia pura de dicha planta y si era semejante á la 
de la esencia del artemisia absinthium ó sea ajenjo extranjero. 

Vamos á referir los estudios hechos con infusiones de las flores, con el ex- 
tracto alcohólico tal como se prepara en la Botica del Hospital de San Andrés 
y con la esencia pura preparada por destilación. Infusión de hojas al 10 por 
ciento, su influencia sobre la digestión. 

Como en las experiencias practicadas durante el mes pasado habíamos ob- 
servado que la fibrina no se disolvía en el jugo gástrico artificial, preparado 
con infusión de estafiate, ácido clorhídrico y pepsina, nos propusimos estudiar 
este hecho. 

Para esto hicimos varias digestiones, unas conjugo gástrico artificial y otras 
con el natural tomándolo de un perro, al que se le había practicado anterior- 
mente una fístula gástrica. Los resultados fueron confirmativos, esto es, que 
el estafiate retarda la digestión de la fibrina é impide la de la albúmina de 
huevo cocido. 

El mismo resultado obtuvimos con la infusión de las flores y con el extracto 
alcohólico. 



30 ANALES DEL INSTITUTO 



Ya hemos visto que la esencia pura de la misma planta, por el contrario, 
no retarda la digestión. 

¿Cómo influyeron las infusiones y el extracto señalados sobre la digestión? 
Creíamos al principio que como esta planta contiene muchas sales alcalinas, 
estas neutralizaban al ácido clorhídrico délos líquidos digestivos, cuya creen- 
cia la fundábamos en los hechos siguientes: P, que en el jugo gástrico pre- 
parado con infusión de estafiate, no había ácido mineral, como lo comproba- 
mos por sus reactives más sensibles; 2?, que, como se acaba de decir, la gran 
cantidad de sales alcalinas hacían que el líquido no tuviera la acidez conve- 
niente para la digestión, pera el análisis practicado en la Sección 2^ demostró 
que el grado acidimétrico del licor preparado con hojas de estafiate, acido 
clorhídrico y pepsina, era casi igual á la del jugo gástrico artificial prepara- 
do con agua destilada. Según veremos por las experiencias siguientes. 

Experiencias con el extracto alcohólico de estafiate. 

Pusimos en tres probetas con los números 1, 2 y 3, cuatro centímetros cú- 
bicos de jugo gástrico del perro en cada una, al n^ 1 le agregamos 0.20 cen- 
tigramos de extracto alcohólico de estafiate, al n"2, 0.20 de alcohol á 85° y al 
n*? 3 nada. Se suspendió en cada probeta por medio de hilo un fragmento de 
albúmina de huevo cocido y se pusieron todas las probetas en la estufa á45° 
observándolas de tiempo en tiempo. El resultado fué que se desagregó fina- 
mente la albúmina de los tubos núms. 2 y 3 y no la del núm. 1. 

Valorizada la acidez de los líquidos mencionados por la Sección de Quími- 
ca, resultó que la equivalencia en ácido clorhídrico para el n" 1 fué de 2.37 
por mil; para el n*? 2, 2.19 y para el 3, 2.56. Vemos, pues, que la fuerza acida 
del Dr 1 quedó casi igual á la del 3 y que hay poca diferencia con el 2 y todas 
entre sí. 

En resumen: el estafiate retarda la digestión in vitro sin que hasta ahora 
sepamos la causa del fenómeno. 

Acción tóxica y abortiva del estafiate. 

Procuramos determinar ésta inyectando bajo la piel de una coneja preña- 
da el extracto alcohólico en la dosis de 0.80 á 3 gramos. Ts^o se provocó el abor- 
to ni aun después de 15 días, ni se observó ningún fenómeno generaí ni local. 
No podemos, pues, considerar al estafiate ni tóxico ni abortivo en estas condi- 
ciones. 

Experiencias con la esencia de estafiate. 

Como prometimos en el informe del mes anterior, continuamos investigan- 
do la acción de la esencia sobre los elementos anatómicos experimentando en 
la rana. 

Primera experiencia. — A una rana vigorosa se le inyectaron 2 décimos de 
centímetro cúbico de esencia suspendida en agua, dicha inyección se hizo de- 



MEDICO NACIONAL. 31 



bajo de la piel: á los 5 minutos quedó paralizada de todo movimiento y con- 
tinuó en este estado durante cuatro horas y amaneció muerta. 

Segunda experiencia. — A una rana se le inyectaron 2 décimos de centímetro 
cúbico como á la anterior. A los 10 minutos se notó paresia que aumentó 
progresivamente hasta producirse la parálisis completa: la sensibilidad per- 
sistió: al día siguiente se la encontró muerta. 

Tercera experiencia. — A una rana adulta y vigorosa le inyectaron bajo la 
piel un décimo de centímetro cúbico. Después de un minuto se notó excita- 
ción; á los 5, paresia generalizada; á los 10, parálisis; á los 20 minutos comen- 
zaron á reaparecer los movimientos; á las tres horas había vuelto el animal á 
su estado normal. 

De 'estas experiencias se puede inferir que la esencia de estáñate ataca la 
motilidad y no tiene influencia sobre la sensibilidad, y que es tóxica para la 
rana á la dosis de 2 décimos de centímetro cúbico, produciendo la muerte co- 
mo á las 12 horas. 

Zapote blanco. — (Casimiroa eclulis). 

Hemos ensayado el extracto hidro-alcohólico de las semillas preparado en 
esta Sección, así como el alcaloide que nos proporcionó la Sección Segunda. 

Vamos primero á dar la razón de nuestro proceder para que no llame la 
atención que se haya preparado el extracto en la Sección de Fisiología. 

JSfuestro objeto fué hacer el estudio de esta preparación por un método que 
otras veces nos ha dado buen resultado, y que consiste en: 

1° Buscar en la substancia in natura pulverizada qué acción pueda tener 
ingerida por la vía gástrica. 

2^ Preparar un extracto hidro-alcohólico para investigar su acción gene- 
ral y su equivalente tóxico, aplicándolo por inyección sub-cutánea. 

3^ Tratar este extracto por el agua para dividirlo en dos porciones A y B, 
la una que se disuelve y la otra que queda insoluble: determinar en seguida 
cual de estas dos tiene la acción fisiológica del extracto. 

Supongamos que la actividad reside en la porción A, entonces tratamos es- 
ta por otro disolvente neutro que nos da otras dos porciones A' B' la prime- 
ra soluble y la segunda insoluble; investigamos de nuevo en cuál de ellas re- 
side la actividad. Siguiendo así, llegaremos á encontrar, después de varias 
operaciones, en qué porción está el principio activo. 

Cuando los disolventes neutros no llegan á dar las dos primeras porciones 
hacemos uso de algún otro reactivo apropiado, como por ejemplo, el sub-ace- 
tato de plomo. 

Más tarde nos ocuparemos en detalle de este procedimiento. 

Experiencias. 

Primera. — A un perro le ministramos por la vía gástrica diez gramos de 
polvo de semillas del zapote blanco, y poco tiempo después el animal tuvo 



32 ANALES DEL INSTITUTO 



dos ó tres vómitos que contenían poca cantidad del polvo, al cabo de una ho- 
ra se notaba que el animal tenía cierta tendencia al sueño. 

Segunda. — A una rana se le inyetaron diez centigramos de extracto hidro- 
alcohólico de semillas de zapote blanco disuelto en agua. A los 5 minutos se 
nota paresia que aumenta rápidamente hasta la parálisis completa, se suspen- 
den los movimientos respiratorios y el corazón late débilmente; aplicando una 
corriente eléctrica se demuestra que la energía de la contracción muscular ha 
disminuido, que los nervios motores conducen la excitación hacia la periferia 
y no hacia el centro medular, que los nervios sensibles no se han perturbado 
al parecer, que las excitaciones sobre la médula provocan contracciones en los 
miembros posteriores y no en los anteriores y por último que ni la excitación 
galvánica ni los excitantes mecánicos aplicados ala masa cerebral, provocan 
la menor contracción en los músculos. El estómago y los intestinos se contraen 
con las excitaciones mecánicas. 

De estas experiencias inferimos: que el extracto hidro-alcohólico de semi- 
llas de zapote blanco, tiene una acción paralizante sobre el cerebro- y centros 
motores medulares: que no ataca los nervios sensitivos ni las extremidades de 
os motores y por último que ocasiona la paresia muscular y cardiaca. Para 
corroborar ó modificar estas conclusiones hizimos otras diversas esperiencias 
también en ranas. En unas evitando que las extremidades délos nervios mo- 
tores fueran tocadas por los tóxicos; en otras investigando con el miógrafo las 
contracciones musculares y en las últimas trazando con el cardiógrafo los mo- 
vimiemtos cardíacos. 

De esta manera confirmamos: que ni los nervios son sensibles ni las extre- 
midades de los motores fueron paralizadas; que tanto el sistema muscular es- 
triado como el corazón sufren perturbación notable en sus contracciones con 
tendencia á la parálisis; que la respiración se suspende mucho antes que se 
paralice el corazón y por último, que se produce la muerte de la rana con la 
dosis de 10 centigramos del extracto en el período de 12 á 24 horas. 

Los trozos adjuntos tomados respectivamente con el miógrafo y el cardió- 
grafo pueden dar una idea de las perturbaciones que han sufrido las contrac- 
ciones musculares y cardíacas así como su marcha. 

Tercera. — Inyectamos 0.20 del extracto que estamos mencionando varias 
veces, sin obtener efecto alguno. Elevamos la dosis de 0.50 á 0.80 aplicados 
en inyección sub-cutánea y obtuvimos fenómenos bien marcados sin que se 
produjera la muerte, pues á las 24 horas los animales estaban en su perfecto 
estado normal. Las dosis de l^TO á l^'oO produjeron la muerte entre 4 y 12 
horas. Como el peso de dichas palomas fué de 270 á 300 gramos el equiva- 
lente tóxico está comprendido entre 3 y 5 gramos por kilo de paloma. Se com- 
prende que sea muy elevada esta dosis porque el extracto de que nos servi- 
mos contiene gran cantidad de materias inertes. Xo obstante estas impure- 
zas el extracto no produjo alteración local en el tejido subcutáneo y se absor- 
bió rápidamente su principio activo. Sus efectos se manifiestan como á los 5. 
minutos por término medio y desaparecen si no han sido muy intensos para 



MEDICO NACIONAL. 33 



provocar la muerte, á las 4 horas, lo que indica que la eliminación ó transfor- 
maciones que sufra se hacen rápidamente. En cuanto á los efectos fisiológi- 
cos que se observaron en los animales fueron los siguientes: 

Marcha titubeante, estación vacilante hacia adelante y atrás, relajación de 
las alas, caiinento de la cabeza, parpadeo lento y á veces oclución prolongada 
de los párpados como en estado de sueño, mirada (muerta), respiración lenta 
y disneica hasta el grado de abrir frecuentemente el pico para respirar me- 
jor. La sensibilidad se conservó integra pero se disminuyó mucho la exitabi- 
lidad al ruido. El animal no se mueve de su lugar ni se atemoriza con los 
ruidos fuertes que se producen en su derredor. Es indiferente á todo lo que 
le rodea tomando un aspecto parecido á las palomas descerebradas. La defe- 
cación es frecuente y los excrementos muy liquides, debido esto probablemen- 
te á un aumento de la orina. 

En resumen, el animal presentó paresia muscular, incoordinación de los mo- 
vimientos y un aspecto soñoliento pero sin llegar á dormirse claramente, ni 
aun colocándolo en un lugar obscuro y libre de todo ruido. 

Cuarta. — A una coneja blanca, preñada, de 2 kilos 620 gramos de peso, se 
le inyectaron bajo la piel 2 gramos del mismo extracto que el que venimos 
estudiando. ^"0 se presentó en este animal ningún síntoma general ni local. 
Pero no nos extrañó esto por ser la dosis pequeña según las indicaciones que 
sacamos de las experiencias en palomas. Sin embargo procedimos asi porqué 
deseábamos averiguar el equivalente fisiológico de dicho extracto para estos 
animales. 

Experiencias con el alcaloide impuro. 

La substancia que con este nombre nos proporcionó la Sección Segunda te- 
nia el aspecto de un extracto blando y con ella disuelta en agua líicimos las 
experiencias siguientes: 

A una paloma le inyectamos debajo del músculo pectoral 0.10 de substan- 
cia y no se presentaron fenómenos después de 24 horas de observación cons- 
tante. 

México, Febrero 27 de 1897. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

En el presente mes administré la tintura de espinosilla á dosis de 80 gra- 
mos diarios, repartidos en cuatro tomas, á seis enfermos de tifo de los asila- 
dos en el "Hospital Juárez." 

El primero, Atenógenes Barragán, que se encontraba en el segundo septe- 
nario de su enfermedad, ingirió la referida substancia por espacio de cinco 
dias consecutivos. La temperatura media diaria antes de tomar el medica- 
mento era de 37°o, y durante su administración fué respectivamente 38°3, 
38°4, 38°7, 37°1 y 37°4. Desde el día siguiente á la última temperatura, és- 
ta se mantuvo á 36° con inapreciables oscilaciones y el paciente entró en pie- 



34 ANALES DEL INSTITUTO 



na convalecencia. Como 10 ó 15 minutos después de cada toma; tuvo vómi' 
tos, excepto en el último día de observación. 

La segunda observación se refiere á María Godines, que igualmente se en- 
contraba principiando el segundo septenario de su padecimiento. Tomó la 
tintura por espacio de seis días en la dosis indicada antes, excepto en el ter- 
cero y en el sexto día de observación que ingirió sólo 20 gramos en cada uno 
de ellos. La temperatura correspondiente al período anteri;)r á la adminis- 
tración de la espinosilla no se anotó, aunque sí se supo qu*; era elevada; la 
que se refiere á los seis días de observación fué respectivameate la siguiente: 
39°6, 40°6, 40°6, 39°2, 37°6 y 37°1. Después no pasó de 36^5, estando ya la 
enferma en covalecencia. Así como el anterior, tuvo vómitos después de ca- 
da toma. 

El tercero, Juan Rivera, que estaba terminando el segundo septenario de 
su padecimiento, ingirió dos días consecutivos la dosis referida y el tercero 
sólo 20 gramos. Su temperatura media antes de tomar la espinosilla era de 
39°7, y en los días en que la tomó fué de 40°1, 38°1 y 37°o. En los días sub- 
secuentes la temperatura fué de 36°9, ya convaleciente. Sufrió también, como 
los anteriores, de vómitos después de cada toma. 

El cuarto, Manuel Olla, en el segundo periodo de su enfermedad, ingirió 
la citada tintura durante dos días consecutivos. Su temperatura antes de to- 
mar la tintura era de 38°4, y durante su administración de 37°7 y 36°7. Vo- 
mitó sólo el primer día después de la última toma. Entró luego en conva- 
lecencia. 

Alberto Cortés, también en el segundo septenario de su dolencia, tomó por 
espacio de tres días consecutivos la tintura mencionada. Su temperatura an- 
tes de esta administración era de 40°1, y durante ella de 39°8, 39°3 y 39°6. 
A este término se suspendió la espinosilla y tomó salicilato de sosa. La tem- 
peratura entonces fué 39° y 38°8. Se suspendió la observación. Tuvo vómi- 
tos tenaces después de cada toma de tintura. 

El sexto, Leopoldo Ortega, igualmente en el segundo septenario de su pa- 
decimiento, ingirió por espacio de tres días la referida substancia. An- 
tes de este período su temperatura era de 39°9, y en los días en que tomó la 
espinosilla de 40°2, 39°7 y 39=7. Tuvo desde el primer día tres evacuaciones 
líquidas en cada 24 horas y no vomitó con ninguna toma. Se le suspendió la 
espinosilla y se le suministró salicilato de sosa; pero en este último período 
no se anotaron las temperaturas. Se suspendió la observación. 

El séptimo fué un niño de 12 años, Ptiblo Flores, quien principiando el se- 
gundo septenario de su enfermedad, tomó por espacio de cinco días 40 gra- 
mos diarios de la conocida tintura. Antes de ingerir ésta su temperatura me- 
dia diaria era 40°2 y en los días en quo tomó la substancia fué: 40°1, 39°7, 
38°6, 39° 1 y 38°6. Al siguiente día de estos de observación entró en conva- 
lecencia; la temperatura no pasó de36°5, así como en las subsecuentes. Nin- 
gún día tuvo vómitos. 

Las temperaturas que se refieren al período de administración de la espi- 
nosilla, fueron tomadas 30 minutos después de cada toma. 



MEDICO NACIONAL. 35 



En cuatro enfermos del Hospital "San Andrés," usé la tintura de estáñate 
como parasiticida, con resultados dudosos. 

Practiqué 17 análisis de orinas, 3 de sangre y 4 de esputos, remitidos por 
los médicos del Hospital "San Andrés." 

El Profesor en Farmacia, Juan M. Noriega, hizo las preparaciones siguien- 
tes: 3 gramos del alcaloide del capulin, impuro ó conteniendo tanino, 2,000 
gramos de tintura de espinosilla, 180 gramos de extracto acuoso de la propia 
substancia, 130 gramos de extracto hidro-alcohólico de la misma planta, pre- 
paración hecha por haberse terminado la que existia anteriormente; 100 gra- 
mos de extracto de huesos de zapote; 120 gramos extracto de epazote, y en 
estos momentos está pendiente de la extracción del glucósido del palillo. 

Acompaño las notas de las observaciones recogidas por los Dres. Bulman 
y Cicero. 

México, Febrero 28 de 1897. — José Terrés. 



En la 2^ Sala de Medicina de Mujeres, se han ensayado en el presente mes 
el extracto fluido de palillo como analgésico, y el cocimiento de corteza al 
5 por 100 como anti-diarreico. Con el primero, y á la dosis de 20 gotas bis; 
se calmó el dolor gastrálgico en cinco enfermas afectadas de gastritis aguda, 
una de ellas presentaba, además, vómitos alimenticios primero, y después bi- 
liosos que se dominaron juntamente con el dolor. 

El cocimiento de corteza de capulin, curó la enteritis alcohólica de tres 
enfermas. 

México, Febrero 28 de 1897.— i^. Bulman. 



Hospital "San Andrés". — 2^ Sala de Sífilis. — Tengo la honra de comunicar 
á vd., que en el enfermo Gregorio González, entrado á esta Sala el dia 28 de 
Enero del corriente año, el cual estaba afectado de paludismo de forma ter- 
ciana, debidamente comprobado por la existencia de hematozoarios de Lave- 
ran en su sangre, fué tratado por el cocimiento de la corteza de Capulin, pri- 
mero á la dosis de 6 gramos de ésta y después á la de 8, sin éxito; sometido 
el dia 6 de Febrero al tratamiento por la quinina, su enfermedad cedió rápi- 
damente, y el enfermo, ya sano, abandonó el hospital el dia 9 del mismo mes. 

También se ha ensayado la tintura alcohólica de palillo, en dosis hasta de 
50 gotas al día en un enfermo reumático y en un sifilítico con dolores osteó- 
copos, sin obtener mejoría en ninguno de los dos. 

México, Marzo 2 de 1897. — R. JE. Cicero. — Sr. Dr. José Terrés, Jefe de la 
Sección de Clínica Terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Tomo II L— 6 



36 ANALES DEL INSTITUTO 



SECCiólsr Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que los trabajos de esta Sección du- 
rante el mes de Febrero han consistido en lo siguiente: 1*? Extractar y pasar 
al "índice de Geografía Médica de la República Mexicana," los cuestionarios 
siguientes de endemias de municipalidades del Estado de Hidalgo, á saber: 
Apam, Tepeapulco, Tlanalapan, Huichapan, Acópala, Tecozautla, Huehueto- 
ca, Atotonilco el Grrande, Huasca, Omitían Huautla, Xochitepec, Tahualica, 
Huazalingo, Tlanchinol, Orizatlán, Huejutla, Pisaflores, Pacula, Jacala, Ix- 
tacayotla, Mezquititlán, Meztitlán, Tenango, Metepec, Acatlán, Singuilucan, 
Achistepec, Tatotepec, Tulancingo, y Acaxochitlán; 2" En el hospital se han 
continuado las experiencias del Casimiroa edulis y del Helenium mexicanum. 
El primero se ha dado á varios enfermos á la dosis de 40 á 50 centigramos, 
en una sola vez en la noche, notándose el mismo efecto hipnótico de que se ha 
dado cuenta en informes anteriores. El chapuz se administra actualmente á 
un hemiplégico, el n^ 12, y aunque al principio se notó alguna mejoriaenlos 
movimientos, no se ha conseguido que aumente aún llevando la dosis á un 
miligramo cada hora. 

México, Febrero, 28 de 1897. — B. Orvañanos 



LECTURAS DE TURNO. 



Una especie nueva de Erythroxylon y un dato morfológico de sus hojas. 



En la última excursión que hizo el Dr. F. Altamirano al lugar conocido en el 
Estado de Veracruz con el nombre de Motzorongo, encontró, formando parte 
del bosque de aquel lugar, un árbol pequeño que le llamó desde luego la aten- 
ción por su porte que lo diferenciaba de todos los demás. Los numerosos ejem- 
plares que se recogieron destinados al herbario, pasaron á la Sección 1^ para 
su identificación, encontrándose que la planta era un Erythroxylon cuya es- 
pecie parecia no estar determinada. 

Las importantes y bien conocidas propiedades de la Coca del Perú, deci- 
dieron á la Junta de Profesores á designar nuestra planta en el Programa pa- 
ra los trabajos del Instituto Médico en el año de 1894. Desde entonces hice 
la descripción casi completa de este Er^^throxylon, y según recuerdo, en la 
Sección de quimica se comenzaron algunos análisis, de los que resultó que 
la citada planta contenia la cocaína, aunque en pequeña cantidad. 

Las dificultades que hubo posteriormente para conseguir las hojas de la 
planta, en cantidad suficiente para un análisis quimico completo, y para la ex- 
perimentación terapéutica, fué la causa que impidió que se llevaran á cabo 



MEDICO NACIONAL. 37 



los estudios que se propuso el Instituto Médico; pero como en la Sección 1^ 
se tenian los elementos suficientes para las investigaciones botánicas, alli se 
pudo terminar la parte que le correspondia segi\n el Programa, y para no 
aplazar por más tiempo la publicación de los datos recogidos, hoy los presen- 
to como un trabajo que corresponde á la lectura de turno. 

Esta pequeña memoria contiene dos partes: en la primera se hace la des- 
cripción botánica de la planta, y en la segunda se estudia un detalle morfo- 
fológico de las hojas, detalle que según entiendo es la primera vez que se 
señala. 

Erytlwoxylon elUpticiim, Ramírez. 

Árbol de 4-5 metros de altura, ramas sub-opuestas, rugosas y grises en la 
parte inferior; ferruginosas en la extremidad; hojas alternas, cortamente pe- 
cioladas, elípticas y algunas ligeramente eliptico-oblongas, en el ápice un 
poco acuminadas y casi mucronadas, en la base un poco cuneiformes, sub-co- 
riáceas, lampiñas, por el envés un poco ferruginosas, reticulado-venosas, ner- 
vio central prominente en los dos tercios inferiores, por la cara superior un 
poco venosas y con el nervio central muy saliente; longitud de 8-10 centíme- 
tros por 4J-6 de ancho; peciolos de 6-8 milímetros, redondeados, acanalados 
y más ferruginosos; estípulas intrapeciolares, oblongas ú oblongo-lanceola- 
das, de doble longitud que el peciolo, lampiñas, rojizas, ligeramente estria- 
das, por la cara externa con un surco resto de su adherencia peciolar; otras 
estípulas, abajo de los renuevos, reemplazan á las hojas, son iguales alas an- 
teriores, pero en la cara externa y cerca de la base, llevan un apéndice ales- 
nado, negro, de la mitad de su longitud y enteramente aplicado contra la es- 
típula; inflorescencia, en fascículos de 6-10 flores, situados en la axila de es- 
típulas afilas, y bracteados; brácteas numerosas en la base de los pedúnculos, 
imbricadas, de 2 milímetros de longitud, aovado-triangulares, mucronadas; 
pedúnculos pentágonos, continuándose las saliente hasta los senos del cáliz, 
de 6-8 milímetros de longitud y más anchos en la parte superior; cáliz per- 
sistente pentágono, 5-partido, lampiño, de prefloración valvar reduplicada, 
sépalos connatos de la base; lobos aovado-acuminados; pétalos 5, semejantes 
á los del Erythroxylon coca, pero con la parte superior más ensanchada, de ma- 
yor longitud que el cáliz y el apéndice más complicado; estambres 10, monadel- 
fos más largos que el pistilo; tubo globoso, de una tercera parte de la longitud 
de los estambres, de textura glandulosa, ligeramente prolongado sobre cinco fi- 
lamentos, naciendo los otros cinco de la cara interna, un poco abajo del borde 
superior; anteras elípticas, basifijas, de dehiscencia lateral; ovario subtrígo- 
no, de li milímetro de longitud, trilocular, uniovulado por aborto de los 
otros dos óvulos; estilos 3 de la misma longitud del ovario, en el ápice capi- 
tado-estigmatosos; drupa por aborto unilocular, uniesperma; semilla ? — Flo- 
rece en Marzo, — Vegeta en Motzorongo, Estado de Veracruz. 



38 ANALES DEL INSTITUTO 



En la Botánica de la "Biología Centrali- Americana," el Sr. Hemsley se- 
ñala cuatro especies de Erythroxylon encontradas en México; dos de ellas cla- 
sificadas; el E. macrophyllum y el E. mexicanum. Un estudio cuidadoso de las 
descripciones de estas dos especies, nos convenció de que ninguno convenia á 
nuestra planta; pero como los representantes de este género tienen generalmen- 
te una área de vegetación muy extensa, fué indispensable compararla especie 
que consideramos como nueva, con las de la América Central y del Sur, lle- 
gando al mismo resultado que anteriormente. 

* 

En la parte descrij^tiva de la planta señalamos además de las estípulas in- 
trapeciolares, otras imbricadas y en cu3''a axila generalmente aparecen las 
inñorescencias. Cuando clasifiqué la planta, poca atención le presté á la existen- 
cia de estas estípulas afilas que habían sido bien señaladas por los autores, 
y esto por lo frecuente que es encontrar mucho de vago en las descrii^ciones 
de las plantas, sobre todo cuando los órganos no tienen á primera vista la 
forma más conocida; tal sucede con las brácteas que, ó se les describe como ho- 
jas florales, ó aun son consideradas como haciendo parte, como apéndices, 
de la primera envoltura de la flor. 

Como prueba de que el mismo órgano es considerado y descrito de diferen- 
te manera, nos va á servir de ejemplo justamente la descripción de estas es- 
típulas por varios botánicos: 

Kunth, que separó las Erythroxyleas de las Malpighiaceas, para formar 
un Orden distinto, al tratar del género, se expresa así: "Arbustos ó árboles; 
ramitas jóvenes cubiertas por estípulas imbricadas y apretadas." {líaUtus: 
frútices aut arhores; ramuli júniores stij^ulis imhricatis ohtecti et compressi) . 

Endlicher, en la página 1065 de su Genera, dice: "Estipulas intraxilares, 
cóncavas, escarioso-escamiformes, en los pedúnculos áfilos bracteoliformes." 
{Stipulce intraaxillai'es, concavce, scarioso-sqiíamif orines, in lyedunculi sapTiyllis 
hracteoliformes) . 

Lindley en el "Vegetable Kindom" página 391, describe de este modo los 
órganos de que nos ocupamos: "ramitas jóvenes frecuentemente comprimidas 
y cubiertas por escamas agudas é imbricadas;" y más adelante: "pedúnculos, 
emergiendo de numerosas brácteas imbricadas semejantes á escamas." 

Bentham y Hooker en el "Genera Plantarum," vol. I, página 244, al tratar 
del género Erythroxylon, dicen: "estípulas intrapeciolares, en los renuevos 
frecuentemente ramentáceas, imbricadas y afilas. Sti])id(e intrajpetiolares, in- 
novationum scepe ramentacece imhricatoe et aphyllce. 

Por último, Baillon en la "Histoire des Plantes," tomo 5'^, página 51, se 
expresa en estos términos: "Sus flores son solitarias ó están reunidas en pe- 
queños ramilletes de cimas en la axila de las hojas, ó de las brácteas que so- 
bre ciertas ramas ocupan su lugar;" y en la página QQ: "hojas alternas, sim- 
ples, enteras, estípulas intrapeciolares (en los renuevos frecuentemente im- 



Tomo Ul. 



Jlnales del Insiilulo JííáUcv J/adonal. 



Lám.I. 




ZAPOTILLO. 

Eryfhroxylon ellipficum.^ RAMÍREZ. 



MÉDICO NACIONAL. 39 



bricadas y afilas," {foliis alternis simplicihics integris; stipulis intrapetiolaríbus 
cinnovationmn nunc scejpe imhricatis et aphylUs). 

Como es fácil comprender, des]3ués de la lectura anterior, el espíritu que- 
da confuso y cabe la duda, si en el caso se trata de brácteas ó de estipulas, 
pero un estudio un poco detenido, y la reflexión, conducen infaliblemente á 
considerar estos órganos como A^erdaderas estipulas. 

Al emprender la descripción detallada de la planta, cuando se trató de es- 
tos órganos, hubo necesidad de definir terminantemente su morfología, y por 
el examen cuidadoso llegué á encontrar el apéndice alesnado que hasta en- 
tonces había pasado desapercibido por su situación en el surco de la cara an- 
terior de la estípula. Desde entonces ya no me cupo la menor duda de que 
estos órganos eran hojas atrofiadas en su limbo, pero conservando sus estípu- 
las perfectas, y así también se explica la situación aparentementeanómala de 
las inflorescencias. 

Una vez definida la cuestión, investigué si en las obras en que se ha descri- 
to el género Erythroxylon y sus especies, se hacía mención de este apéndice: 
y como no encontré nada relativo á este punto, me ha parecido que merecía la 
pena consignar este dato morfológico, que á mi juicio no carece de impor- 
tancia. 

México, Febrero 28 de 1897. — José Ramírez. 



explicación de la lámina 1^ — La figura 1 representa un ramo del Erythroxy- 
lum elliti^cum, reducido á un poco menos del tercio, y tomado de un ejem- 
plar del herbario; la figura 2^ representa las estípulas vistas una por fuera y 
otra de lado, ambas con el apéndice alesnado. 



Notas de una excursión científica á Ghimalpam. 



En los días 25 y 26 del mes pasado, tuve oportunidad de hacer una excur- 
'sión á las montañas del pueblo de Chimalpam, situadas hacia el Oeste de la 
Capital, y que forman parte de la serranía de Las Cruces. 

Fui invitado por el Sr. Ingeniero Gr. Fuga, director de una Comisión de 
Ingenieros que se ocupa actualmente de levantar el plano topográfico de esas 
regiones y de estudiar todas las condiciones que constibuyan á aumentar el 
caudal de agua potable que viene á la ciudad. 

Esta Comisión pagada por el Ayuntamiento de la Capital, tiene actual- 
mente su campamento en el pueblo de San Bartolo JN'aucálpam, donde vi con 
satisfacción los magníficos instrumentos de que está dotada y los aparatos 



40 ANALES DEL INSTITUTO 



que ha instalado para las observaciones meteorológicas. El personal de esta 
Comisión, inteligente y laborioso, se ocupa activamente de los estudios topo- 
gráficos y geológicos que deberá concluir en el curso de este año. Al rendir 
un informe, desea el Director Sr. Puga, agregar á esos estudios los relativos 
á la vegetación é hidrología, en cuyos estudios le he ofrecido ayudarle. 

Asi, pues, nuestro objeto en esta excursión, fué que él determinara de un 
modo aproximado las alturas de varios lugares por medio del aneroide, y que 
tomara notas sobre la conformación del terreno; y que yo anotara la distri- 
bución de la vegetación, el estado de los bosques y el de los manantiales que 
íbamos á visitar. Fuimos provistos de aneroides bien arreglados, de termó- 
metros y de un pasómetro. 

La zona recorrida fué de 18 á 20 kilómetros. 12 comprendidos entre San 
Bartolo y el pueblo de Chimalpam, y de 6 á 8 entre este último punto y el 
manantial que visitamos, situado en el cerro del Tule. 

Como resultado de los trabajos tengo la honra de presentar á la Junta los 
dos perfiles adjuntos de la zona recorrida. El número 1 formado por el Sr. 
Puga, representa las formaciones geológicas y las alturas determinadas en 
metros. El punto más alto fué de 3,276 metros. El pueblo de Chimalpa está 
á 80 metros y el pueblo de San Bartolo á 570 metros aproximadamente, so- 
bre el nivel de la ciudad de México. 

La temperatura en Naucalpam fué de 17°6 y de 7° en el Cerro del Tule. 

Además en este cerro notamos que había gran sequedad del aire, y calcu- 
ló el Sr. Puga por medio del termómetro húmedo, que el estado higrométri- 
00 sería de 10 grados. 

El perfil número 2 fué formado con mis observaciones. Es la representa- 
ción gráfica de las presiones dadas por el aneroide, y de las temperaturas que 
obtuvimos. Las distancias fueron tomadas con el pasómetro, marcando en 
cada una el número de pasos del caballo y la hora. 

Presento los dos para que se vea que mis observaciones salieron conformes 
con las de un ingeniero, lo que garantizará la exactitud del perfil que ahora 
presento, la de otros perfiles barométricos que sigo formando relacionándolos 
á la vegetación, y la de los que ya tengo formados de casi todo el valle de 
México sobre el mismo asunto. 

En cuanto á las notas relativas á la vegetación diré lo siguiente: 

Han desaparecido totalmente las Coniferas y Cupulíferas (pinos y encinos) 
entre San Bartolo y Cerro Gfordo, y sólo se encuentran de este punto hasta 
la cima, pues van disminuyendo rápidamente. El bosque tiene inmensos cla- 
ros convertidos unos en terrenos de labor y otros en pastales. 

Calculamos que el bosque ocupará la tercera parte de los terrenos cuando 
más. La esencia forestal de la cima es el oyamel, casi es la única especie que 
forma el bosque. 

En la zona donde han desaparecido las Coniferas y Cupulíferas, han sido 
sustituidas por la naturaleza con dos especies arborescentes, una legumi- 
nosa, Ecsevhordha amorfoide ó Palo dulce, y una cáctea la Opuntia tuna 6 
Nopal. 



MEDICO NACIONAL. 41 



Como comprobación de que efectivamente estas últimas especies han sus- 
tituido á los pinos y encinos, tenemos el hecho de que el palo dulce y los no- 
pales nunca se encuentran formando bosque entre Coniferas ó Cupuliferas 
cuando éstas están en abundancia, y que hay lugares, como el Cerro del Pino 
que he visitado, y otros muchos del interior de la República, donde la tradi- 
ción señala que hubo espesos bosques de pinos j encinos, pero que ya no se 
encuentra uno solo de esos árboles, sino solamente bosque de palo dulce y 
nopales. Ahora bien; esta sustitución es deplorable porque son árboles mu- 
cho menos útiles que los pinos y encinos, y porque son el indicio de que ha 
cambiado radicalmente el clima de esa región y el estado fisico-quimico de 
los terrenos. Esto es, se ha cambiado de región húmeda en región seca, y la 
tierra humifera, esponjosa j fértil se ha convertido en terreno duro, casi im- 
permeable y estéril. 

Por otra parte, hemos notado que los terrenos que han sido poblados por 
el palo dulce y los nopales, se vuelven incapaces de volver á producir natu- 
ralmente bosques de Coniferas y Cupuliferas. Esta circunstancia nos obliga á 
clamar fuertemente para que se impida cuanto antes que los terrenos que aún 
son ocupados hoy por bosques de coniferas, sean invadidos por el palo dulce y 
los nopales. 

Para esto hay que evitar el gran cultivo de cereales y de magueyes sobre 
todo, que se hace dia á dia en los cerros que visitamos destruyendo los ¡íinos 
y toda clase de árboles. Es la tendencia actual que se nota en el pueblo de 
Chimalpam, sustituir el bosque por maguey ales. 

México, Marzo 2 de 1897. — F. Altamirano. 



VARIEDADES. 



Las substancias minerales del Cafeto. 



{Traducido del Relatorio Anual del Instituto Agronómico do Estado do Sao Paulo, Brasiel, 1892 
por H. Pittier, Director del Instituto Físico- Geográfico de Costa Rica.) 



{Continúa). 
Notas. 

I. Planta de seis años, terreno granitico. La muestra fué recogida en el mes 
de Agosto. Estado de Río Janeiro. 

II. Árbol viejo, terreno granítico; el mismo lugar que la precedente. 

III. De la Hacienda de Ybicaba, Estado de San Pablo; suelo volcánico; 
edad no determinada. 



42 



ANALES DEL INSTITUTO 



Calculados, como es de de costumbre, para la ceniza pura, esto es, libre de 
ácido carbónico, estos análisis dan los resultados siguientes: 



Potasa 25,18 p§ 

Soda ,..•• 3,37 „ 

Gal 41,92 „ 

Magnesia 6,44 ,, 

Oxido de hierro 5,25 ,, 

Oxido de manganesio 0,63 „ 

Acido fosfórico 2,43 ' ,¡ 

Acido sulfúrico 3,50 ,, 

Acido silicoso 9,54 ,, 

Cloro.......... 1,62 „ 



II. 

Potasa 5,45 p§, 

Soda 9,09 „ 

Gal... 51,93 „ 

Magnesia 7,35 ,, 

Oxido de hierro 6,87 ,, 

Oxido de manganesio trazas. 

Acido fosfórico 15,42 ,, 

Acido sulfúrico 1,88 ,, 

Acido silicoso 1,71 „ 

Cloro 0,34 „ 



Suma 99,88 p§ 



Suma 100,04 p§, 



III. 



Potasa 

Soda 

Cal 

Magnesia 

Oxido de hierro 

Oxido de manganesio. 

Acido fosfórico 

Acido sulfúrico 

Acido silicoso 

Cloro 



Suma. 



16,59 p§. 

1,17 „ 
25,25 „ 

7,13 „ 

9,28 „ 
sin determinar. 

2.30 „ 

2,10 „ 
35,53 „ 

0,38 con arcilla. 

99,73 p§ . 



Mientras el primer análisis concuerda bastante con el segundo, el tercero 
difiere casi en todos sus detalles. Era necesario, desde luego, practicar un 
nuevo estudio. 

Las raices de varios cafetos sanos, de seis años de edad, procedentes de un 
cafetal arenoso y arrancadas en el mes de Agosto, proporcionaron los datos 
siguientes: 

Agua de evaporación 33,50 p§. 

En la substancia seca, en el aire: 

Agua (á 120° C.) 9,61 p§ . 

Ceniza bruta 8,02 „ 



LAMINA N9 2. 





LAMINA N? 3. 




so jtfunJoJ . 



.-h'}^.-'^ 



MEDICO NACIONAL. 43 



En la ceniza bruta: 

Arcilla 37,59 pg . 

Alúmina 9,98 „ 

Acido carbónico 1,27 ,, 

Carbón 1,55 ,, 

Ceniza pura 49,61 ó relat. 4,78 p§ 

En 100 partes de ceniza pura, libre de ácido carbónico: 

Potasa 28,24 pg 

Soda 3,28 

Cal 18,99 

Magnesia 8,58 

Oxido de hierro 12,95 

Acido fosfórico 4,21 

Acido sulfúrico 4,61 

Acido silicoso 16,37 

Cloro 1,63 



Suma 98,86 p§ . 

Las fluctuaciones tan frecuentes como notables que aparecen en la cantidad 
del ácido silicoso contenido en las raices, hacen muy dificultosa la determina- 
ción cuantitativa exacta de los elementos de las cenizas. He calculado para 
las citadas experiencias la proporción de las partes esenciales, y los datos ob- 
tenidos tendrán que servir de norma mientras nuevos análisis no hayan de- 
mostrado cuál es la influencia de la clase de suelo, de la edad y especie de las 
muestras, etc., sobre la composición de la raíz. 

(^Continuara). 



Explicación de las láminas relativas al informe de la Sección 3? 
correspondiente al mes de Febrero de 1897. 



Descripción del experimento relativo á los trazos de la lámina núm 2. 

Se dispone una rana según lo indica Marey para obtener la gráfica de la 
contracción muscular provocada por la faradisación del ciático. 

Pasada media hora de la destrucción del cerebro se inyecta en el saco ab- 
dominal 10 centímetros cúbicos de extracto. 

El efecto producido se puede leer en la gráfica adjunta. 

Del núm. 1 al núm. 4 son los trazos normales antes de la inyección. 

El núm. 5 se tomó inmediatamente después de la inyección. 

El núm. 6, cinco minutos después. 

El núm. 7, diez minutos después. Comienza á hacerse notable la pará- 
lisis. 

El núm. 8, q^uince minutos después. Se hace aún más notable. 

El núm. 9, diez y seis minutos después. Apenas levanta la palanca. 

Tomo II [.—7 



44 ANALES DEL INSTITUTO 



El núm. 10, diez y siete minutos después. Casi abortan las contracciones. 

El núm. 11, se toma quitando 20 gramos del peso que soporta el músculo. 
Casi no hubo contracción. 

El núm. 12, se quitan 10 gramos más. El mismo resultado. 

El núm. 13, continuación del anterior. 

Se deja descansar el músculo sin peso durante 10 minutos, se colocan des- 
pués 20 gramos sobre el platillo y se toman los trazos 14, 15 y 16. En el 
núm. 14, vuelve á aparecer con cierta energia la contracción; en el núm. 15 
persiste aún, en el 16 vuelve á desaparecer la contracción que ya no se levan- 
ta más. 

La aplicación de la corriente sobre el músculo no produce contracción. 

Descripción del experimento relativo á los trazos de la lámina núm. S. 

Se fija una rana y se le descubre el corazón, para obtener el trazo por me- 
dio del miógrafo de Marey para el corazón de la rana. 

Se deja pasar un rato (20 minutos) mientras cesa la excitación jn'oducida 
por el traumatismo, y para impedir la acción del aire frío y seco se cubre el 
corazón con una capa muy delgada de algodón embebida en agua tibia. 

Con estas precauciones se sacan los trazos N que son los que consideramos 
como normales. 

Se hace una inyección subcutánea de 10 centigramos de extracto de Casimi- 
roa y se toma inmediatamente después un nuevo trazo (1) en el que desde 
luego se hacen notables: la menor amplitud; la desaparición de los accidentes 
debidos en el trazo normal á las contracciones de la auricula y del bulbo 
aórtico, las que se hacen tan débiles que no llegan á levantar la palanca; la 
mayor duración de la sistole general. Diez minutos después, el trnzo conser- 
va aún el mismo aspecto (2). 

A los quince minutos la amplitud del trazo (3) se hace un poco más nota- 
ble, reaparecen la contracción de la aurícula y la del bulbo aórtico y sigue 
esto haciéndose más apreciable hasta el trazo (7), tomado 45 minutos des- 
pués de la inyección y que casi es igual al normal. 

El trazo núm. 8 se tomó des[)ués de un período de excitación espontánea 
de la rana, lo que hizo las ondulaciones más amplias y cambió un tanto la 
posición de la pinza cardíaca. 

Los trazos 9, 10 y 11, nos indican un retardo de la contracción, la que á 
las 6 p. m., ocho horas de la inyección, desapareció por completo. Así, pues, 
la acción sobre el corazón de la rana, es según esta experiencia y varias de 
las anteriores bien marcada. Al princi|)io consiste en una paresia que tam- 
bién pronto desaparece, volviendo la contracción á ser normal. Algún tiem- 
po después, y seguramente como consecuencia de la acción déla misma subs- 
tancia sobre otros órganos y aparatos (acción sobre el sistema nervioso y pa- 
rálisis respiratoria) sobreviene la detención gradual de los movimientos del 
corazón que acaba por paralizarse. 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Calle de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morolos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle S^ de la Eibera de Santa María núm. 6, México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3* de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D, F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3*} Calle del Keloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sí'. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
nia. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eafael.— 2* Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Eobirosa José N. — San Juan Bautista (B. de Tabasco). 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Tillada Manuel.— Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa do Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry.— Pharmacien de T"- classe á París. Pharmacologiste. 2"" 
Eue Blanche. París. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté dos Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales do l'Institut Colonial de Marseille. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento cientiñeo que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

1? — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2^ — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3? — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4* — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5? — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núra. 3; en la 2* calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En París. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-dessoua aera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'écbange avec nos 
Anuales d'adresser leurs publications á l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO m. MARZO, 1897. NUM. 3 



ANALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



NEW YORK 
BOTANICAL GARDE|\/ 
s TJ im: .A. I?, I o . 



Informes de los trabajos ejecutados durante el mas de Marzo de 1897. — Sección 1* — Sección 2* — Sección 3* 
— Sección 4? — Informes anexos al de esta Sección. — Sección 5? — Informes anexos al de esta Sec- 
ción. 

Lectnras de turno. — Pequeño contingente al estudio sobre las diastasas oxidantes; por el Sr. Profesor D. Fran- 
cisco Río de la Loza. 

Variedades. — Las substancias minerales del cafeto. (Continúa), 

Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante el mes de Marzo de 1897. 

Con el presente número, se reparte la lámina correspondiente al trabajo del Sr. Dr. 
F. Altamirano, relativo á una excursión á Chimalpan. 



OFICIÍ^AS DE LA PUBLIC ACION^, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

r*r.^A.ZUE:rjA. r>K T^A. CA.N"DELA.R,ITA. NUM. 3 (Av. Poniente 12 A..) — IVTKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51.) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRECCIOI7ES, Y DE LOS 

HAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIYAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretiirio del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico, 2^ Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José Eamírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 1^ Calle de Guerrero núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Ciuímica Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Eío de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2^ de 
Vanegas núm. 8^. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad, Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (D. F.). 

Sr. Federico F. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni núme- 
ro 4. México (J). F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gieo. Análisis CLÍNicos.Calle de las Eatas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Pi-eparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional do Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5'* Callo de Guerrero núm. 2,122, México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 1^ Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr, Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D, F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Módico 
Preparador de Análisis Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Oi-vañano8. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarria número 25. México (D. F.). 



PERFIL APROXIMADO OE 

NAUCALPAN A CHITViALPAN 



1 



ENCINO, PINO MÍORONO 



PERÚ COMPUESTAS. NOPALES PALO DULCE 



-*p i-i'^T-'^rTr---^ 




< 



PERFIL B.\ROMEiRICO DE 

NAUCALPAN A C H IVVIAJLPAN . 

iFeircro 2S dU ttlfí fF^ ClíUvui i xau*' ; ') 




3 3 i 



.Vola. ílula 10 centitu'' 
' d.'iCOOfuviCS del ca- 



tmümi I rnXUm. <¿e/ 



n-Ó.,ni :¡4.-pm fl.-.,un 



II 

< s- 



MEDICO NACIONAL. 45 



De los trabajos ejecutados durante el mes de Marzo de 1897. 

Sección Primera. 

El que subscribe ha continuado recopilando los nombres de las plantas que 
sólo se encuentran en determinadas regiones botánicas del país, con objeto de 
completar la memoria que tiene pendiente sobre este asunto. 

Se hizo la descripción botánica del Colorín Erytliemia corallodemlron y de 
la Canagria, Rumex hijmenosepalus, acompañada de los datos históricos rela- 
tivos á las primeras plantas, que como se sabe figuran en el programa vigen- 
te del Instituto. Estos articules se entregaron á la Sección 2^. 

El Sr. Gr. Alcocer continúa en sus ocupaciones habituales, habiendo distri- 
buido metódicamente en sus legajos respectivos las plantas que se recibieron 
el mes anterior de los Estados Unidos. En Abril próximo se procederá á fi- 
jarlos en pliegos de papel de dimensiones adecuadas; y por último se ha se- 
parado una serie de ejemplares de herbario, de las plantas que figuran en el 
programa y que fueron pedidas por el Director. 

El ^Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: para el álbum iconográfico, el 
itamo real Smilax sp? y el té nurite Calamintlia macrostema; para el tomo 3*^ 
de los Anales el zapotillo, JErytlioxylon ellipticum: además prepara una lámina 
para el Sr. Altamirano que contiene algunos de los elementos del zapote blan- 
co, empleado como droga. 

México, Marzo 31 de 1897. — José Ramírez. 



Sección Segunda. 

Por disposición del Sr. Director han concurrido á la Sección, los Sres. De 
la Hoz y Puente, con objeto de estudiar las plantas que deben servirles de te- 
sis para su examen profesional de Farmacia. El primero de dicho señores no 
me ha rendido el informe de sus trabajos; pero el Sr. Puente ha hecho la aná- 
lisis del extracto alcohólico de la Salbia de bolita (Buddleia perfoliata); asi 
como las de los extractos acuosos, ya simple, ya alcalinizado y acidulado. En 
el primero encontró una pequeña cantidad de resina y tanino acompañado de 
sus productos de descomposición; en los otros extractos habia principios poe- 
tices, mucilaginosos y albuminoides. Por último extrajo una pequeña canti- 
dad de esencia que sólo le permitió determinar sus propiedades más nota- 
bles. 

El Sr. Villaseñor se ocupó en terminar el trabajo que comenzó el mes an- 
terior sobre la raiz de Tej ocote (Cratoegus mexicana) y escribió sus resulta- 
dos en un articulo para la Materia médica, que entregó á la Sección tercera. 
Como de costumbre ha llevado cuenta de las alias y bajas que han tenido lu- 
gar en la Sección. 

TomoIII.-8 



46 ANALES DEL INSTITUTO 



El Sr. Lozano se ha ocupado en purificar el ácido orgánico que habia sepa- 
rado de la Pegajosa (Mentzelia hispida) y ha logrado obtenerlo cristalizado en 
agujas muy jDequeñas que irradian en todos sentidos de un punto común. Pa- 
ra obtenerlo asi basta disolverlo en el éter y abandonar la solución á una eva- 
poración lenta. Por orden del Sr. Director hizo la dosificación de las materias 
alcoholizables contenidas en una melaza que remitieron los Señores Beistegui 
y Carmena con ese objeto y en la que dosificó la sacarosa y la azúcar incris- 
talizable para deducir la cantidad de los principios alcoholizables y cuyos re- 
sultados se entregaron al Sr. Director. Esos mismos datos con otras dosifica- 
ciones que hizo el Sr. Lozano, tengo la honra de presentarlo como trabajo par- 
ticular de dicho señor. Por último para la Sección tercera preparó un extrac- 
to de la corteza del Capulín (Prunus capuli) separada de su capa suberosa y 
^ para el cual agotó por el alcohol á 85°, 1,500 gramos de corteza. 

Yo me he ocupado de extraer una poca de esencia del Palillo (Crotón mo- 
rifolius) 3"a seco, y de ella di parte á la Sección tercera y el resto me sirvió 
paraestudiar algunas de sus propiedades. También preparé unaregular cantidad 
de esencia de tabaquillo (Calamintha macrostema) fresco, que se recibió última- 
mente y de ella también di parte á la Sección tercera y parte me ha servido 
para su estudio. El Sr; Director me dio una pequeña cantidad de esencia del ta- 
talencho (Gymnosperma multiflorum) extraída en el Almacén Central y con 
objeto de estudiarla, notando desde luego que es una mezcla de varias esen- 
cias de las que algunas existen en muy pequeña cantidad, por lo que me dio 
otra cantidad mayor de la mezcla y de ella separé ocho esencias distintas. Las 
l^rincipales son 4 que hierven respectivamente entre 140° á 150°; de 151° á 
155°; de 156° á 160° y de 161° á 170°; las continúo estudiando. También he 
preparado varios extractos por agotamiento, y he hecho otras preparaciones y 
experiencias con objeto de averiguar cuál es realmente el principio activo del 
extracto hidro-alcohólico de los huesos del zapote blanco (Casimiroaedulis)y de 
ver si se obtiene cristalizado el alcaloide que contienen, pero hasta ahora no 
he obtenido un resultado satisfactorio. De esas preparaciones, así como de un 
extracto hecho con las hojas de la misma planta, he mandado á la Sección 
tercera las cantidades necesarias para su experimentación fisiológica. Me he 
ocupado igualmente en decolorar y purificar una solución alcohólica del Pa- 
lillo (Crotón morifolius) en la que existe el glucósido y que el Sr. Noriega me 
remitió con ese objeto. Con el tabaquillo (Calamintha macrostema) he pre- 
parado un extracto acuoso y otro hidro-alcohólico que he comenzado á estu- 
diar y tengo en cantidad suficiente á disposición de la Sección tercera. Por 
último me he ocupado en el estudio de algunos puntos relativos al trabajo 
que como turno de lectura leeré después. 

La Sección primera me entregó dos artículos para la Materia Médica, re- 
lativos á la Canagria (Rumex hymenosepalus) y el Colorín (Erytroxina ce- 
rallodendron). 

México, Marzo 31 de 1897. — Francisco Río de la Loza. 



MÉDICO NACIONAL. 47 



Sección Tercera. 

Por tener pendientes algunos puntos sobre la acción fisiológica del extracto 
de semillas de zapote blanco, continuamos en este mes el estudio de este me- 
dicamento, tratando de conocer: su acción sobre la tensión sanguinea, sobre 
la temperatura, sus propiedades analgésicas, su acción sobre las secreciones 
y si, como es probable, posee también propiedades antiespasmódicas y anti- 
convulsivas. 

Acción sobre la tensión sanguínea. — Los Sres. Altamirano y Yergara Lope, 
midieron varias veces la tensión sanguínea en el perro antes y después de in- 
yectar el extracto de zapote blanco. 

Las conclusiones de sus experiencias fueron las siguientes. 

Que el medicamento referido baja rápidamente la tensión sanguínea en el 
perro. 

Que esta baja es de 10 á 15 centímetros aplicando el extracto á la dosis 
de 2 gramos á perros de 5 á 6 kilos de peso, en el término de 40 á 45 minu- 
tos después de la administración de la droga. No siendo posible detallar en 
este informe todas y cada una de las experiencias que con este objeto se prac- 
ticaron daremos á conocer solamente una de ellas. 

Dosperros AyBcasidelmismopeso (A. 6 kilos. — B. 5 kilos) fueron sometidos 
ala experiencia, sin usar ninguno de los medios terapéuticos de que generalmen- 
te se valen los experimentadores en estas circunstancias para inmobilizar el ani- 
mal. Se les midió la tensión sanguínea con el manómetro diferencial de C. Bernard 
arreglado de manera que una de sus ramas estuviera en relación con la arteria cru- 
ral del perro A. y la otraconlaarteriaanálogadelperroB.Ladiferenciadeten- 
sión entre los dos animales resultó de 5 centímetros en más para el perro A. Des- 
pués se le inyectó al perro A. 2 gramos de la droga y pasados 45 minutos se 
volvió á medir la tensión sanguínea de ambos perros. La diferencia encon- 
trada fué de 10 centímetros para el perro B. mayor que la de A. y como vi- 
mos al principio que el j^erro A. antes de la inyección tenía de tensión 5 cen- 
tímetros más que el B. resulta que la tensión del perro sujeto á la acción del 
medicamento había bajado 15 centímetros con relación al otro perro que no 
se había inyectado. Como se ve, el hecho de que la tensión sanguínea bajó es 
cierto, pero cómo explicarlo? Esto no lo hemos verificado. Tenemos por una 
parte comprobado que en la rana disminuye la energía muscular pero por 
otra en el perro hemos visto aumentar el número de pulsaciones, de suerte 
que hasta ahora no podemos decir, con estos datos, si la hipotensión que en- 
contramos en el perro, depende de una acción cardíaca ó de la dilatación vas- 
cular. La dilatación vascular se verifica á no dudarlo, bajo la acción del ex- 
tracto de zapote, como lo comprobamos midiendo el calibre de los vasos del 
mesen terio de la rana colocada de una manera conveniente para poder seguir 
la observación con el microscopio. 

Véase el trazo de la tensión y pulso de los animales que sirvieron para la 
experiencia antes referida. 



48 ANALES DEL INSTITUTO 



Acción sobre la temperatura. — En todos los casos en que con distinto objeto 
habíamos inyectado el extracto de zapote, notamos que la temperatura del 
animal bajaba de una manera notable, por lo que emprendimos la experimen- 
tación referente á este asunto y encontramos que efectivamente es cierto el 
hecho, pero para no referir todas las experiencias incluimos la curva que ob- 
tuvimos en una de nuestras observaciones. En ella puede verse que la línea 
roja que corresponde al perro que no sufrió la acción del medicamento varía 
muy poco, mientras que la negra perteneciente al perro inyectado con extrac- 
to de zapote es muy variable. El número de grados también es variable y no- 
sotros hemos visto unas veces 6 otras 4 grados, habiendo pasado 20 ó 30 mi- 
nutos de la aplicación del medicamento. 

Acción sobre la sensibilidad al dolor. — En las aplicaciones á distintos anima- 
les del referido extracto notamos, casi invariablemente, que la sensibilidad al 
dolor desaparecía; siendo esto más notable mientras que el estupor era más 
pronunciado y más se acercaba el término de la vida. Este hecho está bien 
comprobado por las experiencias que constan en los libros del Laboratorio 
practicadas los días 4, 6, 10 y 11 de Marzo. 

Acción sobre las secreciones. — Así como observamos en todas las experien- 
cias la poca sensibilidad al dolor, notamos al mismo tiempo que el extracto 
tan citado produce en los perros y palomas aumento de secreciones y en estas 
últimas fué muy notable la de la orina. 

Acción anticonvulsiva. — La experiencia siguiente practicada con este objeto 
nos da una idea sobre el particular. 

A un perro chico de 2 kilos 600 gramos de peso le inyectamos 0.002 de sul- 
fato 'de estricnina, á los cinco minutos comenzaron los síntomas de la intoxi- 
cación por la estricnina. Se dejó pasar algún tiempo para que los accesos con- 
vulsivos se presentaran y tan pronto como aparecieron y se hacían enérgicos 
á la menor excitación inyectamos al animal 0.66 de extracto núm. 2 de zapo- 
te blanco. A los pocos minutos los accesos convulsivos empezaron á decrecer 
en su energía. A los 5 minutos estaban ya totalmente modificados y desde 
este momento no volvieron á presentarse y solamente se iniciaban al excitar 
al animal. Poco tiempo después vimos al perro inmóvil, había vomitado dos 
veces: pero no se durmió ni la sensibilidad al dolor se había embotado, como 
de continuo se observa inyectando únicamente el extracto de zapote. 

Según lo que antecede, parece que los efectos de la estricnina y del zapote 
se neutralizan en parte, dando lugar á un cuadro mixto en que los síntomas 
no presentan carácter alarmante. A las 6 de la tarde, es decir, 6 horas después 
del principio de esa experiencia el perrito estaba casi del todo repuesto, ha- 
biendo vuelto los movimientos espontáneos normales y casi también había 
desaparecido la exitabilidad medular. 

Al día siguiente estaba bien, comió con apetito y fué dado de alta. A los 
dos días se notó que el perro que nos sirvió antes, estaba triste; tosía, de la 
nariz salía abundante líquido, tuvo fiebre, anorexia y ocho días después mu- 
rió. Hecha la autopsia encontramos como causa de la muerte una bronco- 



E BLANCO. 



di" \6^20\ 6^M 



'20 



sFío 




I 1 



mm 



-fetj-l-r:!- 



CURVA DE LA TEMPERATURA. — EXPERIENCIA DEL ZAPOTE BLANCO. 



Il'' Il''JÜ ll''4-0 12'' 12''20 12''+0 I** ["20 PÍO 2^' 2''20 2''*0 J^ j'^ÍO ,í''40 *'' 



'"+0 5'' 5''20 ^'•iO 6 




A 





MEDICO NACIONAL. 49 



neumonía que indudablemente fué independiente de las inyecciones que le 
aplicamos. 

Principiamos también el estudio délas esencias de tatalencho, [Gtymnos^per- 
ma muUiflorum) del palillo {Crotón dioicus) j del tabaquillo grande; {Calamin- 
tlia macrostema)\ así como de la raíz de tej ocote {Cratcegus mexicana). 

Vamos á referir una de las experiencia hechas con la esencia del tatalen- 
cho, porque las otras esencias las hemos estudiado bajo el mismo plan y en 
el mismo orden que ésta. 

Rana vigorosa de 50 gramos de peso, recibió por inyección subcutánea un 
décimo de centímetro cúbico de esencia de tatalencho suspendida en agua. 
Permaneció sin dar muestras de modificación alguna en sus movimientos du- 
rante una hora poco más ó menos; estaba alerta, con mirada viva y huyendo rá- 
pidamente cuando se intenta cogerla. Al cabo de este tiempo notamos que co- 
menzó á aplanar la cabeza^ á estar torpe para moverse, resistiendo mucho las 
excitaciones que se le hacían para que saltara, pero lo hizo al fin brincando á gran 
distancia. Volvió después de esto á quedarse quieta con los ojos cerrados, los 
reflejos palpebrales abolidos y la respiración suspensa; guardó la posición dor- 
sal sin procurar cambiarse. Suspendiéndola de una pata quedó enteramente 
ñixiáíny ú\\]3atalear . Los reflejos por excitación cutánea superficial estaban abo- 
lidos, pero haciendo excitaciones al nivel de puntos huesosos, como en las arti- 
culaciones dichos reflejos eran exagerados, produciendo no sólo el movimiento 
del miembro sino una contractura muscular enérgica y de corta duración. Es- 
tas contracturas se producían fácilmente cogiendo las articulaciones con una 
pinza fina de disección y comprimiendo suavemente. El mismo efecto se consiguió 
tocando moderadamente con una varilla de vidrio siempre al nivel de las arti- 
culaciones. Cuando estas excitaciones se hacían al nivel de los huesos pelvia- 
nos se provocaba un reflejo general del cuerpo poniendo al animal en opistóto- 
nos que cesa prontamente y queda relajado. Con el ruido ó tocando la piel 
no se producen estas contracciones. Después de dos horas del principio de es- 
ta experienciacontinnaba el animal con el mismo cuadro de síntomas sin lle- 
gar á tener convulsiones espontáneas generales, solamente algunas fibrilares 
en los músculos del cuello. Sin excitar al animal conservaba invariablemente' 
la parálisis y relajación. El corazón latía con regularidad y fuerza. Los 
músculos respondían torpemente á la corriente eléctrica ya directamente 
aplicada á ellos ó ya al nervio sciatico; pero aplicando este excitante á la mé- 
dula en la superficie de sección y al nivel de la parte media del raquis se pro- 
vocaba una contracción tetánica enérgica en ambos miembros posteriores. 

La misma excitación aplicada en el trozo medular anterior provocó el teta- 
nismo en los miembros anteriores. El excitante eléctrico aplicado á la masa 
cerebral no produjo contracciones. 

Las deducciones que sacamos de esta experiencia fueron: que la absorpcion 
de esta esencia es lenta y esta lentitud depende quizá de su alto punto de ebu- 
llición. La acción se dirige al centro medular exaltando la potencia motriz. 
Que entorpece las extremidades sensitivas cutáneas y la excitabilidad de la fi- 



50 ANALES DEL INSTITUTO 



bra muscular. Que paraliza los centros cerebrales y respiratorio. Que el equi- 
valente tóxico es de 20 centigramos por kilo de rana. 

Las experiencias de esta misma esencia hechas en palomas in^^ectándoles 
2 décimos de centímetro cúbico no nos dieron ninguna indicación por lo insu- 
ficiente de la dosis. Después inyectamos á estos mismos animales un centime- 
tro cúbico y el resultado fué el siguiente: 5 minutos después de la inyección 
empezó la paloma á arrojar líquido por el pico; hacia grandes esfuerzos para 
vomitar logrando al fin arrojar algunos granos de maíz. Sus movimientos eran 
torpes, vacilaba al andar y tal como si estuviera borracha. Una hora después 
se puso soñolienta, abría y cerraba los párpados á intervalos, recogió el cue- 
llo y se colocó en actitud de dormir. Respondía bien alas excitaciones exterio- 
res, pero si se le hacía andar lo ejecutaba con dificultad y vacilando, á la media 
hora de estos accidentes empezó á reponerse pues ya pudo andar con menos difi- 
cultad y más firmeza conservando todavía tendencia al sueño. Por último á 
las 2 horas y media del principio de la observación cesó ésta, quedó el ani- 
mal con la tendencia al sueño que hemos señalado, sin manifestar otro fenó- 
meno. Al siguiente día la encontramos bien. 

Esta y las demás experiencias nos enseñan que la esencia de tatalencho no 
produce acción local y que la general no es muy marcada en las palomas, ni 
tóxica á esa dosis. 

Acción Anestésica. — Dispusimos la experiencia de la manera siguiente para 
investigar esta propiedad. 

A una rana de 60 gramos de peso y colocada de manera que sus extremi- 
dades posteriores estuviesen libres y á propósito para sumergirles en las solu- 
ciones de que nos servimos, le sumergimos las patas alternativamente en una 
solución de ácido clorhídrico al ¿ por ciento (Acido clorhídrico 3 ce. Agua des- 
tilada 900 ce.) y anotando el tiempo que transcurría entre el momento de la 
inmerción y aquél en que daba el animal señales de molestia y retiraba el 
miembro. Esto lo hicimos por 40 veces, 20 para la pata derecha y 20 para la 
izquierda, observando que por término medio ese tiempo era de 11 segundos. 
Después de esto, sometimos la pata izquierda del animal á la acción de la esen- 
cia sumergiéndola en una copa con aguaya décimos de centímetro ciibico de 
esencia de tatalencho por 4 minutos; pasado este tiempo cambiamos la solu- 
ción de esencia por la del ácido clorhídrico y durante 3 minutos y medio el 
animal no dio señales de molestia ni retiró la pata de la solución clorhídrica 
como antes. Dejamos pasar 20 minutos, volvimos á experimentar con la solu- 
ción clorhídrica y pasaron también 5 minutos sin que el animal mostrara mo- 
lestia. Aplicamos entonces la solución clorhídrica al miembro que no había 
sido sumergido en la esencia y conservaba éste la misma sensibilidad que al 
principio pues pronto era retirado de dicha solución por la rana. 

Es, pues, evidente que en estos casos la esencia era la causa de la anestesia. 
En este estado duró la rana por 20 minutos, no sabiendo el tiempo preciso que 
duró la anestesia porque tuvimos que abandonar la experiencia. 

Semejante experiencia hicimos con las esencias de palillo y de tabaquillo 
grande, llegando á los resultados siguientes. 



MÉDICO NACIONAL. 51 



La esencia del palillo se absorbió rápidamente, lo que atribuimesásubajo 
punto de ebullición (33°). Su acción sobre las ranas se dirige principalmente 
al cerebro, produciendo una especie de narcotismo con parálisis respiratoria. 
No ataca la médula, los músculos, el corazón, ni las extremidades de los ner- 
vios motores. Parece producir paresia sensitiva por acción periférica y tam- 
bién cerebral. Produce la anestesia local lo mismo que la anterior y su equi- 
valente fisiológico para la rana corresponde á medio gramo por kilo vivo. 

Para la esencia de tabaquillo grande sólo tenemos hasta .hoy, la misma ac- 
ción anestésica que hemos señalado para la de tatalencho y palillo. 

Empezamos ya el estudio de la raíz de tejocote, experimentando primera- 
mente el extracto obtenido por la rigolina sirviéndonos para estas experien- 
cias de ranas. Ningún efecto les produjo á estos animales el referido extrac- 
to á la dosis de diez centigramos. Tampoco el extracto alcohólico obtenido 
después del tratamiento de la raíz por la rigolina se mostró con acción alguna 
á la misma dosis. Lo mismo pasó con la infusión de 10 gramos de polvo de 
raíz que se le inyectaron á un perro pequeño sin que se observara fenómeno 
especial. Al tercer día aparecieron señales de infección en los piquetes de la 
inyección. 

Por último tenemos ya algunas experiencias con algunas preparaciones de 
tatalencho, pero las dejamos para dar cuenta de ellas en el mes entrante. 

Las microfotografías que presentamos hoy son las que hemos obtenido en 
el mes y nos están sirviendo para completar el álbum que nos propusimos 
formar. 

México 31 de Marzo de 1897. — F. Altamirano. — E. Armendáris 



Sección Cuarta. 

Siete enfermos de tifo, de los asilados en el Hospital "Juárez" tomaron ex- 
tracto de espinosilla: los tres primeros el hidro-alcohólico y los restantes el 
acuoso. Todos á la dosis de dos gramos diarios repartidos en cuatro cápsulas. 
Las temperaturas fueron tomadas treinta minutos después de cada cápsula. 

El primero, José Cuellar, tomó el extracto acuoso por espacio de dos días 
consecutivos, al fin de los cuales entró en convalecencia. Su temperatura me- 
dia diaria, antes de tomar la espinosilla, era de 38°4; en los días que la tomó, 
de 38°6 y 38°5; y después osciló entre 36°2 y 37°. Su estado general se con- 
servó bien; ni vomitó ni tuvo perturbaciones digestivas. 

El segundo, Rafael Caballero, ingirió la propia substancia por espacio de 
cinco días. La temperatura media anterior á esta prescripción era de 39°7; 
durante ella fué 39°6, 39°2, 38°9, 39°1 y 38°2. En este período, salvo una li- 
gera epistaxis, no hubo cosa digna de notarse. 

Resalió Villeda, antes de tomar el referido extracto tenía como tempera- 
tura media 40°5; mientras lo tomó fué de 38°8, 39°0, 39°0 y 37°8. Su apara- 



52 ANALES DEL INSTITUTO 



to digestivo no sufrió ninguna perturbación notable en los cuatro días conse- 
cutivos que duró la administración. 

Los tres pacientes á que me acabo de referir se encontraban, al ser trata- 
dos por la espinosilla, en el segundo septenario de su enfermedad. 

Los que siguen tomaron extracto acuoso. El primero fué Manuel López, 
quien se encontraba principiando el segundo septenario de su dolencia. Su 
temperatura media, antes de tomar la espinosilla, era 41°1, 40°0 y 39°8; du- 
rante su administración fué 39°5, 39°7, 40°0, 38°6, 38°3 y 37°9. Por espacio 
de seis días consecutivos ingirió la repetida substancia y desde el cuarto tuvo 
cada 24 horas una evacuación líquida abundante. 

Elena Martínez se encontraba en el propio periodo de su enfermedad que 
el anterior. Sus temperaturas medias diarias eran 40°0 y 40°2. Por espacio 
de cinco días se le suministró el extracto y en este tiempo sus temperaturas 
fueron 39°3, 39°4, 38°8, 38°0 y 37°0. Desde el cuarto día de observación tu- 
vo numerosas evacuaciones líquidas que continuaron por tres días, al fin de 
los cuales sucumbió la paciento. 

Margarita Ruíz ingirió el extracto por espacio de cinco días consecutivos. 
Antes de este período su temperatura media era 39°1 y 39°o; durante él fué 
39°4, 40°0, 38°6, 37°7 y 36°7. Se encontraba, cuando fué sujeto á observa- 
ción, en el segundo septenario de su padecimiento. Desde el segundo día que 
se le suministró el extracto, y especialmente después del alimento lácteo á que 
estaba sujeta, tenía una ó dos evacuaciones líquidas abundantes, que dismi- 
nuyeron en cantidad y en fluidez cuando se modificó la alimentación. 

A Juan Galván se le suministró, por espacio de cuatro días consecutivos, la 
substancia que nos ocupa. Su temperatura media anterior, encontrándose en 
el segundo septenario de su enfermedad, era de 38° y después fué de 38°4, 
37°9, 37°6 y 37° El segundo día de observación tuvo una evacuación líqui- 
da abundante sin haber presentado en lo demás ningún otro fenómeno digno 
de notarse. 

Prescribí en el Hospital *'San Andrés", á tres pacientes tuberculosos, el 
extracto de casimiroa edulis preparado por el procedimiento del Sr. Dr. Fer- 
nando Altamirano, á las dosis que á continuación expreso. 

Xazario Martínez por espacio de seis días consecutivos ingirió esta subs- 
tancia. 

Temperatura Temperatura 

en el momento de tomar 30 minutos después de la 
DOSIS. el extracto. administración. OBSERVACIONES. 

0s^40 38°0 

0.60 38.6 

0. 60 37.0 

0. 80 38.0 

1.00 38.5 

1.00 38.3 



38°4 




38.2 




37.6 


Sudor. 


38.1 


Sudor. 


38.5 
38.2 


Sueño. 38'^5, 70 minutos después de 
tomar el zapote. 

Sueño. 



MEDICO NACIONAL. 53 



José García ingirió las cantidades siguientes: 




DOSIS. 


Temperatura 

en el momento de tomar 

el extracto. 


Temperatura 

30 minutos después de la 

administi-ación. 


OBSERVACIONES. 


0^0 


39^0 


38°8 


Una hora después tuvo sueño, 


0. 60 


38.8 


38.6 


Tuvo sueño. 


0.80 


38.5 


38.6 




1. 00 


38.7 


38.7 


Sueño profundo, 38°7, 70 minutos 
después de tomar el zapote, 


1.00 


38.1 


38.1 


Sueño. 


A Luis González se le propinaron las dosis sigí 


uientes: 


DOSIS. 


Tempeí atura 

en el momento de tomar 

el extracto. 


Temperatura 

30 minvitos después de la 

adminibtracióu. 


OBSERVACIONES. 


o-'-eo 


37°9 


38°9 




1.00 


38.7 


38.3 


Sueño profundo, 38°7, 70 minutos 
después de tomar el extracto. 


1.32 


37.0 


27.6 




1.32 


37.3 


37.4 


Sueño. 


1.32 


38.3 


38.2 


Sueño. 


1.32 


38.8 


38.5 


Sueño. 



El Dr. P. Altamirano administró el extracto de zapote á una niña afecta- 
da de meningitis tuberculosa. Tenía 15 días de enfermedad j no se había lo- 
grado calmar el dolor, la agitación, el delirio y el insomnio, Se prescribieron 
0^''20 de extracto cada hora y con la tercera dosis se logró hacerla dormir ¡Dor 
espacio de 4 ó 5 horas, al cabo de lasque despertó sin fuerte cefalalgia. Cuan- 
do volvían á aparecer los síntomas enumerados, se volvió á dar el zapote y 
durante dos días se dominaron siempre con 0s'"60; pero el tercero día hubo 
necesidad de duplicar la dosis; dos días después se tuvo que elevar á 3s'"50 en 
24 horas, y después aparecieron ya los síntomas de parálisis y la respiración 
de Cheyne y Stokes, habiendo fallecido la paciente á los 23 días de enferme- 
dad. Mientras se administró el zapote no se observó abatimiento de la tem- 
peratura ni fenómenos gastro intestinales. 

El farmacéutico Juan M. JSToriega ha preparado el glucósido del palillo y 
extracto de zapote blanco siguiendo el procedimiento recomendado por el Dr. 
Altamirano. Ha preparado también 1,000 gramos de extracto fluido de la 
propia planta exactamente titulado, de manera que un gramo de él equival- 
ga á 8 centigramos del preparado por el procedimiento del Dr. Altamirano, 
es decir, con acetato de plomo y ácido sulfhídrico y á 20 centigramos del ex- 
tracto hidro-alcohólico comiin. 

Analicé 15 orinas y 8 esputos remitidos por los médicos del Hospital San 
Andrés. 

El Dr. Bulman recogió las observaciones que constan en su adjunta no- 
ticia. 

México, Marzo 31 de 1897. — José Tenes, 

Tomolir.-» 



54 ANALES DEL INSTITUTO 



Tengo la honra de informar á vcl. que durante el mes que hoy termina, 
además de ocuparme en arreglar los pedidos de los medicamentos ya prepa- 
rados, he hecho las tres preparaciones siguientes: glucocido del palillo que no 
he entregado por haber mandado mi última solución al Instituto Médico pa- 
ra consultar con la Sección Segunda su decoloración, que por mucho tiempo 
se resistió á hacerse en mis manos, un extracto de zapote por el procedimien- 
to que me dio el Sr. Dr. Altamirano y el cual puse en sus manos, y por úl- 
timo un extracto fluido también por su procedimiento y de cuya operación he 
llegado al resultado siguiente: 100 gramos de huesos de zapote dan 20 gra- 
mos de extracto hidro-alcohólico y 8 gramos de extracto preparado por el pro- 
cedimiento del Sr. Altamirano y por consiguiente 1 gramo de extracto fluido 
equivale á0s'"20 de extracto hidro-alcohólico y 0s''08 de el del Dr. Altamirano. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Marzo de 1897. — Juan Manuel Noriega. — Al Jefe de la Sección 
Cuarta del Instituto Médico iS^acional Dr. José Terrés. — Presente. 



En la 2^ Sala de Medicina de Mujeres se han ensayado en el presente mes. 
El extracto fluido de palillo como analgésico á la dosis de 25 gotas en tres días 
consecutivos, que calmó el dolor estomacal á una doliente afectada de tuber- 
culosis pulmonar é intestinal. En una otalgia y á la misma dosis también do- 
minó el dolor. 

La pegarropa como purgante, en cocimiento y á la dosis de 100 gramos al 
20 por ciento provocó dos evacuaciones en una enferma afectada de hemorra- 
gia cerebral. 

El cocimiento de corteza de capulín á la dosis de 100 gramos al 5 por cien- 
to, como antidiarréica, curando una enteritis alcohólica. 

México, Marzo 31 de 1S97 .—Bidman. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que durante el mes que termina hoy 
los trabajos del Jefe de esta Sección han consistido en lo siguiente: 1° Extrac- 
tar y pasar al "índice de Geografía Médica de la República Mexicana" las 
respuestas de las siguientes municipalidades del Estado de Hidalgo á saber: 
Respuestas á los cuestionarios de endemias: Cuautepec, Zimapán, Tasquillo, 
Mineral de la Bonanza y Tianguistengo; Respuestas á los cuestionarios de 
Geografía Médica; Tasquillo, Zempoala, Tizayuca, Tlanalapan, Apam, Te- 
peapulco, Huichapan, Tecozautla, Omitían, Huasca, Atotonilco el Grande, 
Yahualica, Tlanchinol, Xochisatipan, Huazalingo, Pisaflores, Jacala, Metz- 
quititlcán, Metztitlán, Itztacoyotla, Tlahuetlcpa, Molango (Calmali), Zolotla, 
Tepehuacán de Guerrero y Acaxothitlán. 2" Se ha estado administrando el 



MEDICO NACIONAL. 55 



Cha|:>uz á la dosis de un centigramo en las veinticuatro horas á un enfermo 
que tiene una hemiplegia consecutiva á una embolia cerebral y que ha pre- 
sentado últimamente contractura en ambos miembros torácico y abdominal 
y con la particularidad que esta contractura es muy notable durante el diay 
casi desaparece durante la noche. Los resultados obtenidos con el chapuz han 
sido nulos, hasta hoy. 

Adjunto con el pequeño informe una noticia que se ha servido darme el 
Sr. Director del Hospital de Mujeres Dementes, sobre los magníficos resul- 
tados que ha obtenido con la Casimiroa edidis, y también acompaño el infor- 
me del Sr. Galindo y Villa ayudante de esta Sección. 

México, Marzo 31 de 1897. — D. Orvañanos. 



El extracto hidro-alcohólico de zapote blanco se emplea en este Hospital 
por prescripción del Sr. Director como hipnótico en forma pilular y como se- 
dante en cucharadas. Las pildoras contienen cada una diez centigramos do 
extracto y se aplican 5 á las 8 y media de la noche. 

Nuestras observaciones en 125 casos: 

En 48 casos las enfetmas durmieron dé 9 p.m. á 4 a.m. 





15 












9 




á3J „ 




10 












9 




á3 „ 




8 












9 




á2 „ 




18 












9i 




á4 „ 




9 












10 




á3 j, 




12 












1 , 


a.m. 


á3l „ 




5 












1 


n 


á4 „ 



De donde se puede inferir qne este medicamento como hipnótico no ha fra- 
casado una sola vez, produciendo un sueño tranquilo media hora desj^ués de 
tomado, cuyo máximun es de siete horas y en muy pocos casos, que son aque- 
llos en los que el doral no ha dado resultado, este sueño no es menor de 2é 
á 3 horas. 

Como sedante lo empleamos en la siguiente forma: 

Agua destilada 120 gramos. Bromuro de potasio 4 gramos. Extracto de za- 
pote 1 gramo. Jarabe de azahar 20 gramos para cucharadas cada 20 minutos 
hasta calmar la excitación. 

En 371 casos, del 3 de Diciembre de 1896 á la fecha, hemos tenido este re- 
sultado. Se calmaron con: 

1 cucharada 14 

2'"- ^^;;í'^i^^ 23 

3 „ 31 

4 „ 66 

6 31 



86 ANALES DEL INSTITUTO 



Gcucharadas 56 

7 42 



8 
10 
12 
14 

No dio resultado en: 



43 

14 

6 

5 



5 casos con 6 cucharadas. 

1 „ „ 7 



?5 



5J 5? -"^^ )) 



16 „ „ 10 

7 „ „ 12 

3 „ „ 14 



?) 



Siendo de advertir que hacemos constar en nuestras observaciones los fra- 
casos con 6, 7, 8, 10 y 12 cucharadas, porque las enfermas que tienen trata- 
miento apropiado á su enfermedad cuando este les corresponde no se les da 
el zapote. Con el zapote, no obstante que hemos aplicado hasta 14 cucharadas 
en el día, no hemos llegado á tener ninguna complicación, antes bien hemos 
observado que según la estadística de este Hospital durante este invier- 
no han disminuido notablemente los accidentes congestivos con relación 
á los anteriores y tal vez debidos al empleo del opio y de la temperatu- 
ra. En los casos en que el extracto de zapote no ha obrado favorable- 
mente hemos notado que predomina la locura histérica. El zapote es diuré- 
tico sin poder precisar hasta qué grado, por ser realmente imposible recoger 
la orina á nuestras enfermas. Debiendo hacer notar que en los numerosos ca- 
sos que hemos hecho uso de los diferentes bromuros, sea solos ó asociados, nun- 
ca hemos obtenido una acción sedante tan segura, tan rápida y tan notable 
como asociados al zapote, de donde inferimos que aumenta notablemente la 
acción sedante de los bromuros. 

Estos son Sr. Doctor los datos que he podido recoger, deplorando solamen- 
te que mis pocos conocimientos y la falta de útiles me priven completar ávd. 
éstos, como la tensión sanguínea, los trazos esfigmográficos etc., etc. 

Su affmo. S. S. y discípulo. — Lihorio Sánchez. 



Tengo la honra de informar á vd., que durante el mes que hoy termina 
ejecuté lo siguiente: 

1° Pasar al índice de Geografía Médica las siguientes municipalidades: 



MEDICO NACIONAL. 



57 



Estado de Morelos. 



Distrito de Cuernavaca. 



ídem de Yautepec. 



ídem de Morelos. 



ídem de Jojutla. 



ídem de Tetecala. 



ídem de Jojutla 

ídem de Cuernavaca. 

ídem de Yautepec... 



ídem de. Tetecala. 



1. Tepoxtlán 

2. Jiutepec 

3. Sochitepec 

4. Yautepec 

5. Tlayacapan 

6. Totolapan 

7. Cuautla 

8. Yecapixtla 

9. Ocuituco 

10. Ayala 

11. Jojutla 

12. Tlaquiltenango . 

13. Tlaltizapán 

14. Tetecala 

15. Miacatlán 

16. Puente de Ixtla. 

I 17. Amacusac 

I 18. Mazatepec 

U9. Coatlán del Rio.. 

20. Tlaltizapán 

I 21. Jiutepec 

22. Cuernavaca 

23. Totolapan 

24. Tlayacapan 

25. Oaxtepec 

26. Yautepec 

27. Mazatepec 

28. Tetecala 

29. Jojutla 

30. Tlaquiltenango.. 



til 



ce 
o 

• 1—1 



r. 



o 



Estado de Querétaro. 



Distrito de Querétaro 31. 

r S2 

ídem de Amealco I „« 



ídem de Cadereita. 



ídem de Jalpan \ 39. 

40. 

41. 
ídem de Tolimán i 42. 

43. 

44. 

45. 
ídem de Querétaro 46. 



ídem de San Juan del Rio. 



Santa Rosa ^ . . 

Amealco 

33. Huimilpan ,. 

^^34. Cadereita Méndez..... 

35. ElDoctor 

36. Yizarrón 

37. San Sebastián Bernal 

38. Jalpan 

Landa 

Ahuacatlán 

Tolimán 

Colón 

Peñamiller 

San Juan del Rio 

Tequisquiapan 

Santa Maria del Pueblito. 






58 ANALES DEL INSTITUTO 



Estado de Veracruz. 



Cantón de Orizaba. 



47. San Juan del Río 

48. Ixhuatlaucillo 

49. Huiloapan 

60. Tlilapan 

51. Necoxtla 

52. San Andrés Tenejapan. 



c<3 



2° Atender á la publicación del número 1 del tomo III de los "Anales 
del Instituto", niimero que debe terminarse hoy. 

3° Formar la bibliografía de las publicaciones recibidas durante el mes de 
Marzo en el Instituto; bibliografía que debe presentarse en la Junta mensual 
citada para el día de hoy. 

Protesto á vd. mis respetos. 

L. y C. México, 31 de Marzo de 1897. — Jesús Galindo y Villa. — Sr. Dr. D. 
Domingo Orvañanos, Jefe de la Sección 5^ del Instituto. 



LECTURAS DE TURNO. 



Pequeño contingente al estudio sobre las diastasas oxidantes. 



Sólo el deber de presentar en esta fecha un trabajo, como turno de lectura^ 
me obliga á dar á conocer las primeras é imperfectas experiencias que hace 
muy poco tiempo comencé á hacer, con objeto de investigar en el organismo 
vegetal y animal la presencia de principios capaces de fijar el oxígeno en de- 
terminadas substancias oxidables. Por otra parte, el interés intrínseco de la 
cuestión me determina á dar á conocer este punto que, también por ser nuevo, 
tal vez no sea muy conocido, y espero que ambas circunstancias contribuirán 
para animar á personas competentes á que dirijan en este sentido sus inves- 
tigaciones. Repito que nada interesante se encontrará en este artículo que 
sólo es el esbozo de la secuela que sigo actualmente en mis investigaciones; 
pero de las que más tarde daré á conocer los resultados á que haya podido 
llegar. 

Las personas que fijan su atención en los principios de origen vegetal y 
animal, saben lo alterables que son dichos principios, sobre todo si están en 
determinadas condiciones; muchas de las causas de esas modificaciones son 
bien conocidas, tienen una explicación completamente satisfactoria y confor- 
me con las ideas universalmente admitidas hoy; pero hay otras, y no en cor- 
to número, que ni son tan bien conocidas ni mucho menos tienen una expli- 
cación satisfactoria. De estas causas y de las modificaciones á que dan lugar, 
son de las que preferentemente me quiero ocupar. 



MEDICO NACIONAL. 59 



Las modificaciones que sufren algunos principios del organismo vegetal y 
animal, y que más llaman la atención, consisten principalmente en cambios 
de coloración, variaciones en su solubilidad y otras alteraciones en todas ó 
algunas de sus demás propiedades que nos conducen á admitir un cambio en 
la constitución de esos principios. ¿Pero á qué se deben estas modificaciones? 
Muchas son debidas á fermentos figurados cuyo estudio pertenece al natura- 
lista; otras, tan numerosas como aquellas ó más, son debidas á fermentos no 
figurados ó solubles llamados también enzymas ó zymasas, y más general- 
mente diastasas. Estas son las que particularmente nos interesan; pero por 
ser bien conocidas no entraré en detalles sobre el fenómeno de la fermenta- 
ción, condiciones de desarrollo, etc., limitándome á recordar que de esos fer- 
mentos sólo se conocían hasta hace poco tiempo aquellos que entre otros ca- 
racteres tienen el esencial, de hacer que sobre el principio fermentescible se 
fije una ó más moléculas de agua; asi se explica que la sacarosa bajo la in- 
fluencia de una diastasa fije una molécula de agua para desdoblarse en glu- 
cosa y en levulosa, conforme á la igualdad siguiente: 

C12JJ22011 _f_ H^O rz C^H^^O^ + C^ff 20^ 

y como éste otros muchos ejemplos se pueden citar, en que la modificación 
de un cuerpo es debida á la fijación de agua bajo la influencia de otro, que es 
el fermento ó diastasa hidratante; pero existen otras substancias que experi- 
mentan también modificaciones á pesar de no encontrarse en condiciones 
apropiadas para fijar el agua y sin que los elementos de ella se encuentren 
entre los productos de la transformación en mayor proporción que antes de 
haberse modificado; asi es que en ellos no puede atribuirse la modificación 
que sufren á la fijación de agua en su molécula. Esto lo vemos á menudo en 
ciertos extractos de algunas plantas cuya coloración y solubilidad varia poco 
tiempo después de preparados y sin que en el fenómeno intervenga el agua; 
cosa análoga se observa con muchos principios colorantes de los vegetales. 

La causa de estas transformaciones era mal conocida hasta hace poco tiem- 
po; pero hoy, gracias á los trabajos de varios químicos notables, se ha llegado 
á demostrar en el organismo de ciertas plantas la presencia de principios que 
gozan de la propiedad de fijar en otros el oxígeno del aire ó de otros cuerpos; 
pudiéndose por lo mismo considerar dichos principios como fermentos no hi- 
dratantes ó como diastasas oxidantes. Estas diastasas oxidantes son las que 
M. Gab. Bertrand llama oxidasas y de las que hace un estudio tan completo 
como interesante en un artículo que acabado publicar.^ Desgraciadamente no 
me es posible hacer aquí la traducción de ese importante trabajo, que es el 
que me ha servido de guía en las insignificantes experiencias que he hecho y 
voy á relatar. 

Hace tiempo habían llamado mi atención las diferencias de solubilidad que 
se observan en la manteca de axe (Coccus axius) por su exj)osición al aire, así 

1 Les Actualités Chimiques, t. I, p. 193. 



60 ANALES DEL INSTITUTO 



como el cambio de coloración que experimentan las semillas de nuez de caíate 
(Juglans sp.) en el mismo caso; así es que cuando tuve conocimiento de los 
trabajos de M. Bertrand, sospeché y me propuse buscar en esa manteca y 
estas semillas las oxidasas que producían esas modificaciones. 

Como la manteca de axe no me ha sido posible conseguirla en las condi- 
ciones necesarias para la experiencia, he tenido que aplazar su estudio para 
cuando la consiga, y mientras tanto la reemplacé por el jugo que escurre de 
los cuajiotes, que como se sabe es de un blanco lechoso ó muy ligeramente 
amarillento cuando es fresco; pero se va colorando con el tiempo en amarillo, 
amarillo claro, amarillo obscuro y hasta negro. De esta substancia no me 
ocuparé por ahora, porque las experiencias que he hecho han tenido un re- 
sultado negativo que no vale la pena referir. 

íío sucedió lo mismo con la nuez de caíate, en la que separadas las semi- 
llas de su cubierta cotiledonar, las machaqué en un mortero mezcladas con 
suficiente cantidad de arena lavada para que facilitara su división. Obtenido 
este resultado, sometí todo á la lixiviación por el alcohol absoluto, filtré, des- 
tilé para recuperar el alcohol empleado, y el residuo de la destilación lo traté 
por una mezcla de agua y éter sulfúrico, á fin de que aquella disolviera las 
sales minerales y la glucosa contenidas en las semillas, en tanto que el éter 
debía disolver el principio que sospechaba ser el fermcntescible. Separada la 
capa acuosa de la etérea y evaporado el éter en el vacío, dejó una substancia 
sólida blanca cuando está húmeda, adhesiva como las resinas, inodora ¿ insí- 
pida, aunque deja una sensación especial en la lengua; con el tiempo y el aire 
se va amarinando y endureciendo hasta tomar una coloración amarilla obs- 
cura y de consistencia coreasa. 

En cuanto al residuo del agotamiento por el alcohol, lo lixivié con agua 
para que disolviera la diastasa que pudiera haber, filtré y el líquido filtrado 
lo traté por un gran exceso de alcohol que produjo un precipitado escaso, li- 
gero, que permanece por algún tiempo en suspensión en el seno del líquido y 
acaba por reunirse en el fondo del vaso, del que se puede recoger por decan- 
tación ó en un filtro. Este precipitado es blanco, suave, adhesivo, inodoro, 
insípido y soluble en el agua. Esta solución es incolora aun después de va- 
rios días de estar expuesta al aire, pero si se le agrega otra solución acuosa 
de hidroquinona, la mezcla de estas soluciones comienza á amarillarse poco 
tiempo después de preparada, siendo franca esta coloración después de dos 
horas, y se sigue obscureciendo el color amarillo hasta el castaño obscuro que 
adquiere á las veinticuatro horas, desj)ués de las que ya no se observa cam- 
bio notable de coloración. Si por otro lado se mezcla á la solución acuosa de la 
supuesta oxidasa el principio insoluble en el agua, soluble en el alcohol y que 
hemos supuesto ser el principio fermcntescible, se observa después de algún 
tiempo que esta mezcla se va colorando en amarillo, amarillo rosado, rosa 
violeta, violeta azulado, azul, y por último, azul más ó menos obscuro y casi 
negro, según las proporciones de la mezcla. Coloraciones que son precisa- 
mente las mismas que la almendra toma después de algún tiempo de haber 
estado expuesta al aire. 



MEDICO NACIONAL. 61 



Otra de mis experiencias consistió en colocar en tres probetas otras tantas 
soluciones hechas en agua hervida y conteniendo: una, hidroquinona; otra, hi- 
droquinona y el fermento, y la tercera, sólo la solución hervida del fermento. 
La solución de hidroquinona pura se colora en amarillo obscuro; la solución 
de hidroquinona y diastasa se colora en amarillo claro, y por iiltimo, la que 
sólo contenia la diastasa no sufre alteración en su coloración. Si admitimos 
que en estas experiencias el oxígeno disuelto en el agua fué completamente 
expulsado por la ebullición y que tampoco se encontraba este gas en el reci- 
piente, hay que admitir que el cambio de coloración no fué debido al oxíge- 
no exclusivamente, pero sí que tiene influencia en él; puesto que la mezcla 
del fermento y de la hidroquinona, en este caso, se coloró menos que en el 
caso de hacer uso de agua sin hervir, y menos que la solución de hidroqui- 
nona pura y en agua acabada de hervir. 

Además de este fenómeno que á primera vista parece llevarnos á desechar 
la presencia de una oxidasa en las semillas del caíate, pude observar en el 
curso de ellas otro fenómeno no menos curioso, del cual, aunque no he podi- 
do sacar por ahora una conclusión, es digno de mencionar. Noté que el al- 
cohol con que lixivié el polvo de las almendras para separar el cuerpo que 
he supuesto fermentescible, arrastró una pequeña cantidad de la mucha gra- 
sa que contienen estas almendras, y la que se disuelve después en el éter 
mezclado al agua que sirve para la separación de las sales minerales, y ha- 
ciendo su separación ulterior difícil ó temiendo alterar el principio que tra- 
taba de aislar por el empleo de otros reactivos, preferí modificar la marcha de 
la operación en el sentido de tratar las almendras pulverizadas por el éter 
de petróleo primero y con objeto de quitar toda la grasa, y después el resi- 
duo seco insoluble en el éter de petróleo lo traté sucesivamente por los disol- 
ventes, alcohol y agua como antes indiqué; pero entonces pude notar que, re- 
pitiendo con los principios disueltos en estos vehículos las experiencias hechas 
antes, no se obtuvieron las coloraciones que obtuve en las primeras experien- 
cias descritas arriba. ¿Esto es debido á que el éter de petróleo arrastró consi- 
go además de la grasa la diastasa, ó la modificó de tal manera que perdió sus 
propiedades primitivas? 

Estas cuestiones, lo mismo que otras experiencias hechas en otro sentido 
con las mismas substancias, son indispensables para poder afirmar la exis- 
tencia de una diastasa oxidable en esta nuez de caíate; pero me parecen sufi- 
cientes para admitir en ella la existencia de un fermento, oxidante ó no, pero 
siempre digno de llamar la atención. 

México, Marzo 30 de 1897. — F. Bio de la Loza. 



TomoIir.-rlO 



62 ANALES DEL INSTITUTO 



VARIEDADES. 



Las substancias minerales del Cafeto. 



{Traducido del Relatorio Anual del Instituto Agronómico do Estado do Sao Paulo, Brasiel, 1892 
por H. Piiiier^ Director del Instituto Físico- Geográfico de Costa Rica). 



(continúa.) 
IS^o tenemos por ahora explicación plausible acerca del análisis núm. II. 

Promedio. Promedio. 

Potasa. I 28,03 p§. Oxido de hierro. 1 5,84 p§ . 

M n 5,54 „ „ „ „ II 6,99 „ 

„ III 25,80 „ „ „ „ III 14,42 „ (con alúmina). 

„ IV 33,90 „ 29.24p§. „ „ „ IV 15,52,, ll,52p§. 

Soda. 1 3,76 p§. Acido fosfórico. 1 2,70 p§ . 

11 9,25 „ „ „ II 15,69 „ 

„ III 1,81 „ „ „ III 3,58 „ 

„ IV 3,92 „ 3,16 p§. „ „ IV 5,03 „ 4,21 pg. 

Cal. 1 46,70 p§. Acido sulfúrico. 1 3. 

11 52,83 „ „ „ II. 

III 39,18 „ „ „ III. 

.. IV 22,81 „ 36,26 p§ „ „ IV. 



Magnesia 1 7,17 p§. Q^oro j 

„ II 7,48 „ „ II. 

„ III 11,09 „ „ III. 

» IV 10,29 „ 9,52 p§. „ IV., 



3.88 


pS. 






1,91 


,j 






3,27 


)) 






5,49 


j, 


3,77 


P§ 


1,80 


P§. 




0,35 


), 






0,58 


)> 






1,95 


)) 


1,44 


p8 


99,88 p§ . 





Sumas: 

I 

II 100,04 „ 

I'1 99,73 „ 

IV 98,91 „ 

Pnrece resultar de estos guarismos que, en la raíz de nuestros cafetos, la 
cantidad de óxido de ]potasio, de soda y de ácido fosfórico, es muy constante, 
mientras la del hierro y de la cal oscila mucho, lo que puede provenir de la 
naturaleza del suelo. 

2. El tronco. 

La ceniza del tronco del cafeto brasileño fué analizada por el Sr. Siegfried 
Stein, quien obtuvo para 100 partes de ceniza pura: 



I 



MEDICO NACIONAL. 



63 



Potasa 30,73 p§. 

Soda 3,42 „ 

Cal 35,29 „ 

Magnesia 15,65 ,, 

Oxido de hierro 2,87 „ 

Acido fosfórico 1,94 ,, 

Acido sulfúrico 2,16 ,, 

Acido silicoso 7,93 ,, 

Cloro 0,50 „ 

Suma 100,49 p§. 

Por otra parte, hemos practicado análisis no solamente de cafetos sanos (II), 
sino también de otros, atacados por una enfermedad de la hoja hasta la fecha 
poco peligrosa (III). Los resultados han sido los siguientes: 



II. 

Agua, determinada á 120° o 10,33 p^ 



Ceniza bruta. 



En la ceniza bruta: 



Carbón 

Acido carbónico 

Arcilla 

Alúmina 

Ceniza pura 

Ceniza calculada para toda la subs- 
tancia en examen 



La ceniza pura contiene: 



Potasa 



Soda 


Cal 


Magnesia 


Oxido de hierro 


Acido fosfórico 


Acido sulfúrico 


Acido silicoso 


Cloro 



2,12 



1,78 p8 

23,36 „ 

3,10 „ 

3,89 „ 

67,87 „ 

1,44 „ 



45,71 p§ 

1,71 „ 

33,57 „ 

9,09 „ 

1,28 „ 

5,21 „ 

2,06 „ 

0,45 „ 

9,24 „ 



Suma. 



100.00 pg 



III. 

Agua, determinada á 120° c. 
Ceniza bruta 



no determinada. 
2,32 



En la ceniza bruta: 

Carbón trazas. 

Acido carbónico. 18,02 p§ . 

Arcilla (pesada junto con el ácido sil.) 



Alúmina 

Ceniza pura 

Ceniza calculada 
para toda la 
substancia 
en examen... 



0,63 p§ 
81,35 „ 



1,89 pg. 



La ceniza pura contiene: 

Potasa 42,36 pg. 

Soda 2,13 „ 

Cal 30,40 „ 

Magnesia 9,61 „ 

Oxido de hierro 2,54 „ 

Acido fosfórico 3,77 „ 

Acido sulfúrico... 2,14 „ 

Acido silicoso 7,06 con arcilla 

Cloro 



Suma 100,00 pg. 



Cuando se calculan los tres análisis libres de ácido carbónico y también de 
ácido silicoso, — esto en razón de no tener la determinación de la arcilla en el 
último experimento, — se consiguen por un procedimiento no muy riguroso, 
pero permitido en el cao, los promedios que aparecen á continuación: 



64 



ANALES DEL INSTITUTO 



Potasa. 1 33,78 p§. 

» n 45,92 „ 

„ III 45,58 „ 



Sodí 



Gal, 



I. 
II. 
III. 

I. 



3,71 p§ 



1,72 
3,29 



38,32 p§ 



II 33,69 

III 32,71 



Magnesia 1 17,01 pg 

„ II 9,14 „ 

„ IIL 10,34 „ 



Promedio. 



41,63 p§ 



2,57 p§. 



34,91 p§ 



12,16 p§, 















Promedio' 


Oxido de hierro 


. 1 


• 8,10 : 


p8. 






>> 


>» 


>> 


II 


. 1,30 


)> 






!í 


>) 


)) 


III 


. 2,75 


)> 


2,38 


P§. 



Acido fosfórico. 1 2,08 p§ 

j, „ II 5,24 ,, 

„ III 4,06 „ 



3,79 pg 



Acido sulfúrico. 


I 


. 3,34 pg. 




>) 


j) 


II 


. 2,08 „ 




)) 


n 


III 


. 2,30 „ 


2,24 pg 


Cloro. 




I 


.. 0,53 p§. 




)) 




II 


. 0,23 „ 




>> 




III 


. trazas. 


0,25 pg 



Sumas: 



100,47 pg 



I 

II 99,32 

III 100,01 



3. Los vastagos del cafeto. 

Hasta la fecha, los vastagos del cafeto no habían sido analizados. 

Contienen: 

Agua de evaporación (al aire) 51,78 pg . 

Agua de evaporación á 120° c 10,95 „ 

Substancia seca en el aire. 

Ceniza impura 4,70 pg. 

Carbón 0,67 „ 

Arcilla 2,22 „ 

Acido carbónico 25,37 „ 

Alúmina 2,09 „ 

Ceniza pura 68,05 ó 3,25 pg. de la substancia seca. 



La ceniza pura se compone de 



Potasa 49,20 pg 

Soda 0,58 „ 

Cal 32,03 „ 

Magnesia 7,62 „ 

Acido fosfórico 4,52 ,, 

Oxido de hierro 3,08 „ 

Acido sulfúrico 1,94 „ 

Acido silicoso 0,83 „ 

Cloro 0,61 „ 



Suma 99,41 pg. 



MEDICO NACIONAL. 65 



4. Las hojas. 

Seiiz y Buscl han dado los valores transcritos suh I para café del Estado de 
Río de Janeiro, de 6 años de edad y criado en terreno granítico. El señor Sieg- 
fried Stein me comunicó el análisis núm. 11, practicado sobre materiales pro- 
cedentes de Ybicaba, Estado de Sao Paulo. 

La ceniza pura libre de ácido carbónico, contiene, según estos análisis: 

I. II. 

Potasa 21,37 pg. Potasa 35,99 p§. 

Soda 1,61 „ Soda trazas. 

Cal 29,75 „ Cal.... 34,48 „ 

Magnesia 11,37 ,, Magnesia 14,53 „ 

Oxido de hierro 5,11 „ Oxido de hierro 0,38 con alúmina. 

Oxido de manganesio 0,57 „ Oxido de manganesio (no determinado). 

Acido fosfórico 8,89 „ Acido fosfórico 6,87 pg. 

Acido sulfúrico 5,71 „ Acido sulfúrico 4,66 „ 

Acido silicoso 13,72 ,, Acido silicoso 3,51 „ 

Cloro 2,24 „• Cloro 1,01 „ 



Suma 100,34 p§. Suma 100.57 p§. 

Nuestras investigaciones dieron los resultados siguientes: 

Agua al aire 63,10 p§. 

„ á 1,200 c 11,75 „ 

Ceniza bruta 7,24 „ 

Carbón 2,35 „ 

Alúmina 1,37 ,, 

Acido carbónico 25,84 ,, 

Ceniza pura 70,44 ó proporcionalmente con la substancia seca 5,10 pS . 

La ceniza pura contiene: 

Potasa 56,48 p§. 

Soda 1-43 „ 

Cal 21,65 „ 

Magnesia 6,57 ,, 

Oxido de hierro 1>90 „ 

Acido fosfórico 6,07 „ 

Acido sulfúrico > 3,51 „ 

Acido silicoso 2,17 „ 

Cloro 0,51 „ 

Suma 99,29 po' 

Las fluctuaciones que se advierten en la proporción del ácido silicoso pue- 
den explicarse tal vez por la circunstancia de que, en Agosto, las haciendas 
están siempre cubiertas con un polvo que se quita con gran dificultad y per- 
manece en mayor ó menor cantidad en la superficie de las hojas, aun á des- 
pecho de una extremada limpieza. Pero, prescindiendo de este factor, siempre 
se notan en los demás elementos variaciones de bastante importancia, de modo 



66 ANALES DEL INSTITUTO 



(21,37 


P§. 


.-56,48 p§.). 


(21,65 
(6,57 
(menos de 0,38 
(5,87 


pS- 


,-34,48 p§.). 
-14,53 „ ). 

- 5,10 „ ). 

- 8,89 „ ). 


(2,17 
(0,51 


i) 


-13,72 „ ). 
- 2,24 „ ). 



que, en estas condiciones, el valor de un promedio general fijo es casi iluso- 
rio. Este promedio seria el siguiente: 

Potasa 37,95 p§. 

Soda 1,01 „ 

Cal 28,63 „ 

Magnesia 12,22 „ 

Oxido de hierro 3,00 ,, 

Acido fosfórico 6,94 „ 

Acido sulfúrico 4,61 ,, 

Acido silicoso 6,47 ,, 

Cloro 1,25 „ 

5. La ;pul]^a ó cascara. 

Solamente dos análisis de la cascara del café han lle^fada á mi conocimien- 
to. El primero, recogido por Peckolt, fué hecho por A. Weinhold (I), el se- 
gundo (II), por Siegfried Stein. El primero estudió la pulpa fresca, el segun- 
do la cascara seca. 

II. 
I. 

Potasa 62,52 pg. 

Potasa 19,44 p§. Soda 2,28 „ 

Soda trazas. Cal 13,00 p§ . 

Cal 31,02 „ Magnesia 2,17 „ 

Magnesia 7,03 „ Oxido de hierro 4,11 con alúmina. 

Oxido de hierro 14,22 „ Oxido de manganesio no determinado. 

Oxido de manganesio trazas. Acido fosfórico 1,74 p§. 

Acido fosfórico 12,47 „ Acido sulfúrico 4,40 „ 

Acido sulfúrico 4,93 „ Acido silicoso 8,53 „ 

Acido silicoso 18,94 „ Cloro 0,75 „ 

Cloro 1,68 „ Yodo no determinado. 

Yodo 1,10 „ 



Suma 99,50 p§. 



Suma 100,34 pg. Ceniza bruta en la subs- 
tancia 7,16 pg. 

La falta de concordancia de estos números nos impuso la obligación de pro- 
ceder á nuevos análisis, los que dieron los resultados siguientes: 

Peso de la cascara seca con relación al fruto 42,85 p§. 

En la cascara seca al aire: 

Humedad (á 120° c.) 17,77 p§. 

Ceniza bruta 6,17 „ 

En la ceniza bruta: 

Carbón 2,26 p§. 

Acido carbónico 6,66 „ 

Arcilla 2,067 „ 

Alúmina 8,86 „ 

Ceniza pura 61,55 esto es, 3,80 pg . 

[Continuará.']» 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio.— Calle de Santa Teresa núm, 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morelos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia HeiTcra Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3?' de la Eibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3? de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Fai'maeia Lasso de la Vega José María. — 3^ Calle del Eeloj. Botica. México 
(D.F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E, de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B.— -México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eafael.— 2í^ Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Eobirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. BotAnico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Vi liada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

£n el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacien de !'*■ classe á París. Pharmacologiste. 2"* 
Eue Blanche. París. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'Institut Colonial de Marseille. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento científico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

1^ — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2^ — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3?' — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4*} — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

6? — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interesen 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
•blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Caiidelarita núm. 3; en la 2? calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En París. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires k l'adresse ci-dessous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qa'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Aúnales d'adresser leurs publicationsá ITnstituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. ABRIli, 1897. NUM. 4 



ANALES 



DEL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



s TJ nvn j^ T^ I O . 



Informes de los trabajos ejecutados durante el mes de Abril de 1897. — Sección 1* — Sección 2^ — Sección 3? 

— Sección 4^ — Dos informes anexos al de esta Sección. — Sección 5? — Un informe anexo al de esta 

Sección. 
Lecturas de turno. — Algunas observaciones acerca de las propiedades fisiológicas de la aceitilla (Bidens leucan- 

tha), por el Sr. Dr. D. E. Armendaris. 
Variedades. — Las substancias minerales del cafeto. (Concluye.) 
Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante el mes de Abril do 1897. 

NOTA.— En nuestro próximo número se repartirá la lámina de los diagramas co- 
rrespondientes al estudio del Cafeto, y que corresponden á la presente entrega. 



OFICIIS^AS DE LA PUBLICACIÓN, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

PLA-ZUEtiA. DK TjA. CA.lSrr>KL.A.IÍ,n?A NXJMl. 3 (A.V. Poniente IS A..) — IMKXICO. 



MÉXICO 



OFICINA TIPÜGEAFICA DE LA SECEETAEIA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51.) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRECCIONES, Y DE LOS 

RAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2^* Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

vSr. Dr. José Ramírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. lO?' Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. P.). 

Sección segunda: Química Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2'.^ de 
Vanegas núm. 8|. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Ilumboldt). México (D. F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. México (D. F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis CLÍNicos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Pi-ofesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5* Calle de Guerrero núm. 2,122. «México. (1). F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe do esta S(ícción. Jefe de Clínica Intei-na en la Esctueia Nacional 
de Medicina. V} Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Acaldante de esta Sección. Médico del Museo Anuto- 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estaíí^pa 
de Jesús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Callo de Chavarría número 25. México (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 67 



Be los trabajos ejecutados durante el mes de Abril de 1897. 

Sección Primera. 

En los primeros días del mes, se terminó, de una manera incompleta el ar- 
ticulo histórico y botánico del árbol de los colorines, no copiándose todos los 
datos, por la dificultad que hay para consultar obras que no posee la Sección, 
pero este vacio se llenará por la Comisión que se encargue de la publicación 
de la Materia Médica. Creo oportuno advertir, que careciendo la biblioteca de 
la última edición de la Farmacopea, es indispensable que en las otras Seccio- 
nes no se suponga que esa obra no se ocupa de nuestras plantas en estudio, 
si no va citada por mí, pues esta omisión sólo quiere decir que no ha sido con- 
sultada por la razón que se acaba de exponer. 

La determinación de la lentejilla y el tejocote, así como la descripción exac- 
ta de la salvia de bolita, nos ha ocupado la mayor parte del tiempo útil. 

Respecto de la lentejilla, he encontrado que las especies que dominan entre 
las que se recogieron para su estudio, así como en las que crecen espontánea- 
mente en el pequeño jardín del Establecimiento, son el Lepidium virginicum 
y L. Ínter médium, plantas que han sido empleadas desde tiempo inmemorial y 
que ahora se consideran como de una importancia muy secundaria. 

En cuanto al tejocote, el trabajo fué un poco más complicado, pues como 
hasta la fecha se ha creído que la especie que predomina en el Valle es la me- 
xicana, y como su descripción es tan somera en la obra de De Candolle, fué 
indispensable hacer un estudio prolijo de los principales ejemplares que se en- 
cuentran en el herbario del Instituto. Afortunadamente contamos con los cua- 
tro primeros volúmenes de la "Silva de Norte América," y así pudimos de- 
terminar con toda precisión que el tejocote que se ha estudiado pertenece á la 
especie Crataegus crits-galli, Linn., y probablemente á la variedad denomina- 
da berberifolia. 

Estos artículos serán entregados próximamente al Jefe de la Sección 2?^ 

Entre las plantas del Programa se encuentra el cardón que hasta este mes 
se pudo conseguir en flor. Inmediatamente hice su estadio y ha sido identi- 
ficado, siendo su denominación científica la de O^untia tunicata. 

El Sr. G. Alcocer ha continuado ocupándose del arreglo del herbario. 

El Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: para la Materia Médica Mexica- 
na, dos láminas que representan al Tejocote y al Ahuehuete, teniendo comenza- 
das dos acuarelas del Cardón y del Palo del Muerto; para la Sección 3^ unos 
trazos esfimográficos. 

México, Abril 30 de 1897.— /ose Ramírez. 



TomoIir.-ll 



68 ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Segunda. 

Tengo el honor de informar á la Junta de Proferores, que los trabajos de la 
Sección segunda durante el mes que hoy termina, fueron: 

Los del Sr. Enrique G. Puente, que concurriendo con puntualidad dio por 
terminado el estudio que estaba haciendo sobre la Salvia de bolita (Buddleia 
perfoliata) y que le servirá de tesis para su examen profesional de Farmacia. 

El Sr. de la Hoz, que hacía su tesis sobre algunas plantas antihelmínticas, 
ha dejado de asistir. 

El Sr. Villaseñor comenzó á estudiar la Yerba del Ángel (Eupatorium sp?) 
que es una de las plantas que hay en el Establecimiento y por no haber ni 
haberse podido conseguir el Azafrancillo (Escobedia linearis) que era la plan- 
ta que le correspondía estudiar. También se ocupó en anotar y dar cuenta de 
las altas y bajas que ha tenido la Sección durante el presente mes. 

Por disposición del Sr. Director, el Sr. Lozano preparó un extracto hidro- 
alcohólico con las hojas del Ahuehuete (Taxodium mucronatum), obteniendo 
un 33 por ciento de ese extracto que contiene: aceite esencial, resina acida so- 
luble en los álcalis, tanino, clorofila y sales minerales. Por igual motivo ana- 
lizó el extracto alcohólico de la corteza de la misma planta, que contiene: ta- 
nino y una materia colorante roja, soluble en el alcohol y en el agua, y preci- 
pitable por el ácido clorhídrico; más una pequeña cantidad de resina acida so- 
luble en los álcalis, y por último, sales minerales. De los frutos de la misma 
planta separó un 5 por ciento de un aceite esencial fluido, de color café rojizo, 
olor agradable semejante al de la esencia del limón, y sabor aceitoso y aro- 
mático, pero no picante. Su densidad es de 0.8757 á 15°, hierve á 147°, es so- 
luble en el alcohol absoluto y en el de 85°, así como en el éter de petróleo y 
y en el sulfúrico, en la bencina y en el cloroformo. Arde con flama que espar- 
ce un olor parecido al de la esencia de naranja y es neutro al papel reactivo. 
Por último, investigó la presencia de la albúmina y de algún alcaloide, y do- 
sificó la glucosa que pudieran contener veinticuatro orinas de conejos, que con 
ese objeto envió la Sección tercera, y con cuyos resultados formó cuadros que 
se remitieron á esa Sección para que juzgue de los efectos producidos por las 
in3'ecciones de floritzina, antipirinay aceitilla,en los conejos de que provenían 
las orinas. 

Por orden del Señor Director revisé y rendí un informe sobre los trabajos 
del Sr. Puente, relativos á la Salvia de bolita que estudió, y me ocupé de otros 
trabajos pendientes, que por enfermedad me ha impedido concurrir al Insti- 
tuto, que no han progresado lo suficiente para ser especificados. 

México, Abril 30 de 1897. — Francisco Bío de la Loza y Miranda. 



MEDICO NACIONAL. 69 



Sección Tercera. 

, Por los trabajos anteriores vimos que la raíz de tejocote no presenta gran 
interés para seguir su estudio, y por tal motivo lo hemos suspendido por aho- 
ra, á reserva de continuarlo con nuevas preparaciones farmacéuticas. 

Ya estudiada la acción fisiológica de la esencia del tatalencho, empezamos 
en este mes á experimentar su extracto alcohólico. 

Como siempre, comenz^amos dicha experimentación en las ranas, introdu- 
ciéndole á una, por una incisión hecha en la piel, 50 centigramos de extracto 
in natura. Al siguiente día encontramos muerto al animal. 

Por el mismo procedimiento inyectamos otra, usando sólo diez centigra- 
mos, y durante el tiempo de la observación no se presentaron accidentes in- 
mediatos. Al día siguiente se le encontró muerta. Por estos resultados hubié- 
ramos inferido, desde luego, que el referido extracto era tóxico para estos ani- 
males á las dosis en que lo empleamos; pero atendiendo á que las condiciones 
fisiológicas de estos animales no eran propicias para la experimentación, pues 
habían permanecido aprisionados por mucho tiempo, no podemos afirmar aún 
si exclusivamente la acción del extracto fué causa de la muerte. 

Para experimentarlo en las palomas lo incorporamos primero con aceite de 
olivo y lo inyectamos ala dosis de un gramo. La paloma que recibió esta in- 
yección murió dos horas después. Otra fué inyectada con 20 centigramos del 
propio extracto, disuelto en dos centímetros cúbicos de alcohol á 85°, y tam- 
bién murió. 

Así repetimos varias experiencias, no olvidándonos de inyectar á la vez unas 
con extracto disuelto en alcohol y otras con alcohol solo, en la proporción usa- 
da para disolver el extracto. 

Valorando los hechos anteriores puede concluirse lo siguiente: 

1*? Que probablemente el extracto alcohólico de tatalencho es tóxico para la 
rana á la dosis de 10 centigramos. 

2*? En las palomas causa la muerte á la dosis de 67 centigramos por kilo. 

3^ A la dosis de 2'57, que, según el equivalente tóxico encontrado para la 
paloma, sería venenoso para un perro de 3 kilos 800 gramos, no produjo en 
él la muerte. 

Ya dimos cuenta en el informe anterior de la acción fisiológica de las esen- 
cias de palillo y tabaquillo; pero como ambas plantas son usadas vulgarmen- 
te en infusión, quisimos investigar si estas preparaciones poseen la propiedad 
anestésica de las esencias respectivas. 

Después de cierto número de experimentaciones llegamos á estos resultados: 

F Que las infusiones de tabaquillo y palillo, al diez por ciento, no son anal- 
gésicas como las esencias, y por el ccontrario parecen producir una excitación 
en los miembros inferiores de la rana, pues al contacto de la infusión retiran 
violentamente el miembro impresionado. 

2*? Que ni sumergiendo á las ranas por 24 horas en las repetidas infusio- 
nes, obtuvimos la analgesia. 



70 ANALES DEL INSTITUTO 



3^ Que la infusión de palillo, aplicada en inyección á los mismos animales, 
tampoco produjo la referida analgesia. 

4° Que experimentando, según la técnica de Claudio Bernard, la referida 
infusión, la excitabilidad de las fibras nerviosas motrices, disminuye de una 
manera notable y no se agota la de las sensitivas. 

5" Que la tintura de palillo, según la fórmula del Dr. Ortiz, posee marca- 
das propiedades analgésicas. 

Otra de las plantas de que nos ocupamos fué el ahuehuete; muy principal- 
mente, dirigiendo nuestras experiencias á determinar si las hojas de esta plan- 
ta pueden sustituir á las de la sabina, como frecuentemente se acostumbra 
en el comercio de drogas, cuya sustitución era antes aceptada por la farma- 
copea mexicana. 

De los trabajos relativos á este asunto, podemos inferir: 

Que dicha sustitución, no sólo es defectuosa, sino perjudicial, como lo prue- 
ban las experiencias relativas, de las cuales copiamos las dos siguientes: 

Con una sonda esofagiana se introdujo á un perro chico diez gramos de pol- 
vo de hojas de ahuehuete, desleido convenientemente en agua. Dicho animal 
no presentó ningún cambio aparente en su estado normal. A los tres días se 
le introdujo, por el mismo procedimiento, diez gramos de polvo de hojas de 
sabina, y pocos minutos después el animal se puso inquieto, algo triste, vi- 
niéndole después un vómito, en el que arrojó la mayor parte de la substancia 
ingerida. Al cuarto de hora empieza á notarse una debilidad muy marcada 
del tren posterior, al grado de arrastrarlo al andar; luego defecó, vomitó de 
nuevo y estos accidentes continuaron hasta que sobrevino la muerte, en me- 
dio de crueles dolores, que se revelaban por la inquietud y aullidos del ani- 
mal. 

Administramos el polvo de los frutos del ahuehuete también á perros, y á la 
dosis de 10 gramos, sin observar nada particular. 

En el alquitrán de la madera encontramos la propiedad de embotar la sen- 
sación gustativa, y suponemos su acción antiséptica propia de los productos de 
esta especie. 

Del estudio que estamos haciendo de la aceitilla, podemos anunciar hasta 
ahora solamente lo que sigue: 

1^ Que no es tóxica, aun á dosis relativamente crecidas. 

2" Que no tiene acción sobre laglicosuria artificial, provocada por la florit- 
zina. 

3*? Que parece haber provocado la albuminuria en los conejos en quienes se 
experimentó. Si se confirma esta propiedad, tendremos en la aceitilla un auxi- 
liar de importancia para nuestras experiencias fisiológicas, como tenemos ya 
la floritzina por sus propiedades glicosúricas. 

Por la lectura de turno que tengo la honra de presentar hoy, se verán los 
pormenores de estas experiencias, que son tomados en su totalidad de las ob- 
servaciones hechas por los Dres. Fernando Altamirano y D. Vergara Lope en 
el presente mes. 



MEDICO NACIONAL. 71 



ISTo hemos interrumpido la formación del álbum de micro-fotografías de ve- 
getales, y tengo hoy la honra de presentar á la Junta las correspondientes á 
la hoja y tallo de espinosilla, hoja y tallo de epazote del zorrillo, corte trans- 
verso y corte longitudinal de hoja de ahuehuete, hoja y tallo de palillo, y hoja 
y tallo de árnica del país. 

Los Sres. Martínez del Campo, Vergara Lope y Bulman, han asistido con 
regularidad y ayudado en los trabajos. 

Aunque creo es por demás, hago notar, sin embargo, que no pudimos con- 
cluir el estudio de algunas plantas por haberlo interrumpido el período de va- 
caciones. 

México, Abril 30 de 1897. — E. Armendaris. 



Sección Cuaeta, 

En el presente mes continué administrando el extracto acuoso de espinosi- 
lla á la dosis de dos gramos diarios, repartidos en cuatro cápsulas, á cinco en- 
fermos de tifo de los asilados en el hospital "Juárez." 

Tiburcia Salvador, que se encontraba en el segundo septenario de su pade- 
cimiento, ingirió por espacio de cuatro días la referida substancia. Su tempe- 
ratura media diaria antes de esta administrador^, era de 39°4; durante ella, 
de 40°1, 40°, 39°5 y 38°8. Después de este período la temperatura osciló en- 
tre 36°7 y 37°, y se suspendió la espinosilla. Antes de tomar el extracto y 
mientras lo tomó, tuvo de 3 á 4 evacuaciones líquidas diariamente. 

Antonio Pérez tomó el propio medicamento por espacio de dos días. Antes 
de ellos su temperatura media era 37°7. En los días en que lo tomó fué de 
39°4, y después de este período de 39°7 y 39°9. No se pudo seguir la obser- 
vación de este paciente. Desde que comenzó dicha observación tuvo 4 ó más 
evacuaciones líquidas diariamente. 

Ángel Silva durante tres días tomó el extracto que nos ocupa. En los ante- 
riores á esta prescripción, su temperatura media era de 39°9 y 39°6; durante 
ella, de 39°7, 39''4 y 38°. Después de este período la temperatura no subió 
de 37°5 á 38° y el paciente entró en convalecencia. Mientras duró la obser- 
vación tuvo 3 á 4 evacuaciones líquidas al día. 

María Luna, por tres días, ingirió también el extracto mencionado. Su tem- 
peratura media anterior era de 38°7. Mientras se le administró la substancia, 
de 38°5, 38° y 38°5. Evacúa normalmente y aún está en observación. 

A Cirilo Serrano, igualmente por tres días, se le administró la espinosilla. 
Su temperatura media diaria anterior era de 38°9, 39°4, 39° y 38°8. Duran- 
te la medicación de espinosilla, de 39°3, 39°2 y 39°. En este período tuvo de 
3 á 4 evacuaciones diarias. Está aún en observación. 

Todos estos pacientes, así como el primero, se encontraban en el segundo 
septenario de su dolencia al principiar su observación. 

Creo oportuno hacer constar que las perturbaciones intestinales observadas 



72 ANALES DEL INSTITUTO 



en los enfermos, cuyas historias he resumido en este informe y en los anterio- 
res, se notaron también en la mayor parte de los otros tifosos que no estuvie- 
ron sujetos á la esj^inosilla. 

Practiqué en el hospital "San Andrés" tres análisis de sangre, ocho de es- 
putos y diez de orinas. 

El farmacéutico, Sr. iN'oriega, hizo las preparaciones siguientes: 60 gramos 
de extracto de espinosilla con alcohol á 85°; 500 de tintura con el mismo al- 
cohol; 1,000 gramos de tintura de palillo con alcohol á 85°; 120 gramos de ex- 
tracto acuoso de aceitilla, 40 de extracto alcohólico y 500 de tintura con alco- 
hol á 85°; 200 gramos de polvo de flores de estáñate en obleas de 0'20. Estas 
preparaciones se han entregado á la Sección 3^, excepto las obleas. Están aún 
en preparación los extractos de palillo y pegajosa con alcohol á 85°. 

México, Abril 30 de 1S97.— José Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina, me 
he ocupado de lo siguiente: he preparado 60 gramos de extracto de espinosi- 
lla con alcohol á 85°, y 500 de tintura con el mismo alcohol; 1,000 gramos de 
tintura de palillo con alcohol á 85°; 120 gramos de extracto acuoso de aceiti- 
lla y 40 de extracto alcohólico, y 500 gramos de tintura con alcohol á 85°; 200 
gramos de polvo de flores de estáñate, que he estado dando en obleas de 0.20. 
Las preparaciones de que antes hago mención, se han entregado á la Sección 
tercera, y tengo sin terminar la preparación los extractos de palillo y pega- 
josa con alcohol á 85°. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Abril 30 de 1^91 .—Juan Manuel Noriega. — Al Jefe de la Sección 
cuarta del Instituto Médico nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



En la 2^ Sala de Medicina de Mujeres, se han ensayado en el presente mes: 
la pegarropa como evacuante y el extracto fluido de palillo como analgésico; 
con la primera en cocimiento y á la dosis de 100 gramos al 20 por ciento, se 
obtuvieron dos evacuaciones en cinco enfermas afectadas de reumatismo arti- 
cular. 

El extracto fluido de palillo, á la dosis de 40 gotas en tres dias consecuti- 
vos, calmó el dolor estomacal á una doliente de tuberculosis pulmonar. 

México, Abril 30 de 1897.— i^. Balman. 



Sección Quinta. 

Durante el mes que hoy termina esta Sección se ha ocupado en recoger los 
datos necesarios para averiguar los casos de tuberculosis del i^ulmón y otros 
órganos, que han tenido lugar en individuos que han contraído esta enferme- 



MEDICO NACIONAL. 



73 



dad inientras vivían en las diversas Municipalidades del Distrito Federal y 
no de los no avecindados en dichas Municipalidades. Estos datos fueron pe- 
didos i^or la Asociación Climatológica Americana y se extractaron de las no- 
ticias que sobre la materia hay en el archivo de esta Sección. 

Se ha comenzado á estudiar el estáñate en dos enfermos de la sala de Clí- 
nica de 5° año; uno de los enfermos tiene catarro gástrico y el otro movimien- 
tos coreicos recientes. Como es la primera vez que yo uso el extracto hidro- 
alcohólico, he ido subiendo la dosis gradualmente hasta 80 centigramos y to- 
davía no puedo formar juicio completo sobre los resultados. 

México, Abril 30 de 1897.— i>. Or valíanos. ^ 



Cantón de Orizaba. 



i 



Tengo la honra de poner en conocimiento de vd., que durante el mes que 
hoy termina, he ejecutado los trabajos siguientes: 

1° Pasar al índice de Geografía Médica — según informes diarios que he 
rendido á vd., — las Municipalidades que á continuación se expresan: 

Estado de Veracruz. 

1. Orizaba. 

2. San Antonio Tenejapan. 

3. Ixtaczoquitlán. 

4. Coetzala. 

5. Atzacan. 

6. La Perla. 

7. Jesús María. 

8. Aquila. 

9. Maltrata. 

10. Acultzinco. 

11. Soledad. 

12. Nogales. 

13. Tenango. 

14. IN'aranjal. 

15. Texistepec. 

16. Acayucan. 

17. San Juan Evangelista. 
{ 18. Oluta. 

19. Soconusco. 

20. Soteapan. 

21. Mecayapan. 

22. Ixhuacán. 

23. Ayahualulco. 

24. Cozautlán. 
{ 25. Teocelo. 

I 26. Coatepec. 
I 27. Apazapan. 
1^28. Xico. 

29. Chacaltianguis. 

30. Playa Vicente. 

31. Tesechoacán. 

32. Amatlán. 



Cantón de Acayucan, 



Cantón de Coatepec. 



Cantón de Cosamaloapan, 



i 



74 



ANALES DEL INSTITUTO 



Cantón de Cosamaloapan. 



Cantón de Minatitlán. 



< 



33. Otatitlán. 

34. Tlacojalpan. 

35. Cosamaloapan. 

36. Acula. 

37. Ixmatlahuacán. 

38. Justilla. 
r39. Huatuseo. 

40. Zeutla. 

41. Tlacotepec. 

42. Totutla. 

43. Comapa. 
Cantón de Huatuseo ^ 44. Elotepec. 

45. Tetitlán. 

46. Sochiapa. 

47. Tatetla. 

48. Axocuapan. 

49. Tenampa. 

50. Minatitlán. 

51. Moloacán. 

52. Hidalgotitlán. 

53. Jaltipan. 

54. Cosoleacaque. 

55. Pajapan. 

56. Coatzacoalcos. 

57. Minzapan. 

58. Chinameca. 

59. Ixhuatlán. 

60. Oteapan. 

61. Zaragoza. 
'62. Jalapa. 

63. Coacuazintla. 

64. Chiltoyac. 

65. San Juan Mixahuatlán. 

66. Las Vigas. 
Cantón de Jalapa ^ 67. Tlandliuayocan. 

68. Aguazuelos. 

69. Jilotepec. 

70. Tlacolulan. 

71. Chapultepec. 

72. San Miguel del Soldado. 

Todos los anteriores cuestionarios se refieren al Mal de San Lázaro. 

Debo advertir que no se pasaron más al libro respectivo, por haber disfru- 
tado el que subscribe, así como todos los empleados del Instituto, de las vaca- 
ciones de primavera, concedidas conforme al Reglamento, del 12 al 17 inclusi- 
ve, del mes en curso. 

2r Vigilar la impresión del número 2 del tomo III de los "Anales" del Ins- 
tituto. 

3° Formar la bibliografía de las publicaciones recibidas durante el presen- 
te mes en el Instituto. 

México, Abril 30 de 1897. — Jesiís Galindo y Villa. 



MEDICO NACIONAL. 75 



LECTURAS DE TURNO. 



Algunas observaciones acerca de las propiedades fisiológicas de la 
aceitilla. (Bidens leucantha). 



Desde hace mucho tiempo se viene recomendando la aceitilla, vulgarmente, 
para curar la diabetes, y siendo una de las plantas que figuran en el progra- 
ma de estudios del presente año, hemos emprendido la experimentación fisio- 
lógica en la Sección 3^. 

Voy á referir dichas experiencias, dividiéndolas en dos grupos. El prime- 
ro comprende las que hizo el Sr. Altamirano en el año de 1893, y el segundo 
las que el referido doctor y el Sr. Vergara Lope hicieron en el presentes mes. 

Eocperiencia 1^. — Conejo adulto de 3 k. de peso; temperatura rectal 39°2. Se 
le inyectaron por la vena marginal de la oreja, 50 centímetros cúbicos de una 
solución hecha por digestión con 50 gramos de planta y 300 centímetros cú- 
bicos de solución de ácido clorhídrico al 10 p3 • Inmediatamente después se 
notó una ligera miosis, que desapareció como á los 25 minutos. El animal 
permaneció quieto en un lugar; pero con sus movimientos expeditos y sin 
notársele más perturbación que el descenso de su temperatura rectal á 38°. 
Al día siguiente estuvo triste y sin comer. Al tercer día amaneció muerto. 
El Dr. Toussaint encontró en la autopsia, como causa de la muerte, la infec- 
ción. 

Debemos hacer notar que aunque se inyectó una solución acidulada con 
ácido clorhídrico (análoga á la que se usó para la preparación) esta acidez no 
debía causar perturbación ninguna por la poca toxicidad de este ácido, demos- 
trada por las conocidas experiencias de Bouchard. 

Experiencia 2^. — A un conejo adulto se le inyectó el extracto que resultó 
de la planta agotada por agua, tratada después por alcohol, y el producto ob- 
tenido así se trató por agua destilada y evaporado hasta la consistencia de 
extracto fué el que se usó para la inyección, á la dosis de un gramo disuelto 
en 5 centímetros cúbicos de agua. El animal no sufrió ninguna perturbación 
notable en el transcurso de cinco días que duró en observación. De esto se 
puede inferir que la aceitilla no es tóxica ni tiene propiedades fisiológicas 
bien marcadas. 

i" Experiencia correspondiente al segundo grupo: 

Para demostrar la acción antidiabética atribuida á esta planta, se recurrió 
á experimentarla de un modo análogo al que siguió Germán See para estudiar 
la antipirina. Se usó como él lo hizo la floritzina, que como es bien sabido, 
tiene la curiosa propiedad de producir la glicosuria en los animales. Al efec- 
to se inyectó un conejo habiéndole recogido antes su orina, para saber si ha- 
bía azúcar en ella y no se encontró; después de la inyección, y con intervalos 

Tomo n I.— 12 



76 



ANALES DEL INSTITUTO 



de 30 minutos, se recogió la orina y se analizó, dando el resultado que marca 
el siguiente cuadro: 







Numero 1. 




Horas. 


Cantidad de orina. 


Glucosa que contiene. 


Cantidad de glucosa por ciento. 


11 h. 10. 


5 C. C. 


0.139 


2. 75 


11 h. 40. 


5 id. 


0.625 


12. 5 


12 h. 10. 


12 id. 


0.999 


8. 33 


3 h. 40. 


50 id. 


2.083 


4.166 


4 h. 40. 


9 id. 


0.562 


6.250 


7 h. 20. 


5.50 


0.334 


6. 25 



Cantidad de glucosa por hora: 0.67. 

Como se ve por esta experiencia, la glicosuria se produjo rápidamente y 
duró menos de 24 horas. 

La cantidad de glucosa excretada en 6 horas fué muy superior á laque pu- 
diera provenir de un gramo de glucósido que fué la cantidad inyectada, supo- 
niendo que de él viniera la glucosa encontrada; siendo esto una prueba de 
que la glucosa proviene del organismo y no del medicamento empleado. 

Este animal murió á los tres días sin que la autopsia revelara la causa de 
la muerte. En el lugar de la inyección se encontró depositada alguna cantidad 
de floritzina que pudo reconocerse por sus reacciones quimicas, lo que es ne- 
cesario tener en consideración. 

2'^ Experiencia. — A un conejo se le extrae la orina que era blanca y sedi- 
mentosa y no contenia azúcar ni albúmina. Se le inyectan bajo de la piel 10 
centigramos de floritzina disueltos en 25 centimetros cúbicos de cocimiento 
de aceitilla, que corresponden á 40 centigramos de extracto acuoso y á Ig. 20 
de polvo de la planta. El resultado de esta experiencia se ve en el siguiente 
cuadro: 



Uoras. 



Numero 2, 
Cantidad de orina. Glucosa que contiene. Glucosa por ciento. 





12 h, 
Ip. 


m 




14 C.C. 
45 id. 


0'003 
0'560 
Por hora: 

Ndmero 3. 


0.209 
1.250 
0. 48 




Horas. 




Cantidad de orina. 


GlDCOsa. 


Albúmina. 




Alcaloide. 


10 

10.30 

11 

12 
día siguiente. 
Al 4? día. 




16 ce. 
15 c.c. 
12.50 
10 c.c. 


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id. 
id. 
id. 
id. 
id. 


no hubo. 

huellas. 

Notable cantidad de albúmina 

Gran cantidad. 

aún albúmina. 

no hubo. 


no hubo. 

sí. 

id. 

Gran cantidad. 

alguna. 

no. 





De esto se deduce: 1" que hubo aumento de orina, que cambiaron sus pro- 
piedades físicas, siendo limpia y menos densa, que aunque la proporción de 
glucosa es menor que en la experiencia anterior, no se puede inferir que sea 



MEDICO NACIONAL. 77 



debido á la acción de la aceitilla, porque el conejo era más chico y el total de 
la orina recogida se hizo en menor número de horas. La comparación debe 
hacerse entre las cantidades de glucosa que se eliminaron, correspondientes á 
10 centigramos de floritzina inyectada por kilogramo de animal y por hora. 
De esta comparación nos ocuparemos más adelante (Véase el cuadro núm. 5). 

Que parece que la aceitilla produce la albuminuria y que tiene un alcaloide 
que se elimina por la orina. 

Que provoca una eliminación abundante de uratos, y que le comunica á la 
orina una coloración amarillo anaranjado intensa, algo parecida á la de la ma- 
teria colorante de la bilis. 

Al siguiente día continuaba la albuminuria desapareciendo hasta los cuatro 
días. El animal conservó después su estado normal. 

3.'' Experiencia. — Se inyectó bajo la piel á un conejo 25 centímetros cúbicos 
de cocimiento de aceitilla, obteniendo los resultados siguientes: escasez de orí-, 
na, cambio en su coloración, aumento de uratos, producción de albúmina y 
presencia de un alcaloide. Se hace constar que el conejo era albuminúrico por 
haber servido para experimentos anteriores con la misma aceitilla. 

Como resultado general de estas experiencias, por desgracia no compara- 
bles por los accidentes que ocurrieron, sólo se puede anunciar, por ahora, que 
la aceitilla ha provocado la albuminuria inyectada por la vía subcutánea: 
que no tiene acción sobre la glicosuria artificial. 

Cantidad de glucosa eliminada por kilo y por hora, con las substancias in- 
yectadas é indicadas en el siguiente cuadro: 

Numero 4. 

Cantidad de glucosa 
por 
kilo y por hora. Floritzina. Antipirina. Aceitilla. 

0.012 0.10 0.20 

0.022 0.10 0.40 centigramos. 

0.0035 0.10 

^." Experiencia. — Se le inyectan á un conejo floritzina y antipirina: la pri- 
mera á la dosis de 10 centigramos y de 20 la segunda. Por el cuadro número 
4 siguiente, se verán las modificaciones sufridas en la orina del animal en ex- 
periencia 

Numero 5. 

Cantidad de glucosa 
Horas. Cantidad de orina. Cantidad de glucosa. por ciento. 



10.55 


13.50 0.61 


1.47 


3.30 


11.00 0.34 


3.125 


6. 


14. 0.43 
0,17 por hora. 


3.125 



Se desprende de lo anterior, que: hubo diuresis, que disminuyó la cantidad 
de glucosa, que no hubo albuminuria y sí abundante eliminación de uratos. 
México, Abril 30 de 1897. — E. Armendaris. 



78 ANALES DEL INSTITUTO 



VARIEDADES. 



Las substancias minerales del Cafeto. 



Traducido del Relatorio Anual del Instituto Agronómico do Estado do Sao Paulo, Brasiel, 1892 
por H. Pittier, Director del Instituto Físico- Geográfico de Costa Rica). 

(concluye.) 
En la ceniza pura: 

Potasa 54,46 p§ . 

Soda 2,03 

Cal 10,20 

Magnesia 4,35 

Oxido de hierro 5,61 

Acido fosfórico 4,44 

Acido sulfúrico 2,98 

Acido silicoso 13,67 

Cloro 0,60 



Suma 98,34 

De donde resulta que el análisis número I puede considerarse como normal. 
La composición media exacta es la siguiente: 

Potasa 58,49 pg. 

Soda 2,16 „ 

Cal 11,60 „ 

Magnesia 3,26 „ 

Oxido de hierro 5,61 ,, 

Acido fosfórico 3,09 [1,73 pg .— 4,39 p§ .] 

Acido sulfúrico 3,69 

Acido silicoso 11,10 [8,53 pg. -13,67 pg .] 

Cloro 0,G0 

6. El pergamino. 
El pergamino del grano de café fué analizado por Ijudwing. La ceniza pura, 



libre de ácido carbónico, contiene: 



Potasa 19,23 pg 

Soda 6,16 „ 

Cal 25,56 „ 

Magnesia 5,59 „ 

Oxido de hierro 8,62 „ 

Oxido de magnesio — 

Acido fosfórico 29,24 ,, 

Acido sulfúrico 2,37 „ 

Acido silicoso 11,21 ,, 

Cloro trazas. 

Suma 100,00 



I 



MEDICO NACIONAL. 79 



No mandé practicar análisis del pergamino por considerarlos superfluos en 
cuanto á los fines del presente estudio, pues, además de ser el peso de dicho 
tegumento muy pequeño, cada grano conserva de él siempre una parte bas- 
tante considerable para que, involuntariamente, su análisis se lleve á cabo, 
junto con el del café propiamente dicho. 

7. El grano de café. 

Pasaremos ahora á la parte más importante del cafeto, esto es, al grano, 
acerca del cual tenemos análisis Ludtoig, ^ de GraJiain, Stenhouse y Camhell, ^ 
de Lévy^ ^ de Letellier'^ y Herai^tali. ^ Con estos trabajos y los del Sr. Siegfried 
Stein, quien tuvo la amabilidad de poner á mi disposición el resultado de sus 
experimentos, he formado el cuadro especial que sigue, calculado por mi so- 
bre la ceniza pura, libre de ácido carbónico, y acompañado de las necesarias 
aclaraciones, bajo la rúbrica Observaciones: 

1 Según Peckolt, 1. c. 

2 Quaterly Journ. of the Chem, Soc. IX. p. 33. 

3 Wolf. Chemische Forschungen, 1847, p. 326. 

^ 4 Boussingault, Agriculture, 2e. édition, III, p. 4. 
5 Liebig y Kopp, Jahresbericht, 1847-48. Cuadro A, 



80 



ANALES DEL INSTITUTO 



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MEDICO NACIONAL. 81 



Es preciso decir ahora cuáles, entre estos análisis, son exactos, si los nú- 
meros 4 — 11 y 14 — 21, ó los demás. Es, efectivamente, cuestión de gran al- 
cance saber si el grano de café contiene soda, esto no solamente considerán- 
dolo del lado científico, sino también en cuanto á la práctica. Afortunadamente 
tenemos á nuestra disposición, para resolver este punto, medios analíticos que 
permiten experimentos cuantitativos de extraordinaria delicadeza. 

Una solución de ceniza de café, absolutamente libre de pergamino, exami- 
nada por la reacción de la simple llama, ó, mejor aún, por medio de un es- 
pectroscopio en una atmósfera libre de soda, no deja reconocer de ninguna 
manera la presencia de cantidades perceptibles de sodio. 

Por otro lado, una mezcla de 10 cm^ de una solución de 0,1 gr. de potasa 
en 1 cm^ de agua, y de Q,l cm'^ de una solución de soda de igual concentración 
(esto es, una proporción de 100 : 1 de los dos componentes), da con la mayor 
claridad la reacción característica del sodio, de donde puede deducirse que la 
ceniza del café, en la hipótesis de que contenga realmente soda, apenas demues- 
tra de ella cantidades infinitesimales^ que escapan á aquella reacción de extre- 
ma sensibilidad. 

Todas los variedades de café examinadas en nuestro laboratorio han dado 
reacciones idénticas, sin que haya lugar á recusar á priori la existencia espo- 
rádica de la soda en una que otra especie de café. 

Enteramente falsos, por otra parte, son los análisis de la clase de los nú- 
meros 11—12 publicados, in hona fide, por el Sr. Peckolt. Aquellos resulta- 
dos poco fidedignos comprueban ciertamente el empleo de reactivos impuros, 
que también en nuestro Instituto han causado algunas veces errores de gra- 
vedad.^ 

He determinado la composición verdadera de la ceniza de café nacional 
(producto de nuestro establecimiento) en acuerdo completo con los magníficos 
trabajos de Grahaní, StenJiouse y Cam^pbell, y del Sr. Siegfried Stein, como 
sigue: 

El café seco al aire contiene: 

Agua (á 100° m vacuo) 11,73 pg 

*> Ceniza bruta 3,39 „ 

Carbón 1,45 „ 

Arcilla 0,51 „ 

Acido carbónico .' 14,10 ,, 

El grano mismo contiene en ceniza pura 2,84 „ 



La ceniza pura contiene: 

Potasa^ : 62,99 pg 

Soda nada. 

Cal 5,18 „ 

Magnesia 11,45 , , 

Oxido de hierro 5,70 „ 

1 Véanse los análisis del Relatorio de 1890, p. 38. 

2, Es indispensable precipitar la potasa dos á tres veces de la solución de los alcalinos. 



82 ANALES DEL INSTITUTO 



Alumina trazas. 

Manganesio trazas. 

Acido fosfórico 14,16 „ 

Acido sulfúrico 5,05 ,, 

Acido silicoso 0,30 „ 

Cloro 0,33 „ 

Suma 100,03 p§ 

La composición media del café, en general, calculada por medio de todos 
los análisis exactos que existen, es el siguiente: 

Composición media de la ceniza del café 
(con los limites de oscilación de la cantidad de sus componentes). 

Calculada por 16 análisis. , 

Cantidad total de ceniza pura 2,84 p§ 

Potasa 65,25(61,62— 70,07 p§) 

Soda nada ó trazas insignificantes ^ 

Gal 6,12(4,35-9,02) 

Magnesia 11,00(9,98—13,43) 

Oxido de hierro 0,52 (nada— 1,18) 

Manganesio trazas 

Acido fosfórico 12,53(10,73—14,17) 

Acido sulfúrico 4,09(2,29—5,39) 

Acido silicoso 0,11 (nada — 0,69) 

Cloro 0,55(0,18—1,35) 

Comprobando los resultados conseguidos de esta manera con los de análisis 
de otros frutos y semillas, se observa que concuerdan en dos sentidos: 

1*? — No existe soda en las semillas, ó, si la hay, es en cantidad mínima, que 
raras veces pasa de 2 á 3 pg . iS^uevos análisis, practicados con todo cuidado, 
contribuirán sin duda alguna á aminorar este guarismo. 

2? — La relación entre la cal y la magnesia es la más constante: mucho de és- 
ta y poco de aquélla. 

Es característico, además, el hecho de que la ceniza de café contiene, tomo 
la de uva, muy poco ácido fosfórico y una cantidad considerable de potasa. 

B. Relación de peso entre las diferentes partes del cafeto. 

Con el objeto de establecer la relación que existe entre el peso de las dife- 
rentes partes del cafeto, efectuamos medidas ad hoc en árboles de varias eda- 
des. Sin embargo, por circunstancias ajenas á nuestra voluntad, éstos exigen 
aún un complemento. Muestras de 1 á 4 años de edad, están siempre á dis- 
posición en nuestro campo de experimentos. En la esperanza de conseguir 
árboles más viejos, los pedí por medio del Diario de Campiñas, suplicando 

1 Graham, Stenhouse & Campbell, quienes declaran sospechoso de averías marítimas el cafó que tiene cantidades 
notables de soda, es, como se ve, muy bien fundada. 



MEDICO NACIONAL. 



83 



aunque sin éxito, á los agricultores de este Municipio, me cediesen ó vendie- 
sen algunos píes. Aprovechando la liberalidad del Excino. Sr. Barón Gerar- 
do llezende, me fué tadavia posible extender mis investigaciones sobre ma- 
teriales de otras edades, tales como los de que disponía aquel caballero. Pero 
es de temerse que las observaciones referentes á árboles de 15 á 30 años ha- 
yan de demorarse hasta que tengamos cafetos de estas edades en nuestro 

cafetal. 

Aunque incompletas, las investigaciones asi emprendidas hasta ahora per- 
miten ya calcular lo que necesita el café brasileño para poder vivir, en cada 
período de su existencia. 

Los cuadros adjuntos reproducen los guarismos obtenidos. * 



CUADRO II. 

Café ordinario. — Observaciones originales. — Pesan: 



CUADRO III. 

Café ordinario — (Pesos medios) } 



Edad. 

1 año. 

2 afíos. 

3 „ 

4 .. 



Total. 
G ramos. 



Raíz. 



Tronco. 



Vastagos. 



Hojas. 



Edad. 


O 

1 


■3 

O o 


Total. 


Kaíz. 


Tronco. 


Vastagos. 


Hojas. 








^- 


1 o 


1 <=,- 




^ 




¿ 


























o 


~ 


d 




Gramos. 


•j; 


Gramos. "^ 


Gramos. t 


Gramos. 




Gramos. 




























-al 


s 










1 ^ 


'^ 










1 


1 


o o. 




13,6 




2,8 20,6 


3,7 


27,2 




7,1 


52,2 










mediü fuerte. 


















1 


1 


17 




4,7 




0,8 


17,0 


1,2 


25 5 






2,7 


57,0 










raquítico. 
















1 


1 


32 


21 


23,7 
fuerte. 




5,6 


23,2 


5,4 


22,8 






12,7 


53,5 


2 




38 




73,0 




20,5 


28,0 


16,4 


22,4 


13,5 


18,5 


22,6 30,9 1 1 












medio fuerte. 




















2 






33 




, .57,5 
raquítico. 




17,0 29,5 


14,3 


24,9 


9,5 


1-6,5 


13,7 


23,8 


2 






38 


45 


78,9 




26,0 32,9 


18,6 


23,5 


10,5 


13,3 


23,8 


30,1 












fuerte. 
















3 






85 


40 


785,3 




206,0 26,2 


175,3 


22,3 


156,5 


19,9 


247,5 31,5 












medio fuerte. 






1 










3 






95 


55 


933.7 




215,5 23,0 


176,2 i 18,8 


209,0 


21,3 


333,0 


35,6 












fuerte. 


















3 






85 


47 


763,5 
raquítico. 




196,6 


25,7 


148,5 


19,4 


162,2 


21,2 


2.56,2 


33,5 


4 






116 


55 


2079,0 
medio fuerte. 




290,0 


13,9 


574,0 


27,6 


430,0 


20,6 


785,0 


37,7 


6 










8114,5 
medio fuerte. 




1154,7 


14,2 


3010,4 


37,1 


1655,3 


20,4 


2-304,0 


28,4 


10 






267 


64 


20160,0 
medio fuerte. 




3000,0 


14,9 


11300,0 


56,0 


3910,0 


19,4 


1950,0 


9,7 


40 






340 


95 


47850,0 




8700,0 


18,2 


21500,0 


45,0 


16500,0 


34,4 


1150,0 


2,4 










medio fuerte. 





















14,0 20,2 por cicnlo. 25,1 por ciento. 20,5 por ciento. 34,2 por ciento 



69,6 30,] 

827,5 24,9 

2079,0 13,9 



23,6 
20,1 
27,6 



16,1 
20,8 
20,6 



I Calculados por interpolación para las edades de 15, 25, 30, etc. 



28,3 
33,5 „ 

37,7 

Tomo III.— 13 



84 



ANALES DEL INSTITUTO 



E4ad. 


Total. 
Gramos. 




Ka 


íz. 


Tronco. 


Vastagos. 


Hoj 


as. 


6 afios. 
8 „ 


8114,5 
14137,3 


14,2 1 
14,7 


por 


ciento. 


37,1 por 
50,6 


ciento. 


20,4 por 
19,7 


ciento. 


28,4 por 
15,0 


ciento. 


10 „ 


20160,0 


14,9 






56,0 




19,4 




9,7 




15 „ 


24775,0 


15,9 






52,5 




24,2 




7,4 




20 „ 


29390,0 


16,7 






50,0 




27,6 




5,7 




25 „ 


34005,0 


17,2 






48,2 




30,0 




4,6 




30 „ 


38620,0 


17,6 






47,4 




31,8 




^3,2 




35 „ 


43235,0 


17,9 






45,8 




33,3 




3,0 




40 „ 


47650,0 


18,2 






45,0 




34,4 




2,4 





Aumenta, pues, el peso relativo de la raíz, hasta el segundo año, disminuye 
en seguida hasta el sexto año, y, finalmente, vuelve á crecer. 

El peso total del tronco y de los vastagos aumenta continuamente, y, según 
parece, el de los últimos en dos periodos. 

Las hojas, cuyo peso al principio constituye más de la mitad del de la plan- 
ta entera, pierden esta importancia relativa en una edad más avanzada. 

En cuanto al peso de la cosecha, el que mucho varía, no pueden darse por 
ahora reglas fijas. Según los experimentos hechos, el máximun de la cosecha 
puede esperarse próximamente hacia los 14 años. 

Hasta ahora nos hemos ocupado del café brasileño ordinario exclusivamen- 
te. Las reglas que prevalecen para las demás variedades son bien diferentes, 
así como resulta de las investigaciones llevadas á cabo por medio de los po- 
cos ejemplares que tuvimos á disposición. 

El cuadro siguiente pone de manifiesto los resultados conseguidos en estos 
últimos experimentos. 



CUADRO IV. 

Café MaragogÍ2>e. 



^.ñoa. 


Altura. 


Total. 


Raíz. Tronco. 


VAstagos. 


Hojas. 


3 


42 
52 


9,9 gr. 
190,1 „ 


18,1 0/0 25,2 0/0 
21,0 „ 13,0 „ 

Café Bourhon. 


26,7 0/0 


55,8 0/0 
39,2 „ 


1^ 
3 


15 
66 


5,7 gr. 
613,5 „ 


19.4 0/0 21,0 0/0 

29.5 „ 18.5 „ 


18,7 0/0 


59,6 0/0 
32,2 „ 



Ih 21 7,8 gr. 



Café de Botucatú. 
13,4 0/0 26,9 0/0 



— 58,0 0/0 



Estos números indican ciertas diferencias en la riqueza del follaje, la rapi- 
dez del desenvolvimiento, al aspecto general, los vastagos, la madera, etc., que 
están muy de acuerdo con las que caracterizan al tipo botánico de las variedades. 
No cabe duda que estos números, aumentados por observaciones continuas, 
permitirán un día expresar casi "matemáticamente" su aspecto general y su 
divergencia del tipo específico. 



MEDICO NACIONAL. 



85 



C. Substancias alimenticias minerales necesarias al cafeto 

PARA PODER VIVIR REGULARMENTE. 

Los números que acabo de comunicar bastan apenas para calcular lo que 
necesita para su desarrollo el cafeto de seis años, crecido en tierra arcillosa; 
porque hasta la hora no se ha estudiado la influencia del lugar, esto es, del 
suelp, ni de la edad, sobre la composición de la ceniza de las distintas partes 
del cafeto. 

Los guarismos que resultan de las investigaciones practicadas hasta la fe- 
cha, para el total de las substancias minerales aparecen en el cuadro siguiente: 



CUADRO V. 
Calculado for E. Lehnann. 



CAFE OEDINARIO. 



Pnrtes de la planta. 



Hojas 

Vastagos 
Tronco... 

Kaíz 

Hojas 

Vastagos 
Tronco... 

Kaíz 

Hojas 

Vastagos 
Tronco.... 

Raíz 

Hojas 

Vastagos 
Tronco..., 

Raíz , 

Hojas 

Vastagos], 
Tronco.... 

Raíz 

Hojas 

Vastagos , 
Tronco..., 

Raíz 

Hojas 

Vastagos , 
Tronco..., 
Raíz 



EI3-A.I5. 



Feso 

en el estido 

fresco. 



7^ 

3,4 

30,6 

20,0 

11,1 

16,4 

21,1 

278,9 

175,9 

166,6 

206,0 

785,0 

430,0 

574,0 

290,0 

2304,0 

1655,3 

3010,4 

1154,7 

1950,0 

3910,0 

11300,0 

3000,0 

1150,0 

16500,0 

21.500,0 

8700,0 



Peso 

.lela substancia ccnlxa puM. 
seca al aire. 



2,80 

2,19 
2,04 

7,38 

5,36 

10,55 

14,04 

10,30 

84,82 

107,13 

136,99 

289,67 

207,33 

369,09 

192,85 

850,18 

798,11 

1935,69 

767,88 

719,55 

1885,21 

7265,99 

1995,00 

424,30 

7955,48 

13824,50 

5785,50 



01,428 

00,310 

00,975 

03,766 

01,747 

01,519 

06,711 

5,253 

2,765 

1,542 

6,548 

14,773 

6,758 

5,314 

9,223 

43,384 

26,042 

27,873 

36,727 

36,718 

61,514 

104,628 

95,361 

21,652 

259,587 

199,072 

276,546 



0,079 

0,013 

0,027 

0,212 

0,085 

0,066 

0,189 

2,965 

1,360 

0,678 

1,841 

8,342 

3,324 

2,339 

2,604 

24,501 

12,811 

12,271 

10,371 

20,738 

30,264 

46,067 

26,929 

12,227 

127,713 

87,650 

78,096 



0,030 

0,009 

0,018 

0,081 

0,055 

0,047 

0,127 

1,136 

0,884 

0,481 

1,243 

3,197 

2,164 

1,662 

1,751 

9,391 

8,340 

8,720 

6,974 

7,949 

19,702 

32,738 

18,109 

4,687 

83,143 

62,289 

52,516" 



0,009 

0,002 
0,008 
0,024 
0,013 
0,014 
0,057 
0,344 
0,210 
0,143 
0,561 
0,970 
0,515 
0,496 
0,791 
2,850 
1,986 
2,605 
3,151 
2,412 
4,693 
9,782 
8,181 
1,422 
19,805 
18,613 
23,727 



Acido fusfá- 
rico. 



0,008 

0,001 
0,004 
0,022 
0,007 
0,006 
0,028 
0,318 
0,124 
0,069 
0,275 
0,896 
0,305 
0,238 
0,388 
2,633 
1,177 
1,251 
1,546 
2,228 
2,780 
4,697 
4,014 
1,314 

11,733 
8,938 

11,642 



Aceptando la hipótesis, todavía sin comprobar, de que la composición de 
las cenizas en las diversas edades de la planta no varia mucho, el consumo 
anual de substancias, en las edades de 1 hasta 40 años sería como sigue: 



86 



ANALES DEL INSTITUTO 







CUADRO 


VI. 








El cafeto 


ardinario necesita ■ 


para vivir en: 




Años. 


Cal. 


Magnesia, 




Potasa. 


Ac: fosfórico. 


- 


Gramos. 


Gramos. 




Gramos. 


Gramos. 


1 


0,057 


0,019 




0,119 


0,013 


2 


0,253 


0,089 




0,433 


0,120 


3 


3,434 


1,150 




6,292 


0,653 


4 


5,030 


1,514 




9,805 


1,041 


6 


12,425 


3,910 




21,673 


2,390 


10 


11,268 


3,618 




16,011 


1,778 


40 


4,138 


1,283 




6,056 


0,663 



Estos números aclaran un hecho notable. Las cantidades de substancias 
alimenticias (especialmente de la cal) contenidas en el grano de café, compa- 
radas con las extraídas del suelo para el conjunto del árbol, son insignifican- 
tes, principalmente durante los primeros años de cosecha. 

El cuadro 7^ pone bien claramente de relieve el hecho en cuestión: 



CUADRO VII 

La cosecha absorbe: 





Pe.so total 
déla 
cosecha. 


Cal. 




Magnesia. 


Potasa. 


Acido fosfórico. 


Años, 


Gramos. 


Gramos. 


pS- 


Gramos. 


pS. 


Gramos. 


pS. 


Gramos. pg. 


1 

4 


300 


0,441 


7,5 


0,324 


17,6 


1,788 


15,4 


0,420 27,8 


6 


500 


0,735 


5,4 


1,620 


29,3 


8,940 


29,2 


2,010 45,7 


10 


1000 


1,470 


11,6 


3,240 


47,2 


17,880 


52,7 


4,020 69,3 


40 


200 


0,294 


6,6 


0,648 


33,6 


3,575 


37,1 


0,800 54,8 



Por consiguiente, es sin fundamento alguno el iirocedimiento hasta hoy usado, 
que consiste en basar el abono artificial de los cafetales sobre la composición de 
la ceniza del grano de café solamente. Esta diferencia entre el cafeto y plantas 
que, como el trigo y la alfalfa, se cosechan enteramente ó casi enteramente, 
nos da probablemente la razón por qué los experimentos emprendidos en Java, 
Ceilán y entre nosotros, no han dado resultados satisfactorios. 

El punto principal, en el problema del abono de los cafetales, i.o es de pro- 
veer de alimentos al grano, sino á toda la 'planta. Lo mismo como los demás 
árboles frutales, el cafeto dará tanta más fruta, cuanto mejor tratamiento haya 
tenido y más fuerte se haya criado. 

La cuestión queda todavía sin resolver, pero es de esperar que, mediante 
una estricta observación de los principios aquí expuestos, la referida solución 
no depende sino del tiempo. 



MEDICO NACIONAL. 87 



D. Observaciones sobre la distribución de las substancias 

MINERALES EN EL CAFETO. 

Los guarismos publicados en el capítulo A de la presente disertación son, 
ajuicio mío, comparables entre si. ^ 

Permiten establecer la distribución cuantitativa de cada uno de los com- 
ponentes sobre las varias partes de la planta entera, y, por lo mismo, consti- 
tuyen un estudio de alto yalor fisiológico, especialmente si las investigaciones 
que se hagan en lo sucesivo proporcionan los datos correspondientes para las 
otras plantas. 

Las curvas de las planchas 1-4 y el cuadro 8^ nos dan ya una idea de la 
importancia de esta cuestión. 

CUADRO VIH. 

Un 100 i^artes. 

Kaíz. Tronco. Víistago. Hojas. Cascara. Grano. 

Potasa 28,24 44^3 49^0 56,48 53,46 62.90 

Cal 18,99 31,99 32,03 21,65 10,20 5,18 

Magnesia 8,58 9,35 7,62 6,57 4,35 11,45 

Acido fosfórico.. 4,21 4,49 4,52 6,07 4,44 14,16 

Se ve claramente que: 

1^ — La cantidad de jjotasa en cualqiiier izarte del cafeto está en razón directa 
de la distancia de la última á la raíz. 

2° — Para la cal, es lo contrario exactamente. 

La distribución del ácido fosfórico no deja todavía reconocer regla alguna, 
aunque es indisputable que la mayor parte de este ingrediente se halla en 
las semillas. 

Consultando las figuras 2-6, esto es, la exposición gráfica de la distribución 
de algunas substancias minerales en otras plantas, encontramos lo que sigue: 

La cantidad relativa de cada uno de los componentes de la ceniza de los dife- 
rentes órganos de la 'planta parece estar sujeta á leijes fijas que prevalecen en fa- 
milias enteras. 

Paralas Gramíneas, por ejemplo, es un indicio tan característico como cual- 
quier otro, la presencia en las semillas del ácido fosfórico, de la potasa, de la 
magnesia y de la cal, en proporción descendente, mientras que en los demás 
órganos, hay mucha potasa, menos cal, y cantidades casi insignificantes de 
ácido fosfórico y de magnesia. 

Los métodos heterogéneos de análisis, empleados por los diferentes inves- 
tigadores, el origen diverso de las muestras analizadas y otras circunstancias, 
dificultan mucho la comparación de los numerosos guarismos que sobre el 
asunto publicó E. Wolff en su obra Aschen Anahjsen. ^ Más á pesar de esto, 
el que quiera estudiar el material científico allí expuesto con toda la atención 



1 Voi. 1 p. 5, etc. 



88 ANALES DEL INSTITUTO 



que merece, ha de encontrar regularidades tan admirables, que no será por 
demás agregar aquí algo con relación á la importancia de este ramo de la 
química fisiológica. 

Es claro que en la variedad, como tampoco en el individuo, lo esencial no es 
la forma exterior, que varía mucho, sino Iñ, fuerza impulsiva que la produce 
cuando las circunstancias son favorables. Esta fuerza, definida por JDariüin 
como hf/ de adaptación, se mueve dentro de límites muy amplios, y su natu- 
raleza no puede ser sino química, ya que sus efectos consisten en Va ])roducción 
de nuevas substancias. La distribución y colocación de estos productos por todo 
el organismo se efectúa generalmente por la acción de influencias físicas, aun- 
que ciertas fuerzas químicas, como las que se manifiestan en algunos fenóme- 
nos de difusión, concurren también en ellas. Estas reflexiones conducen á 
admitir que la naturaleza de los procesos químicos, dentro de los organismos, 
es uno de los findamentos más importantes de la Botánica sistemática, porque 
el proceso será siempre más característico que su producto, ó mejor dicho, 
que el aspecto exterior que resulta de éste. 

No disponemos de los recursos científicos indispensables para reconocer la 
naturaleza de los innumerables procesos que, principiando en el protoplasma, 
se operan en toda la serie de los. organismos, hasta los más elevados del uni- 
verso. Por esto, cuando tratamos de formar un sistema, hemos de limitar 
nuestros estudios á los resultados de dichos fenómenos esto es, á los productos. 
Uno de estos es la forma, otro los componentes químicos, las excreciones, por 
ejemplo. La naturaleza de estos componentes varía, siendo estos á veces or- 
gánicos, y otras inorgánicos. Los primeros escapan á nuestros procedimientos 
analíticos, mientras que los últimos pueden estudiarse con toda profundidad. 

No debemos limitarnos á la determinación casual de una ú otra substancia 
en un solo órgano: lo que es preciso hacer e& poner al lado de la fórmula botá- 
nica la formula química, indicando su dependencia de circunstancias extrañas. 
De esta manera, la sistemática quedará establecida en su fundamento natural. 
Está fuera de duda que de esta misma base química ha de salir por fin, en 
todo ó en parte, la explicación de la naturaleza de la especie, de ]íi familia y 
del individuo, y es solamente por la adopción de los principios analizados por 
lo que lograremos pasar del período de la sistemática descriptiva al de la sis- 
temática explicativa ó razonada. 

Tal vez más tarde tengamos ocasión de sesarrollar más á fondo las ideas 
que dejamos expuestas. 

Las dificultades enormes que, entre nosotros, estorban á cada ¡Daso las in- 
vestigaciones científicas, no me han permitido tratar las cuestiones iniciadas 
con toda la propiedad que yo deseaba imprimirles. Estudios en parte concluí- 
dos, en parte comenzados, vendrán á su tiempo á colmar las lagunas. 

Además de los colaboradores profesionales de este Instituto, el Excmo. Sr. 
Barón de Geraldo Bezende me auxilió mucho, proporcionándome materiales 
de estudio. Reciba todas las muestras de mi profundo agradecimiento. — Dr. 
F. W. Dafert. 



LISTA DE COLABORAUORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. ür. Francisco Bulman. — S^ del Reloj. 

^í. Dr. Carbajal Antonio. — Calle de Santa Teresa núra. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (B. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayo! Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa nú m. 5, México (D. F.)- 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morelos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán^. 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3?' de la Ribera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 39' de la Ribera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3?^ Calle del Reloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr; Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán), 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (B. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B, — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (B. de Vei'acruz). 

Sr. Lie. Rebollar Rafael.— 2? Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Reyes Julio. — México (D, F.). 

Sr. Ingeniero Robirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Si'. Profesor Alberto M. Urcelay y Martínez. — Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbma Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica A.grícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacien de 1'^- classe á París. Pharmacologiste. 2"'' 
Rué Blanehe. París. ^' 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté de&^ Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'Institut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas. — París. 

Sr. Profesor Joseph P. Remington. — Phyladelphia. E. U. 

Sr. Profesor Henry A. Rusby.— N. York. B. U. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento cicntíñco que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

la — J)e Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2í — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — J)e Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4» — J)e Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5a — ¿e Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



PARA LA 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núm. 3; en la 2? calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En Paris. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-desaous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Aúnales. 



ISTons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Anuales d'adresser leurs publications á l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO 111. MAYO, 1897. NUM. 5 

ANALES 

DKL 

INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



S TJ Is^ j^ I?. I O . 



Informes de los trabajos ejecutados durante el mas de Mayo de 1897. — Sección 1? — Sección 2*— Orinas de 

conejos remitidas por la Sección 3* (anexo).— Sección 3? — Seccioné* — Tres informes anexos al 

de dicha Sección.— Sección 5* 
Lecturas de turno» — Un ejemplo de los vicios del lenguaje ordinariamente usado por los médicos; por el Sr. 

Dr. D. José Terrés. 
Trabajos origínales. — Análisis de tierras y aguas del Lago de Texcoco, por el Sr. Prof. D. Mariano Lozano 

y Castro. — El zapote blanco (Casimiroa edulis.) 
Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante el mes de Mayo do 1897. 

NOTA.— La lámina que se reparte con el presente número, y que corresponde al es- 
tudio del Cafeto, ya publicado, deberá colocarse frente á la página 87 de este volumen. 



OFICINAS DE LA PUBLIC AC lOíí , 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

t^r^A-ZUKrjA. DP^ LA CANDELA-RITA. NUM. 3 (A.v, Poaaiente 13 A.) — MKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15, Avenida Oriente, 51.) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DiaECCIONES, Y DE LOS 

RAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador núniero 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de-México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
Mrxico (D. F.). : 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2* Cali' 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr, Dr. José Eamírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 10^ Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núni. 19. México 
(D.F.). ' 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: duimica Analítica- 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de (¿uímica General 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle í.^ de 
Vanegas núm. 8i. México (D. F.). 

Sr. Prof Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector d» 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoñi nú 
mero 4. (Botica Humboldt). México (Ü. F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Fatoni nú 
mero 4. México (D. F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis cLÍNicos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5? Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Torres. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela I 

de Medicina. 1^ Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Mr>'lKo del Musd. m.^ 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof. Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección v.n el instituto Medico 
Preparador de Análisis Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvauanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Con.sejo Superior de Sti 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Galle de Chavarría número 25. México (D. F.). 



% Fuf.t. (afelo. 




Acido fos/or, 

Magnesia . 



Fi^.2 Ji'antn/t 



(según Row¡wt¡ Se Blow) 




Fiq.3 Castaño de India, 
fsequn E. Wolff) 




^ Acido fosfh'i 
^Magnesia 



J -^ ^ Jv S -5 

^ s| ;5 '^' íc ^ 



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(SiymiAlMüIlcr.) 

füUisa 


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( según SchuU-.-Fleclli ) 




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(scqiin fírelschneider) 


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^1 ''yifa^ie'sia. 



MEDICO NACIONAL. 89 



iisr:poi?.:M:E!s 

De los t7'ahajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Mayo de 1897. 

Sección Peimera. 

El que subscribe, en el presente mes terminó la parte histórica y botánica 
de las plantas siguientes, que corresponden á la segunda parte de la "Mate- 
ria Médica Mexicana," y son: el tej ocote, Cratwgus crus-galli; el mezquite, 
Prosopis juliflora; el ñamóle, Phytolacca octandra^ y la salvia de bolita, Bud- 
dleia perfoliata. Estos articules fueron entregados oportunamente al Sr. F. 
Rio de la Loza, Jefe de la Sección 2^ 

Debo llamar la atención de la Junta respecto del mezquite, porque como 
se verá en los apuntes que he recogido, su estudio casi está concluido, y sólo 
habrá que hacer algunos experimentos en la clinica y en el laboratorio de 
quimica para completar los importantes datos ya publicados en México y en 
el extranjero. 

Una parte del tiempo de este mes se destinó á revisar los articules del ca- 
pulin, epazote de zorrillo, pegarropa y palillo, que me fueron enviados por 
el Sr. J. Terrés con ese objeto. Algunas modificaciones se hicieron en esos 
articules, mas debo advertir que el párrafo de historia del palillo aparece 
ahora escrito por otra persona. 

El Director del Instituto remitió á esta Sección una planta que le habia 
enviado el Sr. R. Reyes Espindola, llamando la atención respecto á la pro- 
piedad que tiene de teñir de color azul obscuro el agua puesta en contacto 
con sus hojas. En el caso se trata de una de las plantas conocidas con el nom- 
bre vulgar de muitle, y probablemente es la Jacohinia moliintli; planta muy 
usada en infusión que se considera como una bebida estimulante y antidisen- 
térica. 

La materia colorante que contiene esta planta lleva el nombre de qiiajpastle; 
es amorfa, inodora, insípida, de color azul obscuro cuando está concentrada, 
morado cuando está diluida, es muy soluble en el agua y produce reacciones 
semejantes á las del tornasol. 

La misma materia colorante se encuentra en otras plantas del mismo gé- 
nero JacoMnia y en otras del orden de las acantáceas, habiendo sido usadas 
desde hace mucho tiempo como tintóreas. 

El Sr. G. Alcocer continúa ocupado en sus labores habituales, arreglando 
el herbario. 

El Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: para el Álbum Iconográfico la 
Artemisia mexicana, la Heterotheca inidoides j iuiíí hoja del tamaño natural del 
Parthenium hysterojyJiorus; para la Materia Médica una acuarela de la Opuntia 
tiinicata, el estafiate, el ahuehuete y otra acuarela de la Opuntia pulvinata. 

México, Mayo 31 de 1897. — José Mamirez. 

■ ) ■■■ ■ p" 

Tomo II I.— 14 



90 ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Segunda. 

Tengo el honor de informar á la Junta de profesores que los trabajos de 
esta Sección durante el mes que hoy termina, han consistido en los siguientes: 

El Sr. Yillaseñor ha continuado el estudio que tiene emprendido, sobre la 
yerba del Ángel (Eupatorium sp?). Por orden del señor Director rectificó 
la análisis del ñamóle (Phytolacca octandra), en el que no se encontró tani- 
no, pero si una regular cantidad de almidón y otra abundante de cristales de 
oxalato de cal; por igual motivo aclaró algunos puntos del estudio sobre la 
espinosilla (Loeselia coccínea), menos lo referente á la saponina que contie- 
ne, y de la que se ocupará después. Para el mismo señor Director hizo un 
resumen de los principios contenidos en cada uno de los extractos que se hi- 
cieron al emprender la análisis de las plantas siguientes: 

Epazote del zorrillo (Chenopodiun foetidum), damiana (Crysactinia mexi- 
cana), raiz de pimienta de tierra (Peperomia umbilicata), estáñate (Arte- 
misia mexicana), palo del muerto (Ipomoea murucoides), raiz de ñamóle 
(Phytolacca octandra) y raiz de tejocote (Cratíegus crus-galli). Por último» 
ha llevado nota de las altas y bajas que ha habido en la Sección durante el 
presente mes. 

El Sr. Lozano separó del ahuehuete (Taxodium mucronatum) un aceite 
volátil que por destilaciones fraccionadas le dieron ocho esencias, cuyos carac- 
teres no pudo determinar por la pequeña cantidad que de ellas obtuvo; pero 
la más abundante, que es la número 1, hierve entre 147° á 149° y tiene una 
densidad de 0.8626 á 15° c. En doce orinas remitidas del Hospital de San 
Andrés dosificó la glucosa que contenian comparativamente por el diabetó- 
metro de Yom y el licor de Fheling. Por último, investigó los caracteres y la 
presencia de la albúmina y de un alcaloide en varias orinas humanas remi- 
tidas por la Sección cuarta, y en otras de conejos enviadas por la Sección de 
Fisiología. 

Por mi parte he continuado el estudio que comencé el mes próximo pasado 
sobre la aceitilla (Bidcns leucantha), así como en investigar la presencia de 
algún tanino en el té de milpa (Bidens tetragona) y buscar otros caracteres 
distintivos entre esas dos plantas y las hojas de algunos tés que se venden 
en el comercio como verdaderos. La aceitilla (Bidens leucantha) no contiene 
tanino ni ácido gálico, pero sí un principio que precipita por los reactivos de 
los alcaloides; con el cocimiento ó la infusión débil ó concentrada produce el 
percloruro de fierro una coloración verde más ó menos obscura que desapa- 
rece después de algún tiempo. El té de milpa (Bidens tetragona) da la 
misma coloración con el percloruro de fierro, pero ésta es permanente y más 
bien tiende á obscurecerse con el tiempo, y si la infusión es concentrada, se 
obtiene un ligero precipitado negro; con la gelatina no da precipitado; y por 
último, tampoco precipita por el yoduro yodurado de potasio. El cocimiento 
ó la infusión de los diversos tés que el comercio vende como verdaderos, dan 
precipitados francos con el percloruro de fierro y con el yoduro yodurado de 



MEDICO NACIONAL. 91 



potasio. Estos caracteres, suficientes para distinguir entre si estas tres plan- 
tas, no lo son cuando se trate de una mezcla de ellas y en cuyo caso hay que 
recurrir al examen de los caracteres de las hojas. 

De la Sección primera se recibieron los artículos históricos y botánicos so- 
bre el ñamóle (Ph3^tolacca octandra), el mezquite (Prosopis juliflora), el te- 
jocote (Cratfegus crus-galli) y la salvia de bolita (Buddleia perfoliata). 

México, Mayo 31 de 1897. — Francisco Bio de la Loza y Miranda. 



Orinas de conejos remitidas jwr la Sección tercera. 







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1. 




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1039 


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9. 


- Núm. 


2. 




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3. 




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1040 


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1. 




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26,40 






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10. 


- Núm. 


2, 




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1040 


26,40 






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3! 




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1040 


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1. 




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1040 


29,60 






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11. 


■ Núm. 


2. 




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10395 


27,80 






1» 










Núm. 


3. 




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1036 


25,20 






1) 










■ Núm. 


1. 




17 


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1039 


29,20 






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M 


12. 


■ Núm. 


2. 




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1039 


30,00 






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Núm. 







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1039 


26,40 






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1046 


29,20 






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13. 


- Niím. 


2, 




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]) 


1035 


19,60 






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Cantidad regular 






Núm. 


S. 


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M 


1035 


21,20 






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II 






f Núm. 


1. 


Muy 


turbio. 


)) 


1043 


31,60 






)) 


Hay. 




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14. 


\ Núm. 


2. 






)) 


1046 


29,60 






)) 










(Núm. 


3. 


Sin sedimento. 


)) 


10502 


22.00 






)) 










í Núm. 


1. 


Muy 


turbio. 


)) 


1038 


26,00 






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15. 


] Núm. 


2. 






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1047 


.30,80 






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(_Núm. 


3. 






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10465 


24,80 






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1. 






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1034 


22,80 






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16. 


\ Núm. 


2. 






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1032 


25,20 






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Cantidad regular, 






( Núm. 


3. 






M 


1030 


14,80 






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11 






rNúm. 


1. 






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1035 


28,00 






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Hay. 




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17. 


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2_ 


Sin sedimento. 


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10315 


16,80 


Hay huellas. 


)) 


Cantidad regular. 






( Núm. 


Q 


Muy 


turbio. 


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1035 


24,00 


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hay. 


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11 






rNúm. 


1. 




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1034 


23,60 




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1) 


Hay. 






18. 


1 Núm. 


2. 




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103.55 


18,00 


Hay huellas. 


I) 


Cantidad regular. 






(Núm. 


3. 




j) 


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1031 


25,60 


No 


hay. 


II 


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1. 




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1028 


17,20 




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11 


Hay. 




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19. 


] Núm. 


2. 




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1) 


1032 


30,00 




)) 


II 


Cantidad regular. 






(Núm. 


3. 




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1029 


24,00 




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II 


Huellas. 






rNúm. 


1. 


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n 


1046 


30,80 




1) 


II 




II 




21. 


\ Núm. 


2 




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1047 


28,80 




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(Núm. 


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1045 


28,80 




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11 




II 






r Núm. 


1. 


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1032 


24,40 




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1035 


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1033 


24,80 




11 


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24,80 




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1 Núm. 


2. 




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3. 




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92 ANALES DEL INSTITUTO 







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rNúm. 1. 


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Alcalina. 


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10.32 


20,- 


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No hay. 


O 
No hay. 


^ 






ia. 


Huellas. 


Junio 


28. 


] Núm. 2. 




)) 




1030 


24,— 












(Núm. 3. 




)> 




1035 


24,— 












rNúm. 1. 


Tran.= 


;parente. 




1031 


27,60 








M 


29. 


\ Núm. 2. 


Turbi 


a. 




1030 


26,80 












[Núüi. 3. 




)) 




1037 


27,20 












rNúm. 1. 




)) 




1029 


22,80 








)) 


30. 


\ Núm. 2. 
1 Núm. 3. 




1) 




1030 
1033 


23,20 
22,40 









Junio 30 de 1897.— if. Lozano y Castro. 



Sección Teecera. 

Tenemos la honrca de informar á la Junta, de los trabajos verificados du- 
rante el mes de Mayo en la Sección tercera del Instituto Médico Nacional. 

Durante el presente mes hemos continuado la experimentación con la raíz 
de pegarropa, muy especialmente para averiguar sus propiedades vomi-pur- 
gantes. En efecto, esta raíz posee dichas propiedades, siendo más marcada 
la purgante. En cinco experiencias que se hicieron en perros resultó que esta 
substancia administrada en polvo á la dosis de 15 gramos y suspendida en 
agua, produjo purga una hora después al primer perro; en otra sobre el mis- 
mo animal también le produjo evacuaciones líquidas á pesar de haber vomi- 
tado casi la mitad de los 15 gramos; en otros dos perros, á los que se les ad- 
ministró el extríicto hidro-alcohólico á la dosis de 10 gramos, resultó: que en 
uno de ellos produjo vómitos y evacuaciones, y en el otro sólo evacuaciones; 
y por último, á otro, al que se administró el cocimiento de 15 gramos de pol- 
vo de la raíz en 100 gramos de agua, no tuvo ni vómitos ni efecto purgante. 

De estas experiencias y las que constan en los informes de Febrero y Mar- 
zo de 1896, se puede deducir: 

1*^ Que el polvo de raíz de pegarropa es purgante para los perros á la do- 
sis de 10 á 20 gramos. 

2" Que el extracto i:>reparado con rigolina purga á estos animales á la dosis 
de 5.50 gramos. 

3"? Que el extracto etéreo produjo efectos vomi-purgantes á la dosis de 2 
gramos administrados por ingestión. 

4*? Que los efectos producidos por los extractos alcohólico y acuoso, en las 
experiencias de Abril de 1896, fueron más bien astringentes que purgantes, 
mientras que los efectos obtenidos en las de este mes fueron purgantes. 

5" y último. Que las preparaciones antes indicadas y á las dosis señaladas, 
no son tóxicas para los perros. 

Vamos á dar la explicación de las contradicciones aparentes de los efectos 



MEDICO NACIONAL. 93 



obtenidos con los extractos alcohólico y acuoso usados el año pasado y los 
del j)resente. 

En nuestro concepto la diferencia de acción de estos extractos dependió de 
su modo de preparación, pues los primeros (los de 1896) nos fueron suminis- 
trados por la Sección segunda, en donde siguieron el método acostumbrado 
para el análisis inmediato de las plantas, es decir, que el extracto alcohólico 
que de ahí nos remitieron, fué el producto de evaporación del alcohol, ha- 
biendo tratado antes la planta por la rigolina primero y por el éter sulfúrico 
después, y el acuoso fué obtenido tratando por el agua el residuo que quedó 
de la planta después de agotarla por rigolina, éter sulfúrico y alcohol abso- 
luto; mientras que los que usamos este mes fueron preparados directamente 
tratando la planta por alcohol ó por agua. 

Habiendo notado que las evacuaciones producidas en los perros por la 
substancia á que nos venimos refiriendo, eran de color negruzco, hicimos un 
reconocimiento microscópico para investigar si era debido á la existencia en 
ellas de sangre, y resultó que no era ésta la causa de esa coloración. Por tan- 
to, tenemos que seguir estudiando este punto, asi como buscar en cuál de los 
extractos reside el principio activo. 

Para averiguar la manera de obrar del purgante pegarropa hicimos la ex- 
periencia siguiente: Descubriendo el intestino delgado á un perro, se le ais- 
laron dos asas como de C.07 centímetros de extensión cada una y se inyectó 
en una de ellas una solución de sulfato de sosa y en la otra una de solución 
de extracto de pegarropa en agua. Dos horas de observación enseñaron lo 
siguiente: la asa intestinal que contenia el sulfato de sosa se puso muy tensa, 
probablemente porque aumentó su contenido, mientras que la otra con pega- 
rropa se volvió más fláxida, disminuyendo notablemente su contenido, y por 
consiguiente su volumen; provocando la excitación en ambas se veia en la 
que contenia la pegarropa una contracción más pronta y más marcada que 
en la otra que tenia el sulfato de sosa. JN'otamos también una diferencia de 
color en las dos asas, siendo muy obscura la que fué inyectada con pegarro- 
pa, lo que desde luego puede explicarse por la diferente coloración de las so- 
luciones empleadas. 

Esta experiencia la repetimos el día 31 de este mes, teniendo cuidado de 
que las asas intestinales fueran del mismo tamaño, que las cantidades de lí- 
quido inyectado fueran también iguales, y usando el polvo de la raíz en lugar 
del cocimiento, y los resultados fueron idénticos, notándose además que la 
asa intestinal que estaba bajo la influencia de la substancia que se ensaya 
presentaba un aspecto distinto á la que contenía el sufato de sosa; la primera 
era desigual, parecía anillada y su extensión se había reducido como á la mi- 
tad de la segunda, que era lisa y muy tensa. Se comprende desde luego que 
estos dos purgantes obran de manera distinta. 

Empezamos ya á investigar en cuál de las formas farmacéuticas que he- 
mos ensayado existe el principio activo de la pegarropa, y cuál de los com- 
ponentes de la raíz debe ser considerado como el activo, habiendo hecho la 



94 ANALES DEL INSTITUTO 



exjoeriencia siguiente: le ingerimos á un perro 6 gramos de una emulsión de 
la resina soluble en el éter privado del ácido orgánico, de la grasa y del alca- 
loide, y después de media hora tuvo el animal un vómito compuesto en su 
mayor parte de substancias alimenticias; á los pocos minutos, otros dos que 
• tenían el color de la emulsión. 

En este caso, pues, como se ve, no obró la substancia como vomi-purgan- 
te como cuando se administró el extracto etéreo sin privarse del ácido orgá- 
nico y su alcaloide á pesar de que la dosis empleada fué tres treces mayor 
para la resina pura que para el extracto etéreo. En consecuencia la resina 
pura no goza de la propiedad vomi-purgante, ó lo que es muy probable, fué 
arrojada toda por los vómitos. 

Espinosilla. — De las experiencias hechas en Agosto del año pasado con es- 
ta planta, sacamos las siguientes conclusiones: 

1^ Que el extracto petrolice administrado á la dosis de 3 gramos por in- 
yección subcutánea, á conejos, no tuvo influencia ninguna sobre la tempera- 
tura general del animal. , 

2^ Que la dosis de 2 gramos de extracto etéreo administrada á perros, fué 
suficiente para producir vómitos, no muy abundantes. 

3^ Que los extractos alcohólico y acuoso tampoco tuvieron acción sobre la 
temperatura general, y esce último produjo dos vómitos á la dosis de 8 
gramos. 

De las experiencias hechas en el presente año, con esta misma planta, po- 
demos deducir que el extracto hidro-alcohólico obra como emético aun apli- 
cado en inyección subcutánea á la dosis de 2 gramos. 

Hemos insistido en determinar la acción de la planta sobre la temperatura 
general procurando administrarla en cocimiento como generalmente la usa el 
vulgo, para cuyo efecto hicimos un cocimiento con 100 gramos de polvo y 
1000 de agua, reduciéndolo por evaporación á 250 c. c. El perro que nos sir- 
vió para esta experiencia, pesaba 6,400 gramos, su temperatura en el recto 
antes de administrar el medicamento, era de 39°5. Cada hora se le dieron 
25 c. c; con la primera dosis la temperatura no varió, después de la segunda 
ésta fué de 38°7, y en toda la observación, que duró de las 10.15 a. m. á las 
5.15 p. m., no hubo variación de esta última temperatura. 

Repetimos esta experiencia poniendo antes al perro en reposo, y en este ca- 
so fué menos apreciable la variación de su temj)eratura, antes y después de 
administrada la espinosilla. 

Como se ve, por estas experiencias, lo mismo que j)or las hechas en cone- 
jos, la espinosilla no ha tenido influencia sobre la temperatura fisiológica ge- 
neral, sin que por esto podamos asegurar que tampoco la tenga sobre la pato- 
lógica. 

Después de escrito lo anterior y teniendo casualmente un perro con calen- 
tura, que provenía de una infección, le aplicamos el cocimiento de esi^inosilla 
en las mismas condiciones de que hemos hecho mención, y no hubo descenso 
de temperatura, pues más bien se notó elevación de ella. Nos proponemos 
insistir sobre este particular. 



MEDICO NACIONAL. 



95 



Por último, parece comprobada la acción emética de la espinosilla en los 
perros, pues administrando un cocimiento al 20 por ciento del polvo de la 
j)lanta á uno de estos animales á la dosis de 100 c. c, tuvo abundantes vómi-, 
tos biliosos una hora después, y aunque se notó ptialismo, éste fué probable- 
mente debido á la excitación provocada por la acción mecánica de la substan- 
cia ó de la sonda con la que se le hizo ingerir, puesto que dicho ptialismo no 
se provocó en un perro al que se le administró la planta por una fístula gás- 
trica, ni en otros á los que seles inyectó el mismo cocimiento y varios extrac- 
tos, á dosis proporcionalmente iguales. 

Aceitilla. — Como habíamos anunciado en el informe anterior, parecía que 
esta planta provocaba la albuminuria en los conejos; por tal motivo seguimos 
la experimentación á este respecto, siendo el resultado de nuestras investiga- 
ciones el siguiente: 

Una inyección de cocimiento con 2 gramos de polvo en 30 de agua aplica- 
da á un conejo, no produjo albuminuria ni se encontró el alcaloide en la ori- 
na de 24 horas, que se le extrajo con sonda porque accidentalmente tuvo 
retención de ella el animal. El resultado de otra experiencia hecha con el 
mismo objeto, consta en el cuadro siguiente: 



CONEJO DE 3300 GRAMOS. 

Inyección subcutánea de cocimiento de 2 gramos de aceitilla en 30 gramos de agua. 
Resultado 





Orina. 




Horas 
de observación. 


Color. 




Cantidad. 


A 


zücar. 


Albúmina. 


Alcaloide. 


Sin 
ceitilla. 


Núm. 
Núm. 


1. 

2. 


10.45 a. m. 
11.15 „ 


Anaranjado. 
Ídem. 




8 c. c. 
15 „ 


Nc 


) hubo, 
id. 


No hubo, 
ídem. 


No hubo, 
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Con 
aceitilla. a 


■ Núm. 

Núm. 
Núm. 

Núm. 


3. 

4. 
5. 

6. 


11.45 „ 

12.15 p.m. 

12.45 „ 

1.15 „ 


Ligeramente ama- 
rillo y transpa- 
rente. 

ídem ídem. 

ídem ídem. 

ídem ídem. 


82 „ 

18 „ 

9 „ 

15 „ 




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id. 
id. 

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ídem. 
Huellas, 
ídem más per- 
ceptibles. 
Huellas. 


id. 
id. 

Huellas, 
id. 



Del cuadro anterior podemos deducir: 

1^ Que la orina del conejo que antes de la inyección era espesa, turbia y 
de color anaranjado, media hora después de ella se hizo fluida, transparente 
y de color ligeramente amarillento, conservando estos caracteres por algunas 
horas. 

2° Que una hora después de la inyección, se encontraron huellas de albú- 
mina en la orina número 4, y que en la número 5 estas huellas fueron más 
perceptibles, persistiendo también en la número 6. 

3° Que no se encontraron huellas de alcaloide sino hasta los números 5 y 
6, es decir, hora y media después de administrado el medicamento. 

Llama desde luego la atención que una orina tan turbia, como es la de los 
conejos, se vuelva transparente, como sucedió en el caso que hemos referido 
y nos proponemos hacer investigaciones sobre este particular. 



96 ANALES DEL INSTITUTO 



Hemos hecho algo relativo á otras plantas del Programa, como el zacate- 
chichi, la raiz ele tejocote, la árnica del país y el ahuehuete (su esencia), sin 
que por ahora podamos sacar conclusiones; solamente podemos decir que la 
esencia de ahuehuete no es tóxica para la paloma á la dosis de 2 c. c. como 
acontece con la de palillo, la de tatalencho y otras. 

De trabajos extraordinarios tenemos pendientes de estudio dos muestras de 
medicamentos remitidas por el Ministerio de Fomento. 

Hemos seguido haciendo fotografías de preparaciones histológicas, habien- 
do casi concluido las de las 16 primeras plantas. 

Los Sres. Yergara Lope, Martinez del Campo y Bulman han concurrido á 
la Sección y ayudado en todas las experiencias y trabajos del laboratorio. 

México, 31 de Mayo de 1897. — Fernando Altánúrano. — Eduai^do Armen- 
dáriz. 



Seccióx Cuakta. 

El extracto hidro-alcohólico de espinosilla lo administré á tres pacientes: 
dos de neumonia y uno con derrame pleural del lado derecho. 

El primero. Tranquilino Gallegos, se encontraba en el octavo día de su pa- 
decimiento. Ingirió la referida substancia dos días consecutivos á la dosis de 
1.50 diarios. El primer día de observación su temperatura, en el momento 
de tomar el medicamento, era de 38°, y de 38°1 treinta minutos después. Al 
siguiente día, las temperaturas fueron, en las propias condiciones que el an- 
terior, de 37°9 y 38°. En este mismo día la temperatura déla tarde fué 36°7 
continuando así los siguientes. El enfermo entró en convalecencia. 

Eiilalio Loza, en iguales circunstancias que el anterior, en los mismos días 
y á la propia dosis ingirió el extracto referido. El primer día de observación, 
su temperatura de 38°9 no se modificó media hora después de administrada 
la substancia, é igual cosa pasó al día siguiente con su temperatura de 37°. 
Entró en convalecencia. 

El pleurítico Jesús Gómez, á quien dos meses antes le había principiado 
su padecimiento, ingirió también en las propias condiciones que los anterio- 
res, el mencionado extracto. La temperatura de 40° que tenía el primer día 
de observación, fué de 41° treinta minutos después de administrado el medi- 
camento. El día siguiente su temperatura de 37°, fué de 38°5 dos horas des- 
pués de administrada la espinosilla. 

Antonio Morales, que es hipocondriaco, tomó inútilmente, por espacio de 
cuatro días consecutivos, el cocimiento de espinosilla al 10 por ciento, ingi- 
riendo aproximadamente 250 gramos diarios. Se le prescribió con objeto de 
indagar los efectos que sobre las funciones digestivas son atribuidos á esta 
planta. 

El paciente Manuel López, diabético, ha ingerido por espacio de diez y seis 
días consecutivos, 3 gramos diarios de extracto acuoso de aceitilla. El volu- 



MEDICO NACIONAL. 97 



men de su orina que por término medio era de 2,400 centimetros cúbicos al 
principio de la observación, en los días siguientes ha llegado á 4,900 c. c. 
ílay que advertir que antes del tratamiento por la aceitilla, el paciente no 
tomaba toda el agua que deseaba, mientras que ahora ingiere la que quiere, 
asi como el medicamento en los últimos seis días ha sido el cocimiento pre- 
parado con 4,000 gramos de agua y 600 de aceitilla. La albúmina que con- 
tenía la orina al principio, en la proporción de menos de 0.33 por ciento, 
existe ahora en la de 0.50. La proporción de glicosa por litro de orina ha dis- 
minuido, pero la de 24 horas ha aumentado. En 13 días ha perdido el pa- 
ciente 3,220 gramos de su peso y en su orina ha hallado la Sección segunda 
la presencia de alcaloide. 

Practiqué siete análisis de orinas y tres de esputos. 

El Sr. farmacéutico Juan M. Noriega hizo las preparaciones siguientes: 
250 gramos de extracto acuoso de palillo extraído de otro primer extracto 
que era alcohólico; extracto alcohólico de pegarropa y estáñate, los dos con 
alcohol á 85°; 120 gramos de ácido pipitzoico. Se está destilando la esencia 
de Perú y una parte fué entregada ya, así como las preparaciones anteriores, 
á la Sección tercera. A la Sección cuarta entregó 500 gramos de extracto de 
espinosilla y grandes cantidades de cocimiento de aceitilla. 

Los Dres. Bulman y Cicero me han entregado las notas que acompaño. 

México, Mayo 31 de 1897.— José Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mos que hoy termina me 
he ocupado en hacer las siguientes preparaciones: 250 gramos de extracto 
acuoso extraído de un primer extracto de palillo, hecho con alcohol á 85°, y 
después de ocho días do maceración, extracto alcohólico de pegajosa y de es- 
táñate, también con alcohol á 85°, ácido ¡pipitzoico 120 gramos )' se está des- 
tilando la esencia de Perú, una parte de la cual ya fué entregada con todas 
las preparaciones anteriores á la Sección tercera. Para la Sección cuarta he 
preparado 500 gramos de extracto acuoso de espinosilla y he repetido la pre- 
paración del extracto de espinosilla; he proporcionado, por último, grandes 
cantidades de cocimiento de aceitilla. 

Protesto á vd. mis respetos. México, Mayo 31 de 1897. — Juan Manuel No- 
riega. — Al Jefe de la Sección cuarta del Instituto Médico Nacional, Dr. D. 
José Terrés. — Presente. 



En la 2^ Sala de Medicina de mujeres se ha ensayado en el presente mes 
el extracto de espinosilla á la dosis de dos gramos, como antitérmico, en tres 
neumoníacas, sin obtenerse abatimiento de temperatura. El mismo medica- 
mento y á igual dosis ha provocado en dos personas sanas, tres evacuaciones 
líquidas abundantes y sin cólico. 

México, Mayo 31 de 1897.— i^. Bulman. 

Tomo II I.— 15 



98 ANALES DEL INSTITUTO 



Hospital de San Andrés. — 2^ Sala de Sífilis. — Tengo la honra de comuni- 
car á vd. que durante el mes en curso se han ensayado en esta Sala los ex- 
tractos de estáñate y de epazote de zorrillo, como estomáquicos. El primero 
fué usado en dos enfermos: uno de ellos sifilítico terciario, en quien sobrevino 
"Un eritema polimorfo de forma papulosa, acompañado de anorexia intensa. 
Se le prescribió con este motivo el extracto de estafiate en dosis de 1 gramo 
en dos tomas, una antes de comer y otra antes de cenar. El apetito renació 
al día siguiente; pero como coincidió con la caída de la temperatura, no es 
fácil definir la parte correspondiente al estafiate en este renacimiento, con 
tanta mayor razón cuanto que suspendido al cabo de cinco días el apetito 
persistió. 

El segundo enfermo en quien se ensayó este medicamento padecía de una 
enteritis alcohólica; después de corregidas algo sus deposiciones, se le pres- 
cribió el extracto de estafiate en las mismas dosis que al anterior, renaciendo 
desde luego el apetito, que sin embargo desapareció algunos días después, en 
que se restableció la diarrea. 

El extracto de epazote de zorrillo fué ensayado como estomáquico en un 
enfermo que tenía un vasto flegmón de la pierna derecha. Las dosis y modo 
de empleo fueron como con el estafiate. El apetito comenzó á renacer desde 
el día siguiente; pero hay que hacer la salvedad de que el mismo día en que 
se hizo la prescripción so dio salida al pus y comenzó á cesar por consiguien- 
te la infección. A este enfermo se le sigue administrando hasta la fecha el 
medicamento. 

Protesto á vd. la seguridad de mi ítenta consideración. 

México, Mayo 31 de 1897.— i?. E. Cicero.— Sr. Dr. José Terrés, Jefe de la 
Sección de Clínica Terapéutica del Instituto Médico JN'acional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que durante el mes que hoy termi- 
na los trabajos de esta Sección han consistido en lo siguiente: 1^ Redactar 
los artículos de Terapéutica de la 2^ parte de la Materia Médica Mexicana, 
relativos al Ilelenium mexicanum y á la Artemisia mexicana. 2" Pasar' al 
índice de Geografía Médica los siguientes cuestionarios del Estado de Vera- 
cruz, á saber: 

Mal de San Lázaro. 

MUNICIPALIDADES. CANTONES. 

1. — Actopan "^ 

2. — San José Miahuatlán | 

3.— Naolinco ¡^Cantón de Jalapa. 

4. — Coapan I 

5. — Chiconquiaco J 



MEDICO NACIONAL. 



99 



MUNICIPALIDADES. 



CANTONES. 



6.— Tatatila 

7. — San Antonio Tepetlán 

8. — iVtexquilapa . , 

-.n""?^ ^^^"^^ ;> Cantón de Jalapa. 

10. — Acatlan I ^ 

11. — Acajete 

12. — Tonayan 

13. — Banderilla 

14. — Ozuluama Cantón de Ozuluama. 

15. — Catem acó ^ 

16.— San Andrés Tuxtla V Cantón de los Tuxtlas. 

17. — Santiago Tuxtla J 

18. — Platón Sánchez ] 

19. — Chicon amel 

20. — Tempoal } Cantón de Tantoyuca. 

21. — Tantoyuca 

22. — Ixcatepec 

23. — Veracruz 

24. — Puente Nacional 

25. — Paso de Ovejas 

26. — Salta Barranca 

27.— Cotaxtla 

28. — San Cristóbal La Llave 

29.— Alvarado 

30. — Tlalixcoyan ^Cantón de Yeracruz. 

31.— Medellin 

32. — Boca del Rio 

33. — Tlacotalpan 

34. — Soledad Hernández y Hernández 

35. — Jamapa 

36. — La Antigua 

37. — San Carlos 

38. — Zongolica 

39. — Reyes 

40.— Tequila 

41 . — Atlahuil co 

42.^Tlaquilpa Í> Cantón de Zongolica. 

43. — Astazinga 

44. — Tehuipango 

45.— Mixtla 

46. — Texhuacán 



Geografía Médica. 

MUNICIPALIDADES. 



CANTONES. 



47. 

48. 
49. 
50. 



-Tlilalpan 

-Ixliuatlaucillo 

-San Juan del Río. 



> Cantón de Orizaba. 



-IN'ogales 



j 



100 



ANALES DEL INSTITUTO 



MUNICIPALIDADES. 



CANTONES. 



51.- 

52.- 
53.- 
:54.- 
55.- 
56.- 
57.- 
58.- 
59.- 
60.- 
61.- 
62.- 
63.- 
64.- 
65.- 
66.- 
67.- 
68.- 
69.- 
70.- 
71.- 
72.- 
73.- 
74.- 
75.- 
76.- 
77.- 
78.- 
79.- 
80.- 
81.- 
82.- 
83.- 
84.- 
85.- 
86.- 
87.- 
88.- 
89.- 
90.- 



-Ixtaczoquitlán 

-Atzacan 

-Acultzingo 

-Soledad '. 

-Coetzala 

-Barrio Nuevo 

-Hiiiloapan 

-La Perla 

-Maltrata j- Cantón de Orizaba. 

-Tenango 

-Naranjal 

-Tenejapan San Antonio 

-Orizaba 

-Tenejapan San Andrés 

-Jesús María 

-Aquila 

-Necoxtl a ^ 

-Texistepec ^ 

-Oluta I 



-Sayula 

-Acayucan 

-Soconusco 

-San Juan Evangelista. 

-Coatepec 

-Xico 

-Ixhuacán 



I 



Cantón de Acavucan. 



-Ayaliualulco r\ f ^ n L 

-Cosautlán '- Cantón de Coatepec. 

-Apazapan 

-Jalcomulco 

-Teocelo 

-Córdoba 

-Coscomatepec 

-Chocamán 

-Tomatlán 

-Ixliuatlán *- Cantón de Córdoba. 

-Alpatlaliua 

-Calcaliualco 

-Tepaxtlaco 

-Amatlán de los B.eyes 



México, Mayo 31 de 1897. — Domingo Orvañanos. 



MÉDICO NACIONAL. 101 



LECTURAS BE TURNO. 



TJn ejemplo de los vicios del lenguaje ordinariamente usado 

por los médicos. 

Creo que si en algo debe gozar el médico de libertad limitada, es en la elec- 
ción de los nombres técnicos de que ha do echar mano para expresar sus 
ideas. La práctica contraria nulifica las grandes utilidades que es capaz de 
proporcionar el tecnicismo é introduce confusión entre el que habla y el que 
escucha, exponiendo á aquél á ser mal comprendido por éste. 

A pesar de ser estas proposiciones ciertas y casi indiscutibles, presencia- 
mos cada día los avances que en el tecnicismo médico hace la anarquía y 
vemos usar cada vez mayor cantidad de palabras en un sentido que no les 
pertenece, atribuyéndoles una connotación que no tienen. 

No quiero multiplicar los ejemplos que esto apoyan (lo que me sería su- 
mamente fácil), y sólo voy á hacer notar que hasta en lo más sencillo suele 
verse realizado el vicio que señalo. 

El nombre de región precordial, es decir, de la parte de la pared torácica 
que está adelante del corazón, es aplicado por la mayoría de los médicos á la 
superficie que corresponde á la porción del órgano que está en contacto di- 
recto con la pared torácica, y pocos usan aquel nombre en su verdadero sen- 
tido etimológico, que es el más provechoso para la clínica, en la que más im- 
porta conocer el tamaño real del corazón que el de su superficie descubierta 
y más la forma del área propiamente llamada obscura que la de la superficie, 
casi siempre con injusticia llamada mate. 

Ciertamente es lamentable que en asunto tan sencillo falte el acuerdo, y 
más aún que tropecemos desde luego con defectos tan marcados en el len- 
guaje, como el que acabo de señfilar á propósito de los nombres de las dos 
áreas cuya unión constituye propiamente la región precordial. 

Digo que es casi siempre injustificado el nombre de área mate del corazón 
dado á la que yo acostumbro llamar intraprecordial, porque constantemente 
en el estado fisiológico y casi siempre en el patológico, es mucho más claro 
til ruido que se obtiene al percutir en esa región, que el que se oye al percu- 
tir en el muslo ó en la parte media del área hepática, ó en otros términos, 
porque aquel ruido no es mate. 

Digo que es generalmente llamada con propiedad obscura la parte exén- 
trica del área precordial, porque constantemente en el estado fisiológico y ca- 
si siempre en el patológico, así lo es; tornándose en mate casi en las mismas 
condiciones que la concéntrica ó intraprecordial. 

La impropiedad en el lenguaje facilita y á veces por sí sola origina confu- 
sión en las ideas, y esta es causa frecuentemente de desaciertos prácticos. 

Los nombres de zonas mate y obscura, aplicados á las dos porciones de la 
región precordial á las que me vengo refiriendo, hacen pensar en que es fácil 
conocer el límite exacto entre ellas, y esto es falso. 



102 ANALES DEL INSTITUTO 



A ]3riori tiene que pensarse que al ir percutiendo de la zona obscura para 
la impropiamente llamada mate, el ruido debería ser cada vez más obscuro 
hasta llegar á mate y persistir asi en una cierta extensión, es decir, que á la 
modificación constante y progresiva que se venía apreciando al percutir en 
una dirección, sucedería la uniformidad, siendo los límites de la parte en que 
se nota esta uniformidad, los del área mate. 

De suerte que si el clínico dudase si es realmente mate ó muy obscuro el 
ruido producido, le bastaría percutir en el punto inmediatamente más próxi- 
mo que el que origina dudoso ruido, al centro de la región: si ambos ruidos 
eran iguales, serían mates; si desiguales, el primero, por lo menos, sería sim- 
plemente obscuro. 

Ahora bien; estas ideas, en completo acuerdo, forzosa consecuencia más 
bien de las de existencia de área mate, son completamente erróneas en la ge- 
neralidad de los casos. 

Voy á permitirme recordar cuál es la realidad de lo que pasa, y para ello 
diré que supongo sobre la pared torácica la existencia dedos perímetros, uno 
dentro del otro; correspondiendo el primero á los límites en que el corazón 
no está cubierto por el pulmón (región intraprecordial), y el segundo á la 
proyección del contorno del corazón sobre la mencionada pared (límites de 
la verdadera región precordial). Pues bien; si se percute siguiendo una línea 
determinada, vertical por ejemplo, comenzando fuera de la región precordial, 
se nota en estado fisiológico un ruido claro, casi uniforme, el pulmonar, que 
comienza á obscurecer un poco después de que se ha pasado sobre los límites 
de la región y contini'ia obscureciendo progresivamente hasta llegar á la par- 
te media de la región intraprecordial, después de cuyo punto sigue progre- 
sión inversa. 

Se ve que esto es muy distinto de lo que había señalado como hechos que 
debían pasar si fueran justos los nombres de zonas mate y obscura. 

Por otra parte, en vez de ser más fácil hallar los límites exactos de la re- 
gión intraprecordial (como debía serlo si fuese mate), son más seguros los 
de la zona extrínseca. No voy á hablar de la manera de percutir la región 
precordial, y sólo de paso diré que lamento no ver universalmente obsequia- 
dos los consejos de Scholl; pero sí debo hacer notar que es más fácil encon- 
trar en donde un sonido uniformemente claro comienza á ser obscuro, que en 
donde este sonido obscuro (propiamente progresivamente obscuro) se hace 
más. Lo primero es siempre preciso, mientras que en lo segundo obra mu- 
cho la imaginación del explorador, y sobre todo la energía con que percute, 
habiendo siempre una relación inversa entre la fuerza de la percusión y la 
extensión del área encontrada como mate por muchos. 

Esto ya indica que no es el área intraprecordial la que debe buscarse pre- 
ferentemente, como por desgracia se hace de ordinario; pero insistir sobre 
este particular, sería salir más aún de lo que lo he hecho del objeto de este 
artículo, en el que sólo me he propuesto llamar la atención acerca de la nece- 
sidad que hay de que nos fijemos en el tecnicismo usado en medicina, apli- 



MEDICO NACIONAL. 103 



cando un nombre á los hechos que realmente le convienen, pues la conducta 
contraria puede conducir á aceptar ideas erróneas y á cometer desaciertos 
prácticos. 

José Te r res. 



TRABAJOS ORIGINALES. 



Análisis de tierras y aguas del Lago de Texcoco. 



Publicamos ahora el resultado de varias análisis emprendidas con el obje- 
to dé averiguar la composición quimica de las tierras y aguas del Lago de 
Texcoco. La primera de dichas análisis fué practicada con dos muestras re- 
mitidas por la Secretaria de Fomento, y las siguientes con ejemplares que se 
recogieron en las distintas excursiones que se hicieron por el personal del 
Instituto para verificar los estudios cuya primera parte consta publicada en 
un folleto especial. 

Análisis mecánica, físico-química y química de los ejemplares de tierra que se re- 
cogieron del Lago de Texcoco en las dos expediciones que hizo el personal del 
Instituto Médico Nacional, en los días 15 y 31 de Enero, y la que hizo la 
Sección segunda el día 14- de Marzo del presente año. 

Cinco fueron los ejemplares de tierra recogidos: los designados con los nú-- 
meros 1 y 2 se tomaron en la parte desecada al Poniente del Lago; siendo 
del número 2 dos muestras las recogidas, una á la primera tercia y la otra á 
la segunda tercia de profundidad. El ejemplar número 4 fué tomado de la 
orilla del canal que conduce el agua del Lago á la Fábrica de sales. El ejem- 
plar número 5 se tomó al JN'orte de Chimalhuacán, siendo una mezcla del 
suelo y subsuelo hasta 2 tercias de profundidad. 

Cada uno de los ejemplares recogidos se sometió á las tres análisis: mecá- 
nica, fisico-quimica y quimica, siendo dados los resultados en los tres cua- 
dros adjuntos, marcados respectivamente con los números 1, 2 y 3. 

Análisis Mecánica. 

Esta análisis se hizo siguiendo el procedimiento de Schloesing y por medio 
de ella se determinaron las cantidades de guijarros, de tierra media y de tie- 
rra ñna, dosificándose á la vez en cada uno de estos grupos las substancias 
orgánicas, volátiles ó descomponibles al rojo sombrio; las materias calcáreas 
solubles en el ácido clorhidrico diluido y frió y el residuo insoluble en este 
ácido. (Véase el cuadro núm. 1.) 



104 ANALES DEL INSTITUTO 



Análisis Físico-química. 

Con esta análisis que se refiere únicamente á las tierras finas secadas al 
aire, se determinaron las cantidades de agua higroscópica, de materia negra 
ó humus de arena fina y de arcilla, siguiendo también el procedimiento de 
Schloesing. (Véase el cuadro núm. 2.) 

Análisis Química. 

Por iiltimo, con esta análsis se dosificaron en cada una de las tierras finas 
secadas al aire, el agua higroscópica, las materias orgánicas, la alúmina y el 
peróxido de fierro, la cal, magnesia, potasa, sosa, el ácido fosfórico total, y los 
ázoes total, amoniacal, nítrico y orgánico. 

El ataque de las tierras se hizo con el ácido nítrico á la temperatura de 
ebullición de este ácido, haciendo la separación y dosificación de las compo- 
nentes por el método ordinario. 

La determinación del ázoe total se hizo por el procedimiento de Kjeldahl 
y la del ázoe nítrico y amoniacal por el de Schla3sing; obteniéndose el ázoe 
orgánico por la diferencia entre el ázoe total y la suma de los ázoes nítrico y 
amoniacal. (Véase el cuadro núm. 3.) 

Tal es el estudio que tengo el honor de presentar á la lí. Junta de profe- 
sores, como trabajo de turno, en cumplimiento de sus superiores disposi- 
ciones. 

México, Agosto 8 de 1895. — Mariano Lozano ¡j Castro. 



MEDICO NACIONAL. 



105 



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TomoIH.-16 



106 


ANALES DEL INSTITUTO 






















1000 apartes 


Número 2. 

de tierra fina secada al aire 


contienen: 






1 N? 1. 


]SI? 2. -I'? 


w. 


2.-2» 


N? 4. 


N? 5. 




81 

49 

2 

i 284 
455 

127 

i 


50 
30 
50 
00 
00 
70 


76 

37 

2 

524 

262 

98 


50 
00 
00 
00 
00 
50 


70 

48 

2 

302 

346 

231 


00 
00 
00 
50 
00 
50 


89 

73 

1 

324 

349 

163 


00 
30 
00 
50 
00 
20 


40 

65 

1 

70 

146 

677 


00 
30 
00 
00 
00 
70 

00 
















Arcilla 

Substancias no determinadas 

México, Julio 31 de 1895.- 






1000 


00 


1000 


00 


1000 


00 


1000 


00 


1000 




-Mariano Lozano y\Castro. 




1000 iKü'tes 

A gua higroscópica 


Número 3. 

de tierra fina secada al aire 


contienen: 




1 


N? 1. 


N?2.-iner. 


N?2 


-2ner. 


N? 4. 


N?5. 




81 '500000 
136 000000 
31 OOOOUO 
49 300000 
25 765740 


76 500000 
131 000000 

31 .300000 
37 000000 
10 918900 

772280 

32 014509 
036421 

680 457890 


70 000000 

1861000000 

28 500000 

48 000000 

21 081060 

579210 

57241794 

047100 

608:550836 


89 000000 

146000000 

441800000 

73 300000 

7 315300 

1 375065 

34:819906 

0072340 

603 317389 


40 
103 
37 
65 
13 

33 



706 


000000 
500000 
000000 
300000 
333320 
868813 
170688 
064780 
762397 




Materia orgánica 


:| 




Alúmina y oxide de fierro 






Cal 

Magnesia 


1 




Potasa 

Sosa 




31 



644 

1000 


675745 
693408 
054950 
190157 




Acido fosfórico 




Kesiduo insoluble 

Total 

Ázoe amoniacal 

Ázoe nítrico 




000000 


lOOOUOOOOO 


1000 


000000 


1000 


000000 


1000 


000000 





























007331 
372161 
353684 


0028410 
01197638 





2 


009164 
143781 
229876 





1 


027494 
285476 
840934 


ü 




054071 
196457 
033576 




Ázoe orgánico 


1 


377763 




Ázoe total 







733186 


1 


603811 


2 


382821 


1 


153904 





284104 




México, Julio 31 de 1895.- 


1 
I 


1 




-Maria7io 1 


jQzano y Castro. 





MEDICO NACIONAL. 



107 



CUADRO que contiene los datos obtenidos en las análisis mecánica y química de 
dos ejemplares de tierra, uno del fondo y otro de la orilla del Lago de Tex- 
coco y marcados respectivamente con los números 1 y 2. 



ANÁLISIS MECÁNICA. 

100 'partes de tierra secada á 125° C. contienen: 



Tierra 
número 1. 



O 
O 
O 

27 
72 



100 



07 



00 



Tierra 
número 2. 



O 
O 
O 

21 



78 



100 



00 
00 
00 

15 



85 



00 



Piedras , 

Guijarros 

Arena gruesa 

Arena fina 

Conteniendo en substancias orgáni- 
cas, etc 

Tierra fina 

Conteniendo en substancias orgáni- 
cas, etc 



Partes f jas. 
N? 1. N? 2. 



00 



98 



20 72 



70 



91 



45 



17 



Partes volátiles ó 
combustibles. 



JSI? 1. 



11 



02 



N? 2. 



43 

40 
83 



]St?l. N9 2. 

Arena fina para 100 de tierra arcillosa 38.75 26.83 

Agua higroscópica para 100 de tierra fina secada al aire 13.26 4.48 



ANÁLISIS química. 

100 partes de tierra fina secada al aire contienen: 



Agua higroscópica volátil á 125° c 

Materias orgánicas volátiles ó descomponibles al rojo.. 

Alúmina y óxido de fierro 

Cal 



Magnesia 

Potasa 

Sosa 

Acido fosfórico 

Siliza 

Substancias no dosificadas. 



Total. 



Núm. 1. 



13 
11 
7 
1 
1 
O 
3 
O 
59 
2 



100 



260 
200 
370 
530 
040 
116 
240 
111 
890 
243 



000 



Núm. 2. 



4 

10 
23 
1 
O 
O 
4 
O 
46 
7 

100 



480 
6-50 
IBO 
740 
760 
226 
913 
050 
540 
461 

000 



Ázoe al estado de amoníaco 

Ázoe al estado de ácido nítrico ¡- por 100 

Ázoe combinado á la materia orgánica 



I por 100 \ 



N? 1. 

0,00276 
0,01168 
0,21500 



N? 2. 

0,00219 
0,18500 
0,01281 



México, Julio de 1893. — Mariano Lozano y Castro. 



108 ANALES DEL INSTITUTO 



EL ZAPOTE BLANCO. 1 

• Casimiroa edulis. — Rutáceas. ~-~. 

/ 

' HiSTOEíA.— Jiménez, el traductor de Hernández, al ocuparse de esta plan- 
ta se expresa en estos términos: "La corteza del árbol es seca y un poco dul- 
ce, no sin algún amargor, las hojas mojadas y puestas sobre los pezones de 
las tetas de la mujer que cria, cura las cámaras de los niños que las maman. 
Los huesos quemados y hechos polvos curan las llagas podridas comiendo 
toda la carne mala y limpiando la llaga, engendrando buena carne y encar- 
nándola con admirable presteza; la fruta comida provoca sueño y de aquí le 
vino el nombre al árbol." 

El Padre Bernabé Cobo, en su Historia del Nuevo Mundo, en el capitulo 
relativo á los zapotes, dice del blanco que "tiene la carne muy blanca y tier- 
na, y aunque es de buen comer, no es tan sano mantenimiento como los otros 
zapotes y provoca á sueño á quien lo come. La pepita es casi como una nuez, 
y comida es veneno mortífero; pero quemada y hecha polvos, cura las llagas 
podridas," 

La Farmacopea mexicana en su 3^ edición, página 165, se limita á decir 
que las partes usuales del zapote son los frutos como antihelmínticos y la al- 
mendra como A'ulneraria. 

El Sr. José Sánchez, al sustentar su examen general de Farmacia, en el 
año de 1893, presentó una Memoria titulada: "Breve estudio sobre la almen- 
dra del fruto del zapote blanco." Esta Memoria está dividida en tres partes; 
la primera contiene algunos datos históricos, la segunda es la descripción co- 
piada y la clasificación de la planta, y la tercera está consagrada al estudio 
químico, habiendo logrado el autor separar por medio de los disolventes las 
substancias siguientes: resina soluble en el éter, resina insoluble en el éter, 
aceite esencial, un cuerpo cristalizado con las reacciones generales de los al- 
caloides, materia grasa, goma, glucosa y fécula; y entre las substancias mi- 
nerales, fierro, potasa, sosa, sílice y ácido carbónico. 

Como se ve por los datos anteriores desde que Hernández dio á conocer la 
acción hipnótica del zapote blanco descubierta por los mexicanos, hasta la fe- 
cha, ninguna persona se había ocupado de ratificar aquella propiedad tan im- 
portante; al Instituto le corresponde ese mérito, como se verá en los datos 
recopilados á continuación. 

Botánica. — Casimiroa edulis, La Llave y Lexarza, IS^ov. Veg. Descr. II, 
p. 2; Seeman, Bot. Voy. "Herald," p. 273, t. 51 y 52. 

Sinonimia científica: Zanthoxylon araliaceum, Turcz. 

Sinonimia vulgar: Cochiztzapotl Istactzapotl, en mexicano. 

1 El presente artículo es contingente para el próximo volumen de la Materia Médica que publica- 
rá el Instituto; pero lo damos á la estampa en nuestros "Anales" porque constantemente son solici- 
tados los preparados del zapote, por los módicos, para emplearlos como hipnóticos. Este artículo con- 
centra los datos necesarios para la aplicación científica del zapote. 



MEDICO NACIONAL. 109 



Árbol de poca elevación, ramoso, inerme; hojas alternas digitadas, 5-7 fo- 
lioladas, foliólos aovados ó aovado-oblongos, enterisimos ó ligeramente den- 
tados, pubescentes por debajo asi como los peciolos y peciolitos; flores herma-', 
froditas ó muy raras veces unisexuales, verdosas, inflorescencias en racimos 
cortos, axilares ó terminales, cáliz pequeño 5-fido, imbricado, corola 5-pétala, 
pétalos extendidos, oblongos, valvados, en el ápice doblados; estambres 5, 
filamentos alesnados, insertos en la base del disco, anteras dorsifijas, cordi- 
formes, ovario aovado, lampiño, colocado sobre el disco, 5-lobado, 5-locular; 
estigma sésil, 5-partido; óvulos solitarios, axilares; bay a subglobosa pomifor- 
me, pulpa blanca, sápida; huecitos crustáceos; semillas oblongas, exalbumi- 
nadas, l|ilo alargado, ventral, testa subcorriosa, cotiledones amigdalinos, ra- 
dícula corta. — Florece en Enero y Febrero. — Vegeta en multitud de lugares 
templados y se halla muy esparcido por el cultivo. Se encuentra en el Valle 
de México, cultivado. 

Observaciones. — Esta planta, por lo extenso de su área geográfica, pre- 
senta algunas variaciones en la forma y dimensiones de los foliólos de las 
hojas. En Junio de 1896 el Dr. José Ramírez dio á conocer una nueva espe- 
cie de Casimiroa, la pubescens, que es conocida con el nombre vulgar de zapote 
de rata. En el Instituto se ha creído que tiene propiedades semejantes á las de 
la edulis. 

Descripción de la droga. — Semillas secas. — Forma ovoidea con dos 
caras más ó menos marcadas; de 3 á 6 centímetros de largo, por 2J á 3 de 
espesor en su parte media; con una cresta delgada muy marcada, que corres- 
ponde al funículo, y de la que nacen fibras curvas hacia la parte opuesta, que 
es arredondada y tiene un rafe bien marcado. Epispermo de color blanco más 
ó menos amarillento, lustroso cuando está seco; apergaminado, ligero y co- 
rreoso. Su cara interior es lisa y muy brillante. Almendra muy retraída 
sobre sí, por lo que se desaloja libremente dentro del epispermo, con multitud 
de pliegues irregulares debidos á la desecación; de consistencia cerosa, de 
forma ovalada muy comprimida, representando algo la forma de dicho epis- 
permo. Su sección presenta, por esta razón, una superficie triangular. La 
parte más delgada correspondiente al vértice de este triángulo lleva los res- 
tos fibrosos del funículo; en el centro de este triángulo se nota mejor que en 
el exterior de la almendra, la juntura de los cotiledones, marcada por una 
línea dirigida del vértice á la base. Con cierto esfuerzo se logran separar los 
cotiledones, cuando no se ha endurecido la almendra, porque si la desecación 
ha llegado á producir la consistencia leñosa, no se consigue ya la separación 
de los cotiledones y ni aun se percibe la juntura. 

El endospermo es muy delgado, aparece como un barniz rojizo, lustroso, cu- 
briendo toda la almendra. 

Cotiledones muy blancos de consistencia cerosa ó leñosa, inodoros, de sabor 
algo dulce y amargo. La superficie de sección blanca, harinosa sin grasa. 

Examen microscópico. — En un corte de los cotiledones se nota que están 
constituidos por un parenquima delicado, cuyas células encierran abundante 



lio ANALES DEL INSTITUTO 



almidón. En el epispermo hay abundantes tráqueas, j en la masa misma de 
los cotiledones hay varios hacecillos vasculares. 
/ Las semillas frescas se alteran fácilmente porque duran mucho tiempo hú- 
', medás, lo que facilita sean invadidas por los hongos. Cuando están secas, son 
atacadas también por insectos que van buscando la fécula. 

Las almendras quedan mejor conservadas desecando las semillas con el epis- 
permo que privándolas de él. Tampoco es bueno dividir las semillas con el 
fin de apresurar la desecación, entonces son invadidas más pronto y más fuer- 
temente por los hongos. 

Hojas. — Foliólos aovado-elipticos acuminados, de 12 á 15 centímetros de 
largo y de 2 á 6 de ancho en la parte media, coriáceas, lustrosas, lanipiñas y 
con numerosos puntos glandulosos diseminados en la superficie, más percep- 
tibles por transparencia. Bordes ondulados y dentados, sobre todo hacia la 
extremidad. Cara superior más brillante y de un verde más obscuro que la in- 
ferior, peninervada, reticulada, venosa, nervaduras algo prominentes en la 
cara inferior, sobre todo la de enmedio. Sin olor y sin sabor especial. 

Examen microscópico del polvo fino en una solución de potasa. — 
Como especial á esta hoja se ven cristales prismáticos numerosos en las ner- 
vaduras. Grrandes células nadando en el líquido potásico, transparentes, sin 
contenido, comprimidas, como las de una mucosa de la boca humana. Pare- 
ce que provienen de las glándulas, pues los puntos transparentes desaparecen 
de la hoja con la acción de la potasa. 

Estudio químico de las semillas del zapote blanco. — Las semillas del 
zapote blanco, privadas de su perispermo y bien secas, fueron analizadas y se 
encontró que contenían: 

Agua higroscópica 4.570 p3 

Substancias minerales 5.173 pg 

Derivados hidrocarbonados, por diferencia 90.257 p3 

Igual 100.000 

La parte inorgánica está constituida por las bases: potasa, Ccil, alúmina y fie- 
rro al mínimo; más los ácidos carbónico, fosfórico, sulfúrico, clorhídrico y si- 
lícico. Entre esos elementos es notable la cantidad de fierro que contienen 
las semillas, cuyas cenizas tienen un color verde esmeralda que comunican á 
su solución acuosa y la que después de algún tiempo se decolora por la per- 
oxidación del fierro, que acaba por depositarse completamente. 

Los compuestos hidrocarbonados se fueron aislando de los disolventes neu- 
tros empleados sucesivamente y cada uno de los cuales disolvió: 



MEDICO NACIONAL. 111 



Glucósido, en muy pequeña" 

cantidad 

Aceite esencial, en pequeña 

cantidad , 

Cera }En el éter de petróleo, cuyo extracto pesó grs. Q.8832 \ 



Grasa líquida. 
Materia colorante acida. 

Resina acida y 

Resina neutra 



Los mismos principios me-~| 

nos el aceite esencial, la VeI éter sulfúrico, cuyo extracto pesó grs. 0.5664 

cera y la grasa..: j 

Glucósido ^ 

Resina acida y resina neu- 
tra I 

Materia colorante acida y Disueltas en alcohol, cuyo extracto pesó grs. 3.7066 

Glucosa 

Acido cítrico, málico ? y tal 
vez otro ácido particular..^ 

Peso del residuo insoluble en los vehículos anteriores grs. 84.1730 

Pérdida para igualar el peso de las substancias orgánicas grs. 0.9278 



Igual grs. 90.2570 

El residuo de 84.1730 se trató por el agua fría, y en su extracto acuoso se 
demostró la presencia del glucósido, materia colorante amarilla, goma, azú- 
car, almidón y albúmina. 

El residuo tratado por el agua caliente contenía los mismos principios que 
se encontraron en el anterior tratamiento. 

La porción insoluble se trató por el agua acidulada que disolvió: glucósi- 
do, materia colorante amarilla y oxalato de cal. 

Por último, el residuo tratado por agua alcalinizada contenía: glucósido, 
materia colorante amarilla, el ácido particular y materias húlmicas. 

Al mismo tiempo que se seguía el procedimiento general que se compren- 
de por la secuela que queda indicada, otras porciones de las mismas semillas 
fueron sometidas á diversas experiencias, cuyos resultados fueron los si- 
guientes: 

Las semillas machacadas y sometidas á la destilación con agua simple, die- 
ron una agua aromática de olor particular, incolora y clara, la que por agita- 
ción con éter de petróleo y destilación de éste en B. de M., dejó un insignifi- 
cante residuo de aceite esencial, cuyos caracteres no pudieron determinarse 
por la pequeña cantidad que de él se obtuvo. 

Destilada una mezcla de las semillas machacadas, con agua y acidulada 
con ácido fosfórico, no dio ningún ácido volátil. 

Hecha la misma operación con agua alcalinizada, dio una agua contenien- 
do una buena cantidad de amoníaco, que proviene indudablemente de la ac- 
ción del álcali fijo empleado en alcalinizarla, sobre las materias albuminoides 
y tal vez otros principios azoados contenidos en dichas semillas. 



112 ANALES DEL INSTITUTO 



De lo anterior se puede concluir que los principios hidrocarbonados conte- 
nidos en las semillas, son: 

Un glucósido, un aceite esencial, un aceite fijo, una resina acida, una resi- 
na neutra, materia colorante acida, glucosa, ácido citrico ?, ácido málico ?, 
ácido particular ? (no determinado), goma, almidón, albúmina, oxalato de 
cal y materias húlmicas. 

De estos principios sólo merecen atención particular el glucósido, el aceite 
esencial, la grasa, las dos resinas, acida y neutra, y el ácido particular; pero 
desgraciadamente no ha sido posible por ahora hacer un estudio de ellos tan 
completo como seria de desear, y esto debido á la falta de tiempo, asi como á 
la pequeña cantidad en que se encuentran algunos, como el aceite esencial y 
el ácido particular; concurriendo además en este último la circunstancia de 
no haberlo podido obtener tan puro como es necesario para su estudio. Por 
esto nos limitaremos aqui á dar, una ligera idea de ellos. 

Las resinas, como se ha dicho, son dos: una neutra y otra acida. La pri- 
mera se disuelve algo en el éter de petróleo, ambas en el etano-oxi-etano, 
y mejor en el alcohol absoluto ó á 85°, y en el alcohol á 70° sólo la segunda, 
que es sólida, amorfa, blanca, adhesiva, inodora é insípida; insoluble en el 
agua, poco soluble en el éter y soluble en el alcohol aun débil; de reacción 
ligeramente acida, soluble á frío en las soluciones acuosas de los álcalis y de 
la que la precipitan los ácidos. 

En cuanto á la resina neutra, ésta es sólida, amorfa, amarillenta, ó blanca 
si se ha decolorado por el carbón, inodora é insípida; insoluble en el agua y 
en las soluciones alcalinas frías, así como en el alcohol débil; pero algo solu- 
ble en el éter ordinario y en los hidrocarburos, y más en el alcohol absoluto; 
de reacción neutra á los reactivos coloridos. Las soluciones alcalinas, des- 
pués de una ebullición prolongada, la transforman en resinatos solubles en el 
agua y de cuyas soluciones se precipita el ácido de la resina, por los ácidos. 

Ambas resinas se obtienen en el tratamiento alcohólico de las semillas y 
se separan y purifican, aprovechando su diferente solubilidad en el alcohol de 
60° á 70° y por lavados con agua. 

La grasa es líquida á la temperatura ordinaria, y viscosa, incolora, trans- 
parente, inodora, untuosa y de sabor poco marcado que deja la sensación es- 
pecial de las materias grasas; mancha el papel con mancha permanente; es 
insoluble en el agua y menos densa que ella; insoluble en el alcohol; el al- 
cohol absoluto y caliente la retiene en su seno; soluble en el éter de petróleo, 
la benzina y el éter ordinario; de reacción neutra; por el calor se fluidifica y 
se descompone después en propanal y otros productos volátiles (no determi- 
nados), pero sin dejar residuo fijo. 

Se le puede obtener por agotamiento de las semillas con el alcohol absolu- 
to é hirviente, ó el etano-oxi-etano, ó mejor valiéndose del éter de petróleo; 
pero como esos vehículos disuelven al mismo tiempo el aceite esencial, lace- 
ra, la materia colorante, las resinas y algo del glucósido, es necesario purifi- 
carla, para lo cual se evapora ó destila el vehículo empleado y el residuo se 



MÉDICO NACIONAL. 113 



lava sucesivamente con agua y alcohol á 70° y á 10C°; esto i'iltimo caliente 
para que disuelva la resina neutra y la grasa, ésta se deposita por enfria- ^ 
miento, se separa, se lava con agua; y si es necesario se disuelve en éter de'' 
petróleo para decolorarla por carbón animal. ) 

El aceite esencial es liquido á la temperatura ordinaria, incoloro, de olor ' 
particular y de sabor picante, produciendo sensación de frescura sobre la 
lengua. 

Se obtiene por destilación de las semillas con el vapor de agua, aunque de 
esa agua que resulta no se separa por su pequeña cantidad, que sólo le comu- 
nica su olor y para separarla es necesario agitar el agua en éter, después des- ■ 
tilar éste y recoger el residuo constituido por la esencia. Pero es mejor, por- 
que se obtiene mayor cantidad, tratar las semillas por éter de petróleo, 
destilar el éter en J3. de M. y el residuo destilarlo en bailo de aceite. El éter 
disuelve el principio volátil y algunos fijos; pero la segunda destilación sepa- 
ra á éstos de aquél. 

. El glucósido, que indudablemente es el principio más importante de estas 
semillas, se lia obtenido hasta ahora con el aspecto de una masa blanda ama- 
rilla, más ó menos obscura según el espesor de la capa al través de la cual 
se ve; parece tener tendencias á cristalizar como la glucosa, porque cuando se 
abandonan sus soluciones concentradas hasta la consistencia de jarabe eñ una 
atmósfera seca, se cubre de granulaciones de aspecto cristalino y mamelona- 
das como las que forma aquella substancia; es inodoro y de sabor primero 
azucarado y después amargo, persistiendo este último gusto por algún tiem- 
po; es soluble en el agua, en el alcohol absoluto y diluido, poco en el cloro- 
formo y menos en el etano-oxi-etano, el benzino y otros hidrocarburos. El 
calor lo funde y obscurece, acabando»por descomponerse dejando un residuo 
de carbón que al fin se quema sin dej¿ir residuo fijo. Su solución acuosa tiene 
reacción ligeramente acida; no precipita por los álcalis fijos ni carbonatados, 
ni por los ácidos; el percloruro de fierro no tiene acción sobre ella; el ni- 
trato de plata la enturbia. Este enturbiamiento desaparece por adición de 
amoniaco, y la ebullición prolongada apenas colora en amarillo obscuro la 
solución pura del glucósido, pues cuando contiene huellas de glucosa se re- 
duce la plata aun á frío. Algo semejante pasa con el licor de Fheling, que no 
se reduce si el principio es puro; pero lo hace cuando contiene glucosa, sea 
que ésta provenga de las semillas, ó sea que se haya formado por ebullición 
del liquido con un ácido. 

El tanino también lo precipita en blanco sucio soluble en un exceso de 
reactivo, de ácido ó de etanol. La solución adicionada de ácido sulfúrico y 
tratada -pov el yoduro yodurado de potasio, da un precipitado rojo obscuro 
más ó menos abundante según el grado de concentración de la solución y so- 
luble en el alcohol. El reactivo de Mayer, el fosfomolibdico y otros reactivos 
generales de los alcaloides, dan también precipitados diversamente coloridos 
y más ó menos abundantes, pero siempre solubles en el etanol. 

Como antes indicamos, al tratarlo por los ácidos diluidos, como el clorhi- 

Tomolll.— 17 



114 ANALES DEL INSTITUTO 



drico, y después de hervirlo, desprende un olor aromático particular, la so- 
lución se obscurece y acaba por enturbiarse á causa de una substancia inso- 
luble que se forma, asi como en el liquido se reconoce la presencia de la 
glucosa por el licor de Fbeling; asi es que se descompone en glucosa, un 
princijDio insoluble en el agua, y otro aromático, y por lo cual, más por las 
reacciones anteriores, debe considerarse como un glucósido al que propone- 
mos llamar C'asimirosa, tanto para recordar el género de la planta de que pro- 
viene, como para indicar que pertenece al grupo de las azúcares y de la glu- 
cosa por desdoblamiento. Los demás principios que resultan de ese desdobla- 
miento están siendo motivo de estudio, esperando pronto poder completar éste 
con el mejor conocimiento de ellos. 

Para extraer la casimirosa basta tratar las semillas por el éter de petróleo que 
disuelve la grasa, el aceite esencial y los otros principios señalados en este ve- 
hiculo. El residuo agotado y seco se agota á su vez por el alcohol á 95° que di- 
suelve el glucósido y se evita asi disolver azúcar, sales minerales y otros cuer- 
pos que podria disolver el alcohol débil. La solución alcohólica se destila para 
recuperar el alcohol, el residuo se trata por agua y se concentra hasta la des- 
aparición del olor alcohólico; se filtra, se trata por el subacetato de plomo, se 
vuelve á filtrar y el liquido se precipita por carbonato de amoniaco para se- 
parar el exceso de plomo; se concentra, se agrega alcohol, se lava con éste el 
precipitado que forma, se filtra y se evapora hasta la sequedad. Es conve- 
niente tratar de nuevo este producto por agua acidulada con ácido sulfúrico, 
filtrar, concentrar á consistencia de jarabe y á baja temperatura, y tratar por 
alcohol absoluto, filtrar de nuevo y evaporar. Esto tiene por objeto separar 
algo de plomo que el carbonato no separa y precipitar otras sales minerales 
que pudiera contener bajo la forma de'-sulfatos insolubles en el alcohol ab- 
soluto. 

Después de terminado este estudio tuvimos conocimiento que el actual pro- 
fesor Sr. José Sánchez había publicado una tesis sobre estas semillas, que le 
sirvió para su examen profesional de Farmacia en 1893, y en la que se pue- 
de ver que los principios que dice encontró fueron: aceite esencial, materia 
grasa, dos resinas, una soluble y otra insoluble en el éter, un cuerpo cristali- 
zado con las reacciones generales de los alcaloides, goma, glucosa y fécula; y 
entre las substancias minerales señala el fierro, potasa, sosa, sílice y ácido 
carbónico. En general se nota que con ligeras diferencias son los principios 
encontrados por nosotros; pero llama la atención que no mencione el glucó- 
sido y sí un alcaloide, así es que hay que advertir que este último no lo he- 
mos podido encontrar nosotros, aunque sí hemos visto la materia cristalina 
que dice ser el alcaloide y como él obtuvimos en el éter de petróleo y en otros 
tratamientos; pero no es alcaloide sino sulfato 'de cal; cuerpo poco soluble en 
el agua y que por evaporación se deposita en cristales prismáticos insolubles 
en el alcohol, en el cual se la^•an y se pueden estudiar fácilmente. 

En la misma tesis dice su autor que en el tratamiento acuoso precipitó los 
cuerpos tánicos por el subacetato de plomo, y como esto pudiera hacer creer 
que existe tanino, debe advertirse que nosotros no lo encontramos. 



MEDICO NACIONAL. 115 



Análisis de la corteza. — Por el procedimiento indicado en el estudio so- 
bre las semillas del zapote blanco, se hizo el estudio de la corteza, que con- 
tiene: 

Agua higroscópica 9.77 

Substancias minerales 5.45 

Principios orgánicos poco diferentes 84.78 

Igual 100.00 

Siendo los elementos constitutivos de las substancias minerales y de las 
orgánicas los mismos enteramente que los que existen en las semillas, salvo 
las diferencias en su proporción: así el fierro existe en éstas en menor pro- 
porción que en aquellas, lo mismo que el glucósido, cuya proporción es ma- 
yor en las semillas que en la corteza, y como es natural, el almidón, glucosa, 
goma y otros principios son más abundantes en las semillas. Los mismos 
procedimientos de extracción empleados con las semillas se siguen con la 
corteza. 

En fin, en las hojas y los frutos se han encontrato también los mismos 
principios, de entre los que especialmente se buscó y demostró la presencia 
del glucósido. 

No obstante existir la casimirosa en todas las partes de la planta, debe ex- 
traerse de preferencia de las semillas; tanto porque en ellas existe en más 
abundancia, cuanto por ser la parte de la planta más barata y fácil de con- 
seguir. 

Acción fisiológica. — Acción general. 
Extracto hidroalcohóUco de la semilla. 

En la rana. — Lo primero que se produce es la parálisis de la motilidad 
por la pérdida gradual de la acción muscular, por el retardo de la conducti- 
bilidad hacia el centro cerebral que presentan los nervios y de la médula, y 
por la pérdida de la excitabilidad del cerebro. Suspensión de la respiración. 
Lentitud de las contracciones cardíacas, con diminución considerable de la 
energía de la contracción. Cianosis perceptible en los músculos. Muerte en 
doce horas, por parálisis del corazón, con la dosis de 0.10 de extracto hidro- 
alcohólico de la semilla. 

En las palomas. — Marcha titubeante, pérdida del equilibrio estable, laxitud 
ó relajación muscular. Dispnea, vómitos, excrementación frecuente, hiperse- 
creción intestinal y del buche. Somnolencia, apatía y pérdida de la excitabi- 
lidad cerebral. Dosis activa fisiológica 0.60. Dosis tóxica de 1 gramo á li 
por in^^ección subcutánea. La muerte se produce qyí b ó Q horas por parálisis 
respiratoria, sin convulsiones. El equivalente tóxico corresponde de 3 á 5 
gramos por kilo de paloma. 

En los conejos. — Se produce apatía, paresia, respiración muy frecuente, 
somnolencia, pérdida de la excitabilidad al ruido, diminución de los reflejos, 



116 ANALES DEL INSTITUTO 



cianosis, diuresis. En un grado más avanzado parálisis de la sensibilidad y 
de la motilidad, dispnea y muerte por asfixia en 4 ú 8 horas con la dosis de 
)^3 gramos de extracto por kilo de animal en inj'-ección subcutánea. 

En los perros. — A la media hora de la inyección, vómitos, defecación en 
parte liquida y en parte sólida, lasitud y somnolencia. Se echa el animal, cie- 
rra los ojos y duerme tranquilamente. Despierta á poco tiempo, de 1 á 2 horas, 
si la dosis ingerida del extracto es de 1 gramo por kilo; pero si es más fuer- 
te, 3 gramos por kilo, viene la muerte á las 6 i'i 8 horas por parálisis respi- 
ratoria y refrigeración intensa. La muerte es precedida de síntomas de coma, 
con parálisis de la motilidad y de la sensibilidad y acompañada de estupi- 
dez, diuresis abundante, salida involuntaria de la orina, hipersecreción gás- 
trica é intestinal, hipotermia, dilatación pupilar y analgesia. 

Acciones fisiológicas especiales. — Sohre la temperatura. — Baja como á 
la media hora de la aplicación del medicamento, por la vía gástrica, en la do- 
sis de 1 gramo de extracto por kilo de perro, llegando á ser como de 2 grados, 
en el término de una hora, y vuelve á su estado primitivo como á las 2J ho- 
ras. Hay entonces una reacción calorígena, en virtud de la cual la producción 
del calor es más activa á juzgar por la rapidez con que sube el termómetro 
en comparación con otro perro testigo. 

Cuando la dosis inyectada es tóxica, baja la temperatura como unos 6 lí 8 
grados, en el transcurso de seis horas, para no volver á subir, pues que en- 
tonces muere el animal en la refrigeración y en el estupor más profundo. 

¿Cómo obra el zapote para producir la hipotermia? Falta averiguarlo. Hay 
que demostrar si es por acción sobre los glóbulos, ó por acción sobre los cen- 
tros termógenos, a^^udada una ú otra por inacción del animal. 

Sohre las secreciones. — Se aumentan las del estómago y de los intestinos. 
Aumenta también la orina. El mecanismo es probablemente por acción so- 
bre los centros nerviosos, y no por acción local en el intestino, puesto que la 
secreción no aparece sino después de 20 minutos de la inyección subcutánea, 
y aparece al mismo tiempo en el estómago y en el intestino y con el conjunto 
de los síntomas del aparato nervioso. ¿Esta acción central puede influir sobre 
el aparato digestivo por medio de una vaso-dilatación debida á la parálisis 
de los vaso-motores? 

Pudiera decirse que no había tal acción central, sino acción local por eli- 
minación de la substancia en la mucosa intestinal, como pasa con la ipeca, 
por ejemplo. Bien podía ser, pero es más probable la acción central, puesto 
que, como veremos, el zapote no tiene acción sobre las extremidades de los 
nervios y sí sobre los centros, y aplicándolo directamente al estómago no pro- 
duce la hipersecreción sino cuando ya se ha absorbido. 

La secreción del estómago es un líquido ácido muy fluido, de color more- 
no, constituye una gastrorrea. La del intestino va acompañada de excremen- 
tos sólidos y más ó menos pastosos. La orina no se ha analizado, ni medido 
la proporción en que aumenta. 

Sobre el aparato digestivo. — Sobre este aparato obra produciendo vómitos 



MÉDICO NACIONAL. 117 



fuertes y abundantes, evacuación de materias sólidas y liquidas con tenesmo; 
relajación del cardia y del esfínter anal, por el que se escurren libremente 
las secreciones sin la voluntad del animal. La mucosa duodenal se ha visto 
quedar muy congestionada en los perritos que se han sometido á la autopsia.^) 

El apetito se pierde durante la acción de la droga, pero se recobra rápida- > 
mente cuando los accidentes son ligeros. En caso contrario, los animales de- 
jan de comer 2 ó 3 horas después que se han repuesto. 

Sobre el- aparato respiratorio. — Los movimientos torácicos se aceleran al 
principio, después se retardan. Viene dispnea y la expiración se vuelve muy 
prolongada. Esta perturbación respiratoria es uno de los sintomas más cons- 
tantes y primordiales y uno de los que duran más largo tiempo. Se debe este 
fenómeno á una acción bulbar, según veremos más adelante, y á una paresia 
de los músculos torácicos. La respiración se paraliza antes que el corazón, 
produciendo la muerte de los mamiferos y de las aves. ¿Disminuye el ácido 
carbónico exhalado, se perturba la hematosis de alguna manera? No se sabe. 

Sobre el aparato circulatorio. — La energía de las contracciones cardiacas 
disminuye desde los primeros momentos de la acción del medicamento, y va 
disminuyendo más y más hasta paralizarla, si la intoxicación es muy intensa. 
Se paraliza el corazón en diástole y el ventrículo izquierdo se encuentra lleno 
de coágulos negros debidos á la asfixia por parálisis de la respiración; Hay 
vaso-dilatación periférica con repleción venosa según se vio en la oreja del 
conejo, baja la tensión, se altera la sangre, particularmente los glóbulos, la 
parálisis muscular se debe acaso á una acción sobre la fibra muscular ó sobre 
los nervios. 

Sobre el sistema nervioso. — Tal parece que el principio activo del extracto 
hidroalcohólico del zapote tiene afinidad electiva sobre los elementos del ce- 
rebro y que este órgano lo toma rápidamente de la sangre; á manera de lo 
que hace para el alcohol y otras substancias. Se produce una dej)resión de 
las facultades intelectuales y sensoriales y sueño más ó menos intenso. Los 
sentidos se embotan y también la percepción del dolor. Se produce una ver- 
dadera analgesia que persiste aún pasados los sintomas graves de la intoxi- 
cación. Es muy curioso ver al animal que puede andar y dirigirse perfecta- 
mente, y sin embargo, no se queja para nada comprimiéndole un miembro, 
la cola ó una oreja. • 

Después de la acción sobre el cerebro viene la bulbar, antes que la medu- 
lar, porque aparecen los vómitos y perturbaciones intestinales, más las per- 
turbaciones de la respiración, conservándose todavía los reflejos medulares, 
los movimientos de progresión y de equilibrio, etc., que indican la continua- 
ción de las funciones medulares. Pero éstas desaparecen después cuando el 
animal queda en estado comatoso y que está próximo á morir por asfixia. 

Las fibras centrifugas no se j)aralizan, pero las centrípetas sí retardan la 
conducción. 

Los centros medulares tal vez se paralicen al último, puesto que no hay 
convulsiones con la asfixia. 



118 ANALES DEL INSTITUTO 



Extracto de corteza de zapote blanco. — Este extracto fué preparado disolvien- 
do el extracto hidroalcohólico en agua, evaporando hasta consistencia de ex- 
tracto blando. 

/ Con objeto de comprobar si dicho extracto contenia algún principio tóxico ó 
( soporifico solamente, como se dice, se hicieron las experiencias siguientes: 

1?- Se tomó un gramo y se disolvió en 5 c. c. de agua destilada, de manera 
que cada c. c. representara 0.20 del extracto. Inyectado medio centímetro 
cúbico bajo el músculo pectoral de una paloma y teniendo en observación á 
dicho animal junto con otra paloma no inyectada, en la misma jaula, no se 
manifestó ningún sintonía digno de notarse durante 12 horas que se tuvo el 
animal á la vista. 

2^ Al siguiente día se hizo otra inyección á la misma paloma aumentando 
la dosis á 1 c. c. de solución, es decir, á 0.20 de extracto. 

Nada particular se notó durante hora y cuarto, por este motivo se repitió la 
inyección de otro centímetro cúbico y un cuarto de hora después se nota que 
la paloma empieza á ponerse perezosa, esponja el plumaje y cierra de cuan- 
do en cuando los ojos. Más tarde, como 40 minutos después de la inyección, 
empieza á ejecutar movimientos que hi hacen estirar el cuello, sacudir el pi- 
co y arrojar por fin un grano de maíz en un esfuerzo de vómito. Estos vómi- 
tos se repitieron á intervalos pequeños y hasta el número de tres. 

A la hora justa del principio de los fenómenos antes indicados, se ve la 
paloma en quietud en su jaula, con los ojos cerrados, y cuando se le hace al- 
gún ruido ó se le pin(;ha un dedo con un alfiler, abre los ojos y retira la pata 
pero sin manifestar sobresalto. Por el contrario se ve que la paloma que la 
sigue acompañando y no está bajo la influencia del medicamento, es bullicio- 
sa, no cierra los ojos por períodos tan largos y se pasea tranquilamente de 
un lado á otro de su prisión. 

A la hora que se suspendió la observación, 1 y 10 P. M., la paloma per- 
manecía más largos ratos con los ojos cerrados y parecía que se esforzaba 
en no cerrarlos. 

A las 3 P. M. se volvió á ver el animal y se le encontró ya alegre como an- 
tes y tomando agua y alimento. De manera que el estado medio soporífico 
que se notó probablemente por la acción del medicamento, duró bien marca- 
do i^róximamente dos horas. 

Al siguiente día el animal se encontró en perfecto estado aparente de salud 
volviendo á servir para experiencias. 

Ex])eriencias en conejo. — Solución de 6 gramos del extracto en 12 c. c. de 
agua, de manera de tener en cada centímetro cúbico de solución 0.50 de ex- 
tracto. Inyecciones subcutáneas repetidas se aplicaron al conejo bajo el tejido 
celular del dorso; en la primera vez 2 de á 1 c. c, en la segunda 3 de ídem, 
en la tercera 4 de ídem, y así sucesivamente hasta inyectar en una sola vez 
al conejo en experiencia la cantidad de cuatro gramos de extracto sin que se 
manifestase ningún fenómeno. 

De las anteriores experiencias se puede deducir: 



MEDICO NACIONAL. 119 



1^ Que el extracto acuoso (preparado como se ha dicho) de la corteza de 
zapote blanco no es tóxico para la paloma á la dosis de 0.20 centigramos. f 

2° Que á la dosis de 0.40 centigramos produce sueño y vómitos, pero sin 
perder en lo más mínimo su sensibilidad el animal y volviendo al cabo de'' 
dos horas á su estado normal. 

3° Que el alcaloide de dicha corteza no es tóxico para la paloma ni produce 
sueño marcado como el extracto acuoso, á la dosis de 0.50 centigramos. 

4*? Que para el conejo tampoco es tóxico ni produce sueño el extracto acuo- 
so y el alcaloide á las dosis respectivas de 4 gramos del primero y 0.20 del 
segundo. 

5° Por liltimo, que á un perro de 17 libras de peso se le pueden hacer in- 
gerir impunemente seis gramos del referido extracto. 

Aplicaciones terapéuticas que se infieren de la acción fisiológica 
y contraindicaciones de su empleo. — De las modiñcaciones ñsiolóoicas 
que produce, cuatro son las que se pueden utilizar en los enfermos, á saber: 
como hipnótico, como analgésico, como anticonvulsivante y como antitér- 
mico. 

Hay también otras manifestaciones que se deben tener presentes al admi- 
nistrar esta droga, porque pueden contraindicar la aplicación en ciertos esta- 
dos patológicos: su acción paralizante de la respiración, la acción depresiva 
sobre el corazón, y el colapsus que puede sobrevenir por refrigeración é inac- 
ción muscular. 

Acción terapéutica. — Con el nombre de hipnóticos, se comprenden ge- 
neralmente todos aquellos medicamentos que como resultado final producen 
el sueño; pero como las causas que impiden ó interrumpen á éste son varia- 
bles, Dujardin Beaumetz ha propuesto que sólo se aplique la denominación 
de hipnóticos á los medicamentos que directamente procuran calma y reposo 
por medio del sueño. 

El zapote blanco creemos que debe contarse en este número; pues como se 
verá por el resultado de las experiencias que con él se han efectuado, su ac- 
ción principal y tal vez única, á la dosis ordinaria, es procurar el sueño. 

En el informe del Sr. Dr. Juan Martínez del Campo, al jefe de la Sección 
4^ del Instituto Médico Nacional, correspondiente al mes de Mayo de 1896, 
se lee lo siguiente: 

''El extracto de zapote blanco [Casimir oa edulis) se ha dado á cinco enfer- 
mos que tenían insomnio rebelde por diversos motivos: cuatro pertenecen á 
la segunda Sección de medicina de mujeres, que es á cargo del Dr. Castella- 
nos, y uno á la Sala de terapéutica del mismo hospital. La que ocupaba la 
cama número 2 del primer servicio estaba en convalecencia, de reumatismo 
articular agudo, y no dormía hacía muchas noches; con una pildora de 10 
centigramos del medicamento, que le prescribió el Dr. Bulman, durmió 3 ho- 
ras la tercera noche que lo tomó, 5 horas la cuarta, y á los ocho díf s 8 horas; 
así estuvo varias noches; el día 21 intencionalmente se le suspendió el reme- 
dio y no durmió; se ministró el día 22 y volvió á dormir. El 23 pidió su alta. 



.120 ANALES DEL INSTITUTO 



"La del número 11 padecía insomnio por alcoholismo crónico: hubo nece- 
sidad de sostener el tratamiento durante ocho días para obtener el resultado, 
notándose lo mismo que en la anterior, que cuando se suspendía el zapote la 
, enferma no dormía. 

"La del número 20 es una enferma con parálisis agitante, en la que se ob- 
tuvo poco más ó menos el mismo resultado que en las anteriores. 

"La del número 25 en convalecencia de neumonía gripal, bastó que tomara 
tres noches la dosis indicada del extracto, para que la primera durmiera 
bien, y suspendido el remedio no necesitara más de él. 

"En el enfermo que ocupa la cama número 7, de terapéutica, fué necesa- 
rio subir las dosis á 50 centigramos para obtener el efecto hipnótico; pero 
desde la noche siguiente concilio el sueño sin recurrir á la droga. El insom- 
nio era debido á un estado nervioso, consecutivo á una afección ocular grave. 

"Sé que en otra enferma del servicio del Dr. Castellanos, este extracto no 
ha dado resultado; pero de esta observación no tengo detalles. En los enfer- 
mos que ha provocado el sueño, éste ha sido tranquilo, y al despertar no han 
sentido trastorno alguno." 

El mismo Sr. Dr. Juan Martínez del Campo, en su informe del mes de Ju- 
lio del año próximo pasado, dice lo siguiente: 

"El extracto del hueso del zapote blanco lo he seguido administrando á al- 
gunos enfermos afectados de insomnio por diversos motivos. En la Sala de 
terapéutica lo han tomado cuatro enfermos: el que ocupó la cama número 
19, afectado de reumatismo muscular, pedía con instancia un hipnótico; pues 
llevaba, según decía, mucho tiempo de padecer insomnio: se le prescribió una 
pildora de 10 centigramos del medicamento, y dijo al día siguiente que había 
dormido una hora; se le aumentó la dosis á 20 centigramos; después á 30 con 
igual resultado; se subió á 40, y entonces durmió cuatro horas; insistí en las 
dosis indicadas varios días, y fué aumentando el efecto hipnótico hasta seis 
horas: así permaneció hasta el día 27 en que pidió su alta. 

"El enfermo de la cama número 3 es un alcohólico que padece insomnios 
rebeldes: la noche del 12 de Julio se le prescribió una pildora de 10 centigra- 
mos y duerme dos horas; el 13 toma dos pildoras y aumenta el sueño; el 14 
y 15 tres pildoras y duerme toda la noche; se continúa el uso del medica- 
mento en esta dosis con el mismo buen éxito, suspendiéndolo el día 20 por 
no ser ya necesario. 

"El número 13 es un sifilítico que había perdido el sueño ya hacía algunas 
noches, con motivo, según decía, de una gran preocupación: bastó que tomara 
tres noches la dosis de 40 centigramos de extracto de zapote, para que dur- 
miera bien sin necesitar más el remedio. 

"El número 12, convaleciente de neumonía, tenía insomnio, cuya causa se 
Ignoraba, hacía cinco ó seis noches; con la dosis de 40 centigramos de extrac- 
to de Casimiroa durmió desde la segunda noche; se sostuvo dos días más, y 
se suspendió en seguida por no ser ya necesario." 

El mismo señor, en su informe del mes de Agosto del año citado, dice así: 



MEDICO NACIONAL. 121 



"He usado en cinco casos de insomnio debido á diversas causas, el extracto 
hidroalcohólico del hueso de zapote blanco (Casimiroa edulis), obteniendo eiy 
todos ellos efecto hipnótico á la dosis de 40 á 60 centigramos. Quise hacer- 
mención de esto, porque estas observaciones pueden agregarse á las que he) 
presentado en los informes de los meses anteriores." 

El Sr. Dr. José M^ Bandera ha estado usando el zapote blanco en varios 
enfermos y ha obtenido buen éxito como hipnótico. 

Uno de nuestros médicos más distinguidos, y que desde hace algunos me- 
ses ha padecido insomnio nervioso, ha usado también el extracto de Casimi- 
roa edulis, aunque sin obtener resultado alguno, si bien es verdad que tampoco 
lo ha obtenido con otros varios hipnóticos. 

En la Sala de cirugía mayor del Hospital de San Andrés, se ha usado 
también este medicamento sin resultado alguno, pero no tenemos todavía 
pormenores ni del número de casos en que se ha usado, ni de las circunstan- 
cias especiales de cada uno de ellos. 

En la Sala de clínica de 5° año del referido Hospital de San Andrés, he- 
mos administrado el extracto hidroalcohólico de zapote blanco á 7 enfermos. 
El número 5 es un enfermo que padece insomnio por debilidad y excesos al- 
cohólicos: el día 7 de Abril último tomó veinte centigramos; el día 12, treinta 
centigramos; el 16, cuarenta centigramos, el 29, cuarenta centigramos con 
muy buen éxito. El número 24 padece insomnio por debilidad y alcoholosis; 
comenzó á tomar treinta centigramos el día 9 de Abril, y vino el sueño. El 
número 25, de ataxia locomotriz, no podía dormir: tomó el extracto en dosis 
ascendente, hasta el día 15 de Abril que se le ministraron cincuenta centigra- 
mos, con muy buen éxito. El día 17 de Abril comenzó á tomar veinte centí-^ 
gramos el número 34, que padece insomnio por debilidad consecutiva á una 
diarrea alcohólica, y hasta la fecha ha seguido durmiendo bien con la misma 
dosis. Los números 26, 31 y 29 son casos idénticos al anterior, y con el mismo 
buen resultado á la dosis de veinte centigramos. 

En los diversos casos en que hemos usado el extracto de zapote blanco, he- 
mos creído observar lo siguiente: 

1° Que su acción es igual á la de los otros hipnóticos en los casos de in- 
somnio por excitación cerebral ó por abuso de las bebidas alcohólicas. 

2? Que más bien parece favorecer el sueño, que provocarlo. 

3° Que produce un sueño tranquilo y reparador que se parece al normal. 

4r JSTo produce pesadillas ni al despertar ese estado nauseoso y desagrada- 
ble, ni esa ligera cefalalgia que se nota con algunos otros hipnóticos, 

5° Fuera de la acción hipnótica, no se observa con él, á la dosis de 60 ó 70 
centigramos, ninguna otra acción fisiológica ó tóxica, aun prolongando lado- 
sis durante muchos días. 

Antes de que conociéramos el zapote blanco, usábamos el doral como hip- 
nótico, generalmente, en la Sala de clínica de 5° año; pero en la actualidad 
recurrimos especialmente al zapote. 

Una duda tenemos todavía respecto á la acción terapéutica de esta planta, 

TomoIII.-lS 



122 ANALES DEL INSTITUTO 



j es que en algunos casos, como pasa con todas las medicinas que se admi- 
,nistran para producir el sueño, la sugestión, el conocimiento que tiene el en- 
fermo de que lia de dormir con la medicina, tenga la parte principal ó tal vez 
{ única en el buen resultado. La observación más detenida en cada caso, y la 
serie más numerosa de experiencias, serán las que puedan indicar en lo de 
adelante todo el valor que se deba dar á esos resultados. Seria tal vez conve- 
niente que se profundizaran más las experiencias fisiológicas y que se obser- 
vara si, como pasa con el doral, el zapote tiene alguna acción descongestio- 
nante sobre el eje cerebro-espinal, y se viera también si no tiene alguna 
acción sobre el corazón y sobre los glóbulos sanguineos. 

Si el estudio más completo de la acción fisiológica demuestra, como pare- 
cen indicar los resultados terapéuticos, que el zapote blanco es uno de los 
hipnóticos más inocentes, no cabe duda que su uso se generalizará, y habre- 
mos conseguido enriquecer con una verdadera joya á nuestra Materia Médi- 
ca Nacional. 

Dosis y modo de administración.— Las dosis tóxicas para el hombre que 
se pueden inferir de las usadas en los perros, serían de extracto alcohólico 
de las semillas 3 gramos por kilo, ó sean 210 gramos para un hombre de 70 
kilos. 

Este preparado tiene un 60 por ciento de materias inertes, las que pueden 
ser separadas por medio de la precipitación por el subacetato de plomo. En 
el líquido filtrado queda disuelto el principio activo. La dosis tóxica queda 
reducida á 1.20 gramos por kilo, ó sean 84 gramos para un hombre. Sin em- 
bargo, no hay que admitir esta proporción, porque se ha notado que los ani- 
males superiores son más sensibles al zapote. La intoxicación j^uede, pues, 
producirse con dosis mucho menores de las indicadas. 

El extracto alcohólico sólo se puede administrar por la vía gástrica, porque 
las substancias insolubles en agua, que lleva, se oponen á las inyecciones con 
la jeringa y causan dolor. Para aplicarlo por la vía subcutánea hay que pu- 
rificarlo por medio del subacetato de plomo, como ya dijimos. El nuevo ex- 
tracto, preparado así, es enteramente soluble en agua, da una solución rojiza, 
muy translúcida, de reacción acida, que so puede neutralizar sin inconvenien- 
te y entonces se presta muy bien para las inyecciones, que no duelen ni cau- 
san alteración local ninguna. 

Evaporando esta solución queda una substancia sólida quebradiza, de color 
amarillo de oro, muy soluble en el agua y en el alcohol. Esta substancia en- 
cierra el principio activo del zapote en un estado .apropiado para las aplica- 
ciones clínicas. Las dosis podrían ser, según nuestras observaciones, desde 
0.01 grm. hasta 0.20 por inyección subcutánea, aplicados gradualmente. 

México, Mayo de 1897. 

Nota. — Este artículo, así como todos los de la Materia Médica Mexicana, ha sido escrito por los 
profesores del Instituto, correspondiendo cada párrafo, según la materia de que trata, á la Sección 
respectiva. 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. Dr, Francisco Bulman. — .S?- del Eeloj. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Calle de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n9 16, México (D. F.) 

Sr. Di'. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dl^ Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morolos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia HeiTcra Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela. 
Nbt-mal j)ai'á Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle S^ de la Eibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3* de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D. F.) 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — S* Calle del Eeloj. Botica. México 
(D.F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noricga Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Jjr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eafael— 2^ Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Eobirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Profesor Alberto M. Urcelay y Martínez. — Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. XJrbiua Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. BotAnico. 
3^ Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmaciende !"• classe a París. Pharmacologiste. 2"' 
Eue Blanche. París. 

Mr, Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté des Sciences et a l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Direeteur de les Aúnales de l'Institut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas. — París. 

Sr. Profesor Joseph P. Eemington. — Phyladelphia. E. TJ. 

Sr. Profesor Henry A. Eusby.— N. York. E. ü. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



E8 un Establecimiento científico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

1» — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2* — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladaá^ por los profesores de Química. 

4^ — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

6? — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



I' A KA LA 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núra. 3; en la 2í calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías dé la capital. 
En París. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-dessous sera ob^ 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les directeurs dejournaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Annales d'adresser leurs publicationsá l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. JUNIO Y JULIO, 1897. NUMS. 6 y 7 



ANALES 



DEL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



^TTl^Jii.T^XC> 



Informes de los trabajos ejecutados por las Secciones, durante el mss de Junio de 1897. — Sección 1?— Sec- 
ción 2* — Sección 3? — Sección 4* — Dos anexos al informe anterior. — Sección 5* 

Lecturas de turno. — Tratamiento climático de la tuberculosis pulmonar, por el Sr. Dr. Domingo Orvañanos. 

Informes de los trabajos ejecutados por las Secciones, durante el mes de Julio do 1897. — Sección 1^ — Sección 
2^ — Sección 3? — Sección 4* — Un anexo al informe anterior. 

Lecturas de turno. — Algunos datos acerca de la orina fisiológica de los conejos; por el Sr. Frof. Mariano Lo- 
zano y Castro. 

Yariedades. — Cuadros diversos sobre el análisis del cafeto; complementarios del estudio publicado en el núme- 
ro anterior. 

Bibliografía. — Publicaciones recibidas durante los meses de Junio y Julio do 1897. 



OFICINAS DE LA PUBLIC ACION^, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

fL<A.ZUKLA. r>K LA. CA.TTDEILiA.RITA. ISTUAI. 3 (A.v. Poniente IS A..) — IVTKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. Avenida Oriente, 51.) 

1897 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOK DK SUS DIKKCCIONKS, V DE I-OS 

1ÍAM08 DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamii-ano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéuticit 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle deT Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In 
terna en la EsL-uela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. Xl^ 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2? CalK- 
Ancha núm. í>. México (1). F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José Uamírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del í.'oiisejo ."mijumum 
de Salubridad. Bacteriologista. 10'.' Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Ris( .. 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Cluímica Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Rio de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor do Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle L? de 
Vanegas núm. 8^. México (D. F.). 

Sr. Prof Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector (!• 
bebidas y comestibles en el Consejo Su]>erior de vSalubiidad. Químico. Calle de Patoni nu- 
mero 4. (Botica Ilumboldt). México (D. F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villaseflor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni nu 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Pkluardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoln 
gico. Análisis CLÍMCos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Prej)arador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Áledicina de México. Profesor de Anatomía en üi E.scuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. '^^ Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 1? Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anatn 
mo-patológico Calle de la Alcaiceria núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis Química en l;i Escuela Naciojial de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de S;i 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medi( i 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarria número 25. México (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 123 



De los ir abajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 

durante el ines de Junio de 1897. .^.^^^ k¡ 

Sección Primeka. 

En el presente mes se entregaron al jefe de la Sección segunda, las partes 
históricas y botánicas de los artículos relativos al Cempoalxochitl Tagetes 
erecta j al Tepozán Buddleia americana; quedando muy avanzado el de la 
Yerba del Ángel. 

Se identificaron las plantas siguientes: yerba de las ánimas, destinada al 
dibujante para que se hiciera la lámina respectiva de la Materia Médica; un 
colorín, Erijthrina setosa, enviado por el Sr. ingeniero Puga, y una planta es- 
tornutatoria que es una Nama^ de la que no ha sido posible determinar la 
especie por falta de tiempo. 

El Sr. E. Autran, conservador del Herbario Boissier, solicitó se le remi- 
tiera para aquel Establecimiento las Memorias que ha presentado la Sección 
primera, relativas á descripción de plantas nuevas de México, y con especia- 
lidad la que trata del Pterostenson rotundifolium. Correspondiendo á esa peti- 
ción, se remitieron las publicaciones respeccivas. 

El Sr. Francisco de P. Álamo, Secretario de la Junta Central de Aclima- 
tación y perfeccionamiento industrial de la ciudad de Caracas, República de ' 
Venezuela, al remitir los números de la publicación de aquella Sociedad, que 
contienen un artículo interesante sobre las enfermedades del cafeto, solicitaba 
se le enviara el estudio que esta Sección presentó, describiendo la Fumagina 
observada en los cafetos de la República. El Sr. Altamirano dispuso se le 
enviara á aquella Corporación un tomo de los "Anales" y se solicitara el can- 
ge de publicaciones. 

Se entregó á la Dirección, con destino al Sr. profesor Adrián Puga, de 
Guadalajara, la transcripción exacta de las descripciones latinas de la Dyso- 
dia tagetiflora y de la Perezia Wislizenii. 

El Sr. C. Gr. Pringlff, ese infatigable colector de plantas mexicanas, entregó 
su remesa de 360 ejemplares correspondientes á sus excursiones del año 
próximo pasado. La mayor parte de los ejemplares son del Valle de México 
y Cuernavaca, y como de costumbre están preparados de la manera más ar- 
tística y en perfecto estado de conservación. Esta remesa viene á enriquecer 
nuestro herbario. 

El Sr. Gr. Alcocer ha seguido en sus trabajos ordinarios de arreglo del her- 
bario, distribuyendo, después de catalogarlas, las plantas que entregó el Sr. 
Pringle. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: para el Álbum Iconográfico, el cha- 
puz, Heleniíim mexicanum, y la acuarela de una pitaya, Cercus, sp. ?; para la 
Materia Médica la lámina del estafiate. Artemisia mexicana. 

México, Junio 30 de 1897. — José Bamírez. 

Tomo II I.— 19 



124 ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á la Junta que los trabajos de la Sección se- 
gunda en el presente mes han sido los siguientes: 

Por acuerdo de la Dirección fué admitido el Sr. Ismael Flores Treviño con 
objeto de que hiciera análisis hidrotrimétricos de las principales aguas que 
provienen de los manantiales próximos á la ciudad, y para que le sirvan co- 
mo asiento de tesis en su examen profesional de Farmacia. Dicho señor 
comenzó á asistir el dia 28, ocupándose en arreglar los útiles y en preparar 
los reactivos necesarios en sus investigaciones. 

El Sr. Yillaseñor terminó el estudio que tenia emprendido sobre la yerba 
del Ángel [Eiipatorium sp. ?), quedándole por escribir el resultado de sus 
trabajos, para formar el articulo correspondiente para la segunda parte de la 
Materia Médica Mexicana. Además y como de costumbre, ha tenido cuidado 
de anotar y dar cuenta á la Prefectura de las altas y bajas que han tenido 
lugar en la Sección durante el mes que hoy termina. 

El Sr. Lozano ha analizado GO orinas de conejos que remitió la Sección de 
Fisiología, más 8 humanas que envió el hospital de San Andrés, para dosifi- 
car en todas la glucosa que contuvieran y determinar los caracteres organo- 
lépticos y físicos, así como investigar la presencia de algún alcaloide y de los 
otros elementos más comunes en estos líquidos. Los resultados de esos tra- 
bajos los ha reunido en un cuadro que adjunto. 

El que subscribe terminó la parte analítica relativa á la aceitilla {Bidens 
leucantha). Por orden del señor Director comenzó á ocuparse del estudio de la 
raíz de la yerba del zorrillo {Crotón dioicits), que es la que debe estudiarse en 
vez de los tallos y hojas de esa misma planta que tenía estudiadas. Con la 
corteza de dicha raíz preparó una poca de esencia por destilación, hizo ade- 
más algunos extractos para la experimentación fisiológica y otras preparacio- 
nes é investigaciones preliminares sobre la corteza de esa misma raíz. 

México, Junio 30 de 1897. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Todas las experiencias hechas hasta ahora para averiguar la acción fisio- 
lógica de la raíz de tejocote, nos han demostrado que esta parte de la planta 
no es tóxica para los perros á la dosis de un gramo de extracto alcohólico, de 
extracto etéreo ó de rigolina. Tampoco se ha observado á la mencionada raíz 
ninguna acción especial. 

En cuanto á la árnica del país {ffeterotheca imdoides) , ya en un anterior in- 
forme hemos referido las experiencias relativas al polvo y á algunos extrac- 
tos, pero tenemos que agregar ahora las que se refieren á la infusión. Empe- 
zamos por administrar esta preparación á perros á la dosis de 10 gramos de 
polvo para 100 de agua, notando solamente que el animal orinó dos veces; 



MÉDICO NACIONAL. 125 



aumentamos progresivamente la dosis á 20, 30, 40, 50 y 80 gramos del refe- 
rido polvo en cantidades proporcionales de agua, y en todos los casos obtuvi- 
mos el mismo efecto, es decir, aumento de la secreción urinaria y frecuencia 
de su emisión, como lo prueba la experiencia del dia 9 del presente, que aquí 
transcribimos: "Perra de 2,700 gramos de peso. A las 11.30 a. m. se le in- 
trodujeron al estómago 600 gramos de infusión de árnica del pais, preparada 
con 80 gramos de polvo para 600 gramos de agua. A los 30 minutos de la 
ingestión orinó por primera vez; á los 40 segunda micción; á los 50 tercera; á 
los 60 cuarta; á la hora y 15 minutos, quinta; á la hora y 20, sexta; la sétima 
á la hora y 25 minutos, y la última emisión de orina tuvo lugar á la hora y 
media de la ministración del medicamento." 

Nos llamó la atención el efecto diurético de la planta mencionada, pero al 
principio dudamos si pudiera aquél atribuirse á la gran cantidad de agua 
empleada para hacer las infusiones; por lo que procedimos á ministrar, al 
mismo animal, igual cantidad de agua simple, no obteniendo la mencionada 
acción diurética y atribuyéndola por consiguiente á la árnica del país. 

Tenemos actualmente en observación tres conejos para investigar primero 
la cantidad de orina que emiten estos animales cada 24 horas, y administrar- 
les en seguida la planta para tener la seguridad de su efecto diurético. Próxi- 
mamente daremos cuenta con el resultado. 

Hemos también seguido investigando la acción emética de esta planta ad- 
ministrándole á un perro 2 gramos del polvo de la flor diluido en agua, sin 
haber producido el vómito. Con tres gramos de polvo sí se produjo basca dos 
ocasiones, pero la cantidad que el perro arrojó en ambas fué tan pequeña y 
además estaba constituida por muy poco líquido y algo del polvo ingerido, 
para que pueda atribuirse á efecto especial de la árnica del país, 'y más bien 
creemos que fué un efecto mecánico. 

Hemos también ocupado algún tiempo en arreglar los trabajos para el 3^^' 
Congreso Médico Mexicano, así como las fotomicrografías que para dicho tra- 
bajo hicimos y cuyo número asciende á 34. También hicimos otro tiro de 34 
para la colección que debe quedarse en el archivo de la Sección. 

Los Sres. Vergara Lope, Martínez del Campo y Bulman han asistido con 
regularidad y ayudado en la experimentación. 

México, 30 de Junio de 1897. — U. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

En el presente mes continué la observación del enfermo de diabetes, sus- 
pendiéndole, por espacio de seis días, el cocimiento de aceitilla á que estaba 
sujeto. En este período la cantidad media diaria de orina fué de 3,998 c. c. 
de 1.031'7 de densidad, reduciendo una gota de esta orina á 8 ó 9 de reactivo; 
es decir, conteniendo de 24 á 27 gramos de glicosa por mil; encerraba 1.50 
por ciento de albúmina. El peso del paciente permaneció sensiblemente igual. 



126 ANALES DEL INSTITUTO 



Después de estos seis días se le prescribió antipirina á la dosis úe dos gra- 
mos diarios j por espacio de tres consecutivos, en los cuales el promedio dia- 
rio de su orina fué de 3.036 c. c. de 1.0312 de densidad y conteniendo de 21 
á 24 gramos de glicosa por mil y albúmina en muy poca cantidad. Su peso 
disminuyó próximamente 240 gramos. Por espacio de 13 días se abstuvo al 
paciente de los medicamentos en estudio y se le sujetó á una medicación ar- 
senical y alcalina. En este espacio de- tiempo no se guardó la orina; pero al 
cabo de él era de 4,610 c. c. como promedio diario, de 1.027 '3 de densidad; 
contenía huellas de albúmina y 22 por ciento de glicosa. El sujeto ha aumen- 
tado ligeramente de peso. 

A Manuel Gómez, Juan Mendiola y Pedro Xava administré el cocimiento 
de espinosilla con el objeto de indagar su acción en el aparato digestivo. 

El primero, que es hemiplégico, evacúa ordinariamente una vez cada 24 
horas. Ingirió el referido cocimiento al 10 por ciento y á la dosis de 500 gra- 
mos diarios, por espacio de cinco días consecutivos. Desde el tercero, las eva- 
cuaciones llegíiron al número de tres diarias, pequeñas y de aspecto normal. 
Suspendido el medicamento continuó el mismo número de evacuaciones dia- 
rias y con los propios caracteres, por espacio de seis días consecutivos, época 
en que se suspendió la observación. 

El segundo, ateromatoso, tomó por espacio de cinco días consecutivos, el 
propio cocimiento á la dosis de 600 gramos diarios, formalmente evacúa 
cada 36 ó 48 horas y este régimen permaneció sin modificación alguna. El 
tercer día de tratamiento refirió el paciente que su secreción salivar había 
aumentado notablemente. 

El tercero, que es sifilítico, evacúa cada 24 horas. Tomó diariamente, por 
espacio de tres días consecutivos, 600 gramos del referido cocimiento al 15 
por ciento. El tercer día, sin otra causa aparente, tuvo molestia en el vientre 
y sensación de plenitud que aumentaron al ingerir el medicamento, y hubo 
una poca de basca al tomar el alimento del medio día. La evacuación diaria 
normal no sufrió modificación. 

Practiqué siete análisis de orina, tres de esputo y dos de sangre. 

El Sr. farmacéutico Juan Manuel K'oriega preparó 200 gramos de extracto 
acuoso de epazote del zorrillo y 240 de extracto hidroalcohólico de ñamóle. 
Concluyó además la extracción de la esencia de perú. 

México, Junio 30 de 1897. — José Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina he 
hecho las preparaciones siguientes: extracto acuoso de epazote del zorrillo, y 
por haberse terminado el extracto hidroalcohólico de ñamóle, repetí su pre- 
paración y obtuve de esta substancia 240 gramos y de la anterior 200 gra- 
mos; se concluyó la extracción de la esencia de perú. 



MEDICO NACIONAL. 127 



'No habiéndoseme pedido nuevas preparaciones, sólo me ocupé de las men- 
cionadas y de j^roporcionar las ya hechas segiin se me han ido pidiendo. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Junio 30 de 1897. — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
cuarta del Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Hospital de San Andrés. — 2^ Sala de sifilis. — Tengo la honra de comuni- 
car á vd., que en el enfermo Ireneo Bernal, atacado de paludismo, de accesos 
tercíanos y debidamente comprobado por la existencia de hematozoarios en 
su sangre, hemos ensayado la infusión de corteza de capulín, hasta la dosis 
de 10 gramos, durante seis días, sin haberse obtenido ninguna mejoría. 

México, Junio 30 de 1897. — M. JE. Cicero. — Al Sr. Dr. José Terrés, jefe de 
la Sección de terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta, que los trabajos ejecutados en- esta 
Sección durante el mes que hoy termina, han consistido en lo siguiente: 

1° Pasar al índice de Geografía Médica los cuestionarios que en seguida 
se indican, todos pertenecientes al Estado de Yeracruz, y de Geografía Mé- 
dica. 

ri -' 1 TT j. f 1. — Tenampa. 

Cantón de Muatusco < r. -t^a . ^ 

\ 2. — Elotepec. 

r 3. — Hidalgotitlán. 

Cantón de Minatitlán < ^ n + *i 

j o. — Coatzacoalcos. 

(^ 6. — Minatitlán. 

7.— Tatetla. 

8 . — Axocuapan . 

9. — Comapa. 

Cantón de Huatusco ^ 10. — Zeutla. 

11. — Jotutla. 

12.— Tetitlán. 

13. — Sochiapan. 

r 14. — Cosamaloapan. 

Cantón de Cosamaloapan -! 15. — Playa Vicente. 

( 16. — Tesechoacán. 

r^ ,, 1 TT i. [17. — Tlacotepec. 

Cantón de Muatusco <-,q tt . ^ 

[ 18. — Huatusco. 

fl9.— Otatitlán. 

I 20.— Tuxtilla. 

n i.' 1 ^^ i ! 21. — Chacaltiauo-uis. 

Cantón de Cosamaloapan { 22.-Tlacojalpan. 

I 23.— Amatlán. 
' 1^24. — Ixmatlahuacán. 



128 ANALES DEL INSTITUTO 



Cantón de Córdoba. 



f 2o. — Cuichapa. 
I 26. — San Lorenzo Cerralvo. 
J 27. — San Juan de la Punta. 

¡ 28. — Santiago Huatusco. 

29.— Temaxcal. 
[30. — Paso del Macho. 

2° — Formar y redactar el trabajo de turno intitulado: "Tratamiento climá- 
tico de la tuberculosis ¡pulmonar." 

México, 30 de Junio de 1897. — D. Orvañanos. 



LECTURAS DE TURNO. 



Tratamiento climático de la tuberculosis pulmonar. 



Algunos enfermos de tuberculosis pulmonar que he tenido que asistir últi- 
mamente, me han sugerido algunas ideas resi^ecto del tratamiento climático 
de esta enfermedad. Dos casos, sobre todo, me parecen muy instructivos, 
pues los signos físicos de la lesión, el estado general y todas las otras cir- 
cunstancias, eran muy semejantes en ambos, y sin embargo, el resultado del 
tratamiento fué diferente, debido, á mi juicio, á las distintas condiciones 
del medio. El primer caso se refiere á un señor C, del Canadá, que fué en- 
viado de su país para que yo lo atendiese, por el Dr. Federico Moiitizamber, 
Este enfermo venia bastante aniquilado, pálido, delgado, con calenturas y 
sudores nocturnos, y presentando en el vértice del pulmón derecho, todos los 
caracteres de una caverna como del tamaño de un huevo de paloma. Este 
señor había venido haciendo escalas desde Montreal: se dirigió á Dfenver, con 
su señora, la cual falleció allí á consecuencia de una pleuresía tuberculosa. 
La desazón producida en su ánimo por esta desgracia, y el no estar en aquel 
lugar con las comodidades y la tranquilidad que deseaba, le hicieron venir á 
México. Desde luego le aconsejé que tomara una habitación en Mixcoac, per- 
teneciente á la Prefectura de Tacubaya, Distrito Federal. J^as medicinas que 
le habían prescrito en su tierra, y que yo le aconsejé continuase, eran las 
cápsulas de Cognet, el aceite de bacalao, alguno que otro pequeño vejigatorio 
volante, cuando la indicación se presentaba, y una alimentación sana y subs- 
tanciosa. Después de un mes de permanencia en Mixcoac, aumentó su peso 
3 kilos; sus mejillas se pusieron rosadas, las calenturas desaparecieron, comía 
con muy buen apetito y dormía perfectamente. Hacía ya algunos días que 
había suspendido toda medicina, pues lo único que entonces le molestaba era 
la tos, y sin embargo era mucho más ligera. Le recomendé hiciese ejercicio 
al sol, dos ó tres horas en la mañana temprano, que siguiera alimentándose 



MEDICO NACIONAL. 129 



lo mejor que fuese posible, y que se recogiera al obscurecer. Mes y medio 
después de este tratamiento volvió á verme, indicándome que se sentía per- 
fectamente, y que habiéndosele presentado una colocación productiva en San- 
ta Fé (Nuevo México, E. U.), había decidido marchar allí, pues la altura del 
lugar, la sequedad de la atmósfera, el número de días de sol semejante al de 
México, creía le serían muy favorables. 

Practicando un nuevo examen en sus pulmones, observé la persistencia de 
los signos cavitarios; pero no había estertores, frotamientos ú otro fenómeno 
que indicase trabajo flogístico alguno. 

El segundo caso se refiere á un hombre como de 35 años, que entró á la 
Sala de clínica interna de 5° año, que es á mi cargo en el hospital de San 
Andrés. Este individuo era un atleta; llevaba una caverna en el vértice del 
pulmón izquierdo, y á pesar de eso, casi no tenía tos, no le venían calenturas 
ni sudores nocturnos, dormía bien, comía con buen apetito, y en suma, fuera 
de los signos de la caverna, no se notaba en él trastorno alguno en su orga- 
nización. A tal grado era bueno el aspecto de este individuo, que algunos 
médicos que le vieron negaron la existencia de la tuberculosis, refiriendo los 
signos cavitarios á una dilatación brónquica. Cerca de cuatro meses perma- 
neció este enfermo en el hospital, y durante este tiempo se procuró alimen- 
tarlo convenientemente y administrarle por la boca y en inyecciones el gaya- 
col y las demás medicinas recomendadas últimamente para la curación de la 
tuberculosis. JSTo obstante esto, su estado general fué decayendo más y más 
cada día; se puso muy pálido, le vinieron después diversos accidentes de tu- 
berculosis urinaria, y por último, todos los caracteres de una meningitis 
tuberculosa, á consecuencia de la cual falleció. Hecha la autopsia, se confir- 
mó la presencia de los tubérculos en los pulmones, ríñones, intestinos y me- 
ninges. Como este caso, he tenido otros semejantes en el hospital, y al mismo 
tiempo he tenido también en la práctica civil casos parecidos, }'' he podido 
ver cómo la marcha de la enfermedad se retarda cuando el enfermo puede 
hacer al día varias horas de ejercicio. Un caso tengo en que probablemente 
se ha obtenido la curación completa, pues la enfermedad era incipiente; y no 
podré asegurar todavía que la curación es real y definitiva, pues aun cuando 
han desaparecido los hacilus del esputo, se ha quitado la tos, las calenturas, 
y el peso ha aumentado, sabemos bien que generalmente después de algún 
tiempo vuelven á presentarse de nuevo los síntomas primitivos. Desde luego 
se ocurre al reflexionar en los casos anteriores, en que las circunstancias del 
medio son completamente distintas, y que se han elegido los extremos, por de- 
cirlo así; es decir, por una parte, la vida de hospital que desde hace tiempo es 
sabido que no solamente es propicia para la marcha funesta de la enfermedad, 
sino hasta para su desarrollo en las personas predispuestas; y por otra, la vida 
en el campo, acompañada de las mejores condiciones higiénicas. Pero fijándo- 
se en las condiciones que son un término medio entre la vida de hospital y la 
del campo, se puede ver que el estado de los enfermos, hablando de un modo 
general, mejora en razón directa del tiempo que pueden estar al aire libre. 



130 ANALES DEL INSTITUTO 



Aunque ha sido reconocida esta verdad desde hace mucho tiempo, no se 
ha tratado de analizar, tratándose de los climas de altitudes elevadas, la par- 
te que toman los diferentes elementos del clima en el mejoramiento, ó á veces 
en la completa curación de la tuberculosis pulmonar. Los Sres. Dr. Yergara 
Lope y profesor Herrera,^ en una Memoria presentada al Instituto Médico de 
México, han hecho conocer el resultado de sus experiencas de varios años con 
el aire enrarecido, las cuales se hicieron primero en animales y después en 
cuarenta enfermos. En dichas experiencias se ha llevado el enrarecimiento 
del aire en los aparatos, al que corresponde á una altitud de 4 á 5,000 metros 
sobre el nivel del mar, y las conclusiones á que han llegado son las siguien- 
tes: 1^ La descompresión activa la circulación del aire en el pulmón, lo di- 
lata y obliga á las partes perezosas á funcionar. 2^ Hace afluir á los pulmo- 
nes mayor cantidad de sangre. 3^ La descompresión dilatando el pulmón, 
permite una distribución uniforme de la sangre, regulariza la circulación y 
por este medio combate la congestión. 4^ Disminuye la presión intrapulmo- 
nar en general y la tensión intravascular en jDarticular, combatiendo por este 
medio la hemoptisis. 5^ Produce aumento de los glóbulos rojos y de los gló- 
bulos blancos. 6^ Produce desecación de las mucosas. 

Los resultados obtenidos por el Dr. Yergara Lope en los enfermos que ha 
tratado por los baños de aire enrarecido son muy halagadores; pero hay que 
tener presente que estos baños se han puesto en práctica en la ciudad de Mé- 
xico donde los enfermos que alli se van á curar gozan también de un modo 
permanente de las ventajas incomparables del clima de esa región; pues en 
otros lugares, como es bien sabido, no ha dado la aereoterapia esos resultados 
tan brillantes. 

El efecto benéfico del aire enrarecido es indudable, pero por si solo no creo, 
según mi experiencia, que pueda producir la curación de la tuberculosis 
pulmonar. Al fijarse en las diversas condiciones del clima de los lugares ele- 
Abados, se ha dado mucha importancia al enrarecimiento del aire; la tiene en 
efecto, pero no hay que olvidar que en esos lugares, además de aquella cir- 
cunstancia, tenemos las tres condiciones naturales que impiden el desarrollo 
y la propagación del bacilo de Koch, á saber: sequedad, frío y mayor intensi- 
dad luminosa. En una Memoria que tuve la honra de leer en Charleston, S. 
C, el año de 1890,^ ante la American Public Healts Association, decía yo lo 
siguiente: "Se ha demostrado que las condiciones naturales que impiden el 
desarrollo y la propagación del bacilo de Koch son tres principalmente, á sa- 
ber: el frío, la sequedad y la luz del sol. En cuanto á lo primero, es bien co- 
nocido que una temperatura inferior á cero lo destruye completamente; y un 
hecho conocido desde hace mucho tiempo es que la inmunidad para la tuber- 
culosis comienza en las altitudes que por su clima se asemejan alas regiones 
polares, es decir, á una altitud paralela á la línea de las nieves eternas, es 

1 El aire enrarecido en el tratamiento de la tuberculosis puhnonar por el Dr. Vergara Lope y el 
profesor Alfonso Herrera. "Memorias de la Sociedad Antonio Álzate." México, 1897. 

2 Public Healts papers and reports, Volumen XVI. Concord, N. H. 



MEDICO NACIONAL. 131 



decir, que la tuberculosis desaparece á una altura de 4,000 metros en el Ecua- 
dor, y tampoco se encuentra al nivel del mar en las latitudes heladas, como 
i:)or ejemplo, Ireland. La temperatura de la superficie del suelo en el Valle de 
México, desciende con frecuencia abajo de cero, lo que se comprenderá fácil- 
mente considerando que las heladas son comunes durante todo el año, y este 
descenso de temperatura debe destruir muchas clases de microbios, y entre 
ellos el bacilo de Koch. 

Los microbios sólo pueden vivir y desarrollarse en un medio hiimedo. En 
México la nieve es casi desconocida; la superficie del suelo está completa- 
mente seca á causa de la rápida evaporación, debida á la rarefacción del aire, 
á su movimiento y particularmente á su falta de humedad relativa. 

Pero la luz más que las otras condiciones, es uno de los agentes más efica- 
ces para la destrucción de los microbios. Los experimentos de Koch demues- 
tran, que bajo la influencia directa de los rayos solares mueren los bacilos en 
un intervalo de tiempo que varia entre algunos minutos y muy pocas horas, 
y que aun la luz difusa obra de una manera semejante, aunque más lenta- 
mente, supuesto que un cultivo de bacilos expuesto en una ventana perece al 
fin al cabo de seis ó siete días. 

En el Valle de México la intensidad luminosa, calorífica y química de los 
rayos del sol es extraordinaria, y la luz difusa muy notable; lo que á nuestro 
juicio contribuye en primer lugar á la rareza de la tisis. 

Las mismas ventajas respecto á clima se encuentran más ó menos en toda 
la mesa central de la República, á saber: atmósfera pura, ausencia de nieblas, 
muchos días de sol y sequedad del aire y del suelo. 

En los lugares más elevados, como Toluca y Zacatecas, es común la cura- 
ción de la tuberculosis pulmonar en el primer período; y también se obser- 
van algunos casos en el segundo. 

Algunas ocasiones, aun cuando la enfermedad no esté muy avanzada, no 
se consigue resultado alguno; y qs que, como diceSabourin, "no existe un cli- 
ma que cure la tisis, sino que los métodos curativos se aplican con mejor 
éxito en los climas adecuados." La multiplicidad de las condiciones patoló- 
gicas de la enfermedad, exige en cada caso, que se haga un estudio especial 
para sacar todo el provecho posible "del aire, las aguas y las localidades." 
Es muy común, como ha dicho el Dr. Solly de Den ver, que los enfermos que 
se van á asistir á los sanatorium, después de algún tiempo, cuando han desa- 
parecido los primeros síntomas y que su salud general se ha mejorado, se 
crean ya sanos del todo y regresen á sus hogares, en donde á poco tiempo 
se vuelven á presentar los síntomas de la enfermedad. Según la experiencia 
personal del referido Dr. Solly confirmada por lo que observamos en México, 
la residencia de los tísicos en los lugares elevados debe ser permanente, ha- 
blando de un modo general, para que la curación pueda ser duradera. Mu- 
chas de las ciudades de América tienen la ventaja de que al mismo tiempo 
que proporcionan al enfermo el bien inestimable de la curación, le facilitan 

Tomo II 1.-20 



132 ANALES DEL INSTITUTO 



medios suficientes para que por medio del trabajo pueda subvenir á los gas- 
tos de su subsistencia. 

Creo que la influencia del clima en la curación de la tisis no lia sido bien 
comjDrendida. El clima no es un especifico; es uno de los principales elemen- 
tos que contribuyen á la curación; pero que necesita del auxilio del buen ré- 
gimen; en suma: de la más extricta higiene personal. 

Cuando los enfermos que ahora vienen á los sanatorios de Europa, lugares 
generalmente aislados en donde no pueden disfrutar de las ventajas y encan- 
to de la familia y de la sociedad, y se decidan á emigrar á las ciudades ele- 
vadas de la América del Norte, estoy seguro de que encontrarán el remedio 
anhelado para sus males físicos y el consuelo y la tranquilidad para su es- 
píritu. 

México, 30 de Junio de 1897. — D. Orvañanos. 



i:isr:FOi^nvnE]s 

Be los irahajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Julio de 1897. 

Seccióx Peimeea. 

Una de las maderas más recomendadas y de más uso en las construcciones 
sumergidas en el agua, es la conocida con el nombre vulgar de Chijol, que yo 
sepa, no había sido identificada, y por esta circunstancia la Sección primera 
había encargado con empeño la planta, la que gracias á la bondad del Sr. 
ingeniero Villar, Inspector de las obras del puerto de Tampico, pudimos es- 
tudiar varios ejemplares, encontrando que es la Fiscidia erythrina, la que ac- 
tualmente ha vuelto á designarse Ichthyoniethia iñscipula, como lo fué por el 
Sr. A. S. Hitchcock, á quien corresponde la prioridad según el Sr. Sargent. 

El chijol es muy común en la costa del Golfo de México y en las Antillas, 
su madera es muy pesada, dura, de grano muy apretado, con la suj)erficie 
susceptible de un hermoso pulido, su color es amarillo-moreno y su peso es- 
pecífico cuando está completamente seca es de 0.8734. En el Estado de Ta- 
bascose le conoce con el nombre de Jabí ó Jabia y en todas partes es muy 
estimada por su duración en las construcciones navales. Los pilotes de los 
muelles de Tampico están construidos con madera de chijol. Por último, no 
se debe olvidar que la corteza de la raíz contiene el principio activo conocido 
con el nombre de piscidina, y que desde tiempo inmemorial se ha usado esta 
planta para la pesca, adormeciendo á los peces por su acción hipnótica, que 
puede llegar hasta ser mortal; de aquí el nombre científico. 

Debido también á la deferencia del Sr. D. I. L. Alniada, prefecto político 
de Alamos, Sonora, hemos conseguido para el herbario ejemplares de la Se-. 
hastiania que aloja en sus frutos á la Carpocapsa salmtans. 



MÉDICO NACIONAL.- 13c 



El subscrito también se ha ocupado en la descripción de algunos monstruos 
vegetales, y oportunamente ¡presentará la Memoria respectiva á esta Junta. 

T^uestro colaborador el Sr. ingeniero Gr. B. y Puga nos remitió unos hon- 
gos y unos insectos que recogió en el acueducto descubierto que conduce á la 
ciudad el agua potable que viene del Desierto y de los Leones. Los hongos 
fueron clasificados, encontrando que se trata de la Amanita muscaria, especie, 
venenosa. Para comprobar esta determinación los ejemplares fueron remiti- 
dos á las Secciones 2^ y 3^ j^ara su análisis y experimentación en los anima- 
les. Respecto de los insectos, fueron clasificados por el Sr. A. L. Herrera, 
quien nos ha comunicado que corresponden á los Poduridos, género Lipura. 

El articulo relativo al Estafiate fué corregido, dejándolo listo para su pu- 
blicación en la parte que corresponde á la Sección 1^ 

El Sr. Gr. Alcocer continiia en sus labores habituales arreglando el her- 
bario. 

El Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: para la Materia Médica las lá- 
minas que representan el Arctostaphjlos arguta y Helenium mexicanum; para 
los Anales una acuarela de la fusciación en un tallo de la planta cultivada 
conocida con el nombre de Cunde-amor. 

Por último, tengo el gusto de participar á la Junta que he adquirido para 
la Biblioteca un manuscrito que indudablemente perteneció al eminente bo- 
tánico michoacano Juan Lejarza, escrito que si no tiene interés cientifico, si 
lo tiene y mucho para la biografía de aquel sabio mexicano. 

Julio 31 de 1897. — J. Bamírez. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á los señores profesores c|ue componen la Jun- 
ta sobre los trabajos ejecutados en la Sección segunda de este Instituto du- 
rante el presente mes. 

El Sr. Ismael Flores Treviño, admitido en la Sección desde el mes i)róxi- 
mo pasado para hacer la análisis de varias aguas de algunos manantiales 
cercanos á la ciudad, se ha dedicado con empeño á ese asunto, habiendo con- 
cluido la análisis hidrotimétrica de diez aguas que de los manantiales de 
Huixquilucan han sido remitidas por el Sr. ingeniero D. Guillermo B. y 
Puga, Director de la Comisión Hidrográfica del Valle de México. 

El Sr. Yillaseñor formó y copió el artículo del estudio que terminó el mes 
próximo pasado sobre la yerba del ángel {Eu]patorium sp. ?) y que debe for- 
mar parte de la continuación de la Materia Médica Mexicana. 

Con preferencia se ha ocupado también en la preparación de varias subs- 
tancias que por encargo del Dr. Altamirano deben remitírsele á Europa, y 
aunque no todas las que desea el Dr. Altamirano se han preparado, ni en las 
cantidades que deseaba, debido á la premura del tiempo y á ciertas dificulta- 



134 ANALES DEL INSTITUTO 



des económicas con que se ha tropezado y por lo que quedan reducidas las 
substancias preparadas á las cantidades siguientes: 

175 c. c. de esencia de sabino (Taxodium mucronatum) .¡ rectificada. 

Qó gramos de caleandreina bastante pura y 

3,950 c. c. de esencia de árbol del Perú. 

Además se prei^aró el plumbajin, del Pañete {Plumbago imlchella), pero fué 
tan corta la cantidad que se obtuvo no obstante haber seguido en todas sus 
partes el procedimiento indicado por el mismo Dr. Altamirano en la primera 
parte de la Materia Médica, que ha sido necesario someter nuevas cantidades 
de planta á los tratamientos adecuados, y teniendo cuidado de elegir esta vez 
la planta fresca, pues la pequeña cantidad obtenida de ese principio hace sos- 
pechar que fuera debido á que la planta era vieja. 

También ha comenzado en estos últimos dias á hacer el estudio del cardón 
(Opuntia tunicata), en el que se ha propuesto hacer no sólo una análisis gene- 
ral, sino también una dosificación de los principios nutritivos en atención á 
ser una planta forrajera. 

Por indicación mía se ocupa de hacer una nueva dosificación de la santo- 
nina contenida en las flores del Estafiate {Artemisia mexicana)^ porque la can- 
tidad que en la dosificación anterior había encontrado me pareció muy 
grande. 

Por último, ha llevado, como de costumbre, la cuenta de las altas y bajas 
que durante el mes ha tenido la Sección. 

El Sr. Lozano determinó la densidad en veintiuna orinas de conejos envia- 
das por la Sección tercera, é investigó en las mismas la presencia de la albú- 
mina, glucosa y alcaloide, y dosificó la urea que contenían; remitiendo los 
resultados á la Sección de que procedían. 

Con los datos suministrados por el estudio que ha estado haciendo desde 
hace algunos meses sobre las orinas de los conejos, ha formado un artículo 
que en el presente mes ordenó y presenta hoy como turno de lectura. 

Por mi parte me he ocupado de resumir y redactar para el artículo de la 
Materia Médica, el resultado de la análisis, que terminé el mes ¡próximo pa- 
sado sobre la aceitilla {Bidens Icucantha) y que entregué al Dr. Altamirano. 

He continuado el estudio que comencé el mes pasado sobre la corteza de 
la raíz de la yerba del zorrillo {Crotón dioicus). 

He revisado algunos artículos para la Materia Médica, y por último, me 
he ocupado en estudiar y experimentar el medio más económico y mejor pa- 
ra proporcionar el combustible necesario á la Sección, 

L. y C. México, Julio 31 de 1897. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Tengo la honra de informar á vd. de los trabajos verificados en esta Sec- 
ción durante el mes de Julio de 1897. 



12.80 

13.60 

10.41 

11.20 

27.20 

12.80 

12.80 

28.80 

28.80 

26.40 

27.80 

30 

19.60 

29.60 

30.80 

25.20 

16.80 

18 

30 

28.80 

21.80 

24.80 

32 

24 

-26.80 

23.20 

20 

20.80 

24 

20.40 

26 

18.80 

24 



13.10 

10.39 

13.20 

14.40 

28.80 

13.20 

13.20 

27.60 

27.60 

26.40 

25.20 

26.40 

21.20 

22 

24.80 

14.80 

24 

25.60 

24 

28.80 

22 

24.89 

28 

24 

27.20 

22.40 

20 

24 

25.60 

23.60 

27.20 

14.80 

22 



No hay. 
no 
no 
no 
no 
no 
sí 
no se Lusco 



No hK3^ 
no 
no 

¿ ? 
no 
no 
sí 
no se buscó 
sí 
sí 
sí 
sí 



No hay. 

no 

sí 
huellas. 



no se buscó 



SI 

sí 
no 
huellas, 
sí 
sí 
sí 



Estas observaciones fueron hechas en 
tres conejos de la misma edad, igual peso 
y colocados en idénticas condiciones du- 
rante 33 días. 

Cada uno de los rubros de esta tabla 
está dividido entres columnas, correspon- 
pondiendo cada una de ellas á uno de los 
conejos observados (exceptuando las de- 
nominadas "reacción" y "gliei'sa"). 

La cantidad de alfalfa ministrada á ca- 
da conejo fué de 3-50 gramos diariamente; 
pero en la columna respectiva están ano- 
tadas algunos días otras cantidades por- 
que no consumían toda su ración. (Se tu- 
vo cuidado de pesar siempre el sobrante.) 

Las abreviaturas de la columna "As- 
pecto de la orina," significan, "t. c. s." 
hirbin con sedimento; 'tr. c. s." trnnspa- 
renie con sedimeiito; "t. s. s." turbia sin 
sedimento, y "tr. s. s." tTansparente sin se- 
dime7ito. 

En el mayor número de los casos la ori- 
na de los conejos dio reacción de alcaloi- 
de, con los reactivos generales de los al- 
caloides; advirtiendo que estos animales 
estuvieron sujetos exclusivamente á la 
alimentación por la alfalft. 



Tomo III.— Pág. 135. 





.. . . 






■ .„ 


Caracteres de la orina normal de los conejos. 
„ „ 1 „ .. . 1 1 _.. 


1 






Núí». 1 


38°» 


37-8 39-3 


349 gre. 


350 OÍS. 


341) gre. 


160 


1-5 


75 




- 


tr c 3 


TTr 


Alciil 


na. 1021 


1026 


1026 


N.. hay. 


No hoy. 


NcT hny. No hay. 1 14.20 


12.80 


13.10 


No hny. ; Nü hny 


No huv. 




1 ,, 2 




38 8 , 89 1 


344 „ 






















1034 




1021 


idein. 


ídem. 




ídem 


12.80 


13.60 


10.39 








tres conejos de la misma edud, iguiil peso 
y colocíidos en idénticas condiciones du- 


,. 3 


38 8 


38 6 


89 


360 „ 


360 „ 


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145 


100 


120 


t. c. 




t. c. s. 


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id 


1022 


1031 


1040 


ídem. 


ídem. 


huella 


ídem 


10.40 


10.41 


13.20 


no 




sí 




37 8 


38 8 


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360 „ 






























Idei... 


ídem 


ídem 


12.60 














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124 


125 


150 


t. c. 




tr. c. s. 


t 0. B. 




1027 


1025 


1021 


Ídem. 


ídem. 


no hay 


ídem 


27.60 


27.20 


28.80 


no 








; „ 


38 4 


38 6 


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850 „ 


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100 


170 


160 


t. c 




t. c. s. 


t c. s. 




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1022 


1020 


ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


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12.80 


13.20 


no 


no 


no 




„ ' 


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342 „ 


340 „ 


316 
















1022 


1026 


1024 


ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


14.40 


12.80 


13.20 




sí 




pondiendo cada una do r-lhis á unn de l<is 


„ 8 


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38 4 


89 


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126 


130 


t. c. 




t. c. s. 


t. c. s. 


id 


1039 


1041 


1040 


Ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


27.20 


28.80 


27.60 


no se huBed 








38 4 


38 4 


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150 


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160 


t. 0. 




t. es. 


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1039 


1041 


1040 


Ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


27.20 


28.80 


27.60 












38 í 


38 4 


38 6 


848 „ 


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315 „ 


160 


100 


130 


t. c. 










1040 


1040 


1040 


ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


20.40 


26.40 


26.40 










„ 1] 


8Í0 


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344 „ 


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160 


170 





t. c. 




t. c. s 


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1040 


1039 


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ídem- 


ídem. 


ídem 


ídem 


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27.80 


25.20 








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130 






t. c. 




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1039 


1039 


1039 


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ídem. 


ídem 


ídem 


29.20 


30 


26.40 






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II 18 


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310 „ 


156 


175 





t. c. 




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t. C. B. 


id 


1046 


1035 


1035 


Ídem. 


ídem. . 


ídem 


ídem 


29.20 


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21.20 






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125 


t. c. 




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1043 


1046 


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ídem. 


ídem. 




ídem 


31-50 


29.60 


22 










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38 6 


38 9 


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200 


130 


t. c. 




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t. C. B. 


id 


1038 


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ídem. 


ídem- 


ídem 


ídem 


26 


30.80 


24.80 






si 






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38 4 


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841 „ 


844 „ 


846 „ 


186 


200 














1034 


1032 


1030 


Ídem. 


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ídem 


ídem 


22.80 


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„ 17 


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1035 


1031 


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1034 


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ídem. 


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210 


185 


t, c. 


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t. C. B. 


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1028 


1032 


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ídem. 


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ídem 


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„ 20 


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ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


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tr. e. 




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1032 


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ídem. 


ídem. 


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22 






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235 


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tr. c. 




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1032 


1033 


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ídem. 


ídem. 


ídem 




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1040 


1041 


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ídem. 


ídem. 


ídem 


ídem 


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1032 


1020 


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ídem. 


ídem 


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20 


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1031 


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24 


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Mél 


co. Juli 


D 81 do 1897. 






























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-- 



































Tomo III.— Pag. 135. 



I 



MEDICO NACIONAL. 135 



Desde el día 3 de Julio, con motivo del Congreso Médico que se verificó 
en Guadalajara j al que concurrimos el Sr. Martínez del Campo, ayudante 
de la Sección, y yo, se suspendieron los trabajos hasta el día 14 que regresa- 
mos de dicha población. Por orden de la Dirección empecé desde luego á re- 
cibir del Sr. Vergara Lope, ayudante también de la Sección, los titiles, apa- 
ratos y objetos diversos que tenía á su cargo, no habiendo alcanzado el tiempo 
para que me entregara todo lo que á su cargo tenía, pues dicho señor tuvo 
que partir al Congreso de Moscow. Así es que recibí solamente la parte que 
en el Inventario figuraba como perteneciente á Bacteriología. 

Tuve necesidad de hacer el Inventario pormenorizado de los útiles y apa- 
ratos recibidos, pero como no he terminado la copia, no he pasado tamj^oco 
dicho Inventario á la Secretaría. Pocos han sido por consiguiente los días 
que se dedicaron al trabajo de fisiología experimental, y éstos han consistido 
en recoger las observaciones que desde hace tiempo estamos siguiendo res- 
pecto á la cantidad de orina que en el estado normal secretan los conejos. 
Más bien que la relación pormenorizada de esas experiencias, dará idea el 
siguiente cuadro que está sacado de las observaciones diarias sobre ese 
asunto. 

Hago notar, para que esto se tenga en cuenta, que desde el día 15 de Julio 
el personal de esta Sección ha disminuido, con motivo del viaje de los -Sres. 
Altamirano y Vergara Lope. 

Para lo de í delante cuenta la Sección 3^ solamente conmigo y el Sr. Mar- 
tínez del Campo, ayudados por el Sr. Dr. Bulman que concurre con regula- 
ridad. 

El día 30 recibí unos hongos para su experimentación, que ya comencé, 
pero que no puedo todavía informar del resultado. 

México, 31 de Julio de 1897. — U. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

En cumplimiento de la orden del señor Director del Instituto, fecha 20 del 
presente mes, para que me hiciera cargo de la jefatura de la Sección cuarta 
mientras dura la ausencia del Sr. Dr. Terrés, v continuara el estudio del za- 
pote blanco y del estafiate, tengo la honra de rendir el informe de los traba- 
jos hechos en los diez días transcurridos del 21 á la fecha. 

A cuatro enfermos de la Sala de terapéutica clínica del hospital de San An- 
drés, fué ministrado el extracto hidro-alcohólico del hueso del zapote blanco 
{Casimir oa edulis) para combatir el insomnio de que se quejaban. 

El primero, Joaquín González, que ocupa la cama número 1 y que está 
afectado de "parálisis agitante," sufre con alguna frecuencia períodos de in- 
somnio, que se combate con los hipnóticos conocidos. Atravesaba en la fecha 
señalada uno de esos períodos, y se le ministró el zapote blanco á la dosis de 
0.60 centigramos, que desde luego le produjo buen efecto, pues durmió, según 



136 ANALES DEL INSTITUTO 



dijo, tres horas, poco más ó menos; se subió la dosis á 0.80 centigramos, y ha 
estado durmiendo de cinco á seis horas. 

Mariano Ramírez, que ocupa la cama número 7, afectado de reumatismo 
poli-articular sub-agudo, se quejaba igualmente de no poder dormir hacía 
tres ó cuatro noches. Se le ministró el extracto de Casimiroa á la dosis de 0.60 
centigramos primero, y no le dio resultado, se aumentó después á 0.80, con 
la que se consiguió que durmiera, sosteniendo esta última durante cinco no- 
ches, con el mismo buen resultado. 

Lo propio ha pasado con Benigno Xúñez, cuyo padecimiento consiste en 
una entero-colitis catarral y un estado de anemia profunda, consecutiva al 
paludismo. Con la dosis de 0.80 centigramos ha visto desaparecer el insom- 
nio que lo molestaba. 

José Pluma, afectado de reumatismo nudoso y una peri-artritis coxo-fe- 
moral, con frecuencia se queja de insomnio, el cual se combate igualmente 
con el zapote blanco. En estos días ha estado sujeto á la medicación indicada 
á la dosis de 0.60 centigramos, la cual le basta para obtener el efecto bus- 
cado. 

Próximamente pondremos en uso el extracto fluido de las semillas de la 
planta precipitado por el plomo y privado de éste por el ácido sulfhídrico, 
cuyo preparado, según las experiencias hechas en la Sección tercera, es más 
eficaz por representar, á menor dosis, mayor cantidad de principio activo. 
Ya se ocupa el Sr. profesor Noriega de hacer la preparación respectiva. 

Hemos ministrado la infusión de estafiate {Artemisia mexicana) á un en- 
fermo afectado de gastro-enteritis catarral, de origen alcohólico, que ocupa 
la cama número 4 del mismo servicio, y hemos conseguido calmar el dolor 
del estómago que constantemente lo molestaba. 

Acompaño el informe del Sr. IS'oricga. 

Instituto Médico A^acional, Sección 4^ México, Julio 31 de 1897. — Juan 
Martínez del Camj^o, 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina so- 
lamente se me ha pedido el extracto de zapote blanco y el estafiate en infu- 
sión teiforme. Habiéndome vd. pedido el extracto fluido de zapote preparado 
con acetato de plomo y ácido sulfhídrico, he principiado su preparación, para 
lo cual he pedido al Instituto el hueso de zapote y me ocupo en hacer el ex- 
tracto. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Julio 31 de 1897. — Juan M. Noriega. — Al jefe de la Sección cuarta 
del Instituto Médico Nacional Dr. D. Juan Martínez del Campo. — Presente. 



MEDICO NACIONAL. 137 



LECTURAS DE TURNO. 



Algunos datos acerca de la orina fisiológica de los conejos. 



Aprovechando la oportunidad de que la Sección tercera hubiera remitido 
diversas orinas de conejos sanos, sometidos á un régimen invariable, para 
que se hicieran algunas investigaciones en ellas que pudieran servir de base 
para la experimentación fisiológica, he podido reunir algunos datos que pue- 
den dar aunque sea una ligera idea de los principales caracteres y componen- 
tes de la orina fisiológica de los conejos en México. 

Ha sido 99 el número de orinas que he examinado, observando sus carac- 
teres generales, determinando la cantidad de urea por litro é investigando si 
contenian albúmina, glicosa y algún alcaloide. El conjunto de estas observa- 
ciones forma el cuadro que acompaña á este estudio. 

Además, el Sr. Dr. Armendaris se ha servido proporcionarme otros datos 
más acerca de la densidad y cantidad de otras 109 orinas. 

Todas estas observaciones me han proporcionado los datos que tengo el 
honor de poner en conocimiento de esta H. Junta, cumpliendo con el deber 
de presentar una lectura de turno. 

Caracteres generales. 

El volumen de la orina emitida en 24 horas es muy variable, dependiendo 
de la mayor ó menor cantidad de líquidos ingeridos y de la naturaleza de las 
substancias que sirven para su nutrición. 

Conejos alimentados exclusivamente con alfalfa, que contiene por término 
medio 50 por ciento de agua, según el Sr. Armendaris, emiten una cantidad 
de orina en 24 horas comprendida entre 75 c. c. y 315 c. c. 

Color. — El color de la orina depende también de la naturaleza de las subs- 
tancias ingeridas y de la mayor ó menor concentración que tienen. 

La orina de conejos alimentados con alfalfa presenta una coloración ama- 
rilla-rojiza-obscLira, con reflejos verdosos, después de haberse depositado el 
sedimento por medio del reposo. 

Aspecto. — El aspecto general de estas orinas es muy turbio y por el reposo 
llegan á ponerse las capas superiores algo transparentes. 

Consistencia. — Aun en las más densas la consistencia que j)resentan es 
fluida. 

Sedimento. — El sedimento es muy abundante, blanco y cristalino, deposi- 
tándose muy rápidamente. Está formado en su mayor parte de carbonato de 
cal que produce una viva efervescencia con los ácidos minerales y orgánicos; 
contiene también sulfato de cal, pero en poca cantidad. 

Olor. — El olor es especial en estas orinas, ligeramente herbáceo, no modi- 
ficándose sino muy lentamente con el tiempo. 



138 ANALES DEL INSTITUTO 



JReacción. — La reacción es siempre fuertemente alcalina aun en el momento 
de ser emitida. 

Densidad. — La densidad dependiendo de la concentración, las causas délas 
variaciones que puede sufrir están intimamente ligadas con las que producen 
las cambios de volumen y de coloración. 

Para las orinas emitidas por conejos alimentados únicamente con alfalfa 
varía, según 217 observaciones, entre 1,020 y 1,047. 

Elementos noemales. 

De los elementos normales, únicamente la urea es la que se ha dosificado 
en 99 ejemplares, encontrándose que la cantidad mínima por litro es 10.4 
gramos y la máxima 31.6 gramos. 

Elementos axormales. 

De la investigación que se hizo para ver si alguno de los elementos que se 
consideran como anormales en la orina humana, existían normalmente en la 
orina de los conejos, se obtuvieron los resultados siguientes de 99 observa- 
ciones: 

Alhúmina. — Al principio se pensó que las orinas de los conejos contenían 
normalmente pequeñas cantidades de albúmina, debido á que empleando la 
reacción de lieller y poniendo la orina y el ácido sin mezclarse como lo indi- 
ca Mercier, en la capa de separación de los dos líquidos se producía un ani- 
llo opalino que parecía ser de albúmina, y este anillo aparecía no obstante 
que se empleaba la orina filtrada y vuelta acida por el ácido acético; pero 
habiendo tratado otra orina en las mismas condiciones ya mencionadas, con 
unas gotas de ácido nítrico, aunque se produjo el enturbiamiento opalino, 
éste desapareció por el calor y- por la adición de alcohol absoluto, lo que in- 
dicaba que no era albúmina. Se hace notar esto para no sufrir una equivoca- 
ción y para indicar que la mejor manera de buscar la albúmina en estas ori- 
nas, es acidularlas por el ácido acético que produce una viva efervescencia, 
filtrar y calentar en un tubo de ensaye: si hay algún enturbiamiento, éste in- 
dicará la presencia de la albúmina. 

Glicosa. — En ninguna de las orinas examinadas se demostró la presencia 
de la glicosa. 

Alcaloides. — Tratadas las orinas vueltas acidas y filtradas, por los reactivos 
generales de los alcaloides, producen un ligero precipitado soluble en el al- 
cohol, lo que indica que existe normalmente un alcaloide ó algún otro prin- 
cipio que no ha sido determinado y que es necesario tener en cuenta en los 
experimentos fisiológicos. 

México, Julio 31 de 1897. — M. Lozano y Castro. 



GUATEO DE LOS CAEACTERES FÍSICO -QUÍMICOS DE LA ORINA NORMAL DE LOS CONEJOS. 




MEDICO NACIONAL. 



139 



VARIEDADES. 



Como complemento al estudio del Cafeto reproducido en números anterio- 
res de este mismo tomo, publicamos las siguientes importantes análisis que 
nos fueron proporcionadas por el Sr. Ingeniero D. José C. Segura, Director 
de la Escuela Nacional de Agricultura de México. 

Composición centesimal de los finitos del cafeto según Bonam^. 

Composición cen- Cenizas en 388 ki- 

tesimal de ceni- los de bayas 

zas de bayas en- Cenizas en 100 dando 100 kilos 

teras. kilos de bayas. de café. 

Acido fosfórico 7.11 0,1024 0.3974 

ídem sulfúrico 2.96 0.0426 0.1652 

Cloro 1.30 0.0187 0.0728 

Cal 8.67 0.1249 0.4846 

Magnesia 8.25 0.0900 0.3492 

Potasa 51.40 0.7402 2.2720 

Sosa 1.86 0.0268 0.1040 

Oxido de fierro ,,. 70 0.0101 0.0389' 

Sílice y arena V 1.19 0.0171 0.0663 

Acido carbónico 18.56 0.2672 1.0368 

Materias minerales totales , 1.4400 5.5872 

Ázoe 0.6200 2.3856 



Agotamiento del suelo po»' 1,000 kilos de café producido. 

El pergamino y la 

3880 Kilos de bayas 1,000 Kilos de café pulpa de los 3880 

enteras tomando exportado kilos de ceresas 

del suelo. tomando del suelo. toman del suelo. 

Acido fosfórico 3,974 2,897 1.077 

ídem sulfúrico 1.652 0.490 1.162 

Cloro 0,728 0.212 0.516 

Cal 4.846 . 1.486 3.360 

Magnesia 3.492 2.299 1.193 

Potasa 28.720 14.441 14.279 

Ázoe 23,856 16,800 7.026 



Análisis quimica de los granos en verde según Wohltman. 

Composición media 
Granos verdes. Media aproximada, según Korng, 

Agua 8,3 á 12 pg 10 pg 11.23 pg 

Celulosa 34 á 42.3 pg 38.5 pg 13.17 pg 

Materias grasas y aceites 10 á 13 pg 11.5 pg 12.27 pg 

Materias extractivas azoadas 20.5 á 22.5 pg 22.5 pg 42.34 pg 

Materias albuminoides 10.7 á 13.0 pg 12 pg 12.07 pg 

Cafeína 0.8 á 2,5 pg 1 pg 1,21 pg 

Cenizas 4á 7 pg 5.5 pg 3.92 pg 

Tomo II [.—21 



140 ANALES DEL INSTITUTO 



Composición centesimal del grano de café (Payen). 

Materias grasas 12 á 13 

Glucosa, dextrina, ácido vegetal indeterminado 15.500 

Legúmina, caseína, gluten 10.000 

Cloroginato de potasa y de caseína 5 á 3.5 

Substancia azoada albuminolde 3.000 

Cafeína libre 0.800 

Aceite esencial concreto 0.001 

Esencia aromática fluida 0.002 

Substancias minerales 6.697 

Agua higroscópica 12 



Análisis de las cenizas del grano del café según Palme. 

PROMEDIO DE NUEVE ANÁLISIS. 

Potasa 62.47 

Sosa 1.64 

Magnesia 9.69 

Cal ^ 6.29 

Sílice 0.54 

Acido fosfórico 13.29 

Oxido de fierro 0.65 

Cloro 0.61 

Carbón y pérdidas „ 

Acido sulfúrico 3.80 

Proporcionalidad del peso de las cenizas al peso del grano verde 4.19 pg 



Análisis de cafés {Richard Bannister). 



Cafeína 

Materias sacariformes 

Acido cafeico 

Extracto azoado (materias azoadas 

diversas y materias colorantes).. 
Materias grasas y aceites etéreos . . . 

Legúmina (albúmina) 

Dextrina 

Celulosa y materias colorantes In- 

solubles , 

Materias minerales 

Agua 





UOKA. 


INDIA INGLESA. 


Natural. 


Tostado. 


Natural. Tostado. 


1.08 


0.82 


1.11 1.05 


9.55 


0.43 


8.90 0.41 


8.46 


4.74 


9.58 4.52 


6.90 


14.14 


4.31 12.67 


12.60 


13.59 


11.81 13.41 


9.87 


11.23 


11.23 13.13 


0.87 


1.24 


0.84 1.38 


37.95 


48.62 


38.60 47.42 


3.74 


4.56 


3.98 4.88 


8.98 


0.63 


9.64 1.13 



i 



100.00 100.00 100.00 100.00 



MÉDICO NACIONAL. 



141 



Cantidad de cafeína de las diversas clases de cafés {Paul y Cownley). 



CLASES. 



AGUA. 



De los granos secos De los granos secos 
á 212° F. al aire solamente. 



Coorg. 8.0 

Guatemala 8.6 

Travancore 10.0 

Liberia 8.0 

ídem....".. 8.0 

Río 9.1 

Santos 9.0 

Manila ....:. 6.6 

Ceylán 6.2 

Perak 7.3 

Costa-Rica 7.2 

Jamaica (pálido) 8.7 

Mysore 8.0 

Jamaica.* 9.0 



1.20 


1.10 


1.29 


1.18 


1.29 


1.16 


1.30 


1.20 


1.39 


1.28 


1.20 




1.29 




1.20 




1.24 




1.22 




1.24 




1.21 




1.28 




1.28 





cafeína. 



Torrefacción débil. 

ídem fuerte 

ídem exagerada.... 



Pérdida de peso á 
la torrefacción 
por 100. 

13.7 
16.0 
31.7 



En el café tostado por 100. 



En el café verde 
por 100. 

1.10 
1.10 
1.10 



La que se encon- 
tró en el aná- 
lisis. 

1.30 
1.36 
1.25 



Lo que debía ha- 
bei'se encontra- 
do si no hubiera 
habido ninguna 
pérdida de ca- 
feína. 



1.28 
1.31 
1.61 



Cantidad en materias sacarinas en diversos cafés verdes y torrificados. 



1. Plantación de Ceylán. 

2. ídem de ídem 

3. ídem de ídem 

4. ídem de ídem 

5. Indígena de Ceylán... 

6. Java 

7. Costa-Rica 

8. ídem ídem 

9. Jamaica 

10. Moka 

11. Idem.C. 

12. Neilgherry 



Café verde. 


Cafó torrificado. 


7.52 


1.14 


7.48 


0.63 


7.70 


55 


7.10 


11 


5.70 


0.46 


6.73 


0.48 


6.72 


0.49 


6.87 


0.40 


7.78 


»i 


7.40 


0.50 


6.40 


17 


6.20 


1» 



142 ANALES DEL INSTITUTO 



Composición de las cenizas de diversos cafés. 

^^ "fí S § I 

as (3 . C " .Si . r^ 

O^ 03 • (S oS "^ ^ 

i^ >i t>- co o o S 

r§ 5 ^ ¿ 4 a jg^ 

Potasa 55.10 52.72 54.00 53.20 53.72 51.52 55.80 

Cal 4.10 4.58 4.11 4.61 6.16 5.87 ^ 5.68 

Magnesia 8.42 8.46 8.20 8.66 8.37 8.87 ' 8.49 

Sesquióxido de fie- 
rro 0.45 0.98 0.73 0.63 0.44 0.44 0.61 

Acido sulfúrico 3.62 4.48 3.49 3.82 3.10 5.26* 3.09 

Cloro 1.11 0.45 0.26 1.00 0.72 0.59 0.60 

Acido carbónico... 17.47 16.93 18.13 16.34 16.54 16.98 14.92 

Acido fosfórico 10.36 11.60 11.05 10.80 11.13 10.15 10.85 

Composición de las cenizas de diversas clases de café (Graham, Stenhouse, Campbel). 

iñ ¿ 

C § 

* I ^ .2 ^- h 

>g A jL A A_ _5_ ^ 

Potasa 55.10 52.72 54.00 53.20 53.72 51.52 55.80 

Cal 4.10 4.58 4.11 4.61 6.16 5.87 5.68 

Magnesia 8.42 8.46 8.20 8.66 8.37 8.87 8.49 

Sesquióxido de fie- 
rro 0.45 0.98 0.73 0.63 0.44 0.44 0.61 

Acido sulfúrico 3.62 4.48 3.49 3.82 3.10 5.26 3.09 

Cloro 1.11 0.45- 0.26 1.00 0.72 0.59 0.60 

Acido carbónico.... 17.47 16.93 18.13 16.34 16.54 16.98 14.92 

Acido fosfórico 10.36 11.60 11.05 10.80 11.13 10.15 10.85 

Análisis comjmrativa del café de Moka y del de las Indias orientales (Bell). 

MOKA. 



Verde. 



Cafeína 1.08 

Materias azucaradas 9.55 

Ácidos cafeicos 8.46 

Extracto por el alcohol conteniendo 1 p qn 
las materias proteicas y colorantes, j 

Aceites y grasas 12.60 

Albúmina y legumina 9.87 

Dextrina 0.87 

Celulosa y materia colorante, insolu- > o^7 nc 

ble / 37.95 

Cenizas 3.74 

Agua 8.98 





INDIAS. 




Tostado. 


Verde. 


Tostado. 


0.82 


1.11 


1.05 


0.43 


8.90 


0.41 


4.74 


9.56 


4.52 


14.14 


4.31 


12.67 


13.g9 


11.81 


13.41 


11.23 


11.23 


13.13 


1.24 


0.84 


1.38 


48.62 


38.60 


47.42 


4.56 


3.98 


4.88 


0.63 


9.64 


1.00 



100.00 100.00 100.00 100.00 



MEDICO NACIONAL. 143 



Proporción de Cafeína contenida en algunos cafés. 

Café amarillo del Brasil 1.82 p3 

ídem Martinica 1.79 

ídem de Alejandría 1 .20 

ídem Java 1.06 

ídem Cayena 1 .00 

ídem Santo Domingo : 0.89 

Proporción de Cafeína según Dragendorff. 

Café de Java 2.21 pg 

ídem Ceylan nativo 1.59 „ 

ídem Santos 1 .46 „ 

ídem Jamaica plantación \ 1.43 „ 

ídem Mauricia 0.84 „ 

Cantidad en Cafeína por IfiOO gramos de café según Pecholt. 

Café de Maragogipe 4.000 

ídem Caravellas 5.650 

ídem Nazareth 10.660 

ídem Campiñas 9.150 

ídem Cantagallo (tena granítica soalheira) 9.580 

ídem ídem (tena granítica noroega) 5.480 

ídem ídem (tena calcárea) 9.540 

ídem ídem (tena quartzoza) 9.580 

Pulpa fresca del fruto 0.220 

ídem seca del fruto 0.424 

Pergamino fresco 0.272 

ídem seco *.., 0.508 

Cantidad en Cafeína ( Weyrích citado por E. Heckel). 

Jamaica 1.43 pg 

Moka amarillo 0.64 

Java gris 2.21 

Costa Rica 1.18 

Ceylan 1.53 

Suriman 1.94 

Análisis de IfiOO gramos de hojas de cafeto ( Peckolt). 

Aceite esencial (stearopteno) 0.041 

Principio volátil (aldeida) 0.035 

Cafeína , 2.665 

Acido apolarístico 1.074 

ídem quínico 0.342 

ídem cafetánico 16.391 

Clorofila y resina suave 13.660 

Materia colorante verde 0.080 



144 ANALES DEL INSTITUTO 



ídem extractiva amarga 0.982 

ídem insípida 36.660 

ídem sacarina 47.000 

Dextrina, jugos inorgánicos 36.660 

Celulosa 771.680 

Análisis de IfiOO gramos de flores frescas según PeckoU. 

Aceite esencial 0.800 

Cafeína 1.000 

Resina suave 22.000 

Ácidos resinoides 6.000 

Materias albuminoides 92.894 

ídem extractivas 7.820 

ídem sacarinas 45.040 

Substancias pectinosas y musilaginosas .• 10.000 

Acido átrico, tártrico, dextrina, cloruro y sulfato de potasa 100.000 

Celulosa 228.298 

Agua 523.000 



LISTA DE COLABORADORES 



JNSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. Ür. Francisco Bulman. — S^ del Reloj. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Calle de Saiíta Teresa iiúni. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo.^ — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profcí^or de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. P.). 

Sí'. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (B. de Moreios). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y» de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3? de la Ribera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle S^ de la Ribera de Santa María núm. 6. México. (D, F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3*^ Calle del Reloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (ü. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (B. de Michoacán), 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México, (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitcpec (E. de Puebla), 

Sr, Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacoonosta. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (I). F.). 

Sr. Dr. Peíia Cutberto. — ("órdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Rebollar Rafael.— 2'? Calle de:N'ecatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Reyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Robirosa José N. — San Juan Bautista (B. do Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr. Dr. Ton-es Ezequiel. — Chibuabua (E. de Cbibuabua). 

Sr, Profesor Alberto M, Urcelay y Martínez. — Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbina Manuel, — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Xacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
.5'? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Cíeología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica /igricola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacieii de Vclasse á Paris. Pharmacologiste. 2"" 
Rué Blanchc. Pai"is. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeui- á la Faculté des Sciences et a l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'In.stitut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jales Iludas. — París. 

Sr. Profesor Josepb P. Remington. — Phyladelpbia. B. U. 

Sr. Profesor Henrj- A. Rusby. — N. York. M U. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRKCCIONES, V DE LOS 

KAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Dii-ector del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encariñado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venci-o núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2'í Calk 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

8r. Dr. José Eamírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 10? Galle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor d( 
Matemáticas. Matem.^ítico y botánico. Calle del Hospiciu de San Nicolás núm. 19. Méxi<<' 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Pkovksor paisajista. Plazuela del Risco 
DÚm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Cluimica Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2? di 
Vanegas núm. 8*. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles ctj el Consejo Superior de Salubridad. Quí.mico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (I). F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villasefior. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni nu- 
mero 4. México (i). F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armeiularis. — .k-fe de esta Sección. Médico del Museo Aiiat<»nio-jjatolo 
gico. Análisis CLÍNicos.Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Loj)e. — Ayudante de esta ÍÍJección. Pre])arador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. FisiÓLoao. Tr.' Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 1? Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm. 15. México (D. F.). 

Sr. Prof Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis Química en la Escuela Nacionü.l do Medieina. Calle de la Estanijía 
de Jesús núm. .3. México (D. F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvafianos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superioi- de Sa 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarria número 25. México (D. F.), 



MEDICO NACIONAL. 145 



I)e los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Agosto de 1897. 

Sección Primera. i 

En el Informe del mes anterior comuniqué ala Junta la clasificación de un 
hongo A^encnoso cjue había remitido el Sr. ingeniero G. B. y Puga; )30sterior- 
mente el mismo señor nos remitió otra especie que corresponde al Boletus 
edulis, conocido con el nomln-e vulgar de pambazo ó semita y que es comes- 
tible; sin embargo, se debe llamar la atención respecto á la rapidez con que 
es invadido por los dípteros, pues los ejemplares que se recibieron, alas vein- 
ticuatro horas sólo formaban una masa semilíquida, en la que predominaban 
millones de.lai'vas ápodas que probablemente pertenecían á una mosca. 

Como este hongo, así como el Agaricus muscarius de que me ocupé en el 
mes anterior, crecen en los bordes que limitan el acueducto del agua potable 
que se consume en más de la mitad de la ciudad, se comprende que contri- 
bu3'an á hacerla malsana, y tal vez esto explique, en parte, el problema aún 
no resuelto, de la frecuencia de las enfermedades del tubo digestivo en la es- 
tación de las aguas. 

El subscrito cree haber identificado las dos especies de ninfeas que más 
abundan en los lagos del Valle, correspondiendo la de flor blanca á la Nyni- 
^haea ampia y la de flor amarilla á la Wymphaea elegans. 

En la Sección 1? se ha ido acopiando lentamente el material para un Dic- 
cionario de los nombres vulgares de la mayor parte de las plantas de Méxi- 
co, con su correspondencia científica, é indicación de las personas que las han 
identificado. 

El trabajo se ha comenzado á arreglar para la imprenta y en el curso del 
mes el Sr. Galindo terminó la copia de las letras A y B, y el Sr. G. Alcocer 
y el subscrito la revisión de los nombres científicos, haciendo una colección 
del material acopiado, pues hubo necesidad de desechar lo que se encontró 
malo ó poco fundado. . 

El subscrito ha continuado revisando la parte histórica de los artículos de 
la Materia Médica próxima á publicarse, y también ha consagrado algún 
tiempo á la corrección de las pruebas de los Anales del Instituto. 

El Sr. Tenorio A. dibujó lo siguiente: para el Álbum Iconográfico dos lá- 
minas que representan, la primera, la cicutilla, Parthenium hysterophoriis^ y 
la segunda, la cabeza de negro, NympJiaea ampia: para la Materia Médica la 
cicutilla, el tejocote (copiando la lámina de una obra americana) y el tallo 
rizomatoso de la cabeza de negro; y por último, para la Secretaría de Fo- 
mento tres acuarelas de las cápsulas del algodonero atacadas por el insecto ó 
gorgojo conocido con el nombre de Picudo, Anthonotnus grandis. 

México, Agosto 31 de 1897. — /. Ramírez. 

TomoIII.-23 



146 ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Segunda. 

Tengo la lionra de informar que durante el mes que hoy termina, los tra- 
bajos ejecutados en la Sección 2^ lian consistido en: "" 

Los del Sr. Ismael Flores Treviño que además de la análisis liidrotimétrica 
de las aguas que estudió el mes próximo pasado, ha hecho el de otras cinco de 
manantiales cercanos á la Capital, remitidas por el Sr. ingeniero D. Gruiller- 
mo Puga, más las de cuatro pozos artesianos abiertos en la Penitenciaria de 
México, y ]o que hace un total de diez y nueve aguas, con las que da por ter- 
minado el grupo que debe servarle para tesis en su examen profesional de 
Farmacia. 

El Sr. Villaseñor ha tenido como trabajo constante el de comenzar á estu- 
diar el Cardón (Ojmntia ttmicata), que ha agotado por el éter de petróleo, y 
en cuyo extracto, que obtuvo en pequeña cantidad, encontró cera A^egetal, 
caucho, clorofila, huellas de aceite esencial y una resina neutra; el primero 
de estos principios es el que existe en cantidad más apreciable. Como dije en 
mi informe del mes próximo pasado, el mismo señor se ocupó y terminó en 
el presente mes la preparación de algunos principios que por encargo del Dr. 
Altamirano debian disponerse para remitirle á Paris, y son: 80 gramos de 
caleandreina pura, 100 gramos de la misma impura y 7 gramos de plumba- 
jin, que con las preparaciones del mes próximo pasado, más las plantas, está 
listo para su remisión todo lo que deseaba el Dr. Altamirano. 

Debo advertir aquí que, con motivo de estas preparaciones y siguiendo el 
procedimiento indicado en la Materia Médica para obtener el plumbajín, no 
consiguió el Sr. Villaseñor más que cantidades insignificantes, por lo que me 
consultó, y en vista del procedimiento que sigue aquella obra, me pareció 
conveniente modificarlo; con lo que se obtuvo un completo éxito y por lo que 
describo en qué consiste la modificación que le he hecho: Se agota la planta 
por el éter de petróleo y se hace un extracto que se fluidifica agregando una 
pequeña cantidad de petróleo y so agita con alcohol á 60°, caliente y por re- 
petidas ocasiones; se deja enfriar y se filtra para separarlo de la grasa que 
disolvió á caliente, y por último, se concentra para que por enfriamiento se 
depositen los cristales del glucósido casi puros ó ligeramente impregnados de 
muy poca grasa, que se les quita por la compresión en papel secante ó filtro. 

Otro trabajo que emprendió por orden particular del Sr. Dr. Ramírez, Di- 
rector interino del Instituto, fué el de formar un inventario de los muebles y 
útiles que existen en el Laboratorio que el Instituto tiene establecido en el 
hospital de San Andrés, y en lo que invirtió dos días, auxiliado en uno por 
el Sr. profesor Espino Barros, á quien entregó ese inventario, faltando sólo 
hacer en él la separación de los objetos que pertenecen á la Escuela de Medi- 
cina y los de propiedad del Dr. Altamirano, así como pasarlo en limpio. 

Terminados los trabajos anteriores y sin abandonar el estudio del Cardón 
que era el principal, se ocupó en revisar el artículo que debe publicarse en la 
segunda parte de la Materia Médica, sobre el Estafiate, rectificando la exis- 



MÉDICO NACIONAL. 147 



tencia de la santonina en las hojas de la planta, que encontró aunque en pe- 
queña cantidad. Igual rectificación hizo respecto á la dosificación de ese mis- 
mo principio en las flores de la misma planta, encontrando que está en la 
proporción de 1.395 por ciento, que corresponde próximamente á la dosifica- 
ción que antes había hecho bajo la forma de santonato de sosa. Todo esto se 
agregó al artículo correspondiente sobre el Estafiate; y por si se cree conve- 
niente dar publicidad al procedimiento que se siguió en la extracción, lo trans- 
cribo aquí: consiste en tratar las flores ii hojas del Estafiate por el agua de 
cal con la que permanecen en digestión seis horas, al cabo de las cuales se 
somete á la ebullición durante media hora; se filtra y se procede con el baga- 
zo á una nueva operación; se reúnen los liquides y se evaporan hasta el quin- 
to de su volumen; se tratan por el ácido clorhídrico que produce un precipi- 
tado, se recoge en un filtro; se lava con agua destilada primero y desjoués con 
un poco de alcohol á 60°; se disuelve el precipitado en una solución de sosa 
cáustica al 8 por ciento y se abandona en un lugar fresco, obteniéndose al 
cabo de cinco días cristales de santonato de sosa que se disuelven en el agua, 
se vuelven á tratar por ácido clorhídrico que precipita la santonina que pue- 
de redisol verse en cloroformo ó alcohol absoluto caliente que por evaporación 
la dejan pura. 

También revisó y agregó algo relativo á la saponina en el artículo sobre la 
Espinosilla {Lwselia coccínea). Además, hizo varias y repetidas experiencias 
para aislar el alcaloide que contiene la yerba del Ángel {Eiipatorium sp. ?), y 
el procedimiento que parece haberle dado mejor resultado es agotar las hojas 
por alcohol acidulado hirviendo, que se filtra y se evapora á sequedad; el re- 
siduo se trata por agua acidulada, se alcaliniza, se evapora y el residuo se 
trata por alcohol para que por evaporación deje el alcaloide. Este existe en 
pequeña cantidad en las flores y algo mayor en las hojas, de las que no pudo 
extraer cantidad notable por no existir hojas en el Establecimiento y no ha- 
berlas podido conseguir á pesar de tenerlas encargadas. 

Por último, se ha ocupado del trabajo que, como turno de lectura, leerá 
hoy, y ha dado cuenta al señor Prefecto de las bajas que ha habido en la 
Sección. 

El Sr. Lozano ha tenido como principal trabajo comenzar el estudio sobre 
el mezquite {Prosopis juliflora)^ en el que por una parte está haciendo una 
análisis que dé á conocer los principios que contiene y otra en la que dosifi- 
que las materias alimenticias. Al mismo tiempo y en los primeros días del 
mes se ocupó en investigar lo que hay escrito sobre los hongos venenosos, 
especialmente sobre el Amanita muscarms, que por recomendación particular 
del Sr. Ramírez estudió, y cuyo trabajo terminó con la demostración de la 
presencia de un alcaloide en dicho hongo y que tal vez es la amanitina, asi 
como un ácido particular, principios que en los extractos que los contenían 
separadamente remitió á la Sección de fisiología, y cuyos resultados detalla- 
dos constan en el trabajo que tengo la honra de adjuntar. Después se ocupó 
en rectificar, corregir y copiar en limpio el artículo que tiene hecho sobre el 



148 ANALES DEL INSTITUTO 



Capulín (Prunus capulli)^ pcara lo cual empleó algún tiempo en ir á las Biblio- 
tecas públicas y á algunas particulares con el objeto de consultar las obras 
que se citan en la parte bibliográfica de dicho artículo; pero sólo encontró el 
Dispensatorio de los Estados Unidos y Ir Botánica Médica de Griffitli y en 
las cuales lo que dicen relativo á esta planta viene á confirmar más ó menos 
completamente lo que se tenía hecho sobre ella, y por lo que fué necesario 
dar por terminado ese artículo, agregándole lo principal que sobre ella dicen 
aquellas obras. Por último, analizó siete orinas de conejos que remitió la 
Sección 8^, y á la que se le entregaron los resultados que se obtuvieron sobre 
los caracteres físico-químicos, presencia de albúmina, de azúcar, de alcaloide 
y dosificación de urea. 

El que subscribe ha continuado de preferencia el estudio sobre la corteza 
de la raíz de la yerba del zorrillo [Crotón dioicus), cuyo estudio espero ter- 
minar en el mes próximo; en los extractos de éter de petróleo y de éter sul- 
fúrico que obtuve con dicha planta, son notables la esencia, dos resinas y una 
pequeña cantidad de otro principio que pudiera ser un alcaloide, de todos los 
que he hecho un estudio particular. El tiempo que este trabajo dejaba libre 
lo empleaba en revisar y corregir algunos artículos de los que próximamente 
aparecerán en la 2^ parte de la Materia Médica, y para lo que también he 
concurrido á las juntas que han originado. Entre esos artículos mereció par- 
ticular atención el relativo á las semillas del zapote blanco [Casimiroa edulh); 
no entro gn detalles sobre él por constar en el artículo que va á publicarse 
próximamente sobre dicha semilla. 
" México, Agosto 31 de 1897. — Francisco Bio de la Loza y Miranda. 



Investigación del principio venenoso en un hongo, identificado 
con el Amanita muscaria. 

El señor Director, con fecha 2 del presento, me remitió un hongo de los 
que envió el Sr. ingeniero D. Guillermo B. y Fuga, y que se desarrollan á la 
orilla del acueducto que conduce á la ciudad el agua del Desierto y de los 
Leones. 

De los informes que tomé, cree el Sr. Paga que si estos hongos son vene- 
nosos podrían tener alguna influencia en la salubridad, porque muchos de 
ellos cayendo al agua y siendo arrastrados por la corriente, pueden contami- 
narla de algún principio que pudiera ser nocivo á la salud. 

Habiendo identificado el señor Director estos hongos con el Amanita mus- 
caria que es una especie venenosa, al entregarme uno de ellos fué con el ob- 
jeto de que investigara la presencia del principio venenoso. 

Guibourt dice en su Historia de Drogas: "La Amanita bulbosa ha dado á 
Baudier casi los mismos elementos que el Agárico comestible, conteniendo 
éste: agua de vegetación, celulosa, albúmina; viscosina ó mucüago de hongo; 
mycetida, substancia recordando la gelatina y que al estado seco se presenta 
bajo la forma de placas brillantes negras, enteramente solubles en el agua; 



MEDICO NACIONAL. 149 



glucosa, manita, tanino, ácido cítrico, ácido málico, una materia colorante, 
una substancia azoada, una substancia indeterminada, agaricina en masas 
cristalinas amarillentas ó blanquizcas, poco dura, de reacción acida; su olor 
y su sabor recuerdan á la vez los cuerpos grasos y las resinas; una materia 
grasa semi-sólida amarilla; un aceite fijo del mismo color; un aceite esencial; 
fosfatos, malatos, citratos, cloruro de potasa, sales de potasa, de sosa, de alú- 
mina y de fierro. La Amanita contiene además una substancia particulíir que 
este autor llama bulbosina, á la cual atribuye las propiedades de un alcaloide 
y que lo considera como el principio tóxico del hongo. Esta substancia es 
amarga, soluble en el agua y en el alcohol, insoluble en el éter, siempre cris- 
talizable. Difiere del principio aún mal definido que se ha designado bajo el 
nombre de amanitina y que se encuentra en las f alzas naranjas (Amanita mus- 
carius)." ' . 

Wurtz dice: '■^Amanitina, substancia particular descubierta por Letellier 
en el Agaricus muscarius, estudiada después por Apaiger y Wiggers. Según 
Letellier, la amanitina es un veneno violento y es al que se debe atribuir las 
propiedades tóxicas de estos hongos." 

Guiado por estas indicaciones, traté de aislar este principio tóxico siguien- 
do el procedimiento que igualmente indica Wurtz. 

Se sometió á la prensa un hongo que pesaba unos 150 gramos; el bagazo 
se trató por el agua y se aprensó de nuevo; los licores se hirvieron j^ara coa- 
gular los principios albuminoides y se trataron por el acetato de plomo; se 
separó el precipitado por medio de un filtro, y el filtrado se trató por el sub- 
acetato de plomo que volvió á dar otro precipitado; se filtró de nuevo y al 
filtrado se le quitó el plomo por medio de una corriente de ácido sulfhídrico; 
separado el precipitado de sulfuro de plomo, el filtrado se evaporó hasta la 
sequedad, obteniéndose un gramo de un extracto de consistencia blanda, co- 
lor café rojizo, olor muy semejante al de la ergotiiia, sabor amargo y reacción 
acida. Calentado con la potasa cáustica, desprendía amoníaco. Muy soluble 
en el agua, siendo las soluciones acuosas, precipitadas por los álcalis, el tani- 
no, el bicloruro de mercurio, el reactivo de Valser, el de Mayer, el de Tan- 
ret, etc. Igualmente reducían el cloruro de oro. 

Examinado el extracto al microscopio, el Sr. Dr. Armendaris encontró que 
había una multitud de esporas y unos pequeños cristales en agujas. 

Siendo tan pequeña la cantidad de extracto con que contaba, me limité so- 
lamente á demostrar en él la presencia de un alcaloide cuya toxicidad la Sec- 
ción 3^ se encargó de investigar, habiéndole remitido el extracto para que 
hiciera sus experimentos fisiológicos. 

Según Apaiger y Wigger las propiedades tóxicas de estos hongos pertene- 
cen á un ácido particular que acompaña á la amanitina, y del cual se le des- 
embaraza por el primer tratamiento del acetato de plomo. 

Con objeto de que no se perdiera esta investigación, separé el precipitado 
que produjo el acetato de plomo, lo lavé bien con agua, y puesto en suspen- 
sión en el alcohol, separé todo el plomo por medio de una corriente de ácido 



150 ANALES DEL INSTITUTO 



sulfhídrico; filtré, j el filtrado que debía contener el ácido lo evaporé hasta 
la sequedad, dejando un residuo de consistencia blanda, de aspecto cristalino, 
color amarillo y olor fuerte y repugnainte; al calor se fundía. Era en parte 
soluble en el agua y parecía estar constituido por una materia grasa y el áci- 
do orgánico. 

Este extracto fué remitido también á la Sección 3^ para su experimenta- 
ción. 

En resumen: el hongo identificado por el Sr. Dr. D. José Ramírez, actual 
Director de este Instituto, con el Amanita muscaria, denominado también 
falsa naranja, contiene un principio azoado que presenta las reacciones de un 
alcaloide, que no pudo caracterizarse por ser muy pequeña la cantidad que 
se obtuvo. 

México, Agosto 7 de 1897. — M. Lozano y Castro. 



Sección" Terceea. 

Tengo la honra de informar á la Junta de los trabajos verificados en esta 
Sección durante el mes de Agosto del presente año. 

Nos ocupamos primero de experimentar unos hongos {Amanita muscaria) 
que nos remitió el señor Director. 

Como esta especie es tóxica, dirigimos nuestras investigaciones en este sen- 
tido, experimentando como en seguida se expresa: A un perro de 2 ks. 200 gra- 
mos de peso, le ingerimos G gramos de pulpa del hongo, triturada y mezcla- 
da con agua; durante las cinco primeras horas no se observó ningún trastorno 
funcional en el perro; al siguiente día se encontró en el lugar en que había 
permanecido el animal durante, la noche, un vómito que, en su mayor parte, 
era de restos alimenticios; volvimos á administrar al mismo perro una canti- 
dad mayor del referido hongo (10 gramos) y á los cinco minutos vomitó par- 
te de la substancia ingerida; no se volvió á observar otro fenómeno durante 
cuatro horas, al cabo de las cuales la marcha del animal empezó á verificarse 
con alguna dificultad, notándose una debilidad marcada en el tren posterior, 
y haciéndose aquella más y más difícil, hasta no poder verificarla sino arras- 
trándose. Antes se le había notado inquietud que lo hacía caminar en dife- 
rentes sentidos buscando refugio en los lugares obscuros, ligero enfriamiento 
de las extremidades y dilatación de las pupilas. A las 12 horas del princi- 
pio de esta experiencia, todos los fenómenos referidos comenzaron á desapa- 
recer gradualmente y el animal volvió á su estado fisiológico poco después. 

Se ve, pues, que los accidentes causados en el perro por la ministración de 
10 gramos de Amanita muscaria no fueron mortales. 

La Sección 2*^ aisló del referido hongo un principio que se considera como. 
acetato de amanitina imjmro. Con él hicimos nuestras investigaciones en ani- 
males de talla inferior á la del perro, usando de inyecciones hipodérmicas 
para conseguir más rápidamente el resultado. 



MÉDICO NACIONAL. 151 



Inyectamos un conejo con la cantidad de acetato de amanitina extraída de 
un hongo grande (cuj^a cantidad se ignora por haberse olvidado pesarla). A 
los 5 minutos apareció ptialismo, que fué aumentando considerablemente, y 
contracción de la pupila derecha; á los 15 minutos escurrimiento de un líqui- 
do lechoso por el ángulo interno del ojo izquierdo, evacuación de materias, 
emisión dolorosa de orina; la temperatura rectal era en este momento de 38°4; 
á los 20 minutos, paresia del tren posterior; á los 25 taquipnea, ortopnea, 
evacuaciones normales primero y pastosas después, contracciones de los mús- 
culos del cuello y de los párpados; á los 30 minutos vómitos, la excitabilidad 
que al principio se había exagerado se encuentra disminuida; á los 35 la tem- 
peratura rectal se conservaba en 38°4, las evacuaciones continúan pastosas y 
con moco, micción dolorosa, esfuerzos de vómito, persistencia del ptialismo 
y reaparición de la contracción pupilar acompañada de convulsiones genera- 
les: una hora y siete minutos después de la inyección, las orejas comienzan á 
cianosarse, las pupilas se dilatan y el corazón deja de latir. En este momento 
tomamos sangre para examinarla al microscopio y no encontramos en ella las 
esporas del hongo, que antes habíamos visto en el líquido inyectado. 

Hecha la autopsia se encontró: el corazón vacío y los pulmones con nume- 
rosas equimosis sub-pleurales. 

Como hay diferentes opiniones respecto al principio venenoso de estos hon- 
gos, quisimos formar la nuestra, y al efecto experimentamos otro producto 
que no contenía la amanitina y sí el ácido, al que algunos autores atribuyen 
las propiedades tóxicas. 

Para esto inyectamos el ácido contenido en el hongo que había servido pa- 
ra la preparación anterior á un conejo del mismo peso que el primero, y no 
presentó este animal accidente alguno. 

Estas experiencias nos conducen á admitir con Letellier, que las propieda- 
des venenosas de la Amanita muscaria deben atribuirse á la amanitina y no 
al ácido como opinan Apaigcr y Wiggers. 

Hemos continuado experimentando la acción de la Aceitilla sobre la secre- 
ción urinaria,, lo mismo que la de la árnica del país; ]>evo no tenemos aún los 
suficientes datos para llegar á alguna conclusión. 

Se ha comenzado el estudio del zacatechichi, usando el polvo á las dosis 
de 10, 20 y 30 gramos, y en todos los casos ha provocado evacuaciones semi- 
líquidas y sanguinolentas, prolongándose los signos de colitis hasta por siete 
días. En uno de los perros provocó además vómitos el medicamento mencio- 
nado. La infusión al 10 \ioy ciento de polvo de la planta á la dosis de 100 
c. c, produjo los mismos efectos. 

Una gran parte del tiempo la empleamos en redactar los artículos relati- 
vos á la Aceitilla, al Falillo, á la Árnica del país, al Ahuehuete, al Epazote del 
zorrillo y al Estafiate. 

Los Dres. Martínez del Campo y Bulman asistieron con puntualidad y ayu- 
daron eficazmente á las labores de la Sección. 

México, Agosto 31 de 1897. — E. Armendaris. 



152 ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Cuarta. 

Tengo el honor de informar á la Junta de profesores con los trabajos lle- 
vados á cabo en la Sección 4^ del Instituto Médico I*íacional durante el pre- 
sente mes. 

Se han usado en la Sala de terapéutica clínica del hospital de San Andrés, 
los medicamentos nacionales siguientes: chapuz (Ileleniími ^nexicanum) , estsL- 
fíate {Artemisia mexicana), palillo (Crotón morifolius) j zapote blanco {Casi- 
miroa edulis). 

El primero, es decir, el chapuz, se ha ministrado á tres enfermos, bajo la 
forma de extracto hidro-alcohólico, y á las dosis de 4 á 18 miligramos en las 
veinticuatro horas. 

El que está en la cama número 1, llamado Joaquín González, afectado de 
"parálisis agitante," ha llegado á hi dosis de 16 miligramos sin haber obser- 
vado modificación alguna en su padecimiento. 

La cama número 3 está ocupada por Ramón Pérez que, según creo, padece 
una "mielitis anterior ascendente sub-aguda," cuyos sintonías dominantes 
eran en la fecha de su entrada al hospital, el mes anterior, paraplegia y per- 
turbaciones de la palabra. Pues bien, el primer sintonía parece haberse me- 
jorado algo en estos dias, pues aunque con dificultades, el enfermo da algu- 
nos pasos sin ayuda. Se comenzó el tratamiento por el chapuz á principios 
del mes y por la dosis de 0.004 miligramos, aumentando 0.002 miligramos 
cada cuatro ó cinco dias. Actualmente toma 0.018 miligramos y se ha obte- 
nido el resultado indicado. 

El tercer enfermo (cama número 25) se llama Florencio Paredes, y está 
afectado de "corea." Comenzó el tratamiento por 0.004 miligramos de Hele- 
nium y se le ha aumentado progresivamente la dosis, lo mismo que á los an- 
teriores, habiendo llegado á la de 0.008 miligramos en las veinticuatro horas, 
sin haber obtenido beneficio ostensible. 

Me propongo seguir la observación de estos pacientes jior un tiempo lar- 
go, dando cuenta mensual mente á la Junta con el resultado. 

A tres enfermos del mismo servicio he ministrado la infusión teiforme de 
estafiate con objeto de combatir la anorexia provocada por colitis en los dos 
primeros y por embarazo gástrico en el último. De éstos, solamente Rafael 
Ortega dijo haber disminuido su inapetencia dos dias con el uso del medica- 
mento, á la dosis de 120 gramos, en dos tomas, de infusión al 10 por ciento. 
Los otros dos enfermos, Agapito Garcia y Benigno Núñez, no consiguieron 
^ningún resultado. Este último fué el de embarazo gástrico, cuyo apetito vol- 
vió cuando desapareció la enfermedad. 

En cuanto al polvo de las flores, que se usa como anti— helmíntico, no he 
tenido ningún caso en qué emplearlo; pero he suplicado á mis amigos los 
Dres. A. Chacón, Ruiz Erdozain y Sonsa, se sirvan usarlo en el "Consultorio 
Liceaga," adonde concurren muchos niños. Tan pronto como reciba el infor- 
me respectivo, tendré el honor de comunicarlo á la Junta. 



MEDICO NACIONAL. 153 



La tintura de palillo la he usado en cuatro enfermos de la propia Sala, que 
por distintas afecciones han acusado gastralgias ó enteralgias. Tres de esos 
pacientes son los mencionados al hablar de la Artemisia, j el cuarto fué un 
alcohólico con gastro-enteritis catarral, que sucumbió hace ocho días á los 
avances de su mal (atrofia del hígado y agotamiento producido por tliarrea 
incoercible). Tanto en éste como en los anteriores, la ministración de 30 á45 
gotas de la tintura alcohólica de Crotón morifolius, han bastado para hacer 
desaparecer los dolores del estómago ó de los intestinos. 

Conforme á lo convenido con la Dirección, el Sr. iSToriega preparó á prin- 
cipios del mes el extracto de las semillas del zapote blanco, conforme al pro- 
cedimiento del Sr. Dr. Altamirano, es decir, precipitando el extracto hidro- 
alcohólico por el acetato de plomo, quitando el plomo por el ácido sulfhídrico 
y evaporando el líquido á consistencia de extracto seco. Esta forma farma- 
céutica es la que he usado, y la cual ha dado el mismo buen resultado, como 
hipnótico, que el extracto hidro-alcohólico que antes se ha empleado y á igual- 
dad de dosis (0.80 centigramos á 1 gramo). 

La ministración de la Casimiroa edulis es ya de un uso corriente en el ser- 
vicio de terapéutica, de suerte que no se lleva ni cuenta de los enfermos que 
la toman, pues cada vez que, por una ú otra causa, sufre insomnio algún en- 
fermo, se recurre á esta droga en lugar de hacerlo al doral, sulfonal, etc. 

El Sr. Dr. F. Bulman, empeñoso colaborador del Instituto, me ha enviado 
el informe de los medicamentos que se ha servido usar, por indicación mía, en 
la Sala de medicina de mujeres del mismo hospital de San Andrés, que es á 
su cargo. Doy en seguida lectura á dicho documento. 

El Sr. profesor J. M. Noriega ha preparado durante el mes 150 gramos de 
extracto hidro-alcohólico de zacatechichi y 150 gramos de extracto acuoso 
de la misma planta; 800 gramos de extracto hidro-alcohólico de semillas de 
zapote blanco y 250 gramos de extracto de la misma semilla, siguiendo el 
X')rocedimiento del acetato de plomo y del ácido sulfhídrico. Se ocupa actual- 
mente de preparar extracto de chapuz. 

México, Agosto 31 de 1897. — Juan Martínez del Camjpo. 



En la 2^ Sala de medicina de mujeres se han ensayado en el presente mes: 
el extracto hidro-alcohólico de chapuz á la dosis de 0.004 miligramos repar- 
tidos en el día, en siete hemiplégicas, unas por hemorragia y otras por em- 
bolia cerebí al, y hasta ahora con esta dosis no he obtenido resultado favo- 
rable. 

El extracto fluido de semillas de zapote blanco á la dosis de 2 gramos y 
como hipnótico, dio resultado en tres reumáticas y una tuberculosa. 

México, Aííosto 31 de 1897.— -F. Bulman. 



Tomo II r.— 24 



154 ANALES DEL INSTITUTO 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina, he 
hecho las preparaciones siguientes: extracto hidro-alcohólico de zacatechichi 
y extracto acuoso de la misma planta; de cada uno de ellos 150 gramos; ter- 
miné la preparación del extracto de zapote, del cual obtuve 800 gramos; y 
por úiymo, preparé 200 gramos de extracto de la misma semilla de zapote, 
haciendo intervenir en la preparación el acetato de plomo y el sulfhídrico; 
actualmente me ocupo de preparar más extracto de chapuz por estarse usan- 
do mucho. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Agosto 31 de 1897. — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
4^ del Instituto Médico Nacional, Dr. D. Juan Martínez del Campo. — Pre- 
sente. 



LECTURAS DE TURNO. 



Método general de análisis de los vegetales, seguido por el subscrito en el es- 
tudio de las plantas, cuya análisis le ha sido encomendada en el Instituto 
Médico Nacional. 

I. 

En todos los planteles científicos de cualquiera índole que sean, se estable- 
ce pronto la costumbre de normar los trabajos bajo un plan siempre el mis- 
mo que facilita considerablemente las labores; cierto es que para llegar á 
elegir este plan, se necesita al principio investigar en cada caso qué es, entre 
lo conocido, lo que da mejores resultados, tanto en cuanto á facilidad como 
exactitud; pero una vez vencida esta primera dificultad, la de la elección del 
método, se está seguro de que siguiéndolo y perfeccionándolo, se logra alla- 
nar menos difícilmente todos los tropiezos que se presentan y que sin él se- 
rían sin duda mayores. 

Estas ideas me hicieron buscar un método que se aplicara á la análisis de 
los vegetales desde que nuestro respetado y querido Jefe quiso bondadosa- 
mente compartir con nosotros sus labores, encargándonos de la análisis in- 
mediata de las plantas del Programa, y aunque no puedo gloriarme ni de que 
el método sea enteramente mió, ni de que tenga el rigor del de las análisis 
minerales, la práctica ha confirmado mis ideas y me ha dejado satisfecho; 
pues creo que en gran parte á esto es debido el notable adelanto que la Sec- 
ción 2^^ ha alcanzado en sus estudios en este último año y medio en que ha 
logrado concluir tantas ó más análisis que en los cinco años anteriores, y por 
eso me ha parecido que tomar este asunto para tema de mi lectura de turno, 
tiene utilidad sobre todo para las personas que me hacen la honra de escu- 
charme, tanto para que conozcan la manera como he hecho mis estudios, 
como para rogarles tengan la bondad de indicarme los errores que haya co- 
metido. 



MEDICO NACIONAL. 155 



II. 

El método que hemos seguido en nuestros estudios es el que Dragendoríf 
empleó primero en las investigaciones toxicológicas y aplicó después con tan- 
to éxito á la análisis de los vegetales; nada, pues, tendria que decir de nuevo 
si siempre y en todas sus partes lo hubiera seguido; pero no ha sido asi, pues 
he tratado de adecuarlo á la clase de estudios que aquí seguimos, y aunque 
el principio del método se ha conservado siempre el mismo y ha sido el guia 
de nuestras operaciones, los detalles han variado; asi, pues, antes de pasar 
adelante, diré que el método de Dragendorff se funda en la separación de los 
diversos principios constitutivos de la materia orgánica ú organizada por me- 
dio de disolventes neutros, es decir, que no modifican en nada su consti- 
tución. 

Quien haj^a tenido una poca de práctica en la análisis de los vegetales, ha- 
brá observado que aunque todas las plantas tienen propiedades más ó menos 
desemejantes, existe en ellas constantemente toda una serie de principios que 
forman verdaderas familias que, como las botánicas, tienen algunos caracteres 
que les son generalmente comunes y otros que les son del todo peculiares; 
aprovechamos los primeros para clasificar el cuerpo y los segundos para di- 
ferenciarlo de sus congéneres; siguiendo en la investigación de estos últimos 
un método siempre el mismo para hacerlos perfectamente comparables en- 
tre si. 

Concebida asi la constitución de los vegetales, se comprende el por qué del 
método en el que cada disolvente primordial se va apoderando de un núme- 
ro limitado de cuerpos, que á su vez se separan empleando nuevos disolventes 
que llamaremos secundarios, terciarios, etc. 

III. 

Explicado ya el fundamento del método, entremos en el terreno práctico 
diciendo cómo se lleva á cabo. '"'" ^* ":'''• 

Empezamos por secar perfectamente y pulverizar la planta ó parte de plan- 
ta por analizar; de este polvo tomamos una pequeña cantidad (5 á 10 gramos) 
que incineramos para analizar la parte inorgánica; del resto tomamos 100.00 
gramos que sometemos á la acción de los disolventes para emprender la aná- 
lisis orgánica cualitativa, y 500.00 gramos que sujetamos al mismo tratamien- 
to, pero cuyo objeto es administrar extractos á la Sección de fisiología; debe- 
mos además contar con una cantidad regular de polvo que tenemos en reserva 
para los siguientes casos: 1*=*, una rectificación ya sea en el caso de una falsa 
interpretación, un equívoco, una operación desgraciada, etc.; 2°, la dosifica- 
ción de algún principio que por su aplicación terapéutica ó industrial presen- 
te interés, y 3°, la preparación en mayor escala de algún principio cuyo inte- 
rés exija estudiar con algún detalle sus propiedades físico-químicas. 

Hecho esto, colocamos nuestros 100.00 gramos de polvo seco en un aparato 
de desalojamiento (ó á falta de él en una vasija cualquiera que pueda cerrar- 



156 ANALES DEL INSTITUTO 



se herméticamente), lo agotamos por éter de petróleo y reducimos el liquido 
á extracto en B. M. poniéndole el número 1; el residuo se seca y agota por 
éter sulfúrico, con el que, también en B. M., se hace el extracto número 2; 
igual procedimiento seguimos para los extractos números 3 y 4, que son pro- 
ducidos por el agotamiento del mismo residuo por alcohol absoluto y agua 
destilada. Xo hacemos extractos números 5 y 6 que resultan de tratamientos 
por los álcalis y los ácidos, porque los elementos disueltos por estos vehicu- 
los, además de tener poca importancia, ó los hemos encontrado ya en los 
otros tratamientos ó es preferible buscarlos por otros procedimientos especia- 
les; de manera que, terminado el tratamiento por el agua destilada, buscamos 
sistemáticamente algunos cuerpos tales como almidón, y según las pro'pieda- 
des de la planta ó las indicaciones recogidas en el curso de la análisis, algún 
otro cuerpo que irueda existir y que tenga alguna importancia, con lo que da- 
mos por terminada la análisis. 

IV. 

Veamos ahora lo que hay que hacer con cada uno de los extractos obte- 
nidos: 

Extracio núm. 1. — Schlagdenhauffen introdujo en el método el uso del éter 
de petróleo con el objeto de disolver las grasas y esencias con exclusión de 
las resinas, y hay que advertir á este propósito que muchas veces se encuen- 
tran resinas en este extracto, de las que unas son solubles en este vehículo, 
otras se hacen bajo la influencia de las grasas ó esencias y otras son produci- 
das artificialmente por la oxidación de las esencias al evaporar el líquido pa- 
ra formar el extracto. Una vez obtenido, dos cuestiones se nos presentan: P, 
¿qué cuerpos lo constituyen? y 2^, ¿cómo los separamos? 

En cuanto á la primera, mucho se ha dicho que el éter de petróleo es el 
disolvente de las grasas, lo que indicaría que en este extracto sólo hemos de 
encontrar grasas; pero no es así; hay infinidad de cuerpos que se encuentran 
en él aunque los más importantes por su cantidad sean las grasas; entre éstos 
se cuentan aceites esenciales, grasas, ceras, resinas, caucho, alcaloides, cloro- 
fila, materias colorantes y algún otro de menos importancia. 

Para caracterizarlos, recurrimos á un pequeño número de propiedades: la 
acción del calor, la solubilidad, la acción de los ácidos y álcalis y la precipi- 
tación por determinados reactivos; por consiguiente, vemos j)rimero los carac- 
teres generales del extracto que pueden dar ligera idea de su constitución; lo 
sometemos después á la acción del calor y por este medio logramos apreciar 
la presencia de un aceite esencial y del caucho aunque existan en mínima 
cantidad, las resinas y sobre todo las grasas que se distinguen de la cera y 
las resinas; buscamos en seguida la acción de los disolventes tratándole suce- 
sivamente por éter de petróleo, benzina, cloroformo, éter sulfúrico, alcohol 
absoluto, alcohol á 85° y agua destilada; pocas son las indicaciones que dan 
los cuatro primeros disolventes, pues generalmente disuelven todo el extrac- 
to; no así el agua y el alcohol; en la primera se disuelven casi exclusivamente 



MEDICO NACIONAL. 157 



los ácidos grasos libres y las materias colorantes; el color nos indica éstas y 
la reacción aquellos; el alcohol á 85° y el absoluto sólo se diferencian, digá- 
moslo así, por matices de solubilidad; por ejemplo, el absoluto disuelve en 
caliente las grasas y ceras que el á 85° casi no disuelve; en cambio éste, di- 
suelve las resinas neutras mejor que el absoluto; por esto, una vez vista la 
solubilidad y por lo mismo el disolvente más apropiado para separar los 
cuerpos, hacemos un pequeño número de reacciones para acabarnos de con- 
vencer de la existencia de algunos de ellos; por ejemplo, tratamos por el agua 
destilada la solución alcohólica j)ara ver si hay la opalescencia ó el enturbia- 
miento característico de las resinas, y en caso de haberlo, si desaparece por 
la adición de álcalis, etc., y entonces nos ocupamos de la segunda cuestión, la 
separación de estos cuerpos, de la manera siguiente: 

Supongamos el caso más complicado de que el extracto contenga todos los 
cuerpos antes dichos y que existan en pequeñas cantidades; evidentemente no 
podemos separarlos todos en cantidad para estudiarlos debidamente; pero 
como sólo hacemos análisis cualitativa, no nos preocupamos más que de ca- 
racterizarlos y estudiar con detalle los más importantes; así en el caso actual, 
nos basta para caracterizar la esencia su olor, como el de hule quemado no 
nos deja lugar á duda respecto de la existencia del caucho; la materia colo- 
rante se hace perfectamente visible al buscar la solubilidad en los diversos 
vehículos y tratarla en sus soluciones por los ácidos y álcalis; nos restan las 
grasas, ceras, resinas y alcaloides; tratamos el extracto por el agua destilada 
para separar las materias colorantes que en ella se disuelvan y los ácidos 
grasos libres; este líquido lo dividimos en dos porciones, una que nos sirve 
para estudiar las materias colorantes y la otra los ácidos grasos; generalmen- 
te estos cuerpos existen en muy pequeñas cantidades y por eso con ellos nos 
limitamos á buscar algunas de sus reacciones características; después de este 
tratamiento por agua destilada, hacemos uso del agua acidulada con el objeto 
de apoderarnos de los alcaloides que accidentalmente hayan pasado á formar 
parte de este extracto y en esta solución los caracterizamos también por sus 
reacciones, sobre todo la precipitación de los reactivos de alcaloides. Emplea- 
mos en seguida el alcohol á 85° que disuelve casi exclusivamente las resinas, 
aceites esenciales y materias colorantes; sometemos el líquido á la acción del 
carbón animal que se apodera €le la materia colorante y lo evaporamos en 
B. M. hasta la sequedad; tenemos como residuo la resina que podemos ya es- 
tudiar, ^ para hacerlo anotamos sus caracteres generales, la sometemos á la 
acción del calor, buscamos su solubilidad en los líquidos neutros y alcalinos, 
la acción sobre el licor de Fehling sola y después de hervida con los ácidos, 
y por último, investigamos las reacciones coloridas que produce bajo la in- 
fluencia de los ácidos; reacciones fáciles de ejecutar, que por lo común son 
propias de cada cuerpo y que por lo mismo bastan por sí solas para caracte- 
rizarlo. ]N"os quedan por separar solamente las grasas y ceras; para ello nos 
valemos del alcohol absoluto caliente que disuelve apenas las grasas deján- 
dolas depositar por enfriamiento, con lo que tenemos un cuerpo disuelto que 



158 ANALES DEL INSTITUTO 



es la cera y uno insoluble que es la grasa, y en los que buscamos sus carac- 
teres generales, acción del calor, solubilidad, punto de fusión, de solidifica- 
ción, densidad, acción de los diversos reactivos, etc., con lo que terminamos 
el estudio del extracto número 1. 

Extracto núm. 2. — Agotada la planta por el éter de petróleo, sufre igual 
tratamiento por el éter sulfúrico que por evaporación en B. M. nos deja como 
residuo el extracto número 2. 

Este extracto, muy variable en su composición, contiene muy comunmente 
alguno ó algunos de los cuerpos ya encontrados en el extracto anterior; de 
ellos no nos ocuparemos ya; puede contener además cuerpos que pertenecen 
principalmente á alguna de estas cuatro series: ácidos, glucósidos, alcaloides 
y resinas; de manera que, después de ver los caracteres generales, acción del 
calor, solubilidad, etc., de este extracto, al mismo tiempo que separamos los 
componentes, los caracterizamos y seguimos para la separación el mismo 
procedimiento que en el extracto anterior; asi es que lo tratamos primero por 
el agua destilada que nos disuelve materias colorantes (hematoxilina, purpu- 
rina, frangulina, alizarina, emodina, crisarobina, ácido crisofánico, etc., sus 
derivados ^ análogos), ácidos orgánicos (gálico, tánico, oxálico, benzoico, sa- 
licilico, cinámico), algunos otros cuerpos como la catequina, pirocatequina, 
quercitrina, soforina y sus análogos, y por último, algunos glucósidos tales 
como la salicina; á pesar del número tan crecido y la diversidad de todos es- 
tos principios, su presencia puede ser sospechada fácilmente debido á que 
forman grupos que tienen por lo menos una reacción común: los álcalis para 
las materias colorantes; el cloruro férrico para los ácidos; el licor de Fehling 
para los glucósidos, etc.; como por otra part^ es raro que se encuentren dos ó 
más cuerpos del mismo grupo, después de la reacción caracteristica del gru- 
po, ])odemos emplear otras que por una especie de clave dicotómica nos llevan 
á identificar el cuerpo hallado. No me detendré á especificar más estas inves- 
tigaciones, que equivaldrian á dar las propiedades de un sinnúmero de cuer- 
pos, porque me saldría de mi objeto que, lo repetiré, es simplemente indicar 
el método que sigo en mis estudios. 

Una vez agotado el extracto por el agua destilada, se le trata por el agua 
acidulada en la que se disuelven toda la gran serie de alcaloides, glucósidos 
y principios amargos que se caracterizan por sus reacciones, y que si existen 
en cantidad se pueden separar, como técnicamente se dice, 'por agitación^ pro- 
cedimiento que consiste en agitar este líquido sucesivamente con diversos di- 
solventes (éter de petróleo, benzina y cloroformo) y examinar el residuo que 
cada uno deja. 

Tratamos en seguida el extracto por agua ligeramente alcalinizada y la 
agitamos con los mismos disolventes, éter de petróleo, benzina y cloroformo, 
para completar la investigación de estos tres grandes grupos, quedándonos 
sólo en el extracto resinas que tratamos por el alcohol para separar las solu- 
bles de las insolubles, y siendo estas substancias las más numerosas, las más 
constantes, las que existen en mayor cantidad y muchas veces las de mayores 



MEDICO NACIONAL. 159 



aplicaciones, las estudiamos con algo de detalle siguiendo siempre nuestro 
método general; esto es, buscamos sus caracteres generales, su solubilidad, 
la acción del calor, su cristalización, la acción de los álcalis, y por último, sus 
reacciones coloridas bajo la influencia de los ácidos, terminando con esto el 
estudio del extracto número 2. 

Extracío núm. 3. — Este extracto que nos resulta del agotamiento por al- 
cohol absoluto del residuo ya tratado por los éteres de petróleo y sulfúrico, 
es también muy complejo, pues en él podemos encontrar representantes de 
los numerosos grupos siguientes: resinas, principios amargos, glucósidos, al- 
caloides, taninos, azúcares, materias colorantes y aun sales minerales. 

Todo lo que he dicho anteriormente me permite ser muy breve aquí, pues 
he hablado ya de casi todos estos cuerpos. 

Tratamos el extracto por el agua destilada y en esta agua buscamos todos 
los cuerpos que puede'disolver (materias colorantes, taninos, azúcares, glu- 
cósidos, alcaloides, principios amargos y sales minerales); para ello vemos su 
color, sabor, reacción y buscamos algunas reacciones: con el percloruro de 
fierro, acetato de plomo, de cobre, gelatina, etc., y siendo considerable el nú- 
mero de substancias que se disuelven en el agua, tenemos que separar unas 
por agitación, otras por precipitación; pero dando siempre lugar preferente á 
los alcaloides que, como es bien sabido, son los cuerpos más importantes por 
su actividad. Asi es que si en el agua destilada no se disuelven, tratamos el 
extracto por agua acidulada que sometemos en primer lugar á la acción de 
los reactivos generales de los alcaloides, y entre ellos á los que concedemos 
la preferencia, son el de Walser, ó sea el yoduro yodurado de potasio, el de 
Tanret, el de Mayer, el clai'uro de oro, el bicloruro de platino, el bicloruro 
de mercurio, el ácido picrico, el ácido tánico, los álcalis y carbonates alcali- 
nos; si por estas reacciones sospechamos su presencia tratamos de aislarlos, 
para lo que seguimos primero el método por agitación en el agua acidulada; 
si no nos da resultado, tratamos el extracto por agua alcalinizada que disuel- 
ve las resinas acidas que generalmente están combinadas con ellos, y el resi- 
duo que los contiene lo tratamos por cloroformo, éter sulfúrico ó alcohol que 
los disuelven; si este segundo método no da resultado tampoco, debido casi 
seguramente á que el alcaloide encontrado es más soluble en el agua que en 
los otros disolventes, lo que en el primer método hace que á pesar de agitar 
el licor acuoso acidulado con los diversos disolventes persista en el agua, y 
en el segundo que se disuelva en el agua aun alcalinizada sin quedar en el 
residuo, evaporamos esta agua hasta la sequedad y el residuo lo tratamos por 
éter, alcohol ó cloroformo que nos disuelven el alcaloide; por último, podemos 
recurrir al subacetato de plomo que precipita todas las substancias mezcla- 
das y combinadas con él dejándolo al estado de acetato disuelto en el liquido. 
Estos ensayes de separación en pequeño nos son sumamente útiles para se- 
parar el cuerpo en mayor cantidad y dar su modo de preparación, que gene- 
ralmente se emprende en nueva planta, para poder estudiar algunas de sus 
propiedades. Decir las dificultades sin cuento con que sin cesar se tropieza 



160 ANALES DEL INSTITUTO 



al tratar de aislar un principio de esta naturaleza, haría interminable este 
trabajo; bástame saber que dirigiéndome á personas verdaderamente ilustra- 
das, no tengo que ponderar estas difíciles labores en que se emplean días y 
días, semanas, meses y muchas veces años enteros, sin lograr concluir el es- 
tudio de uno de estos interesantísimos cuerpos; pero, en fin, si logramos ob- 
tenerlo aunque en pequeña cantidad é impuro, vemos si contiene ázoe, sea 
por medio de la cal sodada ó por la reacción de Lassaigne, vemos si presenta 
reacción alcalina, si se combina con los ácidos y es precipitado por las bases, 
su cristalización, sus reacciones coloridas bajo la influencia de los ácidos con- 
centrados, y si la cantidad lo permite buscamos algunas otras propiedades 
tales como solubilidad, desviación de la luz polarizada, etc. 

Igual importancia que los alcaloides presentan otras dos ó tres series de 
cuerpos cristalizables: ácidos especiales, glucósidos y principios amargos. Los 
ácidos, aunque pueden encontrarse en éste y en el anterior extracto, son más 
comunes en el siguiente; allí me ocuparé de ellos, diciendo aquí sólo unas pa- 
labras de algunos taninos que pueden presentar importancia, sea terapéutica 
ó industrial; reconocer la presencia del tanino es cosa fácil, y ya he dicho có- 
mo se hace; pero puede darse el caso de que, ó sea muy abundante y tenga 
aplicación industrial, y entonces hay que dosificarlo, ó bien puede tener algu- 
na propiedad particular que lo haga aplicable en terapéutica como el del zoa- 
patle {Montafjnoa tomentosa) y entonces hay que estudiarlo. No me ocuparé 
de ninguna de las dos cosas por ser bien conocidos los procedimientos se^ 
guidos. 

Los glucósidos pueden buscarse al mismo tiempo que los alcaloides j en 
los mismos líquidos acuosos, empleando el procedimiento por agitación ó por 
el acetato de plomo; nada más que estos quedan en el precipitado y allí hay 
que buscarlos. Para probar que una substancia es glucósido se aprovecha la 
propiedad común que tienen, y que ha dado nombre al grupo, de producir 
glucosa por desdoblamiento bajo la influencia de los fermentos ó de los áci- 
dos diluidos y calientes; pero al hacer esta prueba pueden presentarse varios 
casos: 1^, el glucósido no reduce directamente el licor de Fehling, sino des- 
pués de la ebullición prolongada con los ácidos; para que no pase desaperci- 
da esta reducción, que algunas veces sólo se produce después de muchas ho- 
ras, hay que estarla buscando de tiempo en tiempo y emplear en caso de no 
producirse en mucho tiempo tubos cerrados á la lámpara para hacer obrar 
al mismo tiempo la presión; 2*?, el glucósido reduce directamente el licor de 
Fehling; puede en este caso confundirse con la glucosa, y para distinguirlo 
podemos, ó someterlo á la fermentación, que no produce, ó tratarlo por un áci- 
do, que da lugar á un desprendimiento de ácido carbónico; 3", puede produ- 
cirse un enturbiamiento al estar efectuando la reacción con los ácidos; esto 
que es debido á que los productos de desdoblamiento no son solubles ó son 
poco solubles en el agua, es tan característico como la reducción del licor de 
Fehling; 4" y último, ciertas substancias análogas á los glucósidos no produ- 
cen glucosa al desdoblarse, sino azúcares isómeras de la manita, que no fer- 
mentan. 



MEDICO íNAGIONAL. 161 



Para concluir lo referente á este extracto, diremos que si por el sabor ó al- 
guna otra propiedad revelada en el curso de la análisis sospechamos la pre- 
sencia do un principio amargo y no es ni alcaloide ni glucósido, y sin embargo 
es cristalizable y tiene propiedades definidas, decimos que es un principio 
amargo; estos son generalmente cuerpos neutros que forman un grupo bien 
definido que tiene propiedades especiales; pero pueden también ser ácidos, 
como por ejemplo la quinovina. 

Extracto núm. A- — A diferencia de los otros vehículos que duran en contac- 
to el tiempo suficiente para agotar la planta, el agua destilada sólo debe per- 
manecer 24 horas para evitar fermentaciones; al cabo de este tiempo se separa 
del polvo y se reduce, por evaporación á fuego directo, á pequeño volumen, 
constituyendo así nuestro líltimo extracto, que está formado por cuerpos cuya 
presencia es casi constante en todas las plantas: son principios pécticos, azú- 
cares, ácidos, hidratos de carbón, materias albuminoides, sales minerales y 
algunas veces saponina y sus análogos. 

No tenemos necesidad de que este extracto sea sólido, porque el procedi- 
miento que con él seguimos para caracterizar sus componentes, no es como 
en los anteriores por solubilidad; sino por insolubilidad, por precipitación, 
puesto que hemos j^a empleado para agotar la planta todos los disolventes y 
los únicos recursos que nos quedan son, ó hacer que en otro vehículo quede 
el cuerpo en suspensión, ó hacerlo entrar en una combinación que lo haga 
insoluble; ó en fin, caracterizarlo disuelto por medio de los reactivos; por el 
primer procedimiento distinguimos los principios pécticos, las substancias al- 
buminoides y los hidratos de carbón; el 2° nos sirve para estudiar los ácidos, 
y el 3*^ para la saponina, sus análagos y las azúcares. 

Empezamos por tratar un poco del extracto por un volumen doble de al- 
cohol absoluto, abandonándolo en un vaso cubierto durante 24 horas; se ob- 
tiene un precipitado que es de principios pécticos y que puede contener albu- 
minoides y sales; para convencerse, se aisla por el filtro y se trata por dos 
partes de agua que disuelve todos los principios pécticos dejando insolubles 
los albuminoides; si esta parte insoluble es cristalina y se disuelve en mayor 
cantidad de agua, probablemente es bitartrato de cal ó de potasa que hay que 
caracterizarlo por los reactivos; si es amorfo y en él se demuestra la presen- 
cia del ázoe por la reacción de Lassaigne, es albúmina vegetal. La parte que 
se disolvió en el agua es goma ó mucílago que se reconoce por algunos carac- 
teres: no reduce directamente el licor de Fehling sino después de la ebulli- 
ción prolongada con ácido clorhídrico, da precipitado caseoso con el acetato 
básico de plomo, precipita por el percloruro de fierro y se espesa por el bórax 
y el vidrio soluble. Después de separado por el filtro este precipitado, evapo- 
ramos el líquido hasta consistencia de jarabe y le agregamos cuatro volúme- 
nes de alcohol absoluto, se precipitan entonces los hidratos de carbón tales 
como la dextrina, levulina, sinistrina, triticina, etc., substancias que se dife- 
rencian de los principios mucilaginosos por la acción disolvente del alcohol, 
por no ser precipitados por el subacetato de plomo, por su mayor facilidad 

Tomo II I.— 25 



162 ANALES DEL INSTITUTO 



23ara transformarse en glucosa y por no ser coloridos por el yodo; se distin- 
guen entre si por su acción sobre la luz polarizada y por el azúcar que pro- 
ducen al desdoblarse. Separando rápidamente por el filtro el precipitado 
j)roducido por estos cuerpos, en el líquido podemos encontrar la saponina ó 
sus análogos, si los hay, y se pueden obtener por evaporación; se reconoce por 
sus caracteres: es casi insoluble en el alcohol absoluto, se disuelve en alcohol 
á 80° caliente y se deposita por enfriamiento, sus soluciones espumean fuer- 
temente, emulsionan los cuerpos grasos, son precipitadas por el agua de ba- 
rita y por el acetato tripliimbico, tienen un gusto dulce primero, después 
estíptico, acre y desagradable; tratadas por el cloroformo ceden la saponina 
á este vehículo que evaporado deja un residuo amorfo, quebradizo, en lami- 
nitas brillantes que tratadas por unas gotas de ácido sulfúrico concentrado 
toman un color rojizo, etc. 

Buscamos después los ácidos en un líquido preparado como para buscar la 
saponina; es decir, privado por el alcohol de principios pécticos, albuminoi- 
des y carburos; este líquido lo tratamos por el acetato neutro de plomo mien- 
tras produzca precipitado, y si el percloruro de fierro nos ha revelado antes la 
presencia en él de tanino, tratamos cantidad igual de líquido por el acetato 
de cobre; pesamos ambos precipitados y los incineramos para conocer las 
cantidades de óxidos de plomo y cobre que contienen y que deducimos del 
peso primitivo de los precipitados; si la cantidad de materia orgánica preci- 
l^itada es la misma en las dos sales, hay únicamente ácido tánico; si hay di- 
ferencia, es siempre en favor del plomo, y entonces además del tanino hay 
otros ácidos en cantidad aproximada á la diferencia de pesos; para diferen- 
ciarlos, observamos si el precipitado plúmbico primitivamente amorfo llega 
á ser poco á poco cristalino en el seno del líquido; en este caso, puede tratar- 
se de ácido málico ó fumárico; en el caso contrario, descomponemos el preci- 
pitado por el hidrógeno sulfurado, filtramos, evaporamos el líquido hasta la 
consistencia de jarabe y lo tratamos por agua de cal hasta reacción alcalina y 
en esta sal de cal reconocemos el ácido. 

No nos queda por buscar más que las azúcares y sales minerales; de éstas 
no nos ocuparemos por conocerlas ya; en cuanto á las azúcares, que recono- 
mos por el licor cupro-potásico en un líquido privado por el acetato de plo- 
mo, de tanino y otros cuerpos reductores, se distinguen por su cristalización, 
su poder rotatorio y algunas otras propiedades como la interv^ersión. 

Terminado el estudio de los extractos buscamos sistemáticamente en el re- 
siduo, agotado por los cuatro disolventes anteriores, almidón, para lo que 
sometemos á la ebullición con agua acidulada por ácido clorhídrico una pe- 
queña parte y en el líquido lo buscamos por el yodo. Podemos encontrar en 
este líquido restos de los cuerpos ya reconocidos anteriormente en el extracto 
número 4 que caracterizamos por los reactivos, y en el caso que allí hayamos 
quedado con duda acerca de la existencia de albúmina vegetal, nos puede 
servir para buscarla con más seguridad, para lo que lo concentramos hasta 
que se forme en la superficie una película en la que buscamos el ázoe por la 
reacción de Lassaigne. 



MEDICO NACIONAL. 1G3 



Queda como residuo el esqueleto vegetal formado de celulosa y sus isóme- 
ros, leñosa y sales; no siendo importante la determinación de estos cuerpos, 
nos contentamos con ver la facilidad con que retienen la materia colorante 
(fucsina) después de la adición de glicerina, y damos por terminada la análi- 
sis cualitativa de la planta para emprender en caso necesario el estudio del 
13rincipio activo. 

Como se ve por todo lo anterior, aunque en lo general he seguido el méto- 
do de Dragendoríf, en los detalles lo he modificado algunas veces profunda- 
mente, y mi intención ha sido adecuarlo á nuestra institución y hacerlo rápido, 
buscando para caracterizar cada cuerpo las reacciones, que al mismo tiempo 
que sean suficientemente características, sean más fáciles de ejecutar, más 
palpables y más violentas. 

Tal es, señores, el procedimiento que hasta ahora he seguido en mis análi- 
sis y el estudio que tengo la honra de someter á su ilustrado criterio; creo 
que debe tener defectos que al mismo tiempo que ruego se me indiquen, su- 
plico se me dispensen. 

México, Agosto 31 de 1897. — Federico F. Villaseñor. 



IlSriEnoi^nN^ES 

De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Septiembre de 1897. 

Sección Primera. 

En los primeros días del presente mes, el que subscribe se ocupó en redac- 
tar el informe pedido por la Secretaría de Fomento, relativo al insecto lla- 
mado Picudo, que ha comenzado á destruir las siembras de algodón de algu- 
nos lugares del Estado de Coahuila. El informe se remitió acompañado de 
dos dibujos que representan: uno el parásito, y el otro los frutos del algodo- 
nero atacados por aquél. A esta Junta le presento aquel trabajo como anexo 
al presente informe. 

No poco tiempo he empleado en vencer las dificultades numerosas que se 
oponían á la inmediata publicación de la segunda parte de la Materia Médi- 
ca Mexicana, pero ahora que se han dominado, tengo el gusto de presentaros 
impreso el primer artículo, que es el relativo al chapuz, y abrigo la esperan- 
za de que estos trabajos no sufrirán interrupción. 

La corrección de las pruebas de imprenta del artículo destinado al zapote 
blanco, que aparecerá en el número 5 del tomo III de nuestros "Anales", ha 
sido otra ocupación que por su urgencia interrumpió nuestras otras labores, 
pues hubo necesidad de reformar no pequeña parte de lo que ya se conside- 
raba como terminado y correcto. 



164 ANALES DEL INSTITUTO 



El Sr. Chas. Richards Dodge, Agente especial del Departamento de Agri- 
cultura de los Estados Unidos, hace tiempo se dirigió al que subscribe, solici- 
tando se le remitieran datos relativos á las fibras vegetales usadas en Méxi- 
co, asi como también los nombres vulgares de las plantas que las producen. 
Oportunamente se enviaron aquellos informes, y ahora el Sr. Dodge acaba de 
obsequiarme con un ejemplar de la obra que ha publicado con el titulo de: 
"A descriptivo catalogue of the useful fiber plants ofthe world, includingthe 
structural andeconomic classifications of fibers." La obra es de mucha im- 
portancia, pues en ella se encuentra recopilado todo lo que se conoce respec- 
to de esta materia. Debo mencionar aquí, no por vanidad, sino por el apre- 
cio que se hace de los trabajos de este Instituto, que el autor de la obra, tie- 
ne la bondad de citarme como uno de los que contribuyeran con datos origi- 
nales ¡3 ara la confección de la obra, y que en diversas páginas acepta las opi- 
niones del subscrito. 

Después de la lectura de los párrafos consagrados á plantas del país, pude 
hacer algunas notas y rectificaciones que me apresuré á remitir al Señor 
Dodge. 

El resto del tiempo se destinó á la revisión de los artículos de la ¡Degarro- 
pa y el palillo, que han quedado listos para enviarse á la imprenta. Fov úl- 
timo se han corregido los nombres de las letras A y B del Diccionario, res- 
pecto del que tuve la honra de informar á esta Junta en el mes anterior. 

El Sr. G. Alcocer ha dedicado todo el tiempo en el trabajo que se acabado 
mencionar, y el Sr. Galindo y Villa ha prestado también su contingente, co- 
piando los nombres vulgares y científicos de los apuntes y libros inéditos 
que existen en la Sección. < 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: cuatro láminas para el Álbum ico- 
nográfico que representa la aceitilla, Bidens leucanf ha; cnheza de negro, Wi/m- 
2)haea ampia; el sempoalxóchitl, Tajefes erecta^ y la pegarropa, Mentzelia his- 
2)ida. Para la Materia Médica dibujó la lámina del tatalencho, (Tymnosiierma 
multijlorum. 

jNIéxico, Setiembre 30 de 1897. — José liamírez. 



EL PICUDO DEL ALGODONERO. 



(Anexo al informe anterior). 

En respuesta al oficio de vd. de fecha 24 de Agosto próximo pasado, en el 
que se sirve ordenar á este Instituto que proceda al estudio del insecto que 
actualmente está causando serios perjuicios á los plantíos de algodón, de los 
campos cercanos á Yiesca, del Estado de Coahuila, tengo la honra de infor- 
marle lo siguiente: 

Examinados por el que subscribe los frutos del algodón, así como los insec- 



MEDICO NiíCIONAL. 165 



tos y sus larvas, que se remitieron juntamenle con el oficio de vd., resulta que 
se trata del gorgojo conocido con el nombre vulgar ie Picudo, el que repeti- 
das veces ha destruido en varios lugares de la República la valiosa cosecha 
de aquella planta textil. Asi aconteció en el Estado do Guerrero en. el año de 
1893, en donde, como se recordará, hubo necesidad, de abandonar el cultivo 
del algodón por algún tiempo. 

El insecto pertenece al orden de los coleópteros y á la familia de los Cur- 
culiónidos, siendo su nombre científico el de Antlionomus grandis. Este gorgo- 
jo es pequeño, de color pardo y medirá unos ocho milímetros de largo; gene- 
ralmente se le encuentra en todas las estaciones del año, picando y poniendo 
sus huevos en los botones de las flores y en las cápsulas. En los lugares en 
que se hace sentir el frío, durante el invierno, este gorgojo pasa la vida sobre 
la tierra, escondido entre las yerbas secas, pero apenas comienza la ])rima- 
vera y cuando aparecen los primeros botones de la flor del algodonero, vue- 
la, é inmediatamente ataca los tejidos blandos de aquellos, y deposita en su 
interior sus huevos, de donde salen las larvas, que también á su vez contribu- 
yen á la destrucción de aquella parte tan importante del vegetal. Si el botón 
de la flor es el atacado, cae á poco tiempo, pero si es la cápsula, ésta perma- 
nece adherida pero siemj^re se deforma y al fin se pudre. Mientras dura la 
floración de una siembra de matas de algodonero, probablemente se desarro- 
llan más de dos generaciones de picudos y sobre todo en los lugares 
en los que además de las plantas cultivadas, crecen otras, espontánea- 
mente y aun antes de que aquellas comiencen á brotar; entonces, en la época 
en que el algodón sembrado alcanza á una altura suficiente y comienza á pro- 
ducir sus botones, los picudos ya se han multiplicado mucho, y las nuevas 
generaciones son las que atacan los botones tiernos determinando su caída. 

Una vez que ha caído el botón de la flor, la larva sigue su desarrollo nor- 
mal, se transforma en linfa y por último en insecto perfecto, transcurriendo 
en estas metamorfosis como unas cuatro semanas. Ya en esta época comien- 
zan á formarse los frutos ó cápsulas, de aquellos botones que habían sido per- 
donados de los ataques de las larvas, pero entonces la escasa cosecha qué pa- 
recía salvada es invadida por la generación más reciente de picudos, que Ade- 
ne á depositar sus huevos en estas cápsulas y las nuevas larvas se desarro- 
llan en su interior del mismo modo que sus antecesores lo hicieron en h)s bo- 
tones de las flores. Así pues, hay una serie de generaciones desde que comien- 
za la primavera, hasta que, en los climas fríos, aparecen las heladas, aumen- 
tando en cada una de ellas el número de larvas y en consecuencia el de gor- 
gojos. En el mes de Julio, que es el más propicio para el desarrollo del in- 
secto, este se podrá encontrar en todos sus grados de desarrollo y crecimien- 
to. Como hemos dicho, las cápsulas atacadas por el picudo no caen, pero 
siempre pierden su color verde, de un modo gradual y generalmente de un 
solo lado y prematuramente se abren por el extremo, fenómeno que coincide 
con el desarrollo completo déla larva. Si como regla general sólo se encuen- 
tra una larva en cada botón de flor, en una cápsula que ha alcanzado todo su 
desarrollo, las más veces se hallan hasta doce. 



166 ANALES DEL INSTITUTO 



En aquellas localidades en donde casi no hay invierno, los gorgojos no 
mueren durante esa Estación y i)or lo mismo son más perjudiciales; puesto 
que tan pronto como florece la planta ya existen en número considerable. 

Con:io importa descubrir á tiempo la aparición de los primeros picudos, no 
se debe olvidar que desde luego atacan el botón de la flor del algodonero, y 
que cuando en un campo sembrado de esta planta, los botones á poco de na- 
cidos caen, ó por lo menos comienzan á marchitarse, lo más probable es que 
la enfermedad sea debida á la presencia de este parásito, lo que fácilmente se 
comprueba abriendo esos botones, en donde se encontrarán las larvas en el 
principio de su desarrollo. Si la invasión se verificó cuando ya habia termi- 
nado la floración, las cápsulas serán las atacadas y la pérdida de su color 
verde natural, asi como las perforaciones hechas por los picudos, serán los 
indicios de que la plaga ha comenzado á desarrollarse, lo que se confirmará 
de igual manera que cuando se trata de los botones de las flores; es decir, 
abriéndolas y encontrando el animal nutriéndose á expensas de los tejidos 
tiernos del fruto. 

Desde luego debemos decir que para combatir esta plaga, hasta la fecha, 
desgraciadamente la experiencia ha demostrado la ineficacia de las aplicacio- 
nes de las substancias insecticidas tan útiles en muchos casos. Sin embargo, es- 
te no es motivo suficiente para que el agricultor no intente oponerse á la ex- 
tinción de la plaga, y las medidas que son de tomarse deben tender á destruir 
los gorgojos que resistieran el invierno, y después las larvas de la primera 
generación, puesto que cuando el insecto ya es muy numeroso nada se puede 
hacer para salvar la cosecha de una destrucción que es segura. 

Ya dijimos que se ha observado que los primeros gorgojos aparecen en la 
primavera sobre los botones tiernos de las primeras plantas que florean; de 
aqui surgió la idea de la posibilidad de capturar estos primeros insectos, 
])0Y medio de un corto número de plantas cultivadas con ese objeto. Estos 
plantíos se han de disponer de tal manera que queden protegidas de los efec- 
tos de las heladas y cultivándose de modo que af)arezcan sus flores mucho 
tiempo antes que las de la cosecha verdadera; así serán atraídos la mayor 
parte de los picudos y su destrucción muy fácil. 

Para el éxito de las cosechas venideras, mucho se adelantará destruyendo 
en un campo invadido por el picudo, todos los botones que caen al suelo, pues 
como hemos dicho cada uno de ellos encierra un enemigo. Pero aun estas me- 
didas aleatorias no tienen casi ningún efecto si no son tomadas simultánea- 
mente por todos los cultivadores vecinos, y se comprende que con sólo una 
labor en que no se pongan en práctica, de allí saldrán todos los parásitos que 
invadirán las siembras inmediatas. En las labores ya invadidas por el picu- 
do, lo único que pued(f hacerse es proceder á la quema de las plantas, y aun 
así no se logrará destruir á los insectos que llegaron á su estado perfecto y 
que pueden ponerse á salvo por el vuelo; pero para acabar con éstos, aún que- 
da el recurso de reservar unas cuantas matas á donde se irán á refugiar y en 
donde se podrán destruir como lo hemos descrito en el párrafo anterior. 



MEDICO NACIONAL. 167 



En resumen, los remedios de que hasta ahora se puede disponer, son: 

1^ Coger por medio de unas cuantas plantas sembradas temprano á aquellos 
i^icudos que escaparon de los efectos del invierno. 

2° Destruir todos los retoños de la planta del algodón que se desarrollen 
espontáneamente en los maizales ó en las labores abandonadas. 

3° Recoger todos los botones de las flores que caigan al suelo, destruyén- 
dolos inmediatamente. 

4° Cortar y quemar los tallos de las matas de algodón durante el otoño, y 
si es posible arar las labores al mismo tiempo. 

5^ Coger los últimos picudos en las plantas que se dejen en pie. 

El Sr. L. O. Howard, jefe de la División de Entomología del Departamen- 
to de Agricultura de los Estados Unidos escribió un pequeño folleto sobre el 
asunto, y de él hemos tomado casi todo lo que antecede, asi como este párra- 
fo final que transcribimos integro. 

"JNTo cabe duda que el Picudo es el enemigo más serio del algodonero, con- 
tra el que los cultivadores en este país han tenido que luchar; y por lo mis- 
mo debe emplearse todo esfuerzo para impedir su extensión. El que esto es- 
cribe es de opinión que puede obtenerse éxito completo, si por medio de una 
acción concertada de los cultivadores, las recomendaciones que se acaban de 
hacer se llevan á cabo en toda la región infestada." 

Con el presente oficio acompaño dos láminas, una que representa el Picu- 
do, y la otra las cápsulas del algodonero ya atacadas por el parásito. 

Protesto á vd. mi consideración. México, Septiembre 13 de 1897. — /. Ra- 
mírez. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á la Junta de Profesores que durante el mes 
que hoy termina: 

El Señor Yillaseñor concluyó el estudio general que tenía emprendido sobre 
el cardón (Opuntia tunicata) en el que encontró: una grasa líquida, cera, acei- 
te esencial, caucho, clorofila, una resina neutra, otra acida, tanino, alcaloide, 
materia colorante amarilla, un ácido orgánico, glucosa, dextrina, almidón, 
materias pécticas, materias albuminoides, celulosa, leñosa y sales minerales. 
Conocida ya su composición general, y por emplearse esta planta como forra- 
je, encimes próximo se ocupará de la dosificación de los principios alimenti- 
cios que contiene: así como en obtener una cantidad de alcaloide suficiente 
para su estudio químico 'y fisiológico que revele si su uso es nocivo ó no pa- 
ra los animales que lo comen y por .último con todos esos datos poder formar 
el artículo relativo para la Materia Médica. 

El tiempo que le dejaba disponible este trabajo lo ocupó en la extracción 
del principio kctivo del chapuz (Heleniuní mexicanum) dirigido por el Sr. 
Armendaris que por haber estudiado esa planta se ofreció bondadosamente á 



168 ANALES DEL INSTITUTO 



auxiliarlo, y por último, como de costumbre, llevó la cuenta de bajas y altas 
de la Sección y copió dos comunicaciones. 

El Sr. Lozano lia continuado el estudio sobre los frutos del mezquite (Pro- 
sopis juliflora) como planta alimenticia y para esto ha dosificado el agua hi- 
groscópica, las substancias minerales contenidas en sus cenizas y su natura- 
leza, encontrándolas formadas por sosa, potasa, cal, magnesia, alúmina, fierro, 
ácido carbónico, clorhídrico, sulfúrico, silícico y fosfórico. Dosificó también 
las materias grasas, los principios tánicos, la glucosa, el almidón y el ázoe to- 
tal; por lo cjue sólo le falta escribir el artículo correspondiente después de ter- 
minar el estudio general que está haciendo al mismo tiempo de dichos frutos. 

El que subscribe se ha ocupado en el estudio particular de algunos de los 
principios encontrados en las semillas del zapote blanco (Casimiroa edulis), 
tales conio el aceite esencial, la grasa y el glucósido, [asi como en preparar 
cantidad regular del primero y del último; este lo tiene en cantidad suficien- 
te para las necesidades de la Sección de Fisiología. De él entregué á esa sec- 
ción una solución conteniendo 0.25 por ciento del glucósido y con otra por- 
ción 1 gramo de esa solución inyecté á una paloma á las 12Mo™ notando in- 
mediatamente que se dormía y tres minutos después estaba tan profundamen- 
te dormida que no se sostenía sobre las patas y reposaba sobre uno de sus 
costados ó con el pico; este sucíip duró hasta la lh20'^ en que poco á poco lo- 
gró sostenerse sobre las patas, ir abriend'o los ojos y despertar completamen- 
te a las 2 p.m. Habiendo recibido el Instituto alguna cantidad de palillo 
fresco (Crotón morifolius) aproveché parte de él para extraer la esencia que 
contiene y rectificar algunas de sus propiedades, para lo cual destilé las hojas 
con agua y los tallos separados de ellas también se destilaron en el mismo ve- 
hículo habiéndome dado estos últimos un 2 por ciento de esencia de la que 
tengo, además de la que he gastado, unos 60 gramos. Otra porción de esen- 
cia he obtenido por el éter de petróleo como disolvente destilando éste en 
B. M. y después la esencia á fuego directo. Con motivo del acuerdo dado en 
la última junta y aprobado por la Dirección, el Sr. IN'oriega quedó encargado 
de preparar algunos extractos de plantas que pudieran servir para extraer de 
ellos los principios activos en cantidad suficiente; por tal motivo y de acuer- 
do con las necesidades de esta Sección y de la tercera, solicité los extractos del 
chapuz (Ilelenium mexicanum), del zapote blanco (Casimiroa edulis) y déla 
yerba del zorrillo (Crotón dioicus), de los cuales el Sr. Moriega remitió en- 
tre los días 23 y 24, 2,080 gramos del extracto de chapuz con los que el Sr. 
Villaseñor comenzó la extracción del principio activo, como antes dije. 

Libertad y Constitución. México, Septiembre 30 de 1897. — Francisco Bío 
de la Loza. 



MEDICO NACIONAL. 169 



Sección Tercera. 

Hemos continuado nuestras observaciones sobre el zacatechichic, la árnica 
del pais, la aceitilla y comenzamos las experiencias con el ñamóle. 

ZacatecMcMc. — El extracto liidro-alcoliólico de esta planta inyectado, á la 
dosis de 2 gramos, á un conejo de 1800 gramos de peso, no le produjo altera- 
ción digna do mencionarse. 

El extracto acuoso aumenta la contracción de la fibra lisa del intestino, 
como pudimos notarlo en la experiencia que, con este objeto, se hizo el dia 
13. (La técnica seguida fué la misma que hemos descrito al ocuparnos de la 
pegarropa.) 

El principio amargo que ya se habia ensayado como digestivo, haciendo 
uso de los procedimientos que señalamos al hablar del estafiate, lo inyecta- 
mos á una paloma á la dosis de un gramo, y le produjo vómitos y purga, sin 
causar la muerte. 

. De estas experiencias podemos inferir: que obra como vomi-purgante en el 
perro la infusión de zacatechichic del 20 al 30 por ciento, equivalente á 20 ó 
30 gramos de planta, el extracto hidro-alcohólico aun en inyección hipodér- 
mica, y el principio amargo, á la dosis de un gramo, en la paloma; que es 
purgante la infusión al 10 por ciento á la dosis de 10 gramos de polvo;^ que 
igual acción tiene el polvo á la de 10 gramos; y que los extractos menciona- 
dos no han tenido acción sobre los conejos. 

Árnica del imis.—^egím habiamos ofrecido en uno de los informes anterio- 
res, en este mes nos seguimos ocupando de esta planta, y al efecto ministra- 
mos el cocimiento de la flor al 10 por ciento á los conejos que teniamos pre- 
parados para este estudio; es decir, cuya cantidad media normal de orina y 
caracteres físicos conocíamos de antemano, con objeto de averiguar si la men- 
cionada planta goza realmente de las propiedades diuréticas que creímos ha- 
ber observado en experiencias anteriores sobre perros. Pues bien, nuestras 
iiltimas observaciones nos autorizan á declarar que el árnica del país no es 
diurética; puesto que el volumen de la orina en estos animales conservó su 
media fisiológica, durante los días en que estuvieron sometidos á la acción del 
medicamento referido. 

El estudio de la acción de la Heterotheca inuloides sobre el tubo digestivo, 
nos indicó las propiedades vomi-purgantes que anteriormente le habíamos 
señalado. Las diferentes formas en que hemos usado el medicamento nos han 
probado que esta acción es constante, manifestándose unas veces el efecto vo- 
mitivo de preferencia, otras el purgante y no pocas el uno y el otro á la vez. 

El efecto vomitivo i^roducido por el polvo no se puede en el caso atribuir 
á las altas dosis de él, pues poseemos observaciones de 80 gramos mmistra- 

Idos á perros, sin que hayan vomitado, y haber obtenido en cambio el efecto 
emético en animales de la misma especie con sólo la dosis de 3 gramos. 
AGeiülla.—A esta planta le habíamos atribuido igualmente que á la ante- 



Tomo III.-26 



170 



ANALES DEL INSTITUTO 



buminuria. Con objeto de ratificar ó rectificar estas ideas, continuamos el 
estudio del Bidens leucantha, sobre los conejos de que hablamos anteriormente; 
el cuadro siguiente nos indica el resultado obtenido: 















¿ 




"« 




e 


-2 








ir 


O 




s 


á. 


1 


e 


'i. 






s 

a 




6° 




Color. 


•^ 
j» 
^ 




f^ 


tS 


^ 
















grs. 










1^ Obser- 1 


Núm. 


1. 


230 


Turbio. 


Amarillo anarailjado. 


Blanco. 


347 


1027 


22.40 


no. 


hay. 


Núm. 


2. 


235 


id. 


ídem ídem. 


id. 


293 


1029 


23.r,o 


no. 


hay. 


VÉTción.. j 


Núm. 


3. 


125 


id. 


ídem subido. 


id. 


350 


1033 


28.80 


no. 


hay. 


25 Obser- f 


Núm. 
Núm. 


1. 
2. 


200 
190 


id. 
id. 


Ídem aiiiiraiijado. 
Id(!m subido. 


]d. 


341 

308 


1025 
1035 


18.40 
19.20 


no. 
no. 


hay. 
hay. 


vación.. j 


Núm. 


3. 


85 


id. 


Ídem ídem. 


id. 


338 


1030 


28. 


no. 


hay. 





Cada observación se refiere á los tres conejos: el núm. 1 y el núm. 3 fueron 
sometidos á la ministración de la planta bajo la forma de extracto acuoso y 
á la dosis de 0.45 centigramos, y el núm. 2 sirvió de testigo; es decir, no se le 
ministró la droga. 

Como se ve, comparando los volúmenes de orina secretada por los anima- 
les sometidos á la acción de la aceitilla con el que no tomó el remedio, y los 
tres consigo mismos en su estado normal, según la tabla publicada ya, no se 
nota aumento en la cantidad de orina emitida. El mismo cuadro indica la 
ausencia de albúmina y la presencia constante de un alcaloide que, según el 
profesor Lozano, se encuentra siempre en la orina normal de los conejos ali- 
mentados exclusivamente con alfalfa. 

Insistiendo sobre la acción diurética que se atribuye á la aceitilla, hicimos 
nuevas experiencias, entre las cuales contamos la siguiente: á los tres conejos 
tantas veces citados, les ministramos: al número 1 cinco gramos de extracto 
de Bidens leucantha disuclto en 190 c. c. de agua; al número 2 cinco gramos de 
diureUna también disueltos en 190 c. c. de agua, y al número 3 solamente 190 
de agua. El resultado consta en el cuadro que va á continuación: 



Co7iejos. 


Volúmenes 
de orina. 


Cantidad de 
alfalfa. 


>• Sin medicamento. 

Ingirió 5 gramos de extracto de aceitilla en 100 c. c. de agua, 
ídem 5 Ídem de diuretina en 190 c. c. ,, 


Núm. 1. 
Núm. 2. 
Núm. 3. 


220 c. c. 
110 ,, 
170 „ 


348 grs. 
248 „ 
338 „ 


Núm. 1. 
Núm. 2. 
Núm. 3. 


300 c. c. 
180 „ 

235 „ 


350 grs. 
173 „ 

291 „ 


ídem solamente 190 c. c. ,, 



La tabla anterior parece indicar á primera vista que el extracto de aceiti- 
lla hizo aumentar el volumen de la orina más que la diuretina y el agua; 



MEDICO NACIONAL. 171 



pues con la primera la diferencia respecto de la orina del dia anterior, fué de 
80 gramos, mientras que con la diuretina fué de 70 gramos y con el agua 
de 65 gramos. A pesar de esto se ve que las diferencias señaladas son tan 
cortas que no deben tomarse en consideración. 

Ñamóle. — Aunque esta planta no figura en la 1^ parte de la Materia Mé- 
dica, nos pareció conveniente comenzar su estudio, de acuerdo con la Direc- 
ción, tanto por tener varios preparados de ella como por carecer en esos mo- 
mentos de preparaciones de las plantas pendientes. 

Ensayamos en primer lugar el cocimiento déla planta, después el extracto 
alcohólico y en seguida la grasa. 

Cocimiento de Ñamóle al 10 por ciento, — Sll acción sobre el tiiho digestivo. — 
Administrado á un perro de 4,800 gramos de peso, á la dosis de 10 gramos 
de raiz.en polvo, produjo abundante salivación, vómitos espumosos y sangui- 
nolentos frecuentes, y evacuaciones líquidas, de color obscuro, muco-sangui- 
nolentas, en gran número y acompañadas de cólicos; los cuales accidentes conti- 
nuaron durante 22 horas y acabaron con la vida del animal. En la necropsia 
se encontraron signos de parálisis cardíaca en diástole y numerosas equinio- 
sis en la mucosa gastro-intestinal. 

La inyección hipodérmica del cocimiento al 10 por ciento y á la dosis de 
3 c. c, provocó los mismos fenómenos que la ingestión del cocimiento; sin 
producir la muerte. No así la inyección de 6 c. c. que, además de los acci- 
dentes apuntados, mató al animal á los dos días. 

El examen microscópico del liquido inyectado reveló la existencia de cris- 
tales irregulares, pero no en forma de rafides. 

Estas experiencias confirman en todo \í s hechas por el Dr. Ildefonso Ve- 
lasco, referidas en su tesis inaugural de Noviembre de 1869 presentada á la 
Escuela de Medicina de México, é intitulada: "Estudio de algunos purgantes 
indígenas." 

En una de las observaciones, la que se refiere al animal que sucumbió por 
la ministración de 10 gramos de polvo de Fitolaca, los signos que presentó 
fueron semejantes á los relatados por el Dr. Velasco en el caso de envenena- 
miento accidental por esta misma planta, ocurrido á Luisa N., de Tlalpan. 

Respecto á la idea que emite el distinguido clínico relativo al modo de 
obrar del Ñamóle, creemos que no debe atribuirse el efecto emeto-catártico 
á la acción mecánica de los rafides que dicha planta contiene, supuesto que 
ni encontramos éstos en el cocimiento, ni dejó de producirse aquél cuando lo 
aplicamos por la vía hipodérmica. 

Extracto alcohólico del Ñamóle.— Fwq preparado éste tratando la raíz por 
éter de petróleo primero y por sulfúrico después; el residuo agotado por estos 
vehículos se trató por alcohol absoluto, el cual, después de evaporado, dejó 
el extracto seco de que nos vamos á ocupar. 

Múltiples é importantes fueron los efectos obtenidos con esta preparación 
en diferentes animales. En la rana: pérdida del movimiento y la sensibilidad, 
rigidez, desaparición completa de los reflejos, ausencia de la excitabilidad 



172 ANALES DEL INSTITUTO 



eléctrica en los músculos, lo mismo que en el nervio sciático, generalización 
de estos fenómenos á la media hora de inyectar bajo la piel de la pantorrilla 
0.20 centigramos de la mencionada substancia. Este cuadro sintomático pa- 
rece reproducir los fenómenos atribuidos á la saponina. 

En otra rana, además de comprobar los fenómenos antes descritos, obser- 
vamos: diminución en el calibre de los capilares del mesenterio y lentitud de 
la circulación sanguínea; á las 24 horas de su muerte buscamos la contracti- 
lidad muscular y no la encontramos, á pesar de estar bien averiguado que 
puede conservarse fisiológicamente hasta dos días después. 

El conejo inyectado con un gramo de extracto murió en pocas horas sin 
habérsele observado ningún accidente dnrante las dos primeras horas des- 
jDués de la aplicación del remedio, y sin saber los que hayan precedido á la 
muerte por haber acaecido ésta de noche. La autopsia reveló parálisis del 
corazón en diástole, congestión pulmonar y abundante cantidad de bilis en 
el intestino. 

A otro conejo se le aplicó el mismo preparado á la dosis de 0.50 centigra- 
mos; cinco horas después estaban muy torpes sus movimientos, los que fue- 
ron haciéndose más y más difíciles hasta paralizarse. Murió á las 8 horas 
del principio de la experiencia. * » 

Menor dosis de medicamento se usó para la tercera prueba (0.20 centigra- 
mos), y en este caso el conejo inyectado no presentó ningún signo notable 
durante siete horas; pero al cabo de las 24 se encontró triste, verificando su 
marcha con dificultad, siendo ésta más marcada en el tren anterior. Una ho- 
ra más tarde el animal da un grito y entra en convulsiones generales;. la pu- 
pila se estrecha, el reflejo conjuntival se conserva, la cianosis principia, hay 
contracciones de los músculos do la nuca; pocos minutos después nuevo ata- 
que de convulsiones, echa la cabeza hacia atrás, la pupila se dilata, las extre- 
midades se enfrían, la cianosis se acentúa, desaparece el reflejo conjuntival, 
aparece la rigidez de los músculos de la nuca, hace inspiraciones profundas 
y sobreviene la muerte por parálisis de la respiración y del corazón. 

Perro de 4,800 gramos. Se le administran por el estómago 0.30 centigra- 
mos de extracto y á los 7 minutos tuvo vómitos espumosos y evacuaciones 
líquidas abundantes, mucosas y con fragmentos de tenia. 

Otra preparación estudiada fué la grasa del Samóle, la que inyectada á la 
dosis de medio c. c. á un perro de 6,600 gramos de peso, no le produjo efecto 
alguno. 

En resumen: la acción de la raíz del S'amole, en las diversas formas expe- 
rimentadas hasta ahora, es la siguiente: 

El cocimiento en ingestión es vomi-purgante y sialngogo. 

El mismo en inyección produjo gastro-enteritis hemorrágica. 

El extracto alcohólico es emeto-catártico, colagogo y tenífugo; trae la pér- 
dida del movimiento y sensibilidad, precedidas de convulsiones, la parálisis 
se extiende á la respiración y al corazón con dosis tóxicas; disminuye el cali- 
bre de los capilares y produce en pocas horas la muerte del músculo de la 
rana; es tóxico para el conejo á la dosis de 0.030 miligramos por kilo. 



MEDICO NACIONAL. 173 



La grasa resultó inerte á la dosis usada. 



Los Sres. Dres. Martínez del Campo y Bulman asistieron con puntualidad 
á la Sección y ayudaron en todas las labores. 

México, Septiembre 30 de 1897. — E. Armendaris. 



. Sección Cuarta. 

Como ofrecí en el informe del mes pasado, seguí la observación de los en- 
fermos sometidos al uso del chapuz [Helenium mexicanum) y que ocupaban 
las camas números 1, 3 y 25 del servicio de terapéutica clínica en el hospital 
de San Andrés, y afectados respectivamente, según dije, de "Parálisis agi- 
tante," de "Mielitis anterior ascendente sub-aguda" y de "Corea." El pri- 
mero ha llegado á la dosis de 0.07 centigramos, sin haber obtenido modifica- 
ción alguna en su padecimiento y sin haber sufrido trastorno alguno. El 
segundo ha alcanzado la misma dosis (0.07 cent.) y parece que la dificultad 
de la marcha sigue disminuyendo, aunque muy lentamente, cuya pequeña 
mejoría comenzó á observarse desde el mes anterior, según se recordará. El 
tercer enfermo llegó á tomar la dosis de dos centigramos (0.02) sin obtener 
beneficio, suspendiéndose la observación el día 8 por habérsele dado de alta. 

Llamo la atención sobre las dosis del Ilelenium mexicanum que he minis- 
trado á estos enfermos, pues parece que antes no se había pasado de un cen- 
tígranio en las 24 horas, y dos de mis enfermos toman actualmente siete 
centigramos, sin ningún accidente, como hemos dicho. Yo creo que esto se 
debe á que no es el alcaloide de la planta lo que hasta ahora se ha usado, 
sino el extracto hidro-alcohólico, que es, como se comprende, mucho menos 
activo que aquél. Sería de desearse que se proporcionara la chapuzina á la 
Sección para estudiar su acfiión terapéutica sobre los enfermos mencionados, 
ú otros semejantes. 

A ocho enfermos del mismo servicio se ha aplicado en el mes la Canagria 
{Bumex liymenosepalus) como astringente en las diarreas. 

El primero, Rafael Castañeda, afectado de entero-colitis catarral, ha toma- 
do durante nueve días las dosis de dos, dos y medio y tres gramos diarios, 
divididos en cuatro, cinco ó seis cápsulas repartidas en el día, y si no ha cu- 
rado aún completamente su diarrea, sí ha disminuido ésta marcadamente. 

El que ocupaba la cama número 17, Quirino López, fué sometido exclusi- 
vamente al uso de la canagria, llegando igualmente á la dosis de tres gra- 
mos, y en doce días vio desaparecer una diarrea consecutiva á una enteritis 
aguda, de causa alcohólica, que lo obligó á entrar al hospital. El día 27 salió 
de alta completamente curado. 

Julio Medina, afectado de enteritis catarral crónica, ha necesitado la dosis 
de cuatro gramos diarios para mejorar su diarrea; aún no está completamen- 
te sano. 



174 ANALES DEL INSTITUTO 



Francisco Sustaita, cuyo padecimiento era "gastro-enteritis catarral cróni- 
ca," y que había llegado á un estado de profundo agotamiento, vela dismi- 
nuir el número de deposiciones cuando tomaba de tres á cuatro gramos dia- 
rios del Rumex hymenosepalus; pero su padecimiento estaba tan avanzado y 
había hecho tan profundas huellas en su organismo, que éste no pudo resis- 
tir y sucumbió al fin. 

Filomeno Escobedo era un cardíaco que tuvo una diarrea debida á excesos 
de alimentación, la cual desapareció después de diez días de tomar cuatro 
gramos de canagria. 

La misma cama que el anterior, ocupó Francisco Kening, que ingresó al 
hospital el día 14 con "Delirium tremens" y diarrea muy abundante. En sie- 
te días vio desaparecer ésta con el uso del propio remedio á la dosis de cua- 
tro gramos diarios. 

Dionisio Mújica, enfermo igualmente de gastro-enteritis catarral de causa 
alcohólica, no ha obtenido beneficio alguno con el medicamento mencionado, 
á pesar de haber elevado la dosis hasta cinco gramos diarios; hubo necesidad 
de recurrir á los astringentes y opiados para mejorar en algo la situación de 
este pobre enfermo. 

Por último, Jacinto Morales, enfermo de tuberculosis pulmonar é intesti- 
nal, disminuve su diarrea cuando toma dos ó tres íxramos de la tantas veces 
mencionada canagria. 

En resumen: este nuevo remedio nacional parece un astringente de cierta 
importancia, pues en estas primeras ocho observaciones se ve que solamente ha 
fallado una vez, dando en todas las demás resultados tan halagüeños que-ani- 
man á seguir su estudio con empeño. 

Cuatro pacientes de la misma Sala de terapéutica, han tomado en el mes 
la tintura alcohólica de palillo (Crotón morifoUus) á la dosis de 30 á 75 gotas, 
para curar diversos dolores ligeros del estómago y de los intestinos. Todos 
ellos obtuvieron muy buen resultado con el uso de ese remedio. 

Completo éxito ha tenido también, como de costumbre, el extracto de za- 
pote blanco (Casimiroa edulis) como hipnótico, á la conocida dosis de 0.60 
centigramos á 1 gramo; todos los enfermos que lo haw tomado han concillado 
el sueño, que por distintas causas habían perdido. 

El Sr. profesor iS'oriega ha preparado durante el mes 1,900 gramos de ex- 
tracto de chapuz que entregó á la Sección segunda; 1,000 gramos de tintura 
de palillo para terapéutica, y se ha ocupado y se sigue ocupando de la pre- 
paración de 5 kilos de extracto de zapote blanco para la propia Sección de 
química. Acampano su informe. 

El Sr. Dr. Francisco Bulman ha ensayado la canagria en siete casos de 
diarrea, fracasando en seis y dando buen resultado en uno; pero hay que ad- 
vertir, como lo dice en su informe, que no ha pasado de la dosis de un gramo 
diario. Doy lectura á ese documento. 

México, Septiembre 30 de 1897. — Juan Martínez del Camjw. 



MEDICO NACIONAL. 17 5 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina me 
he ocupado, según lo dispuesto últimamente por la Dirección, en preparar el 
extracto de chapuz y el extracto de zapote, ambos extractos hidro-alcohólicos, 
para entregarlos á la Sección segunda. Del primer extracto tengo entregados 
1,900 gramos y está completamente agotada la existencia de planta y no me 
es i^osible entregar los cinco kilos que me pidió la Sección segunda hasta no 
recibir nueA^a cantidad de planta; respecto al segundo extracto, desde hace 
algunos días me ocupo de él y tan luego como esté terminado lo entregaré. 
Preparé 1,000 gramos de tintura de palillo. 

Protesto á vd. mis respetos. 

MéxiííO, Septiembre 30 de 1897. — J. M. Noriega. — Al Jefe de la Sección 
cuarta del Instituto Médico Nacional Dr. Juan Martínez del Campo. — Pre- 
sente. 



En la 2^ Sala de medicina de mujeres se han ensayado en el presente mes: 
la canagria como antidiarreica á la dosis de un gramo al día, habiendo fra- 
casado en seis casos de enteritis crónica y dando buen resultado en uno de 



aguda. 



El chapuz á la dosis de 10 miligramos al día no modificó el estado general 
de tres enfermos afectados de hemorragia cerebral; la misma dosis empleada 
en una tabes espasmódica influyó mejorando los síntomas. 

México, Septiembre 30 de 1897. — F. Bulman. 



LECTURAS DE TURNO. 



Visita á los laboratorios de Fisiología de las Universidades de Moscou, 

San Petersburgo y Berlín.^ 

En los momentos en que se trata de realizar en el Instituto Médico IN^acio- 
nal el proyecto de corrección y construcción de los laboratorios, creo que pue- 
den ser de alguna utilidad las observaciones que he recogido visitando los 
laboratorios de Fisiología experimental de las Universidades de Moscou, San 
Petersburgo y Berlín. 

De los laboratorios de Paris no puedo aún decir nada, porque el período 
actual de vacaciones me tiene cerradas sus puertas. Casi otro tanto puedo 
decir del de Berlín, en donde no pude ver, por la misma razón que en Paris, 
más que el auditorio, la Sala de vivisecciones y un conjunto sin orden alguno 
de multitud de aparatos almacenados y llenos de polvo, pues todo el edificio 
se encuentra en restauración. 

En Moscou pude visitar bien todo el laboratorio, mas no pude obtener to- 

1. Esta es la primera parte del trabajo enviado por su autor al Instituto Médico Nacional. 



176 ANALES DEL INSTITUTO 



dos los datos que yo necesitaba porque los profesores y ayudantes estaban su- 
mamente ocupados en las labores del Congreso, y á mi regreso dePetersbur- 
go, que repetí mi A^isita para tomar con calma algunos datos sobre aparatos 
que habían llamado vivamente mi atención, tanto el profesor como los ayu- 
dantes hacían ya uso de sus vacaciones: ellos estaban en el campo, y el labo- 
ratorio cerrado. 

En Petersburgo no fué así, no había aglomeración de médicos, todo estaba 
en orden y abierto, y pude con gran satisfacción mía y gracias á la galantería 
exquisita de los Dres. Pavlow, Poralieski y sus ayudantes, formarme una idea 
completa de dos laboratorios, el del Instituto Imperial de Medicina experi- 
mental y el de la Escuela Médico-Militar. 

Sirva esta especie de exordio para explicar por qué no pudieron ser com- 
pletas mis observaciones en todas partes, ni puedo hacer un examen compa- 
rativo, que sería muy útil, entre los laboratorios que he visitado. 

Pero estas faltas y otras que deben encontrarse en el curso de mi relación, 
serán dispensadas por los benévolos profesores del Instituto Médico Nacio- 
nal, ante quienes presento este imperfecto trabajo como lectura de turno, 
cumpliendo con los Estatutos de dicho Establecimiento. Ojalá que realmente 
tenga alguna utilidad. 

Dejo para el final, el Instituto I. de Med. Exp. de Petersburgo, que es el 
que mejor estudié, y comienzo por aquél en que vi menos, el de Berlín. 

El auditorio es muy vasto y cómodo, tiene la disposición en anfiteatro que 
tienen casi siempre estas Salas, y que por ser demasiado conocida no merece 
descripción especial. Solamente me fijé en un detalle que, anualmente, una 
vez cuando menos, en la Sesión Solemne científica puede tener su utilidad. 
Este detalle es el siguiente: Sobre toda la mesa colocada delante de los oyen- 
tes, existe un carril de fierro sobre el cual es conducida por un medio mecá- 
nico sencillo, una pequeña plataforma; sobre ésta se coloca el microscopio, 
instrumento, pieza anatómica, etc., que sirve para la demostración, la que va 
por este medio deteniéndose delante de cada asistente, evitándose así que el 
microscopio ó la preparación caigan, se maltraten ó se desalojen del punto en 
que el profesor las ha colocado para poder ser observadas. 

En el mismo auditorio había un polígrafo, de construcción excelente, que he 
encontrado en todos los laboratorios por donde he pasado, lo que ya es una 
l^rueba de su utilidad; sirve para obtener trazos continuos en experiencias de 
duración muy larga, y se presta muy bien para obtener los trazos simultá- 
neos de varios aparatos inscriptores. Este polígrafo es el de F. Sauerwald, 
de Berlín. 

Hace falta verdaderamente en la Sección tercera. 

En el mismo sitio vi varios esquemas de un tamaño triple y cuádruple del 
natural, que demuestran las relaciones que tienen entre sí los centros y haces 
nerviosos cerebro-medulaies en el hombre y los animales. Se llaman estos 
esquemas mániquís de los centros y haces nerviosos del cerebro y de la mé- 
dula, del profesor Chr. Aeby, construidos por F. R. Buch-mecani, Berlín. 



MEDICO NACIONAL. 177 



Tanto para la enseñanza, como para la inter23retación y conducción de los 
experimentos fisiológicos, tienen que ser estos maniquis de suma utilidad. 

La Sala de vivisección la encontré en completo desorden, no pude formar- 
me juicio ni de su disposición ni de sus útiles, pues había en ella un sinnú- 
mero de objetos y muebles extraños á la Sala; la mesa que vi es vieja y casi 
como la del Instituto; pero lo que sí vi muy bueno y sumamente útil, fué una 
colección de más de 100 fotografías de los distintos modos de fijación de los 
animales que se usan en lo& laboratorios, perros, gatos, conejos, ratones, ca- 
ballos, monos, etc., etc., según los diversos aparatos y experimentos. 

Una de las cosas más importantes en los experimentos, es la conservación 
de esos mil detalles que algunas veces parecen insignificantes y que al día si- 
guiente se olvidan, cuando realmente viene á ser muchas veces el único fac- 
tor que se necesita para el buen éxito de un experimento. Sin duda alguna 
que fijándose en este hecho de observación diaria, en el laboratorio de Berlín, 
se ha procurado guardar el recuerdo de estos detalles, y de aquí esa colección 
tan rica de magníficas fotografías de una utilidad inconcebible, y que para 
nosotros lo sería tanto más cuanto que nos encontramos lejos de estos centros 
de enseñanza, y en los libros nunca encontramos semejante lujo de detalles. 

Yo propondría á la H. Junta de profesores del Instituto, que se procurara 
hacer de una reproducción de dichas fotografías, mandando una comunica- 
ción oficial al Jefe de dicho laboratorio pidiéndoselas. Yo mismo la remitiría 
de aquí á Berlín y conduciría personalmente las fotografías de aquí á México 
para impedir que se maltratasen ó perdiesen. 

Esto es todo lo que pude ver de un magnífico y vasto edificio de tres pisos 
de altura, el Instituto de Fisiología experimental; pero en el cual no encon- 
tré por mi desgracia, sino al portero, á los pintores y albañiles. 

El Instituto de Fisiología de Moscou se encuentra en el edificio conocido 
con el nombre de antigua Universidad Imperial de Moscou, está enmedio de 
un jardín y unido al Instituto de Histología Normal'. Son en él directores: el 
profesor de mérito J. M. Sietschenow y el profesor extraordinario L. Z. Mo- 
rokhovetz; Gerente del laboratorio A. Th. Samoilow, y ayudante á la cátedra 
de Fisiología M. JN". Schaternikow. 

Consta de dos pisos. Es en general más grande, tiene más Salas y un ins- 
trumental mucho más rico que el de Petersburgo, pero está mucho menos 
bien dispuesto que este otro, y es mucho menos moderno. 

En el piso superior, dedicado al estudio de los fenómenos de la vida ani- 
mal — Fisiología animal — se encuentran: el auditorio, la Sala de preparación 
de los cursos, que viene á ser un gran laboratorio en común para los ayudan- 
tes y alumnos, la Sala de instrumentos, la Biblioteca, una Sala para expe- 
riencias de electro-fisiología, otra para fotografía aplicada á la demostración 
de diversos fenómenos fisiológicos, otra con dinamos y pilas eléctricas, y dos 
gabinetes destinados á los trabajos personales de los Jefes del laboratorio. 
En el piso inferior se ocupan en el estudio de los fenómenos químicos que 
tienen lugar en los procesos de la vida animal — Fisiología vegetal. — Com- 

TomoIIt.— 27 



178 ANALES DEL INSTITUTO 



prende igualmente dos gabinetes para los estudios personales de los Jefes, 
un local para el taller del mecánico, una gran Sala de vivisección que comu- 
nica con el local destinado á los animales. 

El auditorio contiene 300 lugares y está iluminado por una doble hilera 
de ventanas; las superiores iluminan la parte superior de la gradería semi- 
circular, las inferiores iluminan el espacio comprendido entre el pavimento 
del auditorio y la gradería, destinado á los estudiantes que se ocupan en mi- 
croscopía. Los estudiantes cuentan con 100 microscopios de un modelo pare- 
cido al mediano de Zeiss y de fabricación rusa. 

Ya dije que en el piso superior está la Biblioteca; ésta contiene 3,590 obras 
que forman un total de 5,400 volúmenes. A cada libro corresponden dos eti- 
quetas que contienen, por decirlo así, la filiación del libro, pues consta en ella 
aun sus señas, fecha de entrada, etc., y da cuenta del estante y sitio que en él 
ocupa el libro á que se refiere. A la entrada de la Biblioteca, á derecha é iz- 
quierda están dos pequeños estantes con un gran número de pequeños cajo- 
nes que contienen en perfecto orden estas etiquetas. En uno de estos estantes 
el orden- en que se encuentran las tarjetas ó etiquetas es simplemente el alfa- 
bético; en el otro, el orden es por materias y sistemático, según órganos, fun- 
ciones, aparatos, etc. 

Es muy fácil comprender las ventajas de este sistema, sobre todo tratán- 
dose de una biblioteca bastante grande. 

En cada una de las piezas de trabajo existen mesas parecidas á la que ocu- 
pa el centro de la gran Sala de la Sección tercera. Son de fierro, con una cu- 
bierta de basalto rojo y pulido, y contienen llaves y ajustes de trecho en trecho, 
para gas, agua y de succión, por decirlo así; pues comunica con dos grandes 
trompas de agua, colocadas una en cada extremo de la Sala. Existen además 
á la mano sobre las mismas mesas, reóforos eléctricos. 

Para poseer rápidamente agua caliente, existe contra las paredes un apa- 
rato muy sencillo: consiste en una serie de discos huecos dispuestos unos junto 
á otros formando una hélice ó tornillo, y bajo de estos discos se encuentra un 
mechero de gas de varias flamas que envuelven toda la hélice. Un, minuto ó 
poco antes de haber encendido el gas, abriendo la llave del agua colocada 
abajo del aparato se obtiene este líquido casi á la temperatura de la ebulli- 
ción. 

En el gabinete de fotografía existe además del cuarto obscuro y cámaras 
fotográficas ordinarias, otro cuarto obscuro adonde se proyecta por medio de 
una especie de linterna mágica, de foco eléctricp, la imagen amplificada de 
un trazo gráfico obtenido por medio de la fotografía sobre una lámina trans- 
parente, ó bien la imagen de algunos otros fenómenos, como el de los latidos 
del corazón de la rana. La amplificación hace visibles detalles que no se per- 
cibían a la simple vista, y para poder medir con toda precisión la extensión 
de las líneas, se hace uso de un catetómctro que se encuentra en la misma 
pieza. 

En la de electro-fisiología se encuentra una bobina que reemplaza venta- 



MÉDICO NACIONAL. 179 



josamente á la Dubois Raynoncl, ¡Dero cuyo autor no pude averiguar por las 
razones que ya he indicado. 

En la de vivisección llamó sobre todo mi atención una mesa que por un 
mecanismo el más sencillo, puede tomar todas las posiciones necesarias; todo 
se reduce á una fuerte articulación en 7'odUla situada en el pie que sostiene la 
mesa, y de la que dará mejor idea el dibujo adjunto. 

Toda la mesa es de fierro fundido. 

Hay igualmente en el primer piso una pieza pequeña dedicada á estudios 
químicos y junto de ésta otra con los reactivos necesarios. 

Entre los animales tay una separación: departamento de animales en de- 
¡^ósito y de animales en observación. El primero deja bastante que desear, 
sobre todo respecto á aseo, guardando en esto gran diferencia con el de Pe- 
tersburgo. Solamente están bien, los acuarios para peces y ajolotes: son más 
de 10 grandes cnjas perfectamente instaladas, con peces los más raros y va- 
riados. Los ajolotes están separados en grupos según edades. 

El de animales en observación está mejor instalado; las jaulas para perros 
y conejos son muy parecidas á las que acabamos de mandar hacer para la 
Sección tercera; pero son algo más grandes y todas de fierro. 

Respecto á trabajos, con motivo de las labores del Congreso, no se había- 
emprendido ninguno, lo que me privó de ver algún estudio práctico. 

El mejor laboratorio de Fisiología experimental de San Petersburgo es el 
del Instituto Imperial de Medicina Experimental.^ Este Instituto tiene por 
objeto el estudio profundo de las causas de las enfermedades, y especialmen- 
te de las enfermedades infecciosas; al mismo tiempo tiene impuesto el aplicar 
ciertos medios de lucha contra las enfermedades y sus consecuencias. De esta 
manera el Instituto tiende no sólo á resolver problemas teóricos, sino tam- 
bién á satisfacer las necesidades del público. Se ve por esto que debe tener 
bastantes puntos de contacto con el fin del Instituto Médico Nacional. 

En la actualidad el Instituto Imperial está dividido en 6 Secciones. En es- 
tas Secciones el estudio experimental de los fenómenos patológicos es guiado 
por la física y la química. Existe, pues, una Sección química biológica que 
es dirigida por el Dr. M. Nenski, y una Sección de Fisiología dirigida por el 
Sr. Dr. J. Pavlow, que es de la que me voy á ocupar exclusivamente. 

Diré unas cuantas palabras más para que se comprenda la magnitud y va- 
lor de toda la institución. Tiene concedido por el Tesoro una éuma anual de 
130,530 rublos. Al comenzar el año actual tenía en caja para sus gastos 
384,000 rublos, de los cuales, á la fecha del Congreso, llevaba gastados 
295,000 rublos. 

Como se ve en el plano que adjunto, cada Sección está separada de las de- 
más por un jardín dentro del cual se encuentran comprendidas todas ellas. 

No habiendo podido conseguir plano especial de la Sección de Fisiología, 
doy aquí una especie de esquema de la disposición de las principales Salas 
situadas en el primer piso. 



1 Aptekarski ostrow. Lopoukhinskaía, 12. 



180 ANALES DEL INSTITUTO 



Ahí puede verse una gran Sala para operaciones de las más sencillas y or- 
dinarias, aquellas que por su naturaleza no pueden dar lugar á consecuencias 
graves. Dos Salas más pequeñas para operaciones de más importancia y en 
las cuales se ha procurado llenar todos los requisitos para hacer la asepsia y 
antisepsia más perfectas siguiendo las prescripciones más recientes de la ci- 
rugía. Una de éstas, la última, está destinada solamente á laparotomías y 
otras operaciones de tanto cuidado como éstas. Tienen poco más ó menos 3 
metros por 4; están pintadas y barnizadas de blanco, el piso es de cemento, 
bien pulido y todos los ángulos están arredondados. 

Como muebles y útiles contienen solamente una mesa de operaciones, toda 
de fierro y esmaltada de blanco. 

Una estufa para mantener á determinada temperatura y á cubierto, el agua 
esterilizada y los lienzos. Otra estufa más pequeña para mantener también 
á determinada temperatura y á cubierto, los instrumentos necesarios. Una 
mesita aparador de fierro esmaltado y cristal para colocar útiles é instrumen- 
tos. Existen además llaves y tubos para proveer de agua y gas. En la parte 
inferior una cañería circular para el lavado del ¡íiso, y en el espesor de las 
paredes, el calorífero indispensable, sobre todo para el invierno. 

Un pasadizo separa estas tres Salas de las cámaras para* animales ope- 
rados. 

Estas cámaras están también barnizadas de blanco con sus ángulos arre- 
dondados y en la parte inferior la cañería circular que facilita el aseo per- 
fecto. La puerta que da al pasadizo tiene su cristal para poder observar al 
operado. 

Inmediatamente abajo de este departamento está otro destinado á tener se- 
parados del común de los otros animales y en observación," á los animales que 
van á servir para algún estudio; y una pieza destinada á bañarlos, desinfec- 
tarlos y rasurarlos antes de subirlos al de operaciones. 

Cuando visité este laboratorio, los profesores Pavlow y Khigine hacían un 
estudio muy importante sobre la actividad secretoria del estómago del perro 
en particular, y al mismo tiempo sobre la excitabilidad secretoria específica 
de la mucosa del canal digestivo. 

Se me mostraron varios perros con fístulas salivar, csofagiana, gástrica- 
esofagiana y gástrica, biliar, duodenal y pancreática. Desde luego fijé mi 
atención sobré la manera de fijar á los perros para poder recoger el líquido 
digestivo, cosa que nos ha costado mucho trabajo y no hemos logrado conse- 
guir en nuestros trabajos de la Sección tercera. El dibujo que acompaño dará 
mejor idea de este género de suspensión. 

Como se ve, unos moldes de cuero que siguen todo el contorno de las patas 
y sujetos por medio de una serie de correas y hebillas, son los que sirven pa- 
ra sostener el animal. Estos moldes están forrados de lana para evitar que 
el animal se lastime. El perro queda suspendido de una barra horizontal, 
cuya altura se gradiia según conviene. 

Entre los distintos perros con fístula gástrica que se me mostniron, vi uno 



Tomo. III 




Fig 2. 




h\g. 3. 




Fig. 4. 



MEDICO NACIONAL. 181 



operado por el procedimiento de Heindenhain modificado por Pavlow. El 
éxito en este perro ha sido de lo más completo y tiene en la actualidad más 
de un año de operado. 

Intentaré describir la operación, aunque sea nada más con los datos orales 
que obtuve de los señores del laboratorio, á reserva de consultar más tarde 
con la Memoria especial que se me prometió enviar. 

Creo que puede ser de suma utilidad el conocimiento de dicho método pa- 
ra los experimentos que se hacen en la Sección tercera. 

La figura adjunta nos muestra una incisión hecha entre las dos curvaturas 
del estómago y que comienza un centímetro y medio abajo del pilero. 

Esta sección (a, b) deja hacia abajo un colgajo triangular que no ha per- 
dido nada de su vitalidad, porque han sido respetados los vasos y nervios que 
recorren las dos curvaturas, conforme lo indica la figura 1. 

Hecha la incisión se hace otra, ó mejor dicho, se prolonga la misma por 
una y otra pared del estómago hasta llegar á reunirse con el extremo opues- 
to (c); pero esta segunda parte de la sección no comprende todo el espesor de 
la pared del órgano, sino únicamente la mucosa, dejando intactas la muscu- 
losa y la serosa. Hecho esto, se despega la mucosa de las dos capas subya- 
centes, arriba y abajo de toda la incisión, desde a hasta c, y se sutura el estó- 
mago por medio del procedimiento de Lambert, desde a hasta h. Antes de 
llegar á c se sutura nada más la mucosa, de iTianera que ésta sea la única que 
cierre en este punto el gran fondo de saco, y forma tabique entre la cavidad 
natural y el nuevo diverticulo que viene á quedar como resultado de la ope- 
ración. La mucosa del colgajo inferior, despegada también, se aplica contra 
la mucosa que acaba de suturarse j)ara reforzar el tabique, pero no se sutura 
para evitar la complicación que pudiera sobrevenir /le la perforación del ta- 
bique, en el caso de producirse la ulceración de los puntos de sutura; por es- 
te medio se obtiene que si se ulceran las suturas de la mucosa invertida ha- 
cia arriba en c, fig. 2, queda hacia abajo la mucosa intacta del colgajo que 
impide que la comunicación tenga lugar. 

Como se ve en la fig. 2?^, se sigue la sutura de Lambert hasta el extremo 
del colgajo triangular (desde & hasta fZ), formándose asi un fondo de saco, un 
pequeño estómago independiente del primero, pero en íntima relación funcio- 
nal con él, por conservar en el espesor exactamente los mismos elementos 
glandulares, A^asculares y nerviosos. 

El extremo inferior del colgajo se atrae hacia la piel y la mucosa se invier- 
te sobre la epidermis para formar con ella los labios de la fístula. Por este 
medio ni se tiene el peligro de que se cierre la abertura ni se necesita hacer 
uso de la cánula gástrica. Un pequeño embudo y un frasco es todo lo que se 
tiene que usar para recoger el jugo gástrico. 

Este liquido se recoge diariamente en grandes cantidades y en estado de 
absoluta pureza; su aspecto es el del agua destilada, su sabor el del ácido 
clorhídrico bastante fuerte, y su consistencia albuminosa. Posee un poder di- 
gestivo muy grande y se les da á los enfermos sustituyendo á la pepsina 



182 ANALES DEL INSTITUTO 



clorhídrica con muy buenos resultados. El animal no pierde nada en su nu- 
trición. 

Tal fué el resultado de una visita de cuatro horas que practiqué en el Ins- 
tituto Imperial. 'No pude volver, porque mi permanencia en Petersburgo no 
fué más que do dos días. 

Todos los profesores me manifestaron vehementes deseos por conocer los 
trabajos del Instituto Médico y establecer con él el cambio de publicaciones. 

El laboratorio de la Escuela Médico-Militar, á cargo del Dr. Porielsky, es 
bastante pequeño y no hay allí verdaderamente notable más que los trabajos 
personales del profesor, los cuales se publican en el diario alemán conocido 
con el nombre de Archivos del Flüo-er. 

Tal es el informe que tengo el honor de remitir y que viene á ser la pri- 
mera parte de mis investigaciones, dejando para la segunda los estudios que 
haga resj^ecto á los laboratorios de París, siempre, que tenga yo el tiempo 
para ello; pues es sabido que estos laboratorios se abren á mediados de No- 
viembre, y yo temo que la falta de recursos me obligue á regresar antes para 
esa capital. 



Br. Vergara Lope. 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. ür. Francisco Bulman. — 3? del Reloj. 

Sr. Dr. Carbajal Antoiiio. — Calle de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico, Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — (.'ucrnavaca (E. de Moreios). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoaeán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera AJfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesoi-es y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional do Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3'} de la Ribera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3^ de la Ribera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3*^ Calle del Reloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoaeán). 

vSr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Callo de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel— Saii Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Di*. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (B. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Taeubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Yeracruz). 

Sr. Lie. Rebollar Rafael.— 2'.^ Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Reyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Robirosa José N. — San Juan Bautista (E. dcTabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr, Dr. Torres Ezequiel. — Chihuabua (E. de Chihuahua). 

Sr. Profesor Alberto M. Urcelay y Martínez.— Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Pre])aratoria. Botánico. 
3?' Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacien de P^' classe á París. Pharmacologistc. 2''" 
Rué Blanche. Paris. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté des Sciences et a l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'Institnt Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas. — Paris. 

Sr. Profesor Joseph P. Remington. — Phyladelphia. E. ü. 

Sr. Profesor Henry A. Rusby.— N. York. E. U. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento científico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
cliraatologia y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

la — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2? — De (¿u/única analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4^ — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5í — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núra. 3; en la 2? calle de Vatiegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En París. — Chez M. Géorges Curré, oditeur, 8 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á Tadresae ci-dessous sera ob- 
jet d'une étudo bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Anuales d'adresser leurs publications á l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. 



OCTUBRE Y NOVIEMBRE, 1897. 



NUMS. 10 y 11 



ANALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



&TTlS/LJ^T^XO 



Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional durante el mes de Octubre de 1897. 
— Sección 1* — Sección 2* — Sección 3* — Sección 4* — Dos informes anexos al anterior. 

Lectoras de turno. — Proyecto para facilitar y abreviar el estudio de algunas plantas medicinales, en el Ins- 
tituto Médico Nacional; por el Dr. Juan Martínez del Campo. 

Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Noviembre de 1897. — Sección 1*— 
Sección 2? — Sección 3? — Sección 4* — Dos anexos al informe anterior. 

Segundo concurso Científico Mexicano. — «La enseñanza de la Historia Natural en la Kepública Mexicana.» 
Discurso leído por su autor el Sr. Lie. l>. Ricardo Ramírez. 

Crónica. — El mezquite. 

Bibliografía. — Publicaciones recibidas por el Instituto Médico Nacional, durante los meses de Octubre y No- 
viembre do 1897. 



OFICIISTAS DE LA Ptí BLIC ACIOíí , 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL, 

f^I^A.ZUir.l^A. DK X^iV C A. T>rDKI^ A-RITA. SStXJMi. 3 <A.v. Poixiente IS A..) — M:KXIC0. 



MÉXICO 



OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés liúmero 15, [Avenida Oriente, 51,] 

1897 



MIEMBKOS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

JNUICAUOK DK SUS DI K.ECC10NES, \ DE L.OS 

HAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: QtfÍMiCA y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela JS'acional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2* Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Di-. José Earaírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 10".' Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático t botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás mim. 19. México 
(D.F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
mim. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Química Analítica. 

Sr. Prof Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2? de 
Vanegas núm. 8^. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Ctille de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Ilumboldt). México (D. F.). 

Si-. Dr. Federico F. Villaseñor. — Ajuidante de esta Sección. Químico. Calle de Patoni mi 
mero 4. México (I). F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis CLÍNicos.Calle de las Ratas iiúm. 2 México (D. F.). 

Si-. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la E.scuela Nacional de Altidicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5'.' Calle deCuerrei-o núm. 2.122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. !?■ Calle del Indio Triste núm. 8. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de cHta Sección. Meilico del Musco An.itd- 
mo-patológico Calle de la Alcaicería núm, 15. México (D. F.). 

Sr. Prof. Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el in.stiiuto Medieo 
Preparador de Análisis Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús nñin. ?>. .Méxi<o (\). F.). 

Sección quinta: Climatología y Geograña médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Intei-na enla Escuela Nacional úq Medici- 
iiH. (.'lí.n'ica Interna. Galle.de Chavarria ^ijájiíiero 2,5. México (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 183 



l)e los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional i<bv/ : 

durante el mes de Octubre del año de 1897 . bo.anicai 

ÜAUÜtlN. 

Sección Peimera. 

Por ausencia del señor Jefe do la Sección primera, tengo la honra de ma- 
nifestar á vd., que durante el presente mes me lie ocupado, como el anterior, 
de la revisión y corrección de los borradores de la Sinonimia vulgar y cientí- 
fica de las plantas de México, que se está disponiendo para su publicación. 

El Sr. D. Adolfo Tenorio ha hecho, según su informe, lo siguiente: tres re- 
ducciones de dibujos formando láminas para la Materia Médica, y 22 calcas 
de los géneros de Ruiz y Pavón, que se van á dibujar de la obra que existe 
en el Museo Nacional, titulada: Prodromus de la Flora Peruana y de Chile. 

Sírvase vd. aceptar mi consideración personal. 

México, Octubre 31 de 1897. — Gr. Alcocer. — Señor Secretario del Instituto 
Médico Tíacional. — Presente. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á la Junta de profesores, que durante el mes 
que hoy termina el Sr. Yillaseñor se ha ocupado en continuarla preparación 
del alcaloide del chapuz {Heleniuní meaicanum), que- ha presentado sus difi- 
cultades por no poderse obtener puro, siguiendo los procedimientos conocidos 
hasta ahora; se han ensayado otros de acuerdo cou el Sr. Armendaris, y esto, 
por consecuencia, retarda la terminación de la preparación de este principio 
en la cantidad que se necesita. Además, ha seguido ocupándose del cardón 
{Oj)untia tunicata), cuyo estudio general terminó el mes próximo pasado; pe- 
ro el que es necesario completar con la dosificación de algunos de sus princi- 
■^^ pios nutritivos, por ser esta una f)lanta forrajera; este ha sido el trabajo em- 
prendido en el presente mes, y del que ha dosificado el agua higroscópica, las 
cenizas y el ázoe total; dejando para el mes próximo la dosificación de otros 
principios contenidos en la misma planta como la grasa, almidón, etc. Tam- 
bién dedicó algún tiempo á dosificar la saponina contenida en el extracto al- 
cohólico de ñamóle (Phytolacca octandra), dato que solicitó la Sección ter- 
cera, y que se hizo por el procedimiento, recomendado por los autores, de 
K:^ combinar la saponina con la barita y dosificar ésta; pero no habiendo dado 
' resultado satisfactorio, porque la combinación barítica es soluble en un exceso 
I de saponina, se prefirió desdoblar por el ácido clorhídrico un peso determi- 
j nado de extracto y dosificar en peso la sapogenina obtenida, y por el licor de 
:. Fehling' la azúcar reductora que parece no ser glucosa; con cuyos datos se 

dedujo que el extracto alcohólico de ñamóle tiene 894 por ciento. 
~, Por último, ha copiado los informes y llevado cuenta de las altas y bajas 
que ha habido en la Sección durante el presente rries. 

jj Tomo III.— 29 

c 



184 ANALES DEL INSTITUTO 



El Sr. Lozano ha continuado la análisis inmediata general del mezquite 
(Prosopis juUflora). Revisó y modificó el articulo relativo al aliuehuete (Taxo- 
diiim mucronatum) , agregando la análisis de los frutos de esta planta hecha por 
el Sr. Tomás T^oriega, y por último, ha revisado algunas pruebas de la im- 
prenta sobre su lectura de turno y el articulo sobre el capulín (Fnmus ca- 
pulí) . 

El que subscribe se ha ocupado en completar los trabajos que tenía hechos 
sobre la yerba del zorrillo {Crotón dioicus) con los de la corteza de la raíz y 
el de las semillas para formar con todos estos datos el articulo para la Ma- 
teria Médica. Ha continuado haciendo otras investigaciones sobre los prin- 
cipios encontrados en las semillas del zapote blanco [Casimiroa edulis) y se 
ha ocupado en revisar varios artículos que se están imprimiendo, tanto para 
la Materia Médica como para el número del periódico que saldrá próxima- 
mente correspondiente al tomo III, y los que formarán el folletín del to- 
mo II. 

México, Octubre 31 de 1897. — Francisco Bio de la Loza y Miranda. 



Sección Tekcera. 

Tengo la honra de informar á la Junta de los trabajos verificados en la 
Sección tercera del Instituto Médico durante el mes de Octubre del presen- 
te año. 

Nos hemos ocupado en concluir el estudio del ñamóle, continuar el de la 
cicutilla, el glucósido del zapote y principiar el de la yerba de zorrillo. De 
la primera de dichas plantas, cuyo estudio ya toca á su fin, pudimos definirla 
dosis tóxica del extracto alcohólico, encontrando la de 0.05 para el conejo, 
0.01 para la rana y un gramo para el perro, al mismo tiempo comprobamos 
que el extracto etéreo de \íx phitolaca no es tóxico á iguales dosis que el al- 
cohólico. 

Diez gramos de pulpa de la planta fresca de cicutilla ingeridos por un pe- 
rro de 6 kilos no produjeron síntoma anormal. Otro tanto pasó con el coci- 
miento de la planta al 20 por ciento. 

Veinticinco centigramos del glucósido del zapote depositado bajo la piel de 
la paloma produjeron su muerte de una manera instantánea. La mitad de la 
dosis anterior en otra paloma determinó, á los cuatro minutos, caída frecuente 
de los párpados y vacilación en la marcha. 

La dosis de 0.25 es insuficiente para provocar signos perceptibles en el 
perro. 

Al ¡principiar el estudio de la yerba del zorrillo hemos seguido varias ob- 
servaciones, con el polvo y el cocimiento de la planta, á distintas dosi^, con el 
objeto no sólo de averiguar, sino de sorprender el momento en que se haga 
ostensible su acción farmacológica; así, la dosis de 5 y 10 gramos de polvo de 
la planta en ingestión no causaron signo anormal, sucediendo cosa parecida 



MÉDICO NACIONAL. 185 



con el cocimiento de 30 gramos de la yerba. El cocimiento de 30 gramos re- 
ducido por evaporación á 60 c. c. y aplicado por inyección intra-peritoneal, 
acarreó: vómitos que fueron espumosos y pequeños, evacuaciones liquidas 
abundantes, amarillas y en número de ocho, muriendo el perro victima de esta 
experiencia entre las dos horas que continuaron á la inyección. La necropsia 
reveló: derrame sanguíneo abundante en la cavidad peritoneal, inyección del 
peritoneo, estómago é intestino vivamente inyectados en su pared exterior, 
en algunas regiones se veían verdaderas placas equimóticas; la cavidad de 
estos órganos estaba ocupada por líquido amarillo, mucoso y con sangre. Hí- 
gado congestionado. Bazo y pulmones, lo mismo que el páncreas, normales. 
Corazón dilatado, las cavidades derechas ocupadas por coágulos negros, las 
izquierdas por coágulos rojos. Causa de la muerte, peritonitis. 

Me he ocupado también en redactar y corregir la parte correspondiente de 
algunos artículos para la Materia Médica y para el periódico "Anales del 
Instituto Médico." 

Los Sres. Martínez del Campo y Bulman asistieron con regularidad y pres- 
taron eficaz ayuda en los trabajos de la Sección. 

México, 31 de Octubre de 1897. — E. Armendaris. 



Sección Cuaeta. 

Se continuó el estudio del chapuz {Helenium mexicanum) en los enfermos 
que ocupan las camas números 1 y 3 del servicio de terapéutica clínica en el 
hospital de San Andrés, y de los que he hablado en mis anteriores informes, 
alcanzando la dosis de 0.40 centigramos diarios de extracto hidro-alcohólico, 
sin obtener más beneficio qu-e el señalado. 

Ocho enfermos del mismo servicio han tomado en el mes polvo de raíz de 
canagria {Buinex hymenoseimlus) como astringente en las diarreas. El pri- 
mero, Rafael Castañeda, afectado de entero-colitis catarral de origen alcohó- 
lico, había estado sujeto desde el mes anterior á diferentes medicaciones, sin 
obtener completo alivio, hasta que se le ministró esta droga: por espacio de 
diez días tomó 5 gramos diarios, y desapareció su diarrea, estuvo bien una 
semana, al fin de la cual volvió la diarrea, para desaparecer de nuevo con el 
mismo medicamento. Se le dio de alta completamente curado. 

Jacinto Morales, enfermo de tuberculosis pulmonar é intestinal, tomó inú- 
tilmente la misma dosis de canagria, persistió la diarrea y murió. 

Felipe Montoya, afectado de gastro-enteritis catarral, está en vía de alivio 
de ese mal con igual cantidad de la propia raíz, pues ha disminuido su dia- 
rrea. 

Juan Huerta, enfermo de Mal de Bright y una diarrea abundantísima que 
lo había debilitado considerablemente, se le ministraron 2 gramos diarios de 
canagria por espacio de seis días, y disminuyó de una manera marcada el 
flujo intestinal. 



186 ANALES DEL INSTITUTO 



Benito Patino, con tuberculosis pulmonar y enteritis de la misma causa, 
no obtuvo beneficio con 4 gramos diarios del remedio; debiendo advertir que 
comenzó á tomarlo dos dias antes de su muerte. 

Ramón Díaz padece enteritis catarral crónica por abuso de las bebidas, y 
se ha mejorado con el uso del Rumex liymenosepalus. Sigue en tratamiento. 

Leopoldo Medina es otro alcohólico con diarrea crónica del mismo origen, 
la cual está disminuyendo y hay esperanza de que desaparezca por com- 
pleto. 

Por último, Aurelio Suastez atribuye su diarrea, que hace dos meses pa- 
dece, á excesos de mala alimentación. Sometido al uso de la canagria, pare- 
ce que aquella se va corrigiendo. 

Cinco personas del propio servicio tomaron tintura de palillo {Crotón mo- 
rifolius) para calmar gastralgias ligeras. Todos ellos, menos José María Be- 
cerra, que padece una gastritis aguda por abuso de bebidas heladas, han 
curado con la dosis de 20 gotas de palillo tres ó cuatro veces al día. 

El agua destilada de hojas frescas de capulín, á dosis de 60 á 80 gotas en 
las veinticuatro horas, se ha dado á seis enfermos que padecían tos de distin- 
tas causas. De éstos, cuatro obtuvieron positivo beneficio, pues se les calmó 
el síntoma, y en dos no se obtuvo ningún resultado, y fueron los tuberculo- 
sos de que se habló al tratar de la canagria. 

A José María Rocha, afectado de bronquitis crónica generalizada, no le 
dio ningún resultado favorable el uso del extracto hidro-alcohólico de la es- 
pinosilla (Lüeselia coccinia) como expectorante, á las dosis sucesivas de 2, 3 y 
4 gramos diarios. 

El extracto hidro-alcohólico del zapote blanco (Casimiroa edulis) se ha usa- 
do en varios enfermos afectados de insomnio, dando en todos el mismo buen 
resultado que ya se le conoce, á las dosis ordinarias de 0.60 centigramos á 1 
gramo. 

Brillante éxito se obtuvo con el uso del ñamóle {Phjtolacca octandra) como 
diurético, en Marcelino Al varado, que padece insuficiencia mitral con hiper- 
trofia cardíaca, y que llegó al hospital con su lesión descompensada: pulso 
muy pequeño y arrítmico, edemas en las extremidades inferiores, dispnea 
intensa, diminución considerable de orina (200 gramos en las 24 horas) y 
somnolencia. Se le prescribieron dos pildoras de á 0.10 centigramos de ex- 
tracto hidro-alcohólico de ñamóle durante tres días, y se vio subir progresi- 
vamente la cifra de la orina hasta 500 gramos; se aumentó el remedio á 0.30 
centigramos y llegó la orina á 900 gramos; por fin se llevó la dosis á 0.40 cen- 
tigramos y la cantidad de orina de las veinticuatro horas fué de ¡¡1,900 gra- 
mos!! En pocos días desapareció el edema, aumentó la tensión en las radiales, 
se quitó la dispnea y el enfermo decía sentirse perfectamente bien. 

Casualmente había en el servicio otro cardíaco, que había llegado algún 
tiempo antes casi en las mismas condiciones que Alvarado, y al que se tenía 
sujeto al uso de la cafeina, á la dosis de 1 gramo, y al que se vio aumentar su 
orina, de 350 gramos que tenía al principio, á 1,190 gramos, diez ó doce días 
después del uso de este último remedio. 



MEDICO NACIONAL. 187 



Recordamos en este momento otros casos análogos, observados en el mis- 
mo servicio el año anterior, en los que el ñamóle se acreditó como un pode- 
roso diurético, y de los que se hizo mérito en los informes respectivos de 
aquella fecha. 

He redactado este mes la parte terapéutica de los articules de la espino- 
silla, del zapote blanco, del estáñate y del árnica del pais, y revisado el del 
capulín, todos para la Materia Médica, y presento hoy á la Junta un articu- 
lo, como lectura de turno, relativo á un proyecto para facilitar el estudio de 
algunas plantas medicinales en el Instituto. 

El Sr. profesor JNToriega ha preparado en el mes: cuatro kilos de raíz de ca- 
nagria, tres kilos de extracto del hueso del zapote blanco, 100 gramos de 
polvo de raíz de yerba del zorrillo, 250 gramos de esencia de ahuehuete y 
30 gramos de esencia de estáñate. Acompaño el informe respectivo, así co- 
mo el que el ür. Bulman ha tenido la bondad de enviarme, relativo á las pre- 
paraciones de plantas nacionales que se ha servido usar en este mes en su 
servicio del hospital de San Andrés. 

México, Octubre 31 de 1897. — Juan Martínez del Campo. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina me 
he ocupado de las siguientes preparaciones: cuatro kilos polvo de raíz de ca- 
nagria, tengo tres kilos de extracto de hueso de zapote que no remití al Ins- 
tituto por haberme avisado el Sr. Río de la Loza que ya no era necesario, 
teniendo un procedimiento más rápido para la extracción del glucósido; re- 
mití al Sr. Armendaris 100 gramos de polvo de la raíz de yerba del zorrillo 
y no he entregado el extracto de la misma planta para las Secciones segun- 
da y tercera por no tener aún el alcohol necesario; se extrajeron 250 gramos 
de esencia de ahuehuete; el estáñate que se me remitió solamente produjo 
30 gramos de esencia por estar sin flores y no del todo recientemente cose- 
chado; respecto al extracto de chapuz no he podido entregar á la Sección se- 
gunda la cantidad que le falta ni proporcionarlo en el hospital por falta de 
planta. 

Protesto á vd. mis respectos. 

México, Octubre 31 de 1897. — J. M. Noriega.—A\ Jefe de la Sección cuar- 
ta del Instituto Médico Nacional, Dr. D. Juan Martínez del Campo. — Pre- 
sente. 



En la 2^ Sala de medicina de mujeres se han ensayado en el presente mes 
la canagria como antidiarreico á la dosis de 4 gramos al día, con buenos re- 
sultados; el polvo de las flores de estáñate á la dosis de 4 gramos como anti- 
helmíntico en dos enfermas, la una arrojó fragmentos de tenia y la otra una 
lombriz. El extracto hidro-alcohólico de ñamóle ha sido emético á la dosis 
de 0.30 centigramos, purgante de 0.40 á 0.60 y vomi-purgante á la de 0.70 



188 ANALES DEL INSTITUTO 



centigramos. Cincuenta centigramos de esta substancia, no en una toma sino 
repartidos en todo el dia, han obrado como diurético, aumentando la canti- 
dad de orina emitida en 24 horas en dos pacientes de insuficiencia mitral. 
México, Octubre 31 de 1897.— i^. Bulman. 



LECTURAS DE TUENO. 



Proyecto para facilitar y abreviar el estudio de algunas plantas medicinales 

en el Instituto Médico Nacional. 

Como es bien sabido, el Instituto Médico jN'acional fué creado por ley de 
17 de Diciembre de 1888, que le dio por encargo el estudio de la Climatolo- 
gia y Geografía médicas, así como el de las plantas medicinales del país y 
sus aplicaciones. 

El Reglamento de este Plantel extendió su esfera de acción á la fauna de 
la República, imponiéndose por tanto el deber de estudiar "la flora, la fau- 
na, la climatología y geografía médicas nacionales y sus aplicaciones útiles." 

Desde el año de 1890 en que comenzó sus labores, una de sus ocupaciones 
principales ha consistido en ratificar ó rectificar las propiedades medicinales 
que el vulgo atribuye á un gran número de plantas, con objeto de aprovechar 
en ]a medicina humana de un modo metódico, regular y científico, las que 
sean positivamente útiles, y desdeñar ó prohibir aquellas que sean inútiles ó 
nocivas. 

Para llegar á este resultado, cuya importancia salta á primera vista, se ha 
seguido un plan determinado que consiste en estudiar las plantas del progra- 
ma aprobado en junta de profesores del año anterior, sucesivamente desdóla 
descripción y clasificación botánica en la Sección 1^, el estudio químico en 
la 2^, el de fisiología experimental sobre los animales en la 3^, hasta sus apli- 
caciones terapéuticas en la especie humana. 

De este modo se ha enriquecido y se sigue enriqueciendo la Terapéutica 
JS'acional con algunas preparaciones verdaderamente útiles y que están pres- 
tando positivos servicios á los enfermos. Así tenemos como una preciosa con- 
quista, el zapote blanco como hipnótico, la bocconina como anestésico local, el 
ñamóle como diurético, el pipitzahoac como purgante y otras muchas que 
forman el volumen publicado por el Instituto y titulado: "Datos para la Ma- 
teria Médica Mexicana. Primera parte." 

En cambio, se ha desvanecido el error de la supuesta utilidad de otras 
plantas: así por ejemplo, la espinosilla, que el vulgo ha usado siempre como 
antitérmica y diaforética, se ha averiguado que no posee tales propiedades; 
la aceitilla, como á propósito para curar la glicosuria, que no da ese resul- 
tado, y así de algunas otras. 

No cabe duda, por lo mismo, que es verdaderamente útil la intervención 



MEDICO NACIONAL. 189 



del Instituto Médico en los casos señalados; pero el estudio es por su natura- 
leza lento y laborioso y demanda mucho tiempo para cada planta, y más 
lento aiín siguiendo el plan á que nos hemos referido antes, es decir, que una 
planta dada no pasa á la Sección 2^ sin que se haya terminado su estudio en 
la 1^, ni á la 3^ sin haberlo hecho en la 2^, y asi sucesivamente, dando por 
resultado que la parte esencialmente práctica, como es la aplicación á los en- 
fermos, no viene á hacerse sino después de transcurrido un tiempo bien lar- 
go, por tener que verificarse el estudio botánico, químico y sobre todo el de 
fisiología experimental, con una lentitud muy grande. 

Además, para decidir, después de esos preliminares indispensables, si es 
positivamente aplicable á la patología humana y útil en el mayor número de 
los casos una planta determinada, se necesita reunir un gran número de ob- 
servaciones bien comprobadas, y esto, como se comprende, demanda también 
un tiempo á veces muy largo. 

Palpando los inconvenientes de este modo de obrar, puesto que algunos de 
los artículos escritos por los profesores del Instituto para la 2^ parte de la 
Materia Médica, pudieran estar deficientes en la parte terapéutica, ya sea 
por el poco tiempo de que se ha podido disponer para ese estudio, ó porque 
no se hayan presentado enfermos á propósito en que observar, por los dos 
motivos á la vez, ó por cualquiera otra circunstancia, nos ha parecido conve- 
niente proponer á la Junta de profesores un medio que puede obviar esta 
dificultad y hacer el estudio completo, y en menor tiempo tal vez de lo que 
se hace actualmente, de todas y cada una de las plantas del programa anual. 

Repetimos que no queremos hablar sino de aquellas plantas á las que, con 
razón ó sin ella, atribuye el vulgo propiedades medicinales, y que manifies- 
tamente no sean tóxicas. Bien se comprende que las totalmente desconocidas 
no se deben aplicar al hombre, por ningún motivo, sino después de haber 
investigado sus propiedades y haberse cerciorado de que no son dañosas; es 
decir, se debe seguir para éstas el plan que rige en la actualidad,, y para 
aquellas el que vamos á proponer, y que es como sigue: 

Desde principios del año, provéase á la Sección á^ de los principios de to- 
das las plantas del programa susceptibles de aplicación á los enfermos, para 
que comience su estudio en los hospitales tan pronto como se presente la 
oportunidad, y pueda aprovechar todos los casos que se le ofrezcan. Dótese 
igualmente á las otras Secciones de suficiente cantidad de las mismas plantas, 
para que simultáneamente se pueda hacer el estudio respectivo en cada una 
de esas oficinas. 

De este modo al fin de cada año se tendrá, si no terminado, por lo menos 
muy avanzado el estudio de cada medicamento nacional, se habrán aprove- 
chado todos los casos clínicos que hayan podido presentarse, y no se tendrá 
acaso más que rectificar en terapéutica algunos detalles que el estudio quí- 
mico ó fisiológico hayan señalado. Se podrá con suficiente número de obser- 
vaciones, redactar los artículos correspondientes para la Materia Médica, y 
no se tendrá, como sucede actualmente, que aplazar la publicación de algu- 



190 ANALES DEL INSTITUTO 



nos para el año siguiente, por la falta de aplicación á la patología, ó darlos á 
luz con deficiencias terapéuticas marcadas. 

Comprendemos que este plan puede tener inconvenientes, siendo uno de 
los primeros la dificultad que puede haber para conseguir algunas plantas 
en determinada éj^oca del año, la insuficiencia del personal para la prepara- 
ción de las distintas foi mas farmacéuticas aplicables en terapéutica, etc.; pero 
si no puede llevarse á cabo con todas las plantas del programa, si se obten- 
drán positivas ventajas disponiendo desde principios del año de algunas de 
ellas, y no teniendo que esperar de todas, como hemos dicho, que termine el 
estudio en una Sección para comenzarlo en la siguiente. 

En los casos en que haya duda respecto á las propiedades tera^^éuticas ó á 
la toxicidad de una planta, la Sección 3^ tendrá el deber, como lo marca el 
programa del año actual, de ilustrar á la 4^ sobre estos puntos, para que 
pueda proceder ésta á la experimentación en íos enfermos. 

Instituto Médico IN'acional. México, Octubre 31 de 1897. — Juan Martínez 
del Cam])o. 



iisriF'oi^nynEs 



De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Noviembre de 1897. 

Sección Peimera. 

Esta Junta está informada de que el subscrito estuvo ausente unos veinti- 
cinco días, regresando á esta capital el 14 de este mes. El motivo que deter- 
minó mi viaje á los Estados Unidos fué el desempeño de una comisión como 
representante del Estado de Oaxaca j del Consejo Superior de Salubridad, 
en la reunión anual de la Asociación Americana de Salubridad Pública, la 
que verificó sus sesiones en la ciudad de Eiladelfia. 

Este viaje, que me alejaba de mis ocupaciones en el Instituto Médico, me 
propuse que en algo fuera útil al Establecimiento, compensando así mi au- 
sencia. Cun ese objeto visité la capital de los Estados Unidos, arreglando, 
gracias á la amabilidad de multitud de personas, que el Departamento de 
Agi'icultura nos remita con toda regularidad sus importantísimas publicacio- 
nes, especialmente las relativas á las enfermedades de las plantas, y las con- 
sagradas á la descripción de especies nuevas de aquella nación y de nuestro 
territorio. Además, pude visitar el laboratorio en donde se estudian experi- 
mentalmente las enfermedades de los vegetales, cultivando los parásitos que 
generalmente en este reino son la causa de ellas. No es este el momento opor- 
tuno para hacer la descripción de éste y otros laboratorios no menos imj^or- 
tantcs, que también pude inspeccionar en todos sus detalles; bastará recordar 
que de ellos salen las publicaciones agrícolas y botánicas que son tan conoci- 
das y estimadas en todo el mundo. 

En el Museo IN'acional de Washington tuve la oportunidad de visitar el 



MEDICO NACIONAL. 191 



herbario, teniendo la fortuna de que se encontrara alli el Sr. J. 'N. Rose, 
quien acababa de regresar de una larga excursión por la costa del Estado de 
Sinaloa. Como se recordará, este botánico distinguido está en relación con 
nuestro Instituto desde hace algunos años. Séame permitido en este lugar 
expresar mi ngradecimiento á este señor y á.los profesores ISTelson, Coville y 
Palmer, á quienes debo toda clase de atenciones y por cuya intervención se 
me facilitaron las visitas á los Establecimientos del Gobierno de los Estados 
Unidos. 

En los quince últimos días de este mes me he ocupado en escribir la parte 
histórica del articulo de la aceitilla destinado á la Materia Médica, y en co- 
rregir las pruebas de imprenta de los articules de la espinosilla y la árnica 
del país, asi como las del folletín del tomo 2*? de los Anales. 

El Sr. Gr. Alcocer ha continuado ocupado en las labores ordinarias del her- 
bario. 

El Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: doscientas cuatro figuras de vein- 
tidós géneros de plantas, tomadas de la obra de Ruíz y Pavón, ordenadas 
según el Inde.v de Durand. Estos dibujos están destinados á la biblioteca de 
la Sección, El mismo señor arregló unalámina para los Anales con los dibu- 
jos que acompañan al informe del Sr. Vergara Lope, y para la Materia Mó- 
dica comenzó la figura que representa la inflorescencia de la canagria. 

México, N'oviembre 30 de 1897. — José JRamirez. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á los señores profesores que componen la Jun- 
ta, que durante el mes que hoy termina el personal de la Sección segunda 
concluyó los trabajos que tenia emprendidos sobre las análisis cualitativa y 
cuantitativa del cardón (Ojmntia tunicafa) y el del mezquite {Prosopis juli- 
flora), y el general de la aceitilla {Bideiis leucantha), todos los que presento 
hoy. 

Además, como de ordinario, se hizo la revisión de las pruebas remitidas 
de la imprenta, tanto relativas á los artículos para la segunda parte de la 
Materia Médica, como los correspondientes al periódico, y se ha llevado 
cuenta de las altas y bajas que ha tenido la Sección durante el presente mes. 

El que subscribe ha concurrido á las juntas para la formación del progra- 
ma de trabajos que debe regir el año próximo. 

México, jN'oviembre 30 de 1897. — Francisco Rio de ¡a Loza y Miranda. 



Sección Teecera. 

Tengo la honra de informar á la Junta de los trabajos verificados en esta 
Sección durante el presente mes. 

Tomo III.— 30 



192 ANALES DEL INSTITUTO 



Terminamos el estudio fisiológico de la raiz de ñamóle y se redactó desde 
luego el articulo correspondiente para la Materia Médica, que hoy tengo la 
honra de presentar. _ 

Continuamos experimentando la cicutilla, pero habiendo terminado con las 
preparaciones que fácilmente nos proporcionamos, como son el jugo, polvo y 
cocimientos, tuvimos que abandonar dicho estudio hasta que se nos propor- 
cionen otros preparados. Hemos encontrado sin embargo que dicha planta 
no es tóxica para los animales á la dosis de 20 gramos, ya sea en cocimiento, 
en polvo ó aun el jugo á esta misma dosis. También nos hemos seguido ocu- 
pando de la yerba del zorrillo, y las mismas razones que expusimos para la 
cicutilla nos obligarán á suspender la experimentación. 

Me he ocupado además de arreglar la parte química é histológica de la raíz 
de can agria, cuyo artículo tengo ya concluido. 

Algunos días he estado corrigiendo ¡amebas de los artículos zacatechichi 
y espinosilla. 

Los Dres. Martínez del Campo y Bulman han asistido con regularidad, 

México, 30 de Noviembre de 1897. — E. Armendaris, 



Sección Cuarta. 

En los pocos y últimos días de este mes, en los que he vuelto á tomar par- 
te en las labores de este Instituto, me he ocupado en informarme acerca del 
estado en que se hallan los trabcijos de la Sección cuarta y en comenzar á 
reunir los datos que existen para redactar el artículo relativo alas propieda- 
des terapéuticas de la aceitilla. 

Los ayudantes de la Sección y el Sr. Dr. Bulman me han remitido las no- 
ticias que acompaño, relativas á los trabajos que han llevado á cabo en el 
propio mes. 

México, Noviembre 30 de 1897.— José Terrés. 



Tengo el honor de dar cuenta á vd. con los trabajos que he desempeñado 
en la Sección cuarta del Instituto Médico Nacional durante el mes que hoy 
termina. 

Habiendo estado todavía encargado de la jefatura de la Sección de tera- 
péutica hasta el día 22 del presente, fui comisionado por la Dirección, en la 
junta de 31 de Octubre, i)ara hacer la parte terapéutica de los artículos rela- 
tivos al ñamóle {Vhjtolacca octandrá) y á la aceitilla (Bidens Jeucantha) para 
la Materia Médica. El primero tengo el gusto de entregarlo hoy á la Secre- 
taría, y en cuanto al segundo, es decir, el correspondiente á la aceitilla, se 
hizo cargo de escribirlo vd., que volvió, hace pocos días, ásu puesto de jefe 
de la mencionada Sección. 



MÉDICO NACIONAL. 193 



¥ 



Para preparar ]o relativo al artículo de esta última planta, me ocupé, des- 
de principios del mes, de aplicarla en el hospital á varios enfermos, unos con 
oliguria y otros sin ella, con objeto de ver si gozaba de propiedades diuré- 
ticas. 

El Sr. Dr. Bulman la aplicó igualmente á dos enfermas, y el resultado lo 
mencionaremos adelante. 

JN'os servimos de la imica preparación disponible en esos días, el extracto 
acuoso de la planta. 

El resuiíien de mis observaciones es el siguiente: Joaquín González, emi- 
tía diariamente de 800 á 1,000 gramos de orina (medida desde algunos días 
antes). Comenzó entonces á tomar de 3 á 4 gramos diarios del extrí cto y se 
vio aumentar la cifra de su orina á 1,400 gramos; se subió lentamente la do- 
sis de la planta, y cuando alcanzó la de 8 gramos, llegó á tener 1,850 gramos 
de orina. 

Felipe Montoya, con insuficiencia renal por lesión cardíaca, emitía de 350 
á 400 gramos de orina en 24 horas. Se le ministró gradualmente hasta la do- 
sis de 6 gramos de aceitilla, y subió la cifra de su orina á 860 c. c, y osciló 
los días subsecuentes entre 500 á 800 c. c. 

Marcelino Alvarado, cardíaco igualmente, y el mismo que tuve sujeto el 
mes pasado al ñamóle, le suspendí este medicamento el día 4 de este mes, 
por no creerlo ya necesario, y á los pocos días comenzó á disminuir la canti- 
dad de su orina hasta llegar á 350 gramos en un día. Entonces comencé á 
ministrarle la aceitilla, lenta y gradualmente hasta la dosis de 9 gramos, y 
del mismo modo fué subiendo la cifra de la orina hasta alcanzar la de 1,620 
c. c. con esa última dosis. 

Las observaciones del Dr. Bulman son como sigue: Amada Gallegos, afec- 
tada de sífilis en el 2*? período, se le midió la orina por espacio de tres días, 
obteniéndose una media de 890 gramos en 24 horas; después se le ministra- 
ron dos gramos diarios de extracto acuoso de aceitilla, durante una semana, 
y subió la cifra de la orina á 1,220 c. c. 

María Quesadas, con insuficiencia mitral: cantidad media de orina, 700 gra- 
mos. Se le ministraron dos gramos del mencionado extracto y aumentó la 
orina en 30 á 40 gramos al día; se subió la dosis á tres gramos y entonces se 
vio ascender aquella á 1,020 c. c. en veinticuatro horas. 

En resumen, en cinco casos observados por dos personas, el extracto acuo- 
so de aceitilla ha obrado como diurético. 

México, iNTovienibre 30 de 1897. — Jua)i Martínez del Cam¡jo. — Al Sr. Dr. 
José Terrés, jefe de la Sección cuarta del Instituto Médico ]N"acional. — Pre- 
sente. 



En la 2^ Sala de medicina de mujeres hemos ensayado el extracto acuoso 
de aceitilla como diurético, y á la dosis de 2 y 3 gramos repartidos en el día, 
en dos enfermas; á una de ellas. Ainada Gallegos, afectada de sífilis secunda- 



194 ANALES DEL INSTITUTO 



ria, se le midió la cantidad de orina por espacio de tres dias consecutivos, 
obteniéndose una media de 890 gramos, no habiendo bajado de 1,220 duran- 
te la semana que tomó 2 gramos del medicamento. 

Maria Quesadas, con insuficiencia mitral, tenia un volumen medio de ori- 
na de 700 gramos; se le administraron 2 gramos de extracto acuoso de acei- 
tilla Y tiene un aumento de 30 á 40 gramos al dia. Se aumenta la dosis á 3 
gramos, y entonces se ve ascender la cifra de orina de 1,010 á 1,020 c. c. 

México, N^oviembre 30 de 1897. — F. Bulman. 



SEGUNDO CONCURSO CIENTÍFICO MEXICANO. 



Discurso leído por su autor en la sesión (M jueves 26 de Agosto de 1897, 
en nomhre de la Sociedad Mexicana de Historia Natural. ^ 



LA EXSEXAN^ZA DE LA HISTORIA jN'ATURAL 

EX LA REPÚBLICA MEXICANA. 

La lucha por la existencia, condición azarosa á que se encuentran reduci- 
dos todos los seres vivientes, de sostener sin tregua ni descanso un combate 
universal, ya sea contra las fuerzas destructoras de la naturaleza, ya con los 
demás seres organizados, ya con los mismos individuos de su propia especie, 
toma la forma no menos cruel y tenaz de la contienda económica á que el 
hombre se entrega en contra de sus semejantes, para adquirir y conservar 
los medios con que atiende á su subsistencia y á la satisfacción de sus place- 
res con el auxilio del trabajo, de la inteligencia, del saber y de las cualidades 
morales. Y esta contienda, en circunstancias especiales, se convierte en com- 
pleta derrota en que el vencedor lancea y acuchilla á mansalva al enemigo 
inerme y desbandado. 
. En tales circunstancias comienza á verse el pueblo mexicano. 

En efecto, al mismo tiempo que México en 1821 proclamaba haber queda- 
do para siempre libres sus hijos del yugo extranjero, abría de par en par las 
puertas de su territorio á todos los pueblos, obedeciendo á los nobles impul- 
sos de la fraternidad universal y del amor al progreso, que había despertado 
la filosofía humanitaria del siglo decimoctavo; y los Constituyentes del año 
de 57, ansiosos de apresurar la difusión de la luz y de los beneficios de la ci- 
vilización entre las masas incultas, prodigaron las franquicias y alicientes al 
extranjero para inducirlo á inmigrar á nuestro país. 

Esta política, á la vez que generosa y progresista, se acomodaba, con un 

1 Publicamos el presente Discurso que, aun cuando se aparta de la índole de nuestra publicación, 
tiene grandes puntos de contacto con las ciencias que se cultivan en el Instituto Médico Nacional. 



MEDICO NACIONAL. 195 



tacto de perspicaz osadía, á una imperiosa necesidad: la única manera de sal- 
var la autonomía de la nación de las ambiciones de los poderosos de la tie- 
rra, era presentar á México como un pueblo culto y con instituciones tan 
avanzadas como las de ningún otro Estado. 

A causa de nuestras revueltas intestinas, la inmigración no había tomado 
un incremento notable; pero en la actualidad, en que el país da tregua á las 
agitaciones de la política, las caravanas de inmigrantes, cada día más nume- 
rosas, pronto cubrirán nuestro suelo con sus muchedumbres. 

Mas la experiencia ha demostrado que si la colonización extranjera derra- 
ma la ilustración y los bienes materiales cuando procede de los pueblos que 
forman en la vanguardia de la civilización, á la vez declara una guerra inexo- 
rable y de rápido exterminio á las razas que han quedado rezagadas en la vía 
del progreso, y con las cuales entra en la competencia económica del trabajo 
más perfecto y más barato. 

El colono en su generalidad, dista mucho de ser un misionero ó un filán- 
tropo: por lo común, aventurero de energía y de iniciativa, poco escrupuloso 
de los medios, mirando con desprecio á los que le han brindado generosa 
hospitalidad, sólo se preocupa de su propio inedro; y con la misma indiferen- 
cia introduce ya el telégrafo ó el ferrocarril, ya el opio ó el aguardiente; aun 
su simple presencia difunde un hálito mortal con los gérmenes de la viruela, 
del crup, de los tubérculos, que aniquilan con espantosa rapidez á aquellos 
pueblos que por vez primera resienten sus efectos. El primer saludo entre 
dos pueblos es siempre el mutuo contagio de sus enfermedades infecciosas. 

El anuncio del arribo de los castellanos á las playas del continente ameri- 
cano, fué la terrible epidemia de viruela que diezmó las poblaciones del Aná- 
huac. 

La rudeza, la inexperiencia, la intemperancia y las epidemias han hecho 
casi desaparecer en menos de un siglo, y ante la colonización extranjera, á 
los primitivos habitantes de la extensa Australia, de las innumerables islas 
de la Oceanía, de la región central de la América del Norte. 

Así, pues, la tierra mexicana pronto será un inmenso campo de batalla en- 
tre los nuevos colonos y sus antiguos pobladores. La liza está abierta, y ape- 
nas contamos con el tiempo preciso para examinar las condiciones en que la 
lucha se entabla y las armas con que debemos aprestarnos al combate. 

El estado de cultura de los habitantes de México presenta contrastes tan 
encontrados como los que ofrecen su clima, su vegetación y sus especies ani- 
males. De la misma manera que al calor tropical de las costas y á la exube- 
rancia de la vida en el animal y en la planta, se suceden las tibias auras de 
las tierras templadas; y ascendiendo más, aparecen las altiplanicies en que 
un viento enrarecido y frío sacude las copas de los oyameles, hasta llegar á 
las nieves eternas de los volcanes en reposo; así, aun cuando México puede 
mostrar una clase ilustrada de sabios, de escritores, de estadistas, de poetas, 
de oradores, que no cede en ingenio y en ideas avanzadas á la de cualquier 
otro país, un precipitado descenso conduce hasta las tribus de indígenas que 



196 ANALES DEL INSTITUTO 



en estado salvaje se guarecen en las escabrosidades de las montañas, ó viven 
en el aislamiento de las regiones apartadas de los centros de población. 

Sabido es que en la República no existe propiamente una aristocracia, esto 
es, una clase acaudalada y poderosa de abolengo que por su cultura é inteli- 
gencia monopolice el gobierno y la dirección de los actos sociales y se haya 
constituido en protectora de las ciencias y de las bellas artes: los dueños de 
la riqueza, con contadas excepciones, no se distinguen por su cultura de las 
clases más ignorantes del pueblo, }'■ ni aun poseen aquella instrucción super- 
ficial que recibe la nobleza de l'as monarquias. Podria creerse, por C'jemplo, 
que siendo tan numerosos los hacendados acaudalados, la Escuela de Agri- 
cultura se encontraría llena de jóvenes dedicados á aprender el modo de cul- 
tivar y administrar sus propias heredades; pues se equivocaría el que tal 
imaginase: por el Establecimiento vagan unos cuantos estudiantes inciertos 
de su porvenir. 

Otra causa de la deficiencia en la instrucción de la juventud que pertenece 
á las clases acomodadas, procede de cualidades morales eminentemente reco- 
mendables, pero llevadas al exceso. Los sentimientos de desinterés y delica- 
deza que caracterizan á los. mexicanos, y que han puesto en desuso la costum- 
bre de dotar á la mujer que contrae matriinonio, disuaden al padre de hacer 
la menor insinuación á sus hijos de que tiene forzosamente que llegar el día 
en que por sí mismos deban procurarse la vida ó administrar sus intereses. 
A esta causa debe atribuirse lo que se denomina en términos técnicos el ab- 
senteismo en la Escuela Preparatoria, esto es, la falta de asistencia por los 
discípulos á las lecciones, y que ha ocasionado una nueva organización de 
los estudios. Se ha culpado al Establecimiento, al Gobierno, hasta al gendar- 
me, pero ningún padre se ha dado cuenta de que la culpa es suya. En los 
Estados Unidos la amplia libertad de que goza el joven, y que tanto nos ad- 
mira, tiene como retentiva poderosa, la consideración que desde niño se ha 
tenido el cuidado de grabar profundamente en su entendimiento, de que sin 
remisión, y por su propio bien, debe cumplir con la obliga^ción moral de pro- 
curarse su subsistencia luego que llegare á la edad en que pueda ocuparse 
en cualquier trabajo. De esto dimana la diferencia en los resultados de dos 
procedimientos de educación al parecer idénticos. 

Por lo que concierne á la masa del pueblo, se encuentra todavía en aquel 
grado de inferioridad en que el hombre rudo, lejos de procurar su propia 
cultura^ desdeña la instrucción y no le j)reocupa el progreso; y tanto más se 
aforra en estos sentimientos, cuanto que le son inculcados en las predicacio- 
nes que descienden del pulpito, y á las cuales está habituado á dar crédito 
absoluto. 

Dista mucho la curiosidad instintiva del salvaje y su propensión natural á 
huir de lo qne le causa una molestia y desear lo que le proporciona un pla- 
cer, del amor reflexivo al progreso y de los goces refinados de la cultura in- 
telectual, que no se adquieren sino por medio de la educación. Como son 
también dos polos opuestos el desprecio estoico de las riquezas y del lujo, y 



MEDICO NACIONAL. 197 



el despego que por inercia muestra el salvaje hacia las comodidades de la 
vida. 

En cambio, el apego á la rutina y á las preocupaciones, opone tenaz resis- 
tencia á toda mejora, á cualquier adelanto. No sólo el humilde peón del cam- 
po, el mismo hacendado, declara de poca ó ninguna utilidad los instrumentos 
perfeccionados de labranza; y no há* muchos dias que escuchabais en este re- 
cinto una larga é interesante enumeración de las preocupaciones dominatites 
en el solo ramo de las enfermedades y sus remedios. 

Pasemos á la mujer. En las clases inferiores, la mujer es todavía la escla- 
va sumisa y resignada al trato brutal del marido. 

Si forma parte de una familia educada, su situación material mejora, el 
trato se dulcifica, se le rodea de consideraciones, pero continúa siendo esti- 
mada como un simple instrumento de los placeres sensuales del hombre; y 
como para tal destino de nada sirven las dotes intelectuales, ni la instruc- 
ción, ni la cultura, el padre, la madre misma, con solícita complacencia se 
ap>resuran á suprimirlas como superfinas y aun como peligrosas para su ino- 
cencia. Se le prohibe con rigor ocuparse de cualquier asunto serio, como cosa 
impropia de su sexo; se deprime y se deforma su entendimiento con el mis- 
mo intento que se deforma su cuerpo con el justillo y el corsé, y sus pies con 
el calzado. Deprimida su inteligencia, ¿cómo podrá dirigir una familia, edu- 
car á sus hijos, sostenerse por sí sola? Todo esto es secundario y tiene que 
ceder á su principal destino. Las sonrisas de incredulidad ó las muestras de 
desprecio, se marcan en los semblantes al presentarse una de aquellas jóve- 
nes de espíritu elevado, que desafiando las rancias preocupaciones, tienen la 
entereza de arrostr^ir las burlas y el desdén para alcanzar con un título pro- 
fesional, el premio sólo otorgado al más alto grado del saber. 

Cierto es que á la joven se le educa en una rígida honestidad, y en su ala- 
banza, debe reconocerse que no es común que el placer sensual, por si solo, 
la induzca á olvidar sus deberes. Pero al mismo tiempo que recibe esta edu- 
cación, por decirlo así, oficial, su imaginación desocupada se habitúa á con- 
templar como único ideal de sus ensueños, una aventura amorosa. 

Los impulsos de violencia que dominan en las tribus guerreras en el pe- 
ríodo de barbarie, han dado origen á la costumbre por laque el salvaje, para 
demostrar su valor, se vea en la precisión de perpetrar el rapto violento de 
la mujer que ha provocado sus deseos: rapto llevado á cabo, por supuesto, 
sin contar con el previo consentimiento de ella, pues que se estima sin im- 
portancia tal formalidad. 

Esta costumbre brutal, modificada, limada y pulida por la civilización eu- 
ropea, embellecida por la poesía y el arte, ha tomado desde la Edad Media, 
11a forma de seducción de la mujer por vanidad. 
ÍSiO solamente el libertino, sino el joven honrado, las personas llamadas 
forma^les, estiman, como la suprema aspiración del hombre, como la manifes- 
tación más ostensible de su virilidad, la seducción de una doncella, joven, 
hermosa, honesta y sobre todo disputada por otros rivales. Las rejas, las ce- 



198 ANALES DEL INSTITUTO 



losías, el enojo de los padres, el desafío con el hermano, son otros tantos ali- 
cientes para empeñar su vanidad, y que muestran su origen primitivo: la 
ostentación de la fuerza y del valor. 

Esta forma refinada, constituye la galantería: un hombre que se encuentra 
con una mujer, aunque sea de paso, debe forzosamente cortejarla: lo exigen la 
cortesía y el buen tono. 

No es ciertamente el móvil de todo esto la satisfacción de un deseo sensual, 
pues que el hombre, en los países muy poblados, sigue generalmente el con- 
sejo catoniano. 

Las reinas de la belleza, rodeadas de un círculo de adoradores, numeroso 
ó escogido, son las que en la apariencia inspiran las pasiones más profundas, 
aun cuando su conducta sea dudosa ó notoriamente depravada. 

Pronto se habría hastiado Armando, de la Dama de las Camelias y de su 
tisis, si no hubiera sido pretendida por condes y marqueses. 

Sacudamos los afeites de la poesía á esos amores desgraciados de la vida 
real ó que nos describen el drama y la novela, y encontraremos, casi siempre, 
un pretencioso que al lamentar los desdenes de la dama de sus pensamientos 
ó la diferencia de posiciones sociales que de ella lo separa, no siente en reali- 
dad sino el despecho del amor propio lastimado; pues que á poco andar ha- 
bría encontrado, si fuera un hombre sensato, otra mujer de su misma condi- 
ción en la sociedad y no menos virtuosa ó bella, que le consagrase su cariño. 
¿Cuántos de esos amores contríiriados, si fuesen realizados sus anhelos, no 
terminarían por el desenlace prosaico del fastidio, ó no tendrían un fin real- 
mente lamentable por haberse fijado en una persona indigna? 

En contraposición, el amor de la mujer es verdadero, desinteresado, puro. 
El mal está en que desde la trova provensal y la Gaya Ciencia, prosiguiendo 
los libros de caballerías y las comedias de capa y espada, hasta el drama re- 
cientemente estrenado y la novela que ha comenzado á publicarse en el pe- 
riódico, le han imbuido y le imbuyen la creencia de que su úíiica misión es 
el amor; y de que el amor acrisolado exige el sacrificio de todo, hasta el de la 
honra: y la mujer se resigna á cometer, llegado el caso, esta sublime tontería. 

Esta es la causa de la reclusión en que vive la mujer entre nosotros; no es 
posible ninguna reunión sin los amoríos: los padres perfectamente satisfechos 
de la castidad de sus hijas, temen, sin embargo, las acechanzas de la seduc- 
ción. 

La poesía, el drama y la novela constituyen la mejor estadística, yá veces 
la única, para conocer las pasiones, los sentimientos dominantes en una so- 
ciedad, y para poder apreciar su intensidad en un momento dado. Por eso 
me he servido de esta fuente de enseñanzas; y por eso nos servirá para esti- 
mar el imperio con que en México dominan todavía semejantes preocupacio- 
nes, la popularidad inmensa del D. Juan Tenorio, de Zorrilla, parodia gro- 
tesca de las obras maestras de Tirso de Molina, de Moliere y de Byron, que 
sus mismos defectos han contribuido á conquistarle los aplausos del vulgo. 

El Doctor Fausto, en su tipo inverosímil. El sabio de edad madura y en- 



MEDICO NACIONAL. 199 



tregado al estudio, no abandona á la mujer virtuosa que ha seducido: cuando 
menos habitará con ella, si las conveniencias sociales no le permiten tomarla 
por esposa; y la conducta misma de Goéte, que al fin se unió en matrimonio 
con la humilde Adriana, comprueba la verdad de mi acertó. Mas el hecho de 
que haya llegado á obtener las simpatías del público, un personaje tanto más 
odioso cuanto que pugna con sus demás cualidades su indiferencia glacial an- 
te las desgracias de que ha sido causa, es una muestra del nivel á que se en- 
cuentran las afecciones y sentimientos morales de la sociedad. 

Por supuesto, en la realidad de la vida las cosas no llegan, sino rara vez, 
hasta la tragedia: el perverso seductor en teoría, es en la práctica un honrado 
ciudadano que sin atentar al honor de su amada concluye por casarse con 
ella. 

Pero el mal está causado de una manera irreparable, y pronto lo resienten 
la mujer y el marido. Pasada la luna de miel, el esposo se encuentra conque 
su bello ideal es un ser embrutecido, con el cual no puede ni quiere estable- 
cer ninguna relación, ningún contacto intelectual. Como atinadamente obser- 
va Doña Emilia Pardo Bazán en su notable estudio de la mujer española, y 
en todo aplicable á nuestras costumbres, "el 'afecto, el amor el más sincero 
no harán que el español vea en la mujer adorada un igual suyo; y poco co- 
mún es que le agrade al marido la compañía de su mujer. Lo que á ésta in- 
teresa, es para él indiferente. La ciencia, el arte, la política, la guerra, la 
industria, los negocios atraen al hombre, en tanto que es hablar en griego 
para la mayoría de las mujeres. La separación de los dos sexos se completa 
por los cafés, los círculos, los casinos, los ateneos, lugares de reunión todos 
estos, de que la mujer es sistemáticamente excluida." 

El destino de la mujer que ha llegado á semejante situación, está cumpli- 
do; vegeta en la inacción, incapaz de gobernar su misma casa; pues ya al 
Barón de Humboldt había llamado la atención el desorden doméstico que 
reinaba entre las familias acaudaladas de nuestra sociedad. Como la severi- 
dad de nuestras costumbres no consiente un chichisveo, la mujer abandonada 
se dedica á la devoción y á su confesor como es sabido! 

Si es madre, su ignorancia y su inhabilidad se hacen más patentes en la 
educación de los hijos. 

La muerte del jefe de la familia, sea el padre ó el marido, es un espantoso 
desastre para la hija y para la esposa. Incapaces de administrar sus bienes, 
inexpertas, sin ninguna habilidad para adquirir su subsistencia, se hunden 
en la miseria y tienen que dedicarse á los oficios más humildes. Así pues, la 
mujer, la felicidad del hogar, la educación de los hijos, todo se sacrifica á la 
A^anidad pueril del hombre. 

Estas prácticas, ó como quiera llamárseles, nacidas entre salvajes, morige- 
radas por la civilización con el fin de elevar la condición social de la mujer, 
pero que en la actualidad constituyen un cúmulo informe de ideas, de preo- 
cupaciones, de usos extravagantes, ridículos y de terribles consecuencias, de- 
ben ser arrancadas de raíz y con energía inexorable de nuestra vida social. 

Tomo III.— 31 



200 ANALES DEL INSTITUTO 



Tal es el estado, nada halagador, en que se encuentran los actuales habi- 
tantes de México, á efecto de emprender la lucha económica con el colono 
extranjero. ¿Es posible esta kicha? y en caso afirmativo ¿de qué medios po- 
dremos valemos? 

Es ajeno al presente estudio el examen de todas las cuestiones que entraña 
ese problema social; y por consiguiente será sólo discutido en cuanto se rede- 
re á la educación nacional y á la enseñanza de las ciencias naturales. 

Son bien conocidas las tres agrupaciones que se forman en el examen y dis- 
cusión de cualquiera cuestión ¡eolítica ó social: el grupo de los que persisten 
en guiarse por rancias preocupaciones, i^orque ignoran ó niegan los nuevos 
conocimientos adquiridos por la ciencia; el partido de los que sin negar estos 
conocimientos pretenden poner un limite á la ciencia y al progreso, en con- 
cordancia con los antiguos errores y preocupaciones; y el grupo de aquellos 
que admiten sin restricciones todas las enseñanzas de la ciencia moderna y 
todas las aspiraciones hacia el adelanto de la humanidad. 

Se ha intentado en estos últimos tiempos resucitarlas rancias preocupacio- 
nes y las supersticiones adormecidas en las masas populares, proclamando 
el odio al extranjero y á sus adelantos como inficionados de protestantismo, 
delatando como traidores á la patria á los i:)artidarios de la civilización; de- 
nunciando como horrendas herejias de un desenfrenado jacobinismo las ense- 
ñanzas de la educación moderna; y presentando como el iinico remedio á tan- 
tos males, cerrar al emigrante puertos y fronteras, y hacer retroceder tres 
siglos nuestras ideas y nuestras instituciones; y aun se pretende, cual hiciera 
Moctezuma, alejar por medio de conjuros al colono extranjero. 

El odio no es una solución: su misma ceguedad lo impulsa á actos que re- 
sultan contraproducentes. A ninguna nación le es posible actualmente impo- 
ner al extranjero la prohibición absoluta de entrar en su territorio: la misma 
China se ve obligada á ir cediendo á esta ineludible necesidad. Por mucho 
tiempo consiguió aislarse casi por ccTmpleto del resto del mundo; pero el atra- 
so en la civilización que este aislamiento le produjo, quedó demostrado con 
pruebas tan contundentes como desastrosas, en su última guerra con el 
Japón. 

La historia ha descubierto que, no sólo en los poemas homéricos combaten 
los dioses de dos pueblos enemigos cuando éstos se declaran la guerra, sino 
que lo mismo acontece en las luchas de las razas; solo que, la victoria no se 
decide en el cielo, sino en la tierra y en favor del combatiente que es superior 
por el número, por sus armas ó por su organización; y que los dioses del ven- 
cido forman parte del botin de guerra del dios vencedor. Los devas, Belze- 
buth, los habitantes del Olimpo, Huitzilopochtli, fueron un tiempo dioses po- 
derosos, pero quedaron vencidos y descendieron á la humilde categoría de 
demonios. 

Sería reputado por demente al que propusiera armar á nuestro ejército 
con la macana del guerrero azteca ó con el mandoble y el arcabuz del con- 
quistador castellano; y sin embargo, todavía es creencia general que las ar- 



MÉDICO NACIONAL. 201 



mas derruidas de la superstición pueden contrarrestar el poder irresistible 
del progreso. 

La superstición es un lujo como cualquiera otro, del que linicamente igüe- 
do gozar el poderoso ó el que abunda en las riquezas; el menesteroso, si quie- 
re vivir, tiene que depurar sus creencias, que cultivar su entendimiento. 

No es nuevo el epíteto despreciativo de jacobinismo, arrojado por los hom- 
bres del retroceso á las ideas é instituciones modernas; pero como con olvido 
de la diferencia de las condiciones en que se ha encontrado y se encuentra el 
país, y aun con cierta ingratitud, se ha motejado igualmente de jacobinismo 
utopista, la obra del partido de la democracia y el progreso en ívléxico, hasta 
por algunos que declaran profesar opiniones liberales, y aun la misma impu- 
tación se ha escuchado en estos días con motivo del sistema de educación ge- 
neral que conviene á la República; espero se me perdonará si me detengo 
algunos instantes en desvanecer esa imputación inmerecida. 

Los que motejan y acusan de jacobinismo utopista el sistema avanzado de 
instituciones políticas con que ha sido dotada la nación á costa de inmensos 
sacrificios y de heroicos esfuerzos, si reflexionaran por un instante en las hu- 
millaciones y desmembramientos de territorio que en época no lejana ocasio- 
nó á México la opinión que se tenía de su extremado atraso, ¿qué podrían 
contestar á esta sencilla pregunta? ¿Hasta dónde habrían retrocedido las 
fronteras de la República, hasta dónde se extenderían las pretensiones inso- 
lentes de los Estados poderosos si este pueblo se hubiera obstinado en conti- 
nuar apareciendo como una horda de salvajes, así se nos llamaba, respecto 
de los cuales todo era lícito? 

Las revoluciones han sido comparadas á la explosión de una caldera, á las 
erupciones del volcán, á los torrentes desbordados; mas estas comparaciones 
no son simples figuras de retórica, sino que expresan fielmente la realidad de 
los hechos. La mecánica más vulgar nos enseña que si la válvula de seguri- 
dad no está lista; que si el cráter del volcán ha quedado obstruido; que si las 
aguas acumuladas de la lluvia no encuentran un cauce por donde deslizarse 
mansamente, llega un momento en que la fuerza comprimida hace estallar 
la caklera, se convierte en terremoto ó en torrente desbordado. 

La explosión de las fuerzas sociales comprimidas por una ciega resistencia, 
tal fué la causa de la revolución francesa y de las revoluciones mexicanas. 
Con la diferencia radical de que el partido liberal nunca se entregó á medi- 
das de terror, y de que sus pretensiones en un principio pecaban de humildes 
antes que de exigentes, como lo manifiestan los preceptos de la Constitución 
del año de 24; y hasta haberse convencido de que la obsecada resistencia del 
partido conservador rechazaba los términos más conciliadores, fué cuando 
con laudable energía se decidió á plantear las instituciones liberales en toda 
su pureza. 

Mas en la actualidad, las lecciones de la experiencia han transformado la 
política interior de los Estados, hasta reducirla á esta sencilla regla de mecá- 
nica gubernativa: no comprimir las fuerzas sociales, sino abrir á tiempo la 



202 ANALES DEL INSTITUTO 



válvula de seguridad, á íin de que las aspiraciones de los pueblos tomen el 
curso de una evolución benéfica y tranquila. Este es el rumbo que va toman- 
do la politica en México, y que hace innecesarias las revoluciones; lo cual 
explica que olvidando las condiciones en que se encontraba la nación en el 
periodo de nuestras revueltas intestinas, se tilde de jacobinos á los hombres 
de la Reforma; por más que este proceder se parezca demasiado al del hijo 
que al mismo tiempo que disipa el caudal heredado de su padre, se avergüen- 
za y reniega de la condición plebeya de éste. 

La imputación de jacobinismo no ha sido tan inofensiva como pudiera 
creerse: respecto de la instrucción pública motivó hace algún tiempo, con un 
cambio en la enseñanza de la lógica, que quedase desvirtuado el excelente 
plan de estudios establecidos en la Escuela Preparatoria por el ilustre sabio 
Gabino Barreda; j esto justificará mi insistencia en dilucidar por completo 
este punto, pues que tiene estrecha conexión con la enseñanza de la Historia 
Natural. 

Ningún instrumento, ninguna máquina ha salido nunca perfecta de las 
manos de su inventor, ni ninguna institución aparece ya perfecta desde su 
nacimiento en la historia de la humanidad; la mejora, el perfeccionamiento 
vienen después, y con más ó menos lentitud. Pero á todos los inventores se 
les exige para aceptar su instrumento ó su aparato, por imperfecto que fuere, 
que cuando menos sea completo, que funcione. A su vez el inventor tiene de- 
recho para exigir que al ensayar su máquina se emplee completa, sin quitarle 
ni una rueda, ni siquiera un tornillo; y con mayor razón que se pretenda 
cambiarle sus propios engranes y disposiciones por otros que produzcan un 
resultado enteramente contrario. Y asi como se consideraría extraña la pre- 
tensión de que en la Escuela de Medicina, al mismo tiempo que la enseñanza 
de los métodos de curar según la ciencia moderna, se estableciese un curso 
del arte de sanar las enfermedades por medio do las reliquias, de la agua 
bendita y de los escapularios; de igual manera si en la Escuela Preparatoria 
se enseña la física moderna, la química moderna, la botánica moderna y la 
zoología moderna, conforme á los últimos adelantos de las ciencias, nada más 
natural y racional que también se enseñen la lógica moderna y la filosofía 
moderna; de las cuales la primera contiene los métodos que han servido para 
el adelanto de esas ciencias; y la segunda n^ó'^es sino el resumen, la generali- 
zación de ks mismas; y nada más racional que se suprima de la enseñanza 
todo lo que estuviere en abierta contradicción con esos métodos y generaliza- 
ciones, tales como los métodos y principios de la metafísica, que en las cien- 
cias experimentales equivalen á los escapularios y reliquias en la medicina. 
A esta razonable pretensión es á lo que se ha llamado jacobinismo. 

Se acusa á la ciencia de irreligiosa. Tal acusación carece absolutamente de 
importancia respecto de la educación nacional. ¿Por qué? Porque en todos 
los conflictos que se han originado entre la ciencia y las tradiciones religiosas, 
la ciencia ha salido vencedora y la religión ha tenido que dar una nueva ex- 
plicación de sus trtidiciones para acomodarlas á las enseñanzas de la ciencia. 



MEDICO NACIONAL. 203 



Este es el camino que debe seguirse: noprovoccar iniítiles conflictos, sino pro- 
ceder desde luego á poner de cacuerdo á las creencias con los nuevos descubri- 
mientos. No incumbe pues á la ciencia el trabajo de concordar los textos bí- 
blicos con las verdades que descubra ó enseñe; ocupación es esta del teólogo 
comentador, avezado en el oficio. 

Las creencias religiosas tienen que obedecer también á la ley del progreso. 
Dista mucho el cristianismo del arzobispo Ireland, que se negó á prohibir la 
asistencia de los niños católicos á las escuelas públicas, sosteniendo que ante 
todo estaba la instrucción de las predicaciones que aconsejan á nuestras fa- 
milias preserven á sus hijos, como de la misma peste, de la instrucción que 
se imparte en la Escuela Preparatoria. 

Lo que sí es indudable é inevitable, que aun cuando la superstición y las 
preocupaciones lograran retener bajo su dominio á las masas populares, no 
por eso dejarían de ir quedando desiertos los templos; sólo que no será ya 
porque los creyentes hubiesen desertado, sino porque habrán perecido. Este 
fin trágico de las ovejas no deja de ser de alguna responsabilidad para los 
pastores. 

Un grupo que cuenta entre sus miembros personas de las más ilustradas, 
desesperando de que la raza indígena salga de su inercia, conceptuando ine- 
ludibles las leyes de la vida y de la concurrencia económica, ha dado el 
grito de ¡sálvese el que pueda! 

Con motivo de las nuevas teorías sobre la vida social y sus instituciones, 
se ha originado una confusión muy generalizada entre lo que es materia de 
ciencia y lo que es materia de arte; entre lo que constituye un hecho y lo que 
constituye la justicia. 

Los socialistas ignoran por completo ó desconocen las leyes económicas, 
cuando suponen que el Estado, que el Gobierno, como en los cuentos desti- 
nados á la infancia, tiene á su disposición un tesoro invisible, más inagotable, 
con el cual podría enriquecer á todo el mundo. 

Los economistas, á su vez, en varias de sus teorías ignoran ó desconocen 
las bases fundamentales de la justicia y de la sociedad. 

Es verdad que el hombre está enteramente sujeto á la acción de las fuerzas 
materiales, á la acción de las fuerzas que componen la vida, y que no le es 
dado destruirlas ó anularlas; pero también es verdad que el hombre posee la 
inteligencia y que de ella se vale para oponer las fuerzas á las fuerzas, ó para 
esquivarlas, y de esta manera evitar los daños que pueden causarle; que es 
lo que constituye el arte. Si no puede mover una piedra, inventa la palanca; 
si no puede alcanzar al ave, fabrica una flecha; si la enfermedad le aqueja, 
encuentra una medicina; si sus inclinaciones le perjudican, logra reprimirlas 
por medio de otras inclinaciones; si su ignorancia le daña, procura instruirse: 
mientras más se civiliza, más artificial es su vida y mayor es su poder para 
librarse de la acción de las fuerzas, ya sean físicas, ya concernientes á la vida 
organizada, ya á las operaciones del cerebro. Y de la misma manera si co- 
mete un absurdo cuando intenta suprimir las leyes ó las fuerzas económicas 



204 ANALES DEL INSTITUTO 



como pretenden los socialistas, en cambio puede oponer fuerzas del mismo 
género contra las que le son nociv^as, ó eludir los efectos de éstas. 

Los organismos primitivos, ínfimas partículas de substancia vegetal ó ani- 
mal, pronto se congregan bajo la forma de celdillas para formar las indivi- 
dualidades que constituyen las plantas y los animales superiores, que son los 
que generalmente distinguimos á la simple vista. ¿En quá consiste en su 
esencia esta asociación de celdillas? En que lia cesado entre ellas la concu- 
rrencia, la guerra para disputarse el alimento; pues que todas lo buscan en 
común y se lo reparten en común. De igual manera en los animales primiti- 
vos, principalmente entre los que se alimentan de A^egetales, varias especies 
viven en sociedad; y esta sociedad consiste también en la cesación de la gue- 
rra. El hombre no desdeña casi ningún alimento, se nutre en gran parte de 
substancias vegetales, de granos, y de esta alimentación proceden el instinto 
y los sentimientos de sociabilidad, como en el ciervo y el carnero; pero tam- 
bién le agrada la carne, y como carnívoro se complace en la violencia, en el 
combate; y de esta manera sus instintos y sentimientos sociales se encuentran 
en continua lucha con sus instintos y sus sentimientos carniceros y depreda- 
torios. La historia de la humanidad y de sus sociedades, tribus, pueblos, na- 
ciones, no es más que el relato de la lucha entre esos dos grupos do instintos 
y de sentimientos. Y en el tumulto del combate ha quedado velada y olvida- 
da respecto de las instituciones sociales y de las mutuas relaciones de los pue- 
blos, la base de toda sociedad, la supresión de la guerra. 

Mas cuando se trata de las sociedades entre personas privadas, de las com- 
pañías de comercio, esa base es reconocida y acatada por todos los pueblos, 
por todas las legislaciones en la forma del axioma trivial, pero olvidado por 
los economistas, de que la sociedad se establece en beneficio de todos los aso- 
ciados; reprobando y motejando con el nombre de leonina, aquella supuesta 
sociediid en que alguno de sus miembros esté á las pérdidas, sin participar 
fle las ganancias. 

Así, pues, la sociedad, ya proceda de una acción puramente orgánica, ya 
de un sentimiento instintivo, ya da la voluntad del hombre, consiste esencial- 
mente en la supresión, entre los asociados, de la lucha por la vida, en cuanto 
ésta les fuere nociva. 

En virtud de este principio, en la sociedad política el fuerte renuncia á la 
violencia; pero el astuto tiene que prescindir del fraude, y la sagacidad y 
la misma inteligencia tienen en compensación que ceder parte de sus utilida- 
des en beneficio común. 

Como consecuencia de estas mutuas renuncias y compensaciones, se fija un 
mínimo de utilidad para cada miembro, que le asegure por medio del trabajo 
y sin acudir á la guerra de tarifas y de prohibiciones, los medios indispensa- 
bles paro, la vida, consistentes en ciertos servicios comunes de que está encar- 
gada la administración de los intereses generales. 

Entre esos medios indispensables se encuentra sin duda alguna la instruc- 
ción; puesto que es el arma principal en la competencia económica del tra- 
bajo. 



MEDICO NACIONAL. 205 



Por último, aun cuando no puede ser negado el atraso en que se encuentra 
la clase indígena, también es notoria su aptitud para civilizarse, por más que 
sus progresos hayan sido hasta ahora demasiado lentos, y esto basta para el 
objeto que se propone la educación nacional, si se tiene en cuenta que esa 
educación está destinada á la capacidad media del hombre, y no á formar ge- 
nios extraordinarios. 

El europeo ha sido en sus tiempos un salvaje y lo sería en la actualidad si 
no fuese educado: sii cultura es enteramente artificial. El mismo artificio se 
puede emplear con cualquiera raza, sea la que fuere su capacidad mental pri- 
mitiva, con la única condición de que dé una sola muestra de adelanto, por 
insignificante que fuere. Es lo suficiente para poder aplicarle el cultivo inten- 
sivo y transformar el salvaje en hombre civilizado; así como basta al agricul- 
tor, al jardinero, observar que una planta es variable, para transformarla á 
su antojo. La espiga que por los cuidados del labrador y por medio de los 
abonos, se rompe con el peso de los granos, apenas produce unos cuantos de 
éstos en el estado silvestre. 

No invocaré por la razón antes mencionada como ejemplo de los resulta- 
dos de una educación esmerada y de una instrucción superior, á los hombres 
eminentes que hii producido la raza indígena, sino que me servirán de mues- 
tras, el grado de civilización que han alcanzado los habitantes del Territorio 
Indio en los Estados Unidos, y entre nosotros las innumerables. personas de 
raza indígena que forman parte de la clase que se distingue por su cultura 
en nuestra sociedad. 

Como resultado de las consideraciones anteriores y de conformidad con las 
enseñanzas de la ciencia y las aspiraciones del progreso, podemos asentar 
la siguientes proposiciones: 

La raza indígena tiene aptitud para recibir una educación media^ y puede 
progresar rápidamente; pero sólo por medio del abono, consistente en una am- 
plísima distribución de los conocimientos útiles, hasta el grado de influir de 
una manera enérgica y favorable sobre la conducta ulterior del alumno. Pues 
por más que se haya negado, la instrucción también educa, cuando los cono- 
cimientos que transmite obran desde luego sobre la conducta y los hábitos 
del hombre. 

Y la acción educativa de la instrucción, es precisamente la que acrecienta 
su importancia, la que la recomienda como un medio poderoso de transfor- 
mar nuestro estado social. 

Las circunstancias especiales en que comienza á encontrarse el país, y que 
cada día serán más marcadas por el incremento de la inmigración extranjera, 
dan á la instrucción y educación del pueblo una gravedad excepcional que 
exige imperiosamente sean objeto de una institución pública, y la primera 
por su importancia social. 

La enseñanza impartida por el Estado debe tener por objeto poner á todos 
los miembros de la sociedad en aptitud de sostener con el inmigrante la con- 
currencia económica del trabajo. 



20G ANALES DEL INSTITUTO 



La instrucción pública debe ser educativa; esto es, suministrada hasta el 
grado en que los conocimientos que adquiera el discipulo despierten de tal 
manera su inteligencia y modifiquen sus sentimientos á tal punto, que lo 
transformen eñ un hombre amante del progreso y ansioso de abandonar su 
condición abyecta. 

La enseñanza oficial está destinada no sólo á construir, sino á destruir tam- 
bién, á destruir los errores, las preocupaciones, los hábitos perniciosos que el 
infante ha adquirido ya antes de pisar por primera vez la escuela; y i^ara es- 
te fin lo mismo que para el anterior, no bastan la simple lectura, ni la escri- 
tura, ni la aritmética. 

Revela una idea muy pobre del objeto de la instrucción pública obligato- 
ria, considerarla como un simple medio de ejercer un oficio. ISTo es la falta de 
un oficio la causa de la condición degradada de las clases populares; general- 
mente lo tienen y aun lo ejercen con perfección. La verdadera causa es su 
estado intelectual y moral; y modificar ese estado es á lo que debe tender la 
enseñanza. 

La instrucción educativa é intensiva debe extenderse á la mujer por su 
propio bien y por el de sus hijos. La madre, que es la única que recibe al 
niño en el estado verdaderamente plástico, con el entendimiento completa- 
mente desocupado, es la que decide, según su cultura, del porvenir del hijo. 

Se ha negado á la mujer en nombre de la ciencia, en nombre de su sexo, y 
hasta en nombre de la moral, la aptitud para una instrucción superior, y la 
conveniencia de que adquiera esa instrucción, y menos de que se dedique á 
una profesión. 

Difícil es juzgar de las aptitudes mentales de la mujer, á causa de la do- 
presión artificial á que se sujeta su entendimiento, como es difícil clasificar el 
cráneo de las tribus llamadas ''cabezas chatas," por causa de la deformación 
que ha sufrido intencionalmente esa parte del esqueleto. 

Pero lo cierto, lo evidente, lo que á todos consta, es que no se pueden esta- 
blecer dos escalas diferentes para medir la capacidad intelectual entre el hom- 
bre y la mujer. Para demostrarlo, basta proceder prácticamente á la forma- 
ción de esas escalas. Supongamos un cartabón graduado del cero al ciento; 
pues si vamos marcando todos los grados de inteligencia individuales que 
encontremos en el hombre y en la mujer, no aparecerá que la capacidad de 
la mujer se extienda, por ejemplo, del cero al cincuenta, y la del hombre del 
cincuenta al ciento; en cuyo caso podría ya establecerse una base fija de de- 
ducciones; sino que como resultado obtendremos, poco más ó menos, que la 
inteligencia de la mujer se extiende del cero al noventa, y la del hombre del 
diez al ciento. La diferencia de aptitud intelectual entre el hombre y la mu- 
jer, si es que existe, sólo se presenta en los extremos; y, por lo mismo, care- 
ce de importancia práctica. 

Todavía más; como tanto en el hombre como en la mujer la posibilidad de 
adquirir todos los conocimientos que requiere una profesión depende de la 
aptitud individual, y no de la de su sexo, cerca, ó más de treinta exámenes 



MEDICO NACIONAL. 207 



porque se tiene que pasar para, obtener un título, demostrarán en cada caso 
su aptitud ó su incapacidad. 

Se ha invocado el destino fisiológico de la mujer para disuadirla de culti- 
var su inteligencia y de pretender una posición independiente y honorable. 

Pero no se ha tenido en cuenta el orden de importancia de las funciones 
de todo ser organizado. La función más importante de cualquier ser organi- 
zado es la de vivir y procurarse los medios de subsistencia; vive por lo ge- 
neral mucho tiempo antes y después del periodo destinado á la procreación. 
Por tanto, para la mujer, como para la planta y el animal, la función prefe- 
rente á cualquiera otra es la de procurarse los medios de subsistencia. 

La función que sigue en orden de importancia es la perpetuación de la es- 
pecie, y como consecuencia la alimentación y educación de la prole. 

Los placeres que pueda encontrar el animal en esta función son muy se- 
cundarios, como lo demuestra el hecho de que en todo el reino de las plantas 
esos placeres no existen. Así, pues, la segunda función en orden de impor- 
tancia es para la mujer: la alimentación y educación de los hijos. Todo lo 
demás como accesorio, debe ceder ante las funciones esenciales de la vida. 

Cierto es que la naturaleza destina á la mujer para la vida del hogar; pero 
no lo es menos que con demasiada frecuencia olvida proporcionárselo. La na- 
turaleza en esto se parece á muchos de nuestros artesanos, que exigen estric- 
ta fidelidad á la mujer con quien viven, pero que no se preocupan de darle 
el gasto. 

En cuanto á la virtud, solamente me permitiré hacer una breve observa- 
ción á los que la invocan. ¡Yo os puedo presentar en un registro piiblico los 
nombres y señas de todas las infelices á quienes ha perdido la ignorancia, la 
inexperiencia y la falta de un oficio ó profesión con que subsistir. Presentad- 
me á vuestra vez la estadística de aquellas que la ignorancia, la inexperien- 
cia y la falta de un oficio ó profesión haya salvado! 

La asiduidad en el estudio que requiere una carrera profesional, es el me- 
jor antídoto para los deseos sensuales. Si San Antonio se hubiera dedicado 
á cualquier estudio serio, de seguro no se hubiera visto acosado por las ten- 
taciones. 

Teméis que la cultura intelectual despoje á la mujer de los sentimientos 
que caracterizan á su sexo. ¡Temor vano! La cultura acerca al hombre á la 
mujer, no ésta á aquél; pues que, precisamente, la civilización ha tenido por 
resultado reprimir los instintos y pasiones brutales del hombre, y desarrollar 
los sentimientos afectuosos de que la mujer ha estado dotada desde un prin- 
cipio. 

La clase que en México dirige la vida social y política, está formada casi 
en su totiilidad de los miembros de las diversas carreras profesionales. De 
aquí nace la necesidad de que se les exija una instrucción superior y apropia- 
da á sus funciones sociales, además de la que pueda necesitar para el ejerci- 
cio de su propia: profesión. 

Mas esta razón milita con igual fuerza respecto de las clases acomodadas 

TomoIII.-32 



208 ANALES DEL INSTITUTO 



de la sociedad. Debería ser obligatoria la instrucción secundaria superior, 
para todas las personas á quienes sus circunstancias pecuniarias no les exi- 
gieren procurarse por si mismas su substento desde una edad temprana. 

¿Cuál es la importancia de la Historia Xatural, y qué lugar le corresponde 
en la instrucción del pueblo? Las consideraciones anteriores nos permitirán 
contestar brevemente á estas cuestiones. 

El hombre, agregado instable y frágil de elementos que apenas unidos ya 
pugnan por disolverse, nace y vive enmedio del tumulto de seres, de fuerzas 
que se agitan en torno suyo, que ya lo favorecen y alimentan, ya tienden á su 
destrucción; y so pena de perecer, tiene que adquirir un conocimiento más ó 
menos amplio de esos seres y de esas fuerzas; siendo tanto mayor su poder, 
ya para cubrir sus necesidades, ya para evitar lo que le daña, cuanto más 
extensos fueren los conocimientos adquiridos. 

Por desgracia, los conocimientos que la experiencia personal puede sumi- 
nistrarnos, son limitadísimos y plagados de errores; en tanto que la experien- 
cia de los siglos y de los pueblos ha acumulado un inmenso caudal de ciencia, 
de que el hombre puede posesionarse por medio de la instrucción. 

El estudio de la naturaleza es posible solamente cuando se someten á un 
examen sei)arado y metódico las variadas manifestaciones del movimiento, ya 
bajo las formas de fuerzas mecánicas, físicas, químicas; ya bnjo las de cuali- 
dades, propiedades y estados de la materia. Pero ninguna de esas manifesta- 
ciones, sea como fuerza, sea como cualidad, se presenta alguna vez entera- 
mente aislada; todas aparecen siempre formando conjuntos más ó menos 
complicados que se llaman cuerpos; y de estos conjuntos se ocupa la Historia 
Natural. 

La luz, el calor, la electricidad, el sonido, son la abstracción: la realidad es 
el sol que al arder emite el calor y la luz, pero que al mismo tiempo tiene 
peso, afinidades químicas y otras propiedades de los cuerpos; la realidad es 
el alambre donde se manifiesta la corriente eléctrica, pero que también posee 
densidad, dureza, etc : y el estudio de aquellas abstracciones no es sino de un 
¡preliminar del conocimiento de los seres concretos, la piedra, la palanca, el 
animal. De tanta importancia es un estudio como el otro. 

Mas si la instrucción tiene por principal objeto prepararnos para la vida, 
antes que todo importa conocer cuáles sean las condiciones esenciales de la 
vida; y por coniguiente, para la educación nacional, las enseñanzas de mayor 
importancia de la His^toria Natural, son sin duda alguna las que proporcio- 
na el estudio de las leyes ó condiciones generales de la vida en los seres or- 
ganizados. 

Cualquiera que sea la opinión que se admita acerca del origen de la espe- 
cie humana ó de su ascendencia, es un punto ya indiscutible en la Historia 
Xatural, que el hombre no difiere de los animales superiores que se encuen- 
tran antes derél en la escala ascendente de los seres organizados, sino en por- 
menores secundarios; que la diferencia en las facultades hitelectuales es de 
grado simplemente, y no de esencia, como se había creído hasta la época 



MEDICO NACIONAL. 209 



de Linneo, que clasificcaba al hombre como el único animal dotndo de razón. 
Así, pues, el hombre en su condición de ser organizado, está enteramente su- 
jeto á las leyes generales de la vida de los demás seres organizados, sean las 
plantas ó los animales. 

Y por lo mismo que esas leyes dominan todos los sentimientos, todas las 
ideas, todos los actos del hombre, en el organismo, no ya del animal, sino de 
la misma planta, encontramos el origen y la explicación de casi todas las ins- 
tituciones, de los usos, de las costumbres en la sociedad humana; encontra- 
mos la solución de graves problemas que el hombre no había cíuiseguido des- 
cifrar por la sola contemplación de sí mismo. La economía política, la moral, 
la ciencia del derecho han recibido una luz intensa con el descubrimiento sólo 
de las leyes que determinan lo que se ha llamado la lucha por la vida. 

La organización de los seres vivientes tiende á prolongar la vida de éstos; 
pero siempre es tan imperfecta que de cada generación por numerosa que 
fuere, apenas uno que otro individuo logra escapar de los agentes destracto- 
res ó de las circunstancias adversas; ya sea que deba su salvación á condicio- 
nes favorables; ya porque su organización individual resultara más apropiada 
para la resistencia que la de los miembros de su misma especie. En la tierra, 
lo mismo que en el cielo, muchos son los llamados y pocos los escogidos; y 
el optimismo más decidido tiene que reconocer que está muy lejos de ser 
cierto que la naturaleza cuide y proteja con igual esmero á todos los seres 
vivientes. 

Todavía más, mientras mayor fuere la perfección de un organismo para la 
lucha de la vida, más pronto llega el número de individuos al límite, que pa- 
sado, los más débiles tienen que perecer irremisiblemente. Esta frontera se 
encuentra marcada en la extensión de la tierra en que la planta ó el animal 
puede vivir. 

En efecto, las plantas y los animales están organizados de tal manera que 
cada individuo da nacimiento á un número más ó menos considerable de in- 
dividuos de su misma especie. En las plantas, en los animales inferiores, es- 
te número llega á los millones para cada individuo, y en los animales supe- 
riores, en el hombre, aunque la proporción es mucho menor, siempre tiende 
á acrecentar la población existente. Así, pues, cuanto más favorables fueren 
las condiciones y circunstancias en que una planta ó un animal puede vivir, 
más pronto ocuparía toda la zona de la tierra en que la vida le es posible; y 
desde entonces, faltando ya el espacio y el alimento, cualquier acrecentamien- 
to en la población ocasionaría forzosamente la muerte de los menos resisten- 
tes ó de los menos aptos para procurarse el espacio y la nutrición. 

Todo esto supone condiciones excepcionalmente favorables i^ara la planta 
ó el animal, pero en el curso ordinario de las cosas, mucho antes de ocupar 
toda la tierra, comienzan para el ser organizado las dificultades de obtener el 
alimento necesario, por causa de la concurrencia de los individuos de su mis- 
ma especie. La planta y el animal aun cuando por lo común estén dotados 
de medios para trasladarse de un lugar á otro, encuentran siempre obstácu- 



210 ANALES DEL INSTITUTO 



los más ó menos insuperables para la emigración, y ésta no se verifica sino 
cuando ya la carencia de alimento ha sacrificado numerosas victimas. 

Estas condiciones de la vida organizada fueron formuladas por vez primera 
de una manera científica, j^ero limitada al hombre, por el eminente econo- 
mista Malthus en sus famosas leyes de la población, que presenta en estos 
términos: 

1^ La población está necesariamente limitada por los medios de subsis- 
tencia. 

2^ La población crece invariablemente en donde aumentan los medios de 
subsistencia, á no ser que la contuvieren obstáculos poderosos y manifiestos. 

Lejos de ser desde luego admitidas estas dos leyes, encontraron tenaz y 
apasionada resistencia; y aun los economistas que las han adoptado no han 
reconocido toda su importancia. Mas, entretanto, las observaciones de los 
naturalistas descubrían que esas leyes dominaban también la existencia déla 
planta y del animal; y Darwin y Vallace establecieron que eran condiciones 
de la vida en todos los seres organizados. De esta manera, lo que había sido 
negado, ó cuando menos puesto en duda respecto del hombre, debido á los 
estudios de la Historia jS^atural, ha quedado firmemente establecido como 
axioma de la ciencia. 

Según antes se ha visto, mientras más favorables fueren las condiciones en 
que se encuentre la planta ó el animal para proporcionarse el alimento, tanto 
más pronto ellos mismos ocasionarán su ruina con las nuevas generaciones á 
que den nacimiento. Y lo mismo en el hombre; todos sus adelantos y todas 
sus mejoras no llegarán á salvar á la mayor parte de la miseria, si no es su- 
jetándose á la continencia moral y previsora que se abstiene de entregar, no 
á la vida, sino á las privaciones y á la muerte nuevos seres á quienes no pue- 
de asegurar el sustento. 

Si la moral encuentra un fundamento en las condiciones de la vida de los 
vegetales y del animal, lo mismo acontece con la economía política, y tanto, 
que constituyen sus bases fundamentales. La economía política no se ocupa 
ni de la luz del sol, ni del aire, ni de ninguno de los medios necesarios para 
la vida, que por su abundancia el hombre puede obtener sin limitación algu- 
na: sus investigaciones se concentran, por lo contrario, á aquellos objetos que 
por existir en cantidad limitada no pueden adquirirse sino por medio del tra- 
bajo y del cambio; y esta limitación procede principalmente de la concurren- 
cia que encuentra cada hombre en sus semejantes para disputarle esos obje- 
tos. Adam Smith definía la economía política como la ciencia de las riquezas, 
y esta definición, admitida aún, ha llevado al error á muchos. La economía 
política en realidad es la ciencia de la miseria. 

Por este breve resumen de algunas de las leyes de la vida organizada, por 
las aplicaciones que de ellas se ha hecho en el presente estudio, puede com- 
j)renderse toda la importancia que tiene la Historia Natural en la instrucción 
del pueblo. 

Esta importancia se acrecienta todavía más por la acción vigorosa que to- 



MEDICO NACIONAL. 211 



dos esos conocimientos ejercen sobre las ideas, los hábitos y las costumbres. 
Sólo un sacudimiento llevado hasta ese grado, podrá despertar y poner en 
actividad la inteligencia adormecida de nuestro pueblo. 

En conclusión, la educación nacional para que sea fructuosa, debe compren- 
der la enseñanza de la Historia JN'atural, fijando como mira preponderante 
de su estudio, el conocimiento de las condiciones ó leyes de la vida. 

Es de celebrarse que las recientes disposiciones administrativas que se re- 
fieren á la instrucción pública, se hayan inspirado en las exigencias del pro- 
greso y de la situación especial en que se encuentra actualmente la República, 
estableciendo la enseñanza gratuita, obligatoria y educativa, y exigiendo una 
instrucción superior y uniforme á todo el que se dedique á una carrera pro- 
fesional. 

Pero el desarrollo reglamentario de estas bases fundamentales de la edu- 
cación nacional, es insuficiente para alcanzar el objeto que ésta se propone. 
Es preciso dar un paso más concediendo mayor amplitud, ya sea en la ins- 
trucción primaria, ya en la secundaria superior á la enseñanza de la Histo- 
ria Natural en cuanto se refiere á las leyes y condiciones generales de la 
vida. — Ricardo Ramírez. 



CRÓNICA. 



EL MEZaUITE. 



El mezquite es uno de los árboles que más abundan en el continente ame- 
ricano, pues su región geográfica se extiende desde jN^uevo México y Califor- 
nia hasta los Andes chilenos; en México se le encuentra en la Mesa Central 
y en las vertientes de nuestra gran cordillera. Su nombre se deriva del na- 
hual: "Mixquil," que significa vaina, alusión á sus frutos: los tarascos le lla- 
man "chuúata," y los botanistas "prosopis jaliflora" á la especie más común, 
ptíes con dichos nombres vulgares se designan otras especies del mismo gé- 
nero. Pertenece á la importante familia de las leguminosas. 

Los antiguos pobladores de México utilizaban en la medicina las cortezas 
y las yemas de ese árbol. El P. Jiménez refiere que los indios chichimecas 
hacian con los frutos del mezquite unos "tamales" de forma cónica que usa- 
ban á guisa de pan. 

En la actualidad se aprovechan algunos productos de este árbol, aunque no 
todos los que se debieran, pues tampoco se le ha consagrado la atención que 
se merece: es una riqueza que no se ha explotado debidamente. Enumerare- 
mos algunas de las aplicaciones de tan importante vegetal. 

En las boticas de México se hace un cocimiento concentrado con las hojas, 
se cuela y hasta que el liquido adquiera la consistencia de miel espesa: esta 
preparación se conoce con los nombres de bálsamo de mezquite ú ojite, se usa 



212 ANALES DEL INSTITUTO 



con buen éxito para curar las inflamaciones de los ojos (conjuntivitis), tam- 
bién se hacen cataplasmas emolientes, con las hojas molidas, y la infusión de 
éstas se emplea por el vulgo para combatir la fiebre. 

La madera es compacta y de grano fino; se refiere que no se apolilla fácil- 
mente, lo que le da un gran valor como madera de construcción: además re- 
siste muy bien la intemperie y su dureza hace que se le emplee en la maqui- 
naria: también contiene bastante tanino para aprovecharse como curtiente y 
para curar cierta clase de diarrea; las mismas propiedades medicinales tiene 
la corteza. Las raíces contienen mayor cantidad de tanino y por lo mismo 
son más astringentes; el Dr. Havard dice, que en los terrenos secos llegan á 
tener hasta 60 pies de longitud y que los campesinos siguen la dirección de 
ellas para hacer pozos, pues se dirigen á capas en donde se encuentra el 
agua. 

Las legumbres ó vainas del mezquite son dignas de fijar la atención: sirven 
de alimento al ganado, cuando están maduras; aunque según Clavin, cuando 
están verdes les origina una especie de disenteria. El cocimiento de aquellas 
produce, por fermentación, un licor bastante agradable, del cual he extraído 
por destilación alcohol de tan buena calidad como el del vino: en las locali- 
dades en que abunda el mezquite se puede extraer este líquido en gran can- 
tidad y á ínfimo precio. Según el análisis hecho por el Dr. Havard, los fru- 
tos del mezquite contienen 26 por ciento de glucosa, albúmina, grasa, goma 
y otros principios de poca importancia. 

Durante los meses de Mayo á Septiembre, las cortezas exudan una goma 
parecida á la del Senegal; los árboles más jóvenes producen menos cantidad 
que los viejos, pero en cambio la goma es menos colorada; se asegura que se 
blanquea mucho exponiéndola á los rayos directos del sol. Esta goma se en- 
cuentra en lágrimas arredondeadas ó vermiculadas de un color que varía del 
amarillo claro al naranjado; comunmente tiene grietas en su superficie y al- 
gunas veces una substancia esponjosa ó pulverulenta; las lágrimas arredon- 
deadas, con frecuencia presentan una gran cavidad en el centro. 

En las boticas de la República Mexicana se consume esta goma en sustitu- 
ción de la arábiga, en aquellos casos en que no se necesita usar un mucílago 
incoloro. Tal vez dentro de algún tiempo la goma de mezquite sea un artícu- 
lo de exportación. 

Respecto al comercio de esta droga, hay que notar la manera particular 
con que se verifica: en el segundo viernes de Cuaresma se efectúa una feria 
en un pueblo del Estado de Morelos, llamado Tepalcingo; allí se reúnen mul- 
titud de indígenas de distintos puntos de la República, algunos son de Oaxa- 
ca y otros lugares lejanos, llevando añil, cochinilla, goma, copal blanco, etc.; 
no venden, sino que cambian por objetos de mercería, estampas de santos, 
ropa, etc., á algunos comerciantes que importan estos artefactos, procedentes 
de esta capital y de otras poblaciones, adonde después llevan á vender los 
efectos adquiridos por ese medio. — A. Herrera. 

* (Boletín de la Sociedad Agrícola Mexicana. J 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. ür. Francisco Bulman. — 3* del Eeloj. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Calle de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr, Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuato. (E, de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morelos).- 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso. — Profesoí' de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3? de la Eibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3^ de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Yega José María.-— 3^ Calle del Eeloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán), 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Fai-macia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eafael.— 2'? Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Eobirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Profesor Alberto M. Urcelay y Martínez. — Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. BotAnico. 
3?' Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry.— Pharmacien de !"• classe á París. Pharmacologiste. 2"" 
Eue Blanche. París. 

Mr. Heckel Edouard.— Professeur á la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Direeteur de les Anuales de l'Institut Colonial do Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas, — Paris. 

Sr. Profesor Joseph P. Eemington. — Phyladelphia. E. U. 

Sr. Profesor Henry A. Eusby.— N. York. E. U. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 






EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento cientiñco que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

!?• — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2?' — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3* — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4^ — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5? — De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



PAKA LA 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candeiarita núm. 3; en la 2* calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En París. — Ghez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á París. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-dessous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Annales. 



Nons prions les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
Aúnales d'adresser leurs publicationa A l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candeiarita ni'im .^. — IVí^vicí. ÍT) F.) 



TOMO III. ENEKO Y FEBRERO, 1898. NUMS. 12 y 13 



AÍRALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



^tjií/ljí^:rxo 



Programas para los trabajos del Instituto Médico Nacional, durante el año de 1898. 

Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional durante el mas de Enero de 1898. — 
Sección 1* — Sección 2? — Sección 3* — Sección 4^ — Sección 5* 

Lectura de turno. — Tres monstruosidades en ovarios ínferos, por el Dr. D. José Kamírez 

Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Febrero de 1898. — Sección 1? — Sec- 
ción 2* — Sección 3? — Anexo al informe anterior. — Sección 4? — Anexo al informe anterior. — 
Sección 5^ — Anexo al informe de la Sección 1* 

Trabajos originales. Análisis del agua del pozo abierto en la Hacienda de Aragón (Anexo al informe de 1» 
Sección 2?), por el Prof. D. M. Lozano y Castro. 

Variedades. — Química farmacéutica. — Los nuevos medicamentos naturales de procedencia mexicana, por Mr. 
Duyk 

Bibliografía. — Publicaciones recibidas por el Instituto Médico Nacional, durante los meses de Diciembre, 
Enero y Febrero de 1898. 



OFICIIS^AS DE LA PUBLICACIÓN, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

PLAZUELA DE LA. CANDELARITA NTJMi. 3 (Av. I»oiiieiite IS A.) — IVIKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. [Avenida Oriente, 51.] 

1898 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDinO NACIONAL 

IXDICADOK DK SUS UI KEC'CIONES, V DE LOS 

HAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamiíano. — Dii-eotoi- del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
t-n la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(Ü. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Securidino Sosa. — SecretfH-io del Instituto ^lédieo. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle de Venero núm. XIV. 
México (D. F.). - 

Sr. Profesores Faiinacia Carlos Espino Bari-os. — Prefecto del Instituto Médico. 2'.^ Calle 
Aiuha núm. 0. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Di: José Hamírez. — Jefe de esta .Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 10'.' Calle de la Violeta núm. 21. México (D, F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D. F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Quimica Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Río de la Loza. — .lefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2* de 
Vanegas núm. 8J. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castrcj. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (D. F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villaseñor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle de l'atoni nú- 
mero 4. México (D. F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis clínicos. Calle de las Ratas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vei-gara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5'.' Calle de (íuerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Tc^rés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 3? Calle del Reloj núm. 2. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico 2^ Caíle de Sor Juana Inés de la Cruz núm. 12. México (D. F.). 

Sr. Prof. Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Preparador de Análisis Química en la E>^cuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (I). F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Supei'ior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna en la Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarria número 25. México (D.F.). 



MEDICO NACIONAL. 213 



PARA LOS TRABAJOS DEL INSTITUTO MÉDICO NACIONAL DURANTE EL ANO DE 1898. ^^„/ 

NEW YO«K 

BOTA NIC AL 

OAk'DtN. 



PROGRAMA GENERAL. 

La experiencia ha demostrado ya, que no se pueden estudiar bien en el 
Instituto más de doce á catorce plantas nuevas. El deseo de adelantar en la 
publicación de los "Datos para la Materia Médica," la utilidad que se cree 
obtener en la Terapéutica con varias plantas activas y el deseo de trabajar, 
han hecho que en los años anteriores se señale un programa sumamente 
vasto. Pero se ha visto que unas veces la falta de plantas, otras el estudio 
difícil para algunas Secciones de uno ó varios componentes de esas plantas, y 
por último, otras varias circunstancias que no se pueden prever ni evitar, 
han originado que no se puedan estudiar todas las plantas señaladas en el 
Programa. Como en algunas de esas plantas se podía dar por casi terminado 
el estudio, pues los vacíos que faltaba que llenar eran poco importantes, se 
han dado á la imprenta, cuando hubiera sido mejor, sin duda, haber perfec- 
cionado todavía más el estudio; pero el compromiso del cumplimiento del 
Programa, ha hecho que se pasara por los pequeños inconvenientes que antes 
hemos señalado. 

Otro inconveniente que se ha notado con la lista numerosa de plantas, es 

que habiendo alguna dificultad que no se pueda resolver de pronto en algu- 

jia, se pasa á otra y después tal yqz se deja á ésta para pasar á otra ú otras 

más; lo que no sucederá cuando la lista no sea tan extensa; pues entonces, 

con calma, se tratará de vencer todas las dificultades. 

Se ha creído algunas ocasiones que el sistema de trabajos no era el más 
adecuado; se ha cambiado por otros diversos sistemas, y el resultado siempre 
ha sido que al fin del año, no se podía terminar el estudio sino del número 
de plantas que antes hemos indicado. Es necesario convencerse de que los 
trabajos de que nos ocupamos tienen que ser, por su naturaleza, lentos, que 
ni el Gobierno ni el público pueden ignorar esto, y que vale más no abarcar 
muchas plantas, sino limitarse á un número menor y procurar que el estudio 
sea más extenso, sin dejar de ser, como hasta hoy ha sido, enteramente sólido 
y concienzudo. 

El sistema actual de trabajos que consiste en que, comenzando por la Sec- 
ción 1^, cada una de las otras vaya estudiando la planta de que se trate, nos 
parece el mejor de los que se han ensayado, y por lo mismo creemos que de- 
be continuar. Lo que sí creemos que sea indispensable é insistimos mucho 
sobre este punto, es que no se empiece el estudio de una planta sin tener can- 
tidad suficiente para todas las Secciones. Pero en lugar de que cada Sección 
pase su artículo á la siguiente, creemos que dará mejor resultado que antes 
de pasarlo se lea en la junta mensual, donde se le harán todas las observacio- 

ToinoIl[.-34 



214 ANALES DEL INSTITUTO 



nes que se crean convenientes. Una vez terminado el articulo, deberá pasar á 
la Secretaria que, de acuerdo con la Dirección, se encargará de la corrección 
de estilo, impresión y revisión de pruebas. Esta labor nos parece que será 
bastante sencilla, habiéndose revisado ya los originales en las juntas respec- 
tivas. 

En virtud de lo anterior, sometemos á la deliberación de la Junta el si- 
guiente: 

Programa general de estudios en el año de 1898. 

1° Se hará ó concluirá el estudio de las 15 plantas que constan en la ad- 
junta lista. 

2° Cuando cada Sección haya terminado el articulo relativo á cada planta, 
le dará lectura en la junta mensual para que se le hagan las correcciones ne- 
cesarias. 

3*=* Como algunas Secciones tienen adelantado el estudio de varias de las 
plantas de la adjunta lista, la Sección 1^ propondrá en su programa parti- 
cular, de acuerdo con la Dirección, otras que á su juicio sea conveniente es- 
tudiar. 

4° Terminado el estudio de una planta, pasará el articulo á la Secretaria, 
la que, de acuerdo con la Dirección, se encargará de la corrección de estilo» 
impresión y revisión de pruebas. 

México, IS'oviembre 25 de 1897. — D. Orvañanos. — Francisco B. de la Loza. 



Lista de plantas para el Programa general. 



Ahuehuete Taxodium mucronatum, Ten. 

Colorín Erylhrina corallodendron, Linn. 

Damiana Chrysactinia mexicana, A. Gr. 

Lentejilla Lepidium intermedium, A. Gr, 

Madroño borracho (frutos) Arctostaphylos arguta, Zuce 

Ñamóle Phytolaca octandra, Linn. 

Palo del muerto Ipomcea murucoides, Roem et Schult. 

Pimienta de tierra Peperomia umbilicata, Ruiz y Pav. 

Salvia de bolita Buddleia perfoliata, H. B. K. 

Tatalencho Gymnosperma multiflorum, DG. 

Tejocote Crattegus mexicana, DG. 

Tepozán Buddleia americana, Linn. 

Yerba del ángel Eupatorium deltoideum, Jacq. 

Yerba del zorrillo Crotón dioicus, Cav. 

Zempoalxochitl Tagetes erecta, Linn. 



MEDICO NACIONAL. 215 



PROGRAMAS PARTICULARES. 



Sección Primera. 

De acuerdo con lo que previene el Reglamento del Instituto Médico, en 
el que se definen terminantemente las principales labores encomendadas á 
esta Sección, su programa especial para el presente año consistirá en la co- 
lección, clasificación y arreglo de las plantas que se destinen al Herbario y 
Museo de Drogas; asi como en la ejecución de los dibujos de las mismas, 
cuando presenten algún interés, desde el punto de vista de cualquiera de sus 
aj)licaciones. 

Como el Instituto Médico fué designado como centro de los estudios que 
se han de emprender en México para la formación de la parte que le corres- 
ponde á nuestro país de la Farmacopea Pan Americana, la Sección 1^ tendrá 
una participación muy activa en aquellas labores, que se sujetarán al pro- 
grama que acepte la Comisión mexicana. 

Además de estos trabajos, que serán constantes, la Sección 1^ se ocupará 
de otros que están relacionados ó con el Programa general ó con las necesi- 
dades del servicio. En consecuencia, el programa particular de esta Sección 
para el año de 1898 será el siguiente: 

I'? Clasificación de las plantas que se colecten, ó de las que ya existen en 
el Herbario, dando la preferencia á las que tengan alguna aplicación á la 
medicina. 

2"? Arreglo del Herbario conforme al plan seguido en los años anteriores. 

3° Continuación del arreglo del Museo de Drogas, conforme al plan acep- 
tado. 

4° Estudios histoquimicos de algunas de las drogas del Museo. 

5*? Arreglo y publicación de la sinonimia vulgar y científica de las plantas 
mexicanas. 

6^ Descripciones botánicas y farmacológicas é historia de las plantas del 
Programa general, así como las del Programa para el año de 1899. 

7° Labores preparatorias para la formación de la Farmacopea Pan Ame- 
ricana, según el programa que se acepte por la Comisión de México, radicada 
en el Instituto Médico. 

8° Lectura de turno. 

9*? Redacción de los informes respectivos que pida la Secretaría de Fo- 
mento. 

10? Dibujos y acuarelas de plantas y otros objetos de Historia Natural. 

México, Diciembre 31 de 1897. — José Bamirez. 

Sección Segunda. 

La práctica adquirida durante los años que esta Sección cuenta de dedicar- 
se á la diversa clase de trabajos químico-analíticos que ha desempeñado, nos 



216 ANALES DEL INSTITUTO 



ha convencido de que no es posible abarcar un gran número de estudios con 
su reducido personal, ni emprender varios simultáneamente, pues en cual- 
quiera de esos casos se obtienen deficiencias, confusiones ó retardo de otra 
índole que deben evitarse, para que los resultados que se obtengan al fin del 
año, estén de acuerdo con el Programa presentado al principio de él y llenen 
el mayor grado de perfección posible. 

A fin de satisfacer estas dos necesidades, la Sección 2^ somete á la conside- 
ración de la Junta de profesores el siguiente proyecto de programa á que de- 
ben sujetarse sus trabajos durante el presente año. 

1° Se ocupará en el estudio de las plantas que constan en la lista del Pro- 
grama general. 

2° Se ocupará en la análisis de algunas de las plantas cuyo estudio haya 
terminado y le pase la Sección 1^ 

3° Se ocupará en extraer algunos de los principios que presenten algún in- 
terés, y se hará la preparación, en cantidad suficiente, para su estudio quími- 
co y fisiológico. 

4*? Se ocupará en los trabajos particulares para llenar los turnos délas lec- 
turas que le correspondan. 

México, Enero 3 de 1898. — Francisco Río de la Loza. 

Sección Terceea. 

En vista de las dificultades que la Sección 3^ encuentra cada día para la 
experimentación fisiológica de las plantas que año tras año figuran en el Pro- 
grama de estudios, bien sea por falta de preparaciones farmacéuticas en can- 
tidad suficiente y en momento oportuno, ó bien por las análisis de química 
biológica que en el curso de la experimentación se requieren, y no pudicndo 
la Sección 2^ dedicarse á esos trabajos especiales, sin perjuicio de los que le 
corresponden, hemos creído conveniente establecer un pequeño departamento 
de química especial para ayudar á la experimentación fisiológica, con la pre- 
paración de algunos extractos, análisis de orinas, etc., etc., tanto para llenar 
las necesidades que acabamos de indicar, cuanto porque esta instalación pue- 
de hacerse ahora más perfecta, aprovechando los conocimientos adquiridos 
durante las últimas visitas practicadas á los gabinetes de Fisiología experi- 
mental que existen en Europa. 

En caso de que ese departamento se instale, el programa particular de es- 
ta Sección será el siguiente: 

1^ Estudio de la acción farmacodinámica de las ¡^reparaciones ó principios 
activos, relativos á las plantas que señala el Programa general. 

2" Suministrar algunos datos experimentales sobre preparaciones farma- 
céuticas que remitan la Secretaría de Fomento, ó las otras Secciones del Ins- 
tituto. 

3" Preparación de algunas substancias que abrevien el estudio de las plan- 
tas señaladas en el Programa del presente año. 



MEDICO NACIONAL. 217 



' 4° Análisis biológicas que sean necesarias para completar las observaciones 
fisiológicas de los animales. 

Tal es elproj^ecto de Programa especial de la Sección 3^ que tengo la hon- 
ra de presentar, de acuerdo con los miembros de la misma. 

México, Enero 10 de 1898. — E. Armendaris. 

Sección Cuaeta. 

Los compromisos que hace tiempo contrajo el Instituto con el hospital de 
San Andrés, y cuyo cumplimiento incumbe principalmente á la Sección de Te- 
rapéutica Clinica, son suficientes para constituir por sí solos su programa es- 
pecial; mas no obstante eso, teniendo en cuenta la utilidad que todo el Insti- 
tuto, y especialmente la Sección 4^, obtienen de que los trabajos de la 3^ sean 
lo más completos que se puedan, creemos que el ayudante médico de aquélla 
debe continuar auxiliando á ésta en sus labores, aunque esto nos cueste un 
verdadero sacrificio. 

Por estos motivos nos parece que en el año de 1898 debe ocuparse la Sec- 
ción 4?- de lo siguiente: 

1? Experimentar las plantas que se especifican en el Programa general del 
Instituto y redactar la parte que á ella corresponda para la publicación de 
los artículos relativos. En esto será auxiliada por el jefe de la 5^ 

2"? Analizar las orinas, sangre y esputos enviados de las Salas del hospital 
de San Andrés. 

3*? Proveer á los médicos de dicho hospital de las preparaciones farma- 
céuticas que soliciten de las plantas que figuran en el Programa general. 

4*? Auxiliar á la Sección 2^ en algunas preparaciones de las substancias 
que requiera la 3^ 

5" Auxiliar á la Sección 3^ en sus trabajos, para lo que asistirá á ella el 
médico ayudante de la 4^, según instrucciones que reciba de la Dirección del 
Instituto. 

México, Diciembre 31 de 1897. — José Terrés. 

Sección Quinta. 

Esta Sección no ha terminado todavía el "índice de Geografía Médica de 
la República Mexicana," pues además de que, como decíamos el año pasado, 
este trabajo es por su naturaleza lento y laborioso, la comisión que tuvo que 
desempeñar en Europa el jefe de la Sección, hizo suspender por cerca de cua- 
tro meses los trabajos; en tal virtud, el programa de este año tiene que con- 
tinuar el mismo que el pasado, á saber: 

1*? Concluir la formación del "índice de Geografía Médica de la Repú- 
blica." 

2"? Terminación del estudio climatológico y distribución de las enfermeda- 
des gastro-intestinales en el Distrito Federal. 

3° Terminación de los cuadros que indiquen los principales alimentos usa- 
dos en la República. 



218 ANALES DEL INSTITUTO 



49 Colaboración con la Sección # en el estudio terapéutico de las plantas 
que señale á la Sección 5^ y redacción de la parte relativa. 
México, Enero 2 de 1898. — D. Orvañanos. 



Estos programas fueron discutidos y aprobados en las juntas verificadas 
los días 26 y 30 de Noviembre de 1897, en 7 y 10 de Enero de 1898, habién- 
dose cumplido en todo las prescripciones leglamentarias. 

México, Enero 11 de 1898. — Secundino Sosa, secretario. 



De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Enero de 1898. 

Sección Primera. 

Oportunamente esta Sección presentó su programa especial para las labo- 
res del presente año. 

Por ignorarse en dónde se encontraba la descripción del tatalencho, Gym- 
7iosperma multiflorum, que se liabia remitido á la Sección 2^, fué preciso ha- 
cerla de nuevo agregándole la parte histórica. 

Se han corregido las pruebas de imprenta de los "Anales del Instituto" y 
de los articules de la "Materia Médica" que se han impreso en este mes, así 
como también se ha ido haciendo el índice de esta obra, que quedará listo el 
mismo dia que termine la impresión del texto. 

El Señor Director dispuso se le apartara una colección de las Gencianáceas 
mexicanas que existen en el herbario, trabajo que terminó oportunamente. 

El subscrito ha ocupado el resto del tiempo en redactar la Memoria que 
presentará como lectura de turno. 

Los Srcs. Alcocer y Galindo se han ocupado en recopilar los datos relati- 
vos á las letras Cli y D de la Sinonimia vulgar y científica, y el último de 
los citados acompañó al subscrito en la revisión de las pruebas de imprenta. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: tres láminas en que copió los dibujos 
de catorce géneros tomados de la obra de Ruiz y Pavón sobre la Flora del 
Perú. 

Antes de terminar, creo que debo dejar consignado que la Sección P cum- 
plió exactamente su programa del año anterior. 

México, Enero 31 de 1898.— Jos^' Bamírez. 



MEDICO NACIONAL. • 219 



Sección Segunda. 

Después de aprobados los programas, á los que deben sujetarse los traba- 
jos del presente año, se hizo, de acuerdo con el personal de la Sección 2^, la 
distribución de los que le correspondian. 

Para esto, se dividieron en dos grupos, de los que uno está formado con 
las plantas cuyo estudio está terminado desde el año próximo pasado, pero 
que habrá que someter á la aprobación de la Junta, y á los que pueden ha- 
cerse modificaciones; el otro grupo lo componen las plantas cuyo estudio no 
se ha hecho y las nuevas que vaya señalando la Sección 1^ 

De entre las del primer grupo se eligieron para el Sr. Villaseñor, las que 
habia estudiado, y son: el ñamóle, el tej ocote, el palo del muerto, la da- 
miana, el tepozán y la yerba del Ángel, y como planta nueva el cempoal- 
xochitl. Por este motivo, esta última convenía estudiar de preferencia; pero 
no se hizo así porque no hay esta planta en el Instituto. Por esto, en los pri- 
meros días del mes, el Sr. Villaseñor se dedicó al arreglo del laboratorio y á 
aclarar ciertos puntos sobre el ñamóle, que desea conocer la Sección de Fisio- 
logía; pero que tuvo que suspender el día 16 para dedicarse á la análisis de 
un abono que remitió la Secretaría de Fomento y la Dirección ordenó se pro- 
cediera á hacer dicha análisis á la mayor brevedad posible. Como es fácil 
comprender, las múltiples y lentas manipulaciones que el trabajo demanda 
y aun la necesidad de preparar reactivos que no son comunes en nuestros 
trabajos ordinarios, demoraron aquél algún tiempo. 

El Sr. Lozano quedó encargado de terminar otro grupo de plantas ya ana- 
lizadas el año próximo pasado, tales como: el tepozán, la lentejilla y el 
ahuehuete, y como planta nueva tiene en estudio los frutos del madroño bo- 
rracho, con el que quedará más completo el que hizo el año pasado sobre las 
hojas de la misma planta. Por orden del Señor Director, hizo la análisis hi- 
drotrimétrica de una agua mineral de un pozo artesiano que existe en Ara- 
gón; determinando también los gases que tenía en solución y otros elementos 
minerales. Aquellos están formados casi en su totalidad por gas carbónico, 
más un insignificante residuo de otro gas que por su pequeña cantidad no fué 
posible determinar su naturaleza, pero que se vio que no era absorbido ni 
por la potasa ni por el pirogalato. Por último, se encontró fierro al estado de 
protóxido y magnesia; así es que esta es una agua ferruginosa-bicarbonata- 
da-magnesiana. También redactó el artículo sobre el mezquite, cuyo estudio 
terminó el año pasado. 

Del grupo de plantas ya estudiadas quedaban por revisar, y de esto me 
encargué, la yerba del zorrillo, la cicutilla y la salvia de bolita. Además de 
las plantas nuevas tomé el colorín y el tatalencho. Por no haber colorín, 
preferí ocuparme del tatalencho, en el que he determinado ya la cantidad de 
agua higroscópica, la cantidad de cenizas y su naturaleza. También me he 
ocupado de revisar el último artículo que aparecerá en la Materia Médica, 
de preparar varios reactivos y asistir á las juntas de programas. 



220 ANALES DEL INSTITUTO 



Con fecha 30 del presente ordenó la Dirección que se determinara en la 
canagria la cantidad de cenizas que producía y su naturaleza, y de cuyo tra- 
bajo me ocuparé también en el mes próximo. 

México, Enero 31 de 1898. — Francisco Hío de la Loza y Miranda. 



Seccióx Tercera. 

En los primeros días del mes nos ocupamos en redactar la parte química 
del artículo relativo á la "canagria" y comenzamos el estudio fisiológico de 
la misma. 

Diez gramos de polvo de la raíz de esta planta ministrados á un perro le 
produjeron un vómito abundante, conteniendo restos alimenticios y la mayor 
parte de la substancia ingerida. 

Al mismo perro, y al siguiente día, le ministramos cuatro gramos del pol- 
vo mencionado. Media hora después le produjo un vómito con los mismos 
caracteres que el día anterior, y quince minutos más tarde otro más pequeño 
y conteniendo aún la substancia ingerida. 

A otro perro se le dieron dos gramos del mismo polvo, sin haber produci- 
do en él, vómito ni perturbación alguna.. 

Pasamos después á experimentar el extracto acuoso, preparado en la mis- 
ma Sección, y al efecto disolvimos dos gramos de este extracto en treinta 
gramos de agua y se lo ministramos á un perro de 6 kilos 250 gramos, el 
cual no tuvo ningún accidente. 

En seguida nos ocupamos del extracto alcohólico, preparándolo después 
del agotamiento de la raíz por el agua y administrándolo al mismo animal, 
al día siguiente, á la dosis de 0.15 c, la cual le produjo cinco vómitos ali- 
menticios y mucosos, uno de los cuales contenía además un fragmento de 
tenia. 

A perro de mayor talla le ministramos en varios días consecutivos dosis 
de 0.20 c, de 1 gramo, de 1.30 y de 1.50 de este último extracto, sin haber 
observado nada notable. 

Por último, á este mismo animal se le dieron 22 gramos de extracto acuo- 
so, y media hora después tuvo un vómito de materias alimenticias; siguió 
vomitando hasta cinco veces y escurriéndole por el hocico una espesa y abun- 
dante baba. Al siguiente día se le encontró en estado normal. 

En resumen, de estas experiencias podemos concluir hasta ahora: que las 
preparaciones de Canagria que se han usado no son tóxicas aun á dosis rela- 
tivamente elevadas (22 gramos de extracto acuoso á un perro de mediana ta- 
lla), ni han producido efectos purgantes, y sí han provocado vómitos en al- 
gunos de los casos. 

Hemos comenzado el estudio de los frutos del madroño borracho. 

El Sr. Vergara Lope presenta tres dibujos que representan: el primero, un 
aparato de Dastre para practicar inyecciones intra-venosas á temperatura y 



MEDICO NACIONAL. 221 



presión constantes; el segundo, una jaula para guardar perros, como las que 
se usan en el Laboratorio de la Sorbonne, y el tercero, la instalación para 
conejos y cuyos, igual á la del mismo Laboratorio. 

El Dr. Martínez del Campo ha concurrido con regularidad y ha prestado 
su ayuda en todas las labores de la Sección. 

México. Enero 31 de 1898. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

El Sr. D. José 01 vera administróla esencia de Chenojjodium fcétidwn átres 
enfermas, durante cuatro dias, en dosis de cinco gotas tomadas un poco antes 
de cada alimento. En ninguna de ellas hubo modificación en el apetito ni en 
las digestiones, ni se manifestó efecto sialogogo. L^na de las pacientes se reu- 
só á continuar tomando el medicamento porque tenía regurgitaciones con el 
sabor del aceite. 

Yo prescribí la proj^ia esencia, pero encerrada en cápsulas, á cuatro pacien- 
tes; mas uno de ellos es demasiado torpe y no puede saberse cuál fué el re- 
sultado obtenido en él con veinticuatro gotas diarias de esencia, aunque pa- 
rece que no se modificaron las funciones digestivas. Tampoco se modificaron 
en los otros tres, que siempre sentían la boca seca, y en los que usé dosis de 
3 á 9 gotas diarias, por seis días consecutivos en el primero; de 9 á 21 gotas 
durante cinco días, en el segundo, y de 30 gotas por tres días consecutivos 
en el tercero. Este último tomó también un gramo diario de extracto hidro- 
alcohólico por dos días, y doble dosis durante otros dos, sin que se modifica- 
se su digestión. 

En compañía del Dr. Bulman recogí las observaciones de cuatro enfermas 
á quienes se administró el extracto acuoso de Bidens Imiccmtha. Una de ellas, 
afectada de cirrosis epática, excretaba 1,250 c. c. antes de tomar el extracto; 
lo tomó cinco días consecutivos en dosis diaria de 8 gramos, excretando por 
término medio 1,202 c. c. de orina en veinticuatro horas. La segundu, con 
doble lesión mitral, excretaba 1,350 c. c. de orina antes de tomar el extracto, 
también en dosis de 8 gramos, y durante los cinco días en que lo tomó, el vo- 
lumen de su orina fué, por término medio, 1,230 c. c. La tercera sufre las 
consecuencias de una hemorragia cerebral y tomó el dicho extracto á igual 
dosis y por el mismo tiempo; su orina era antes de volumen de 1,175 c. c. y 
el promedio durante la administración de la medicina, fué 1,496; pero este 
promedio, algo alto, es dudoso y debido á qu€ en un día intempestivamente 
y sin que bajara la densidad, subió el volumen á más de 2,000 c. c. Esto me 
hace suponer que se agregó la orina de otra enferma á la de la sujeta á ob- 
servación. 

La cuarta paciente es diabética, probablemente por lesión del páncreas. 
Antes de tomar la aceitilla excretaba 2,905 c. c. de orina con 70 por 1,000 de 
glicosa; durante los cinco días en que tomó el extracto en dosis diaria de diez 

Tomo III.— 35 



222 ANALES DEL INSTITUTO 



gramos, excretó por término medio 3,100 c. c. de orina con la misma riqueza 
glicosúrica, de suerte que perdía más azúcar. Esta paciente ha tomado des- 
pués, por ocho días, el cocimiento hecho diariamente con 100 gramos de Te- 
conia stans, y parece algo mejorada, pues dice que su boca está menos seca y 
tiene menos sed; la riqueza glicosiirica no ha variado y el promedio de orina 
al día tampoco, pues es de 3,031; pero quizá deba tenerse en cuenta que en 
los primeros días, que fueron los que siguieron á la administración de la acei- 
tilla, fué el volumen muy aumentado, pues por veinticuatro horas excretó la 
enferma 3,960, 3,520, 3,600 y 3,960 c. c. 

El citado Dr. Bulman vio disminuir el número de evacuaciones de una 
diarreica, administrándole 5 gramos al día de polvos de canagria. También 
vio disminuir las evacuaciones en cinco enfermas con enteritis crónica y una 
con cirrosis vulgar, dándoles alquitrán de ahuehuete en dosis de 0.50 y 1 gra- 
mo al día, en cápsulas de á 0.20; pero se produjo tenesmo rectal muy intenso. 
También se produjo este intenso tenesmo en una reumática que tomó el al- 
quitrán y dijo que sus dolores disminuyeron. 

El Sr. farmacéutico ]S"oriega me remitió el informe que acompaño. 

México, Enero 31 de 1898. — José Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina, he 
l^reparado de alquitrán de ahuehuete 400 gramos y se han empleado en los 
medicamentos preparados: esencia de epazote de zorrillo en cápsulas, extrac- 
to de aceitilla, alquitrán de ahuehuete en cápsulas y cocimientos de Teconia 
stans y de raíz de tej ocote. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Enero 31 de 1898. — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
# del Instituto Médico nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Seccióx Quixta. 

Tengo la honra de poner en conocimiento de la Junta, que durante el mes 
que hoy termina se ha ocupado esta Sección en los trabajos del índice de 
Geografía Médica, habiendo pasado al libro respectivo las siguientes Muni- 
cipalidades: 

Estado de Tlaxcala. 

En lo relativ^o á endemias, Municipalidades de 

Tlaxcala. 

Apetatitlán. 

Chiautempan. 

Contla, San Bernardino. 

Panotla. 



MEDICO NACIONAL. 223 



Lardizábal. 

Zacatelco. 

San Pablo del Monte. 

Xicotencatl. 

Teolocliolco, San Luis. . 

Tepeyaiico, San Francisco. 

Tetlatlauca. 

íí'ativitas. 

Huamantla. 

Ixtenco. 

Citlaltepetl. 

Caupiaxtla. 

Tequixtitlán, El Carmen. 

Estado de Hidalgo, 

En lo relativo á Greografia Médica, las Municipalidades de 

Acajochitlán. 
Tulancingo. 
Zinguilucan. 
Acliiotepec. 
San Agustín Tlaxiaco. 
Acto pan. 
Zimapán. 
Atitalaquia. 
Tula. 

Atotonilco. 
Tlaxcoapan. 
Zacualtipán. 
Tianguixtengo. 

México, 31 de Enero de 1898. — D. Orvañanos. 



LECTURA DE TURNO. 

Tres monstruosidades en ovarios ínferos. 



Es bien conocida la teoría que en botánica sirvió por mucho tiempo para 
explicar el origen de los verticilos florales, suponiéndose que los miembros 
de estos verticilos son hojas transformadas, pero con modificaciones tan pro- 
fundas, que sólo en casos excepcionales se descubre su verdadera naturaleza. 

Se puede decir que esta teoría aun es aceptada por el mayor número de 
botanistas, y ca^i no hay Manual de la materia que no la enseñe como si ya 



224 ANALES DEL INSTITUTO 



estuviera comprobada y admitida sin disputa. Sin embargo, ya desde hace 
mucho tiempo se dudó que tal pudiera ser el origen de los ovarios inferes, y 
desde Schleiden se admite que éstos no son sino un ensanchamiento del eje, 
en aquella parte de la flor que se conoce con el nombre de receptáculo, el 
que en el estado más avanzado, toma una forma casi semejante á la de los ova- 
rios superes. 

La observación de las infinitas variaciones que muestran los órganos de los 
vegetales, variaciones cuyos límites están ligados por una serie continua y 
casi insensible de pequeñas transformaciones, dejó percibir esta cadena, cu- 
yos extremos no tienen semejanza ó aparece muy remota ó se desconoce del 
todo. Asi aconteció en el estudio de los ovarios inferes; en los que se ha po- 
dido seguir paso á paso las modiíkaciones del receptáculo, desde el momento 
en que por la aproximación de sus bordes limitan una hoquedad con una 
abertura muy cimplia, hasta el caso extremo en que unidos estos bordes di- 
rectamente ó por medio de un opérenlo, queda constituido un verdadero ló- 
culo; es decir, desde el estado perigino hasta el epigino de la flor. 

A esta serie de estados normales se puede agregar el de los anómalos lla- 
mados monstruosidades y que son tan demostrativos como los primeros. En- 
tre ellos señalamos los que han sido designados con el nombre de antolisis. 

La antolisis, que literalmente quiere decir flor desligada^ consiste en que 
las diferentes partes de una flor se han vuelto más ó menos foliáceas, y de 
cuyo estado se pueden hacer inferencias respecto á la naturaleza morfológica 
de las partes com2:)onentes. 

Todo el mundo ha visto las flores dobles ó llenas^ que se obtienen tan fácil- 
mente por medio del cultivo de algunas especies de rosas, claveles, etc., etc. 
En estas antolisis es común observar lo siguiente: que los estambres se han 
transformado enteramente ó en parte en pétalos, y algunas veces en carpelos; 
que existe una multiplicación aparente de las hojas del perianto, de los es- 
tambres y los carpelos, lo que coincide con frecuencia con la coloración verde 
de los órganos que de ordinario no la tienen; y por último, que se separan 
órganos que normalmente aparecen unidos. En estas flores antoliticas es don- 
de fácilmente se encuentran los diferentes grados que conducen á admitir que 
los ovarios inferes provienen de las transformaciones del receptáculo. 

En la teoria de la metamorfosis foliar se admite como origen de los ovarios 
inferes, la reunión ó soldadura íntima de un tubo supuesto del cáliz con las 
paredes propias de aquellos que teóricamente se suponen completos, y ade- 
más, que los pétalos, estambres y nectarios nacen directamente del cáliz en 
el lugar que se designa con el nombre de garganta. 

Ya dijimos que los hechos no han confirmado esta teoría, que tiene mucho 
de metafísica, que deja suponer que el órgano se transforma después de que 
adquirió su estado normal, y que otras .veces da por demostrado el origen 
morfológico de muchos órganos, origen que en realidad se ignora hasta este 
momento. 

Pero si la teoría de las metamorfosis ya estaba conmovida, en sus cimien- 



Tomífí. 



Canales del fnsliíulo ^Medico Jíacional. 



Lám. V 




OVARIO MONSTRUOSO. 



Tomín. 



¿anales dol Inslituto Jíédiat ^Yacional. 



Lám. VI 





OVARIO MONSTRUOSO. 



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Si 



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MEDICO NACIONAL. 225 



tos, fué echada por tierra por la paleontología vegetal, que demostró que los 
órganos reproductores, con formas bien definidas, aparecieron antes que las 
hojas sobre los ejes, y por lo mismo, que no había fundamento para suponer 
que estas iiltimas, modificadas, engendraban á aquellos, y en consecuencia, que 
muchas formas foliares, en las flores anómalas, se deben considerar como de- 
rivadas de las modificaciones de los órganos de la reproducción; en una pala- 
bra, que la tendencia á tomar el aspecto foliar es posterior á la aparición de 
las hojas. 

Como todo hecho comprobado tiene un valor inmenso cuando está de acuer- 
do con una teoría, siempre que alguno se observe con esas condiciones, bien 
vale la pena dejarlo consignado. 

liemos tenido la fortuna de coleccionar, casi simultáneamente, tres casos 
anómalos ó monstruosos de ovarios de unas Oj)untias, que, como se A^erá ])oy 
la descripción y las láminas que la acompañan, demuestran de una manera 
clara y completa el origen axial de aquellos órganos. 

El orden natural de las Cactáceas, que además de sus numerosos caracte- 
res, como son las formas raras de sus tallos, su consistencia carnosa, sin 
excepción, la ausencia de hojas en casi todos los géneros, la disposición de 
sus espinas y aguijones, etc., etc., tiene la particularidad de ofrecer con cierta 
frecuencia anomalías más ó menos profundas, comunes ó excepcionales, pero 
que casi siempre sirven para explicar el origen morfológico de alguno dé sus 
órganos. A este grupo, como dijimos, pertenecen nuestros ejemplares, cuya 
descripción es la siguiente: 

1" Opunfia, especie indeterminada. Soldadura ó fusión. — Véase la lámina 5^ 
— El ejemplar consiste en un cladodio ó artículo del tallo, en cuya extremidad 
se encuentra un fruto ya maduro, de color rojo, con la particularidad de que en 
vez de estar articulado, como sucede en el caso ordinario, aquí el límite entre 
el tallo y el fruto consiste en la diferente coloración de los tejidos, pues la 
base del ovario quedó, por decirlo así, soldada con el artículo, é indudable- 
mente que cuando aún no maduraba el fruto, la fusión aparecía com^^leta, 
continuándose éste como si fuera la prolongación de aquél. 

Las espiras en que están ordenadas las espinas y los coj incites que las sos- 
tienen, se continúan, pasando de un órgano al otro, sin interrupción, fenóme- 
no que además de contribuir á dar el aspecto continuo de ambas partes, tam- 
bién explica el origen de este ovario infero. En efecto, si como caso anómalo 
en algunos ovarios inferes se observa que llevan apéndices foliáceos, en las 
Cactáceas debemos admitir que es el estado normal, pues en ellas, además de 
los cojines y algunas de las espinas que representan las hojas verdaderas, el 
hecho es que en las Ojíuntias y otros géneros, estas hojas existen realmente^ 
con una vida transitoria, en los órganos que comienzan á desarrollarse, es 
decir, cuando son jóvenes, y como estas hojas fugaces también se observan 
con los mismos caracteres sobre las paredes de los ovarios, debemos admitir 
necesariamente que el origen de estos ovarios es de naturaleza axial. 

Este cladodio que por sí solo tiene suma importancia, la adquiere mayor. 



226 ANALES DEL INSTITUTO 



estudiándolo al mismo tiempo que el ejemplar que en seguida describimos, 
reservándonos para entonces explicar cómo se produjo la anomalía. 

2° 6|/j?í?if/«, especie indeterminada. Inclusión. — Véase la lámina 6^ — Ejem- 
plar valioso por lo extraño de la anomalía. Por mi parte no he visto ni he 
encontrado la descripción de un fruto incluido dentro de los tejidos de un ta- 
llo. Las inclusiones de frutos dentro de otros frutos son muy comunes, y se 
explican si se admite que los ovarios en que se observan son modificaciones 
del eje. Esta anomalía se puede estudiar en las peras, manzanas, naranjas y 
melones, pero el caso que nos ocupa es muy distinto. 

El ejemplar es un cladodio muy grueso en el centro j uno de sus bordes, y 
presenta en la extremidad superior, la cicatriz característica de los ovarios de 
las Optintias, cicatriz que aparece á consecuencia de la caída de esa especie 
de opérenlo que sostiene los pétalos y los estambres. La cicatriz y el engro- 
samiento del tallo hicieron sospechar que dentro de éste existía incluido todo 
el ovario, confundiéndose los tejidos de los dos órganos. Fuera de estas par- 
ticularidades, el cladodio por su aspecto no se diferenciaba de los otros que lo 
sostenían, pues su coloración y la forma y disposición de las espinas eran 
idénticas, y por si solas no hubieran hecho sospechar la existencia de esta 
monstruosidad. 

Habiendo dividido el cladodio en el punto más conveniente (véase la figu- 
ra número 2 de la lámina 6^) se pudo observar la disposición que guardaban 
las partes internas, no quedando la menor duda de que un ovario fecundado 
y maduro ocupaba el espesor, como si se le hubiese incrustado entre las pa- 
redes del tallo. 

El interior del ovario no tenía nada de particular y las semillas habían al- 
canzado su desarrollo completo. 

El ejemplar se conservó algunos días al aire libre, pero al comenzar el re- 
blandecimiento de los tejidos jugosos que rodean los granos, hubo necesidad 
de colocarlo en el alcohol para impedir la putrefacción. 

Respecto al mecanismo como se produjo esta anomalía, si se admite una 
inclusión en el tallo, como no existe descrito caso análogo en ninguno de los 
libros que posee la biblioteca del Instituto, para mí, en ese sentido, no tenía 
solución el problema. Por mi parte intenté varias explicaciones y creo haber 
encontrado la verdadera, no sin reflexionar algún tiempo sobre ese mecanis- 
mo. Supongo que en este caso no existe un verdadero tallo, sino que el ova- 
rio, que nació al principio como todos los normales, al crecer, se fué transfor- 
mando poco á poco por un lado y por la base, dando nacimiento á una especie 
de apéndice, el que, en virtud de la tendencia hereditaria á la formación de 
cladodios en el género Opuntia, tomó la forma de aquellos. En otros térmi- 
nos, nuestro ejemplar es un ovario con una parte de sus paredes transforma- 
da en cladodio. 

Esta explicación es á mi juicio la única plausible, y no dudo que se confir- 
mará cuando pueda observarse la monstruosidad desde el principio, pues 
entonces este falso cladodio aparecerá sobre el que lo sostenga, con toda la 



MEDICO NACIONAL. 227 



apariencia de una yema florífera, y á medida que se desarrolle, los sépalos, 
pétalos, estambres y estilo continuarán su evolución natural, mientras que 
la parte que corresponde á las paredes del ovario irá tomando insensible- 
mente la apariencia que nos muestra el dibujo. Si esteno es el mecanismo de 
la monstruosidad que nos ocupa, todas las explicaciones á que hemos recu- 
rrido resultan insuficientes después de meditarlas un poco. 

Para fundar mi teoría cuento con dos hechos: primero, la monstruosidad 
que describimos antes que ésta, y que debemos considerar, indudablemente, 
como el primer grado de la que nos ocupa en este momento; y segundo, de un 
valor extraordinario; que en los dos ejemplares sólo existe una flor, cuando es 
bien sabido que en las Opuntias cada cladodio sostiene innumerables flores 
que alcanzan constantemente un desarrollo perfecto. 

Sea lo que fuere, estos dos monstruos confirman sin réplica de ninguna cla- 
se que los ovarios ínferos de las Oj)uniias son de naturaleza axial. 

3° OjJiiniia, especie indeterminada. Prolificación lateral. — Véase la lámina 
7^ — El monstruo que vamos á describir es uno de los más curiosos que sea da- 
do observar. El dibujo, más que cualquiera descripción, podrá dar una idea 
del aspecto de esta anomalía. Es un fruto maduro, una tuna, de la que, como 
centro de implantación, nacen otras trece tunas perfectamente desarrolladas. 

La persona que remitió este ejemplar á la Secretaría de Fomento, no in- 
formó si pudo observarlo en el momento de la floración. Cuando este fruto 
múlüj^le llegó á nuestras manos, dos de las bayas superiores estaban casi ma- 
duras, como puede verse por la coloración roja de su pericarpo. Los ovarios 
están colocados en la línea espiral que les corresponde, y como los más ma- 
duros son los superiores, debemos deducir que la inflorescencia en las Opun- 
tias es definida. 

Esta monstruosidad es la prueba más clara y evidente de que los ovarios 
ínferos de las Cactáceas son ejes modificados, pues si en algunos frutos con 
proliferación lateral con uno, dos ó tres ovarios, se ha podido suponer que 
había adherencia de los pedúnculos con las paredes del ovario tutor, como en 
las Cactáceas faltan esos pedúnculos, puesto que las flores son sésiles, no hay 
lugar á tal explicación, y forzosamente tiene que admitirse en este caso, que 
el fruto que sostiene á los otros trece, participa de las condiciones peculiares 
de un eje ó tallo puesto que da nacimiento á una inflorescencia múltiple. 

México, Enero de 1898. — José Ramírez. 



Be los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Febrero de 1898. 

Seccióx Primera. 

En el presente mes el subscrito se ha ocupado en corregir y aumentar lige- 
ramente la Memoria que presentó como lectura de turno. 



228 ANALES DEL INSTITUTO 



Por encargo del señor Director escribió la Introducción de la segunda parte 
de la Materia Médica Mexicana, así como formó los índices que la acom- 
pañan. 

La impresión de esa obra estará terminada en los primeros días del mes 
de Marzo próximo, y puede hacerse su distribución desde luego á todos los 
Establecimientos científicos con los que sostiene relaciones este Instituto. 

El Sr. G. Alcocer ha continuado ocupado en el arreglo del Herbario. 

El Sr. Gralindo remitió algunos nombres copiados para la sinonimia vulgar 
y científica de las plantas mexicanas que prepara esta Sección. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: para el Álbum Iconográfico, tres 
acuarelas que representan las Peperomia umbilicafa y alata y la Ohigginsia ala- 
fa y verücillata, copiadas de la obra de Ruiz y Pavón. 

Al Herbario ingresaron numerosos ejemplares de los duplicados de las 
plantas de Schaffner y que aquel botanista había regalado á la Sociedad Me- 
xicana de Historia Natural. Esta Asociación, como lo ha hecho con todas sus 
colecciones, depositó las plantas de Schaffner en el Museo JN^acional, y por 
iniciativa del Director, Dr. Manuel Urbina, y á pedimento del subscrito, 
aquella permitió que los duplicados pasaran á poder de este Instituto para 
enriquecer su Herbario. 

México, Febrero 28 de 1898. — José Ramírez. 



Sección Segunda. 

Tengo la honra de informar á la Junta de Profesores, que en el mes que 
hoy termina se han continuado los trabajos comenzados el mes próximo pa- 
sado, otros se han terminado y se han emprendido nuevos. 

El Sr. Yiliaseñor terminó la análisis química del abono que remitió la Se- 
cretaría de Fomento el mes próximo pasado; muy pronto estarán pasados en 
limpio los resultados y los entregaré á la Secretaría del Instituto. Además, 
como de costumbre, ha tenido cuidado de asentar las altas y bajas que en el 
mes se han verificado. 

El Sr. Lozano dedicó la mayor parte del mes á hacer una análisis más 
minuciosa del agua del pozo artesiano que existe en la Hacienda de Aragón, 
porque se juzgó insuficiente, vista la importancia del agua de esa fuente, la 
análisis hidrotrimétrica que había hecho el mes próximo pasado, y de la que 
di cuenta en el informe correspondiente. Valorizados los gases y todos los 
elementos mineralizantes de esta agua, el día 24 del presente mes se entregó 
el resultado de estas investigaciones al señor Director, por cuya orden se hi- 
cieron, y por el borrador que hoy presento á la Junta en nombre del Sr. Lo- 
zano, la Junta puede imponerse de ese trabajo. El mismo Sr. Lozano, en los 
pocos días que le quedaron disponibles del mes, se empleó en continuar el 
estudio sobre los frutos del madroño borracho (Arctostaphilos arguta). 

Por mi parte he continuado el estudio del tatalencho {G-imnosjperma multi- 



MEDICO NACIONAL. 229 



florum) que comencé el mes próximo pasado, y en el que además de los prin- 
cipios señalados entonces, he separado y estudiado dos resinas que se forman 
por oxidación del aceite esencial que contiene la planta y una cera. Como tra- 
bajo nuevo he determinado la cantidad y naturaleza de las cenizas de la ca- 
nagria {Rumex hymenosejpaliis) , y ahora me estoy ocupando en investigar la 
presencia de algún alcaloide en la misma raíz; operación delicada en vista de 
los principios tánicos con función glucosidica que existen en la planta y en- 
mascaran las reacciones de aquellos. 
México, Febrero 28 de 1898. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Tengo la honra de informar á la Junta de los trabajos ejecutados en esta 
Sección el mes que ho}^ termina. 

En la primera quincena se ensayaron los frutos del madroño borracho, ha- 
ciendo con el polvo separado de las semillas diversas preparaciones: suspen- 
sión en agua, cocimiento, extracto acuoso y extracto alcohólico, y aplicándolos 
á perros de distintas tallas y pesos, y una vez á un conejo. El resultado fué 
el siguiente: 

El polvo á la dosis de 10 gramos suspendido en agua y hecho ingerirá un 
perro de 15 kilos, no le provocó ningún accidente. 

El cocimiento preparado con 10, 20 y 50 gramos, se hizo ingerir á perros 
de 6, 15, 5.600 gramos respectivamente, no habiendo provocado trastorno al- 
guno en los últimos animales, y si tres vómitos al primero; cuyo accidente 
atribuimos á la circunstancia de ser este perro muy susceptible al vómito. 

El extracto acuoso se experimentó siete veces, tres ministrado en ingestión 
al estómago á la dosis de 2, 2.50 y 4 gramos, no habiéndose observado más 
que un vómito de la substancia con la dosis más alta, y debiendo advertir que 
fué el mismo perro al que el día anterior se le habían ministrado 2 gramos 
de la propia substancia. En inyección hipodérmica se usó dos veces á la do- 
sis de 1 y 2 gramos á un conejo y un perro respectivamente, ocasionándole 
al primero anorexia, anuria pasajera y tristeza, y al segundo abscesos al ni- 
vel de los puntos inyectados; y en inyección peritoneal se usó también dos 
veces á la dosis de 2 gramos á perros de 5.600 y de 3.600 gramos, causando 
al primero la muerte por peritonitis, y al segundo vómitos, deposiciones y 
fiebre ligera, y cuyos accidentes duraron dos días, volviendo el animal á la 
salud. Atribuimos la peritonitis del primero probablemente á la falta de 
precauciones antisépticas al hacer la inyección peritoneal y no al madroño, 
por haber visto que un perro de menor peso, al que se le inyectó igual dosis 
de substancia, no tuvo el resultado del primero. 

El extracto alcohólico á dosis de 1.86 y 2 gramos, no provocó ningún acci- 
dente en dos casos. 

Este extracto fué preparado teniendo cuidado de separar las semillas de la 
pulpa del fruto con la cual se hizo el extracto. 

TomoIII.-S6 



230 ANALES DEL INSTITUTO 



Comenzamos también la experimentación con la raíz de tepozán y el chi- 
lillo, habiendo usado hasta ahora el cocimiento y el extracto hidroalcohólico. 

Con el tepozán hemos comenzado investigando la acción diurética que se 
le atribuye, pero hasta ahora no tenemos datos suficientes para juzgar de 
ella. Con el extracto hidroalcohólico hicimos varias experiencias en palomas, 
conejos y perros, sin observar alguna particularidad. 

El chilillo lo hemos ministrado también bajo la forma de extracto hidro- 
alcohólico en la cantidad de 2 gramos, y tanto á un conejo como á un perro 
pequeño, no les provocó accidente alguno. La perra que fué inyectada con el 
extracto abortó dos perritos, pero hay que advertir que su estado general era 
malo por estar enferma desde hacía algunos días. 

En resumen, los frutos de madroño borracho bajo la forma de cocimiento 
á la dosis de 50 gramos, no es tóxica para los perros ni presenta acción espe- 
cial diurna de mencionarse. 

Que la raíz de tepozán tampoco ha resultado tóxica para la paloma á la 
dosis de 1 gramo de extracto hidroalcohólico, ni para el perro á la de 18 gra- 
mos del mismo extracto. 

Que el chilillo provocó el aborto en una perra debilitada, con 2 gramos de 
extracto alcohólico, y no es tóxico á esta dosis de extracto ni para el perro ni 
para el conejo. 

El Sr. Martínez del Campo ha faltíido algunos días con permiso de la Di- 
rección, y el Sr. Vergara Lope remite su informe correspondiente que tengo 
la honra de acompañar. 

México, 28 de Febrero de 1898. — E. Armendaris. 



Tengo el honor de informar á vd. que durante el mes de Febrero me he 
ocupado en lo siguiente: 

1° Experiencias con el extracto alcohólico líquido de la raíz do tepozán: 
Tres inyecciones en 1 gramo de extracto en palomas, produjeron vómitos y 
diarrea en las dos; una murió, y en la autopsia se encontraron dos abscesos 
en el sitio de la inyección y todos los signos de una infección generalizada; en 
la otra se formó también un absceso que se le abrió, y en la actualidad está 
enteramente bien. 

2? Experiencias para averiguar la acción diurética del cocimiento de polvo 
de raíz de tepozán, comparando con la acción de la lactosa. 

Durante todo el mes y día á día no he dejado de trabajar para lograr el 
éxito de las experiencias dispuestas con este objeto; pero no he podido llegar 
aún á conclusión alguna por haberse interrumpido tres veces la experiencia 
por causas difíciles de prever y de evitar. 

En una jaula con tres compartimientos y en idénticas condiciones se en- 
cuentran tres conejos de peso y edad aproximativamente iguales; después de 
siete días, durante los cuales se mide la cantidad de alimento que consumen 
diariamente, la cantidad de orina secretada y la densidad que tiene esta orí- 



MÉDICO NACIONAL. 231 



na, se procede á ingerirles al número 1, 1 gramo 50 de lactosa por kilo de pe- 
so de animal; al número 2, 1 gramo 50 de polvo de la planta en cocimiento, 
por kilo, y al número 3, una cantidad de agua simple igual á la cantidad de 
agua del cocimiento y á la cantidad de agua en que se disuelve la lactosa. 
Siguiendo este plan creemos llegar á determinar si existe ó no la acción diu- 
rética de esta planta; pero como he dicho, se ha interrumpido la observación: 
1°, después de la primera semana, por aborto y muerte de dos de los conejos; 
en la segunda semana, por descompostura del piso de una de las jaulas é im- 
posibilidad consecutiva para recoger la orina, y en la cuarta semana, por 
muerte del conejo número 1 al hacerle la ingestión, el segundo dia, de la se- 
gunda dosis de la lactosa. 

3'? Con el fin de facilitar las experiencias en las ranas cuando importa que 
éstas se encuentren inmóviles y anestesiadas, he ensayado sobre ellas la anes- 
tesia con el agua calentada á 40° centígrados, y con el agua cloroformada, 
asentando los resultados en el libro en que se asientan las manipulaciones de 
nuestro laboratorio. 

4*? En un perro muerto de gran talla ensayé la operación de la fístula gás- 
trica con lóculo secundario, descrita por el Dr. Pavlow, de St. Petersburgo, 
pudiendo convencerme personalmente de lo factible que es la operación, la 
que creo que ejecutada en el perro vivo podrá proporcionarnos los buenos 
éxitos que pude ver en manos del Dr. Pavlow. 

5° Necesitando repararse, componerse y limpiarse cuidadosamente los úti- 
les y aparatos que forman el arsenal de nuestro laboratorio, he comenzado 
en este mes esta tarea, habiendo dejado listas hasta esta fecha más de 50 pie- 
zas, entre éstas un galvanómetro, un diapasón cronográfico y una pila Gré- 
net, que llegó rota de Europa y que hasta ahora nunca había prestado servi- 
cio alguno. 

Protesto á vd. las consideraciones de mi particular estimación. 

Febrero 28 de 1898. — D. Vergara Lo^e. — Al Sr. Dr. E. Armendaris, pro- 
fesor de la Sección 3^ — Presente. 



Sección Cuarta. 

El Sr. Dr. Ricardo Cicero administró el extracto acuoso de canagría á cua- 
tro enfermos. El primero, José García, llevaba dos días con evacuaciones 
líquidas, con tenesmo y en número de cuatro á cinco diarias; tomó el extrac- 
to en dosis de 2 gramos al día, y al tercero sanó. El segundo paciente, Ro- 
drigo Aguilar, tenía seis á ocho evacuaciones diarias desde hacía bastante 
tiempo; tomó durante cuatro días el extracto en dosis cotidiana de dos gra- 
mos, y un día en dosis de tres gramos, sin mejorar de su diarrea. El tercer 
enfermo, Grermán Martínez, tuberculoso, tenía diarrea sin dolor ni tenesmo; 
tomó dos gramos al día de extracto y sus evacuaciones se hicieron más fre- 
cuentes, quejándose además Martínez de sufrir dolor en el abdomen cada vez 
que tomaba el medicamento, por lo que éste se suspendió al tercer día. Lo 



232 ANALES DEL INSTITUTO 



propio aconteció con el cuarto enfermo, Vicente Hernández, alcohólico, sifilí- 
tico y diarreico, que tomó dos días consecutivos la dosis de dos gramos de 
extracto de canagria, viendo aparecer dolores y aumentar sus evacuaciones. 

El Sr. Dr. José Olvera administró el citado extracto acuoso á cuatro enfer- 
mas de su Sala. La que ocupaba la cama número 2 sufría enteritis alcohólica 
y tenía diariamente dos deposiciones líquidas; tomó cuatro gramos y medio 
diarios de extracto durante seis días, habiendo con esto aumentado primero 
las deposiciones, volviendo después á hacer dos. La que ocupaba la cama'nú- 
mero 7 y sufría enteritis crónica, tomó también durante seis días la cantidad 
de cuatro y medio gramos de extracto, habiendo entonces disminuido á seis 
las evacuaciones que antes hacía en número de nueve en 24 horas. La que 
ocupaba la cama número 26, padeciendo enteritis crónica, tenía diariamente 
cuatro evacuaciones, que disminuyeron á la mitad con la misma dosis de ex- 
tracto que tomaban las anteriores, pero sufriendo cólicos desde el segundo 
día, de los siete que duró la administración de la canagria. La enferma que 
se hallaba en la cama número 16 y sufría diarrea desde hacía dos años, había 
mejorado mucho con creta, óxido de zinc y opio, cuando se le prescribieron 
cuatro gramos y medio de extracto de canagria, que ocasionaron notable au- 
mento en la cantidad de evacuaciones, por lo que al tercer día se suspendió 
dicho extracto. 

El Sr. Dr. Francisco Bulman prescribió el referido extracto á cinco enfer- 
mas; en tres de ellas disminuyeron las deposiciones con el uso de 3 gramos 
al día; pero en las otras dos no hubo mejoría ni con cuatro gramos. Prescri- 
bió además el alquitrán de ahuehuete en dosis diaria de 0.25, á una mujer 
que padecía enteritis aguda; viendo que con esa substancia aumentó la diu- 
resis, disminuyeron las deyecciones y no hubo tenesmo. 

Ese mismo alquitrán prescribí yo á Timoteo Duran, que estaba teniendo 
hasta 20 deyecciones al día con tenesmo. Las dosis usadas aumentaron pro- 
gresivamente de 0.50 á 2.00 al día, habiendo durado once días la observación 
y resultando de ella que disminuyeron hasta seis las evacuaciones sin que se 
modificase el tenesmo. 

A Luz Gómez administré diariamente 4 gramos de extracto hidroalcohó- 
lico de epazote del zorrillo, sin observar modificación en el funcionamiento 
de su aparato digestivo. 

La enferma diabética á quien hice referencia en el informe del mes próxi- 
mo pasado, tomó el cocimiento de 100 gramos de Tecoma stans, ó retama sil- 
vestre, durante seis días del mes actual, es decir, que en conjunto lo tomó 
durante quince días sin obtenerse mejoría en su estado, excepto en la hume- 
dad de su boca, pues la excreción media de orina fué de 3,207 c. c, de densidad 
media de 1,034. El Dr. Bulman administró después á esta paciente yodofor- 
mo y estricnina durante nueve días, siendo entonces el volumen medio de su 
orina 3,494 c. c. y 1,033 su densidad media; en seguida tomó 2 gramos dia- 
rios de antipirina por espacio de seis días, excretando por término medio 
2,677 c. c. de orina con densidad media de 1,036, y aumentando dicha excre- 



MEDICO NACIONAL. 233 



ción á 2,802 c. c. por término medio, con densidad media de 1,046, cuando se 
aumentó á 3 gramos diarios, durante ocho días, la dosis de antipirina. 

Insisto en que la forma de diabetes parece ser la pancreática, lo que debe 
tenerse mucho en cuenta para interpretar los resultados obtenidos. 

Tengo en mi clientela á un médico que padece diabetes grasa, de la forma 
llamada constitucional ó artrítica, en quien el cocimiento de retama, en dosis 
de 5 á 10 gramos diarios, disminuye mucho la cantidad de azúcar, y debo 
hacer constar que el Sr. Dr. Rosendo Gutiérrez, de León, me ha afirmado 
que la dicha retama hace desaparecer la giicosuria, pero que ésta reaparece 
al suspenderse esa medicina. 

Analicé en el mes tres orinas, enviadas por los médicos del hospital. 

Acompaño el informe del Sr. farmacéutico Noriega. 

México, Febrero 28 de 1898.— Jbs^' Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina, he 
preparado 500 gramos de extracto acuoso de canagria, 100 gramos de extrac- 
to alcohólico de la misma raíz y estoy actualmente preparando un tercer ex- 
tracto según me ordenó vd., lavando primero el polvo de la raíz para sepa- 
rar el ácido crisofánico; preparé también 200 gramos de extracto hidroal- 
cohólico de raíz de tepozán. Se han usado de las preparaciones anteriores: el 
alquitrán de ahuehuete, el extracto de zapote y los cocimientos de tej ocote y 
Tecoma. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Febrero 28 de 1898.— /zí«?i Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
4^ del Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés.— Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta, que durante el mes que hoy ter- 
mina se han continuado pasando al "índice de Geografía Médica" los cues- 
tionarios resueltos por las Municipalidades de la República, habiéndolo he- 
cho con las siguientes: 

Estado de Tlaxcala. 

Lardizábal, Panotla, Contla, Ixtacuixtla, Tetla Santiago, Barron Escanden, 
Atlangatepec, Calpulalpan, Españita, Jauhquemecan, Xaltocan, Alzayauca, 
San Nicolás, Tzonpantepec, Nati vitas, Tlaxco, Tetla Santiago (de Morolos), 
Tlaxcala, Santa Cruz, Xalostoc, Apetatitlán y Chiautempan; habiéndose ter- 
minado este Estado. 

Estado de Oaxaca. 

Jogana, Coatecas Bajas, La Libertad, Ejutla San Miguel el Verde, Ejutla, 
Tequistepec, Ocotlán Santa Catarina, Tulancingo, Buenavista, Igüitlán, Jico- 



234 ANALES DEL INSTITUTO 



tlán, Tlacotepec, Tepenené, Juchistlahuaca, Eaicatlán, Cuijamecalco, Pápalo 
Concepción, Tepeucila jN'atividad, Santiago Dominguillo, Santa Ana Chiqui- 
huitlán, Pápalo Santos Keyes y Lachilá San Martín. 

Estado de Guerrero. 

Ometepec, Ignalapa, Zochistlaliuaca, Tlacochistlaliuaca, Cuajiniciiilapa, 
Tasco, Tetipac, Ayutla, Ixcaleapan, Tetoloapan, Cuetzala del Progreso, Chi- 
lapa, Chilpancingo, Zumi^ango del Río, Tlacotepec, Tecpan de Galeana, Ato- 
yac de Alvarez, Tixtla, Quechultenango, Mochitlán, Atliacas, La Unión, 
Ocahuayutla de Guerrero, Otlapa, Tenango Tepexi, Alcozauca de Guerrero 
y Xalpatlahuai. 

México, Febrero 28 de 1898. — D. Orvañanos. 



Tengo la honra de poner en conocimiento de vd., que además de los traba- 
jos de la Sección 5^, me he ocupado en lo siguiente durante el mes que hoy 
termina. 

1^ Continuar la sinonimia botánica vulgar y científica, copiando lo relati- 
vo á las letras E. y F. 

2? Vigilar la publicación de los "Anales"' de este Instituto. En el mes, se 
concluyó y repartió el número correspondiente á Octubre-Noviembre de 1897, 
y está para terminarse el de Enero del presente año. 

3° En formar la bibliografía del mes que hoy termina. 

'No pude, como deseaba, adelantar más en la copia de la sinonimia, porque 
además me ocupé, de orden de la Dirección, en lo que sigue: 

1° En despachar la correspondencia particular del señor Director, ligada, 
en el extranjero, con asuntos oficiales del Instituto. 

2^ En levantar el plano del terreno propiedad del Instituto; plano que aca- 
ba de ser remitido á la Secretaría de Fomento. 

3° En disponer diversos trabajos de Geografía Médica de la República, 
que el señor Director trata de presentar en el próximo Congreso de Higiene 
y Demografía de Madrid. 

Espero que el mes entrante, libre el subscrito de cierto género de labores, 
pueda consagrarse más de lleno á la prosecución de la sinonimia. 

Protesto á vd. el testimonio de mi atenta consideración. 

México, 28 de Febrero de ISdS.— Jesús Galindo y Villa.— Sv. Dr. D. José 
Ramírez, jefe de la Sección 1^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



MEDICO NACIONAL. 235 



Análisis del agua del pozo abierto en la Hacienda de Aragón. 



(Anexo al informe de la Sección segunda.) 

Caracteres generales. 

Opalina, sabor ligeramente ácido y ferruginoso, aspecto turbio, formándose 
por el reposo un sedimento ocroso. 

La reacción al papel de tornasol es desde luego acida, indicando la presen- 
cia de un ácido libre; y después de desecado es alcalina por las sales alcalinas 
y alcalino-terrosas. 

El residuo salino obtenido por evaporación de un litro de agua á la tem- 
peratura del B. de M. y desecado á 180° c, es de gramos 0.95 c. 

Este residuo presenta un color amarillento. 

Caracteres químicos. 

El agua presenta las reacciones siguientes: 

El papel de acetato de plomo no toma ninguna coloración. 

La tintura de Campeche se colora en rojo carmin por la presencia de bi- 
carbonatos. 

El ácido tánico produce una coloración negra violácea por la presencia del 
fierro. 

Los ácidos minerales producen un desprendimiento de burbujas de ácido 
carbónico, debido á la descomposición de los bicarbonatos. 

El ácido oxálico produce también un desprendimiento gaseoso, al principio, 
y después un abundante precipitado de oxalato de calcio, insoluble en el áci- 
do acético. 

El ácido tártrico no produce más que un desprendimiento gaseoso. 

La potasa y el amoniaco producen un precipitado blanco de carbonato de 
calcio y de magnesio, y de óxido de fierro. Este precipitado no se forma sino 
cuando ha sido neutralizado el exceso de ácido carbónico libre y el de los bi- 
carbonatos, formando carbonates de potasio y de amonio. 

El agua de cal y de barita producen desde luego un precipitado blanco 
amarillento que se disuelve por el ácido carbónico libre; con un exceso de 
reactivo, el precipitado se forma abundantemente. 

El cinnuro amarillo produce una coloración verde que pasa al azul al con- 
tacto del aire; lo que indica la presencia del protóxido de fierro que se per- 
oxida al contacto del aire, y la ausencia, del peróxido. 

El cianuro rojo produce una coloración verde azulosa obscura, debida tam- 
bién al protóxido de fierro. 

El sulfocianuro de -potasio no produce ninguna coloración; pero agregando 
unas gotas de ácido nitrico toma una coloración roja; lo que corrobora la exis- 
tencia del fierro al estado de protóxido. 

El fosfato de sodio produce un precipitado blanco en poca cantidad de fos- 
fato de calcio. 



236 ANALES DEL INSTITUTO 



El fosfato de sodio amoniacal produce un abundante precipitado blanco de 
fosñito de calcio y de fosfato amónico-magnesiano, que por lo abundante in- 
dica la regalar cantidad de magnesia que contiene. 

El sulf hidrato de amonio produce una coloración verde obscura, y al poco 
rato un precipitado de sulfuro de fierro, indicando que este metal existe tam- 
bién en regular cantidad. 

El oxalato de amonio precipita una regular cantidad de cal al estado de 
oxalato de calcio. 

El nitrato de plata produce un abundante precipitado de carbonato, fosfato 
y cloruro de plata, soluble en parte en el ácido nítrico, dejando sin disolver 
el cloruro. 

El cloruro de bario vertido en el agua acidulada de ácido nítrico, no pro- 
duce precipitado ni enturbiamiento; lo que hace ver que el agua no contiene 
ácido sulfúrico, ó que si acaso existe, es en mínima cantidad. 

El cloruro de oro se colora ligeramente en violeta por la reducción del oro 
por el protóxido de fierro. ^ 

El sulfato de cobre produce un precipitado azul claro de carbonato de 
cobre. 

En el residuo se demostró la presencia de los elementos ya mencionados 
y además se comprobó la existencia de materia orgánica y la ausencia del 
ácido sulfúrico. 



Análisis cuantitativa. 

Esta agua teniendo en solución una regular cantidad de gases, se dosifica- 
ron y se determinó su naturaleza, separándolos por medio de la ebullición 
del agua, obteniendo los resaltados siguientes: 

Un litro de agua desprende por la ebullición 336 c. c. de gas, medidos ala 
presión de 589,35 y á la temperatura de 17° c. 

Este volumen gaseoso tratado por la potasa cáustica es absorbido casi to- 
do, dejando únicamente como residuo 3 c. c. de un gas que no es combusti- 
ble ni absorbido por el pirogalato de potasio. 

Así es que esta mezcla gaseosa debe considerarse como formada únicamen- 
te por ácido carbónico y ázoe en las proporciones siguientes: 

Acido carbónico 333 c. c. 

Ázoe 3 ,, 

Según la opinión del Sr. Dr. Altamirano que ha visto el agua cubierta do 
una capa aceitosa de hidrocarbnros líquidos, debería contener también en 
solución algunos carburos de hidrógeno; pero en el agua analizada no se en- 
contraron. 

El ácido carbónico total se dosificó desprendiendo todo este gas por medio 
del ácido sulfúrico ala temperatura de la ebullición. 

El ácido carbónico libre se determinó restando del ácido carbónico total, 
todo el ácido carbónico combinado formando bicarbonatos. 



MEDICO NACIONAL. 237 



El cloro total se dosificó volumétricamente por medio del nitrato de plata. 
El fierro al estado de sesquióxido. 
La cal al estado de sulfato de calcio. 
La magnesia al estado de pirofosfato de magnesio. 
La potasa combinada con el cloruro de platino. 
La sosa por diferencia. 

Y la siliza tratando el residuo de la evaporación del agua por el ácido clor- 
hídrico. 

La materia orgánica no se dosificó. 

Según estas dosificaciones se vio que un litro de agua contiene: 

Gramos. 

Acido carbónico total 0.975 

Cloro total 0.00426 

Siliza 0.13 

Sesquióxido de fierro 0.15 

Cal 0.105 

Magnesia 0.1369 

Potasa 0.00965 

Sosa 0.2303131 



Estos resultados, que son la media de dos dosificaciones de cada uno de los 
elementos; clasificados, combinados y calculados según sus afinidades, dan al 
agua la composición siguiente: 

Un litro de agua contiene: 

Gramos. 

Acido carbónico libre 0.042206 

Bicarbonato de sodio 0.548206 

Bicarbonato de potasio 0.018270 

Bicarbonato de magnesio 0.424390 

Bicarbonato de calcio 0.262500 

Bicarbonato de fierro al mínimo 0.292500 

Cloruro de sodio 0.007020 

Siliza 0.130000 

Total de las combinaciones salinas anhidras obteni- 
das por el cálculo 1,725092 

Esta agua, según su composición, debe considerarse como ferruginosa, car- 
bonatada, magnesiana. 

México, Febrero 28 de 1898. — Mariano Lozano y Castro. 



Tomom.-37 



238 ANALES DEL INSTITUTO 



química farmacéutica. 



Los nuevos medicamentos naturales de procedencia mexicana, por M. Duyk, 

químico-farmacéutico belga. 



Traducimos del "Bulletin de laSociété Royale de Pharmacie deBruxelles" 
^42éme. année, n^ 1, 15 Janvier 1898), el siguiente interesante fragmento del 
articulo intitulado como estas lineas. 



"Cuantos de cerca han seguido las tan interesantes sesiones del VIII Con- 
greso internacional de Bruselas, en Agosto último, lian escuchado con gusto 
las comunicaciones formuladas por los dos delegados del Gobierno de la Re- 
pública Mexicana. 

El Sr. Morales, profesor en la Escuela de Farmacia de México, se ocupó 
especialmente en la necesidad que hay de dar cima á la formación de la Far- 
macopea universal, esperada desde hace mucho tiempo. 

El Sr. Dr. D. Fernando Altamirano, profesor de Terapéutica en la Escue- 
la de Medicina y Director del Instituto Médico Nacional de México, insistió 
de preferencia sobre ciertos medicamentos que crecen abundantemente en su 
patria y cuyos principios medicamentosos y propiedades curativas han sido 
estudiadas en el Instituto que dirige. 

Estos dos sabios han puesto de relieve la alta importancia que la Repúbli- 
ca Mexicana da á los trabajos cientificos de sus ciudadanos, y el concepto tan 
elevado que alli igualmente se tiene de las artes médicas y farmacéuticas. 

En Bruselas, el Sr. Altamirano trató de demostrar que muchos productos 
poco conocidos en Europa, productos naturales extraidos de numerosas espe- 
cies vegetales que crecen en su pais, podrian, por sus propiedades benéficas, 
reemplazar con ventaja al conjunto de medicamentos con privilegios, produc- 
tos de sintesis que ha llegado á preparar la quimica; de los cuales se ha apo- 
derado con sobra de avidez la medicina, con detrimento, quizá, de la salud 
humana, renunciando por ellos, á los excelentes productos naturales sumi- 
nistrados generosamente por la JN'aturaleza previsora. 

Y si en el sentido indicado por el Sr. Altamirano se operase una reacción, 
se prestarla un gran servicio á la terapéutica; y para alcanzarlo, bien haría- 
mos en ayudar la empresa de nuestros sabios colegas, aun cuando tal cosa, á 
mi entender, da margen á numerosos puntos de vista científicos y econó- 
micos. 

Con este objeto, voy después á detenerme pasando revista aun catálogo^ de 

1 Lo suprimirnos por juzgarlo innecesario para nuestros lectores de los Anales. 
drogas recogidas en aquellos lejanos parajes, y que el Sr. Altamirano ha des- 
crito en varias obras admirables: "Memorial Terapéutico de Plantas Mexi- 



MEDICO NACIONAL. 239 



canas;" "Informe del Dr. Altamirano;" "Datos para la Materia Médica Me- 
xicana." 

Ya el autor decía en el Congreso internacional de Bruselas: 

"El reino vegetal nos reserva todavía grandes recursos que pueden explo- 
"tarse en provecho de los fabricantes y de la humanidad. Cierto es que la 
"Química, con sus admirables procedimientos de síntesis, ha obtenido prin- 
"cipios que produce la celdilla vegetal; fuerza es esperar que aumentará la 
"producción, pero poco es aún. Además, lo artificial no sustituye siempre con 
"ventaja á lo natural; numerosos casos hay en que lo fabricado es más costo- 
"so que lo producido por la naturaleza. 

"Así pues, hoy tenemos aún en el reino vegetal mucho que explotar en 
"provecho de los farmacéuticos, sobre todo en los bosques lejanos de estos 
"grandes centros de civilización y de progreso. En México poseemos nume- 
"rosos productos naturales que son útiles á la medicina, y que se usan poco, 
"casi desconocidos y menos explotados. Hé aquí, pues, un medio de propa- 
"gar la producción de nuevos medicamentos; introducir los productos natu- 
"rales en estos grandes centros de estudio, de aplicación y de consumo; Ue- 
"var el remedio á los enfermos, al propio tiempo que los beneficios á los 
"industriales. 

"El Gobierno mexicano, para favorecer las aplicaciones á la medicina, de 
"la flora y fauna nacionales, ha fundado un establecimiento llamado "Insti- 
"tuto Médico JSracional" que se ocupa en el estudio de estos productos desde 
"el punto de vista botánico, físico, fisiológico y terapéutico. Ya posee una ex- 
"tensa lista de productos estudiados, entre los cuales tengo la honra de pre- 
"sentar algunos á esta ilustre asamblea. 

"Las experiencias llevadas á cabo con estos productos, son aún rudimen- 
"tales; quédanos todavía conocer á fondo su composición química y su acción 
"fisiológica, para deducir las aplicaciones más ó menos importantes á la in- 
"dustria y á la terapéutica. 

"Concluyo haciendo votos por el establecimiento de una unión fraternal 
"entre las sociedades farmacéuticas de Bélgica y la Asociación Farmacéutica 
"Mexicana á quien me cabe la honra de representar, asi como al Instituto 
"Médico Nacional de México, que está bajo mi dirección. 

"Que los progresos resultantes de esta alianza, frutos de la paz y de las 
"relaciones sociales, sean un título de gloria para vuestro augusto Rey Leo- 
"poldo II y para el Sr. General D. Porfirio Díaz, Presidente de la República 
"Mexicana." {Aplausos.) 

Al propio tiempo nos fué dado admirar los soberbios ejemplares de granos 
de Zampóte Manco (Casimiroa edulis, Rutaceas), excelente soporífico que pro- 
duce un sueño fisiológico á la dosis de 40 á 80 centigramos de extracto hidro- 
alcohólico; de raíces de Pvpitzahoac (Perezia adnata. Compuestas) , de las que 
se extrae un producto particular de funciones quinónicas, el ácido pipitzaoico, 
purgante magnífico, cuya acción es superior á las del ruibarbo y de la casca- 
ra sagrada; de ZoaipaÜe (Montagnoa tomentosa, Compuestas), succedáneo del 



240 ANALES DEL INSTITUTO 



ciiernecillo de centeno, y un conjunto de otros interesantes productos, entre 
los cuales citaremos al ácido montanoico; la psoralina (magnifico antitérmi- 
co) ; la plombagina; el ácido senécico (tóxico enérgico) ; la talaumina (tónico 
del corazón); la garrina, etc. 

Todos estos productos son susceptibles de aplicaciones terapéuticas y de 
ensayos fisiológicos tan dignos de atención, como las experimentaciones sero- 
terápicas, bacteriológicas ú organoterápicas. 

Punto digno de nota: los efectos fisiológicos de los productos bacterianos 
(Ptomaínas, etc.) se identifican á menudo con los de los vegetales. Lejos, 
pues, de disminuir la importancia de los principios activos de los vegetales, 
los recientes descubrimientos bacteriológicos se nos muestran para iluminar 
con más vivos resplandores, las causas que hacen variar las propiedades fisio- 
lógicas de los medicamentos. La cocaina en inyección hipodérmica á la dosis 
de 4 centigramos ¿no tiene la propiedad de provocar un aumento notable 
(40°) de la temperatura del cuerpo humano? Por otra parte se sabe, y según 
Baker, que la levadura de cerveza tiene la sorprendente propiedad de poder 
producir, bajo ciertas condiciones, las substancias inmunes contra la difteria, 
el carbón. Finalmente, para concluir con las analogías que existen entre los 
principios vegetales y los tóxicos animales, citaremos la curiosa tentativa de 
Erlik sobre la inmunidad por medio de toxinas sacadas del ricino." 

(Tradujo para los Anales del Imtituto Médico Nacional, J. G. V.) 



LISTA DE COLABORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



En la República Mexicana. 

Sr. ür. Francisco Biilnian. — 3'.' del Reloj. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Callo de Santa Teresa núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Cluanajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando. — Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n9 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morelos). 

Sr. Dr. Hernández Francisco. — Apatzingán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3'} de la Ribera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
luil de México. Zoologista. Calle 3? de la Ribera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José Mana. — S'.*^ Calle del fleloj. Botica. México 
(D. F.). 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero Miguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química Y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (B. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Rebollar Rafael.— 2^ Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Reyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero Robirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Profesor Alberto M. LTrcelay y Martínez.— Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. BotAnico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Villada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica /igrícola eii la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacien de I'''- classe á París. Pharmacologiste. 2"" 
Rué Blanche. París. 

Mr, Heckel Edouard. — Professeur á la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Anuales de l'Institut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas. — París. 

Sr. Profesor Joseph P. Remington. — Phyladelphia. E. U. 

Sr. Profesor Henry A. Rusby.— N. York. E. U. 

Sr. Profesor Casimiro De Candolle. — Ginebra. 

Sr. Dr. E. Janssens. — Bruselas. 

Sr. Profesor Fernand Ranvez. — Lovaina (Bélgica). 

Sr. Profesor León Ci-esmer. — Bruselas. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento científico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

1» — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales, 

2» — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4a — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5a — De Climatología y Geografía médicas. • 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núra. 3; en la 2? calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En Paria. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á Paris. 



AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera euvoyé deux exemplaires á Padrease ci-dessous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publiera dans les Anuales. 



Nona priona les directeurs de journaux qui voudront bien établir l'échange avec noa 
Aúnales d'adresser leurs publications á l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. 



MARZO Y ABRIL, 1898. 



NÜMS. 14 Y 15. 



ANALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



s TJ nyc j^ le. I O 



Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Marzo de 1898. — Sección 1* — Sección 2í 
--Sección 3* — Anexo al informe anterior. — Sección 4* — Anexos al informe anterior. — Sección 5? 

Lecturas de turno. — Procedimiento de separación de los principales ácidos contenidos en los vegetales.— Por 
el Proí. D. Francisco Kío de la Loza. 

Memoria descriptiva del proyecto de construcción de un edificio que servirá para el Instituto Médico Nacio- 
nal. — Por el Ingeniero Carlos Herrera. 

Informe del mismo Ingeniero, acerca de los trabajos de la obra del Instituto, durante el mes de Marzo de 1898. 

Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto Médico durante el mes de Abril de 1898. — Sección 1* Anexo 
al informe anterior.— Sección 2^ — Sección 3* — Sección 4^ — Anexo al informo anterior.— Sec- 
ción 5? 

Lectura de turno. — Los digestivos artificiales. — Por el Dr. D. Eduardo Armendaris. 

Informe del Ingeniero Carlos Herrera, acerca de los trabajos de la obra del Instituto, durante el mes de Abril 
de 1898. 

Bihliog'rafía de las publicaciones recibidas por el Instituto, durante los meses de Marzo y Abril de 1898. 



OFICINAS DE LA PUBLIC AC lOlS^, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

1PTjA.ZXJ^±íA DK XjA. CATíDELARITA. NTJI^. 3 lA.'v. I»onienite X3 A..) — MKXIOO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de 8an Andrés número 15. [Avenida Oriente, 61.] 

1898 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

ÍJJDIOAnOK DF. SUS DI í*. h:CCIOXES, V DE l>OS 

ItAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 

Dirección. 

Sr. Dr. I-Vrnaiulo Altamir;uio. — Dii-ec-tor del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encarí;:ado de la Histoj-ia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) (.'alie del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretai-i»» del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna >en Ia-Esiu<la Níh imia! de Medicina dtvMéx-ip(»_- Alienista. CaUí^de Vjaiierp.núm. XI\L. 

Míxiio (d: f. ). iV \ii í J li i v\ 1 \i I -J J . 

,, .gr¿ Pr(>fe.s(ft- ftii Farniaci:\ * :arlos í;s|>in| jp\ri|r)g^-|-l|i^Jecto\d|l |iist¡tiUif .^^édfc•of2if |;all} 
Ancha núni. U. México (I). F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. .losé Ramírez. — Jefe "de esta Sección. Secretario General del < 'onsejo Superior 
de Saiul)rida<l. BACTEPaoLOGisTA. 10'.^ Calle de la Violeta num. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabi-iel Alcocer. — Conservador del Ilerhario y del -Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matem.ítioo y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núni. 19. México 

Sr. Adolfo Tenorio. — DibujaiiteJle t'stii Bea&ióui'NjP'KÓiFJcsÓR paisajista. Plazuela del Risco 
núm. 10. México (D. F.). 

• , .,: > Sección segunda: Ctuímica Analítica. 

. ^í:.. Prof. Francisco Río de la Loza. — Jefe de esta Sección Pi;ofespr de Quírajca. General, 
Industrial y Agrícola en la Escuela Normal ])ara Profíísóre^ en-México^ Químico. 'Cíalíé 2^ dé 
Vanegas núm. 8¿. México (D. F.). 

Sr. Prof Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de está Sección. Químiéo inspeetbi* dé 
bebidas y comestibles en el Consejo Superio;* de Salubridad/ Químico. Calle de I^qtoni nú- 
niero 4. (Botica Humboldt).. México (D.' F.). . ' ' " *^"-'* • ;-'-*'\ --" ' • "•■'<- 5 

"Sr' Dr. Federico Fi Villasefior. — Ayudante de esta 'Sección.' 'QüÍMTc6:"e'alÍ€'cle Patoní-fin- 
niero 4. México" (J"). F.). >; ; ;:..,. 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. I)r. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-pátoló- 
gico.. Análisis CLÍNICOS. Calle de las Ratas núm. 2 México (I). F.). _ i '" 

Sr. Dr. Daniel Vergara Loj)e. — Ayudante di> i'sta Sección. Pi-eparador de la clase de tera- 
péutica en la Rscuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 7\'} Calle de Guerrero núm. 2,122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Di'. Jo.sé Temlt'íí — Jgfe de e!4a í^f'ítci^ii- /cfí de CKpica^Iutei»fiíuer»lii Escuela Nacional 
de Medicina. 3-.' Calle del Reloj núm. 2. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo.— Ayudante de esta SéOieión. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico 2'.' Calle de Sor .luana Inés de la Cruz núm. 12. México (D. F.). 

Sr. P^f. •Juan' Mannel Noíiega.*— Farmat'éaititiO áh eíta' Seol-ión' en ol- Inetítaito Médico 
Pieparador de Análisis (Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. .^. México (1). F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvauanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Su})ei'iur de Sa- 
lubi'itlad del Di.^trito Fedeíal. .^Profesor de ('línica Intemii enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Inteena. Callíí.íieChpfV. arria número 25. J^Ié^ctao (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 241 



De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Marzo de 1898. 

Sección Primeea. ^^^* 

Como lo anuncié en mi informe anterior, la segunda parte de la "Materia «oia 
Médica Mexicana" quedó termJnada en su impresión y fué posible que el Sr. ^^«^ 
Dr. F. Altamirano llevara unos cincuenta ejemplares á Europa para distri- 
buirlos á las Sociedades científicas y á las particulares que están en relacio- 
nes con el Instituto Médico. En la ciudad casi está terminada la distribución 
de esa obra y el próximo mes se enviará al extranjero, repartiéndose de la 
misma man<ra que las otras publicaciones del Establecimiento. 

El subscrito se ha ocupado también de acopiar más datos para la Memoria 
relativa á las zonas de vegetación de la República, siendo estos datos de tres 
clases: unos consisten en listas de plantas clasiñcadas y con localidades bien 
definidas, otros en la reunión de los datos meteorológicos que han aparecido 
en estos últimos años de poblaciones en donde se han establecido Obbiervato- 
rios, y los últimos en formar la lista de las alturas de lugares conocidos. 

En los primeros días de este mes se recibió en la Sección una planta que, 
según la persona que la remitió, es la que ^:)roduce la "nuez de calatola." 
Desde luego se emprendió el estudio, i)ero como la planta es dioica y sólo 
venían las flores masculinas, no fué posible determinar con exactitud el gé- 
nero, sin embargo, creo que sólo se puede vacilar en si se trata de un T7vpMs 
ó de una Sorocea, géneros que como se sabe pertenecen á la familia de las 
Urticáceas. Con estos datos supongo que la planta en cuestión no es la que 
produce el fruto que conocemos con el nombre de nuez de calatola. 

El Sr. G. Alcocer ha continuado ocupado en sus labores habituales del 
arreglo del herbario. 

El Sr. Galindo y Villa continúa copiando de las obras y folletos que se le 
han indicado, los nombres vulgares y científicos de las plantas mexicanas, 
los que, cuando se hayan revisado por el subscrito, formarán el folleto de que 
tiene conocimiento esta Junta. 

El Sr. A. Tenorio ha dibujado seis pequeñas láminas que representan á 
otras tantas plantas, y con cuyos dibujos se comienza una iconografía de figu- 
ras poco complicadas, pero con los detalles suficientes para que se reconozcan 
con facilidad. Esta colección se destina para la Biblioteca de la Sección. 

México, Marzo 31 de 1898. — José Ramírez. 



Sección Segunda. 

Tengo el honor de informar á la Junta, que durante el presente mes los 
trabajos habidos en la Sección de mi cargo, han sido como sigue: 

Tomo iri.— 38 



242 ANALES DEL INSTITUTO 



El Sr. Villaseñor se ocupó en ordenar los datos, redactar v escribir los re- 
sultados de la análisis de un abono remitido por la Secretaría de Fomento, 
trabajo que fué entregado á la Secretaria; concluir las rectificaciones que en 
meses anteriores había emprendido acerca del estudio del ñamóle (Phytolaca 
ocfandra) y modificar el artículo correspondiente; auxiliarme en algunos tra- 
bajos para mi turno de lectura, escribir las comunicaciones de la Sección y 
llevar cuenta de las bajas habidas en el Laboratorio. 

El Sr. Lozano se ocupó los primeros días del mes, por orden del Sr. Dr. 
Altamirano, en purificar el alcaloide de la conivay erhvi {PsoraJea pentaphjlla) 
y del que entregó un gramo (1.00 gr.) á dicho señor. Después se ha ocupado 
en continuar eVestudio de los frutos del madroño borracho {Arciostaphylos 
arguta), del que está aislando los principios contenidos en el extracto alcohó- 
lico. 

Por mi parte, me he seguido ocupando de la análisis del tatalencho {Gym- 
nosperma muUiflorum) habieiido terminado la separación de los princij>ios di- 
sueltos en el éter sulfúrico y hecho ya el agotamiento déla misma planta ¡xir 
el alcohol. También he continuado ocupándome de demostrar la presencia ó 
ausencia de algún alcaloide en lacanagria (Eumex hymenosepahis) y de hacer 
varias experiencias que me sirvieran para el turno de lectura que me corres- 
ponde hoy. 

México, Marzo 31 de 1898. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Tengo el honor de dar cuenta á la Junta de Profesores con el resultado de 
los trabajos ejecutados en esta Sección durante el mes de Marzo. 

Continuando las experiencias con la raíz de tepozán bajo la forma de ex- 
tracto hidro-alcohólico en inyección subcutánea aplicada á las palomas, ob- 
tuvimos los rí^sultados siguientes: 

Con la dosis de un gramo ministrada á uno de estos animales, de 247 gra- 
mos de peso, le produjo cuatro vómitos y náuseas frecuentes. Repetinios 
estas experiencias cinco veces, obteniendo en algunas de ellas los mismos 
fenómenos, y casi en todas se produjeron abscesos en los puntos inyectados, 
muriendo algunas de infección, debiendo advertir que ésta se produjo en dos 
de los casos, á pesar do haber tomado t-da clase de precauciones antisépticas. 
En todas estas observaciones los animales presentaron somnolencia marcada 
qu(^ duró dos ó tres horas. 

A otras cuatro palomas les inyectamos el alcaloide de esta planta prepa- 
rado en la Sección sin purificarlo (la cantidad que contenían 4 gramos de ex- 
tracto). En la primera de estas experiencias tuvo el animal un gran número 
de deposiciones, en otra las mismas evacuaciones de color verde obscuro; en 
la tercera no hubo ningún accidente de importancia; y en la cuarta, en laque 



MEDICO NACIONAL. 243 



se inyectó á una paloma un gramo del producto obtenido, evaporando hasta 
la sequedad el liquido que resultó del tratamiento del extracto liidro-alcohó- 
lico de raíz de tepozán por agua acidulada de ácido clorhídrico, y cuya subs- 
tancia dio marcadas reacciones de alcaloide, produjo los mismos fenómenos 
que el extracto hidro-alcohólico, como fueron náuseas, vómitos y somnolen- 
cia, y el animal murió al día siguiente, sin que la autopsia nos explicara la 
causa de la muerte. 

Comenzamos el estudio de la yerba del zorrillo, ministrando á perros en 
cuatro casos, de 4 á 20 gramos de extracto hidro-alcohólico de la planta y 
en un caso el extracto hidro-alcohólico de su raíz en la cantidad de 2 gramos. 
Con el extracto de toda la planta observamos que el animal vomitaba muy 
poco tiempo después de la inyección de la substancia hasta tres ó cuatro ve- 
ces, arrojando desde luego ésta mezclada con algunas mucosidades y quedan- 
do á poco rato en estado normal; mientras que la vez que se ministró el se- 
gundo, es decir, el extracto de la raíz á dosis mucho menor que el primero 
(2 gramos), el efecto emético fué mucho más marcado y persistente, comen- 
zando á los dos minutos de ingerida la substancia y continuando con inter- 
mitencias por espacio de hora y media, en cuyo tiempo vomitó diez veces. 

Por orden de la Dirección ensayamos el extracto hidro-alcohólico del chi- 
lillo que se nos remitió de la Sección 2^, con objeto de averiguar si era. tóxi- 
co, como alguna vez se había supuesto, y encontramos que no lo era para el 
conejo á la dosis de 1 gramo por kilo de peso de ese animal, ni á la de 1.50 
gramos por kilo de peso para el perro. 

Refiriéndonos á la raíz de tepozán, podemos resumir diciendo: que el ex- 
tracto hidro-alcohólico produjo efectos eméticos en las palomas con las dosis 
de uno y dos gramos, somnolencia y efectos irritantes locales, que terminan 
por vastos abscesos que contenían pus mal ligado y gases fétidos. 

Como se ha dicho, comenzamos el estudio de la yerba del zorrillo, habien- 
do experimentado hasta ahora el extracto hidro-alcohólico de la planta y de 
la raíz. Continuaremos este estudio y en su oportunidad comunicaremos las 
conclusiones á que dé lugar. 

Respecto al programa especial de la Sección se ha cumplido con él en el 
mes, preparando extracto hidro-alcohólico de la raíz del tepozán, extracto 
acuoso, alcaloide del mismo y separación de la resina, y tenemos en prepara- 
ción nueva cantidad de alcaloide. 

El Dr. Vergara Lope ha asistido en este mes con regularidad y remite el 
informe que adjunto, y el Dr. Martínez del Campo ha ayudado en todas las 
labores de la Sección. 

México, Marzo 31 de 1898. — E. Armendaris. 



Tengo el honor de informar á vd. que durante el mes que termina en la 
fecha me he ocupado en lo siguiente: 



244 ANALES DEL INSTITUTO 



1° En seguir limpiando y arreglando algunos aparatos y útiles de la Sec- 
ción. 

2^ En algunos experimentos en las palomas, aplicando el extracto hidro- 
alcohólico de polvo de raíz de tepozán. - 

3" Disposición del experimento para observar la ncción diurética que po- 
see, según se afirma, la raíz de tepozán. Para esto se ha seguido observando 
en tres conejos la cantidad de orina, la densidad de ésta y la cantidad de al- 
falfa consumida. Tres veces se ha hecho necesario cambiar los animales por 
enfermarse éstos, lo que ha interrumpido la observación é impedido llegar á 
resultados utilizables. 

4° He practicado cuatro operaciones de fístula gástrica en el |)erro, siguien- 
do el procedimiento de Paolow y Khigine, sin haber logrado hasta hoy que 
los perros operados vivan más de 50 horas después. He practicado las autop- 
sias fijándome con atención en las causas que aparentemente han motivado 
la muerte, á fin de evitarlas en lo sucesivo y lograr el éxito. 

Protesto ávd. mi consideración más distinguida. 

México, Marzo 31 de 1898. — D. Vergara Lope.—AX 8r. Dr. E. Armenda- 
ris, profesor en jefe de la Sección 3^ 



Sección Cuarta. 

En vista de los resultados obtenidos con el Tecoma staus en -la diabetes, 
que referí en mi informe anterior, y de constarine que muchas son las perso- 
nas que hacen pedidos de esa planta al Sr. Llamosa, en cuy.» hacienda, situa- 
da en Salvatierra, se conoce con el nombre de hierba de San Pedro, he pres- 
crito el cocimiento de ella á dos diabéticos de mi clientrja (rivil, el Sr. Correa 
y la Sra. H. El primero se cree mejorado; pero espero los análisis de las ori- 
nas de ambos para juzgar del resultado. 

En el servicio del Dr. Olv^ra se prescribió á dos mujeres diarreicas un 
gramo diario de extracto hidro-alcohólico de canagria, privada previamente 
por el éter de su ácido crisofánico. Las dos mujeres sanaron. 

El Dr. Bulman administró el propio extracto, durante ocho días, en dosis 
de 1.50 por día, á dos enfermas de enteritis alcohólica, ujia de enteritis tu- 
berculosa y una de enteritis aguda. En las cuatro se observó mejoría en la 
diarrea. 

Los Dres. Cicero y Loaeza, que también me han hecho favor de auxiliar- 
me en la experimentación, me han remitido los apuntas que acompaño en 
unión del informe del Sr. farmacéutico ISToriega. 

México, Marzo 31 de 1898.— /ose' Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina he 
preparado 100 gramos de extracto alcohólico de colorín, extracto hidro-al- 



MEDICO NACIONAL. 245 



cohólico de raíz de tepozán 250 gramos, repetí la preparación del extracto 
de canagria sin ácido crisofánico hasta agotar la raíz. El procedimiento em- 
pleado consistió en lavar el polvo de la raíz con éter sulfúrico puro, deján- 
dolo en contacto por espacio de veinticuatro horas, y después de separado y 
desecado hice un extracto acuoso, que es el que he entregado. Además, se 
han usado las preparaciones del zapote y tejocote. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Marzo 31 de 1898. — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
4^ del Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Hospital de San Andrés, Segunda Sala de Sífilis. — Tengo la honra de in- 
formar á vd. que durante el mes en curso se ha empleado el extracto de 
tepozán como diurético en esta Sala, con el resultado que á continuación se 
expresa. 

El enfermo Felipe González, que ocupa la cama número 22 de este servi- 
cio, está afectado de pericarditis con derrame en vía de resolución; se le co- 
menzó á administrar el extracto del tepozán el día 25 del corriente, habiendo 
tomado la precaución de medir el volumen de la orina en 24 horas durante 
los días 25 y 26, siendo el primer día de 850 c. c. y el siguiente de 250 c. c. 
El día 27 tomó un gramo de extracto de tepozán dividido en dos pildoras y 
la cantidad dé orina emitida fué de 750 c. c. Aumentada la dosis á 1.50 gra- 
mos el día siguiente, el volumen de la orina ascendió á 1,225 c. c. Sostenida 
la misma dosis el siguiente día (Mayo 29), el volumen total de la orina fué 
de 1,025 c. c. 

Continuaré esta observación y comunicaré á vd. el resultado final. 

Protesto á vd. mi atenta consideración. 

México, Marzo 31 de 1898.— i?. E. Cicero.— A\ Sr. Dr. José Terrés, jefe de 
la Sección de Clínica Terapéutica del Instituto Médico Nacional.— Presente. 



Se ha administrado el extracto seco de canagria en dos enfermos: el pri- 
mero comenzó á tomarla el día 12 de Marzo de 1898, en dosis de 1 gramo al 
día; desde el día 18 tomó la misma cantidad pero del extracto sin ácido cri- 
sofánico. El segundo enfermo tomó desde el dia 18 un gramo diario del se- 
gundo extracto, y desde el día 28 dos gramos. En ambos enfermos disminuyó 
notablemente el número de evacuaciones, y en el segundo han cesado por 
completo á pesar de que toma ya actualmente su ración. 

México, Marzo 31 de 1898.— i>r. Loaeza. 



246 



ANALES DEL INSTITUTO 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que durante el mes de Marzo de 
1898, se han pasado al "índice de Geografía Médica' 
palidndes: 

Estado de Guerrero. 

Tlacuaixtlahuaca. 



las siguientes Munici- 



Copanatoyac. 

Malinaltepec. 

Atlamajalcingo. 

Metlaltomoc. 

San Vicente Zoyatlán. 

Tlaxcuapa. 

Zapotitlán. 

Acapulco. 

San Marcos. 

Coyuca de Benitez. 

Tecuán apa. 

Huamuxtitlán. 

Jochihuehuetlán. 

Ixcatt'opan. 

Cualac. 

Olinalá. 

Cuajinicuilapan. 



Xochixtlahuaca. 

Ometepec. 

Taxco. 

Cópala. 

Cruz Grande. 

Ayutla de los Libres, 

Progreso. 

Teloloapan. 

Ixcateopan. 

Totoltepec. 

Atlixtac. 

Zitlata. 

Tlacotepec. 

Chilpancingo. 

Atoyac de Alvarez. 

Galeana. 



El Sr. Galindo y Villa pasó las siguientes Municipalidades, todas del Es- 
tado de Oaxaca, y de endemias: 

1. La Fe 1 

2. San Joaquín. lE^jutla. 

3. La Compañía '' 

4. Chichiliualtepec Santa María J 

5. Jamilt''i)ec 

6. Huazolotitlán 

7. Huaxpaltepec 

8. Pinotepa Nacional 

9. Chico Ometepec 

10. Santa Cruz 

11. Tetepec Santiago 

12. Comaltepec Santa Elena 

13. Mechoacán 

14. Pinotepa de Don Luis 

15. Lo de Soto 

16. San Lorenzo 

17. Yosocaní 

18. Nutio Santa María 

19. Jicayán San Pedro 

20. Cliayuco San Agustín 

21 . San Cristóbal 



> Janiiltepec. 



MEDICO NACIONAL. 



247 



22. 
"¿X 
24. 
^h. 

26. 
27. 
28. 
29. 
30. 
31. 
32. 
33. 
34. 
35. 
36. 
37. 
38. 
39. 
40. 
41. 
42. 
43. 
44. 
45. 
46. 
47. 
48. 
49. 
50. 
51. 
52. 
53. 
54. 
55. 
56. 
57. 
58. 
59. 
60. 
61. 
62. 
63. 
64. 
65. 
66. 
67. 
68. 
69. 
70. 
71. 
72. 



Estarizuela 

San Juan Colorado... 

Tt'tepelci ngo 

Amusgos 

Ipalapa 

Zacatepec Santiago ... 

Pie de la Cuesta 

Ocotlán San Antonio. 

Bueiiavista 

Estanzuela Gi'ande... 
Ixtayutla Santiago . . . 

Jicaltepec 

Caeahuatepec 

El Zapote 

Estancia Grande 

Tlamama 

Jicayan San Juan 

Tepextla 

Maguey 

Camotinchán 

Atoyac 

Tulixtlahuaca 

Icapa 

Tepetlapa 

Siniyuví, 



Ji cay a n San ti a go 

Llano Grande 

Amenta Santo Domingo. 

Mesones , 

Las Flores, San José , 

Cortijos Santa María 

Rincón Santa María 



^ Jamiltepec. 



Juchitán. 



Juchitán 

Espinal 

Ixtaltepec Asunción 

Ixtepec San Jerónimo 

Barrio de la Soledad 

Petapa Santa M aria 

Petapa Santo Domingo 

Guichicoví 

Unión Hidalgo 

Zanatepec 

Ta panatepec 

Chimalpa San Miguel 

Chi mal pa San ta María 

San Dionisio del Mar 

S an ta M a r í a ( 1 e 1 M a r 

San Francisco del Mar 

Juquila 

Panixtlahuaca ¡^ Juquila. 

Tlacotepec Santiago 



248 ANALES DEL INSTITUTO 



Además, dicho Sr. Galindo se ocupó en otros trabajos referentes á la Sec- 
ción 1^ y al periódico. 

México, 31 de Marzo de 1898. — D. Orvañanos. 



LECTUBA DE TURNO. 



Procedimiento de separación de los principales ácidos contenidos 

en los vegetales. 

Nada nuevo contiene este trabajo, ni resuelve ninguno de los complicados 
problemas que se propone dilucidar la Química analítica. Conocidas son las 
dificultades que se presentan á cada momento en las investigaciones de esa 
ciencia, las que se aumentan cuando se trata de analizar substancÍMs de natu- 
raleza muy complexa, y por añadidura eminentemente alterables; y estas son 
precisamente las condiciones en que se encuentran los variados principios 
contenidos en los vegetales. Si se tratara de esos mismos [)rincipios aislados, 
la operación sería fácil; porque se limitaría á la comprobación de las^propie- 
dades características de cada uno de ellos; pero como en las plantas se en- 
cuentran mezclados, enmascarando unos las reacciones de los otros, hay que 
comenzar por aislarlos entre sí para caracterizarlos después. Aquel primer 
problema presenta serias dificultades que dependen: unas veces del gran nú- 
mero de principios que se encuentran reunidos, y otras muchas debidas ala 
alterabilidad de ellos, aun por hi simple acción del aire, y con más razón por 
el empleo de reactivos más ó menos enérgicos^ Esto obliga á emplear para 
su se))aración, disolventes y reactivos que no modifiquen las especies quími- 
cas que deben aislarse, ó por lo menos que ejerzan sobre ellos una acción de- 
terminada y bien conocida; pero por desgracia los disolventes y reactivos con 
esas condiciones son poco numerosos y su acción no tiene nada de absoluta, 
pues su coeficiente de solubilidad ó de volatilidad entre unos y otros cuerpf)S, 
pasan por gradaciones insensibles que obligan á hacer estas operaciones frac- 
cionadas. De este conjunto de circunstancias nace precisamente la dificultad 
de formular un método general para la análisis inmediata de los vegetales, y 
aun los especiales para cada grupo químico de cuerpos; |)ero indudablemente 
en estos últimos se consigue disminuir esas dificultades. La separación de las 
especies químicas contenidas en una planta, se consigue mejor siguiendo el 
procedimiento de Dragendoríf, con las modificaciones que le ha hecho Schlag- 
denhauffen, y se encuentran publicadas por Fremy en la Enciclopedia Quí- 
mica; pero en ella se nota que al ocuparse estos autores de los ácidos, dan sus 
caracteres como si los ácidos estuvieren aislados ó los medios de separar al- 
gunos de ellos entre sí, y lo que indudablemente es muy útil cuando se tie- 
nen los ácidos ya aislados ó se conoce la naturaleza de los que se encuentran 
reunidos; pero en los vegetales que se someten á la análisis, en general, nada 



MEDICO NACIONAL. 249 



es conocido, y aunque se sospeche la presencia ó la ausencia de ciertos ácidos, 
porque algunos son especiales á determinados órganos del vegetal, hay que 
estar prevenidos contra algunas, excepciones, y estar seguros de que ningún 
ácido ha escapado y que los que se han encontrado son todos los que existen. 
Para esto hay que seguir una secuela que los vaya aislando en subgrupos 
menos numerosos y de los que se separarán entre si después. Esta secuela es 
la que me propongo describir y es la que mejores resultados me ha dado de 
entre otras que he ensayado, y aunque no está exenta de excepciones, está 
limitada á un reducido número de ácidos, son fáciles de prever y ya menos 
difícil de rosolver que en el caso tan complexo en que al principio me coloco, 
y es el de suponer, como se hace en la análisis mineral, que todos, ó por lo 
menos el mayor número de cuerpos, se encuentran reunidos en una misma 
solución, y aunque esto prácticamente es imposible. 

De los ácidos contenidos en el organismc» vegetal, unos son particulares á 
determinadas plantas, y otros son comunes á todas^ ó por lo menos á un gran 
número de ellas. Aquellos sólo se pueden estudiar después de haberlos ais- 
lado, y esto es tanto más fácil cuanto que generalmente pertenecen á alguno 
de los subgrupos que formaremos con los ácidos más comunes, y de cuyo 
subgrupo se puede aislar aquél. En cuanto á los ácidos más comunes, tam- 
bién es indispensable hacer otra división, según que libres ó combinados sean 
ó no susceptibles de disolverse en el agua. Los insolubles, al estado de liber- 
tad ó que formen sales ó éteres insolubles, se estudiarán en el grupo de las 
grasas ó resinas; pero como algunos de ellos no son completamente insolu- 
bles, ó se pueden haber disuelto á favor de ciertas substancias que contenga 
el vegetal, hay que incluirlas en la lista de los ácidos ó sales solubles en el 
agua. 

Otra circunstancia que hay que tener en cuenta, es la del origen de la so- 
lución acuosa; pues si ésta proviene del lavado de extractos etéreos ó alcohó- 
licos, indudablemente no contendrá materias azucaradas, gomosas y otras que 
existen cuando la solución proviene del jugo de la planta ó de solución acuo- 
sa directa de la misma planta; pues en este último caso, hay que eliminar 
primero esas substancias por el subacetato de plomo, lavar rápidamente el 
precipitado, suspenderlo en el agua y descomponerlo por una corriente de 
sulfhídrico; en el líquido concentrado se investigan los ácidos siguiendo el 
orden que vamos á indicar y en el supuesto que la solución acuosa provenga 
de un extracto alcohólico, que es el que puede haber disuelto mayor núme- 
ro de ácidos. 

El extracto alcohólico se trata por el agua, se calienta agitando para lavar- 
lo bien y se filtra; este tratamiento se repite varias veces empleando en cada 
uno de ellos cantidades de agua no muy grandes. Reunidas todas las aguas 
de lavado, se concentran en Baño de María y se coloca el residuo en una pro- 
beta ú otro recipiente de pequeño diámetro, en el que se áey¿í reposar por 
unas 48 á 72 horas, á fin de que se depositen las substancias resinosas que 
pudieran haberse disuelto y que se separan por medio de un filtro. En algu- 

TomoIII.— 39 



250 ANALES DEL INSTITUTO 



nos casos esta separación es muy difícil por medio del filtro, debido á que las 
substancias resinosas quedan en suspensión en el líquido y como emulsio- 
nadas en él pasando al través del filtro; en este caso se separan agitando el 
líquido acuoso con un poco de éter sulfúrico que disuelve las materias resi- 
nosas y el líquido acuoso queda enteramente límpido y más ó menr/s amari- 
llento; se calienta para separar todo el éter. 

De cualquier modo que se haya obtenido este liquido, tiene reacción acida 
y se trata por el acetato de plomo en solución concentrada y cuidando que 
este reactivo no esté en exceso; así se obtiene ese abundante precipitado en 
el que se encuentra la mayor parte de los ácidos, tales como el fórmico, fumá- 
rico, málico. maleico, cítrico, tártrico, paratártrico, cinámico, benzoico, suc- 
cínico, salicílico, tánico, gálico, oxálico, clorhídrico, sulfúrico y fosfórico. 

Esto precipitado se recoge en un filtro, se lava rápidamente con pequeña 
cantidad de agua y por dos ó tres veces, para evitar que se descompongan 
algunas de las sales de plomo formadas, como los tanates, ó se disuelvan 
otras algo solubles en el agua, como los formiatos. El precipitado aún húme- 
do se trata por el agua hirviente que disuelve los ácidos fumárico, fórmico, 
málico y maleico, y de cuya separación nos ocuparemos después. 

El precipitado insoluble en el agua hirviente se trata á caliente por el agua 
caliente acidulada con ácido acético, que á su vez disuelve los ácidos cítrico, 
tártrico, paratártrico, cinámico, benzoico, tánico y gálico; más tarde hablare- 
mos de la separación de estos ácidos entre sí. 

El residuo insoluble en el ácido acético no puede contener ya más que los 
ácidos succínico, oxálico, clorhídrico, sulfúrico y fosfórico. Estos se tratan en 
caliente por una solución de sosa cáustica que los disuelve; se filtra y la solu- 
ción se satura por ácido acético que precipita de nuevo los cloruros, sulfates 
y fosfatos; en tanto que el oxalato y el succinato quedan disueltos, se separan 
de aquellos por el filtro y se descomponen por el sulfhídrico. Se separa el 
sulfuro de plomo formado, se evapora, se trata por una solución de potasa 
alcohólica y se filtra para separar el oxalato de potasa insoluble en este 
vehículo; en tanto que el succinato de la misma base queda disuelto en el al- 
cohol. En esta operación es necesario evitar la formación del bioxalato de 
potasio que es algo soluble en el alcohol, en tanto que el oxalato neutro es 
insoluble. 

El cloruro, sulfato y fosfato de plomo que quedó insoluble al separarlos del 
oxalato y succinato, se separan entre sí por los procedimientos empleados en 
la análisis mineral. 

En cuanto á los ácidos disueltos en el ácido acético, que obtuvimos antes, 
se trata su solución por un poco de amoníaco, teniendo cuidado de que el 
líquido quede con reacción ligeramente acida y precipita la sal plúmbica de 
los ácidos tánico y gálico. Este precipitado se recoge en un filtro, se suspen- 
de en alcohol y se descompone por el sulfhídrico; se filtra para separar el 
sulfuro de plomo formado y la solución se evapora en el vacío para evitar las 
alteraciones que puedan sufrir estos ácidos; se redisuelve el residuo en el 



MEDICO NACIONAL. 251 



agua y de esta solución acuosa se separa el ácido tánico, precipitándolo por 
la gelatina, que deja disuelto el ácido gálico y del que se separa el exceso de 
gelatina por el alcohol. Hay que adv^ertir que la combinación de la gelatina 
con el tanino es algo soluble en el agua, asi es que en este caso conviene 
hacer uso de una gelatina que contenga algo de alumbre en solución y como 
lo ha indicado Lcewe, ó hacer uso de otros de los numerosos reactivos que 
precipitan uno de estos ácidos sin precipitar el otro, como el acetato de co- 
bre, el emético, etc. Yo he observado, y en algunos casos puede utilizarse, 
que el agua de cal precipita ambos ácidos después de neutralizarlos por la 
potasa, sosa ó por un exceso de la misma agua de cal; pero que en presencia 
del amoníaco el ácido gálico no precipita, en tanto que el tanato es insoluble. 
También hay que recordar que estos dos ácidos se presentan bajo formas muy 
diversas, son de los más abundantes en los vegetales y al mismo tiempo 
muy alterables; así es que en esta parte de la secuela analítica es donde hay 
que tener más cuidado. 

En cuanto al citrato, tartrato, paratartrato, benzoato y cinamato de plomo, 
que son solubles en la solución alcalina de la que se separaron los dos ácidos 
anteriores, se trata por el alcohol, que disuelve el benzoato, descompone el 
cinamato disolviéndolo y quedan insolubles los otros tres, que en el seno del 
alcohol se descomponen por el sulfhídrico y el líquido se trata por el acetato 
de potasio que precipita el tartrato y el paratartrato de potasio, mientras que 
el citrato queda disuelto. El precipitado de tartrato y paratartrato de pota- 
sio se disuelve en el ácido clorhídrico, se sobre-satura la solución por el 
amoníaco y se trata por el cloruro de calcio que precipita el paratartrato de 
calcio, en tanto que el tartrato queda en solución en el líquido. 

Por último, el precipitado pliimbico que se disolvió en el agua hirviente 
deja depositar por enfriamiento las sales de los ácidos fórmico, fumárico, 
málico y maleico. Recogido este precipitado, lavado y secado, se calcina par- 
te de él y por el peso del óxido de plomo que se obtiene se puede deducir la 
naturaleza del ácido. Otra porción del mismo precipitado se puede suspen- 
der en el agua, descomponer por el sulfhídrico y reconocer por sus caracte- 
res particulares el ácido de que se trata. Hay que recordar que el ácido fu- 
márico destila á unos 250° descomponiéndose en parte en agua y en anhídrido 
maleico; este último ácido á 160°, da anhídrido y agua, y acállente con el áci- 
do sulfúrico se transforma en ácido fumárico; el ácido fórmico á 100° destila 
y con los álcalis produce oxalatos, y el ácido málico á 176° produce ácido 
maleico y fumárico, y por la acción de los agentes reductores produce áci- 
do succínico. 

El líquido que se obtuvo después de precipitar los ácidos de que hemos 
hablado por el acetato de plomo, se adiciona de unas gotas de amoníaco, te- 
niendo cuidado que la reacción permanezca ligeramente acida; generalmente 
se forma un ligero precipitado de materias colorantes y de productos de des- 
composición del tanino; éste se separa por el filtro y el líquido se trata por 
el subacetato de plomo que precipita en estas condiciones al ácido quínico. 



252 ANALES DEL INSTITUTO 



Se recoge en un filtro el quinato de plomo, se lava, se suspende en el agua y 
se descompone por el sulfhídrico. Si se quiere caracterizar este ácido, se eva- 
pora el liquido para desalojar el exceso de sulfhídrico y el residuo se tr¿ita 
por agua de cal, que después de algún tiempo deja depositar el quinato de 
cal insoluble. Este quinato calentado con ácido sulfúrico y peróxido de man- 
ganeso, da la quinona. 

En fin, el líquido que queda después de las operaciones anteriores, se trata 
por el carbonato de amoníaco para quitarle el exceso de .plomo, se filtra, se 
concentra, y en él se separan; fundándose en la diferencia de solubilidad de 
sus sales de zinc, de cal ó de plomo, los dos iinicos ácidos que pueden quedar 
y son el láctico y el glic(31ico. 

El lactato de zinc se disuelve en 60 partes de agua, y el glicolato sólo ne- 
cesita 32 partes del mismo disolvente. 

Además de estos ácidos pueden encontrarse disueltos los ácidos acético y 
cianhídrico; pero éstos por su volatilidad y su olor se revelan desde las pri- 
meras operaciones y en una porción distinta del líquido se aislan fácilmente 
p(jr destilación. Por la misma operación se pueden separar otros ácidos volá- 
tiles, como el fórmico, valeriánico y otros, pero su separación entre sí se hace 
fácil atendiendo á sus diferentes puntos de ebullición. 

Por lo tanto en este procedimiento están comprendidos los ácidos más co- 
munes en los vegetales, y aunque entre éstos puede haber muchos de la serie 
grasa como el butírico y otros, éstos están generalmente combinados, consti- 
tuyendo las grasas ó resinas, y por lo mismo son insolubles en el agua. 

México, á 31 de INIarzo de 1898. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Memoria descriptiva del proyecto de construcción de un edificio que servirá 

para el Instituto Médico Nacional. 

El edificio constará de dos pisos. En la distribución del primer piso se ha 
procurado agrupar todos los laboratorios y oficinas de la manera más satis- 
factoria para el objeto á que se les destina y para la independencia de cada 
uno. En cuanto á la orientación, dimensiones y disposiciones particulares de 
cada departamento, se ha tenido en cuenta la autorizada opinión de los seño- 
res profesores del Instituto. 

El segundo piso se construirá posteriormente y se le destinará á los nue- 
vos laboratorios que se hagan necesarios y á las habitaciones de algunos em- 
pleados. 

Puede verse el detalle de la distribución en los planos que acompañan á 
esta Memoria. 

Se ha procurado darle un carácter severo al edificio, tanto en el exterior 
como en el interior. Para llegar á este resultado hemos proyectado las facha- 
das en estilo griego. 



MEDICO NACIONAL. 253 



Sistema de construcción. 

Cimientos. — Se adoptará una sección trapezoidal, por ser la más económica 
y la más racional. Los espesores de los cimientos varían según las presiones 
que transmiten al terreno; pero se han calculado de manera que el terreno 
soporte una presión de 0.^75 X c.^ como máximo. N^o es posible fijar la pro- 
fundidad por desconocerse el terreno, pero por algunos datos que se poseen 
de algunas construccione vecinas, es de presumirse que no excederán de 
l."^50. 

Los cruceros y los ángulos se ligarán con rieles viejos, con el fin de impe- 
dir asientos desiguales que podrían originar serios trastornos en los muros. 

El relleno se hará con lava del Pedregal de San Ángel y con ripio de te- 
zontle. La mezcla será hidráulica y el enrás de losa. 

Muros. — El basamento se construirá con lava del Pedreo;al. Los basamen- 
tos que sean visibles en los patios se aplanarán con cemento, procedimiento 
más económico j de un aspecto más agradable que el enrecintado; el m." de 
aplanado con molduras, baños y almohadillados, puede obtenerse por $2.50; 
el m.^ de recinto de Chimalhuacán vale $3.37; debe añadirse á este precio el 
importe de la colocación. 

En la fachada se revestirá el basamento con recinto de Tlapacoya, pórfido 
con cristales de hornblenda; presenta una gran variedad de tonos, desde el 
azul hasta el rojo subido; su grano es bastante fino y pueden conseguirse 
bloks bastante grandes sin que se altere el precio que es bastante módico, si 
se tiene en cuenta las cualidades enumeradas anteriormente, ^4.50 m.^ 

Los sillares que se proyecta emplear son de grandes dimensiones 0.84 X 
0.84. Esta disposición le comunicará al basamento un carácter de solidez que 
se armonizará muy bien con el aspecto monumental que deberá presentar el 
edificio. Los muros se construirán con tepetate y tabique, exceptuando á los 
que soporten grandes presiones y tengan un espesor mayor de 0.42 que se 
harán con piedra. 

El tepetate que se proyecta emplear es el llamado acanterado, procedente 
de Chalco y otras localidades. Tiene más cohesión y mayor resistencia que 
el común; puede soportar una carga permanente de 2^^ X c.^ Su precio es 
moderado, el de 0."^42, vale la docena $1.25, el común cuesta actualmente de 
10.80 á $1.00. 

Si se puede conseguir el tabique comprimido de la fábrica de E. Baranda 
Sucs. será el que se emplee, por ser más compacto que el común. Su precio 
es el corriente, $16 á $18 el millar en tiempos normales. 

Los muros divisorios tendrán un espesor de 0.28 si se hacen de tepetate y 
de 0.14 si se construyen con tabique. Las mochetas, cerramientos, comizas, 
medias muestras, etc., de las fachadas se harán con cantería de Santiaguito y 
algunos detalles como capiteles, ménsulas, etc., con chiluca de Tepepan. Los 
entrepaños se construirán cun tepetate y en la parte baja con manipostería 
de piedra, se les aplanará con cemento. 



254 ANALES DEL INSTITUTO 



Se ha adoptado este sistema en vista de las condiciones económicas en que 
se va á hacer la obra. 

A la altura de los techos se colocarán tirantes de fierro con el fin de ligar 
toda la construcción y de impedir desplomes. 

Los espesores de los muros varían según las presiones que tienen que so- 
portar y los materiales con que está prospectado construirlos. 

Los coeficientes de resistencia permanente que se han tomado, para los cál- 
culos, son los siguientes: 

Tepetate común 0>'80Xc.^ 

ídem acanterado 2. OOX^-^ 

Tabique común 1.50 á 2. 50Xc.^ 

ídem comprimido 2.50 á 3. OOXc^ 

Mamposteria de piedra 4.^ á oXc^ 

Cantería 6. Xc-^ 

Fierro (extensión ) 10. X n^il- 

Acero 15. X ,, 

Madera de oyametl 0. 45Xi'^iil- 

Pisos. — Los pisos de los patios se harán de cemento y el patio destinado á 
los carruajes enrecintado. 

Los pisos de los corredores, azotehuelas, etc., del primer piso, serán de ce- 
mento sobre bóveda de ladrillo y viguetas de acero sobre socios. 

Este sistema presenta muchas ventajas, es muy económico, rígido y du- 
rable. 

Cuesta e] m.^ de piso con bóveda sobre viguetas de acero $6.42. Con lámi- 
na acanalada |9.00. 

Los demás pisos serán de duela americana, que es la más durable y la de 
mejor aspecto. 

Techos. — Los techos se construirán con viguetas de acero y lámina acana- 
lada; en el caso presente parece ser el sistema más racional; las crugías tie- 
nen una amplitud considerable y las piezas de madera de grandes dimensio- 
nes presentan pocas garantías y son muy costosas. En la cabeza de los muros 
se colocará un doble enrás de loza, con el fin de repartir la presión que trans- 
miten las viguetas, sobre una superficie considerable. 

Los tejados de los corredores serán de lámina ligera sobre viguetas de ace- 
ro. El m.^ cuesta $4.25. 

Lámina acanalada con ménsulas, $5.64. 

Carpintería. — Las puertas se harán de madera de ocote bien seca y limpia. 
En la parte superior de los bastidores se dispondrán pequeñas ventanas gi- 
ratorias con el fin de que los departamentos estén ventilados por la parte 
alta. 

Plomería. — Derrames y hojalatería. — Todos los albañales, mingitorios, escu- 
sados, etc., se instalarán conforme á las prescripciones del Código Sanitario, 
procurando la mayor economía. El albañal se construirá con tabique reves- 
tido de cemento. 



MEDICO NACIONAL. 255 

En los bastidores más importantes se emplearán exclusivamente vidrios 
franceses. Se les da la preferencia por ser más limpios y más regulares que 
los del país. 

Decoración. — Los patios se pintarán con pintura de aceite, las azotehuelas 
locales para los hornillos, etc., con cal, y el interior de los laboratorios con 
la pintura de esmalte llamada "Psicroganoma." Las piezas destinadas á la 
administración se tapizarán. 

La lámina acanalada y las viguetas de los techos se dejarán aparentes, úni- 
camente se les pintará con pintara de aceite. 

Cálculo de ¡as viguetas de acero de los fechos de la crugía de la fachada 
y de los esj^esores de los muros. 

■ P^=!i^I p=400M=6-k=15X^mil.ÍMÍ^= 

Oí; ^ 8 

-,^ 94 (178)^—88 (166)^- 
6X178 

1.800=1.800. 

Esi^esor del muro.—?e%o del techo 400^^ X3"M--1'' X 3= 1.263'" X metro li- 
neal de muro. 

Peso sobre 4 m. 1. entroje de los claros, 4" XI •263'" =5.652^. 
Peso del muro (2.°^5x7."'+3^Xl-°'5) 0.'^56Xl.300'"=:16016'". 
Peso total 16016'"+5.0o2'"=21068'". 

^ 2 21.068*" . k^ 

Carena por c. ^ „,-^ ^■, — -^^r=l.M. 
^ ^ 2."'5X0. o6 

El tepetate acanterado resiste esta presión perfectamente. 
Viguetas del techo intermedio 5^05iM!= 15' 98090)^-91 (176f 

2.250=2.250. 

Espesor del muro del primer piso. — Peso del techo: 

3m (500'"+23'")=:1569'"X metro lineal. 

En 4^ 4'^X1569=6276'". 

Peso del muro: 

(2.^5X6.'^+2."^X1-"'5)0.°^84X1.700.'"=:25704.'". 

Pesototalz=25.704.'"+6,276.'"+5.052.'"=37.032.'". 

T-> 2 0/.U¿)a¿. -i IjO 

Peso por c,^=25o^,=l.''8. 

La mamposteria de piedra resiste perfectamente esta presión. 

Peso que obra sobre el terreno. 

Peso de los muros y techo 37.032 ^ 

Basamento 1.^^^50X1.^X41.700 *" 10.200 *" 



Peso total 47.232 



k 



-p 2 472322 A ^_Q 



256 



ANALES DEL INSTITUTO 



Serie de precios. 

M.^ de cimiento < 

M.^ de mamposteria para rodapié 

ídem de ídem para muro O.'^Sé 

ídem de muro de tabique , 

ídem de ídem de tepetate acauterado , 

ídem de ídem de ídem común 

Revestimiento de recinto de Tlapacoya 

Piso de cemento sobre bóveda. de ladrillo , 

Piso de cemento sobre el suelo 

Techo con vigueta de acero y lámina acanalada , 

Piso de duela americana comprendiendo el valor de los 

socios y polines 

Techos con vigas de madera de $3.00 á 

Tejados de lámina acanalada sobre viguetas de acero ó 

ménsulas de $4.25 á 

M.^ de api añado 

ídem de repellado 

ídem de estuco 

ídem de pintura al temple 

ídem de ídem al óleo, de $0.78 á 

ídem de ídem de esmalte 

México, Septiembre 20 de 1897. — C. Herrera. 

Nota. — Posteriormente y de acuerdo con la superioridad, fueron modifica- 
dos los planos á que se refiere esta ^lemoria, y conforme á estas modificacio- 
nes se dio principio á la construcción. 



4.50 


5.00 


7.00 


6.68 


5.38 


4.19 


6.23 m.2 


6.42 m.2 


2.75 m.2 


7.85 m.2 


2.50 m.2 


4.00 m.2 


5.64 m.'' 


0.10 


0.18 


2.50 


0.56 


1.28 


1.50 



Informe que rinde el ingeniero arquitecto que subscribe, encargado de la di- 
rección de la obra del Instituto Médico Nacional. Trabajos emprendidos 
durante el mes de Marzo de 1898. 



Cimentación. 

En el terreno en que se está construyendo el pabellón destinado á la Sec- 
ción 2^ se encuentra una capa que alcanza la profundidad media de 1.30 ms., 
formada de cascajo, detritus de vasijas de barro, fragmentos de fierro, etc.; 
después sigue una capa de arcilla impregnada de agua por la proximidad de 
la zanja de la Cindadela, siendo por lo mismo poco consistente. 

Además, se nota una resistencia á la compresión bastante variable. 

En la parte Oriente ofrece mayor resistencia que cerca de la fachada; re- 
sultado fácil de prever, pues allí está la arcilla más húmeda. 



MEDICO NACIONAL. 257 



La desigualdad que noté en la resistencia del terreno me obligó á determi- 
nar experimentalmente su resistencia en distintos puntos, encontrando que 
con una carga que variaba de 6 kilos á 10 por centímetro cuadrado, se pro- 
ducían hundimientos. 

Dados estos datos y teniendo en cuenta que la mayor parte del terreno so- 
bre el que está ubicada la Ciudad de México es compresible indefinidamente, 
quedaba por estudiar el sistema de cimentación que debía adoptarse. 

Hay tres que se emplean para la cimentación sobre terrenos de esta natu- 
raleza: pilotes á frotamiento, transformación del terreno y ensanche de la ba- 
se de sustentación. 

El pi'imero, en mi concepto era de desecharse desde luego: 

1° Porque en un terreno tan blando como el de México, el frotamiento de 
la periferie del pilote contra las tierras es muy pequeño y susceptible de mu- 
chas variaciones. 

2? Los resultados desastrosos que se han obtenido en algunos edificios en 
que se ha adoptado este sistema, prueban su insuficiencia. 

3^ Por haber hecho algunos pozos artesianos, tengo la convicción de que 
no se encuentra ninguna capa bastante sólida para soportar en una pequeña 
superficie la presión considerable que transmite la punta de un pilote. 

á^ La razón más poderosa que tengo para desechar este sistema es la si- 
guiente: que tal vez se afloje el subsuelo con motivo del drenaje que se pro- 
3^ecta hacer en la Ciudad. Si los pilotes se sostienen por frotamiento, al aflo- 
jarse las tierras cesaría ese frotamiento y la resistencia sería nula. 

El segundo procedimiento, que consiste en comprimir el terreno, sea gol- 
peándolo con masas de fierro que pesen 2,000 ó 3,000 kilos, ó introduciendo 
pilotes cortos (1 m. á 1.30) de diámetro considerable y en seguida extrayén- 
dolos y rellenando los taladros con betón, es decir, comprimiendo el terreno 
lateralmente, también me pareció inaceptable por ser muy costoso, exigir la 
construcción de aparatos especiales que demandarían mucho tiempo. Por 
último, dado que sean eficaces en el terreno que nos ocupa, por una parte 
porque es muy moA'edizo, y por otra, quizá su cohesión disminuya á conse- 
cnencia del drenaje de la Ciudad, y es de temerse que entonces el terreno 
comprimido se vaya aflojando con el transcurso del tiempo, pues las tierras 
que le rodean no presentan ninguna garantía para resistir la presión lateral 
á que se les somete. 

Desechados los dos sistemas anteriores, queda únicamente la cimentación 
por ensanche de la base, para repartir la carga sobre una gran superficie; 
puede hacerse por medio de bóvedas invertidas, por capas de arena, por pla- 
taformas de madera ó emparrillados y por plataformas de betón. 

Las bóvedas invertidas son muy costosas y su ejecución hubiera demanda- 
do mucho tiempo; además, el terreno no se encuentra en tan malas condicio- 
nes que fuese necesario repartir la presión sobre toda la superficie que va á 
ocupar el pabellón. 

Las capas de arena son también muy costosas. 

Tomo III.— iO 



258 ANALES DEL INSTITUTO 



Los empariillaclos de madera son los más apropiados al terreno de Méxi- 
co, pues además de repartir la carga sobre una gran superficie, lo hacen uni- 
formemente y tienen la rigidez necesaria para impedir asientos desiguales. 
Hubiera deseado emplear este sistema que me parece el más conveniente; 
pero la dificultad de conseguir las piezas de madera que se necesitaban y que 
no hay en el comercio, asi como el costo que hubiera sido excesivo, hicieron 
que lo desechara y adoptase el sistema siguiente: 

Una vez determinada la carga permanente que puede soportar el terreno 
y que es el -^ de la que produce el hundimiento, calculé de la manera más 
aproximada las cargas que transmite la construcción y proporcioné la base 
del cimiento á la resistencia del terreno y á las cargas. 

Para regularizar el asiento se ha colocado una capa de betón de 0.30 cent, 
formada con ripio de tezontle y mortero hecho con cal grasa y arena, apro- 
vechando la propiedad de las puzolanas de hacer hidráulica la cal grasa; es- 
ta capa perfectamente apisonada viene á constituir una gran losa que trans- 
mite uniformemente la presión sobre el terreno y que, gracias á la gran 
adherencia del tezontle con el mortero, forma una masa homogénea que im- 
pide los asientos desiguales. 

Para obtener mayor rigidez y cohesión en el cimiento, se han colocado so- 
bre la capa de betón viguetas de fierro de ^^ 

He preferido las viguetas de fierro porque los rieles que hay en el comer- 
cio son muy pesados y por consiguiente muy costosos, presentando un exceso 
de resistencia. 

El metro lineal de las viguetas saca un costo de $0.70. 

El metro lineal de los rieles importa $0.88. 

En seguida se construyó un mamposteado hecho con esmero y de menor 
amplitud, con una altura media de 0.50 cent.; en el enrás se colocaron otras 
viguetas de fierro normalmente á las anteriores; sobre este basamento se dis- 
puso otro de menor espesor y con una altura de 0.60 cent., sobre el cual se 
desplantará el edificio. 

Todas las disposiciones que se acaban de mencionar están indicadas en el 
plano que acompaña al presente documento. 

El reconocimiento del terreno, asi como el estudio del sistema de cimenta- 
ción han demandado mucho tiempo y no se ha podido avanzar todo lo que 
era de desearse. 

Durante el mes y días que tiene de comenzada la obra, se han hecho los 
trabajos siguientes: 

384 m.^ de excavación. 

Transporte de una gran parte de las tierras con el fin de facilitar los tra- 
bajos de cimentación. 

Formación de una capa de betón que cubica 73 m.^ 48" m.'' de manipos- 
tería. 



MEDICO NACIONAL. 259 



Materiales qiie se han recibido en la obra y su importe. 

41 metros cúbicos arena , % 61 71 

5,542 kilos decaí 74 39 

16 brazas de piedra 113 00 

111 metros cúbicos de ripio de tezontle 151 47 

3 docenas de cubos 11 25 

6 pisones 3 00 

Cajón para medir la arena 6 50 

Lazos 

9 costales 3 12 

Por desarmar un cobertizo, hechura de un banco, etc 20 04 

Importe de los jornales délos albañiles 171 39 

Suma % 615 87 

Me es satisfactorio manisfestar que el Sr. profesor Carlos Espino Barros 
ha cooperado eficazmente en la parte administrativa de la obra. 
México, Marzo 31 de 1898.— a Herrera, 



II^-^OIE^IMIES 



Le los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Abril de 1898. 

Sección Primera. 

Como en la Estación actual todavia no florecen las tres plantas que del 
Programa vigente aún no han sido descritas, me he ocupado especialmente, 
la mayor parte del tiempo útil, en la recopilación de los datos que formarán 
el apéndice de la Memoria que ya se tiene escrita, relativa á las zonas de ve- 
getación de la República; igualmente me he dedicado á recoger y traducir los 
articutos que están diseminados en varias publicaciones y que tratan de la 
composición quimica, de las propiedades terapéuticas y de las aplicaciones 
industriales de plantas del país. Esta recopilación se viene formando desde 
hace algunos años, y cuando sea más copiosa se dará cuenta á esta Junta de 
la manera cómo se ha proyectado su publicación. En este mes se han toma- 
do los datos de las plantas siguientes: trompetilla, Bouvardia tri'pliylla; da- 
miana, Tournera apkrodisiaca; cirio de flor grande, Cercas grandiflorus; chili 
cojote, Cucúrbita ^erennis; gobernadora de México, hierba creozote ó huamis, 
Larrea mexicana; ocotillo, Fouquieria sjjlendens; hierba reuma, Frankenia gran- 
diflora, y fruto de burro, Xylopia longiflora. 

El Sr. Gr. Alcocer ha continuado en sus labores habituales, que consisten 
en el arreglo del herbario. 

El Sr. C. Gr. Pringle entregó su remesa anual de plantas mexicanas, com- 



260 ANALES DEL INSTITUTO 



puesta de ciento ochenta y seis ejemplares. Esta colección, como las anterio- 
res, ya viene perfectamente arreglada, y el Sr. Alcocer la distribuyó desde 
luego en sus departamentos respectivos. 

El Sr. Adolfo Tenorio dibujó lo siguiente: doce láminas hechas á la pluma 
y acuarela que representan otras tantas plantas del Valle de México, desti- 
nadas á la obra de que ya tiene conocimiento la Junta. 

México, Abril 30 de 1898. — José Ramírez, 



Tengo la honra de poner en conocimiento de vd., que mis trabajos en este 
Instituto durante el mes que hoy termina, se reanudaron hasta el dia 11 por 
haber disfrutado todo el personal del Establecimiento de las pequeñas vaca- 
ciones anuales. Dichos trabajos, además de lo relativo á la Sección 5^, con- 
sistieron: 

En formar el índice cronológico y alfabético del tomo II de nuestros 
"Anales." 

En disponer una copia del plano de la región del Cabo de la Baja Califor- 
nia, por los Sres, Eisen, Vaslit y capitán Helms, para acompañarla al tra- 
bajo de traducción formado por el Sr. Espino Barros para los "Anales." Esta 
copia quedará lista dentro de cuatro dias. 

Se alistó también el número de los "Anales" correspondiente á Enero y 
Febrero de este año, vigilando la impresión. 

En formar la bibliografía de las publicaciones recibidas por el Instituto 
durante el mes actual. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, 30 de Abril de IS'dS.— Jesús Galindo y Villa.— Sr. Dr. D. José Ra- 
mírez, jefe de la Sección 1^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Segunda. 

En el presente mes el Sr. Villaseñor escribió de nuevo el artículo que te- 
nía hecho sobre la raíz de ñamóle {Phyiolacca octandra); en vista de los tra- 
bajos analíticos que estuvo haciendo el mes próximo pasado, y de los que di 
cuenta en mi informe anterior, y tuvieron por objeto investigar si en dicha 
raíz existe ó no el ácido fitalácico y la fitolacina; resultando que en la raíz 
que con ese nombre hay en el Instituto no se encontró ni uno ni otro de esos 
principios, y por lo que se da por terminado ese artículo en lo relativo á su 
parte química, teniendo la honra de presentarlo á la Junta por si estima con- 
veniente que se le dé lectura. Por encargo del Sr. Sosa hizo una copia del 
trabajo que el Dr. Altamirano presentó como turno de lectura. Actualmente 
se ocupa en rectificar el estudio que tenía hecho sobre el palo del muerto 
(Ipomwa murucoides) y por no disponer de ninguna de las plantas nuevas que 



MEDICO NACIONAL. 261 



le corresponde estudiar. Por último, ha desempeñado algunos délos trabajos 
de escritorio de la Sección y ha llevado nota de las altas y bajas de la misma. 

El Sr. Lozano ha continuado ocupándose del estudio de los frutos del ma- 
droño borracho {Arctostapliylos arguta), que aunque en general está termi- 
nado, se ha creido conveniente acompañarlo de un estudio sobre la materia 
colorante que contiene, y parece ser el principio más importante de dichos 
frutos. Desde el día 26 del iDresente comenzó á preparar el alcaloide del tc- 
pozán (Buddleia americana) para uso de la Sección tercera, que lo solicitó 
para su experimentación. De dicho señor tengo también la honra de presen- 
tar á la Junta el artículo relativo al ahuehuete (Taxodium mucronatwn). 

Personalmente me he seguido ocupando del estudio del tatalencho {Gym- 
nosperma multiflormn), del que he caracterizado, en el presente mes, los prin- 
cipios solubles en el alcohol, y ahora estoy rectificando lo que en otra ocasión 
hice sobre la esencia; así como en determinar los principios de esa planta so- 
lubles en el agua. Otro trabajo que ha distraído mi atención, ha sido la dis- 
tribución de los departamentos en el pabellón que para esta Sección se está 
construyendo, y para lo cual y por orden de la Dirección he celebrado varias 
conferencias con el Sr. arquitecto Carlos Herrera á fin de adunar los intere- 
ses de solidez y belleza arquitectónica con las necesidades y conveniencias 
que exigen los trabajos de Laboratorio para su más cómodo y rápido desem- 
peño. 

México, Abril 30 de 1898. — Francisco Río de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Tengo la honra de informar á la Junta de los trabajos verificados en esta 
Sección del Instituto Médico ]N"acional, durante el presente mes. 

Con excepción de la semana de vacaciones, el resto del tiempo nos ocupa- 
mos de lo siguiente: 

Continuamos el estudio de las hojas, tallos y raíz de la yerba del zorrillo 
{Crotón dioicus), cuyo resultado consta en el artículo relativo parala Materia 
Médica, que hoy tengo la honra de presentar. 

Terminamos también el estuiio de los frutos del madroño borracho (Arc- 
tostaphylos argüía), que unido al de las hojas hecho en años anteriores, nos 
sirvió igualmente para escribir el artículo respectivo de esta planta. 

Principiamos las experiencias con el palo del muerto {Iponioea murucoides) 
y sólo esperamos tener el alcaloide para terminar su estudio. 

El programa particular de esta Sección se ha cumplido preparando canti- 
dades pequeñas del alcaloide citado, polvos y cocimientos de algunas pluntas. 
. También se ha ocupado una parte del tiempo en preparar y redactar el 
trabajo para la lectura de turno del subscrito, que debe presentar en esta 
sesión. 



262 ANALES DEL INSTITUTO 



El Sr. Vergara Lope continúa las experiencias con el tepozán, investigan- 
do la acción diurética atribuida á esta planta. No me ha dado informe. 

El Sr. Martínez del Campo me ha ayudado en todas las labores de la Sec- 
ción. 

México, Abril 30 de 1898. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

Los dos diabéticos que desde el mes anterior comenzaron á tomar la infu- 
sión y á veces cocimiento de Tecoma stans, en dosis de cinco gramos de planta 
próximamente, continuaron sujetos á esta medicación pero con resultado 
opuesto. La señora excretaba 2,000 c. c. de orina antes de estar sujeta á nin- 
gún régimen y su orina no albuminosa tenia 40 por 1,000 de glicosa. Con la 
diminución de los feculentos y azucarados en su alimentación, disminuyó 
la orina á 1,350 c. c, con indicios de albúmina y 10 por 1,000 de glicosa, y 
con el mismo régimen alimenticio y el uso del Tecoma, aumentó el volumen 
de orina á 1,500 c. c, con 20 por 1,000 de glicosa y más visible el precipita- 
do albuminoso, aunque inferior á 0.33 por litro. 

El Sr. Correa se ha sentido en cambio bastante mejorado; la glicosa ha dis- 
minuido de 2o á 12 por 1,000 y la urea de 26 á 21. 

En la Sala que está á cargo del Dr. Loaeza se administró el polvo de raíz 
de Crotón dioicum á tres enfermos, en dosis de 1.50, habiendo ocasionado 10, 
12 y 13 evacuaciones respectivamente, con cólicos en los tres. Tres semillas 
toscamente trituradas de la propia planta, produjeron dos evacuaciones en 
un enfermo. 

En el servicio de los Dres. Castellanos y Bulman se obtuvo efecto purgan- 
te en una mujer y vomipurgante en dos, con 1.50 de polvos de la citada raíz, 
y efecto purgante con tres semillas, en otra paciente. 

En ese mismo servicio se administró el alquitrán de taxodium mucrona- 
tum y el extracto de raíz de buddleia americana. El alquitrán, en dosis de 
un gramo mejoró la diarrea y aumentó la diuresis en una enferma, causán- 
dole tenesmo; en dosis de 0.50 no produjo modificación en una paciente, me- 
joró un poco la diarrea de cuatro y la hizo desaparecer en una. El tepozán 
se administró á una mujer cuyo aparato urinario parece sano: en cinco días 
que se sujetó previamente á observación, el volumen medio de orina en 24 
horas fué 1,108 c. c, y en cinco días que estuvo tomando un gramo del ex- 
tracto citado el volumen medio fué de 688 c. c. 

La canagria sin ácido crisofánico, en dosis de un gramo de extracto, quitó 
las evacuaciones á dos enfermas de enteritis aguda, de la Sala de los Sres. 
Castellanos y Bulman. En la del Dr. Olvera fracasó por completo en otro ca- 
so de enteritis aguda, pues aumentaron notablemente las evacuaciones en dos 
días en que la paciente tomó dos gramos del extracto; pero otra enferma que 
sufre enteritis crónica y ha tomado 2.50 del extracto durante ocho días, he 



MEDICO NACIONAL. 263 



visto reducirse á una las tres ó cuatro evacuaciones que antes tenía por día, 
habiendo disminuido además lo líquido de ellas. 

En el servicio del Dr. Cicero se ha empleado el tepozán obteniéndose efec- 
to diurético; mas no he recibido aún la constancia de la observación. 

El Sr. farmacéutico iN"oriega me ha enviado el informe adjunto. 

México, Abril 30 de 1898.— Jos^' Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina he 
preparado 250 gramos de extracto acuoso de canagria, previamente extraído 
el ácido crisofánico, y se han usado además de esta preparación, el polvo y 
las semillas de yerba del zorrillo, la raíz de tejocote, el extracto de tepozán 
y el de zapote. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Abril 30 de 1898. — Juan Manuel Koriega. — Al jefe de la Sección 
cuarta del Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta, que durante el mes que hoy ter- 
mina se han hecho en esta Sección los trabajos que siguen: 

1° Pasar al índice de Geografía Médica las Municipalidades siguientes del 
Estado de Oaxaca: 

Ozolotepec San Antonio, Xanaguá Santa Catarina, Janica Santiago, Santa 
Ana, el Rincón, Jilta Santa Cruz, Tamazulapan Santo Tomás, Coatlán Santo 
Domingo, Almolonga San Simón, Miahuatlán San Jerónimo, Ixtlapehua, 
Coatlán San Pedro, Ozolotepec San Juan, Lapagua Santiago, San José del 
Pacífico, Velató, El Palmar, Ozolotepec San José, Amatlán San Ildefonso, 
Potrero de la Merced, Lachiguiví San José, Ozolotepec Santo Domingo, 
Amatlán San Luis, Ozolotepec San Esteban, Miahuatlán Santa Lucía, Ozo- 
lotepec Santa Cruz, Río Hondo San Sebastián, Lacha San Juan, Teotepec, 
Miahuatlán, Cuixtla Santa Catarina, Coatlán San Francisco, Río Hondo San 
Mateo, Texmelucan San Lorenzo, Quiahijé, Santiago el Menor, ISTopala San- 
tos Reyes, Teojomulco, Juchatenco, Tataltepec, Yaitepec, Tzeutzontepec, Tu- 
tutepec, San Pedro, Santiago Hurías, Amiltepec. 

2" Las Municipalidades siguientes del Estado de Guerrero: 

Huitzuco, Tepecuacuilco, Cocula, La Unión, San Marcos, Coyuca, Cutza- 
mala, Ajuchitlán, Jalpatlahuac, Tlapa, San Vicente Soyatlán. ^ 

México, 30 de Abril de 1898. — D. Orvaííanos. 



264 ANALES DEL INSTITUTO 



LECTURA DE TURNO. 



Las digestiones artifíeales por el Dr. Eduardo Armendaris. 



El estudio experimental de la digestión puede considerarse como de época 
no muy remota, y nos convenceremos de ello pasando una rápida ojeada á la 
historia que, sobre el particular, nos refieren las obras clásicas de fisiología 
experimental. 

Los antiguos consideraban la digestión como la verificación de un conjunto 
de fenómenos, vulgarmente conocidos y llamados por Hipócrates, cocción. 

Galeno, pareciéndole poco apropiado el término de Hipócrates, comparó la 
digestión á la fermentación, tal como se verifica en las«cubas del vino. 

Más tarde, Helmont reprodujo la comparación de Galeno, pero asemejan- 
do la fermentación á la que pasa en la pasta de harina al fabricar el pan, y 
dice: que así como el panadero guarda su levadura para la siguente opera- 
ción, del mismo modo el aparato digestivo conserva, después de cada diges- 
tión, la levadura que debe servirle para la siguiente. 

Las primeras investigaciones experimentales sobre la digestión, datan de 
fines del siglo XVII y fueron practicadas por Borelli y Valisnieri. El pri- 
mero no quiso ver en la digestión más que un acto puramente mecánico, un 
trabajo de trituración, por el cual las substancias ingeridas eran finamente 
divididas y como pulverizadas. Borelli -daba en apoyo de su teoría, el hecho 
observado en la molleja do algunas aves, principalmente de las gallináceas. 
Valisnieri, por el contrario, habiendo tenido ocasión de ver abierto un estó- 
mago de avestruz, se encontró en él un líquido que parecía obrar sobro los 
cuerpos que con él se ponían en contacto, y que lo consideraba como el agen- 
te activo de la digestión, diciendo: que era una especie de aguafuerte que disol- 
vía las substancias alimenticias. 

La divergencia entre estas dos teorías, resultantes más bien de la observa- 
ción que do la experimentación sistemada, fué el punto de partida de las 
investigaciones experimentales de Réamur en 1752. Este experimentador 
emprendió una serie de trabajos que consistieron en hacer tragar á diferentes 
especies de pájaros, alimentos encerrados en tubos de vidrio, hoja de lata ó 
plomo. Las primeras experiencias lo condujeron á esta conclusión: que en las 
gallináceas la digestión consistía en una pura y simple trituración; pero con- 
tinuando después sus investigaciones en pájaros de presa, observó que la di- 
gestión se verificaba por la disolución de los alimentos en un jugo que secre- 
taba el estómago, sin intervención de acto mecánico importante; fué también 
el primero que extrajo el jugo gástrico de los animales, haciéndoles tragar 
esponjas sujetas por un hilo, y quien hizo igualmente las primeras tentativas 
de digestión artificial. 

En 1777 Spallanzani se ocupó de este asunto repitiendo las experiencias de 



MEDICO NACIONAL. 265 



Réamur, y llegando al resultado: de que la digestión debía considerarse como 
verificada por actos mecánicos y reacciones químicas. 

Sentados estos hechos, vino la controversia sobre la composición del jugo 
gástrico, tomando muy- activa parte en ella los notables autores Tiedemann 
y Gmelin en Alemania, Leuret y Lassaigne en Francia. Del gran número 
de experiencias emprendidas por los primeros, se vino al conocimiento de la 
existencia del jugo gástrico y de la transformación de la fécula en glucosa 
por dicho jugo. 

Un nuevo é importante progreso se verificó en el año de 1834 por Eberle, 
quien se ocupó de las digestiones artificiales in vitro con los jugos digestivos, 
tomados del animal ó fabricados de una manera especial, y demostró: que 
haciendo macerar en agua fragmentos de estómago, se obtiene un líquido 
que goza de las propiedades del jugo gástrico, y á semejanza de esto se pre- 
pararon después otros líquidos por maceración de glándulas salivares, pán- 
creas, etc. 

Por último, el hecho de Baumon que tuvo la oportunidad de observar á 
un cazador canadense que á consecuencia de una herida del estómago se le 
estableció una fístula gástrica, hizo nacer á Blondlot en 1842, la idea de las 
fístulas gástricas en los perros para recoger jugo gástrico, y desde entonces 
es la, fístula gástrica una operación clásica en la fisiología experimental. 

Como acabamos de ver, Blondlot fué el primero que practicó la operación 
de la fístula gástrica y eligió á los perros por razones anatómicas y fisiológi- 
cas; fué mejorando su procedimiento operatorio a medida que la práctica se 
lo fué indicando. 

En 1879 el profesor Hendenhain tuvo la idea de recoger el jugo gástrico 
puro en el momento mismo de que el estómago está verificando el trabajo de 
la disgestión, é ideó un procedimiento operatorio especial para la fístula, que 
parecía llenar esa indicación, pero que tenía el inconveniente de seccionar los 
filetes del neumogástrico y por consiguiente suprimir la secreción de las glán- 
dulas pépticas, alterando la composición del jugo gástrico. 

A remediar este inconveniente vinieron los trabajos de Khigine y Pavlow, 
quienes modificaron el procedimiento de Hendenhain, aislando una porción 
del estómago y conservando íntegra su inervación. 

Este procedimiento consta ya en una Memoria que el Dr. Vergara Lope 
remitió á este Instituto con motivo de su visita á los Laboratorios de Fisio- 
logía extranjeros; por este motivo no me detengo en describirlo, solamente 
daré algunos datos relativos á las dificultades que en la práctica hemos en- 
contrado para llevarlo á cabo en nuestro Laboratorio. 

Desde luego tenemos que lamentar la falta de una Sala para operaciones 
con las condiciones que la ciencia moderna aconseja, y si bien es cierto que 
se han tenido todos los cuidados de asepsia y antisepsia, nos han faltado otros 
que, por las mismas condiciones de nuestro Laboratorio, nos ha sido imposi- 
' ble realizar, y que trataremos de remediar tan pronto como se haga la nueva 
instalación. 

Tomo II I. -^1 



266 ANALES DEL INSTITUTO 



El primer perro operado murió 48 horas después, y la autopsia nos demos- 
tró que no hubo peritonitis, que las suturas estaban bien y las serosas ya 
adheridas en toda la extensión de la herida gástrica; la causa probable de la 
muerte fué, pues, el choque, pues la operación duró tres horas y media. 

Otras dos operaciones fueron seguidas del mismo éxito que la anterior, ha- 
biendo sobrevenido la muerte en la última por peritonitis. 

Por último, el 16 de este mes i^racticamos por cuarta vez la operación de 
Pavlow, sin obtener tampoco el éxito buscado, puesto que el animal murió 
seis horas después. 

JN'os proponemos seguir ensayando este procedimiento, por ser de gran in- 
terés para la fisiología experimental de la digestión. 

El jugo gástrico artificial se puede obtener por uno de los procedimientos 
siguientes: 

Primero: tómese un estómago de marrano, ábrasele, enjuagúese con mucha 
agua y fíjese sobre una plancha por su cara peritoneal; despréndase la mu- 
cosa con pinzas y escalpelo, córtese en pequeños pedazos y macháquese en 
un mortero; esta pulpa se macera durante 24 horas en un litro de agua aci- 
dulada con 8 c. c. de ácido clorhídrico humeante; después de este tiempo se 
decanta el líquido claro, se pasa por un trapo y se filtra; el residuo se trata 
por segunda y aun por tercera vez por nueva cantidad de la misma agua aci- 
dulada, obteniéndose así hasta tres litros de jugo gástrico artificial muy ac- 
tivo. 

Segundo: hágase una solución de ácido clorhídrico al dos por mil, y á un 
litro de esta solución agregúense 4 gramos de pepsina pura. 

Obtenido el jugo gástrico, natural ó artificial, es preciso determinar su po- 
der digestivo, para lo cual se procede del modo siguiente: 

Tómese un fragmento de fibrina bien lavada, como de o gramos, póngase en 
un globo de vidrio que contenga 50 c. c. del jugo gástrico, y déjese esta mez- 
cla en B. M, á una temperatura constante de 37°; pronto se verá que la fibri- 
na comienza á hincharse y á tomar un aspecto hialino, acabando por disol- 
verse. El tiempo que tarda en disolverse, se anota con exactitud y se tiene 
en cuenta para las operaciones ulteriores (generalmente es de tres horas). 
De este modo se obtiene la fuerza digestiva de determinado jugo, sobre de- 
terminada cantidad de fibrina. 

Las transformaciones que sufre la fibrina en el jugo gástrico artificial, son 
iguales á las de la digestión natural, que como se sabe son: primero la pro- 
ducción de sintonina, la pro-peptona después, y por último la peptona. 

Ya conocida la fuerza digestiva del jugo con que se va á experimentar, el 
tiempo que tarda la fibrina para convertirse en peptona, y la temperatura á 
que se ha operado, basta para investigar si una substancia cualquiera retar- 
da, acelera ó es indiferente á la digestión de los albuminoides, ponerla en 
contacto con el jugo en cuestión, que contenga la fibrina y anotar los fenóme- 
nos que se presenten y el tiempo que tarden en producirse, para compararlos 
con aquellos que se verificaron con el jugo que no contenía la substancia que 
se estudia. 



MEDICO NACIONAL. 267 



Un ejemplo dará mejor idea de lo que acabamos de exponer. 

Supongamos que se trate de determinar la acción de la esencia de Epazote 
del zorrillo sobre la digestión. Se pone en dos tubos de vidrio que contienen 
igual cantidad de jugo gástrico artificial, é igual peso de fibrina; al número 
uno se le agregan, por ejemplo, dos gotas de esencia de Epazote, y al núme- 
ro dos se le deja sin dicha esencia. La digestión de la fibrina se hace com- 
pleta en ambos tubos en igual tiempo (tres horas). 

Supongamos otra substancia, el formol por ejemplo, á dos probetas conte- 
niendo el jugo artificiíil y fibrina, se agregan, á la número 1 dos gotas de for- 
mol y á la número 2 nada; en aquella se hizo la digestión de la fibrina en 
una hora y veinte minutos, mientras que en ésta se verificó en una hora y 
cuarenta minutos. 

Yernos desde luego que en la primera experiencia la esencia de Epazote 
del zorrillo no tuvo influencia sobre el tiempo de la digestión, mientras que 
en la segunda, la hecha con el formol, se aceleró la digestión veinte mi- 
nutos. 

Hay que tener en cuenta que en las digestiones artificiales faltan algunos 
factores importantes que intervienen en la natural, tales cómodas contraccio- 
nes del estómago que, á no dudarlo, tienen una influencia marcada sobre sus 
actos mecánicos; la producción de ácido clorhidrico que mientras en las di- 
gestiones in vitro se usa in natura, en las estomacales se va produciendo qui- 
zá paulatinamente por la descomposición de cuerpos amidados, tales como la 
leucina y la tirosina, según la opinión de Richet; la de otros ácidos que ó 
bien se desarrollan en el curso de la digestión, por la fermentación de los 
alimentos, ó se introducen con ellos, tal como el ácido láctico. 

Es, pues, de todo punto indispensable para la determinación del valor pép- 
tico de cualquiera substancia, estudiar cuidadosamente la acción de los jugos 
digestivos en-general y la especial que pueda tener sobre los actos mecánicos 
y quimicos de la función de que se trata. A esto nos conduce la operación de 
Pavlow; desgraciadamente es ésta muy laboriosa y difícil de llevarla, en la 
generalidad de los casos, á feliz término; pero vale la pena de sufrir sus fre- 
cuentes fracasos si al fin se llega á obtener un solo éxito, pues bien se com- 
prende que un perro en estas condiciones, proporcionaria un elemento pre- 
cioso de estudio experimental sobre esa importantisima función, que seria la 
recompensa del trabajo inútil emprendido, y del sacrificio, inútil también, de 
algunos animales. 

Un animal con el diverticulo estomacal de PavloAv nos permitiría seguir 
las fases de la digestión en la alimentación mixta, conocer la cantidad de ju- 
go gástrico secretado en determinado tiempo y los cambios que sufre su aci- 
dez bajo la influencia de determinadas substancias. 

El cuadro siguiente nos indica los resultados obtenidos por los autores del 
procedimiento, relativos á la cantidad y fuerza digestiva del jugo gástrico de 
su perro Osear, con diferentes clases de alimentos. 



268 ANALES DEL INSTITUTO 



Cantidad de jugo. Poder digestivo. 



Alimentación mixta 62.7 3.50 

Carne * 56.9 4.00 

Pan 36.6 .* 6.16 

Leche 37.0 3.05 

Caldo de avena con carne 31.3 4.12 

Clara de huevo cocida 45.7 5.65 

Huevos cocidos 53.5 4.30 

Lardo de buey 12.9 4.90 

Si administramos substancias que activen ó entorpezcan los movimientos 
del estómago, ó bien que alteren la secreción gástrica, ya en su cantidad ó en 
su composición, tendremos naturalmente un cambio en las cifras de la tabla 
anterior, y en consecuencia el conocimiento, más ó menos perfecto, de tal ó 
cual principio agregado á los alimentos, con objeto experimental. 

En resumen: los datos que suministran las digestiones artificiales, sólo pue- 
den servir en la fisiología experimental como coadyuvantes para completar 
los que proporciona el estómago de animales, siguiendo el procedimiento'de 
Pavlow y Khigene. 

México, Abril 30 de 1898. — E. Armendaris. 



Informe que rinde el Ingeniero arquitecto que subscribe encargado de la 
dirección de la obra del Instituto Médico Nacional. 



Trahajos emprendidos durante el mes de Abril de 1898. 

En los primeros días se terminaron los mamposteados que forman el ci- 
miento y cuya disposición se indicó en el informe anterior; en seguida se pro- 
cedió á hacer el enrás con el fin de impedir que el agua invada las mampos- 
terías de los muros y para conseguir que las presiones se repartan uniforme- 
mente sobre las mamposterías que forman el cimiento. 

Se prefirió la losa por ser más económica y por llenar perfectamente el 
objeto á que se le destina. El cemento es muy costoso y con mucha facilidad 
se rompe la torta, esto viene á hacer inútil el enrás. 

Se desplantaron los muros que encierran al basamento. Con el fin de que 
esta construcción pueda aprovecharse y por iniciativa del Sr. Dr. Fernando 
Altamirano se le ha dado una altura de 2'"52; esta disposición tiene también 
la A'-entaja de comunicarle al edificio un aspecto muy monumental. 

Los muros están construidos con piedra de Cerro Gordo que es un pórfido 
muy duro y más ligero que la lava que procede de San Ángel. Se ha prefe- 



MEDICO NACIONAL. 269 



rido este material á la lava por su ligereza y baratura, siendo tan inatacable 
por los agentes atmosféricos como aquella. 

Se han colocado rejones de tezontle en las juntas con el fin de que el apla- 
nado de cemento con que se revestirán los paramentos se adhiera bien. 

En la base del muro y en el interior del edificio se ha colocado una hilada 
de recinto en el paramento exterior por ser la parte más expuesta á los gol- 
pes y á los ataques de la humedad. 

En la fachada se va á revestir el basamento con pórfido de Cerro Gordo. 
La disposición que se ha adoptado en el aparejo de este revestimiento es muy 
sencilla y se han empleado sillares de grandes dimensiones que vayan de 
acuerdo con el aspecto monumental que nos proponemos dar al edificio. Se 
ha procurado dividirlo lo menos posible. 

Las ventanas se han colocado á una altura de 0™91 sobre el nivel del suelo 
con el fin de que la luz venga de la parte superior y de que se aprovechen los 
espacios que queden abajo; su amplitud es de O'^'SO X l-l^- Sus mochetas y 
cerramientos se están construyendo con tabique comprimido. Se prefirió este 
material á la chiluca por ser más económico, su colocación más rápida y por 
llenar satisfactoriamente los requisitos de resistencia. 

Las mochetas de las puertas se harán con recinto, pues están muy expues- 
tas á los choques; si se les aplanara, poco durarla el aplanado; como tienen 
una amplitud considerable, me ha parecido conveniente hacer los cerramien- 
tos con chiluca. 

Todos los umbrales se están construyendo con viguetas de acero unidas por 
pernos y tubos de fierro. 

La estimación de las cargas que soportan, asi como los cálculos de resis- 
tencia, son los siguientes: 

Umbrales de las puertas que dan á los patios. 

Carga por metro lineal. Peso de la mamposteria que está colocada sobre 
ellos, 1°^X0°^80X2000^=1600^. 



Peso que transjniien las viguetas del techo del basamento. 

Las viguetas se colocarán á una distancia de 1"'25 y el casco de tierra, hor- 
migón y cemento tiene un espesor de 0"'28; el peso que obra en cada metro 
lineal de vigueta es l°^2oX0'''28Xl400^; peso del metro cúbico de cascajo= 
440^. Se ha calculado que la sobrecarga debida á las mesas, aparatos, etc., 
es de 300^ por metro superficial; en l'^^25 será de l°^25X300^z=375'^. La 
carga por metro lineal será igual á 440''+375^=815''; la longitud de las vi- 
,guetas es de B'^QG, en cada extremo transmiten un peso de 815X2"'73=2224^. 
Las viguetas se han calculado como piezas empotradas en sus extremos, car- 
gadas de pesos uniformemente repartidos (peso de la mamposteria) y con 
pesos' aplicados en puntos simétricos (pesos que transmiten las viguetas). 



270 ANALES DEL INSTITUTO 



El momento de ruptura será ^ + -^^* sustituyendo los datos ^ '- 

+2224^X0"'39zzl299^. 

Las viguetas que se han empleado para estos umbrales tienen una sección 

de r, , r , su momento de inercia es 28,470, el coeficiente de resistencia per- 
6x4.0 

manente que he tomado es de 15^ por milimetro cuadrado por ser las vigue- 
tas de acero y muy corta su amplitud. 

El umbral está formado por cuatro piezas, asi el momento de resistencia 
será igual á 28,470X15^X4=1700>1299, momento de ruptura; este último 
es mucho menor que el de resistencia porque fué necesario elegir entre las 
viguetas que existen en el comercio y que no dan la sección estrictamente ne- 
cesaria. 

Las viguetas tienen una longitud de 8 metros y sirven también de umbra- 
les á las ventanas que están á los lados. 

Umbrales B. — Pieza empotrada en sus extremos, cargada con pesos unifor- 
memente repartidos y con un peso en el centro. 

12 ~ 12 — -«-^^ 

. Pj_2224>a08_gQQk 
4 4 



^V?-^rrl56^+600'^=756'^ 

12 4 



Empleando las mismas viguetas que para el anterior, el momento de resis- 
tencia es de 427 '^ con dos viguetas seria suíiciente, fué necesario emplear tres 
para ligarlas convenientemente. 

Umbral C. — Se ha empleado la misma sección, únicamente abarca á las 
tres ventanas; tiene una longitud de 6"\ 

Umbral D.zr Pieza empotrada en sus extremos, cargada de pesos uniforme- 
mente repartidos y con dos pesos simétricos. 

0™56Xó'^'Xl400'^=3920'^ 
815'^X2°^37=il931'^ 

^á'+^ ''^ =^^^^^'+1931^X0,125=763^ 

80 V S8 

La sección que se ha elegido es —r ^ ,. ■ Momento de resistencia Í2;ual á 
^ ^ 4 X 5.5 ^ 

17,264X15=258 con tres piezas 258x3=774 ^>763. 

Umbral E.—Feso del muro (5"^X0'"56+0.42X6) 1800*^=9,576'^. 

Peso que transmiten las viguetas correspondientes á dog pisos 815''X5"'46 
=4448 ^ 



MEDICO NACIONAL. 271 



Peso que obra en el umbral por metro lineal 9,576+4,448=14,024^ 

-12- 12 — -A^-y . 

Sección de la vigueta ~--^$~~. 

^ 7.5X5.55 

Momento de resistencia de una vigueta 48,425X15=726. 

Resistencia de cuatro viguetas 4 X 726 ir 2,906 >> 2,629, momento de rup- 
tura. 

Los detalles de distribución y de instalación me los ha suministrado el Sr. 
profesor Francisco Rio de la Loza y están indicados en el plano que acom- 
paña al presente documento. 

Trabajos que se han hecho durante el mes. 

48"^ ^782 de mampostería correspondiente al primer macizo del cimiento y 
que quedó pendiente el mes próximo pasado. 

63°^ ^50 correspondientes al segundo macizo del cimiento. 

105°^ ^84 Enrás de losa del cimiento. 

52*^^82 mampostería del basamento. 

-j^ym2gy l^evestimiento de recinto ele Chimalhuacán. 

Se construyó un cobertizo para que trabajen los canteros. 

Se labraron y se les hizo un chaflán á 120 recintos; lo mismo se hizo en 7 
esquinas. 

Se han comenzado á labrar los sillares con que se va á revestir el paramen- 
to del basamento en la fachada. 

En la casa de Anciaux están armando los umbrales de las ventanas y 
puertas. 

Materiales que se han recibido durante el mes y su imjwrte. — Jornales. 

57 Viguetas de acero para los cimientos | 139.78 

83^^ de arenaá$1.50 „ 130.50 

15497^ de cala $14 y 15 „ 224.94 

43 Brazas de piedra negra á $7.00 „ 301.00 

7 ídem de ídem roja á $6.50 „ 45.50 

162 Recintos de Chimalhuacán de 0.42X0.42 á $0.56 „ 96.74 

7'"54 Esquinas de recinto ,, 11.25 

3 Docenas de losa corriente á $2.75 ,, 8.25 

27 ídem 7 losas á $3.00 „ 84.50 

14 ídem 8 ídem de 0.84X0.42 á $5.75 „ 84.34 

43 Sillares para la fachada (Palmo) á $0.30 „ 257.76 

250 Tabique de 0.28X0.14X0.09 á $21.00 „ 5.25 

750 ídem de ídem ídem ídem á $20.00 :...„ 15.00 

A la vuelta $ 1404.81 



272 ANALES DEL INSTITUTO 



De la vuelta $ 1404.81 

Por labrar 120 recintos y hacerles un chaflán (Pieza) á 

$0.38... „ 45.60 

Por labrar 7 esquinas recinto y hacerles chaflán (Pieza) á 

$1.25 „ 8.75 

Manufactura del cobertizo para que trabajen los canteros..,, 5.00 

Cortes del tubo del pozo artesiano ,, 2.50 

Jornales de los albañiles ,, 316.73 

Suma I 1783.39 

Gastos erogados el mes próximo pasado ...,, 618.47 

Gastos erogados hasta la fecha $ 2401.86 

En mi concepto sería muy conveniente que en los frisos del edificio se gra- 
baran algunas inscripciones, los nombres de sabios mexicanos, sentencias, 
leyes ó aforismos que se refieran á los trabajos á que está consagrado cada 
pabellón, y en un lugar preferente un lema que sintetice los fines á que está 
consagrado el Instituto. 

México, Abril 30 de 1898.-6'. Herrera. 



I,!STA DK COLABORADORES 



t. « 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



£n la Kepública Mexicana. 

Sr. Dr. Francisco Biilnian. — 8'í del Beloj. 

8r, Di'. Cavbajal Antonio. — Calle de Santa Teresa uúni. 7. México (D. F.). 

Si-. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Guanajuaío. (B. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Feí-rari Pérez Fernando. — Director de hi Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calle de los Siete Príncipes n9 IG. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando. — (.'alie Cerrada de Santa Teresa nú m. 5. México (D. F.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — í^uernavaca (E. de Morolos). 

Sr. Dr. fíei-nández Francisco. — Apat/Jngá*! (E. de J\[ichoacán). -i. 

Sr, Profesor en Farma<¡a Herrera Alfonso. — Profesor de Historia Natural en la Escuela 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3'.^ de la liibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3? de la Eibera de Santa María núm. 6. México. (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3?- Calle del Reloj. Botica. México 

Sr. Dr. León Nicolás. — Preparador de la clase de Química agrícola en la Escuela Nacional 
de Agricultura. Guadalupe Hidalgo (D. F.). 

Sr. Di'. Medal Juan.— Morelia. (E. de Mielioacáu). 

Sr. Dr. MendízaÍ>al Gregorio. — Calle de Donceles núm. 4. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noriega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otei'o 'Miguel.— San Luis Potosí. (E. xle S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauqiiitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química y Farmacognosia. Botica de la Compa- 
ñía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — Méjico. Taeubaya. (D. F.), 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Ptebollai- Eafael.— 2'} Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Reyes Julio. — México (D. F.). 

^r. Ingeniero Robirosa José N. — San Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José G. Segura. - - ' :■ •»'*'' * ' ~ ^| ' í '- 

Sr. Dx-^orres Ezequiel.— rChihuaíhua^II. de Obihualma). : .**i.Jt I 

Sr. Profesor Alberto M. Urcelay y Martínez. — Mérida (E. de Yucatán.) 

Sr. Dr. Urbina Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Viljada. Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. F.). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henry. — Pharmacien de P*^- classe á París. Pharmacologiste. 2"' 
Rué Blanchc. París. 

Mr. Heckel Edouard. — Professeur á la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Aúnales de l'Institut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Hudas. — Paris. • ; • * 

Si'. Profesor Joseph P. Remington. — ■Phyladelpbia. E. U. 

Sr. Profesor Henry A. Rusby. — N. York. E. U. 

Sr. Profesor Casimiro De Candolle. — Ginebra. 

Sr. Dr. E. Janssens. — Bruselas. 

Sr. Pi^ofesor Fernand Ranvez. — Lovaina (Bélgica). 

Sr. Profesor León Cresmer. — Bruselas. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de dirección, etc., para publicarlos con 

exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimiento cicntítico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
i'limatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

la — £)( Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2» De (Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar loa 

principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3a — £)Q Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por lo» profesores de Química. 

4a — J)e Tei'apéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

5a — ¿e Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico es el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interés en 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Candelarita núni. 3; en la 2? calle de Vanegas (Bo- 
tica) y en las principales librerías de la capital. 
En Paris. — Chez M. Géorges Carré, editeur, 3 rué Racine á París. 



AVIS. 



Tout ouvrage dout il sera envoyé deux exemplaires á l'adresse ci-dessous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



Nons prions les direqteurs de journaux qui voudroat bien établir l'échange avec nos 
Annales d'adresser leurs publicationsá l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la de la Candelarita núm 3. — México. (D. F.) 



TOMO III. 



MAYO Y JUNIO, 1898. 



NUMS. 16 Y 17. 



ANALES 



DKL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



&jjisj£j^:rx(D, 



íiiforniPs do los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Mayo de 1898. — Sección 1*— Anexo al 
informe anterior. — Sección '2^— Sección .3* — Sección 4*— Anexos al informe anterior.— Sección 5"? 

Informe del Director de la obra del Instituto, Ingeniero Carlos Herrera. 

Lectura de turno. — La glicosura en el paludismo, por el Dr. José Terrés. 

Informe que rinde á la Secretaría de Fomento el Dr. Fernando Altamirano, Director del Instituto. 

Relación de los trabajos sobre Climatolryía y Geografía Médicas, prtisentada por el Dr. Altamirano en el IX 
Congreso de Higiene reunido en Madrid (Abril de 1898). 

Informe.s de los trabajos ejecutados en el Instituto Médico durante el raes de Junio de 1898.— Sección 1^ Anexo 
al informe anterior.- Sección 2*— Sección 3? — Sección 4^ — Anexos al informe, anterior —Sec- 
ción 6* 

Informe del Ingeniero Carlos Herrera, sobre lo.s trabajos de la obra del Instituto. 

Lectura de tnruo. — I iifluencia de las condicione.s meteorológicas sobre la producción de las enfermedades, 
por el i: Domingo Orvañanos. 

liibliografín de las publicaciones recibidas por el Instituto, durante los meses de Mayo y Junio de 1898. 



()ft(u:na8 de la PUBLICAÍMOK, 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



MÉXICO 

OFICINA TIFOÜltAFlCA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés número 15. [Avenida Orietite, 51 .] 

1898 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INUICADOK DE SUS UI i. i,í.;i^iui>iva, V IjE LOS 

RAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

Sr. Dr. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. Dr. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle Tí del Indio Triste 
núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del instituto Médico. 2^ Cali 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José liaiiurez. — Jefe de esta Sección, Secretario General del <J(Mise)(j .■^iipenar 
de Salubridad. Bacteriologista. 10? Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor d. 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. Méxi< 
(D. F.). 

Sr, Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisa.jista. Plazuela del RÍ8( 
núm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Química Analítica. 

Sr. Prof Francisco Eío de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
Industi'ial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle 2? de 
Vanegas núm. 8i. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección, Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubrithvd. Químico. Calle de Patoni nñ 
mero 4. (Botica Humboldt). México (D. F.). 

Sr. Dr. Federico F, Villaseflor. — Ayudante de esta Sección. Químico. Calle del Cuadraní 
de Sant;i <''.(irÍMa número 7. Méxic<) (D. F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr, Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoli- 
gico. Análisis clínicos. Calle de las Batas núm. 2 México (D. F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Pi-ofesor de Anatomía en la Escuda 
de Bellas Ai-tc^. Fisiólogo. 5? Calle de Guerrero núni. 2.122. México. (D. F,). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. 3'.^ Calle del Reloj núm. 2. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anal»» 
mq-patológico 2? Calle de Sor Juana Inés de la Cruz núm. 12. México (D. F.). 

Sr. Prof. Juan Manuel Noricga. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Pieparador de Análisis Química en la Escuela Nacional do Medicina. Calle de la Estam))a 
de Jesús núm. 3. México (D, F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Oi'vañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del Consejo Superior de Sa 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medi( . 
na. Clínica Interna. Calle deChavarria número 25. México (D. F.). 



MEDICO NACIONAL. 273 



iisr:Fo:Ee.:M:Es 

Be los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Mayo de 1898. 

Sección Peimeea. 

Se ha continuado la copia y arreglo de los datos relativos á algunas plan- 
tas medicinales del país para la obra de que informé á la Junta en el mes 
anterior. En la primera quincena se recogieron los relativos á la cascara 
amarga, Picrainnia, sp.?; hierba mansa, Houtluynia Californica; hierba dulce, 
Lijjpia graveolens y L. mexicana; hierba buena, Micromeria Duglosii; chia, 
Salvia cMan; albahaca, Ocymum basilicwn; bálsamo, Jatro])Jia yiultifida, y ca- 
nagria, Rumex hymenocepalus. 

Hace cuatro meses describí, en la lectura de turno, unos ovarios monstruo- 
sos observados en el género Opuntia, y entonces indiqué que el mecanismo 
del caso figurado en la lámina VI de nuestros "Anales," se llegaría á confir- 
mar cuando fuera dable observar el nacimiento de la flor, pues entonces ésta 
aparecería como todas las demás, y posteriormente, en el curso del desarro- 
llo del ovario, éste iría tomando paulatinamente el aspecto de un cladodio. 
Hemos tenido la fortuna de realizar nuestra predicción, es decir, de haber 
confirmado la teoría que propusimos para explicar la formación de los mons- 
truos de la clase que nos ocupa, transformándose dicha teoría en la simple 
descripción del fenómeno. En efecto, en los terrenos en donde actualmente 
se levanta el edificio del Instituto existen varios ejemplares de Oj^untia, los 
cuales comenzaron á florecer en el mes de Abril, y entre las numerosas 
flores que nacieron, una de ellas al ir adquiriendo los caracteres del fruto, 
poco á poco comenzó á presentar una especie de pie que la separaba del cla- 
dodio y á tomar por uno de sus lados mayor desarrollo hasta el punto de que 
se comenzó á formar un borde bien marcado, encorvándose el ovario por el 
lado opuesto; después este borde se marcó más y comenzó á tomar el aspecto 
de una parte de cladodio. En una palabra, nuestro ejemplar tenía el aspecto 
menos avanzado que el que representa la lámina VI, confirmándose así que 
no hay tal inclusión en este monstruo y que los ovarios de las Opuntias no 
son sino ejes modificados. 

El dibujo de este ovario se ha cedido á la Sociedad de Historia Natural y 
apareció en la "Naturaleza." 

El Sr. Alcocer ha continuado ocupado en las labores que requiere el her- 
bario. 

El Sr. Galindo presentó la copia de los nombres vulgares y científicos co- 
rrespondientes á las letras L. y M. 

El Sr. Tenorio dibujó diez acuarelas pequeñas de plantas del Valle, hechas 
bajo las indicaciones que se le hicieron en el mes anterior, y dos vistas pano- 
rámicas tomadas desde la torre Norte de la Catedral. 

México, Mayo 31 de 1898. — José Ba7nirez. 

Tomo II I.— 43 



274 ANALES DEL INSTITUTO 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina, 
además de los trabajos referentes á la Sección 5^, me ocupé en lo siguiente: 

1° En continuar la copia de la Sinonimia Vulgar y Cientifica de Plantas 
Mexicanas, según consta á vd. por el material que llevo entregado. 

2° En el calco de un plano de la región del Cabo de la Baja California, por 
los Sres. Eisen, Vaslit y Helms. Está enteramente concluido, faltando sólo 
algunos letreros de localización, y uno que otro detalle. Antes de finalizar la 
semana quedará listo. 

3" En formar la bibliografía de las obras recibidas en este Instituto á cam- 
bio de su periódico, durante el mes que hoy concluye. 

4° En vigilar la impresión de los "Anales" del Instituto. Quedó listo y 
repartido en el mes el final del tomo TI. Listo igualmente se halla el núme- 
ro doble que corresponde á Enero y Febrero, \ en estos momentos se corri- 
gen las pruebas respectivas del número, también doble, de Marzo y Abril. 

Protesto á vd. el testimonio de mi consideración. 

México, 31 de Mayo de 1898. — Jesús Galindo y Villa. — Al Sr. Dr. D. José 
Ramirez, jefe de la Sección 1^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Seccióx Segunda. 

El Sr. Villaseñor se ocupó en comprobar la presencia del ácido fosfórico 
soluble y del retrogradado, en un abono; empleando para ello todos los reac- 
tivos y reacciones que comunmente se usan para caracterizar ese ácido; asi 
como en la investigación de la base que origina la retrogradación del mismo 
ácido. El tiempo que ese trabajo le dejó libre, lo dedicó al estudio de una 
substancia que el año pasado extrajo del palo del muerto {Ipomea miü^icoi- 
des) y que parece ser un alcaloides; pero como en esta investigación poco ha 
podido hacer y no ha llegado á una conclusión, será asunto del que se segui- 
rá ocupando el mes próximo. También ha copiado en un libro especial los 
informes que en el presente año se han rendido en las juntas mensuales, y 
en otro libro ha comenzado á copiar las comunicaciones que la Sección ha re- 
mitido á la Secretaria. Por último, ha copiado las comunicaciones é informes 
que han sido necesarios y ha llevado, como de costumbre, nota de las altas y 
bajas de la Sección. 

El Sr. Lozano concluyó el estudio sobre los frutos del madroño borracho 
{Arctostaphfjllos arguta)^ en el que hizo un estudio comparativo de la materia 
colorante que contienen, con la materia colorante del vino. Para atender á 
un pedido que la Sección 3^ hizo del alcaloide del tepozán {Buddleia ameri- 
cana), se ha estado ocupando en preparar dicho principio; asi como en un 
trabajo particular sobre algunas aguas, que le servirá para su turno de lec- 
tura. 

Con motivo de una observación que la Secretaria de Fomento hizo á un 
informe que esta Sección rindió en meses pasados, sobre la composición de 



MEDICO NACIONAL. 275 



un abono, que esa misma Secretaría envió para su análisis, dispuse que el 
Sr. Yillaseñor repitiera la investigación del ácido fosfórico soluble y del re- 
trogradado, teniendo cuidado de vigilar las manipulaciones, observar y repe- 
tir las reacciones que caracterizan ese ácido y formar otro informe que rendí 
á la Secretaría, sosteniendo nuestra primera opinión sobre la existencia del 
ácido fosfórico bajo sus tres formas, en el referido abono. Además, me he 
ocupado en terminar el estudio del tatalencho {Gymnos^erma multiflora) ^ so- 
bre el que escribiré el artículo correspondiente para la Materia Médica, el 
mes próximo. En esa planta encontré como principios más dignos de llamar 
la atención, dos resinas y un glucósido; de este último preparé alguna canti- 
dad, de la que remití á la Sección 3^ un gramo en solución acuosa para su 
estudio fisiológico. Con motivo de que en la junta del mes próximo pasado, 
en la que leí el artículo sobre el ahuehuete {Taxodimn mucronatum) , ésta dis- 
puso que ese artículo debía completarse con el estudio químico de su alqui- 
trán, solicité de la Dirección este producto, habiendo sabido que se consiguió 
un tronco de ese árbol y se remitió al Sr. Noriega para que preparara el al- 
quitrán; pero temeros de que dicho señor tuviera algunas dificultades para 
esa preparación, le he hecho saber que en este caso nos remita el tronco para 
que esta Sección haga la preparación, y á lo que me ha contestado que pul- 
saría las dificultades y me resolvería después. Con motivo de la descompos- 
tura que en el mes sufrió el carbonador que sirve para proporcionar el gas 
que usa la Sección como combustible, la Dirección dispuso que rindiera un 
informe sobre las causas que originaron ese accidente, y en él consta que el 
principal motivo fué el deterioro que ha sufrido el aparato por el tiempo que 
tiene eii servicio, y que su reparación es más fácil de lo que en un principio 
se creyó. 

Por si la Junta determina que le dé lectura, traigo el artículo sobre el ña- 
mole que para la Materia Médica escribió el Sr. Yillaseñor y que en unión 
del correspondiente al ahuehuete presenté desde el mes pasado, pero al que 
no se le dio lectura por lo avanzado de la hora. 

México, Mayo 31 de 1898. — Francisco Bio de la Loza y Miranda. 



Sección Tercera. 

Hemos continuado la experimentación con el palo del muerto {Ilijoomea 
murucoides), usando el cocimiento y el extracto hidro-alcohólico un gran nú- 
mero de veces sin obtener resultado digno de llamar la atención. Ya en el 
informe pasado constan los efectos obtenidos con el cocimiento de esa planta; 
ahora voy á referir algunas de las experiencias hechas con el extracto hidro- 
alcohólico. Este fué ministrado á perros á dosis de 4, 8, 16 y 30 gramos sm 
haberse observado efecto alguno. A los conejos se les ministró por la vía hi- 
podérmica á dosis crecientes hasta de 2 gramos por kilo de animal, y resulto 
inerte: igualmente fué inactivo para las palomas usado por la misma vía a 



276 ANALES DEL INSTITUTO 



dosis de 1 gramo. De suerte que tanto el cocimiento de la referida planta co- 
mo su extracto hidro-alcohólico, no han dado hasta ahora dato alguno que 
presente interés para proseguir su estudio, pudiendo sólo afirmarse que los 
preparados antes dichos no tienen acción tóxica para los animales á las dosis 
y en las formas indicadas. De las primeras se ha llegado hasta 100 gramos 
de polvo en cocimiento y 30 gramos de extracto para los perros; en los cone- 
jos á 2 gramos del extracto en inyección subcutánea y en las palomas hasta 1 
gramo del propio extracto por la misma vía. 

Comenzamos el estudio de la yerba del Ángel {Eupatorium deltoidewn), y 
tanto el cocimiento como su extracto hidro-alcohólico no han dado indicio 
alguno de actividad; pues el primero ha sido usado en dosis de 10 á 100 gra- 
mos de polvo en cocimiento en perros de distintas tallas, pero generalmente 
chicos, y no se ha producido otro fenómeno que el emético cuando las dosis 
han sido ya de 100 gramos; idéntico resultado hemos obtenido con el extrac- 
to ministrado en la cantidad de 8, 10, 15, 30 y 40 gramos también á perros 
chicos; el vómito se ha presentado en estos animales desdóla dosis de lo gra- 
mos en adelante, lo cual muy bien puede atribuirse m^s bien que á efecto 
especial del extracto, á una causa mecánica por la dosis. 

Recibimos de la Sección 2^ una solución titulada "Glucósido del Tatalen- 
cho," y sólo tuvimos cantidad para tres experiencias, que practicamos como 
sigue: la primera con 0.30 cent, de dicha substancia aplicada en in^^ección 
hipodérmica á una paloma de 270 gramos de peso, el animal murió al día 
siguiente, domingo, por cuya razón no se hizo la autopsia; la segunda fué 
practicada en las mismas condiciones y con el principal objeto de ver si la 
muerte de la primera paloma había sido ocasionada por la substancia,*y tam- 
bién ésta murió á las 24 horas de inyectada. La autopsia demostró: un de- 
rrame sanguíneo enorme en la masa del músculo pectoral izquierdo, grande 
absceso rodeando el esófago y la tráquea, pus cremoso amarillo-verdoso; pul- 
mones uniformemente congestionados; hígado, corazón y demás órganos en 
apariencia normales; la tercera y última la hicimos elevando la dosis del refe- 
rido glucósido á 0.40 cent, tomando precauciones rigurosas de antisepsia, y 
hasta hoy, es decir, en el transcurso de seis días, este animal no ha presenta- 
do ningún fenómeno general, ni han aparecido abscesos en los lugares de las 
inyecciones. 

Este caso nos enseña que es preciso en lo sucesivo tener más cuidado en la 
experimentación de ciertos extractos que deban ministrarse por la vía hipo- 
dérmica y que no es indiferente aplicar la inyección en un solo lugar ó en 
varios, porque en el primer caso es más fácil la formación de abscesos aun 
cuando se tomen medidas de antisepsia, mientras que en el segundo este acci- 
dente es menos frecuente y más fácilmente se absorbe la substancia inyecta- 
da. Igualmente la inyección es menos ofensiva para las palomas, cuando se 
practica debajo de la piel que cubre los pectorales, que cuando se hace en el 
tejido mismo" del músculo, pues en estos casos con demasiada frecuencia se 
producen hemorragias. 



MEDICO NACIONAL. 277 



La preparación de cocimientos, polvos, asi como el arreglo de la parte co- 
rrespondiente de los artículos "Madroño borracho" y "Damiana," han ocu- 
pado el resto del tiempo. 

El Sr. Martínez del Campo ha concurrido puntualmente y ha ayudado á 
todas las labores de la Sección. 

El Sr, Vergara Lope ha seguido el estudio del tepozán, principalmente in- 
vestigando su acción diurética, y cuyo estudio comenzó en el mes de Marzo. 

México, 31 de Mayo de 1898. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

El polvo de la raíz de Crotón dioicum fué administrado á siete personas, en 
quienes por diversos motivos estaba indicado un purgante, siendo algunas 
muy extreñidas. Ocasionó respectivamente en ellas 2, 3, 4, 4, 7, 8, y en una 
muchas, pero no contadas, evacuaciones. A una de estas personas causó bas- 
ca y pujo, á otra vómitos, y en una hubo insomnio. 

En la Sala de los Dres. Castellanos y Bul man ensayó este señor el extrac- 
to hidro-alcohólico de tepozán, el de can agria y el alquitrán de ahuehuete. 
El extracto de Buddleia americana se prescribió á dos mujeres, una alcohó- 
lica y la otra sifilítica. En la primera el volumen medio de orina en tres días 
de observación previa, fué de 713 c. c, y durante seis días que estuvo toman- 
do 4.00 diarios del extracto, el promedio de orina fué de 1020 c. c. La sifilí- 
tica excretó 1130 c. c, por término medio, en dos días de observación prelimi- 
nar, y 1067 c. c. en seis días que ingirió la droga á la misma dosis que la 
anterior. 

El extracto acuoso de can agria sin haber separado el ácido crisofánico, se 
administró en dosis de 4 gramos al día, durante seis, á una paciente con en- 
teritis crónica, y no obteniéndose mejoría, se aumentó otro gramo diario, ha-, 
hiendo entonces disminuido las evacuaciones. El extracto de canagria sin 
ácido crisofánico, disminuyó las evacuaciones de una enteritis tuberculosa, á 
los cinco días de usar dos gramos diarios, y en la misma dosis hizo desapa- 
recer en seis días las evacuaciones de una enteritis aguda. El mismo resul- 
tado y en el mismo tiempo se obtuvo con un gramo en una enteritis crónica. 

El alquitrán en dosis de 0.25 por día, disminuyó á los cuatro de uso las 
evacuaciones de una enteritis aguda y aumentó el volumen de orina. En do- 
sis de un gramo produjo el mismo resultado en una semana, en otra paciente 
con enfermedad igual; pero en ésta ocasionó insoportable tenesmo rectal. En 
tres mujeres con enteritis crónica fracasó en dosis de 0.25 á 1.00, habiendo 
también ocasionado tenesmo la última dosis. 

Los Sres. Martínez del Campo y íí'oriega me han remitido los informes 
adjuntos. 

El Sr. Cicero me envió el apunte de sus observaciones correspondientes al 
mes de Abril. 

México, Mayo 31 de 1898. — José Terrés 



278 ANALES DEL INSTITUTO 



Tengo el honor de poner en conocimiento de vd., que durante el mes que 
hoy termina he desempeñado los trabajos que á continuación se expresan, 
como ayudante de la Sección 4^ del Instituto Médico Xacional. 

Visita diaria á los enfermos de la Sala de terapéutica clinica en el hospital 
de San Andrés. 

En el mismo servicio he hecho el ensayo del extracto hidro-alcohólico del 
tepozán [Biiddleia americana) y del alquitrán de ahuehuete [Taxodium mucro- 
natiim), el primero como diurético y el segundo como astringente en las dia- 
rreas. 

El tepozán lo he ministrado á tres enfermos: el primero, Vicente Ugalde, 
afectado de insuficiencia renal, comprobada por seis dias de observación pre- 
via, en que se estuvo midiendo la cantidad de orina emitida en 24 horas, y 
la que no pasaba de 320 gramos. El día 11 comenzó á tomar el extracto de la 
planta mencionada, á la dosis de 1 gramo, la cual se fué aumentando progre- 
sivamente, y se vio que crecía de igual modo la cantidad de orina, y cuando 
tomó 3 gramos de tepozán, emitió 880 gramos de orina. Así estuvo, poco 
más ó menos, hasta el día 25, á pesar de haber elevado la dosis á 5 gramos. 
Este día se suspendió el remedio y ha seguido hasta hoy en las mismas con- 
diciones. 

Hay que tener en cuenta que coincidió el mayor aumento de la cantidad 
de orina con el alivio de una diarrea que venía padeciendo Ugalde desde ha- 
cía cerca de un mes. 

Antonio Moreno, afectado de una lesión huesosa de naturaleza sifilítica, 
repentinamente observó que disminuía su orina; se midió tres días y tuvo 
entre 660 y 700 gramos en 24 horas; entonces se le hizo tomar la droga cita- 
da, comenzando por un gramo y subiendo de un modo violento hasta 4; las 
cantidades de orina aumentaron proporcionalmente hasta 1200 gramos. Se 
suspendió igualmente el día 25, y no por eso disminuyó la orina, al contrario, 
del día 27 al 28 tuvo 1320 gramos. 

Este caso tampoco lo creo probante, pues acaso la oliguria de Moreno fué 
accidental, y debida á la abundante transpiración provocada por el intenso 
calor que hizo esos días. 

Joaquín Adame padece una nefritis parenquimatosa aguda, teniendo entre 
otros caracteres una insuficiencia renal muy marcada, pues no pasa de 400 
gramos la cantidad de orina que emite en 24 horas. El tepozán, á dosis has- 
ta de 5 gramos diarios, ministrado á este desgraciado enfermo, no ha hecho 
subir la cifra de su orina de un modo sensible, pues apenas si han sido 40 ó 
50 gramos de más lo que ha habido algunos días. 

El alquitrán de ahuehuete lo apliqué durante el mes á cuatro enfermos 
afectados de diarrea de diversa naturaleza, á la dosis hasta de un gramo en 
24 horas. A ninguno de esos pacientes le dio buen resultado, pues siguieron 
con la diarrea y hubo que variar el tratamiento. 

Protesto á vd. mi consideración y aprecio. 

México, Mayo 31 de 1898. — Jium Martínez del Campo. — Al Sr. Dr. José 
Terrés, jefe de la Sección 4^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



MEDICO NACIONAL. 



279 



Tengo la honra de informar á vcL, que durante el mes que hoy termina he 
preparado por segunda vez 200 gramos de extracto hidro-alcohólico de raíz 
de tepozán y se han usado durante el mes las preparaciones de tepozán, za- 
pote y el polvo de raíz de yerba del zorrillo, preparado exclusivamente de 
dicha parte de la planta sin ninguna semilla. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Mayo 31 de 1898.- — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
# del Instituto Médico JN'acional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Hospital de San Andrés. — 2^ Sala de sífilis. — Tengo la honra de informar 
á vd. que durante el mes que hoy termina, se ha administrado á varios en- 
fermos el extracto de tepozán en pildoras de 0.50 cent., con el siguiente re- 
sultado: 

Observación 1^ — El enfermo que ocupa actualmente la cama núm. 8 de esta 
Sala, es un zapatero llamado José Rojas, y se está curando de unas gomas 
escrófulo-tuberculosas del cuello. No tiene ningún síntoma de padecimiento 
renal, por lo cual lo escogí como tipo para darme cuenta del efecto diurético 
del tepozán y poder valorizar mejor su acción en casos de padecimiento re- 
nal. El día 7 de Abril hice que se midiera el volumen de su orina en 24 ho- 
ras, habiendo ordenado con este fin que se apartase desde la víspera. La can- 
tidad fué 1035 c. c. Ordené que se le dieran 2 gramos de extracto de tepozán, 
pero desgraciadamente, desobedeciendo mis órdenes no se apartó toda la ori- 
na. Desde el siguiente día pudo continuarse con toda regularidad la obser- 
vación, y hé aquí en forma de cuadro los resultados obtenidos: 



Fecha. 



Dosis. 



Cantidad de orina. 



Abril 7 2 gramos. 

„ 8 id. 

9 id. 

10 3 gramos. 

11 

12 

13 

14 



15 
16 
17 

18 
19 
20 
21 
22 



1060 c. c. 

1085 

665 

id 1865 

id 1300 

id 1610 

1 gramo 1365 

O 1650 

O 1200 

O 1165 

3 gramos 2125 

1 gramo 1580 

id. ; 1230 

O 930 

2 gramos 1120 



280 ANALES DEL INSTITUTO 



Fecha. Dosis. Cantidad de orina. 



Abril 23 




24 




25 




26 




27 




28 



2 gramos 1450 c. c. 

.0 1100 „ 

O 1110 „ 

O 645 ' 



O 1535 

O 1050 



5) 



)) 



5) 



Como habrá vd. visto en el cuadro anterior, la dosis de 2 gramos fué bas- 
tante para deterniinar algún aumento de la orina; pero con la de 3 gramos 
dicho aumento fué enteramente marcado, particularmente el dia 18 en que el 
volumen de la orina fué de 2125 c. c. Otro hecho parece desprenderse del 
cuadro anterior; y seria muy interesante investigarlo en las otras observacio- 
nes que se hagan, á saber: que el efecto diurético persiste por algunos dias 
después de haber disminuido la dosis, y aun después de haber suprimido 
completamente el medicamento. Debo finalmente llamar la atención de vd. 
sobre un hecho que aparece en el cuadro y pudiera prestarse á una falsa in- 
terpretación, y es que el dia 26, cuando ya el enfermo no tomaba el medica- 
mento, la cantidad de orina bajó bruscamente á 645 c. c, subiendo al siguien- 
te dia, sin haber tomado tampoco el medicamento, hasta 1535 c. c; pero 
como lo digo en la nota que acompaña al cuadro, aquel dia se indigestó el 
enfermo y tuvo diarrea, con lo que perdió agua por la vía intestinal y sin 
duda también algo de orina se fué con las evacuaciones alvinas, mientras que 
al día siguiente quizá el aumento de orina fué el que fisiológicamente se pre- 
senta en semejantes casos después de la curación. 

Observación ^ — Es referente al mismo enfermo de que me ocupé el mes 
pasado. Dicho enfermo, llamado Felipe González, afectado de una pericardi- 
tis con derrame, abandonó el servicio sin habérsele reabsorbido su derrame 
completamente. Una vez en la calle, se entregó á excesos alcohólicos que 
agravaron sus males y volvió á este servicio en los últimos días dé este mes. 
Presenta aún signos de derrame en el pericardio. El día 25 se juntó su orina 
de 24 horas que, medida el día 26, resultó ser de un volumen de 900 c. c. 
Para cerciorarme de si los diuréticos tenían acción en su organismo, le pres- 
cribí un granulo de digitalina de á 1 miligramo y el volumen de la orina 
medida el día 27 fué de 1650 c. c. Permaneció dicho día sin tratamiento y el 
volumen recogido el 28 fué de 1350 c. c, descendiendo el día 29 á 350 c. c. (?). 
Se le prescribieron 2 gramos de extracto de tepozán y el volumen emitido as- 
cendió á 1300 c. c. el día 29. Se suspendió el diurético y el día 30 la cantidad 
medida dio la cifra de 1070 c. c. En mi próximo informe daré á vd. el com- 
pleto de esta observación. 

Además de las anteriores observaciones debo mencionar á vd. tres casos en 
que fué administrado como hipn'ótico el extracto de tepozán en dosis de 1 gra- 

1 Este día tuvo indigestión con diarrea que cesó al día siguiente. 



MEDICO NACIONAL. 281 



mo á tres enfermos que se quejaron de insomnio, siendo de notar que el efec- 
to se obtuvo desde la primera noche, y que los enfermos á quienes se admi- 
nistró como diurético durmieron siempre bien, y no creo haya sido el efecto 
simplemente sugestivo, pues con el extracto de zapote blanco cuyo poder hip- 
nótico está bien definido por eminentes observadores, nunca pude obtener re- 
sultados tan completos. 

Protesto á vd. mi atenta consideración y aprecio. 

México, Mayo 31 de 1898.— i?. E. Cicero.— Sr. Dr. José Terrés, jefe de la 
Sección de clinica terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta que durante el mes de Mayo que 
hoy termina, se han pasado al "índice de Geografía Médica" las respuestas 
de las municipalidades siguientes: 

Estado de Oaxaca. 

Ocotlán, Santiago Apóstol, Jilquiapan San Miguel, Guegosene, Taviche 
San Jerónimo, Ocotlán San Antonio, Taviche San Pedro, Chichicapan Balta- 
zar, Yaxe, Santa Rosa, Sayultepec San Juan, íiocliixtlán, Sindihui San Ma- 
teo, Chachoapan Santa María, Huitepec Santa María, Yucucuy San Mateo, 
Añuma Santa María, Mitlaltongo Santa Cruz, Chuidua San Francisco, Qui- 
litongo San Pedro, Apasco Santa María, Yanhuitlán Santo Domingo, Apeala 
Santiago, Amatlán Santiago, Montelobos San Agustín, Yacucundo San Fran- 
cisco, Huautla, Adeque San Miguel, Camotlán Santiago, Cántaros San Pe- 
dro, Zahuatlán Magdalena, Tillo Santiago, Yucuita San Juan, Etlalongo San 
Mateo y Rancho de las Cabras. 

Estado de Guerrero. 

Zapotitlán, Cuixapa, Xochihuehuetlán, Cualac, Huamixtitlán, Copanato- 
yac, Atlamajalcingo, Malinaltepec, Alcozauca, Tecoanapa y Olinalá. 

Estado de Nuevo León. 

Marín, Cerralvo, Parras, Aramberri, San Nicolás Hidalgo, Monterey, Ge- 
neral Escobedo, Apodaca, General Zuazua, Pesquería Chica, Ciénega de Flo- 
res, Higueras y San Nicolás de las Garzas. 

México, Mayo 31 de 1898. — B. Orvañanos. 



Tomo II h— a 



282 ANALES DEL INSTITUTO 



Informe que rinde el Ingeniero Arquitecto que subscribe, 
encargado de la dirección de la obra del Instituto Médico Nacional, 



Trabajos emprendidos durante el mes de Mayo de 1898. 

Se terminaron los muros que limitan el basamento del pabellón que está 
en construcción con los materiales y del modo que se indicó en el informe del 
mes anterior. 

Se hicieron las jambas y los cerramientos de 15 ventanas y se colocaron 
sus respectivos umbrales. 

Se construyeron las jambas de recinto de dos puertas y en una se liizo el 
cerramiento. 

En la fachada se colocaron los sillares correspondientes á cinco hiladas del 
basamento. 

Se instalaron las viguetas de acero que forman el piso de la parte superior, 
en la crujía del centro y en la del fondo. 

Cálculo de la sección de las viguetas. 

Crujía de la fachada. 

Carga que obra por m. 1. sobre las viguetas: 

0'"20X1"'X1"'X1200'^, peso del m Me cascajo = 240^ 

Sobrecarga, muebles, etc ir 3(X) 

Suma 540^ 

5íí^í-(5L'= 13,5 X 136.992 

o 

1687<1849. 

Se necesitan 14 viguetas de acero que quedarán separadas un metro una de 

otra y su sección será de -^^- -„^-. 
Crujía del centro: 

8 - ' ^ 
5í5_(^'-13.5Xl57.590 

o 

2042 < 2127. 

Se necesitan 9 viguetas de ^^>^^. 
° 9.8 X 6 

Crujía del fondo: 



MEDICO NACIONAL. 283 



540 {á.l 9y_ -^3 g ^ 104226 

o 

1185 < 1407. 

Se necesitan 14 vic-uetas de — ^A. — . 

^ 8X6 

Esta sección es un poco reforzada para la resistencia que demándala vigue- 
ta; fué necesario adoptarla porque las de menor sección no resistian. 

En los cajones que quedan entre las viguetas se colocará lámina acanalada. 
Se desecharon las bóvedas de tabique por temor de que se cuartearan con la 
trepidación del motor que se va á instalar allí. 

Se necesitan 192 láminas de 1"'X0"'75 con peso de 8*^ cada una; resisten 

Se hicieron 120"^^ de manipostería de piedra y se labraron los sillares del 
basamento de la fachada (5 hiladas), los recintos de las jambas de las puer- 
tas y los cerramientos de las mismas. 

Materiales que se recibieron durante el mes y su valor. 

37°^ ^5 de arena á 1 1.50 (promedio) I 53.77 

7952^ de cala $15.00 (promedio) „ 134.02 

1478 Tabiques corrientes á $18.00 „ 29.56 . 

16200 Tabiques comprimidos de 27X12X6 á $12 „ 193.40 • 

3000 ídem ídem de 19X12X6 á $17 .„ 51.00 

19 Brazas de piedra á $6.50 y 7.00 „ 126.50 

18 Sillares de cantería de Santiaguito á $5.50 carro ,, 16.50 

9 ídem de pórfido rojo á $0.30 palmo ,, 101.86 

23 ídem de piedra de Pachuca ,, 152.80 

20 Esquinas recinto de Chimalhuacán ,, 23.97 

3™85 Recinto de Chimalhuacán ,, 12.37 

30 Vigas de madera para andamies ,, 42.50 

Viguetas de acero para los umbrales, quedando compren- 
dida la manufactura de los últimos ,, 283.67 

23 Viguetas de acero para el piso ,, 302.02 

1 Polea diferencial, Ih toneladas ,, 30.00 

Factura de la herramienta comjprada en Febrero. 

6 Tlalachas, 6 palas, 2 azadones, 1 roldana $ 31.25 

3 Libros para llevar la contabilidad de la obra ,, 3.00 

Sueldos. 

Jornales de los albañiles $ 401.74 

Al pintor por pintura de los umbrales y viguetas del 
piso ,, 22.75 

A la vuelta $ 2012.68 



284 ANALES DEL INSTITUTO 



De la vuelta ^ 2012.68 

Al cantero por labrar 62 sillares de la fachada ,, 397.50 

Por cortar cuatro esquinas de recinto Chimalhuacán ,, 2.00 

Por arreglar 16 esquinas para las jambas de las puertas..,, 18.50 

Por relabrar 37 recintos y hacerles un chaflán ,, 14.06 

Por labrar 14 dovelas para los cerramientos de las puer- 
tas „ 42.00 

Honorarios al que subscribe, 8 por ciento sobre $2800....,, 224.00 

Total $ 2710.74 

México, Mayo 31 de 1898. — C. Herrera. 



LECTURA DE TURNO. 

La glicosuria en el paludismo 



Habiendo leido hace unos tres años, que Burdel afirmó que durante los 
accesos febriles de paludismo hay glicosuria, tuve la idea de recoger algunas 
observaciones para comprobar esta afirmación. 

Examiné la orina de 12 palúdicos y en ninguno de ellos encontré glico- 
suria. 

Me resistí, sin embargo, á creer que la afirmación de ese señor careciese 
de todo fundamento, pues siempre se resiste uno á' admitir semcíjante vicio, 
y se me ocurrió pensar que tal vez esa glicosuria se observara en condiciones 
sumamente propicias para su producción. Entonces hice la experiencia de 
dar jarabe inmediatamente antes del acceso febril, para ver si el hígado que, 
según las observaciones que ya había yo realizado, no parecía dejar escapar 
glicosa en exceso, la dejaba penetrar al torrente circulatorio cuando se veía 
obligado á formarla en cantidad superior á la normal. Di á dos palúdicos 
120 gramos de jarabe simple y no encontré glicosa en su orina; di después 
150 gramos, y en 10 palúdicos que los tomaron tampoco hubo glicosuria. 

En vista de esto, pensé aún en otra posibilidad, la de que penetrara sin 
intervertirse el ^azúcar de caña á la sangre y de allí pasase á la orina, reali- 
zándose lo que propiamente debe llamarse sacaruria alimenticia y no glico- 
suria. A dos palúdicos di la misma dosis de 150 gramos de jarabe y puse á 
hervir su orina con unas gotas de ácido clorhídrico, sujetándola después á la 
prueba con licor de Fehling. En uno de los casos hubo ligero precipitado de 
subóxido de cobre. 

Trabajos de otra naturaleza me obligaron á suspender esa clase de obser- 
vaciones, que realicé en parte en los enfermos de la Sala de Clínica Interna 



MEDICO NACIONAL. 285 



del Hospital de San Andrés, y en parte en los de la Sala de Terapéutica, y á 
la verdad no había vuelto á acordarme de ellos, hasta que teniendo que pre- 
sentar hoy una lectura, me puse á hojear mis apuntes y encontré allí los he- 
chos que acabo de referir. 

Es de notarse que en ninguno de estos 26 enfermos se realizó la afirmación 
de Burdel, pues en ninguno hubo glicosuria espontánea. Respecto al pacien- 
te en que se encontró sacaruria alimenticia, que era el que en el día 21 de 
Septiembre de 96 ocupaba la cama número 21 de la Sala de Terapéutica, y- 
se llamaba Pedro Hernández, debo decir que, á la verdad, no tenía padeci- 
miento hepático aparente. 

Hago notar esto porque nada raro será que en cualquiera enfermedad se 
halle la glicosuria alimenticia de Colrat, sin que sea debida propiamente á 
dicha enfermedad, sino á un estado patológico latente del hígado, especial- 
mente originado por alcoholismo. 

Yo creo que aunque escasas mis observaciones, tienen sin embargo algún 
valor para justificar que se vea con desconfianza la afirmación de Burdel: 
1", porque en 26 palúdicos no se observó ni una vez glicosuria espontánea; 
2", porque ni la glicosuria alimenticia se notó dando una dosis suficiente de 
jarabe en 14, y sólo una vez pudo pensarse en sacaruria. Digo que pudo pen- 
sarse, porque no es imposible que el mismo paciente echara algo de jarabe en 
su basinica; pero no tengo pruebas de que así haya sucedido. 

Si observaciones posteriores y en cantidad suficiente prueban por completo 
la falsedad de la afirmación de Burdel, debemos ser bastante severos para 
juzgarle, pues muy reprochable es que de tal mtinera se falte á la verdad por 
tener el solo placer de pasar momentáneamente por descubridor. 

Este vicio es por desgracia algo frecuente, y aun en México tenemos que 
lamentarnos de la ligereza ó mala fe con que se afirma á veces, obligando así 
por un necio capricho, á que varios médicos pierdan una buena parte de su 
tiempo en probar que una afirmación no es exacta y presentada solamente, á 
veces, para dar alguna novedad á cualquier articulejo forjado en un momen- 
to ó para sorprender la credulidad de los que no conocen la inmoralidad mé- 
dica del autor. 

Yo admito que en toda observación puede haber error; pero cuando se tra- 
ta de un hecho tan sencillo como el que me ocupa ahora, no puede caber, á 
menos que el observador sea tan incompetente que siempre encuentre glicosa 
en donde no hay, lo que es casi inadmisible, pues todo el que va á buscar 
glicosuria debe conocer la manera de descubrirla. 

Pero dejando á un lado las consideraciones á que fundadamente había lu- 
gar si realmente resulta falso lo asentado por Burdel, quiero limitarme por 
ahora á publicar el resultado de mis pocas observaciones, para con ellas con- 
tribuir á que conozcamos mejor una enfermedad que en nuestro país debe ser 
bien conocida: el paludismo. 

México, Mayo 31 de 1898.— José Terrés. 



286 ANALES DEL INSTITUTO 



INFORME que tiene la honra de rendir al Señor Secretario de Fomento 
el Director del Instituto Médico Nacional. 



Honrado por la Secretaría de su digno cargo con el nombramiento de re- 
presentante del Instituto Médico Xacional en el IX Congreso de Higiene y 
Demografía que se reunió en Madrid en el mes de Abril del presente año, 
y al mismo tiempo con el encargo de adquirir la copia de todos los M. S. del 
Sr. Dr. José Mariano Mociño que existen en el archivo del Jardín botánico 
de Madrid, tengo la satisfacción de informar á vd. lo siguiente: 

Con respecto al Congreso debo decir que fueron recibidas con grandes de- 
mostraciones de interés todas las publicaciones que llevé. Unas pertenecían 
al Instituto Médico, otras al Observatorio Meteorológico Central, otras al 
Instituto Geológico, y otras en fin, al Ministerio de Fomento. Figuraron en 
la Sección de Exposición y fueron distribuidas entre los Señores congresistas, 
las Sociedades científicas y las Bibliotecas. Han contribuido todas ellas para 
dar á conocer establecimientos mexicanos ignorados allá, el cultivo de las 
ciencias aquí, y establecerse así útiles relaciones científicas y cambios de in- 
teresantes publicaciones. 

El trabajo que presenté lo titulé: "Relación sucinta de los trabajos sobre 
Geografía Médica y Climatología de México." En él doy á conocer los tra- 
bajos hechos por esa Secretaría para establecer esos estudios y lo que está 
haciendo actualmente la Sección 5^ del Instituto Médico. Remito á vd. una 
copia de dicho trabajo para que se digne imponer de él cuando lo juzgue con- 
veniente. 

La 2^ parte de la Materia Médica que acaba de dar á luz el Instituto Mé- 
dico, fué recibida con aprecio y muy solicitada. Con este motivo el Sr. pro- 
fesor Boquillon Limousin ofreció que próximamente daría á luz en su formu- 
lario de los medicamentoo nuevos, las plantas que ha publicado el Instituto, 
pero que pide se le remitan como unos 3 kilos de materia prima para poder 
satifacer con ella los pedidos que puedan hacerle los médicos en sus recetas. 
Convine en hacerle esta remisión que será un medio más de estudiar nues- 
tras dro2:as v de darlas á conocer. 



Con respecto á la segunda comisión, que era para mí la más interesante, 
me es altamente satisfactorio comunicar á vd., que traje conmigo las copias 
de todos los M. S. que encontré en el Jíirdín botánico de iMadrid, ¡pertene- 
cientes al Sr. Mociño, y también las foto-calcas de todos los dibujos del mismo 
señor representando plantas mexicanas que encontré en el archivo. Fueron 
copiados 1,600 manuscritos en folio, casi todos en latín, y con letra malísima, 
circunstancias que hicieron aumentar el precio de las copias, así como difi- 
cultar la rapidez en acabarlas. Estos documentos se refieren en su gran ma- 
yoría á descripciones inéditas de plantas mexicanas y una pequeña parte á la 



MEDICO NACIONAL. 287 



correspondencia oficial y epistolar con las autoridades españolas. Los dibujos 
están perfectamente acabados, iluminados admirablemente, con su clasifica- 
ción botánica respectiva la mayoria de ellos, y, en una palabra, dispuestos 
para ser publicados. Intenté que un dibujante sacara copias, pero no me sa- 
tisficieron las pruebas que me presentó, tardaba mucho tiempo en ejecutar- 
las y pedia un precio muy elevado. Busqué entonces otro medio más venta- 
joso para nosotros, y después de algunos ensayes, encontré que las foto-calcas 
que pude obtener trabajando yo mismo, si no daban toda la finura de ciertos 
detalles, y mucho menos el colorido, si tenian al menos el sello de la auten- 
ticidad y daban una idea perfecta do las plantas dibujadas. Además, las 
pruebas que obtuviéramos de ellas para ser publicadas, podrían iluminarse 
y corregirse por un acuarelista en presencia de los originales. Esa fué tam- 
bién la opinión del Dr. Colmeiro, quien además ofreció su ayuda para la co- 
rrección de las pruebas. Saqué, pues, 110 foto-calcas próximamente, que era 
el número de dibujos, y además foto-calqué también varios autógrafos y co- 
municaciones relativas al Sr. Mociño. 

Estas foto-calcas vienen á formar ahora, en unión de los dibujos que traje 
en mi primer viaje á Europa, un atlas de plantas mexicanas, de las que cons- 
tan en la obra "Planta N. HispaniíB," escrita por los Sres. Mociño y Sessé, 
y que fué publicada ya por la Sociedad de Historia Natural. Además de es- 
tos dibujos que ya poseemos, próximamente me serán remitidas por el Sr.' De 
Candolle, según convenio que hicimos, las copias de todas las calcas que tie- 
ne en su poder, menos las que ya me traje. Serán por tanto 1,000 poco más 
ó menos las que nos faltan de adquirir. Así, pues, la reunión de cosa de 1,600 
dibujos con las publicaciones de todos los M. S., vendrá á constituir una obra 
grandiosa que será el mejor monumento que levantemos en honor de nues- 
tro sabio Mociño. 

El convenio que hice con el Sr. De Candolle fué que le pagarla un franco 
por cada una de las copias del resto de las calcas. Por telégrafo me contestó 
que haría lo que yo pedía. Remito á vd. el telegrama del Sr. De Candolle. 

La manera de obtener las copias de los M. S. de que he hablado atrás, en 
el menor tiempo posible y con la mayor corrección, fué encargar á un em- 
pleado de la Biblioteca de Historia Natural, el Sr. D. Manuel Bezares, para 
que buscase 10 escribientes apropiados para copiar latín, que los pusiese á 
trabajar á la vez, los vigilase y cotejase después conmigo el material copiado. 
Así lo hizo, y el día 24 de Abril me entregó la obra terminada, que no le 
pagué sino después de cotejada. Trabajo ciertamente largo y penoso, que pa- 
ra llevarlo á cabo exigió la ayuda del jardinero mayor. Asi es que después 
que yo revisé y comprobé que todos los M. S. habían sido copiados, encargué 
al jardinero el cotejo relativo á las descripciones de géneros y especies en 
unión del Sr. Bezares. Tan pronto como se concluyó esta labor, presenté al 
Sr. Icaza, encargado de los negocios de México en España, todo lo copiado y 
las foto-calcas, para que autorizara al Cónsul general de México en Barce- 
lona que me diera los gastos que yo había suplido en Madrid para la ejecu- 



288 ANALES DEL INSTITUTO 



ción de aquellos trabajos. Pagué entonces al Sr. Bezares la suma de 577 pe- 
setas en que habíamos convenido por la copia de todos los M. S. Al jardinero 
mayor D. Luis Aterido le pagué también por su ayuda 100 y tantas pesetas, 
y en fin, saldé todo lo que se había gastado en esos trabajos, recogiendo los 
documentos respectivos que fué posible recabar. 

Además de lo indicado, hice algunos otros trabajos que fueron: 1^, cotejar 
con los M. S. originales, las dos obras de Mociño que ya están publicadas, 
"Planta N. Hispania^" y "Flora Mexicana." Cuando se trajeron á México 
las copias para publicar estas obras, vinieron muy equivocadas, y en tal con- 
fusión, que por más atención y esmero que se puso en la impresión, salieron 
siempre con muchos errores. La Sociedad de Historia Natural hizo sin em- 
bargo una impresión que me sorprende cómo pudo arreglar aquel original 
tan desordenado. Asi es que al hacer yo ahora la confronta y hacer las co- 
rrecciones pocas respectivamente que encontré, pude también apreciar todo 
el mérito de las personas que dirigieron la impresión de las mencionadas 
obras. 

Entre las anotaciones que hice unas fueron relativas á las copias de des- 
cripciones que se habían pasado, y otras á la inscripción de los números de 
los icones que correspondían á ciertas especies. Con esto hice un índice es- 
pecial que pudiera conducir del dibujo ala descripción y de la descripción al 
dibujo que le pertenece. Según este índice, están ahora arreglados en un ál- 
bum los dibujos que trnje, y constituyen ya de esta manera un atlas que 
complementa la obra titulada "Planta N. Hispani;x)." 2" Recorrí los nume- 
rosos libros de actas del Jardín botánico, con la esperanza de encontrar en 
ellos datos que me ilustraran sobre la manera de cómo se habían adquirido 
por el Jardín botánico los M. S. de Mociño; datos que podrían también guiar- 
me para la investigación de los dibujos originales que se habían extraviado 
en Barcelona. No pude recorrerlos todos porque aún algunos no se encuen- 
tran allí, pero entre los muchos que registré, sólo hallé una acta en la que se 
menciona que los M. S. relativos á las dos obras de "Planta N. Hispania)" y 
"Flora Mexicana," fueron comj^rados por el Gobierno español á la Sra. D^ 
Eugenia Elizondo, así como plantas secas y dibujos de Historia Natural. 
Todo esto había pertenecido al Dr. D. Eugenio de la Peña, catedrático del 
Colegio de San Carlos. Acompaño una copia que saqué de dicha acta en lo 
conducente á nuestro objeto. 

Mas con respecto al origen del resto de los M. S. cuyas copias traje, no 
encontré nada en las actas, pero sí en un documento aislado, que foto-calqué, 
y en el cual se dice que so encomendó por el Gobierno español al Sr. Boute- 
lau recogiese de la casa que habitaba el Sr. Mociño, cuando marchó para 
Francia, los M. S. y todo lo que se encontrase relativo á la expedición de N. 
España, de la cual era 2° director Mociño. Es probable que lo que recogiera 
Boutelau fueran esos otros M. S. que hoy he copiado. En ese mismo docu- 
mento consta que no sólo se recogieron M. S., sino plantas también, y que se 
ordenaba por el Rey que pasasen todos esos objetos recogidos de la casa de 



MEDICO NACIONAL. 289 



Mociño á los profesores de botánica que tenían á su cargo la publicación de la 
flora Peruana, quienes tenían ya en su poder otros documentos de igual es- 
pecie. Es probable que tanto los M. S. como las plantas volviesen al Jardín 
botánico, puesto que actualmente he visto guardadas en 10 cajones las plan- 
tas de México. El rótulo de uno de los cajones dice así: "Plantas de México 
enviadas á los autores de la flora Peruana. — Cajón número 5. — Clases 12, 13 
y 14." 

Al abrir este cajón para cerciorarme que fueron las plantas de Mociño, me 
encontré que en efecto debían ser, pues había algunas que conocí de México, 
como el tejocote por ejemplo,, y además encontré una nota que dice así: "En 
este 5° cajón existía una plancha de cobre con el grabado de la Guardiola 
CJiloranthera. La expresada plancha fué trasladada al archivo, donde se ha- 
llan los manuscritos de la flora Mexicana. — Madrid, Agosto de 1870. — Mi- 
guel Colmeiro." (Esta plancha la vi al lado de los M. S. de Mociño.) 

Me parece que en esos cajones deben estar reunidas á las plantas de Mé- 
xico otras de la América del Sur, pues recuerdo haber visto etiquetas de co- 
lectores que viajaron por la América del Sur. Así es que todos estos datos 
nos indican bien claro que el herbario de Mociño compuesto de 4,000 plantas 
que llegó á Madrid el año de 20, según consta en la historia, no se repartió 
entre varios museos como algunos han creído, sino que existe en el Jardín 
botánico de Madrid, refundido parte en el herbario del Perú y la otra parte 
en el herbario general de España. Esta última refundición la hizo el mismo 
Sr. Colmeiro según me dijo y yo rectiñqué. Encontré en efecto muchas plan- 
tas de México que reconocí, y vi que todos los ejemplares pertenecientes á la 
flora de Mociño, tienen unas etiquetas características cuya autenticidad con- 
servo en unas foto-calcas que traje. 

Concluidos mis trabajos en el Jardín, remití una comunicación al Sr. Col- 
meiro, Director del Establecimiento, dándole las gracias por la liberalidad 
con que había puesto á mi disposición el archivo; le envié para la Biblioteca 
las obras del Instituto relativas á botánica, y dejé ordenados por títulos y 
con numeración todos los M. S. del Sr. Mociño, encargando al jardinero ma- 
yor nos remitiese los datos que le pidiéramos, si era necesario, para la correc- 
ción de las copias que traje. Tanto el Sr. Colmeiro como el jardinero mayor 
D. Luis Aterido, me concedieron todas las facilidades para la ejecución de 
mis trabajos y merecen nuestra gratitud. 

El tercer trabajo que hice en Madrid fué recorrer los archivos de otras bi- 
bliotecas, buscando algo que nos sirviese para nuestros estudios, especialmen- 
te lo relativo á la obra del Dr. Hernández Francisco. Encontré en efecto en 
la Biblioteca de la Escuela de Medicina una obra impresa de este señor, in- 
titulada "Los cuatro libros de la Naturaleza," que debe haber servido al Pa- 
dre Jiménez para la formación . de la publicación que hizo sobre plantas de 
México. Esta obra fué reimpresa por el Ministerio de Fomento bajo la direc- 
ción del Dr. Peñafiel. 

Encontré también, en la Biblioteca del Museo de Historia Natural, en los 

Tomo III.— 45 



290 ANALES DEL INSTITUTO 



numeroros manuscritos que hay relativos á México, varias cartas de Hernán 
Cortés y otros pidiendo semillas de plantas de España para cultivar aqui, 
jardineros entendidos que se encargaran de los cultivos, etc., y en fin, un im- 
preso intitulado: "Ordenanza del Jardin botánico, año de 1788." Contiene un 
reglamento para establecer en México un Jardín botánico y el Plan de ense- 
ñanza de la botánica que se debería seguir aquí. Sólo de este impreso traje 
copia por haberlo considerado de interés histórico para nosotros. 

Visité igualmente la Biblioteca del Escorial, acompañado del jardinero 
mayor, con el fin de buscar lo relativo al Dr. Hernández. Me presentó el bi- 
bliotecario 6 libros grandes conteniendo plantas secas que se dice ser el her- 
. bario de Hernández, pero no es tal cosa. I^o encontré en él ni una sola plan- 
ta de las que conozco de México, y el jardinero mayor sí encontró que todas 
eran de España. JNTo hay actualmente en los catálogos nada relativo á Pler- 
nández; pero dice el bibliotecario que aún no se apuntan todas las obras y 
documentos que están encerrados en numerosos cajones guardados en bode- 
gas. Me refirió que el Sr. del Paso y Troncóse había también buscado allí 
documentos de México, y que había mandado copiar los que se referían á ritos 
religiosos de los indios tarascos, según recuerda. 



Terminados mis trabajos en Madrid, pasé á Barcelona á buscar los dibujos 
originales que se extraviaron allí á la muerte del Sr. Mociño. Sería muy lar- 
go referir á vd. ios pormenores de mis investigaciones y sólo diré el resultado 
de ellas. 

Encontré la parroquia donde se levantó el acta de defunción del Sr. Moci- 
ño, que es la de San Jaime. Hice sacar dos copias que traje; una tal como es 
el origina], en catalán, y la otra en castellano. Esta última es la traducción 
que hizo el mismo sacerdote catalán encargado del archivo de dicha parro- 
quia. En esa acta consta que nuestro compatriota murió el 19 de Mayo de 
1820 (no el año de 1819 como se dice en la historia) y en la calle de San Ho- 
norato; que era de 63 años, viudo, originario de Oaxaca, y que le causó la 
muerte un flujo de sangre. 

Fué sepultado en el Cementerio Viejo que se inauguró el año de 1819. El 
terreno en donde se sepultaba entonces está ocupado ahora por gavetas á per- 
petuidad. Una fotografía que traigo representa este cementerio. 

Refiriéndole al sacerdote encargado del archivo de San Jaime la historia 
de Mociño, me dijo: "Conozco á un Sr. Felipe Esteva que vive en la calle de 
Dos litz núm. 2, que su abuelo era médico, y su madrastra vive aún. Es pro- 
bablemente la persona que vd, busca, y bien podrá darle razón de esos dibu- 
jos." Inmediatamente fui en busca de este Sr. Esteva, al que no logré ver 
sino hasta las nueve de la noche. Tan pronto como supo el objeto de mi vi- 
sita, noté cierto cambio en sus respuestas, que no le agradaba tratar de ese 
asunto, y que todas sus contestaciones eran evasivas. Pero al fií), apremiado 
por los datos precisos que yo le daba, se vio obligado á contestar que en efec- 



MEDICO NACIONAL. 291 



to, aquellos dibujos los había visto en poder de su padre, y que aun había 
jugado con ellos siendo niño. Que su abuelo había sido médico y él había re- 
cogido de Mociño los dibujos, pero que actualmente no sabe dónde estarán 
porque pasaron á poder de su tío Lie. D. Manuel Planas y Casáis, quien 
probablemente los regaló á un establecimiento público. Después de varias 
proposiciones que le hice para que me los cediera ó me los consiguiera, ofre- 
ciéndole pagarle el precio justo en que conviniéramos, no logré concesión 
ninguna de su parte; siempre me contestaba que no sabía dónde estarían: Lo 
único que pude conseguir fué su autorización para dirigirme al Lie. D. Ma- 
nuel, que se encontraba en Madrid desempeñando el cargo de Senador. 

Al siguiente día, por telégrafo, supliqué al Sr. Icaza, en Madrid, pregun 
tara al Sr. D. Manuel dónde estaban los dibujos y el precio que quería por 
ellos. La contestación fué que era equivocación la mía, que no tenía tales di- 
bujos ni jamás había oído hablar de ellos. 

Recurrí entonces al Dr. Martínez Vargas, antiguo amigo mío radicado 
ahora en Barcelona y en magnífica posición, para que me proporcionara una 
influencia eficaz para el Sr. Esteva. En efecto, me la proporcionó, pero aun- 
que conferenció con Esteva largo tiempo, haciéndole ver las ventajas de mis 
ofrecimientos, no consiguió tampoco nada. 

Prescindí, pues, ya de mis gestiones directas con ese señor, y dejé encar- 
gado insistiera sobre el asunto al Sr. profesor de la Universidad D. Federico 
Tremols. Este señor, á quien fui presentado por una carta del Dr. Rodríguez 
que concurrió al Congreso, manifestó mucho empeño y buena voluntad para 
ocuparse del asunto. Me dijo: esperemos la venida de D. Manuel, un compa- 
ñero de Universidad, hombre muy fino y juicioso, y él me dirá lo^ que haya 
en esto y me ayudará á conseguir esos dibujos, en cuya publicación yo tam- 
bién estoy interesado. Escribiré á vd. el resultado de mis pesquisas. 

El mismo encargo dejé al Dr. Martínez Vargas y al Sr. Dr. Simón Sarlat, 
nuestro Cónsul. 

Como se ve, aunque no conseguí los dibujos, pero encontré el camino que 
nos puede guiar á la recuperación de ellos. Ya no estaba en mi poder hacer 
más, y ahora dejo la prosecución del asunto en manos de esa Secretaría para 
que se sirva promover lo que creyere conveniente. 

En Barcelona me entregó el señor Cónsul general de México la cantidad 
de 1,500 pesetas, que acababa de recibir para el pago de los gastos que se hi- 
cieran en obtener los documentos del Sr. Mociño. Aunque yo sólo le pedía 
como unas 800 pesetas, que era lo que yo había gastado, según los documen- 
tos que le presenté, el señor Cónsul me contestó que llevara toda la cantidad 
puesto que tendría que ir á Ginebra á pagar las copias de las calcas que yo 
había pedido al Sr. De Candolle. 

Recibí, pues, las 1,500 pesetas, pero como yo me iba á Francia, fué preciso 
cambiarlas en francos, y el Sr. Sarlat me acompañó á efectuar el cambio. Las 
convertí en 731 francos por estar el cambio á 105 de premio ese día, á con- 
secuencia de la pérdida que habían sufrido los españoles en Filipinas. 



292 ANALES DEL INSTITUTO 



De Barcelona debía haber ido á Ginebra á recoger algunas de las copias 
de las calcas que ya tuviera listas el Sr. De Candolle; pero prescindí porque 
creí que era mejor esperar el resultado de las gestiones del Sr. Tremols antes 
de hablar con el Sr. De Candolle. 

Así es que de Barcelona pasé á París con objeto de arreglar el pedido de 
algunos instrumentos y aparatos para mi laboratorio, algunos para el Insti- 
tuto, y además, conseguir otros dibujos pertenecientes al Padre Álzate, que yo 
consideraba como un complemento de los de Mociño. Estos dibujos que exis- 
tían en poder de la familia Jussieu, según los datos históricos que yo sabía, 
ya pasaron al jardín de plantas de Paris. Son en número de 25 y los compró 
el jardín en 19 francos. Cinco representan plantas de México, 9 animales 
también de México, y el resto, animales que no son de aquí. No tienen el in- 
terés que yo me figuraba tendrían para nuestros estudios y son muy inferio- 
res á los de Mociño. Procuré, sin embargo, sacar las foto-calcas de las per- 
tenecientes al país, pero las que obtuve salieron muy malas por haberme 
tocado días muy lluviosos. Así es que traje dos ó tres ejemplares nada más 
como una muestra para la Sociedad Antonio Álzate, para que si ella se inte- 
resa en adquirirlos, lo haga dirigiéndose al bibliotecario. Está anuente en 
hacer esas copias si se le piden, y le dejé señalado lo que era de México por 
si se le pedía. 

Voy á manifestar á vd. ahora la distribución del dinero que recibí en Bar- 
celona. 

Daré aquí el resumen de los gastos. La distribución detallada la remito en 
pliego separado con los comprobantes (pie traje. 

El total gastado fué de 1,012 pesetas. Sobran, pues, de las 1,500 que reci- 
bí del Cónsul, 488; las que convertidas en francos, como ya indiqué, dieron 
239 francos, que es lo que tengo en mi poder. 

Se puede, pues, asentar que de los 600 pesos mexicanos que esa Secretaría 
destinó para adquirir los M. S. y dibujos del Sr. Mociño, se gastaron 425 
pesos. 

Ruego á vd. que al mandar hacer la revisión de los gastos detallados que 
remito, tenga vd. á bien comunicarme su conformidad. 

En cuanto á los 239 francos, los remito á vd. en oro francés. Se han redu- 
cido á 180 en oro por haber gastado lo que falta en los accidentes del viaje, 
pero el déficit lo he repuesto con dinero mexicano en la cantidad de $24.95, 
que es á lo que corresponden los 59 francos según el cambio de 2.36i sobre 
Paris en 25 de Mayo. 

Terminaré manifestando á vd. el tiempo que he durado en mi expedición 
y cómo fué distribuido: 

Partí de México el 14 de Marzo del presente año, llegué á Madrid el P de 
Abril, en los principios de la Semana Mayor, que me impidió trabajar en los 
museos porque en esa época se cierran todos los establecimientos públicos en 
Madrid. El 10 de Abril comenzaron los trabajos del Congreso hasta el día 
19. De Madrid partí el 29 de Abril á Barcelona, y de esta población á Paris 



MÉDICO NACIONAL. 293 



el 6 de Mayo. De Paris partí para México el 14 de Mayo, llegando á ésta 
por la vía de New York el día 29 del mismo Mayo. Mi separación de Méxi- 
co duró pues dos y medio meses. 

Ruego á vd., Señor Secretario, tenga á bien dar cuenta de mi cometido al 
Señor Presidente de la República, manifestándole mi gratitud por la honra 
que me ha conferido. 

Protesto á vd. mi profundo agradecimiento y mi respetuosa consideración. 

México, Junio 3 de 1898. — F. Altamirano. 



RELACIÓN sucinta de los trabajos sobre Climatología y Geografía Médicas 

de México.^ 

Señor Presidente, Señoras, Señores: 

El trabajo que tengo la honra de presentar á esta ilustrada Asamblea, cu- 
ya indulgencia en escucharlo agradeceré infinito, pertenece á la Sección 3^ del 
reglamento de este Congreso, marcada con el nombre de Climatología y To- 
pografía médicas. 

Tomé esta cuestión porque se refiere á los estudios especiales que sobre 
dicha materia hacemos en el Instituto Médico Nacional, del que soy Direc- 
tor, que fué invitado á tomar participio en estos debates, y cuya representa- 
ción honrosa se me confirió por nuestro Gobierno. 

Pormitidme ahora, señores, que haga una pública manifestación de grati- 
tud á la Comisión directiva que nos ha invitado á tomar un asiento en este 
concierto científico. México corresponde á este llamamiento mandando una 
comisión de cinco representantes que hoy saludan entusiastas á esta reunión 
de sabios. Haciéndome intérprete de los sentimientos de mis compañeros 
y de los del Sr. Dr. E. Liceaga, bajo cuya presidencia en México se formó 
esta comisión, diré también que se sienten llenos de gratitud hacia esta JN'a- 
ción Heroica, cuyos hombres de ciencia nos reciben cariñosamente. Recibid 
pues, distinguidos sabios españoles, los votos que hacemos por que se afiancen 
más y más nuestra confraternidad y nuestras relaciones científicas. Que ellas 
vengan á ser el dulce fruto de los esfuerzos que hicieron vuestros Monarcas 
antepasados en llevar á México la civilización, de los que hace actualmente 
vuestra augusta Reina, Su Majestad María Cristina, cuando enmedio de las 
efervescencias de la política, dirige su atención también á disponer un sun- 
tuoso palacio para escuchar la voz de la ciencia, y de los esfuerzos en fin que 
debemos á nuestro Presidente el Sr. General D. Porfirio Díaz en proteger los 
progresos científicos de México y en aumentar sus relaciones internacio- 
nales. 

Pues bien, el objeto de este Instituto es el estudio de la flora y de la fauna 

1 Esta Memoria fué leída en el IX Congreso de Higiene reunido en Madrid en Abril de este año. 



294 ANALES DEL INSTITUTO 



de México en sus relaciones con la medicina, y además el de la Climatologia 
y de la Greografia Médicas del país. Fué creado por ley en 1888 bajo los aus- 
picios del Sr. General D. Porfirio Diaz, Presidente de la República, y por la 
gran iniciativa del difunto General Carlos Pacheco, Ministro de Fomento en 
aquella época, quien desde 1884 habia mandado recopilar los primeros datos 
para conocer la climatologia del pais. Con ellos formaron una obra los Dres. 
Ramón Rodríguez Rivera y José Ramírez, que bajo el título de "Noticias 
climatológicas de la Repiiblica," dieron á luz en 1886. Un ejemplar de esa 
obra lo he entregado á la Mesa Directiva para que se impongan de ella los 
señores que desearen conocerla. Representa los primeros trabajos que nues- 
tro Gobierno emprendió tan pronto como comenzaba la era de paz, para dar 
á conocer el país. Se deben ver allí los primeros pasos que era posible dar 
por entonces para comenzar la formación de la Geografía Médica de la Re- 
pública. Saldría rudimentaria, es cierto, pero encerraría, entretanto se hacía 
cosa mejor, los datos principales de que el Gobierno tenía más necesidad pa- 
ra contestar los informes que se le pedían sobre ciertas regiones donde se 
proyectaba establecer alguna industria ó bien la colonización. Igualmente 
tenía necesidad de este libro para que le sirviese como de guía higiénica, dic- 
tando disposiciones que evitasen en lo posible los estragos que durante la 
revolución había visto en sus tropas, causados por enfermedades desconocidas 
y especiales á ciertas regiones; estragos debidos también á la mala calidad de 
las aguas, ó á la acción tóxica de ciertas plantas, ó bien en ñn á la invasión 
de parásitos animales. 

La propia experiencia había, pues, enseñado á los valientes caudillos que 
llevaban después la representación nacional, cuan útil sería no sólo para los 
intereses de la nación, sino para los de la ciencia en general, presentar al 
mundo científico las condiciones de vida y las enfermedades peculiares de to- 
das nuestras municipalidades, pero especialmente de aquellas que por sus 
producciones naturales ó por sus ventajas para la agricultura, despertaban 
el interés de los extranjeros y los convidaban á la inmigración que se consi- 
deraba conveniente para el progreso del país. 

Hé aquí, señores, el origen y el fin con que se comenzaron á hacer en Mé- 
xico estos trabajos de climatología. Su recopilación, desde 1884 hasta 1888, 
sirvió al Dr. Orvañanos para formar la obra que publicó en 1889 con el nom- 
bre de "Ensayo de Geografía Médica y Climatología de la República Mexi- 
cana." Se han repartido ya varios ejemplares en otras ocasiones, y ahora 
tengo la honra de poner 100 ejemplares á disposición de los señores congre- 
sistas. El texto está dividido en tres partes, que son: 1^^ Bosquejo geográfico. 
2^ Algunos datos de climatología y 3'^ Principales enfermedades que se obser- 
van en la República. El Atlas comprende 43 cartas geográficas, en las que 
se han representado gráficamente, por medio de colores, las zonas de distri- 
bución de los principales fenómenos meteorológicos, de las enfermedades que 
se observan en México, así como de otros muchos datos relativos, por ejem- 
plo, á los alimentos, á las razas, á la inmigración de epidemias, etc. 



MÉDICO NACIONAL. 295 



La manera de formar esta obra, de inmenso valor, ha sido la siguiente: ^ 
Se imprimieron cuestionarios sencillos, conforme al modelo adjunto, conte- 
niendo lo que se quería saber de cada municipalidad, y se repartieron entre 
los 2,800 ayuntamientos que existen en la República, pidiéndoles su contes- 
tación. Se recogieron también los datos científicos que por varios años se ha- 
bían ya registrado en el Observatorio Meteorológico Central, en el Astronó- 
mico de Tacubaya y en algunos otros más de diversos puntos de la República. 
Se pidieron igualmente los datos respectivos á las Secciones de Estadística y 
de Cartografía del Ministerio de Fomento y á varios médicos en particular. 
Con todo este cúmulo de materiales, que el Dr. Orvañanos seleccionó, com- 
putó y meditó, fué con el que formó ha obra que acabo de mencionar. 

Como se comprenderá, unos de estos datos tienen todo el rigor científico 
que es de desearse en estos trabajos, representando hechos y no apreciaciones; 
pero otros carecen de estas cualidades muy á nuestro pesar. Mas aun así, 
estos últimos tienen gran valor porque se han escogido los que provienen de 
la apreciación, no de un solo individuo, sino de muchos á la vez, entre los 
cuales había casi siempre un médico. A esto se agrega que los que contesta- 
ban los cuestionarios no tenían más que hacer que expresar lo que les cons- 
taba haber visto en el lugar que habitaban, lo que sabían por tradición de 
sus antepasados y lo que les enseñaba la experiencia diaria. Por otra parte, 
no había otro medio para tener noticias de esos lugares desconocidos, medios 
de los que nos servimos todos los días cuando tomamos informes verbales 
sobre alguna localidad adonde queremos dirigirnos con objeto de vivir ó de 
establecer algún negocio. 

Así, pues, entretanto que los progresos del país llevan á todas partes los 
medios de hacer las investigaciones científicas que á este respecto marca el 
reglamento del Instituto para sustituir con ellas los datos empíricos que se 
han recogido, los acabaremos de utilizar, con la selección necesaria, en la for- 
mación de un índice de Geografía Médica que publicaremos próximamente 
y que vendrá á ser el complemento de la obra ya publicada del Dr. Orvaña- 
nos. Con este índice se tendrá una idea de todo lo que encierran los cuestio- 
narios, muchísimos de ellos muy detallados y con planos de las localidades, 
detalles que no se pudieron publicar en la obra del Dr. Orvañanos. Además, 
se les podrá consultar con facilidad, guiándose por dicho índice, en el archivo 
donde se les ha ordenado convenientemente. 

Además de los trabajos que he indicado pertenecientes á los Dres, Rodrí- 
guez Rivera y José Ramírez, y al Dr. Orvañanos, se han hecho después, en 
el Instituto Médico ]N"acional, otros muchos que pueden servir para el estu- 
dio de la materia de que tratamos: unos se refieren á la distribución altimé- 
trica de las plantas, otros á flórulas regionales y á zoología médica, alguno á 
la histología patológica de una enfermedad llamada ainjún que se ha obser- 
vado especialmente en Córdoba, y otros, en fin, son estudios fisiológicos rela- 



1 Para que se le dé el grado de confianza que se le debe dar. 



296 ANALES DEL INSTITUTO 



tivos á los habitantes del Valle de México. Todos ellos han sido ya publica- 
dos ó en el periódico mensual que damos á luz con el titulo de "Anales del 
Instituto Médico j>í'acional," ó bien en Memorias especiales. 

Por mi parte yo he practicado largas excursiones en mi pais para contri- 
buir al estudio que nos ocupa, recogiendo datos climatológicos, y para colec- 
cionar ejemplares botánicos y zoológicos. De esta manera he llegado á reunir 
numerosos datos, de los que muchísimos aún no publico, y otros los he dado 
á luz en los Anales del Instituto y también en publicaciones especiales. 

Como resultado de mis observaciones y del estudio que he hecho de la obra 
del Dr. Orvañanos, he formado por ahora las siguientes conclusiones que ten- 
go la honra de comunicar á este ilustrado auditorio. Unas de ellas se pue- 
den considerar simplemente como una comprobación de lo que ya sabíamos 
ó sospechábamos, pero otras son para mí verdaderas revelaciones. Pero antes 
de darles lectura debo advertir que para comprenderlas bien y grabarlas en 
la memoria, será conveniente examinarlas juntamente con las cartas gráficas 
del Atlas de la obra del Dr. Orvañanos. 

Conclusiones. 

1^ La altura sobre el nivel del mar y la humedad del aire son las dos cau- 
sas principales que producen la variedad de las condiciones meteorológicas 
que presenta cada municipalidad de nuestra República. Dicha altura está 
comprendida entre O y 3 mil metros, y determina tres zonas climatéricas 
bien marcadas, llamadas "tierra caliente, tierra templada y tierra fría." 

2^ A cada una de estas zonas, según he podido comprobar por la vegeta- 
ción que he observado en ellas y por el grado higrométrico que he determi- 
nado en algunas, se deberán agregar otras intermedias que llamaríamos zo- 
nas calientes húmedas y calientes secas; templadas húmedas y templadas 
secas, y frías húmedas y secas. 

3^ Estas zonas, sus altitudes particulares, como se podrá ver en la carta 
altimétrica, son más ó menos extensas, y se hallan diseminadas irregular- 
mente en todo el país. Encierran floras peculiares á cada una, caracterizadas 
por un grupo especial de plantas arborescentes, las cuales ya hemos señala- 
do en las publicaciones periódicas. Se encuentran también en varias de estas 
zonas enfermedades especiales á ellas. 

^ Hay dos regiones en la República donde no nieva ni hiela nunca. Una 
de ellas comienza en Oaxaca y se continúa sin excepción hasta Yucatán; la 
otra comprende puntos aislados que se encuentran en las costas del Golfo y 
del Pacífico. 

5^ Las municipalidades más pantanosas son las de los Estados de Campe- 
che y del de Tabasco. Esta región casi forma un solo pantano en ciertas épo- 
cas del año, siendo allí las fiebres palúdicas muy abundantes y mortíferas. 
Es la enfermedad que domina y se presenta en diversas formas y que mata 
frecuentemente en pocas horas. Lugares pantanosos se encuentran en toda 
la República, aun en la Mesa Cental, pero allí el paludismo no es grave. 



MEDICO NACIONAL. 297 



6^ Las aguas de uso doméstico en toda la República son de cuatro orige- 
nes: de manantial, de río, de pozo y de agua de lluvia retenida artificialmen- 
te. La gran mayoría de las municipalidades usa de las tres primeras, y sólo 
las de Tabasco, Campeche y Yucatán hacen uso de agua de lluvia retenida 
en algibes ó j)resas, etc. 

7^ Los alimentos que se usan en toda la República están comprendidos en 
cuatro tipos: cereales, leguminosas, carne y chile. Ellos forman la base gene- 
ral del régimen alimenticio, pero se agregan algunos otros más, según las 
condiciones de la municipalidad, como frutas diversas, papas, tortugas, in- 
sectos, etc. Hasta el presente no se ha notado que el uso del chile en la ali- 
mentación produzca alguna enfermedad especial, como se creía por algunos, 
no obstante que el consumo es enorme en la mayoría de las municij^alidades. 

8^ La fiebre amarilla es endémica en varios puntos de la región compren- 
dida de Yucatán á Yeracruz pertenecientes á lugares muy bajos. Cuando se 
desarrolla epidémicamente se extiende á lugares más altos, pero no pasa gene- 
ralmente de las municipalidades situadas entre O y 1,000 metros. Por excep- 
ción ha atacado, según se dice, á poblaciones de mayor altitud, pero me in- 
clino á creer que en estos casos, según lo que he averiguado, se ha confundido 
á la verdadera fiebre amarilla con ciertas formas perniciosas del paludismo. 
Es de señalar la coincidencia de que en las municÍ23alidades donde no nieva 
ni hiela nunca, sean las que han sido atacadas especialmente por las epide- 
mias de fiebre amarilla. 

9^ Las fiebres intermitentes reinan en la gran mayoría de las municipali- 
dades, pero son más abundantes y más mortíferas en aquellas que se encuen- 
tran situadas dentro de la zona altimétrica de O á 1,000 metros sobre el nivel 
del mar. 

10^ La neumonía reina en la gran mayoría de las municipalidades, pero 
no reina en las de la Baja California ni en las de Tabasco. 

11?^ El mal del Pinto es endémico y nunca epidémico. Su centro de abun- 
dancia se encuentra en el Estado de Guerrero y parte Sur del de Michoacán, 
así como en el Estado de Chiapas. Esta área de distribución está muy bien 
limitada y parece ser permanente, esto es, que no aumenta ni disminuye. 

12^ Hay varias enfermedades producidas por parásitos animales y casi to- 
das están repartidas dentro de la zona altimétrica de O á 1,000 metros. Los 
lugares determinados en que se observan ya se han señalado en las publica- 
ciones de que hemos hablado. 

Los principales parásitos que hasta ahora se han estudiado son los siguien- 
tes: 

El MoyoGuil. — Larva de la Dermatobia ¿noxialis? que se aloja en la piel 
penetrando por los orificios glandulares según los estudios histológicos que 
hemos hecho en el Instituto recientemente. El insecto que la produce vive 
especialmente en los Estados de Yeracruz y de Guerrero. 

La Nigua (Pulex penetrarís). — Es casi exclusiva á las tierras calientes se- 
cas. Penetra en los tejidos de los pies principalmente, y causa ulceraciones 

Tomo III.— 46 



298 ANALES DEL INSTITUTO 



dolorosas y rebeldes que impiden largo tiempo la marcha de los atacados por 
este parásito. 

El Pinolillo y la Garrapata pertenecientes á los Ixdes. El primero abunda 
de tal manera en las sabanas de Acatlán y lugares donde se cría ganado, que 
por millares se encuentran aglomerados en colonias á las extremidades de 
las ramas. Basta que al pasar una persona mueva estas hierbas para que 
aquellos animalillos pequeñísimos, llamados pinolillo, se desprendan como 
una nube de polvo que se deposita sobre la ropa de los que pasan. Buscan 
en seguida por donde penetrar hasta la piel del individuo que los lleva, se le 
adhieren fuertemente y le causan sufrimientos intolerables. 

Las Turicatas (Argas turicata, Dugés) y el Tlalage (Argas ti al age) del mis- 
mo señor, quien lo clasificó en Guanajuato. Se les llama vulgarmente piojos 
de puerco por ser común encontrarlos en las cercanías de las zahúrdas. Ha- 
bita en la Mesa Central en los lugares de clima templado y seco, como Gua- 
najuato, Querétaro, etc. Vive alojado en las fisuras del piso de casas desa- 
seadas y sale de noche para atacar á las personas que duermen sobre el 
suelo. 

M Tlalzaliuate (Trombidium tlalzahuate, Dugés.) — Abunda en Temascalte- 
pec y en otros lugares de clima templado, así como el Tolanzalma, que tam- 
bién se parece á los trombidides. Este último lo hemos encontrado en las cer- 
canías de la ciudad de México, como Santa Anita, Mexicalcingo y otros lugares 
pantanosos. Reside en los tules, plantas del género cyjperus, sobre las que 
prefiere vivir este parásito durante algún tiempo. Ataca especialmente á los 
niños, adhiriéndoseles al prepucio que presenta un edema enorme. 

En este sentido podría presentar aquí una larga lista de otros muchos ani- 
males que causan afecciones ó molestias más ó menos intensas, pero que 
omito porque sería largo referirlas. Sólo agregaré que de unos ya se ha de- 
terminado su clasificación, pero de otros sólo conocemos su nombre vulgar y 
sus costumbres más ó menos interesantes bajo el punto de Geografía médica. 
Tal es por ejemplo una mosca llamada en Acayucan Mosca de cáncer, según 
nos refiere el Dr. Rangel, radicado en esa población, que vive sobre una úl- 
cera crónica que produce en cierta especie de víbora en la parte posterior de 
la cabeza. Se le atribuye á esta mosca la propiedad de causar en el hombre 
inoculaciones mortales, especialmente cuando toca algún punto herido. Este 
caso presenta cierta analogía con lo que pasa en el sapo, según nos refieren 
en sus obras zoologistas de nota, á saber, que es carcomido vivo por las lar- 
vas de unas moscas de los géneros Sarcophyla y Lucilia bufonífera, solamen- 
te que no se dice que esas moscas produzcan inoculaciones en el hombre. 
Así es que hemos tomado interés por aclarar este punto, y esperamos aclarar 
la verdad con las investigaciones que continuamos. 

Para concluir, señores, manifestaré que tengo la honra de poner á dispo- 
sición de los señores congresistas algunos ejemplares de las publicaciones del 
Instituto Médico Nacional á que me he referido en este escrito. 

Me es grato presentar también algunos planos y publicaciones de otros es- 



MÉDICO NACIONAL. 29d 



tablecimientos, que perfeccionados unos y planteados otros nuevamente por 
el Sr. Ingeniero D. Manuel Fernández Leal, Ministro de Fomento actual, 
con el fin de fomentar el perfeccionamiento de los estudios de nuestro país, 
podrán servir en unión de los anteriores al que quisiere ocuparse de nuestra 
Climatologia y Geografía Médicas. De estos establecimientos citaré aquí por 
ser de ellos los documentos que traigo consigo, el Instituto Geológico, la Sec- 
ción de Cartografía, la Comisión Geográfica Exploradora y el Observatorio 
Meteorológico Central. 

El Consejo Superior de Salubridad ha remitido también preciosos docu- 
mentos que presentará nuestro compañero el Dr. Monjarás. El presidente de 
este Consejo, Sr. E. Liceaga, ha puesto grande empeño en reunir datos exac- 
tos sobre la distribución geográfica de algunas enfermedades endémicas en 
nuestro país. Espero que su celo por la ciencia, que encomiaré siempre, y su 
influencia en el Gobierno, harán progresar nuestros estudios médicos. El 
Instituto por su parte con esta ayuda, y sobre todo con el apoyo del señor 
Ministro de Fomento, llegará á perfeccionar los estudios de Geografía médica 
emprendiéndolos de la manera que se indica en el reglamento de este nuevo 
plantel. 

Como se ve, ya estamos en la vía que nos conduzca á la adquisición de los 
datos científicos que necesitamos para estudiar, no sólo la distribución de las 
enfermedades en nuestro país, sino la relación que pueda haber de causa á 
efecto entre el clima y topografía de un lugar y las afecciones que allí se en- 
cuentren. Para llevar adelante estos trabajos nos servirán eficazmente los 
consejos que espero recibir de mis ilustrados consocios y las luminosas dis- 
cusiones que tendrán lugar en esta Asamblea de sabios. 

Madrid, Marzo de 1898. — Br. Fernando Altamirano. 



IISriFOI^ls^ES 



Be los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional 
durante el mes de Junio de 1898. 

Sección Pkimeea. 

Al regresar el Dr. F. Altamirano de su segundo viaje á Europa trajo, co- 
mo se había dispuesto aquí, la copia de los manuscritos de Mociño y Sessé, 
relativos á la Exploración botánica de la Nueva España. Estos manuscritos 
existen en el Jardín botánico de Madrid y el Sr. M. Calmeiro, Director del 
Establecimiento permitió sacar la copia, que fué entregada á la Sección 1^ pa- 
ra su Biblioteca. Apenas estuvieron en mi poder estos escritos, me ocupé en 
examinarlos, con objeto de saber si merecía la pena la publicación de todos ó 
de alguno de ellos. Hasta la fecha no es posible decidir la impresión de nin- 
guno, pues juzgo indispensable cotejar muchas descripciones de plantas con 
las que se encuentran en la Flora Mexicana y Plant?e Novse Hispania?, pero 



300 ANALES DEL INSTITUTO 



SÍ puedo informar desde luego que estos documentos contienen datos de im- 
portancia para poner en claro algunos puntos dudosos ú obscuros de aquella 
memorable expedición botánica, tan importante por el objeto que se proponía 
como desgraciada por sus resultados, pues la revolución en España impidió 
que el mundo científico conociera los opimos frutos que con tan inmensos tra- 
bajos habían cosechado aquellos sabios eminentes que formaron la Expedición 
á la Nueva España. 

En los informes mensuales venideros me propongo dar cuenta á esta Jun- 
ta de los resultados que obtenga del examen de los manuscritos adquiridos por 
el Dr. Altamirano, pero desde luego puedo informar que con ellos he podido 
conseguir la numeración de los icones indicados en las dos obras de Mociño y 
Sessé que ya están impresas. Este trabajo se hizo con una lista incompleta, 
pero exacta, de las láminas marcadas desde el número 49 hasta el 186. 

Como el Sr. F. Altamirano consiguió también una reproducción fotográfi- 
ca de ochenta dibujos originales de la notable iconografía de plantas mexica- 
nas hecha por los artistas Echeverría y Cerda y que hacía parte de la Flora 
Mexicana, con estas fotocalcas hemos comenzado la identificación de algunas 
plantas que no era fácil conocer sólo por las descripciones, así por ejemplo, 
el Schinus occidentalis^ lo hemos clasificado como Bussera fagaroides ó una es- 
pecie muy próxima, etc., etc. 

Respecto de los datos para la historia de la Expedición son varios y de su- 
ma importancia y los daremos á conocer poco á poco en nuestros informes 
próximos. 

El Sr. G. Alcocer continúa en su ocupación habitual de arreglo del her- 
bario. 

El Sr. Galindo y Villa hizo la copia de los nombres vulgares de las plan- 
tas correspondientes á las letras M, JN", O, P y Q, la que pasó al Sr. Alcocer 
prra su corrección. 

El Sr. A. Tenorio dibujó siete láminas para la pequeña flora de que infor- 
mé á la Junta en uno de los meses anteriores, una lámina que representa el 
ñamóle ó Phytolaca octandra y dos dibujos que completan la vista panorámi- 
ca del Yalle de México, que desde hace tiempo se vienen tomando desde las 
torres de la Catedral. 

México, Junio 30 de 1898. — José JRamirez. 



Tengo la honra de informar á vd. que, durante el mes que hoy termina, he 
avanzado en la copia de la sinonimia vulgar y científica de plantas, conclu- 
yendo la letra M y alistando las N, O, P y Q. 

Además, se ha vigilado la impresión del periódico del Instituto, al grado 
de que hoy estamos enteramente al corriente. 

Se repartió el número doble de Marzo y Abril, y ahora se forma ya el que 
corresponde á Mayo y Junio del año en curso. 



MEDICO NACIONAL. 301 



Se hizo la bibliografía de cuanto en cambio recibió nuestro Instituto duran- 
te el mes actual. 

Protesto á vd. mis respetos. 

Libertad y Constitución. México, 30 de Junio de 1898. — Jesús Galindo y 
Villa. — C. Dr. José Ramírez, Jefe de la Sección 1^ del Instituto Médico ÜSTa- 
cional. — Presente. 



Sección Segunda. 

El Sr. Villaseñor, además de los trabajos ordinarios que le están encomen- 
dados, como son los de escritorio y otros análogos, siguió ocupándose del es- 
tudio del principio que ha encontrado en el palo del muerto (Ipomea muru- 
coides), y aunque no ha logrado fijar con precisión, su función química ha mo- 
dificado su primitiva idea de que fuera un alcaloide, considerándolo hoy como 
un glucósido, tal vez la ipomeina, descubierta por Kromer en la raíz de la 
Ipomea pandurata, y por lo que tendrá que seguirse ocupando de este mismo 
principio. Por último, ha comenzado á investigar si en otra raíz de ñamóle, 
que últimamente ha traído al Instituto existen ó no la saponina, la fitolacina 
ó el ácido fitolácico. 

El Sr. Lozano ha continuado preparando pequeñas cantidades del alcaloide 
del Tepozán (Buddleia americana) y el alquitrán con la madera del Ahuehue- 
te que últimamente se recibió. Para esta preparación siguió las indicaciones 
del Dr. Altamirano, que consiten en hacer la destilación de esa madera en va- 
sos cerrados y asi obtuvo en 6 operaciones distintas, que consumieron 18 kilos 
de madera, 1 h kilos de alquitrán con los caracteres organolépticos y físicos del 
mismo alquitrán que se recibió del Estado de Morelos é idéntico también al que 
el Sr. Noriega ha preparado para los usos terapéuticos en que se emplea, y por 
lo que, conociendo la composición química de aquel, es probable que sea la 
misma que la del alquitrán usado por el vulgo ó por los médicos en los hos- 
pitales. También ha continuado el estudio que tiene emprendido sobre algu- 
nas aguas y que le servirá de turno de lectura próximamente. 

Terminado desde el mes próximo pasado el estudio químico que hice sobre 
el Tatalencho (Grymnosperma multiflora) me he ocupado en el presente mes 
en escribir el artículo correspondiente para la Materia Médica y el que tengo 
hoy la honra de presentar á la Junta por si estima conveniente que se le dé 
lectura. 

También he preparado alguna cantidad de esencia de la misma planta pa- 
ra rectificar alguna de sus propiedades. 

He seguido celebrando varias conferencias con el Sr. Herrera, arquitecto 
encargado de dirigir la construcción que se está haciendo de los laboratorios 
de esta Sección, habiendo podido hasta ahora adunar sus ideas arquitectóni- 
cas y de solidez con las necesidades que requieren las construcciones que es- 
tán destinadas á servir de laboratorios de química. 

Por último, he solicitado de la Sección 1^ me indique qué planta de las se- 



302 ANALES DEL INSTITUTO 



ñaladas en el programa del presente año podía estudiar, habiendo sabido por 
la misma Sección que el Cempoaxochitl no se ha conseguido y que las se- 
millas del colorín, que hay en el Instituto, no se sabe de qué especie provie- 
nen; así es que el estudio que de esto se hiciera sería poco fructuoso; pero á 
pesar de esto y en vista de que el tiempo transcurría me determiné á comenzar 
á preparar el principio ó los principios activos que contienen estas semillas y 
que poco han de diferir de las que se encuentren en otras especies de la mis- 
ma planta. 

Libertad y Constitución. México, Junio 30 de 1898. — F. Río de la Loza. 



Sección Tercera. 

Tengo el honor de dar cuenta á la Junta de Profesores con los trabajos lle- 
vados á cabo en esta Sección durante el mes de Junio de 1898. 

Se terminó el estudio de la acción diurética del Tepozán (Budleia america- 
na) y con estos nuevos datos y los que ya se tenían, se formó el artículo res- 
pectivo para la Materia Médica que hoy tengo la satisfacción de presentar á 
la Junta. De esta planta nos falta estudiar el alcaloide, que por razones que 
ya hemos dado otras veces no se ha llevado á cabo. 

No teniendo en nuestro poder ningún otro artículo que haya venido de la 
Sección 2^, emprendimos el estudio de la Lentejilla (Lepidium intermedium), 
aprovechando la oportunidad de tener la planta fresca. 

Como no se nos han ministrado todavía los datos correspondientes á su his- 
toria, la estudiamos siguiendo el método general para las demás plantas y 
eligiendo solamente preparaciones de fácil adquisición como cocimiento y ex- 
tracto hidro-alcohólico. 

El primero fué ministrado á varios perros, comenzando por dosis de 10 gra- 
mos de polvo y elevando éstas progresivamente hasta 100. Tanto con la de 10 
gramos como con la más alta, no se presentaron signos de importancia en los 
animales. 

Pasamos después á experimentar el extracto hidro-alcohólico, usando tam- 
bién dosis progresivamente crecientes, siendo la primera de 5 gramos y las 
demás fueron aumentándose de 5 en 5 hasta 30. Con esta última se observó 
lo siguiente: que el perro tuvo vómitos espumosos conteniendo la substancia 
ingerida, que estos se sucedieron con alguna frecuencia hasta que el animal 
se desembarazó por completo de la droga; vómitos que no creemos deban atri- 
buirse á una acción especial, porque como otras veces hemos observado, las 
dosis altas de los extractos inertes provocan también las más veces este efec- 
to, y con más razón si se tiene en cuenta, que muchos perros hacen esfuerzos 
de basca y consiguen fácilmente vomitar tan pronto como se les quita la son- 
da esofagiana, por la cual se les haya hecho ingerir substancia tan inocente 
como el agua ó la leche. 

Las experiencias en conejos nos dieron resultados negativos, pues siempre 



MEDICO NACIONAL. 303 



se manifestaron inertes las preparaciones que ensayamos, á pesar de haber 
usado algunas de ellas en inyecciones intra venosas. 

Elegimos entonces animales de escala inferior, como palomas, lagartijas y 
ranas, para continuar nuestras investigaciones. En las primeras con dosis de 
Ogis-50 del extracto ministradas por inyección hipodérmica á una y por el es- 
tómago á otra, no dio señales de actividad, pues estos animales permanecen 
aún en su estado normal después de cinco días. 

Los resultados de la experiencia en una lagartija son como sigue: instantes 
después de haber inyectado un gramo de extracto hidro-alcohólico en el es- 
pesor de las paredes abdominales, se notó gran excitación en el animal, tra- 
tando de escaparse de las manos; al cabo de medio minuto cae violentamente 
la energía de sus movimientos, la respiración se hace lenta y la excitabilidad 
refleja disminuye rápidamente; unos minutos más tarde está enteramente pa- 
ralizada, solamente mueve los maxilares que de tiemoo en tiempo abre pro- 
yectando la lengua hacia afuera; al reflejo ocular no sufre modificación. To- 
dos estos fenómenos fueron acentuándose hasta hacerse la parálisis completa 
y sobrevenir la muerte media hora después de la inyección. Al hacer la au- 
topsia se encontró gran cantidad del líquido inyectado, sin haberse absorbido, 
formando un saco debajo de la piel: todas las visceras y principalmente el 
pulmón cianosados intensamente; de manera que según todas las probabilida- 
des, la muerte sobrevino por parálisis de la respiración. 

En la primera experiencia sobre una rana inyectándola un gramo de ex- 
tracto disuelto en agua ligeramente alcoholizada, se observó en pocos momen- 
tos una ligera y pasajera torpeza; como á la media hora vuelve á aparecer la 
dificultad para los movimientos voluntarios y disminuye notablemente la ener- 
gía de los reflejos, asi como los movimientos respiratorios; cinco horas des- 
pués de la inyección se la encontró muerta. Por la autopsia se vio que todos 
los órganos y principalmente los pulmones, estaban notablemente cianosados. 

Otra rana fué inyectada con menor cantidad (0^^'^-25) y un minuto después 
los efectos del medicamento aparecen y se ve que el animal sólo consigue le- 
vantar el tronco hasta donde se lo permiten la longitud de sus miembros; por 
más esfuerzos que hace para brincar, llega un momento en que la parálisis es 
casi absoluta, pero que pasa pronto, quedando el animal en un estado simple- 
mente parético por algún tiempo, conservando los reflejos; las excitaciones de 
los miembros inferiores provocan contracciones tetaniformes; dos horas des- 
pués el animal comienza á reponerse pero no recobra sus movimientos com- 
pletos sino después de 48 horas. 

Estas últimas experiencias que, como se ve, han dado resultados distintos 
á las practicadas en otros animales, pues tanto en el perro como en el conejo 
y paloma el referido extracto fué inerte, quizá su acción sobre las ranas pue- 
da ser atribuida á la sajponina, que según el análisis del Profesor Lozano, con- 
tiene la Lentejilla, pues ya en otras ocasiones hemos visto la gran actividad 
de esta substancia inyectándola á las ranas. 

Sabemos que es activa igualmente para animales de una escala más eleva- 



304 ANALES DEL INSTITUTO 



da, como en los que experimentamos primero, pero probablemente esta plan- 
ta no contiene cantidad suficiente de sajoonina para producir algún efecto en 
los animales mencionados. 

Empleamos una parte del tiempo en la preparación de cocimientos, filtra- 
ciones y evaporaciones, en tomar densidades y otros datos necesa*i-ios para el 
estudio de la acción diurética del Tepozán. 

El Sr. Yergara Lope se ocupó en algunas experiencias sobre el Tepozán y 
Lentejilla. 

El Sr. Martínez del Campo ayudó á todas las labores de la Sección. 

México, Junio 30 de 1898. — E. Armendaris. 



Sección Cuaeta. 

El extracto de Rumex bymenosepalus, sin ácido crisofánico, fué adminis- 
trado á Pedro Nolasco, enfermo de enteritis tuberculosa, que tenia 3 ó 4 eva- 
cuaciones diarias tomando astringentes. Durante 6 dias tomó de 3 á 4 gramos 
diarios del extracto y en cada dia tuvo dos evacuaciones. 

El paciente Manuel Rivero, que tenia cirrosis alcohólica y no dormia, to- 
mó extracto de Buddleia Americana en dosis de 0'50 en un día y de 1'50 en 
dos días. Con la primera dosis durmió 3 horas, con la segunda durmió muy 
bien (pero hay que notar que en ese día se le evacuó su ascitis) y con la ter- 
cera no durmió. Hubo de suspenderse la observación porque no consintió en 
permanecer el enfermo en el hospital. 

Trinidad Pérez y Juan Becerril tomaban antes una cucharada de jarabe de 
doral en cada noche, para dormir. Pérez toma desde hace seis días extracto 
de tepozán y refiere que el primero, en que como 0,50, durmió una hora; pe- 
ro desde el segundo día acá, en que ha tomado l'OO, ha ido durmiendo en ca- 
da dia una hora más que en el anterior, y anoche durmió cinco horas. Bece- 
rril no dormia en dos noches en que tomó O'oO de extracto ni en la primera 
en que tomó l'OO; pero en las tres siguientes en que ingirió esta dosis, dur- 
mió 6 horas próximamente. Después se le suspendió la administración del 
medicamento y en los cuatro dias que lleva sin tomarlo ha dormido 6, 3, O y 
5 horas respectivamente. 

El Dr. Cicero obtuvo efecto hipnótico con dosis de l'OO en el leproso Eduar- 
do Campos, que tomó la medicina durante tres días. 

El mismo Dr. Cicero me ha remitido la nota que acompaño de sus obser- 
vaciones en el mes de Abril, y el Dr. Martinez del Campo y Farm. Juan Mo- 
riega sus informes referentes al mes actual. 

México, Junio 30 de 1898. — José Terrés. 



Tengo el honor de poner en conocimiento de vd. que durante el mes que 
hoy termina, he desempeñado los trabajos que á continuación se expresan, 
como ayudante de la Sección 4^ del Instituto Médico Nacional. 



MEDICO NACIONAL. 305 



Visita diaria á los enfermos de la Sala de Terapéutica Clínica en el Hospi- 
tal de San Andrés. 

Seguí el estudio de la raíz del Tepozán, ministrándola á Joaquín Adame 
que tiene una Nefritis parenquimatasa, y de quien hablé en mi informe del 
mes anterior. Como se recordará, en este enfermo parecía haber aumentado 
algo la cantidad de su orina durante los últimos días de Mayo, circunstancia 
que no creí deber atribuir entonces al uso del Tepozán; se suprimió desde luego 
éste y disminuyó la cifra de su orina de 24 horas, llegando un día á emitir tan 
sólo 160 gramos. Entonces se volvió á ministrar el extracto hidro-alcohólico de 
esta planta, comenzando por la dosis de 3 gramos y subiendo progresivamen- 
te hasta 5 y se vio que aumentó á 1200 gramos, variando los días subsecuentes 
entre 700 y 1000. Hay, sin embargo, que hacer una observación: dos días no 
se le dio á Adame la Budleia porque no la hubo, y sin embargo, emitió uno de 
esos días 1130 gramos de orina y el otro 1490. 

La verdad es que este enfermo se ha mejorado mucho aparentemente, aun- 
que su lesión renal siga avanzando, pues el edema pulmonar ha disminuido 
considerablemente, han cesado los insomnios, la tos y la fatiga que eran cons- 
tantes, y el edema de los miembros inferiores ha disminuido igualmente de 
un modo sensible. 

A otro enfermo, afectado de una cirrosis atrófica del hígado, con ascitis muy 
abundante y edemas en los miembros inferiores, se dio también el Tepazán 
en las mismas formas y dosis que á Adame; pero no se pudo saber el resul- 
tado exacto porque no se consiguió nunca recoger toda su orina para medirla, 
pues algunas veces la emitía en la cama; de un modo general se puede decir 
que aumentó la cantidad de aquella, disminuyeron algo los edemas de los 
miembros y parece haberse retardado la reproducción del derrame peritoneal, 
después de la última paracentesis que le practiqué. 

Usé también durante este mes, en varios enfermos, el alquitrán de Ahue- 
huete, como astringente en las diarreas, comenzando por la dosis de O^'^^-SO ó 
0^'''^-60 y llegando progresivamente á la de 2^^"^-20. Pues bien, en dos enfer- 
mos parece haber dado buen resultado: uno de ellos afectado de una enteritis 
tuberculosa, ha disminuido considerablemente el número de sus deposiciones, 
cuando ha alcanzado la dosis de 2 gramos en 24 horas, y el otro, que padecía 
un catarro intestinal de origen alcohólico, ha obtenido igual éxito con la mis- 
ma dosis. 

Lo estoy ministrando en estos momentos á otros tres enfermos; en su opor- 
tunidad rendiré el informe respectivo. 

Protesto á vd mi estimación. 

México, Junio 30 de 1898. — Juwi Martínez del Campo. — Al Sr. Dr. José 
Terrés, Jefe de la Sección 4^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina he 
preparado por tercera vez 200 gramos de extracto hidro-alcohólico de Tepo- 

Tomo III.— 47 



306 



ANALES DEL INSTITUTO 



zán, 200 gramos de extracto fluido de Lentejilla y una nueva cantidad de al- 
quitrán de Ahuehuete, habiéndose usado durante el mes estas preparaciones, 
además del cocimiento de lentejilla y el extracto de zapote. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Junio 30 de 1898. — /. M. Noriega. — Al Jefe de la Sección 4^ del 
Instituto Médico Nacional Dr. D. José Terrés. 



Hospital de San Andrés. — 2^ Sala de Sífilis. — Tengo la honra de informar 
á vd. que durante el mes que hoy termina ha sido administrado como hipnó- 
tico el extracto de tepozán en dosis de un gramo como hipnótico á seis enfer- 
mos del servicio, habiéndose mostrado eficaz en todos ellos. 

Protesto á vd. las seguridades de mi consideración y particular aprecio. 

México, Mayo 31 de 1898. — R. E. Cicero. — Al Sr. Í)r. José Terrés, Jefe de 
la Sección de Clínica Terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta, que durante el mes que hoy ter- 
mina, se ha hecho en esta Sección lo siguiente: 

Pasar al índice de Geografía Médica, los cuestionarios de las Municipali- 
dades que á continuación se expresan; todas de endemias (Mal de San Láza- 
ro, etc.), y correspondientes del Estado de Oaxaca: 

1. Chilateca, San Jacinto 

2. Tilcajete, San Martin 

3. San José 

4. Zegache, San Jerónimo 

5. Jalieza, Santo Domingo 

6. Jalieza, Santa Cecilia 

7. Ocotlán, San Lucas 

8. La Gachupina 

9. ChilatecM, San Juan 

10. San Pedro Mártir 

11. Ocotlán, Santa Lucía 

12. Lachicu vica 

13. Apóstol San P^dro J- Ocotlán. 

14. Ocotlán de Morolos 

15. B lien avista. 

16. Ocotlán, San Dionisio 

17. Ocotlán, San Jacinto 

18. Ocotlán, La Asunción 

19. Jalieza, Santo Tomás 

20. San Felipe Apóstol 

21. Ocotlán, Magdalena, Santa María 

22. Ixcatlán, San Cristóbal 

23. Guegorexe, San Pedro 

24. Minas, Santa Catarina 

25. G uelavichigana 



MEDICO NACIONAL. 



sor 



26. 
27. 
28. 
29. 
30. 
31. 
32. 
33. 
34. 
35. 
36. 
37. 
38. 
39. 
40. 
41. 
42. 
43. 
44. 
45. 
46. 
47. 
48. 

49. 
50. 
51. 
52. 
53. 
54. 



Pochutla. 



Pochutla 

Loxicha, San Agustín 

Pillas, San Mateo 

Loxicha, Santa Catarina 

San Pedro el Alto 

Loxicha, Candelaria 

La Galera, Santiago 

San Miguel del Puerto 

Loxicha, Santa Marta 

Xadini, Santa María 

Huatulco, Santa ]\Iaría 

Pinas, Santa María Magdalena 

Loxicha, San Baltazar 

Loxicha, San Bartolomé 

Cosaltepec, San Francisco 

San Isidro del Camino , 

Colotepec, Santa María ~ 

Tonameca, Santa María 

Igual tepec 

Santiago del Río 

Victoria, San Lorenzo ¡- Silacayoapan . 

Silacayoapan j 

Salinas, San Ildefonso J 

Teotitlán del Camino , ^ 

San Antonio Nauahuatipac | 

San Martín Toxpalan. Ueotitlán. 

San Juan de los Cues ¡ 

Tecomavaca I 



1 



Texcalcingo. 



j 



Además se ha formado y redactado la lectura de turno reglamentaria, que 
corresponde al mes en conclusión. 

México, 30 de Junio de 1898. — D. Orvañanos. 



Informe que rinde el Ingeniero Arquitecto que subscribe, encargado de la 
dirección de la obra del Instituto Médico Nacional. 



'Trabajos emprendidos durante el mes de Junio de 1898. 

Se colocaron las viguetas de la crugía de la fachada así como la lámina aca- 
nalada en todo el piso. La lámina que se eligió es curva, sus dimensiones son 
l°^XO°'77, cada lámina pesa 8k. y su resistencia por metro superficial es de 
3320 k. Se prefirió la lámina curva porque á igualdad de precio resiste más 
que la plana. (830 k.) 

La lámina que se colocó en la crugía de la fachada es de 0,87 X 0,77, pues 
fué necesario colocar á las viguetas más próximas, porque las que se había 



808 ANALES DEL INSTITUTO 



proyectado emplear se agotaron en el comercio y fué necesario emplear otras 
de menor sección. 

Sobre la lámina se formó una capa de betón de ripio de tezontle y mezcla, 
esta capa forma una bóveda que aumenta notablemente la resistencia del pi- 
so, además es impermeable. 

Se estudió detenidamente el sistema de construcción que debia adoptarse 
en el basamento de los muros que encierran el 2° cuerpo del pabellón. 

Se necesitaba empleaj* en ellos un material que resistiera á las presiones, 
á los choques, de fácil colocación y económica. 

La cantería se desechó por ser muy costosa y dilatado su labrado. 

El sistema que se adoptó es el siguiente: el plinto se hará con tabique com- 
primido y el revestimiento con ladrillo de Monterrey que llena muy bien su 
objeto gracias á su dureza, el dado con manipostería de piedra revestida con 
losas de mármol de Puebla, y la cornisa con chiluca de Tulpetlac. 

Parece que esta disposición satisface convenientemente alas condiciones de 
resistencia, de economía y de ejecución. 

El metro superficial de revestimiento de ladrillo de Monterrey, tiene un 
costo de ^ 3.25. 

El mármol de Puebla |5.00. 

La cantería hubiera costado $9.43 y el mármol de Orizava $19.50. 

En el dado se colocarán ventilas. 

Carga que soporta la manipostería del basamento por c^. 

Peso que transmiten los dos techos en un metro lineal de muro 540 k X ^ 
rz3240k. 

En 2™30 que es el entroje de las ventanas 2™30 X 3240 = 7452 k. 

Peso que obra en la base de los entrepaños del S^*"- piso. 

(2'"30 entreje de las ventanas X 3'" altura de la manipostería sobre el ce- 
rramiento de las ventanas. X 0™42 espesor del muro. + 0™80 ancho de los 
entrepaños X 0,42 X ^ altura de los entrepaños) 1300 k. peso del m^ <;le la 
manipostería — 5514q. 

Peso de la manipostería del 2*? piso. (2'"30 X 2'" X 0"'56 + 4"^ X O'^Su X 
0"^56) 1300k. = 5678k. 

Peso que transmiten los techos y las mamposterías en la base y en una su- 
perficie de 100 c X 56 c r= 5600 el 



Peso de techos 7452 k. 

„ ,, mamposterías (S*"""- piso) 5514 k. 

„ „ „ (2*? piso) 5678 

Total 18644 k. 

Cargaporc^l||^3k.328 

Después que se construyeron los cimientos se decidió que el salón central 
ocupara todo el eje de la doble T. Al hacer esta modificación fué necesario 
cambiar el sentido en que se iban á colocar las viguetas de los techos. 



MEDICO NACIONAL. 809 



Los cimientos que se construyeron para soportar á los muros que cierran 
lateralmente al salón, en la crugia de fachada resultan insuficientes, pues 
ahora tienen que soportar á dos techos; con el fin de no fatigarlos demasiado, 
se van á construir dos arcos ciegos que recibirán á los techos y transmitirán 
las presiones á los cimientos transversales que están en buenas condiciones. 

Los canteros han preparado los sillares de chiluca de Pachuca que se des- 
tinan para las columnas de las fachadas. 

Se han comenzado á construir los bastidores para las ventanas del basa- 
mento, son de madera de ocote, llevan un solo vidrio y girarán según un eje 
horizontal. 

Las puertas también se están construyendo, tendrán tres hojas, dos peque- 
ñas á los lados y que normalmente estarán cerradas y una central más gran- 
de; cuando sea necesaria toda la amplitud del claro, se podrán abrir las tres 
hojas 

En los talleres de la casa de Anciaux y C^ están armando los umbrales pa- 
ra las ventanas y puertas del piso que está en construcción. 

Materiales que se han recibido y su im])orte. 

1 Pieza de fierro para subir el material % 1,50 

3 Umbrales de fierro 28,75 

Piedra de Pachuca 102,00 

4i Brazas de piedra de mampostear 31,65 

70 Vigas para andamios 91,60 

31m350 de arena 44,62 

8000 ladrillos de Monterrey 201,20 

18 viguetas de acero y 190 láminas 701,67 

Viguetas de acero para los umbrales 201,20 

Jornales de los albañiles 170,25 

Al cantero 148,00 

Suma % 1722,44 

México, Junio 30 de 1898. — C. Herrera. 



LECTURA DE TUENO. 



Influencia de las condiciones meteorológicas sobre la producción 

de las enfermedades. 



Desde hace más de un cuarto de siglo se ha estudiado con empeño, en va- 
rios paises, la influencia que los diferentes elementos meteorológicos puedan 
tener en la producción de algunas enfermedades. 



810 ANALES DEL INSTITUTO 



El plan que se ha seguido es comparar la curva del elemento meteoroló- 
gico con la de la enfermedad, y deducir de este examen la consecuencia que 
se desprenda. Asi, por ejemplo, Baker y otros observadores han asentado 
que la sequedad del aire es una causa de enfermedades de las vías respirato- 
rias; pero Smith y otros han cambiado esa idea. Petenkofer, Goldberg y otros, 
han demostrado que en Berlin y Hamburgo las lluvias abundantes, hacien- 
do subir el nivel del agua subterránea, originan la diminución de la fiebre ti- 
foidea; observación que se ha confirmado en algunas ciudades, pero que no 
ha podido serlo en varias otras. Lo único que recuerdo en este momento, que 
ha tenido confirmación en todos los países, es que el cólera infantmn tiene su 
máximum de desarrollo cuando la elevación de la temperatura atmosférica es 
mayor; de tal manera que se observa el mayor número de casos en los años 
más calientes, de estos, en el mes de mayor temperatura, y por último, en la 
semana más caliente y aun en el día de la semana en que sube más la tem- 
peratura. Fuera de esta ley, universalmente reconocida, no recuerdo ningu- 
na otra en lo que se refiere á la relación entre una enfermedad y un elemen- 
to meteorológico. Se han señalado en varios países la influencia que ya uno 
ú otro de los elementos meteorológicos producían en el desarrollo de tal ó 
cual enfermedad; pero después de una serie de observaciones no se ha obteni- 
do siempre la confirmación; y sobre todo no se ha llegado á demostrar la re- 
lación causal; pues la coincidencia de dos fenómenos no significa siempre que 
el uno sea productor del otro. 

Como no se ha podido atribuir, generalmente, á un elemento meteorológi- 
co solo la causa de una enfermedad, se ha tratado de referirla á dos á la vez, 
por ejemplo: al aire frío y húmedo ó caliente y seco, etc. Así, el I>\\ Baker, en 
una memoria sobre la causa climática de la tuberculosis, señala que la inha- 
lación del aire frío y seco favorece la producción de la enfermedad. Esta doc- 
trina, que se admite generalmente en Inglaterra y los Estados Unidos, tam- 
poco se puede considerar como una ley general, supuesto que vemos en nues- 
tro país que á proporción que se asciende, y que por lo mismo el aire es más 
frío y más seco, la tuberculosis disminuye cada vez más, y por último, casi 
desaparece. En una memoria que leí en el Congreso de Higiene de Charles- 
ton en Diciembre de 1890, decía yo lo siguiente: "Está demostrado que tres 
son las condiciones naturales que más impiden el desarrollo del bacilo de 
Koch, á saber: el frío, la sequedad y la luz del sol. En cuanto á lo primero 
es bien conocido el hecho de que una temperatura abajo de cero la destruye 
completamente; y es un hecho conocido desde hace mucho tiempo que el lí- 
mite, donde comienza la inmunidad para la tuberculosis, está á una altura 
paralela á la de las nieves eternas; de tal manera que esa enfermedad desapa- 
rece á la altura de 4000 metros en el Ecuador, y no se encuentra tampoco aun 
al nivel del mar en las latitudes heladas, como por ejemplo en Islandia. La 
temperatura del suelo del Valle de México desciende con frecuencia abajo de 
cero, lo que se comprenderá fácilmente considerando que las heladas son comu- 
nes durante casi todo el año, y este descenso de la temperatura debe producir, 



MÉDICO NACIONAL. 311 



necesariamente, la destrucción de muchas clases de microbios y entre ellos el 
bacilo de Koch. 

"Los microbios solamente pueden vivir y desarrollarse en un medio húme- 
do. En el Valle de México la niebla es casi desconocida: la superficie del sue- 
lo es muy seca, por la evaporación tan rápida, lo cual se debe á la rarefacción 
del aire, á su movimiento y particularmente á su escasez de humedad rela- 
tiva." 

Hay otras varias observaciones que pudieran citarse, que parecen indicar 
la coincidencia de dos elementos meteorológicos con el máximum de desarro- 
llo de algunas enfermedades; pero si exceptuamos la difteria para la que pa- 
rece estar bien comprobado que el aire frío y húmedo contribuye á que apa- 
rezca y se j)ropague, quizá no se pudiera mencionar, con iguales fundamentos, 
ninguna otra enfermedad. 

Todos los elementos meteorológicos están subordinados uno á otro; así, la 
humedad varia con la temperatura y esta con aquella; forman dichos elemen- 
tos un todo que no se puede apreciar hasta ahora por nuestros instrumentos, 
pero que si aprecia el hombre perfectamente. 

Hace cinco años, estando de temperamento en San Ángel, pude corroborar 
una observación que hacía mucho tiempo habían hecho los que viajan diaria- 
mente de la capital á aquella población, y es la siguiente: que inmediatamen- 
te que los trenes pasan por el Puente de la Morena, se nota una sensación de 
frescura muy agradable que persiste después durante todo el camino; esto ha- 
cía suponer que la diferencia de temperatura entre la Ciudad de México, y el 
camino de Tacubaya á San Ángel, era de varios grados; y, sin embargo, nu- 
merosas observaciones que hicimos el Dr. Nicolás San Juan y yo, nos pudie- 
ron convencer que esta diferencia no es sino de 2 á 3 décimos de grado. El 
mayor movimiento del aire en ese punto y algo más de humedad relativa era 
lo que originaba aquella sensación. 

Estando en Nueva York á principios de Enero de 1891 el Sr. Prof. José 
L. Gómez y yo, sentimos una noche un frío que comparábamos al que había- 
mos experimentado algunas veces, por esos mismos días, en la Ciudad de Mé- 
xico; vimos el termómetro y pudimos notar, con gran sorpresa, que marcaba 
15° bajo cero; de modo que dedujimos que el termómetro no indicaba siem- 
pre el grado de frío que el hombre experimenta. Después de algún tiempo de 
esta observación, leía una memoria el Dr. Phillips, de Washington, que ha- 
bía presentado á la Sociedad de Climatología de los Estados Unidos; y en ella 
señala, que poco tiempo después de la adopción del termómetro como instru- 
mento meteorológico, se pudo ver ya que el grado de temperatura atmosféri- 
ca señalado por él no estaba siempre en relación con la sentida por el hom- 
bre. Indica después las diversas modificaciones que se ha ideado hacer á ese 
instrumento y la invención de algunos otros artificios é instrumentos nuevos 
que no satisfacen de manera alguna en la práctica; y concluye por indicar que 
no tenemos todavía, hasta hoy, ningún instrumento que indique la tempera- 
tura sensible, pues los que se han usado no pueden dar, en las condiciones 



312 ANALES DEL INSTITUTO 



más favorables, sino una aproximación ruda de la verdad; y tan remota que 
no se puede utilizar en la práctica. 

Antes decía yo que el hombre percibe el conjunto de elementos meteoroló- 
gicos, ó el tiempo, podríamos decir, hablando vulgarmente; se da cuenta me- 
jor de las diferencias de temperatura; pero no es menos cierto que á igualdad 
de temperatura, tal como el termómetro lo señala, la temperatura sensible 
puede variar en una escala muy notable. Una ráfaga ligera de viento, un 
cambio pequeño en la humedad ó en la presión, no hacen variar la tempera- 
tura del termómetro y sí la temperatura sensible. 

Al estudiar la influencia de la humedad, la temperatura, la presión ó cual- 
quiera otro elemento meteorológico sobre el hombre, se tienen en cuenta, por 
una parte, la indicación del instrumento respectivo, y por otra el hombre mis- 
mo que es tanto un instrumento que recibe la influencia de todos los elemen- 
tos meteorológicos á la vez, como un ser vivo que por sus funciones fisiológi- 
cas puede recibir aquella influencia de modos distintos, según las diversas 
circunstancias especiales. 

Mientras se inventa un meteorógrafo que pueda tener algunas de las pro- 
piedades del hombre vivo, lo cual es muy difícil, sería conveniente, quizá, en 
lugar de comparar un elemento meteorológico aislado con determinada enfer- 
medad, que se estudiase el máximum de desarrollo de esa enfermedad, y á la 
vez todos y cada uno de los elementos meteorológicos y telúricos que han coin- 
cidido con el desarrollo máximum de aquella; observando, si se quiere, la in- 
fluencia mayor ó menor de cada uno de dichos elementos, pero sin decidirse 
á atribuir á uno solo una influencia decisiva, sino en el caso en que variando 
los otros, si este no varía, el fenómeno se reproduce constantemente. 

México, 30 de Junio do 1898. — 1). Orvañanos. 



LISTA DE COLAEORADORES 



INSTITUTO MEDICO NACIONAL DE MÉXICO 



£n la República Mexicana. 

tír. l)r. Francisco Bulrriiin. — 3*} del Eeloj 13. 

Sr. Dr. Carbajal Antonio. — Calle del Jardín de San Fernando núm. 10. México (D. F.). 

Sr. Dr. Dugés Alfredo. — Naturalista. Gunnajuato. (E. de Guanajuato.) 

Sr. Ingeniero Ferrari Pérez Fernando.— Director de la Sección de Historia Natural de la 
Comisión Geográfico Exploradora. Profesor de Tecnología en la Escuela Nacional de Agri- 
cultura. Físico. Químico. Naturalista. Calie de los Siete Príncipes n? 16. México (D. F.) 

Sr. Dr. Gayol Fernando.^ — Calle Cerrada de Santa Teresa núm. 5. Méxi<-o(D. P.). 

Sr. Dr. Gómez Elias. — Cuernavaca (E. de Morelos). 

Sr. Dr. Hernández Fj-aiicisco. — Apatziugán (E. de Michoacán). 

Sr. Profesor on Farmacia Herrera Alfonso. — ^rolesor de Historia Natural en la Escueia 
Normal para Profesores y de Historia de Drogas en la Escuela Nacional de Medicina de 
México. Naturalista. Calle 3^ de la Eibera de Santa María núm. 6. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmatiia Herrera Alfonso L. — Ayudante Naturalista en el Museo Nacio- 
nal de México. Zoologista. Calle 3? de la Ribera de Santa María núm. 6. México. (1). F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Lasso de la Vega José María. — 3* Calle del Eeloj. Botica. México 
(D. F.). 

Si". Di'. León Nicolás. — Tepeji del Eio (Estado de Querétaro). 

Sr. Dr. Medal Juan. — Morelia. (E. de Michoacán). 

Sr. Dr. Mendízabal Gregorio. — Callo de Montealegre núm. 10. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Noi'iega Tomás. — Hospital de Jesús. México. (D. F.). 

Sr. Dr. Otero AÍiguel.— San Luis Potosí. (E. de S. L. P.). 

Sr. Dr. Parra Gabriel. — Tlatlauquitepec (E. de Puebla). 

Sr. Profesor en Farmacia Puga Adrián. — Química r Farmacognosia. Botica de la Coui pu- 
nía. Guadalajara (E. de Jalisco). 

Sr. Ingeniero Puga Guillermo B. — México. Tacubaya. (D. F.). 

Sr. Dr. Peña Cutberto. — Córdoba (E. de Veracruz). 

Sr. Lie. Eebollar Eañiel.— 2'7 Calle de Necatitlán núm. 22. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Eeyes Julio. — México (D. F.). 

Sr. Ingeniero E.obirosa José N. — San .Juan Bautista (E. de Tabasco). 

Sr. Ing. José C. Segura. — Escuela de Agricultura. 

Sr. Dr. Torres Ezequiel. — Chihuahua (E. de Chihuahua). 

Sr. Profesor Ui'celay y Martínez Alberto M. — Mérida (E. de Yucatán^ 

Sr. Dr. Urbina .Manuel. — Director interino y Profesor de Zoología Botánica del Museo 
Nacional de México. Profesor de Botánica en la Escuela Nacional Preparatoria. Botánico. 
3? Calle de San Juan. Botica. México (D. F.). 

Sr. Dr. Vi liada Manuel. — Profesor de Mineralogía, Geología y Paleontología en el Museo 
Nacional de México. Profesor do Botánica Agrícola en la Escuela Nacional de Agricul- 
tura. Villa de Guadalupe (D. í\). 

En el Extranjero. 

Mr. Bocquillon Limousin Henr3^ — Pbarmacien de P*' classe a París. Pharmaeologiste. 2''* 
Eue Blanche. Paris. 

Mi'. Heckel Edouard. — Profe«tíeur á la Faculté des Sciences et á l'Ecole de Medicine de 
Marseille et Directeur de les Annales.de l'Institut Colonial de Marseille. 

Sr. Profesor Jules Iludas. — Paris. 

Sr. Profesor Jo.seph P. Eemington. — Phyladelphia. E. U. 

Sr. Profesor Henry A. Eusby. — Nebraska. (N. J.). 

Sr. Profesor Casimiro De Candolle. — Ginebra. 

Sr. Dr. B. Janssens. — Bruselas, 

Sr. Profesor Fernand Ranwetz. — Lovaina (Bélgica). 

Sr. Profesor León Crismer. — Bruselas. 

Sr. Nathamel Ijord Briton. — Nueva York, E. U. 

NOTA.— Se suplica á los Señores Miembros y Colaboradores del Instituto Médico, 
remitan oportunamente noticia de los cambios de ^dirección, etc., para publicarlos con 
exactitud. 



EL INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 



Es un Establecimionto cientítico que tiene por objeto el estudio de la fauna, flora, 
climatología y geografía médica nacionales y sus aplicaciones terapéuticas. 

Está dividido en las siguientes Secciones: 

1* — De Historia natural Médica. Se ocupa en colectar, clasificar, describir y conser- 
var las diferentes especies de plantas y animales. 

2* — De Química analítica. Tiene por objeto la análisis respectiva, y suministrar los 
principios activos y preparaciones necesarias para la experimentación. 

3* — De Fisiología experimental. Esta Sección está encargada de estudiar los efectos 
fisiológicos de las substancias aisladas por los profesores de Química. 

4? — De Terapéutica clínica. Hace la aplicación á la patología humana, de los medica- 
mentos ya experimentados en los animales. 

^^^^De Climatología y Geografía médicas. 



Este periódico ea el órgano del Instituto, y sus redactores, que tienen gran interesen 
adquirir todas las noticias relativas al objeto del Establecimiento, se permiten suplicar 
á las corporaciones científicas análogas se sirvan establecer el canje respectivo de pu- 
blicaciones. 



LA PRIMERA PARTE DE LOS DATOS 



MATERIA MEDICA MEXICANA. 



Se encuentra de venta: 

En México. — En la Plazuela de la Caudelarita núm. 3; en la 2* calle de Vanegaa (Bo- 
tica) y en las p)riiici|tales librerías de la capital. 
En Paria, — Chez M. Géorges (-an»'*, editen r, 3 nie Raciiic A Paris. 






AVIS. 

Tout ouvrage dont il sera envoyé deux exeraplaires á l'adresse ci-dessous sera ob- 
jet d'une étude bibliographique qu'on publieradans les Anuales. 



[ons prions les directeura de journaux qui voudront bien établir l'échange avec nos 
ialea d'adresser leurs publicationsá l'Instituto Médico Nacional de México Plazue- 
la Caudelarita tnim 8, — México. (D. F.) 



TOMO III. JULIO Y AGOSTO, 1898. NUMS. 18 Y 19. 



ANALES 



DEL 



INSTITUTO MÉDICO NACIONAL 



STJIMI^I^IO 



Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Julio de 1898.— Sección 1* — Sección 2* 

— Sección 3* — Sección 4* — Anexos al informe anterior. — Sección 5^ 
Informe del Director de la obra dol Instituto, Ingeniero Carlos Herrera, correspondiente al mes de Julio de 

1898. 
Ijectura de turno. — Contribución al estudio de las aguas de la República, por el Profesor Mariano Lozano y 

Castro. 
Informes de los trabajos ejecutados en el Instituto, durante el mes de Agosto de 1898. — Sección 1* Sección 

2^ — Sección 3f — Sección 4^ — Anexos al informe anterior — Sección 5* 
Lectora de torno. — Método general de estudio de los cuerpos grasos de origen vegetal, por el Dr. Federico Vi- 

llaseñor. 
Informe del Director de la obra del Instituto, Ingeniero Carlos Herrera, correspondiente al mes de Agosto de 

1898. 
El Instituto en la próxima Exposición de Paris. 
Bibliografía de las publicaciones recibidas por el Instituto, durante los meses de Julio y Agosto de 1898. 



OFICINAS DE LA PUBLIC AC lOíí^ , 

INSTITUTO MEDICO NACIONAL. 

Pr^A-ZUIOr^A. DK LA. OA.>rDELA.R,ITA. NUAít. 3 (A.v. Poiiieiite 12 A..) — IMKXICO. 



MÉXICO 

OFICINA TIPOGRÁFICA DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO 
Calle de San Andrés ntímero 16. [Avenida Oriente, 61.] 

1898 



MIEMBROS DEL INSTITUTO MEDICO NACIONAL 

INDICADOR DE SUS DIRECCIONES, Y DE LOS 

RAMOS DE LAS CIENCIAS QUE CON ESPECIALIDAD CULTIVAN 



Dirección. 

8r. Dt. Fernando Altamirano. — Director del Instituto Médico. Profesor de Terapéutica 
en la Escuela Nacional de Medicina de México, encargado de la Historia de las Drogas en el 
Instituto. Especialidad que cultiva: Química y Botánica aplicadas. Villa de Guadalupe 
(D. F.) Calle del Mirador número 147. 

Sr. 1)]'. Secundino Sosa. — Secretario del Instituto Médico. Profesor Adjunto de Clínica In- 
terna en la Escuela Nacional de Medicina de México. Alienista. Calle 1*? del Indio Triste 
núm. 7. México (D. F.). 

Sr. Profesor en Farmacia Carlos Espino Barros. — Prefecto del Instituto Médico. 2^ Calle 
Ancha núm. 9. México (D. F.). 

Sección primera: Historia Natural Médica. 

Sr. Dr. José Eamírez. — Jefe de esta Sección. Secretario General del Consejo Superior 
de Salubridad. Bacteriologista. 10? Calle de la Violeta núm. 21. México (D. F.). 

Sr. Gabriel Alcocer. — Conservador del Herbario y del Museo en esta Sección. Profesor de 
Matemáticas. Matemático y botánico. Calle del Hospicio de San Nicolás núm. 19. México 
(D.F.). 

Sr. Adolfo Tenorio. — Dibujante de esta Sección. Profesor paisajista. Plazuela del Risco 
DÚm. 10. México (D. F.). 

Sección segunda: Química Analítica. 

Sr. Prof. Francisco Eío de la Loza. — Jefe de esta Sección Profesor de Química General, 
industrial y Agrícola en la Escuela Normal para Profesores en México. Químico. Calle '1^ de 
Vanegas núm. 8^. México (D. F.). 

Sr. Prof. Mariano Lozano y Castro. — Ayudante de esta Sección. Químico inspector de 
bebidas y comestibles en el Consejo Superior de Salubridad. Químico. Calle de Patoni nú- 
mero 4. (Botica Humboldt). México (I). F.). 

Sr. Dr. Federico F. Villasefior. — Ayudante de esta Sección. Químico, (^alle del Cuadrante 
de Sania Calarina númeio 7. México (D. F.). 

Sección tercera: Fisiología experimental. 

Sr. Dr. Eduardo Armendaris. — Jefe de esta Sección. Médico del Museo Anatomo-patoló- 
gico. Análisis clínicos. Calle de las Ratas núm. 2 México (I). F.). 

Sr. Dr. Daniel Vergara Lope. — Ayudante de esta Sección. Preparador de la clase de Tera- 
péutica en la Escuela Nacional de Medicina de México. Profesor de Anatomía en la Escuela 
de Bellas Artes. Fisiólogo. 5? Calle de (iuerrcro núm. 2.122. México. (D. F.). 

Sección cuarta: Terapéutica Clínica. 

Sr. Dr. José Terrés. — Jefe de esta Sección. Jefe de Clínica Interna en la Escuela Nacional 
de Medicina. S^ Calle del Reloj núm. 2. México (D. F.). 

Sr. Dr. Juan Martínez del Campo. — Ayudante de esta Sección. Médico del Museo Anato- 
mo-patológico 2^ Calle de Sor Juana Inés do la Cruz núm. 12. México (D. F.). 

Sr. Prof. Juan Manuel Noriega. — Farmacéutico de esta Sección en el Instituto Médico 
Pieparador de Análisis Química en la Escuela Nacional de Medicina. Calle de la Estampa 
de Jesús núm. 3. México (1). F.). 

Sección quinta: Climatología y Geografía médicas. 

Sr. Dr. Domingo Orvañanos. — Jefe de esta Sección. Miembro del ('onsejo Superior de Sa- 
lubridad del Distrito Federal. Profesor de Clínica Interna enla Escuela Nacional de Medici- 
na. Clínica Interna. Calle de Chavarría número 25. México (D. F.), 



MEDICO NACIONAL. 313 



De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional durante el mes de 

Julio de 1898. 

Sección Primera. 

Como se anunció á esta Junta, el subscrito ha continuado revisando los ma- 
nuscritos de Sessé y Mociño que trajo de Europa el Sr. Dr. F. Altamirano. 
Esta segunda revisión ha sido muy cuidadosa, confrontando multitud de des- 
cripciones de plantas con las que ya habían sido publicadas; así es que el tra- 
bajo ha avanzado con cierta lentitud; sin embargo, ya se terminaron siete le- 
gajos cuyos títulos son los siguientes: Flora de Guatemala: Descripción de los 
géneros de plantas de Nueva España, desde la clase primera de Linneo hasta 
la vigésima tercera; Suplementos y Genera nuevos; Genera indeterminada; 
Descripciones y definiciones específicas con algunas descripciones genéricas 
de plantas de varias clases. En un informe especial, que presentaré á esta 
Junta, relativo á los manuscritos de Sessé y Mociño, haré un análisis detalla- 
do de su contenido; pero desde luego puedo manifestar que su importancia ha 
disminuido considerablemente, desde el momento que se publicaron las obras 
tituladas Plantee Nevse Hispanise y Flora Mexicana. 

El Sr. Gabriel Alcocer se ha ocupado exclusivamente de formar el inven- 
tario de la biblioteca de la Sección, el que hemos comenzado á revisar, con- 
frontándolo con los libros existentes hasta el fin del presente mes. Con este 
motivo debo llamar la atención de la Junta respecto á la conveniencia de es- 
tos trabajos de inventarios, que corresponden á la Secretaría y Prefectura, en 
lo de adelante se hicieran por un departamento del Instituto, pues el primero 
conserva los inventarios anteriores y el segundo lleva con el día el alta y baja 
de todas las Secciones. Una vez formados estos inventarios por el sistema de 
fichas ó etiquetas, fácil será tener esos documentos en pocas horas y se evita- 
rá que los Profesores gasten el tiempo útil en labores extrañas á ellos. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente: para la Sección 1^ ocho dibujos de 
plantas de la Flora del Valle de México y para la Sección 2^ varios dibujos 
de histología vegetal; además hizo el inventario de los dibujos originales que 
existen en el departamento á su cargo. 

México, Julio 30 de 1898. — José Bamírez. 



Sección Segunda. 

En los primeros días del mes el Sr. Yillaseñor, siguió procurando aislar el 
cuerpo que se encuentra en ciertas preparaciones del Palo del muerto (Ipo- 
mea murucoides); pero á pesar de sus esfuerzos no ha podido llegar á un re- 
sultado satisfactorio, porque parece que el cuerpo se descompone. También ha 
hecho algunos estudios preliminares con la i'aíz de ñamóle (Ph^tolaca?) que 

Tomo iri.— 49 



314 ANALES DEL INSTITUTO 



iilti mámente se recibió en el Instituto y por los que lia visto que este ñamóle 
presenta en su raíz y en las preparaciones que con ella ha hecho caracteres 
organolépticos y físicos distintos ele los que presenta el primer ñamóle que se 
estudió; si bien ambos contienen algunos principios que les son comunes, en- 
tre los que debe mencionarse la saponina y por lo que conviene y se ha deter- 
minado hacer el estudio completo de esta segunda raíz; debiendo advertir que 
hasta ahora el ácido fitolácico sólo se ha encontrado en los frutos y la fitolaci- 
na en las semillas y tal vez esta sea una razón para que no se hayan encon- 
trado esos principios en la raíz del primer ñamóle. Pero estos trabajos los tu- 
vo que interrumpir para consagrarse á la formación del inventario de la Sec- 
ción, 

El Sr. Lozano se ocupó en el estudio del alquik'án de Ahuehuete (Taxodium 
mucronatum) del que se^^aró por destilación varios productos entre 76° y 250° 
y los que no ha caracterizado por dedicarse á la formación del inventario, en 
unión del Sr. Yillaseñor. El mismo Sr. Lozano me manifiesta, que ya tiene 
concluido el trabajo que como turno de lectura debía presentar hoy, pero que 
no puede hacerlo por no haberlo pasado en limpio. 

Por no haberse conseguido las plantas que están por estudiar y forman par- 
te del programa del presente año me he seguido ocupando en aislar los prin- 
cipios activos que contienen las semillas del colorín. He estado haciendo al- 
_gunas comprobaciones al estudio que se tiene hecho sobre la Salvia de bolita 
(Budleia perfoliata) para escribir el artículo correspondiente para la Materia 
Médica. He formado y entregado á la Dirección una lista de 26 de los princi- 
pios que ha estudiado la Sección y que formarán parte del contingente del 
Instituto para la próxima Exposición de París. Por encargo del Sr. Director 
he estado subministrando al Sr; Schondribe los datos necesarios para que pue- 
da formar el presupuesto de las máquinas que han de instalarse en los nuevos 
departamentos que ocupará la Sección de Química. Por sí la Junta determi- 
ne que se le de lectura, presento el artículo relativo á la Pimienta de tierra 
.(Peperomnia umbilicata). 

Libertad y Constitución, México, Julio 30 de 1898. — Francisco Bío de la 
Loza. 



Sección Tercera. 

Tengo el honor de dar cuenta á la Junta de Profesores con los trabajos ve- 
rificados en esta Sección del Instituto Médico IN^acional durante el presen- 
te mes. 

Ha sido dedicado casi todo el tiempo á formar los inventarios de la Sección. 

Tomamos primero razón de todos los aparatos útiles, substancias químicas, 
enseres y demás objetos pertenecientes á la Sección 3^ arreglando el inventa- 
rio por orden riguroso de las letras del alfabeto, y se formó también otro se- 
gún la forma y orden dados por la Dirección. 



MÉDICO NACIONAL. 818 



La formación simple del Inventario no hubiera durado tanto tiempo; pero 
fué necesario justipreciar cada articulo y como para ello tuvimos que consul- 
tar catálogos especiales, el trabajo ha resultado muy dilatado. 

Inventariando absolutamente todos los objetos de la Sección y tomando pre- 
cios de varios catálogos, asi como poniendo un valor aproximado á todo aque- 
llo que bien por su objeto especial ó por no encontrarse su valor en inventa- 
rios anteriores, hemos formado la lista más completa de todo lo concerniente 
al Laboratorio de la Sección 3^ y sólo falta poner los apuntes en limj^io para 
terminar ese trabajo. 

El subscrito se ha ocupado en la preparación de reactivos para el estudio de 
la histoquimia vegetal; ha estado trabajando también en preparar cortes de 
plantas con objeto de estudiar la mejor manera de representar las figuras mi- 
croscópicas de dichos cortes. Con la cámara clara obtuvo la figura núm. 1 que 
representa el corte transverso de la raíz del Tepozan y cuya figura fué deli- 
neada por él y terminada por el Sr. Tenorio. 

Con la cámara obscura obtuve la fotografía del mismo corte, primero en con- 
junto y después por tejidos. Además de esto he amplificado algunas de estas 
pruebas sin llegar á resultados satisfactorios. 

Estos últimos trabajos han sido emprendidos con el objeto de presentarlos 
á la Exposición de París, si resultan aceptables. 

Los Sres. Vergara Lope y Martínez del Campo se han ocupado exclusiva- 
mente del inventario, incluyendo el de los objetos que existen en la Sala de Te- 
rapéutica del Hospital de San Andrés. 

México, Julio 31 de 1898. 



Sección Cuarta. 

El Sr. Correa continuó en el mes anterior sin tomar el cocimiento de Tecoma 
Stans, aunque sujeto al mismo régimen alimenticio que antes: su orina llegó 
á tener 22 gramos de glicosa y 30 de urea, por litro, excretando 1500 ce. En 
este mes volvió á usar la hierba de S. Pedro y la glicosa disminuyó hasta dos 
gramos, habiendo bajado la urea á 21 por 1000. 

En la sala del Dr. Bulman se experimentó en el mes de Junio y en el ac- 
tual, lo siguiente: El cocimiento de Lepidium ínter médium, al 5 por ciento, en 
lavativas de 300 ce. administradas dos veces al día, ocasionó mejoría en cin- 
co casos de enteritis aguda, y fracasó completamente en cinco enfermos de en- 
teritis crónica. El alquitrán de Taxodium Mucronatum, en dosis de 0.25 al día 
hizo en 3 desaparecer las evacuaciones de una enteritis aguda y mejoró otra 
en 6 días, sin ocasionar tenesmo. El extracto acuoso de canagria, en dosis dia- 
ria de 5 gramos, curó en diez días una enteritis aguda; el extracto sin ácido 
crisófanico, en dosis de 2 gramos diarios, mejoró mucho ádos enfermos de en- 
teritis aguda, y en dosis de 1 gramo se obtuvo el mismo buen resultado en 3 días 
en otras 3 enfermas de la misma dolencia. Las fricciones de tintura de Gym- 



316 ANALES DEL INSTITUTO 



nosperma Multiflorum aliviaron los dolores de tres reumáticas. El extracto 
hidro-alcohólico de Buddleia Americana no facilitó el sueño de esas tres reu- 
máticas, en dosis de 0.10 por dia; en dosis de cuatro gramos se administró du- 
rante 7 días á una paciente con catarro seco del intestino y su orina fué, por 
término medio, de 1005 ce. durante ese tiempo, habiendo sido antes de 1095 ce. 
por término medio en 4 días. Dicho extracto en dosis de cinco gramos repeti- 
das por 6 días, se dio á una bronquítica que por término medio había excre- 
tado 1060 ce, habiendo sido de 1613 ce la excreción media cuando tomó el 
medicamento. 

En la sala del Dr. León Martínez se continuó la observación de Trinidad 
Pérez, quien en este mes estuvo tomando diariamente 1 gramo de extracto de 
tepozán y durmiendo de tres á cuatro horas diarias; á los seis días se suplió 
la dosis y no por eso aumentó la duración del sueño, que permitió en el mis- 
mo estado cuando se suprimió, á los seis días, el tepozan; dos días después sa- 
lió el enfermo del hospital. 

José M. Zúñiga, alcohólico, llevaba 4 días de no dormir cuando comenzó á 
tomar 1 gramo del extracto: el primer día durmió 2 horas; en el 2*?, 6 horas; en 
el 3"^ no tomó medicina y durmió media hora; en el 4" tomó 1 gramo y no dur- 
mió; en el 5*?, otro gramo y durmió 5 horas; en el 6° seis horas con la propia 
dosis; y en el 7*? tres horas, con igual cantidad de extracto. 

La tintura de tatalencho se administró en fricciones á Wenceslao López, 
Jerónimo Segundo y Jesús Miranda. El primero tiene hemiplegia con con- 
tractura y dolores; el segundo enteritis crónica y dolores en los miembros in- 
feriores; y el tercero tuberculosis pulmonar y dolores en la espalda. Se calma- 
ron un poco los dolores con la tintura en los 2 primeros. 

El Sr. Dr. Cicero me ha enviado la nota que acompaño, en que constan sus 
observaciones, y los Sres. Dr. Martínez del Campo y Farmacéutico Juan M. 
ííoriega, el informe de sus trabajos. 

Además de estos trabajos se ha formado el inventario de los objetos exis- 
tentos en la Sección. 

México, Julio 30 de 1898.— José Terrés. 



Hospital de San Andrés. — 2? Sala de Sífilis. — Sr. D. José Terrés, Jefe de 
la Sección de Clínica Terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. — 
Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina se ha 
ensayado el extracto de tepozán como diurético y como hipnótico con los resul- 
tados siguientes: 

La cama ni'im. 12 estuvo ocupada por un enfermo que padeció de una pleu- 
ro-neumonía del lado derecho y en quien el día 6 existían signos de ligero de- 
rrame pleural, siendo la cantidad de su orina en 24 horas de 990 c m.^ Se le 
administraron diariamente 2 gramos de extracto de tepozán y las cantidades 
de orina fueron de 1,300 c m.^ el día 8, 1,400 c m.^ el día 9, 960 c. m.^ el día 



MEDICO NACIONAL. 317 



10 y 1.100 c.m.^ el día 11; habiendo desaparecido por completo los signos de 
derrame pleural y estando restablecido el enfermo fué dado de alta ese día. 

En la cama núm, 29 se hallaba también otro enfermo con todos los signos 
de un derrame pleural, que vd. tuvo la bondad de ver, en el cual á pesar de 
haber hecho 4 punciones con el aspirador no fué posible obtener una gota de 
liquido, quizá por haber tenido la mala suerte de caer las cuatro veces en neo- 
membranas, pues la marcha subsecuente de la enfermedad corroboró el diag- 
nóstico de abundante derrame de la pleura izquierda, que hicieron todas las 
personas que lo vieron. El día 8 de Julio se midió la cantidad de su orina que 
fué de 890 c.m.^ El día 9 tomó 2 gramos de extracto de tepozán y la cantidad 
medida de orina fué de 370 cm.^; con la misma dosis fué el día 10 de 500 
cm.^, 600 cm.^ el día 11 y 800 cm.^ el día 12, no habiendo sido posible por 
motivos ajenos á nuestra voluntad seguirla midiendo en los días subsecuen- 
tes, ])eYO notándose sí en cambio que los signos de derrame fueron desa^^are- 
ciendo á gran prisa, que el pulmón se fué desplegando, que el corazón volvió 
á su sitio, que el día 18 la mejoría era tal que se decidió bajar á un gramo la 
dosis de tepozán, y que el día 24 el enfermo se hallaba tan satisfecho que pi- 
dió su alta y salió por su pie del hospital, el que un mes antes había llegado 
casi agonizante, y en el que llegamos á vacilar del diagnóstico y aun á deses- 
perar de su salvación cuando fracasaron nuestras funciones. Por supuesto que 
sería ilógico atribuir al tepozán solo el efecto curativo, pues el enfermo fué ali- 
mentado muy abundantemente y sujeto á un tratamiento tónico, enérgico, 
que contribuyeron mucho á su alivio, y deploro profundamente que no ha- 
yamos podido estudiar bien en él el efecto diurético, pues de lo que no cabe 
duda es que la mejoría se acentuó notablemente desde que empezó á tomar el 
tepozán. 

En un enfermo afectado de enteritis crónica, que ocupa la cama núm. 4, fué 
administrado el extracto de tepozán en calidad de hipnótico en dosis de un 
gramo diario por quejarse de insomnio. Se quejaba de no obtener el resulta- 
do apetecido á pesar de habérsele administrado el medicamento por 10 días 
consecutivos, pero se averiguó que pasaba el día durmiendo, por lo que se le 
amonestó y suprimió el medicamento desde el día 20, y no ha vuelto á que- 
jarse de un insomnio que en realidad no padece. 

Ocupa la cama núm. 25 un leproso que realmente padece de insomnio por 
temporadas, y el medicamento no ha dado ningún resultado á pesar de ha- 
bérsele administrado por 10 días en dosis de 2 gramos diarios; pero este en- 
fermo nos ha confesado que en las épocas en que le vienen estos insomnios 
ningún hipnótico le ha dado resultado, durándole estas crisis de una á dos se- 
manas para el día menos pensado volver á recobrar el sueño, naturalmente 
sin intervención de agentes terapéuticos. 

Protesto á vd. mi atenta consideración y aprecio. 

México, Julio 31 de 1898.— i?. K Cicero. 



818 ANALES DEL INSTITUTO 



Tengo la honra de comunicar á vd. que durante el presente mes se han usa- 
do las siguientes preparaciones: extracto de ñamóle, extracto de zapote, tintu- 
ra y cocimiento de tatalencho, extracto de tepozán, alquitrán de ahuehuetes 
y cocimiento y extracto de lentejilla. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Julio 30 de 1898.—/. M. Noriega.—A\ Jefe de la Sección 4^ del 
Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Tengo el honor de poner en conocimiento de vd. que durante el mes que 
hoy termina he desempeñado los trabajos que á continuación se expresan, co- 
mo Ayudante de la Sección 4^ del Instituto Médico JN'acional. 

Visita diaria á los enfermos de la Sala de Terapéutica Clínica del Hospital 
de San Andrés. 

Seguí ministrando el extracto hidro-alcohólico de tepozán al enfermo que 
ocupa la cama núm. 14 del servicio mencionado, y que padece una nefritis 
parenquimatosa crónica. El resultado, durante el mes, fué muy variable y 
nada en relación con lo que se había observado el mes anterior, pues no de- 
jando de tomar la medicina hasta á la dosis de 6 gramos en las 24 horas, ba- 
jó muchas veces la cifra de la orina á 550, 480, 300 y aun á 240 c. c. 

El alquitrán de Ahuehuete lo prescribí á cinco enfermos afectados de dia- 
rrea por distintas causas. El primero, de nombre Juan Pérez, que tenía una 
entero-colitis de origen alcohólico, y que hacía de 7 á 8 deposiciones muy lí- 
quidas diariamente, comenzó á tomar esta medicina á principios del mes, á la 
dosis de 2 gramos, en cuatro cápsulas repartidas en el día, la cual se fué au- 
mentando gradualmente, y cuando llegó á 4 gramos comenzó á disminuii' el 
número de evacuaciones y á variar la consistencia de ellas; tomó 5 gramos 
y el alivio fué mayor; nueve días se le dio esta última dosis, al fin de los cua- 
les el alivio fué completo; entonces se suspendió, se tuvo en observación du- 
rante seis días, hasta que pidió su alta por sentirse completamente bien. 

Apolonio Vega padecía una enteritis tuberculosa, y no recibió beneficio nin- 
guno con el uso del ahuehuete, ministrado á la misma dosis que á Pérez. ^^ 

Hipólito Luna, con diarrea alcohólica crónica, ha visto disminuir el núme- 
ro de sus deposiciones con el uso de la propia droga, á igualdad de dosis, pero 
aquellas no han desaparecido aún completamente. 

Pantaleón Vélez y Juan Avila, con un pajdecimiento intestinal semejante 
al anterior, han obtenido igualmente un beneficio análogo, pues sin curarse 
por completo su diarrea, ha disminuido el número de deposiciones y ha cam- 
biado algo el carácter de ellas. 

La tintura de Tatalencho (Gimnosperma Multiflorum) en aplicaciones lo- 
cales contra el reumatismo, no ha dado resultado en cuatro enfermos en quie- 
nes se aplicó, habiendo sido necesario recurrir al salicilato de sosa para com- 
batir ese mal. 



MEDICO NACIONAL. 319 



Tengo en observación á un enfermo afectado de Insuficiencia mitral, y al 
que le estoy ministrando el Ñamóle (Pliytolaca Octandra), en la forma de 
extracto hidro-alcohólico, y á la dosis de 0.80 á 1 gramo diariamente, para 
averiguar la acción que ejerce esa planta sobre el pulso, pues otras veces ha 
parecido al subscrito y á otras personas que aumentaba la tensión arterial. 
Próximamente comunicaré el resultado. 

Me ocupé algunos días de hacer el inventario de los muebles, iitiles é ins- 
trumentos que existen en el Grabinete anexo á la Sala de Terapéutica. 

Protesto á vd. mi estimación. 

México, Julio 31 de 1898. — Juan Martínez del Campo. — Al Sr. Dr. José Té- 
rros, Jefe de la Sección 4^ del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Jumta que durante el mes que finaliza ma- 
ñana, se han ejecutado en esta Sección los trabajos que siguen: 

1^ Formar el inventario pormenorizado de la misma Sección, en papeletas 
y en orden alfabético. Este inventario está concluido y por él se verá el nota- 
ble aumento de mapas y cartas geográficas de nuestro suelo con que se ha en- 
riquecido la Sección. 

2^ Pasar al índice de Geografía Médica, las siguientes Municipalidades: 

Estado de Oaxaca. 

Cuestionarios del Mal de San Lázaro, 

Teotitlán del Camino 

Nanahuatipac, San Antonio 

Toxpalan, San Martín 

Los Cues, San Juan 

Tecomavaca 

Texcalcingo 

Santa María Ixcatlán 

Teo poxco 

Huehuetlán 

San Lorenzo Caunecuilpitlán 

San Pedro Ocopetlacingo 

San Antonio Eloxochitlán 



> Teotitlán del Camino. 



Estado de Nuevo León. 

Cuestionarios de Geografía Médica. 

Higueras. 

Yilla de Guadalupe. 

Cadereyta Jiménez. 



Villa de Juárez, 



320 ANALES DEL INSTITUTO 



General Treviño. 

Agualeguas. 

Cerralvo. 

Parras. 

General Bravo. 

China. 

Los Aldamas. 

General Terán. 

Montemorelos. 

Villa de Allende. 

Linares. 

Doctor Arroyo. 

Aramberri. 

Abasólo. 

San Nicolás Hidalgo. 

Villa de García. 

Sabinas. 

Santa Catarina. 

Abasólo. 

Bustamante. 

Estado de Veracruz. 

Cuestionarios de Geografía Médica. 

Huaj^acocotla. 

Zontecomatlán. 

Ixhuatlán. 

Tlalcliichilco. 

Santa Cruz Juárez. 

Ylamatlán. 

Chicontepec. 

Jalacingo. 

Perote. 

Tlapacoyan. 

Altotonga. 

Martínez de la Torre. 

Minas. 

Tampico Alto. 

Ozuluama. 

Tamal ín. 

Citlaltepec. 

Panuco. 

Tantima. 

Pueblo Viejo. 



MEDICO NACIONAL. 321 



Santiago Tuxtla. 

Catemaco. 

San Andrés Tuxtla. 

Papantla. 

Coyutla. 

Gutiérrez Zamora. 

Mecatlán. 

Coxquihui. 

Tecolutla. 

Chumatlán. 

Coazintla. 

México, Julio 31 de 1898. — B. Orvañanos. 



Informe que rinde el Ingeniero Arquitecto que subscribe, encargado de la 
dirección de la obra del Instituto Médico Nacional. 



Trabajos emprendidos durante el mes de Julio de 1898. 

Se construyeron 45 m.^30 de manipostería de tabique comprimido con re- 
vestimiento de ladrillo de Monterrey y 6 m.^72 de muro de tabique compri- 
mido. 

Se colocó una hilada de chiluca de Chapalucan. 

Se eligió esta roca por su color que sirve de transición entre el rojo subido 
de los ladrillos y el gris de la cantería. 

Fué indispensable construir los muros con cantera porque la sección de 
los entrepaños es pequeña con relación á las cargas que tiene que soportar 

Los canteros están labrando los sillares de las fachadas interiores y las co- 
lumnas de la exterior. 

Se construyeron los bastidores para las ventanas del basamento. De acuer- 
do con el Sr. Dr. Fernando Altamirano, Director del Instituto, y con el Sr. 
Prof. Francisco Río de la Loza, Jefe de la Sección 2?-, se hicieron de madera 
de ocote, con un solo vidrio y giratorias sobre un eje horizontal. 

Se construyeron doce ménsulas de fierro para el departamento de balanzas. 

Importe de los gastos hechos durante el mes. 

6,726 kilos de cal á ^15.00 tonelada $ 108 27 

39.50 m.^ de arena á $ 1.37 m.^ 54 14 

10.25 m.^ ripio de tezontle á 1 1.43 m.^ 15 65 

1.25 m.3 grava á |2.00m.^ 2 50 

A la vuelta $ 180 56 

Tomo III.— 50 



322 ANALES DEL INSTITUTO 



Déla vuelta $ 180 56 

339 kilos de cemento á 68 es. kilo 23 22 

9,600 tabiques comprimidos 205 23 

18 sillares de I, de Tepepa 29 34 

72 ídem ídem de Chapalucan 126 00 

159 ídem ídem de Cantería 159 00 

15 vidrios de 101 c.X66 c. á $2.80 42 27 

12 ménsulas de fierro 18 00 

15 bastidores para las ventanas del basamento 90 00 

Jornales de los albañiles 379 11 

Por labrar 61 sillares de cantería con mocheta á $ 1.25 66 25 

Por labrar 10 sillares de cantería 5 12 

Por labrar 46 sillares de chiluca á $ 2.50 115 00 

Por 86 sillares de chiluca con mocheta á $3.25 117 00 

13 sillares de la 5^ hilada del basamento 234 00 

13 lechos de columnas y pilastras 29 25 

Saldo del basamento 23 88 



Total I 1,843 23 



México, Julio 30 de 1898.— C. Herrera. 



LECTURA DE TUR?sO. 



CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DE LAS AGUAS DE LA REPÚBLICA. 



Análisis de seis aguas del Estado de Yucatán. 



Número 1. 

Agua del pozo de la «Vomvam^ Vega de Sax José. 

Caracteres generales. 

Diáfana, incolora, inodora, sabor no desagradable, por el reposo casi no de- 
ja sedimento. 

Caracteres químicos. — Reacción ligeramente alcalina, apreciada únicamente 
con el ácido pipitzoico; el papel de sub-acetato de plomo no toma ninguna co- 
loración obscura, indicando la ausencia de ácido sulfhídrico. 

El alcohol no cambia su limpidez: ausencia de sales en exceso. 

La tintura de nuez de agallas produce una coloración verde clara después 
de algún tiempo. 

1 Esta palabra era la que traía puesta la etiqueta del envase. 



MEDICO NACIONAL. 323 



La tintura de jabón produce un ligero enturbiamiento opalino formando 
grumos poco voluminosos, indicando que contiene regular cantidad de cal y 
en general los óxidos de los metales alcalino terrosos. 

La tintura de Campeche produce una coloración roja amarillenta que pone 
de manifiesto la presencia de los bicarbonatos alcalinos. 

La potasa, la sosa y el amoníaco producen un precipitado de carbonato de 
calcio y de magnesio. 

El agua de cal y de barita producen también un precipitado. 

Los ácidos minerales en el primer momento no producen ninguna reacción. 
Después de algunos instantes aparecen pequeñas burbujas que se adhieren á 
las paredes de la copa, siendo estas burbujas de ácido carbónico. 

El ácido oxálico produce un precipitado en regular cantidad de oxalato de 
calcio insoluble en el ácido acético. 

El ácido tártrico no produce ni enturbiamiento. 

El cloruro de bario produce un ligero precipitado blanco insoluble en el 
ácido nítrico: presencia del ácido sulfúrico ó sulfates en corta cantidad. 

El nitrato de plata produce en el agua acidulada de ácido nítrico un abun- 
dante precipitado blanco cuajado, soluble en el amoníaco: presencia de clo- 
ruros en regular cantidad. 

Los cianuros amarillo y rojo no producen precipitado ni coloración alguna. 

El sulfocianuro de potasio, puesto en el agua acidulada de ácido nítrico, 
produce un tinte rosado muy ligero. 

El cloruro de oro no da coloración ni precipitado. 

El oxalato de amonio produce inmediatamente un precipitado blanco 
abundante. 

Por la ebullición se forma un abundante precipitado blanco de carbonato 
de calcio. En este precipitado se demostró la presencia del fierro en poca can- 
tidad. 

Dosificaciones. — Un litro de agua evaporada á la temperatura del B. M. y 
desecado el residuo á 110° c. deja 0.60 cgr. de un residuo fijo blanco amarillento. 

El residuo del agua pierde de peso por la calcinación 0.06 cgr., que es la 
cantidad de materia orgánica por litro. 

Un litro de agua contiene: 

Acido carbónico libre 5 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.1336 

Sulfato de calcio .' „ 0.0420 

Sulfato de magnesio ,, 0.2375 

Materia oi'gánica ,, 0.0600 

Siliza, sales de potasio, sodio y fierro.... ,, 0.1269 

Residuo por litro 0.6000 



324 ANALES DEL INSTITUTO 



Número 2. 

Agua del pozo primero (Vega de San José). 

Caracteres generales. 

Diáfana, ligeramente colorida en amarillo, de un olor de agua en putrefac- 
ción notado al destapar la botella que contenia este ejemplar; sabor bastante 
malo debido á la putrefacción; el sedimento que se deposita por el reposo es 
en poca cantidad; en el seno del liquido se ven masas blancas ligeras, forma- 
das tal vez por colonias de bacterias. Esta agua desprende burbujas gaseosas 
que se adhieren á las paredes del vaso que la contiene. 

Caracteres químicos. — Presenta una reacción ligeramente alcalina. 

El alcohol enturbia su limpidez. 

La tintura de nuez de agallas, como en el agua núm. 1. 

La tintura de palo de Campeche, ídem ídem. 

El sulfato de cobre, ídem idem. 

La potasa, la sosa y el amoniaco, ídem idem. 

El agua de cal y de barita, ídem ídem. 

Los ácidos minerales, ídem ídem. 

El ácido oxálico, ídem ídem. 

El ácido tártrico, ídem ídem. 

El cloruro de bario, ídem ídem. 

El nitrato de plata produce en el agua acidulada de ácido nítrico un ligero 
precipitado de cloruro de plata. 

Los cianuros amarillo y rojo, como en el agua núm. 1. 

El sulfocianuro de potasio puesto en el agua acidulada de ácido nítrico, 
ídem ídem. 

El cloruro de oro, ídem ídem. 

El oxalato de amonio, ídem ídem. 

Por la ebullición se deposita un abundante precipitado amarillento de car- 
bonato de calcio y de fierro. En este precipitado se demostró la presencia del 
fierro en gran cantidad. 

Dosificaciones. — Un litro de agua evaporada á la temperatura del B. M. y 
desecado el residuo á 110° pesa 0.70 cgr. 

El residuo del agua de color amarillo, se ennegrece completamente por una 
fuerte elevación de temperatura y por la calcinación pierde de peso 0.02 cgr. 
que es la cantidad de materia orgánica por litro. 

Un litro de agua contiene: 

Acido carbónico libre 10 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.1545 

Sulfato de calcio 0.0420 



Sulfato de magnesio „ 0.1250 

Materia orgánica „ 0.0200 

Sales de potasio, sodio, fierro y siliza... „ 0.3585 

Residuo de un litro 0.7000 



MÉDICO NACIONAL. 325 



NÚMEEO 3. 

Agua del manantial de la Sabana (Vega de San José) . 
Caracteres generales. 

Diáfana, inodora, incolora, sabor de agua potable. Por el reposo casi no se 
deposita sedimento alguno. La reacción que presenta es ligeramente alcalina. 

Caracteres químicos. — El papel de sub-acetato de plomo no toma ninguna 
coloración obscura. 

El alcohol enturbia su limpidez. 

La tintura de nuez de agallas produce la misma reacción que en la núm. 1 

La tintura de jabón forma grumos, lo que indica que la cal está contenida 
en regular cantidad. 

La tintura de Campeche, lo mismo que en la núm. 1. 

El sulfato de cobre, ídem idem. 

La potasa, la sosa y el amoniaco, idem idem. 

El agua de cal y de barita, idem idem. 

Los ácidos minerales, idem idem. 

El ácido oxálico, idem idem. 

El ácido tártrico, idem idem. 

El cloruro de bario produce una regular cantidad de precipitado insoluble 
en el ácido nítrico. 

El nitrato de plata produce un abundante precipitado de cloruro de plata. 

Los cianuros amarillo y rojo, como en el agua núm. 1. 

El sulfocianuro puesto en el agua acidulada de ácido nitrico produce una 
coloración rosada bien marcada. 

El cloruro de oro, como en el agua núm. 1. 

El oxalato de amonio, ídem ídem. 

Por la ebullición se forma un precipitado en regular cantidad de carbonato 
de calcio. En este precipitado se demostró la presencia del fierro en regular 
cantidad. 

Dosificaciones. — Un litro de agua evaporada á la temperatura del B. M. y 
desecado el residuo á 110° C. pesa 1.34 cgr. y es blanco amarillento. 

El residuo del agua se pone gris obscuro por una fuerte elevación de tem- 
peratura y por la calcinación pierde de peso 0.08 cgr. 

Un litro de agua contiene: 

• 

Acido carbónico libre 5 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.1854 

Sulfato de calcio „ 0.0420 

Sulfato de magnesio ,, 0.3000 

Materia orgánica ,, 0.0800 

Siliza y sales de potasio, sodio y fierro.. ,, 0.7326 



Residuo de un litro 1.3400 



326 ANALES DEL LNSTITUTO 



JS'ÚMEEO 4. 

Agua de Cenote (Buenaventura). 
Caracteres generales. 

Ligeramente turbia y colorida en amarillo, de un olor muy marcado de áci- 
do sulfhídrico lo mismo que su sabor. Por el reposo se deposita poco sedi- 
mento. 

Caracteres químicos. — La reacción que presenta es ligeramente alcalina. 

El papel de acetato de plomo toma una coloración obscura que indica la 
presencia del ácido sulfhídrico. 

El alcohol enturbia su limpidez. 

La tintura de nuez de agallas produce la misma reacción que en la núm. 1. 

La tintura de jabón forma grumos no muy abundantes. 

La tintura de Campeche, lo mismo que en la núm. 1. 

El sulfato de cobre, ídem ídem. 

La potasa, la sosa y el amoníaco, ídem ídem. 

El agua de cal y de barita, ídem ídem. 

Los ácidos minerales, ídem ídem. 

El ácido oxálico, ídem ídem. • ; 

El ácido tártrico, ídem ídem. 

El cloruro de bario, ídem ídem. 

El nitrato de plata produce una regular cantidad de cloruro de plata. 

Los cianuros amarillo y rojo, ídem ídem. 

El sulfocianuro de potasio puesto en el agua acidulada de ácido nítrico pro- 
duce la misma reacción que la Núm. 1. 

El cloruro de oro, ídem ídem. 

El oxalato de amonio, ídem ídem. 

Por la ebullición se forma una regular cantidad de precipitado de carbona- 
to de calcio. En este precipitado se demostró la presencia del fierro en canti- 
dad muy pequeña. 

Dosificaciones. — Un litro de agua evaporada á la temperatura del B. M. y 
desecado el residuo á 110° C. pesa 0.70 cgr.; es blanco amarillento. 

El residuo del agua se ennegreció completamente por una fuerte elevación 
de temperatura y por la calcinación perdió de peso 0.10. 

Un litro de agua contiene: 

Acido carbónico libre 20 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.0721 

Sulfato de calcio „ 0.0700 

Sulfato de magnesio „ 0.1740 

Materia orgánica „ 0.1000 

Siliza y sales de potasio, sodio y fierro „ 0.2839 

Residuo de un litro 0.7000 



MEDICO NACIONAL. 327 



Número 5. 
Agua del pozo nuevo (Buenaventura). 

Caracteres Generales. — Diáfana, incolora, ele un olor muy marcado de ácido 
sulfhídrico lo mismo que su sabor. Por el reposo se deposita poco sedimento. 
En el seno del liquido se forman masas blancas ligeras, laminares, formadas 
tal vez por colonias de bacterias. 

Caracteres químicos. — Presenta una reacción ligeramente alcalina. 

El papel de acetato de plomo se obscurece por la presencia del ácido sulfhí- 
drico. 

El alcohol enturbia ligeramente su limpidez. 

La tintura de nuez de agallas la misma reacción que en la Niim. 1. 

La tintura de jabón enturbia el agua sin formar grumos. 

La tintura de Campeche lo mismo que en la núm. 1. 

El sulfato de cobre lo mismo que en la núm. 1. 

La potasa, sosa y el amoniaco producen un ligero precipitado. 

El agua de cal y de barita lo mismo que en la núm. 1. 

Lo% ácidos minerales lo mismo que en la núm. 1 percibiéndose bien el olor 
de ácido sulfhídrico. 

El ácido oxálico lo mismo que en la núm. 1. 

El ácido tártrico lo mismo que en la núm. 1. 

El cloruro de bario no produce precipitado ni enturbiamiento: ausencia de 
ácido sulfúrico ó huellas. 

El nitrato de plata produce un abundante precipitado insoluble en ácido 
nítrico. 

Los cianuros amarillo y rojo no producen precipitado ni coloración alguna. 

El sulfocianuro de potasio puesto en el agua acidulada de ácido nítrico no 
produce coloración alguna. 

El cloruro de oro toma una coloración obscura debido tal vez á la forma- 
ción de sulfuro de oro que no cambia por el calor. 

El subacetato de plomo produce un precipitado gris obscuro que se disuel- 
ve en parte en el ácido nítrico diluido dejando sin disolver un precipitado ne- 
gro de sulfuro de plomo. 

El oxalato de amonio produce una regular cantidad de precipitado blanco. 

Por la ebullición se deposita una regular cantidad de carbonato de calcio. 

Dosificaciones. — -Un litro de agua evaporado á la temperatura del B. M. de- 
ja un residuo fijo que desecado á 110° C. pesa 0.94 cgr. 

El residuo de la evaporación de un litro de agua es blanco amarillento; an- 
tes de desecarse por completo adquiere un olor repugnante. Sometido á una 
temperatura elevada, se ennegrese por completo y calcinado pierde de peso 
0.10 cgr. 

Un litro de agua contiene: 



328 ANALES DEL INSTITUTO 



Acido carbónico libre • 5 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.1030 

Cloruro de calcio " 0.0228 

Cloruro de magnesio " 0.1350 

Materia orgánica " 0.1000 

Siliza y sales de potasio, sodio y fierro... " 0.5792 

Residuo de 1 litro 0.9400 

Numero 6. 
agua del pozo viejo (buenaventura). 

Caracteres Generales. — Ligeramente turbia, incolora, de un olor muy mar- 
cado de ácido sulfhídrico, lo mismo que su sabor. Por el reposo deposita po- 
co sedimento. 

Caracteres químicos. — Presenta una reacción ligeramente alcalina. 

El papel de acetato de plomo se obscurece por la presencia del ácido sulfhí- 
drico. 

El alcohol lo mismo que en la núm. 1. 

La tintura de nuez de agallas lo mismo que en la núm. 1. 

La tintura de jabón, ídem, ídem. 

La tintura de Campeche, ídem, ídem. 

El sulfato de cobre, ídem, ídem. 

La potasa, sosa y amoníaco, ídem, ídem. 

El agua de cal y de barita, ídem, ídem. 

Los ácidos minerales, ídem, ídem. 

El ácido oxálico, ídem, ídem. 

El ácido tártrico, ídem, ídem. 

El cloruro de bario produce un ligero precipitado insoluble en el ácido ní- 
trico. 

El nitrato de plata produce un precipitado insoluble en el ácido nítrico. 

Los cianuros amarillo y rojo como en la núm. 1. 

El cloruro de oro no produce precipitado ni cambio de color ni en frío ni 
en caliente. 

El subacetato de plomo produce un precipitado gris muy claro el que tra- 
tado por el ácido nítrico diluido deja sin disolver una pequeña cantidad de un 
precipitado negro de sulfuro de plomo. 

El sulfocianuro de potasio puesto en el agua acidulada de ácido nítrico, no 
produce coloración alguna. 

El oxalato de amonio produce una regular cantidad de precipitado blanco. 

Por la ebullición se deposita una regular cantidad de precipitado de carbo- 
nato de calcio. 

Dosificaciones. — Un litro de agua evaporado á la temperatura del B. M. de- 
ja un residuo fijo que desecado á 110° C. pesa 0.80 cgr. 



MÉDICO NACIONAL. .. 329 



El residuo de color blanco amarillento se ennegrece por una elevación de 
temperatura y calcinado pierde de peso 0.10 cgr. 
Un litro de agua contiene: 

Acido carbónico libre 30 cent. cúb. 

Carbonato de calcio grms. 0.0824 

Sulfato de calcio " 0.0560 

Sulfato de magnesio " 0.1500 

Materia orgánica " 0.1000 

Siliza y sales de potasio, sodio y fierro.. " 0.4116 

Residuo de 1 litro 0.8000 

* 
* * 

Estas aguas fueron remitidas, según los breves datos que recogí, con el ob- 
jeto de que se viera si eran aguas potables; pues parecía que debido á su uso 
en las diversas colonias establecidas en esos lugares, se desarrollaba una en- 
fermedad tan grave, que hasta causaba la muerte de casi todos los que eran 
atacados de ese mal. 

Por los caracteres que presentan estas aguas, así como por su composición 
química, no se puede deducir que ellas hayan sido la causa de esa enfermedad; 
j)ero sí se puede decir de una manera evidente que son absolutamente impro- 
pias para los usos á que las han destinado considerándolas como aguas pota- 
bles. 

En todas ellas superan, y con mucho, los límites de mineralización de las 
aguas potables, y sobre todo, contienen una gran proporción de materia orgá- 
nica, al grado que en algunas se ha desarrollado la fermentación pútrida, á lo 
que es debida la presencia del ácido sulfhídrico. 

Un estudio bacteriológico se hace indispensable para ver la acción que pu- 
dieran ejercer sobre la economía, porque estos ligeros datos apenas pueden 
servir de guía para trabajos de otra naturaleza que den más luz acerca del 
asunto. 

México, Julio 31 de 1898. — Mariano Lozano y Castro. 



De los trabajos ejecutados en el Instituto Médico Nacional . 
durante el mes de Agosto de 1898. 

Sección Primera. 

El subscrito ocupó una parte del tiempo en confrontar el inventario ó ca- 
tálogo de los libros que forman la Biblioteca de la Sección, revisando tomo 
por tomo, para tener la certidumbre de su existencia, y para corregir los tí- 

Tomo m.— 51 



330 ANALES DEL INSTITUTO 



tulos, etc., etc. Otra parte del tiempo se destinó á la revisión de los manus- 
critos de Mociño y Sessé. 

El Sr. G. Alcocer ocupó todo el tiempo en el inventario de la Biblioteca. 

El Sr. A. Tenorio dibujó lo siguiente para el Álbum Iconográfico: Yuga 
emargiiiata, Yuga anómala, Acacia fascicidata, Acacia acajndcensis, Acacia al- 
hicans, Acacia umhellifera, Acacia formosa, Prosopis dulcís, Cassia crotalaroi- 
des, Cassia hrowniana, Dalea gracilis. Balea pectinata, Trifolium involucratum 
y Coloqania angustifolia. Estos dibujos son unas calcas tomadas de la obra 
sobre Mimosas de Kunth y que no posee nuestra Biblioteca. 

El Sr. Tenorio además, terminó el inventario de los dibujos que existen en 
su Departamento y concurrió al laboratorio de fisiología á prestar sus servi- 
cios. 

México, Agosto 31 de 1898. — José Bamírez. 



Sección Segunda. 

El principal trabajo de la Sección ha consistido en la continuación del in- 
ventario de la misma. Este trabajo ha demandado tiempo, j)or el número de 
objetos, sus diferentes dimensiones y otras particularidades que obligan á ha- 
cer otras tantas partidas, y por lo que comenzando el mes próximo pasado 
con el recuento y anotación de dichos objetos, quedó para este mes el de la 
valorización de ellos, trabajo que ha obligado á consultar facturas y catálo- 
gos, ó á investigar por otros medios el precio de aquellos. Los Sres. Lozano 
y Villaseñor han terminado ya dicho trabajo, y esperamos que en los prime- 
ros dias del mes próximo quede pasado en limpio. 

El que subscribe ha continuado ocupándose del estudio del colorín, y al 
mismo tiempo aprovechó el residuo de unos frutos frescos de madroño bo- 
rracho {Arctostaiúyllos arguta), para hacer algunas experiencias con la mate- 
ria tintoreal que contiene, y de las que resulta que esa materia colorante es 
violeta en solución con un álcali fijo, y rosada en solución acida; con el amo- 
níaco toma un color verde esmeralda hermoso, pero que rápidamente pasa al 
amarillo sucio; su solución acuosa evaporada por la acción del calor deja un 
extracto acuoso rojo-vinoso obscuro que no recobra los colores primitivos; 
evaporada á baja temperatura, estos colores no se alteran, y el extracto sóli- 
do y negro se disuelve de nuevo con facilidad en el agua comunicándole el 
color violeta ó rosado según que esté alcalino ó ácido; los mismos colores le 
comunica al alcohol, aunque es menos soluble en él; con la alúmina y el plo- 
mo forma lacas insolubles que conservan esos colores y son los que podrían 
aplicarse en tintorería para utilizar esta materia colorante; pero lo común de 
otras materias colorantes que producen esos mismos tintes, la alterabilidad 
de la de estos frutos por el calor y su poco poder tintoreal, hacen que no se 
pueda emplear esta substancia en ese ramo de la industria. 

A fines del mes se recibieron en esta Sección dos guanos para su análisis, 



MÉDICO NACIONAL. 331 



la que he comenzado á hacer, y el día 30 se recibió una tierra con el mismo 
objeto, y de la que nos ocuparemos el mes próximo. 
México, Agosto 31 de 1898. — Francisco Bio de la Loza y Miranda. 



Sección Teecera. 

Tengo el honor de informar á la Junta de profesores de los trabajos verifi- 
cados en esta Sección el presente mes. 

Habiendo terminado el inventario con los precios corrientes y en la forma 
ordenada por la Dirección, y á la cual fué ya entregado, según comunicación 
número 7, hemos dedicado el resto del mes á la continuación de las experien- 
cias con los frutos del madroño borracho, á consecuencia de la duda que sur- 
gió sobre si el resultado negativo obtenido anteriormente con los frutos secos 
era debido á que por la desecación hubieran perdido éstos alguno ó algunos 
de sus principios activos. 

Al efecto hicimos las experiencias siguientes: 

Primera. Preparamos un jugo con los frutos frescos del madroño borracho 
y determinamos la equivalencia del primero con los segundos, encontrando 
que cada 100 gramos de jugo correspondían á 494 de frutos, y de este líquido 
ministramos á una perra de 4 k. 387 gramos la cantidad de 90 c. c. á las 10 h. 
20 a. m. Una hora después tuvo el animal un vómito alimenticio pastoso te- 
ñido en rojo violeta; diez minutos más tarde otro igual, y no volvió á tener 
accidente alguno durante nueve días que se tuvo en observación. 

Segunda. Paloma de 296 gramos de peso. Se le hizo una inyección en el 
buche de 5 c. c. de jugo, y á pesar de haberse salido la mayor parte de la in- 
yección, el animal estuvo triste y soñoliento desde algunas horas después, y 
durante tres días tuvo deposiciones; ningún otro accidente. 

Tercera. A otra paloma de mayor peso, se le inyectó mayor dosis (20 c. c), 
parte en el buche y parte en el tejido celular. I^o hubo vómitos, pero sí per- 
maneció el animal mucho tiempo quieto y soñoliento; en la tarde el sueño era 
invencible, se le cerraron los ojos á pesar de las excitaciones, tuvo convulsio- 
nes clónicas ligeras; el excremento se tiñó en violeta. Al día siguiente ama- 
neció en estado soporoso y con dispnea muy marcada, muriendo á las 24 ho- 
ras de la inyección, después de tener un vómito de color violeta. 

La autopsia reveló la existencia de una cantidad grande de líquido con el 
color del inyectado en el buche, y el mediastino, corazón y pulmones teñidos 
ligerameute en violeta, el hígado algo congestionado y los demás órganos en 
estado normal. 

Cuarta. Otras dos experiencias también sobre palomas, á la misma dosis 
de 20 c. c, produjeron los mismos fenómenos, aunque más ligeros, de sueño 
y diarrea; pero estos animales pronto se repusieron y en la actualidad están 
en su estado normal; de donde se infiere que no hay razones suficientes para 
atribuir la muerte de la anterior paloma á la acción del madroño. 



332 ANALES DEL INSTITUTO 



De estas experiencias podemos deducir hasta ahora: 

1° Que efectÍA^amente los frutos frescos parecen ser un poco más activos 
que los secos; para las palomas, pues, los efectos han sido más intensos con 
aquellos que con éstos, según pudo compararse con los experimentos ante- 
riores. 

2° Que no han sido tóxicos para los perros á la dosis de 100 gramos de 
frutos frescos por kilo de peso del animal, para el conejo á la de 25 gramos 
por kilo, y para las palomas de un peso medio de 250 á 400 gramos, han si- 
do necesarios 100 gramos de frutos, ó lo que es lo mismo, 20 c. c. de jugo 
para provocar los accidentes señalados, teniendo en cuenta además, que éstos 
fueron más marcados en las palomas á las que se inyectó la substancia en el 
buche, que en aquellas en las que la inyección se hizo en el tejido celular. 

A pesar de lo dicho anteriormente, nos proponemos multiplicar las expe- 
riencias con los frutos frescos y secos de esta planta con objeto de averiguar 
si realmente no son tóxicos, como parece, y si la ingestión por la via gástrica 
les hace sufrir alguna transformación que dé cuenta de los accidentes de em- 
briaguez y toxicidad que les atribuye el vulgo. 

Nos proponemos dar dosis j)equeñas pero continuadas por algún tiempo 
con objeto de ver si se presentan accidentes tóxicos á la larga, y si realmente 
hay transformación de la substancia por alguna fermentación estomacal. 

Del estudio hecho hasta ahora no se le ha encontrado acción alguna que 
pueda aplicarse en Terapéutica. 

He seguido ocupándome de la manera de obtener dibujos de histología ve- 
getal que representen fielmente los tejidos, usando á la vez la fotografía y el 
dibujo. 

Los Dres, Vergara Lope y Martinez del Campo han concurrido con pun- 
tualidad y han ayudado á todas las labores do la Sección. 

México, Agosto 31 de 1898. — E. Armendaris. 



Sección Cuarta. 

En la Sala del Dr. León Martínez se administró á J. Urrutia, que padecía 
de enteritis aguda, el alquitrán de Taxodiimí mucronatum. En dos días que 
el paciente estuvo sin medicación, únicamente sujeto á dieta, sus evacuacio- 
nes fueron incontables, con cólicos y tenesmo. En seis días que estuvo to- 
mando 1.00 diario de alquitrán, en dosis de 0.10 cada hora, disminuyó la can- 
tidad de evacuaciones hasta seis en 24 horas, pero sin que se notara mejoría 
en los dolores y tenesmo. En los tres días siguientes se disminuyó la dosis 
de alquitrán á la mitad y las evacuaciones descendieron á cuatro, sin que 
minoraran los dolores ni el pujo. Después se sustituyó el alquitrán por 
tanino. 

A otro diarreico se administró el extracto fluido de lepidium en dosis de 
cuatro gramos al día, en lavativas al 1 por 100, sin obtener mejoría en dos 
días. 



MÉDICO NACIONAL. 333 



El alcohólico J. M. Zúñiga, que se quejaba de fuerte dolor en la nuca, to- 
mó por tres días el cocimiento hecho con 10.00 de Gymnosferma multiflo- 
rum, y el dolor desapareció. 

El medular J. Murcia, con dolores en distintos músculos, mejoró tomando 
durante una semana el propio cocimiento hecho diariamente con 10.00 de 
planta. 

Acompaño los informes que me han remitido los ayudantes de esta Sección 
y el Sr. Dr. Cicero. 

México, Agosto 31 de 1898.-/05^' Terrés. 



Tengo la honra de informar á vd. que durante el mes que hoy termina he 
preparado lo siguiente: 500 gramos de tintura de salvia de bolita, 200 gra- 
mos de extracto hidro-alcohólico de chapuz, 500 gramos de extracto hidro- 
alcohólico de madroño borracho preparado con los frutos secos y 200 gramos 
con los frutos frescos de la misma planta, y se han usado además de estas 
preparaciones los extractos de tepozán y zapote, alquitrán de ahuehuete, co- 
cimientos de lentejilla y tatalencho, y tintura de esta última. 

Protesto á vd. mis respetos. 

México, Agosto 31 de 1898. — Juan Manuel Noriega. — Al jefe de la Sección 
cuarta del Instituto Médico Nacional, Dr. D. José Terrés. — Presente. 



Tengo el honor de poner en conocimiento de vd. que durante el mes que 
hoy termina he desempeñado los trabajos que á continuación se expresan, 
como ayudante de la Sección cuarta del Instituto Médico Nacional. 

Yisita diaria á los enfermos de la Sala de Terapéutica Clínica en el Hospi- 
tal de San Andrés. 

Terminé el inventario de los objetos que existen en el Gabinete anexo á la 
Sala del hospital, haciendo un ejemplar exfoliador y otro corrido. 

Ministré á tres enfermos el cocimiento de tatalencho {Gpnnosjperma multi- 
florum)^ á las dosis de 15 y 20 gramos de planta por 200 de agua, como anal- 
gésico y astringente, y los resultados fueron como sigue: 

Alberto Moreno, que ocupaba la cama número 5 del servicio, estaba afec- 
tado de tuberculosis pulmonar y diarrea abundante de la misma naturaleza; 
se le hizo tomar durante seis días un cocimiento de 20 gramos de la planta 
mencionada en 200 gramos de agua, en tres partes en el día, y no se consi 
guió ni disminuir el número de deposiciones ni calmar el dolor de estómago 
de que se quejaba; teniendo necesidad de recurrir á otros medios para tra- 
tar de remediar esos accidentes, y debiendo advertir que sólo el dolor se cal- 
mó con el opio, pues la diarrea resistió á todos los medicamentos que con tal 
objeto se emplearon. 

El paciente Miguel García, que ocupó el número 9, afectado de enteritis 



334 ANALES DEL INSTITUTO 



catarral alcohólica, comenzó á tomar el cocimiento de la propia planta á la 
dosis de 15 gramos por 200 de agua, el día 13, sin resultado; el 15 se subió á 
20 gramos y tampoco se obtuvo beneficio, á pesar de haber sostenido esta me- 
dicación durante cuatro días más. 

En cambio Ireneo Bernal, afectado de una gastritis catarral de causa al- 
cohólica, sintió disminuir su dolor de estómago con la dosis de 15 gramos de 
tatalencho en cocimiento que tomó el día 25, y desaparecer por completo dos 
ó tres días después, cuando se subió la dosis de la planta á 20 gramos; pero 
debe tenerse en cuenta que en esos días no tomó alcohol y estuvo sujeto á 
dieta láctea. 

Protesto á vd. mi estimación. 

México, Agosto 31 de 1898. — Juan Martínez del Campo. — Al Sr. Dr. José 
Terrés, jefe de la Sección cuarta del Instituto Médico T^acional. — Presente. 



Hospital de San Andrés. — 2^ Sala de Sífilis. — Tengo la honra de informar 
á vd. que durante el mes que hoy termina han sido ensayados en esta Sala, 
el alquitrán de ahuehuete como antidiarreico, y el tatalencho al interior y al 
exterior como analgésico, con los resultados siguientes: 

En la cama número 6 se halla un individuo alcohólico atacado de entero- 
colitis crónica, haciendo hasta el día 8, seis deposiciones diarias. Desde ese 
día se le administró diariamente 1.00 gramo de alquitrán de ahuehuete en 
pildoras de á 0.10 c, repartidas regularmente, y se notó mejoría gradual, 
disminuyendo sucesivamente las evacuaciones á 5, 4, 3, 2 y 1, desapareciendo 
finalmente el día 20; pero para reaparecer algunos días después de suspen- 
so el medicamento, que no se le ha vuelto á administrar por haberse agotado. 
JN'o llegaron á presentarse pujos en todo el tiempo que duró su administra- 
ción. 

La infusión de tatalencho (al 15 por 500) le fué administrada á un enfermo 
que ocupa la cama número 12 y padece de reumatismo blenorrágico de la 
articulación tibio-tarsiana izquierda. Había tomado anteriormente salicilato 
y antipirina sin lograr alivio á sus dolores, el cual tampoco vino con el tata- 
lencho, sino sólo cuando se le aplicaron unos puntos de fuego. 

En dos enfermos con dolores reumatismales de los miembros se empleó la 
tintura de tatalencho en friegas, y parecieron mejorar. 

Protesto á vd. mi atenta consideración y particular aprecio. 

México, Agosto 31 de 1898.— i?. E. Cicero.— ^v. Dr. José Terrés, jefe de la 
sección de Clínica terapéutica del Instituto Médico Nacional. — Presente. 



Sección Quinta. 

Tengo la honra de informar á la Junta, que durante el mes que hoy ter- 
mina se han ejecutado en esta Sección los trabajos que siguen: 



MEDICO NACIONAL. 335 



1^. Concluir el inventario de los objetos pertenecientes á la Sección. 

2^ Pasar al índice de Geografía Médica las municipalidades siguientes del 
Estado de Veracruz: 

Zongolica, Tepecintla, Sihuatlán, Tuxpan, Castillo de Teayo, Amatlán, Te- 
mapache, Teancoco, Tamiahua, Chinampa, Orizaba, Boca del Rio, Cotaxtla, 
Tamapa, Salta Barranca, Alvarado, San Carlos, Tlalixcoyan, Paso de Ove- 
jas, La Antigua, Santa María Ixcatepec, Tempoal, Platón Sánchez, Tantoyu- 
ca, Chiconainel, Chontla, Chicualoque, Santo Domingo, Espinal, Zozocolco, 
Coahuitlán. 

México, 31 de Agosto de 1898. — D. Orvmíanos. 



LECTURA DE TURNO. 



Método general de estudio de los cuerpos grasos de origen vegetal. 



(Continuación del método general de análisis de los vegetales.) 

PAETE 1^— EXTRACCIÓN, PURIFICACIÓN, DOSIFICACIÓN . 
Y PROPIEDADES FÍSICAS. 

En el trabajo que tuve la honra de presentar como lectura de turno el año 
pasado, me ocupé de indicar el método que he adoptado al hacer la análisis 
de las plantas, y al tratar de cada cuerpo en particular, sólo me referí á la 
manera de clasificarlo y estudiarlo de una manera verdaderamente somera; 
pues las largas ampliaciones que habrían de necesitar tantos estudios espe- 
ciales hubieran dañado tanto á mi propósito, que era sólo indicar el método, 
como á las dimensiones del escrito que no hubiera llenado satisfactoriamente 
su objeto. 

Me propongo ahora ampliar aquel trabajo haciendo pequeñas monografías 
referentes al método 'general de estudio de cada grupo de cuerpos en par- 
ticular. 

Tengo ahora el honor de presentar como lectura de turno, una parte de la 
correspondiente á los cuerpos grasos que, además de existir casi constante- 
mente en las plantas y ser de los primeros que se encuentran al hacer una 
análisis, presentan, sobre todo cuando existen en abundancia, real importan- 
cia, principalmente desde el punto de vista industrial. 

I. 

Antes de entrar en materia, recordemos brevemente que para emprender 
la análisis de una planta la sometemos á la acción disolvente de diversos 
vehículos que sucesivamente se van apoderando de los múltiples cuerpos que 
las forman; que con estos tratamientos formamos extractos que numeramos 



336 ANALES DEL INSTITUTO 



en orden cronológico, y que en estos extractos es en donde buscamos y carac- 
terizamos cada uno de esos principios. En el extracto niimero 1, obtenido 
por el agotamiento de la planta por el éter de petróleo, y que es el que nos 
ocupará por ahora, encontramos grasas, aceites esenciales, ceras, resinas, etc.; 
pero, por regla general, de entre estos cuerpos el más importante y el más 
abundante es el graso; por eso empezaremos los estudios particulares por 
ellos. 

Si en el trabajo á que ya he aludido, digo que 100.00 gramos de planta, 
agotados por el éter de petróleo nos dan una cantidad de extracto suficiente 
para caracterizar sus componentes, cuando se trata de hacer un estudio un 
poco detallado de algún cuerpo, esa cantidad de planta es insignificante y 
apenas centuplicada bastaría á darnos la porción de principio necesaria para su 
estudio, y como nos es indispensable tener puro este principio, es de capital 
importancia empezar su estudio por su preparación y purificación, que se de- 
be hacer personalmente, tanto para conocer las dificultades de esas operacio- 
nes y elegir entre ellas las más convenientes, como para estar plenamente 
seguro de una exacta purificación; llenado este requisito, ya podemos investi- 
gar sus propiedades físicas y químicas, su composición, aplicaciones, etc. Así, 
pues, dividiremos este estudio en varios capítulos consagrados á cada uno de 
esos asuntos. 

Extracción y purificación. 

Aunque la grasa es un cuerpo que casi constantemente existe en todas las 
plantas, no se encuentra en cantidad capaz de utilizarse terapéutica ó indus- 
trialmente, más que en algunas semillas conocidas con el nombre de semillas 
oleaginosas, por más que no siempre la grasa de ellas extraída sea un aceite 
y que pueda encontrarse en los frutos y aun en algunas otras partes de la 
planta. 

Conocidos y mucho son los procedimientos empleados para la extracción de 
las grasas vegetales, y en general pueden reducirse á dos: por los disolventes 
y por la prensa. El primer procedimiento, muy costoso y por eso desechado 
en la industria, tiene en química una importancia grande, porque permite 1*?, 
dosificar exactamente la cantidad de grasa contenida en la semilla, y 2*?, ob- 
tenerla á un gran grado de pureza, principalmente por no exigir elevar mu- 
cho la temperatura; en cuanto al 2°, que es el industrial, permite obtener se- 
gún la bondad del aparato empleado, mayor ó menor cantidad de la grasa; 
pero los desarrollos muy extensos que este punto traería, están aquí fuera de 
su lugar y nos limitaremos á decir que, dividiéndose los cuerpos grasos en 
líquidos (aceites) y sólidos (mantecas, sebos), industrialmente se obtienen de 
los primeros por lo menos dos clases: los llamados aceites de P que se obtie- 
nen usando únicamente la presión, y los de 2^ en que además se hace uso del 
calor; los de primera son muy aceptados por su pureza demostrada por su 
débil color, su transparencia, buen olor y sabor, etc.; los segundos carecen de 
estas propiedades por haber sufrido, ya modificaciones debidas á la alta tem- 



MEDICO NACIONAL. 337 



peratura, ya mezclas de productos pirogenados, ó del mismo aceite ó de otros 
principios de las semillas. Las grasas sólidas son siempre extraídas en ca- 
liente debido á que entonces su fluidez facilita la operación. 

Se me perdonará el haber entrado en estos detalles que sólo tienen por ob- 
jeto indicar al químico que á él, si le es permitido emplear la prensa, nunca 
debe recurrir al calor que puede modificar las propiedades de la grasa, á me- 
nos que no tenga por objeto estudiar estas modificaciones para conocer y va- 
lorizar un producto industrial. 

Cualquiera que sea el método empleado para extraer la grasa, es de reco- 
mendar que antes de someter las semillas á la acción de la prensa ó de los 
disolventes, se limpien lo mejor que sea posible, despojándolas de sus envol- 
turas naturales y se dividan bastante con el objeto de obtener un producto 
más puro, más abundante y con más facilidad. 

¿Qué disolvente es más conveniente usar? Por regla general pueden em- 
plearse todos los disolventes de las grasas, tales como bencina, éter, clorofor- 
mo, éter de petróleo, etc.; pero teniendo en cuenta sus precios y que el éter 
de petróleo disuelve menor número de cuerpos que los otros y con menos fa- 
cilidad que ellos, creemos que él debe ser el preferido. 

Una vez obtenido el producto, debe purificarse, filtrándolo primero, recu- 
rriendo para ello á débil calor cuando su fluidez no permita efectuar la ope- 
ración en frío, y sometiéndolo después á la acción de algunos cuerj)os ó agen- 
tes qiie no modifiquen en nada sus propiedades, porque químicamente hay que 
desechar muchos de los métodos de purificación industriales en que se em- 
plean ácidos, álcalis, etc., que, si es cierto que proporcionan un producto 
aceptable industrialmente, no lo es menos que este producto muchas veces 
está profundamente modificado; no, al químico no debe importarle obtener 
un cuerpo incoloro, inodoro, insípido, etc.; pero sí debe preocuparse grande- 
mente de tener su grasa sin mezcla de ningún otro cuerpo y tal como se la 
suministra la naturaleza; por lo mismo los cuerpos á que debe recurrir j)^ra 
la purificación, no deben modificarla en nada y tener únicamente por objeto 
separar los principios con que se encuentre mezclada, tales como la clorofila, 
esencias, resinas, etc. Esto se consigue fácilmente recurriendo á una macera- 
ción con carbón animal y á un lavado con alcohol. 

Dosificación. 

La dificultad principal para hacer una buena dosificación es poder apode- 
rarse por completo del cuerpo graso, y esto nunca se consigue ni aun em- 
pleando prensas hidráulicas que son las más poderosas; en consecuencia, debe 
hacerse uso de los disolventes, y entre ellos del éter de petróleo rectificado. 

La operación un poco laboriosa tiene que hacerse como sigue: Se mondan 
perfectamente las semillas, se secan á la estufa á una temperatura de 110° c, 
se pulverizan en un mortero de cristal ó porcelana muy limpio que se lava 
cuidadosamente con éter de petróleo, evaporándolo en B. M. y pesando el 
residuo; se vuelve á someter el polvo á la estufa á 110° c. hasta que no pier- 

Tomo III.— 52 



338 ANALES DEL INSTITUTO 



da de peso, teniendo cuidado de anotar los pesos obtenidos antes y después 
de la desecación; so agota entonces por el éter de petróleo rectificado en un 
pequeño aparato de desalojamiento, conociendo el fin de la operación en que 
una gota del disolvente no deja mancha permanente en el papel; se evapora 
en B. M. hasta desaparición completa del olor de éter de petróleo; se pesa el 
residuo y se le agrega el peso del residuo obtenido con el éter de lavado del 
mortero, refiriendo después por una operación bien sencilla este peso á 1000 
gramos de semilla húmeda. 

II. 

Hasta aquí nos hemos o